¿A quién conocerás?

Traducción del Capítulo 12 del libro “Espiritualidad de la Comunidad Mayor”, revelado a Marshall Vian Summers.

“Vosotros fuisteis asignados unos a otros antes de venir aquí —no para satisfaceros el uno al otro como personas y no para satisfacer los deseos o necesidades personales del otro, sino para iniciar, inaugurar, apoyar y nutrir un propósito mayor y una misión que trascienden vuestros intereses humanos.”

En tu vida, tendrás muchos grandes encuentros. Con el fin de que puedas reconocerlos y valorarlos, tú debes estar preparado para ellos, o tú los perderás y ellos no ocurrirán. Hemos dicho anteriormente que necesitarás grandes aliados en el aprendizaje del Camino del Conocimiento de la Comunidad Mayor. Necesitarás grandes aliados en la búsqueda de tu propósito y discernir tu propósito entre las muchas cosas interesantes que el mundo parece ofrecer.

El Conocimiento te está guiando y preparando en este momento para conocer a las personas que desempeñarán un papel clave en tu desarrollo mayor. Y el Conocimiento les está moviendo a ellos también. Vosotros tenéis el destino de conoceros el uno al otro, pero los destinos pueden ser cambiados. El curso de las cosas puede ser alterado. En este mundo, el azar juega un papel importante en la determinación de si las cosas suceden o no. Y en esto, tu toma de decisiones y la toma de decisiones de las personas a las que estás destinado a conocer puede tener un impacto significativo en el resultado. El movimiento del Conocimiento está constantemente frustrado por las ambiciones, la obstinación y la terquedad de la mente personal.

Para que puedas llevar a cabo tu misión, tú debes tener grandes aliados, porque Dios sabe que no puedes hacerlo solo. Sin embargo, otros no pueden desempeñar tu papel por ti. Tú debes hacerlo. Algunas personas te ayudarán a encontrar tu papel, a experimentarlo y a perfeccionarlo a través del tiempo. Vosotros tenéis el propósito de estar juntos, e intentaréis, no importa cuan inconscientemente, encontraros el uno al otro. Esto representa una mayor atracción en la vida que cualquiera de las atracciones personales o románticas que las personas sienten y ejercen unas sobre otras. Esto es algo muy diferente, muy único y muy especial. Tú tendrás muy pocas de estas relaciones. Si eres afortunado y si te preparas sabiamente, varias de estas relaciones verán la luz en tu experiencia.

Tú estás tratando de llegar a estas personas porque ellos tienen una clave para tu vida. Ellos están tratando de llegar a ti porque tú tienes una clave para sus vidas. Tú no puedes saber tu propósito en solitario, porque tu propósito sólo puede ser comprendido, experimentado y expresado en el contexto de las relaciones adecuadas. Si tú intentas establecer estas relaciones con aquellos que amas o prefieres, entonces tu propósito no emergerá, y el Conocimiento estará en silencio. Tú te quedarás con tus propias ideas para guiarte y protegerte —una guía muy pobre y un enfoque muy peligroso.

El Conocimiento reconocerá a aquellos aliados que han sido enviados desde tu Familia Espiritual para ayudarte. Esta es una clase muy diferente de reconocimiento que el tipo de reconocimiento que las personas experimentan en sus involucraciones románticas y diferente incluso de la experiencia de afinidad que tú puedes sentir con una persona aquí o allá con la que compartes un pasado distante. Tú no encuentras a tu aliado porque tuvieras alguna participación anterior con él en el mundo. Esta relación es para un propósito mayor. Y si esta relación puede ser encontrada y reconocida, aceptada y entendida correctamente, dará lugar a una recompensa más grande que todas tus otras relaciones combinadas.

Para prepararte, debes aprender algo acerca del Camino del Conocimiento y debes aprender a diferenciar entre lo que sabes y lo que quieres o crees. Hasta que esto suceda y hasta que esta diferenciación haya sido experimentada suficientemente, tú no estarás preparado para tus verdaderos aliados.

Sólo en casos muy raros estas relaciones representarán una alianza tal como un esposo y una esposa. En la mayoría de los casos, estas personas serán compañeros —gente que viaje contigo, quienes forman parte de la provisión que necesitas y cuyo Conocimiento contiene una clave para tu Conocimiento, y viceversa. Se trata de un tipo diferente de relación. No está aquí para satisfacer a tu mente personal. Ella está aquí para involucrarte con tu mente más profunda.

