¿Qué es la Gracia?

Traducción del Capítulo 25 del libro “Espiritualidad de la Comunidad Mayor”, revelado a Marshall Vian Summers.

Buscas la Gracia y no puedes encontrarla. Te abres a la Gracia, y aparece. Reclamas la Gracia para ti mismo, y no la encuentras en ninguna parte. Te rindes a la Gracia, y la Gracia surge suavemente. Hablas la verdad, —la verdad de lo que realmente sabes, no la verdad de lo que quieres o crees— y la Gracia está a tu lado. Miras a los eventos de tu mundo con compasión y comprensión profunda, y la Gracia mira contigo.”

La Gracia debe ser una presencia y una inteligencia que puede entrar y permanecer en cualquier situación, en cualquier mundo, en cualquier clima, en cualquier condición, en cualquier cultura y en cualquier raza. Debe ser algo que puede entrar en silencio y permanecer con las circunstancias tal como son. Debe ser algo que puede entrar por invitación de una petición genuina y sincera. Debe ser algo que puede permanecer con un hombre o una mujer del Conocimiento, algo que puede permanecer con ellos sin dominarlos y existir con ellos y en ellos sin manipularlos. Debe permanecer con ellos de tal manera que la autoridad de la persona que es su destinatario no se vea ensombrecida o usurpada. La Gracia debe ser algo que se puede traducir de una mente a otra y transferir de un mundo a otro.

¿Qué puede hacer posibles todas estas cosas? Una mayor presencia con la que una persona puede permanecer, pero sin abrumarla. Una mayor inteligencia que puede existir con la inteligencia menor que la está recibiendo, pero sin dominarla. Una mayor intensidad y motivación en la vida que puede persuadir suavemente y nutrir una nueva sensación de verdadero propósito, significado y sentido en la vida de la persona que la recibe.

La Gracia tiene que ser algo muy poderoso porque inspira a los individuos a hacer grandes y desinteresados actos. Ella les inspira a hacer cosas que van más allá de sus propios intereses personales, limitaciones y preocupaciones, y sin embargo, de ninguna manera viola su propia autoridad. La Gracia respeta su propia posición en la vida mientras que les da una mayor capacidad y un mayor alcance de la conciencia. La Gracia tiene que ser algo muy inteligente para dar esta fuerza sin abrumar al receptor.

La Gracia debe ser algo que no tiene que ver con la apariencia de las cosas. Debe ser algo que tiene un origen, significado y capacidad mayor, más allá del alcance de cualquier raza, cultura, tribu o grupo mundano. Seguramente esta no puede ser una invención humana. Seguramente esta no puede ser el producto de un dios puramente humano. Seguramente esta no puede cumplir con las expectativas humanas o imágenes humanas. Debe ser algo mucho más grande y más impregnante, más trascendente y sin embargo, más capaz de descender al mundo, en cualquier mundo, donde es bienvenida y necesaria.

La Gracia representa la evidencia de la mayor relación que tienes con el Creador. La Gracia no es tu posesión. No puedes utilizarla, aprovecharla, manipularla o dirigirla, ya que representa una mayor voluntad y propósito en el universo.

Tú posees un tipo especial de Gracia dentro de ti. Esta Gracia es llamada a salir de ti en presencia de la Gracia que existe a tu alrededor. Es llamada de ti para satisfacer necesidades específicas del mundo. Y es llamada fuera de ti para iniciar, establecer y fortalecer las relaciones importantes que necesitarás tener a fin de encontrar tu mayor propósito y misión aquí. La Gracia dentro de ti es el Conocimiento, la Mente que sabe, la Mente que es una parte de la Mente del Creador.

La respuesta a la Gracia genera Gracia. Ella no es la fuente de la Gracia. Es parte del mecanismo de la Gracia el cual te permite recibirla, desearla y acogerla en tu vida. Buscas la Gracia y no puedes encontrarla. Te abres a la Gracia, y aparece. Reclamas la Gracia para ti mismo, y no la encuentras en ninguna parte. Te rindes a la Gracia, y la Gracia surge suavemente. Hablas la verdad, —la verdad de lo que realmente sabes, no la verdad de lo que quieres o crees— y la Gracia está a tu lado. Extiendes la mano y tocas sinceramente el corazón de otro, y la Gracia os envuelve a ambos. Miras a los eventos de tu mundo con compasión y comprensión profunda, y la Gracia mira contigo. Respondes a una mayor necesidad en otro, y de alguna manera la Gracia habla a través de ti. No está ni dentro ni fuera de ti exclusivamente. Más bien tú estás inmerso en ella, y en los momentos especiales tu eres capaz de experimentar esta inmersión, esta unión ya existente con la vida.

