Encarando una Comunidad Mayor de Vida

Traducción del capítulo 1 del libro “La Vida en el Universo”, revelado a Marshall Vian Summers.

“En la Comunidad Mayor solo sois unos principiantes.”

Vivís dentro de una Comunidad Mayor de vida inteligente en el universo. Esta es vasta, abarcando el espectro completo de la evolución —la evolución de la tecnología, la evolución de las sociedades y la evolución de la consciencia espiritual y la ética—. Ella es vasta e incomprensible. Ella es el entorno mayor al que la humanidad está emergiendo ahora. La humanidad está emergiendo a este entorno no por sus breves incursiones en vuestro sistema solar, sino por las visitaciones que están ocurriendo hoy en el mundo y que ocurrirán cada vez más en el futuro.

Este entorno mayor al que estáis emergiendo es una realidad física gobernada por leyes físicas, las leyes de la naturaleza que conocéis. No os preocupéis aquí con las posibilidades de otras dimensiones, pues ello no será vuestra necesidad ni vuestra preocupación. Ahora debéis centraros en esta realidad mayor donde la humanidad siempre ha vivido y donde siempre ha estado vuestro mundo.

Mucha gente ha especulado sobre las posibilidades de vida en la Comunidad Mayor, sobre cómo esa vida podría ser y sobre cómo evolucionaría a dominios y sociedades más sofisticados. Hoy, como en el pasado, la gente proyecta sus esperanzas y deseos sobre el significado de la vida más allá del mundo, esperando que otras razas sean más iluminadas, sofisticadas y elevadas de lo que la familia humana ha sido y es en la actualidad. Y, por supuesto, se proyectan muchos miedos sobre este mayor escenario de vida —temores sobre terribles bestias, terribles naciones invasoras, destrucción, ataques y cosas así.

Pero, como siempre, la realidad es muy diferente de la expectativa. La realidad a la que estáis emergiendo será el foco de esta serie de enseñanzas —una realidad que podéis entender desde vuestra propia experiencia de vivir en el mundo natural y desde la de vivir dentro de la evolución de la sociedad humana.

La gran diferencia, por supuesto, es la complejidad y vastedad de esta Comunidad Mayor, y el hecho de que está habitada por razas de seres muy diferentes de la humanidad, no solo en forma y apariencia, sino en inteligencia y consciencia, así como en ética y valores.

Afrontar esto será duro, y aquí es donde pueden surgir vuestras esperanzas y temores. Pero debéis reconocer que la humanidad ha alcanzado ahora un umbral y un punto de desarrollo en el mundo en el que va a enfrentar Grandes Olas de cambio medioambiental y dificultades en el mundo. Aquí vuestro encuentro con la vida inteligente de la Comunidad Mayor y la propia realidad de la Comunidad Mayor se volverá cada vez más importante y central para vuestro bienestar y el tipo de futuro que seréis capaces de crear.

Aquí hay un cambio muy grande, un cambio muy grande desde un mundo centrado en lo humano a una realidad de la Comunidad Mayor. Debido a que habéis vivido y evolucionado en aislamiento durante tantísimo tiempo, con solo visitas al mundo muy infrecuentes y en general desapercibidas por parte de varias razas en el pasado, de forma natural proyectáis vuestros valores sobre la perspectiva y la noción de la vida inteligente en el universo. Como resultado, algunas personas sienten o creen fervientemente que el universo está habitado por seres humanos que han evolucionado más allá del conflicto y el engaño, y que los valores que aquí tenéis o aspiráis a tener son universales por naturaleza. Debéis afrontar desde el principio que esto no es cierto y que se trata de un conjunto peligroso de presunciones y creencias.

La otra dificultad que existe es que vosotros no sois preeminentes en esta Comunidad Mayor, aunque hayáis establecido la preeminencia en vuestro propio mundo. En la Comunidad Mayor solo sois unos principiantes. Estáis al principio de vuestro desarrollo, ignorantes y manejando suposiciones y creencias que probarán ser falsas. Tenéis grandes desventajas y sois vulnerables frente a la persuasión y el engaño que puedan ejercer distintas razas, tanto en la actualidad —por parte de esas razas que en efecto están hoy interviniendo en vuestro mundo— como en el futuro. Vuestro aislamiento os ha hecho ingenuos y no os ha preparado para los desafíos y oportunidades que presentará la Comunidad Mayor.