En caso de que tengas la fortuna de encontrarte con una de esas personas, entonces sentirás un tipo diferente de resonancia dentro de ti mismo —no la emoción intoxicante del romance ni la fascinación y las fantasías que acompañan a los momentos gloriosos de intensa atracción. Tú experimentarás una calma, un regreso a casa, un recuerdo lejano, algo vago y maravilloso, pero profundo y penetrante. Esto te hablará á ti y tú serás capaz de responder.

A pesar de que estás destinado a conocer a estas personas, es posible que no las encuentres. Es posible que ellas no te puedan encontrar. Tú sólo puedes hacer tu parte en este sentido. Si haces todo lo que puedes hacer y no los encuentras, es porque ellos se han extraviado en el mundo. Si ellos hacen todo lo que pueden hacer y no te encuentran, es porque tú te has extraviado en el mundo. Mediante acuerdo previo, vosotros acordasteis que os trataríais de encontrar el uno al otro. Sin embargo, el tiempo y el lugar siguen siendo inciertos, porque cómo te desarrolles aquí en la vida, qué decisiones tomes, cuánto te distraigas y cuantas cargas adquieras a lo largo del camino determinarán si puedes hacer tu cita y cuándo.

Por tanto, a pesar de que hay un destino a estas relaciones, debe haber una gran cantidad de trabajo para encontrarlas. Algo más grande en ti debe estar emergiendo. No puede ser una posibilidad distante. No puede sólo ser un vago sentimiento. No puede surgir sólo cuando estés muy decepcionado con los demás o contigo mismo. Debe ser algo que es más constante y más profundamente sentido que eso.

Tú no fuiste enviado al mundo solo. Otros fueron enviados al mundo para ayudarte, y tú fuiste enviado al mundo para ayudarles a ellos. Si os encontráis mutuamente, si estáis listos el uno para el otro y si sois capaces de recibiros mutuamente, entonces podéis aprender algo muy importante acerca de vuestro mayor propósito en la vida y sobre la naturaleza de vuestro destino.

Es importante darse cuenta de que en el contexto de este tipo de relaciones existe en muy raras ocasiones un verdadero líder. Las funciones de liderazgo deben ser asumidas por algunas personas para llevar a cabo ciertas funciones, sin embargo, constituyen una pequeña minoría de aquellos que están emergiendo en esta experiencia y conciencia mayor. Recuerda. Tú viniste aquí para servir y para dar, para restaurar y para reclamar, no para dominar.

En la Comunidad Mayor, hay muchas verdades notables que han sido descubiertas —verdades que son relevantes para la vida en este mundo y en todos los mundos. Una de estas verdades es la siguiente: El Sabio permanece oculto. Cuanto más grande seas, más oculto tú debes estar. Cuanto mayor sea tu poder y consciencia, más cuidadoso debes ser sobre donde lo revelas y con quién lo compartes y más discerniente debes ser en la elección de los beneficiarios de tu regalo. Esto templa toda ambición. Esto templa toda impaciencia. Esto templa todas las auto-afirmaciones que no nacen del Conocimiento. El Conocimiento sólo Conoce lo que es real y no responde a nada más.

Cuanto más fuerte tú eres en el Conocimiento, más serás como el Conocimiento y más difícil será para ti que puedas cometer un error. ¿Que son errores, sino errores en el discernimiento —no saber qué es algo, no saber dónde permanecer con ello y no saber cómo relacionarse con ello? Elegir la persona equivocada, elegir el tiempo equivocado, elegir el lugar equivocado, elegir el momento equivocado, elegir la idea equivocada —todos estos son problemas de discernimiento. Con el discernimiento viene la discreción —la capacidad de permanecer en silencio, la capacidad de permanecer oculto.

Podemos asegurar que en la Comunidad Mayor, los Sabios se mantienen ocultos o de lo contrario ellos son explotados o crucificados. Ellos son mal usados y abusados, y sus regalos se pierden. Sólo en muy raras ocasiones grandes manifestaciones son realizadas a un gran número de personas. Y estas manifestaciones son a menudo finales. El Sabio permanece oculto —trabajando en secreto, protegiendo su regalo, dirigiéndolo hacia aquellos que están destinados a recibirlo, y evitándoselo a todos los demás que buscan poder, privilegios y otras ventajas.

Por tanto, cuando tú encuentras a los individuos a los que tú estás destinado a encontrar para realizar y sostener tu propósito debe haber una gran humildad. Ellos no están aquí para ti personalmente. Ellos no están fascinados contigo personalmente. Ellos no están enamorados de tus imágenes. Ellos están unidos a algo más grande en ti, y su afecto por ti y su dedicación a ti sobrevivirá a todas las otras atracciones humanas.