La Gracia no va y viene, excepto en tu conciencia. La Gracia no está aquí en este momento y después se va. La Gracia no va dando la vuelta al universo visitando individuos aquí y allá. La Gracia está presente en todas partes, en todo momento. Ella parece que aparece debido a que hay una abertura para ella y una necesidad de ella. Viene porque es realmente deseada. Ella mora con vosotros, y sin embargo que poco experimentáis su presencia.

La Gracia está contigo, pero está en el trasfondo. Está en el trasfondo porque te da la libertad para encontrar tu camino y llegar a aceptar tus inclinaciones y conciencia más profundas en la vida. Está en el trasfondo como si se tratara de veinte pies detrás de ti. En realidad no está veinte pies detrás de ti, pero esto puede ser cómo tú lo experimentarás. Ella parece entrar en tu conciencia a medida que estás disponible para ella y según las situaciones en que te encuentres la llamen.

La Gracia siempre subraya y confirma tu relación con otros y con el Creador. De hecho, tú puedes pensar de la Gracia como la evidencia de la relación auténtica y duradera. Cuando experimentas la relación contigo mismo, con otro o con el panorama mayor de la vida, tú sentirás la Gracia —una sensación de plenitud, integridad e inclusión, una sensación de reencuentro y gratitud—. Estas son todas la evidencia de la Gracia, todas la evidencia de que una relación mayor y más permanente está siendo reconocida, admitida y experimentada.

La Gracia, entonces, es la evidencia de la presencia de Dios en el mundo. Sin embargo, aún más importante que esto, es la evidencia de tu relación intrínseca con el Creador. La Gracia es la evidencia del Conocimiento dentro de ti mismo, debido a que tú eres capaz de recibirla y responder a ella. Con el tiempo, a medida que te conviertes en firme con el Conocimiento, si puedes seguir el camino hacia el Conocimiento y tomar los pasos al Conocimiento, entonces serás capaz de dispensar realmente la Gracia en el mundo, no como un acto consciente, sino como algo que sucede espontáneamente. Aquí la Gracia saldrá de ti, ya que serás una fuente de Gracia en el mundo.

Sin importar tu actividad o tarea específica en la vida, puedes convertirse en una demostración de la presencia de la Gracia. Esto tendrá un gran impacto en aquellos que puedan recibir tus regalos y en quienes puede ser testigos de tus actos. la Gracia enciende el Conocimiento en otros. Estimula a los demás en lo más profundo de su ser. Trae consigo una memoria y una confirmación, no obstante largamente olvidada, que hay un mayor propósito y significado en la vida. Ella es parte de la realidad que has traído consigo desde tu Antiguo Hogar.

La evidencia y la demostración de la Gracia llaman a algunas personas hacia adelante, mientras que otras retroceden y todavía luchan en contra de su propia experiencia. Sin embargo, su poder y eficacia no se puede negar. Tiene una potencia en la vida que no tiene comparación con ninguna otra cosa. Nadie que la sienta puede ser neutral con respecto a ella. Y todo el que sea testigo de ella debe responder.

La Gracia es la evidencia de una mayor unión y relación que tienes con los demás, con el mundo y con tu Creador, pero la Gracia también es la potencia que transporta grandes ideas e inspiración genial de una mente a otra. Aquí ella es como un conducto que permite la transmisión del Conocimiento pasar de una mente a otra. Esto activa el Conocimiento en cada persona, ya que ella pasa de una mente a otra, como una corriente eléctrica que pasa a través de un terminal a otro, llevada por el poder de la Gracia. Aquí tus asociaciones reales con la gente se vuelven activas y evidentes.

La Gracia parece que viene y va, una experiencia momentánea quizás, algo que está en gran contraste con la gran mayoría de tus experiencias de estar en el mundo. Pero siempre está ahí. Piensa en ella como esto: Es como si el Yo Superior en ti y la mayor relación que tienes con los demás momentáneamente se encendieran, como si la tierra se iluminara una noche oscura por destellos de relámpagos, y en esos momentos tú te dieras cuenta de que hay tantas cosas que no podías ver antes. Y después de los destellos momentáneos, vuelves a la oscuridad. Pero la Gracia, por ese momento, ese pequeño momento, ha iluminado tu vida y te ha dado una visión más amplia de lo que está presente en tu vida lo que está en el fondo de tu vida y cómo las cosas realmente están a tu alrededor.

Estos destellos son muy significativos porque anuncian la posibilidad de una mayor unión y asociación con la vida, una mayor implicación y empeño con los demás y una mayor experiencia de propósito en realidad. Esta es una experiencia que el mundo no puede darte, ya que debe ser presentada a ti desde la Mayor Inteligencia y Voluntad del universo. Esta Voluntad trasciende todas las sociedades de la Comunidad Mayor, todos los grupos, todas las razas y todos los otros poderes. Es la Voluntad del Creador, según se manifiesta en las condiciones cambiantes de la vida física.