No hay nadie en el mundo que pueda enseñaros sobre la realidad y la espiritualidad de la vida en el universo. No hay nadie que tenga esta consciencia o esta experiencia. Como resultado, la comunicación y la educación en este tema debe venir de Dios y, secundariamente, de aquellas muy escasas razas que conocen vuestra existencia y apoyarán vuestra emergencia como una raza libre y autodeterminada, siendo llamadas por Dios a asistiros en esta educación, la más necesaria y fundamental.

Vosotros tenéis aliados en el universo, aunque ellos no están visitando vuestro mundo, porque la humanidad no está preparada para establecer relaciones con otras naciones del universo. La humanidad no está madura ni unida y carece de la fortaleza y la discreción que se requieren para poder relacionarse de manera valiosa y beneficiosa con cualquier otra raza del universo.

Este no es un tiempo en que se requiera Contacto. Es un tiempo en que se requiere preparación para el Contacto. Y este Contacto llevará mucho tiempo. Llevará mucho tiempo porque una educación de esta magnitud no vendrá rápidamente. Mucha gente la resistirá, la rechazará o la evitará. Esta educación no vendrá rápidamente porque la humanidad debe ahora ocuparse cada vez más de las Grandes Olas de cambio que están llegando al mundo y que están ya aquí —la degradación medioambiental, el agotamiento de vuestros recursos fundamentales, la pérdida en la producción de alimentos, la escasez de agua, los efectos dramáticos de un clima cambiante y un mundo en calentamiento y el riesgo cada vez mayor de competición, conflicto y guerra entre grupos y naciones para conseguir el acceso a los recursos restantes.

Esto se volverá la preocupación dominante y el centro de atención tanto de la gente común en todo el mundo como de las naciones y los gobiernos. Sin embargo, para hacer frente a cambios tan inmensos y sin precedentes necesitaréis Conocimiento y sabiduría de más allá del mundo. Aquí no necesitáis tecnología tanto como necesitáis la voluntad y el compromiso de uniros para asegurar que este mundo siga siendo un entorno habitable para la familia humana, cesar vuestros interminables conflictos y prepararos para relacionaros con razas inteligentes en el universo, muchas de las cuales no están aquí para apoyaros.

Las grandes necesidades fundamentales de la humanidad son: hacer frente a las Grandes Olas de cambio, establecer la cooperación humana necesaria, cesar el conflicto humano y prepararse para la Comunidad Mayor. Si estas grandes necesidades no se reconocen ni se abordan suficientemente, entonces cualquier otra cosa que intentéis crear para vuestro propio beneficio, ya sea a nivel personal o para el beneficio de la humanidad, probará ser insuficiente y llegarán al mundo grandes penalidades.

Vuestra educación sobre la Comunidad Mayor debe venir de Dios. Debe venir de Dios para ser pura y completamente beneficiosa para vosotros. Y debe venir de Dios porque solo Dios conoce en toda su dimensión la naturaleza, la realidad y el propósito de la familia humana. Ningún poder extranjero o raza podría realmente conocerlos, incluso habiendo estudiado vuestro comportamiento y vuestras transmisiones. La comunicación debe venir de Dios, y eso es exactamente lo que está sucediendo.

Las enseñanzas que estáis a punto de leer sobre la realidad y la espiritualidad de la Comunidad Mayor vienen de Dios, porque nadie en el mundo podría conocer las cosas que aquí se presentarán. Y no hay poder extranjero en el universo que pueda comunicar lo que la humanidad realmente necesita con rigurosidad y completo conocimiento de su naturaleza, su propósito y su realidad.

Aceptad que Dios ha enviado un Nuevo Mensaje al mundo para preparar a la humanidad tanto para la realidad y la espiritualidad de la vida en el universo —y todas sus dificultades y oportunidades ocultas— como para hacer frente a las Grandes Olas de cambio que están llegando al mundo. Esta es una educación que no podéis proporcionaros vosotros mismos. Es una educación que no podríais recibir en ninguna universidad o centro de aprendizaje del mundo. Es una comunicación que debéis escuchar no solo con vuestra mente, sino también con vuestro corazón.