Esto es lo que las personas verdaderamente buscan en sus relaciones. Ellos tratan de encontrar a sus aliados. Sin embargo, lo que generalmente encuentran es aquello a lo que ellos son atraídos, porque ellos no se han desarrollado lo suficiente para responder y recibir una mayor atracción e incentivo en los compromisos humanos. Ellos están ligados a la necesidad del placer y el miedo a la supervivencia, y éstos se convierten en los criterios para su elección. Sin embargo, estamos hablando de algo muy diferente aquí, algo muy único y raro.

Si tú encontraras a todos tus aliados, es poco probable que su número sea mayor de diez. Es más probable que sean tres o cuatro personas. Estas personas jugarán un papel muy importante en iniciar, apoyar y hablar del propósito más grande que te ha traído a este mundo —un propósito que sólo puede surgir a medida que adquieres una mayor madurez como persona y según tu satisfaces ciertos deseos y requisitos para ti mismo.

El Conocimiento dentro de ti emerge cuando las condiciones son las adecuadas. Las relaciones basadas en el Conocimiento surgen en el momento en que las condiciones son las adecuadas. Vuestro acercamiento no es probable que sea fácil. Tendrás que separarte de otras personas y de muchas cosas maravillosas con el fin de encontraros el uno al otro. Tendrás que ganar la libertad para hacer esto. Tú tendrás que ganar esta libertad. Tú tendrás que luchar por ella. A pesar de que esta libertad te es ofrecida a ti, para que tú puedas llegar a alcanzarla, aceptarla y tenerla, debes estar libre de aquellas cosas que la menosprecian, la niegan o la remplazan.

El destino en la vida es algo que nunca debería ser atribuido a las actividades cotidianas en las que estás involucrado. Las personas asignan gran propósito y valor a las cosas que son pequeñas e insignificantes, temporales u oportunas. Ellos dicen: “Estoy haciendo esto. Es para un gran propósito.” “Yo estoy con esta persona. Es para un gran propósito.” “Yo estoy sufriendo ahora. Es para un gran propósito.” “Yo me quedo aquí. Es para un gran propósito.” “Me voy de aquí. Es para un gran propósito.” Sin embargo, estos suelen ser meros intentos de dar un sentido mayor a algo que no tiene este significado en sí mismo. No se deje engañar por esto. No caiga en esta forma de autoconfianza y auto-consuelo.

Las relaciones de destino son muy raras. No ocurren todos los días. Ellas no están garantizadas con cada persona con la que encuentras una gran atracción, o incluso una gran afinidad. Las relaciones del destino están aquí para servir a un propósito mayor. Las personas que participan en ellas son todavía poco conscientes de este propósito y están luchando por descubrirlo. A menudo ellos tendrán dificultades entre sí, porque en su interior y entre sí ellos deben encontrar una reconciliación. Ellos deben encontrar la base de lo que es verdad y distinguir esto de todo lo demás.

Esto toma tiempo. Es mejor que tú hagas mucho de este trabajo por tu cuenta antes de conoceros entre vosotros, o tú no serás capaz de unirte y participar. Si vosotros os conocéis el uno al otro demasiado pronto, no seréis capaces de recibir mutuamente los dones de la verificación. No seréis capaces de verificar el uno para el otro y confirmar la mayor necesidad y la mayor comprensión que hablan de una vida de destino, una vida que fue ungida antes de que vinierais a este mundo. Vosotros fuisteis asignados unos a otros antes de venir aquí —no para satisfaceros el uno al otro como personas y no para satisfacer los deseos o necesidades personales del otro, sino para iniciar, inaugurar, apoyar y nutrir un propósito mayor y una misión que trascienden vuestros intereses humanos.

Si pudieras tener una visión de la Comunidad Mayor, esto sería mucho más fácil para ti de ver. Tú podrías ver las relaciones que poseen esta mayor dimensión y propósito. Verías esto, no sólo entre individuos dentro de otros mundos, sino también entre individuos que viven en mundos diferentes. Tú verías relaciones entre individuos que nunca se han conocido unos a otros y que nunca, dentro de sus propias vidas, tienen acceso el uno al otro físicamente, pero quienes pueden compartir lo que han aprendido y lo que han recibido a través de un mayor reconocimiento. Esto es notable y puede parecer incomprensible, dada la gama normal de experiencia. Pero es cierto y es importante para ti.