Bienvenidos, pues, los destellos de Sabiduría. Bienvenidas, pues, las manifestaciones momentáneas de la Gracia. Bienvenidas, pues, las experiencias que pueden mostrarte dónde te encuentras, lo que necesitas hacer y cómo realmente permanecer con otros. Puedes tener esta comprensión sin juicio, sin comparación y sin condena de ti mismo o de los demás, porque la Gracia trae consigo una confirmación, no un juicio. Trae consigo un reconocimiento de cómo son realmente las cosas, no de como tú quisieras que fueran o esperas que fueran. Así como el relámpago ilumina el suelo alrededor de donde se encuentra y te muestra cosas que no se podían ver en la oscuridad de tu percepción personal, así también la Gracia ilumina tu camino, dándote un mayor Conocimiento de dónde estás, con quién estás asociando y lo que debes hacer. Ella ilumina tu camino y te asegura que tu esfuerzo no es individual y que el mundo que ves a tu alrededor no es todo lo que puede ser visto, sentido y conocido. Esto demuestra que las problemáticas interacciones entre las personas no representan sus asociaciones reales y sus posibilidades reales juntas.

La Gracia es la evidencia de la Realidad Mayor que impregna todo lo que ves. Sin embargo, tú no ves esta Realidad Mayor porque estás dominado por la realidad que ves, y estás dominado por tus pensamientos acerca de esta realidad. Una Realidad Mayor es descubierta cuando hay un deseo de ella y una preparación para llegar a ella. Ella se convierte en descubierta cuando hay una necesidad de su presencia y actividad dentro de los mundanos aspectos y actividades de tu vida. Esta necesidad, este reconocimiento y esta apertura permitirán a la Gracia surgir. Al principio, emergerá momentáneamente como grandes destellos de relámpagos. Ella emergerá momentáneamente como la aparición repentina de una presencia angelical. Ella emergerá de repente como un brillo cálido y una sensación vaga de que no estás solo y de que hay una confirmación real en lo que acabas de decir o hacer. Tú la sentirás inicialmente en un repentino sentimiento de rectitud dentro de ti y en el súbito reconocimiento y aprecio de otros.

Sin embargo, a medida que sigues en el camino del Conocimiento y según tomas los pasos al Conocimiento, esta experiencia crecerá para ti. Crecerá más significativamente debido a que el abismo aparentemente grande entre tú y la Realidad Mayor que impregna tu vida y que le da a tu vida su verdadero significado y propósito está siendo penetrado. El velo que parece separarte de esta experiencia y conciencia está siendo lentamente disuelto.

No quiere decir que vallas a tener más experiencias de Gracia en un sentido momentáneo. Se trata de que la Gracia se vuelva cada vez más cercana a ti. La Realidad Mayor y tu realidad personal estarán más y más cerca. A medida que ellas se acercan más y más juntas, tu realidad personal cambiará y se fortalecerá. Tendrá un mayor enfoque y un mayor énfasis en el significado y el logro. Aquí es donde tus valores y tus intereses cambian gradualmente de una manera que es tan natural y la vida te confirma que con el tiempo no cabe duda de que un Poder Mayor está obrando en tu vida.

Tú verás la evidencia de este Mayor Poder en tus propios cambiantes sentimientos y enfoque. Verás la evidencia de esto en tus cambiantes relaciones y en tu enfoque cambiante. Verás la evidencia de esto en la presencia de tus inclinaciones más profundas, que ahora tendrán un mayor acceso y una mayor expresión en tu mente y en tu experiencia personal consciente. Verás la evidencia de esto en lo que valoras y lo que buscas. Tú buscarás las cosas que son permanentes y que están unidas con la vida. No tratarás de imponer tu voluntad individual, sino expresar una Voluntad Mayor que confirme tu existencia y que honre la presencia de todos los que están aquí contigo, a pesar de sus dificultades y sus errores. Esto te dará un énfasis en el perdón y la realización, en el reconocimiento y las decisiones correctas. Este será un énfasis totalmente diferente a lo que hayas sentido antes.

La Gracia estará cada vez más contigo pero de una manera sutil y penetrante. En lugar de relámpagos iluminando tu vida por un momento, es como si un gran amanecer estuviera ocurriendo y las sombras de tu vida estuvieran disolviéndose suavemente por la presencia de una gran luz emergente en el horizonte. Aquí la evidencia de lo que está realmente en tu vida y donde realmente necesitas ir poco a poco se hace realidad.