Vuestra mente se sentirá confundida ante mucho de lo que aquí se presenta, y se desafiarán muchas de vuestras ideas, evidenciando que son incorrectas o inadecuadas. Es posible que vuestra mente rechace esta gran enseñanza y preparación. Es posible que objete por razones tanto racionales como irracionales, porque vuestra mente no conoce la mente de Dios. Vuestra mente solo tiene nociones fijas sobre la vida en el universo. Pero no ha experimentado la vida en el universo.

Por eso debéis recibir esta enseñanza y educación sobre la realidad y la espiritualidad de la Comunidad Mayor tanto con vuestra mente como con vuestro corazón. Vuestra mente forcejeará con las ideas y las perspectivas que aquí se presentan, pero vuestro corazón sabrá. Sabréis porque aquí es Dios quien está hablándoos, educándoos y preparándoos. Mediante esta educación y preparación, Dios os está dando mayor fuerza, mayor seguridad y una mayor protección que necesitaréis para enfrentar los desafíos en vuestro propio mundo y los desafíos que sin duda existen más allá de él.

Mucha gente afirma tener conocimiento del universo, ¿pero cómo pueden saber? Ellos han estado atrapados en la superficie de este único mundo —creyendo, esperando y especulando; intentando comprender revelaciones y profecías pasadas, o intentando proyectar su entendimiento sobre dominios que van mucho más allá de su experiencia o su consciencia—. Uno puede establecer complejas teorías. Puede intentar que las profecías del pasado se cumplan en los tiempos actuales. Pero todas ellas demostrarán ser inadecuadas, porque la humanidad carece de educación sobre el universo mayor en el que vive, un universo que tendrá que afrontar cada vez más, tanto ahora como en los tiempos por venir.

Por tanto, es sabio aceptar vuestras limitaciones. Es sabio posicionaros como estudiantes, como alguien que escucha y es un aprendiz, de modo que podáis recibir plenamente las revelaciones que aquí se presentarán —revelaciones nacidas de un Nuevo Mensaje para la humanidad, revelaciones que proveerán para la humanidad un nuevo camino hacia delante en un futuro muy difícil e incierto.

Aquellos que reciban y acepten este desafío de aprender sobre el Conocimiento y la sabiduría en la Comunidad Mayor serán los grandes beneficiarios, no solo para ellos mismos personalmente, sino para toda la familia humana. Ellos serán los que podrán educar y preparar a otros. Esto requerirá visión, coraje y gran objetividad, puesto que esta educación debe hablar a través de vuestras esperanzas y temores y llegar más allá. Estas esperanzas y temores solo pueden nublar la visión que ahora debéis tener.

Aceptad que no sabéis cómo es la vida en el universo, cómo existe o cómo interactúa consigo misma; no sabéis qué esperar respecto a la visitación a vuestro mundo ni qué debéis comprender sobre la visitación que ya ha ocurrido aquí. Aceptar esta limitación os da la mayor oportunidad y posibilidad de ver más allá de vuestros límites actuales, de ver más allá de los confines de este mundo y de los confines de las interacciones humanas. Porque ahora vais a estar considerando y enfrentando interacciones de una naturaleza muy diferente, con inteligencias que son muy diferentes, que piensan de manera muy diferente y que operan desde suposiciones sobre la vida muy diferentes de las que vosotros o la humanidad en conjunto tenéis.

Esta es una preparación que determinará si las relaciones iniciales de la humanidad con la vida inteligente en el universo serán beneficiosas o perjudiciales. Aquí se requiere mucha sabiduría, pues sois los administradores de un hermoso planeta que otros aprecian mucho. Pero sois unos administradores débiles y estáis en conflicto entre vosotros. Y estáis agotando rápidamente la riqueza de este mundo, un mundo que es muy raro y valioso en un universo lleno de planetas estériles.