Tu Familia Espiritual trabaja en muchos lugares. Tú estás vinculado a ellos y ellos están vinculados a ti. Ellos representan las relaciones que tú has recuperado en el Conocimiento hasta el momento. Algunos de ellos están en el mundo, y muchos de ellos están fuera del mundo mirándote, observándote. Tu Familia Espiritual te está mirando. Ellos representan tu pequeño grupo de trabajo. Hay muchas Familias Espirituales. Nunca pienses que puedes asignar como tu Familia Espiritual a la persona que cuidas, la persona que amas, o tu hermano, tu hermana, tu madre o tu padre. Estamos hablando de otra cosa.

Si tú fueras a encontrar a uno de tus aliados, pero ellos estuvieran perdidos en el mundo y no pudieran recibirte, sería una gran tragedia para ti. Por lo tanto, no demandes que ellos vengan a ti ahora. En su lugar, pide que ellos estén preparados y que tú estés preparado para que podáis estar listos el uno para el otro —dispuestos a reconoceros el uno al otro, dispuestos a asumir un papel más importante entre vosotros y dispuestos a diferenciar entre un propósito mayor y vuestros intereses personales con respecto al otro. Estas relaciones serán la confirmación de que el trabajo que has hecho, el trabajo en el que has participado en forma consciente tú mismo, es significativo y necesario, a pesar de que tú no puedas ver su resultado o comprender plenamente su importancia.

No mires a tu alrededor y digas: “Bueno, esta persona debe ser una de esas personas,” o “Esa persona debe ser una de esas personas, porque nosotros tenemos mucho en común, y se siente tan bien estar juntos, y tenemos muchos intereses compartidos,” o ”yo experimento tanta afinidad con él.” no asignes esto a cualquier persona. El tiempo y la experiencia revelarán a las personas que tienen un propósito mayor y una misión en su vida. Contente en este sentido y evitarás muchos errores tontos y costosos.

Tú no quieres malgastar tu vida. Tú no quieres tener que seguir desaprendiendo cosas que tú te has enseñado por ti mismo. Tú no quieres ser decepcionado una y otra vez respecto a las cosas que crees que son reales y correctas. Tu tiempo en vida es precioso. Tu oportunidad aquí es grande. Cuanto más tú eres consciente de que es grande, menos vas a querer malgastarlo en cualquier actividad o relación que te comprometa o que te lleve por mal camino.

Al reunirte con tu aliado, tú podrías encontrar que tú estás a su servicio o que él está a tu servicio. Tal vez él esté en el papel de líder en esta ocasión, y tú no. Tal vez sea al revés. Vosotros encajaréis perfectamente en el conjunto si podéis aceptar lo bien que encajáis, lo cual puede no encajar con vuestros ideales, ambiciones o nociones acerca de vosotros mismos. Es por ello que se requiere humildad y sobriedad. Es por ello que se requiere una preparación.

Muchas de tus esperanzas e ideales respecto a ti mismo deben ser decepcionados. Gran parte de tus esfuerzos imprudentes, deseos intensos y atracciones febriles deben descansar tranquilamente en tu interior. Para reconocer tu aliado, tendrás que mirar, escuchar y aprender —no sólo en el momento, sino durante mucho tiempo.

Mucha gente no quiere vivir sin definiciones. Quieren tener todo perfectamente explicado y explicable. Ellos quieren que todo lo que están haciendo tenga un aspecto muy ordenado, este conectado a su pasado y sea comprensible. Esto no funcionará en estas relaciones. Estas relaciones serán un misterio. A menudo ellas serán muy confusas. Incluso pueden generar grandes conflictos internamente y entre vosotros, dependiendo de lo preparados que estéis para reconoceros mutuamente.

Lo importante aquí no es conocer a la otra persona tanto como es conocer la experiencia de verdadera afinidad. Sí, tú tendrás que aprender sobre su comportamiento, sus idiosincrasias, sus incapacidades y sus dificultades. Esto es importante. Sin embargo, llegar a conocer la experiencia de verdadera afinidad es acostumbrarse a tener una relación como ésta, lo que hará que todas tus otras relaciones parecerán muy dudosas. Todas las demás personas con las que te has comprometido, has intentado darte o a las que has demandado o esperado de ellas un compromiso —estas serán puestas en duda. Lo que pensabas que ibas a hacer en tu vida y todos tus planes, programas y metas serán puestos en duda. Si puedes permitir que esto suceda, entonces una Realidad Mayor se puede manifestar en tu interior. Sin embargo, si resistes esto o lo rechazas o luchas contra ello, habrá un conflicto tremendo. Sería mejor, entonces, que no os hubierais conocido mutuamente en absoluto.