Vosotros todavía no os dais cuenta de lo vulnerables que sois en este sentido, ni de la importancia de que tiene mantener este mundo y vuestra autosuficiencia, así como la estabilidad del clima del mundo y sus equilibrios naturales. No penséis que podéis viajar a otros mundos y encontrar lugares como este. Esos lugares son muy raros y siempre están ocupados. Este entendimiento os dará un mayor sentido de responsabilidad, porque la verdadera educación siempre debe aportaros un mayor sentido de responsabilidad —responsabilidad no solo de aprender, sino de actuar y servir.

La humanidad actualmente está siguiendo un curso temerario. Está destruyendo su autosuficiencia en el mundo. Está poniendo en peligro los equilibrios naturales que han dado a la humanidad este hermoso y espléndido mundo donde evolucionar y vivir. Esto no solo es peligroso para vuestro futuro en el mundo, sino también de cara a vuestras relaciones con otras razas en el universo.

Mediante esta serie de enseñanzas que estáis a punto de experimentar podréis aprender sobre esto, ver sus implicaciones y comprender su realidad, para poder tener un verdadero sentimiento al respecto. Este reconocimiento de la vida en el universo es posible porque nacisteis con una consciencia de la Comunidad Mayor. Esta consciencia os permite empatizar y reconocer ciertas realidades sobre la vida de más allá de este mundo. Este es un reconocimiento que existe mucho más allá de vuestro intelecto, vuestra mente pensante, la cual ha sido cultivada y establecida mediante el condicionamiento cultural y vuestra educación mundana.

Reconocer que tenéis una conexión con la vida en el universo es aquí muy importante y será parte de la exploración que contienen estas enseñanzas. Sin esta conexión más profunda, el universo os parecería demasiado imponente, demasiado inmenso, demasiado complicado, demasiado difícil y demasiado amenazante. Solo produciría inseguridad y confusión en vosotros. Pero hablar a la parte más profunda de vosotros os permite obtener un reconocimiento y un sentido de vuestro destino en la Comunidad Mayor. Pues a pesar de las dificultades que enfrentaréis en vuestro propio mundo y las dificultades para establecer compromisos adecuados y prudentes con razas de más allá de vuestro mundo, está la realidad fundamental de que la humanidad tiene un destino en el espacio. Tenéis un destino involucrados con otras razas, un destino de crecimiento y la posibilidad —con la educación y comprensión adecuadas y vuestra propia sabiduría nativa— de ser una raza libre y autodeterminada en un universo vasto y difícil.

Aceptad este desafío, reconociendo al hacerlo que hay algo dentro de vosotros que os da la capacidad de responder a lo que aquí se revelará. Esta capacidad existe más allá de vuestro intelecto, más allá de vuestras ideas, más allá de vuestras nociones fijas y más allá de cualquier cosa que ya hayáis aprendido en el mundo. Esta capacidad es misteriosa porque nace de Dios. Nace de una Realidad Mayor de la que vosotros sois una parte.

No todo el mundo será capaz de ver y saber esto. Y es importante que aceptéis desde el principio que mucha gente, incluso aquella que os es más cercana, puede no ser capaz de ver, saber o responder a esta preparación para la Comunidad Mayor. Pero eso está bien. Esta preparación se entrega ahora para los primeros en responder. Si vosotros estáis entre los primeros en responder y entre los primeros en ser educados genuinamente sobre la vida en el universo, entonces debéis aceptar este desafío —incluso si otros no responden, incluso si otros tienen miedo o sienten dudas, incluso si otros le dan la espalda.

No todo el mundo está en el mismo punto en su desarrollo, en su educación o en su consciencia. Por tanto, no penséis que todo el mundo va a responder. En su lugar, pensad en vosotros mismos respondiendo y aprendiendo. La educación superior no es para todo el mundo en este momento, y esto con toda seguridad representa una educación superior.

Por tanto, preparaos para recibir. Y tened paciencia si escucháis cosas que no comprendéis, pues en el transcurso de estas revelaciones Nosotros repetiremos las cosas muchas veces y describiremos las cosas de maneras diferentes para daros la máxima oportunidad de ver, saber y reconocer el inmenso entorno de vida que existe más allá de vuestras fronteras, el entorno del que siempre habéis sido una parte.

 

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