Con el fin de encontraros unos a otros, tú tendrás que trabajar en tu interior y dentro de tu vida para despejar el camino. Si tú estás casado o en una relación comprometida y tienes todos tus planes, metas y valores atados juntos y entonces conoces a tu aliado, todo lo demás puede desmoronarse para ti.

Te daremos un ejemplo, uno que tal vez sea familiar. Cuando Jesús encontró que tenía discípulos, él sólo necesitó llamar y ellos se unieron a él. Esto representa las relaciones de gran naturaleza de las que te estamos hablando. Ellos no se le unieron porque era magnífico, o porque tenía habilidades excepcionales o porque era hermoso o dulce. De hecho, iba a llevar a todos ellos a situaciones peligrosas y desafiarles continuamente. Entonces, ¿qué les permitió a ellos dejar lo que estaban haciendo y dejar sus vidas y seguirle? Fue el Conocimiento.

Si tú pides que tus aliados te encuentren y si pides ser capaz de encontrar a tus aliados, tú debes estar preparado. Esta relación pondrá en duda muchas cosas que tú has planeado para ti mismo y que tú has establecido para ti mismo ya. Si tú no quieres renunciar a nada, sino sólo adquirir más y más, entonces estas relaciones serán muy peligrosas para ti. La verdad será demasiado peligrosa para ti. Y aunque tú puedes reclamar un propósito mayor para ti, tu propósito real estará más allá de tu alcance.

Es muy necesario para ti aprender a estar en una relación de esta naturaleza, y tú aprenderás esto aprendiendo el Camino del Conocimiento de la Comunidad Mayor. El Camino del Conocimiento validará el Conocimiento y nada más. Él te conducirá al Conocimiento y nada más. Él te llevará a un verdadero reconocimiento dentro de ti mismo y nada más. Él te llevará a reconocer a tus verdaderos aliados en la vida y nada más. Nada más será validado.

Tú ves, la gente quiere la verdad, pero quiere muchas otras cosas también. Sin embargo, la verdad y estas otras cosas  no son compatibles entre sí. A medida que tu deseo por la verdad se hace más profundo y tu experiencia de la verdad se hace más profunda, entonces las cosas pasan a ser vistas como útiles o inútiles. Sin embargo, ellas ya no son el foco central de tu vida. Tú ya no estás atraído por el amor o el dinero. Tú no estás cautivado por la belleza, la grandeza, la gloria o la seguridad. No estáis tratando de escapar de la vida o estar confortablemente posicionado. En su lugar, tú estás buscando algo que verifica quien realmente eres, por qué has venido al mundo y que debes hacer aquí. Estas relaciones son una parte central de esta iniciación.

Más tarde, cuando hablemos de los Invisibles, vamos a hablar de un reino completamente diferente de relación que está relacionado con tus verdaderos aliados. Esto te dará una comprensión aún mayor de tu propósito. Igual que tienes una vida en el mundo, tú tienes una vida en tu Antiguo Hogar. Esto no está perdido para ti, y está en ti ahora dentro de tu Conocimiento. Tú tienes relaciones en el mundo, y tienes relaciones más allá del mundo. Tú tienes relaciones con tu Familia Espiritual, y estas relaciones proporcionan el contexto y el significado de tu razón para venir al mundo.

El Conocimiento te preparará para estas relaciones. Si tú puedes encontrar el Camino hacia el Conocimiento y dedicarte a él, entonces poco a poco todas tus dificultades y dilemas en las relaciones serán resueltos. Nosotros podemos hacer esta promesa, debido a la naturaleza de la realidad y la naturaleza de tu identidad y tú propósito mayor aquí. Entonces tú puedes elegir correctamente y escapar de los sufrimientos graves y aparentemente sin esperanza que afligen a tantos. Entonces tú no estarás perdido en el mundo nunca más. Y tu ejemplo, tu experiencia y tu comprensión inspirarán a otros y les dará una mayor posibilidad.

Tú necesitas verdaderos compañeros en la vida, pero para tenerlos tú debes tener una relación con la verdad dentro de ti mismo, la cual está representada por tu relación con el Conocimiento. Conviértete en un estudiante del Conocimiento y esta relación será revelada a ti y luego recuperada por ti. Entonces, tus aliados serán capaces de unírsete para confirmar la recuperación del Conocimiento, para darle sentido y alcance en el mundo y para dar definición de lo que debes llevar a cabo aquí específicamente.

 

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