Tus decisiones o bien aportan la experiencia de la Gracia o la niegan. No importa lo difícil que tus decisiones sean o cuán aparentemente graves sus consecuencias, al tomar una decisión que está en consonancia con el Conocimiento, tú sentirás esta presencia contigo. Quizás sentirás ansiedad acerca de las consecuencias esperadas o imaginadas, pero sentirás un acierto en tu vida. Esto te dará evidencia de que la Gracia está contigo, porque cada decisión que tomes que esté en consonancia con el Conocimiento reconocerá la presencia de la Gracia en tu vida. Toda determinación que hagas que esté en consonancia con la mayor verdad en tu interior te dará una mayor experiencia de esta verdad y un mayor sentido de su presencia y actividad en tu vida y en el mundo que te rodea.

La Gracia es algo que está emergiendo lentamente, como un amanecer muy lento de la luz. Aquí las cosas que antes parecían misteriosas e incomprensibles, pueden ser reconocidas, sentidas y sabidas. Tal vez tú no puedes explicarlas porque la experiencia está más allá de las palabras, pero eso no es tan importante ahora, porque te das cuenta de que una explicación no puede nunca iluminar la vida de otro.

Es sólo la presencia de la Gracia y la actividad del Conocimiento las que pueden dar a otros una mayor experiencia y percepción de sus vidas y una mayor determinación en su interior. Aquí se llega a entender que la Gracia es la evidencia de la presencia del Creador en el mundo —una presencia que trabaja detrás de las escenas y que no ensombrece, domina o manipula a los que están aquí—. Esta presencia suavemente tranquiliza a las personas y exhorta sobre el Conocimiento dentro de cada uno de ellas para que puedan responder y aprender el camino de las relaciones, el cual es el Camino del Conocimiento.

La respuesta a tus oraciones, es una forma de preparación. Si estuvieras hundido en un agujero en el suelo y no pudieras salir, la respuesta a tus oraciones sería que te tendieran una escalera para que pudieras encontrar la salida. Estar en el mundo es como estar en un hoyo profundo y oscuro en el suelo. Todo lo que ves es la oscuridad y el confinamiento de lo que te atrapa. La respuesta a tus oraciones por la libertad, por resolución, por paz, por fuerza y por logro es una escalera tendida a ti, una escalera que debes subir una escalera que te saque de tus circunstancias aparentemente sin esperanza hacia una mayor experiencia de donde has estado, donde puedes ir y qué puedes hacer.

La Gracia trae consigo los medios para experimentarla. Ella no es algo que simplemente pides y se te da en pequeños incrementos. La Gracia es dada a ti porque la preparación para ella es entregada a ti. Tú debes encontrar tu camino hacia ella. Ella está contigo, pero tú no estás con ella. Esto demuestra el gran dilema de tu vida y el problema más grave de tu vida —que el Conocimiento está contigo pero tú no estás con el Conocimiento—. La Gracia está contigo pero tú no estás con la Gracia. La verdadera relación está contigo pero tú no estás con la verdadera relación.

¿Dónde puedes estar si no estás siendo con lo que realmente es? ¿Dónde puedes estar si no estás siendo con la Realidad Mayor que es la fundación, el significado y el contexto de tu vida? El único lugar en el que puedes estar es en tus pensamientos. Y tus pensamientos se tejen a si mismos alrededor de tu conciencia hasta que son lo único que puedes ver. Ellos gobiernan tu percepción y gobiernan tu comportamiento. Ellos determinan tus metas y aspiraciones. Tus pensamientos representan el agujero en el suelo y las paredes a tu alrededor que bloquean tu visión que contienen tu experiencia y que limitan tu libertad y tu capacidad de estar en relaciones significativas.

Para salir de esta situación se requiere preparación, y requiere que tú sigas esta preparación porque tú debes salir. En esto, recuperarás tu fuerza, tu determinación, tu perseverancia y tu verdadera voluntad nacida del Conocimiento. Aquí podrás conocer la forma de escapar, no del mundo, sino de la contradicción de ser dominado por tu mente personal.

La Gracia te recuerda que esto es posible. La Gracia permite que tu escape tenga lugar, y La Gracia te estimula a seguir adelante. La puerta de tu celda está abierta. Puedes empujar y abrirla en cualquier momento. Puedes caminar fuera hacia la luz del día. Para que esto suceda, sin embargo, tú debes estar dispuesto a tener una experiencia diferente de ti mismo y una determinación diferente dentro de ti. Tú debes estar abierto y con el deseo de una mayor vida —una vida que no está en consonancia con tu pasado y que te llevará fuera del confinamiento de vivir dentro de tu mente personal—. Como resultado de este escape incluso tu mente personal será regenerada, renovada y restaurada, porque el mayor propósito de tu mente personal es servir al Conocimiento. Tu mente personal, como tu cuerpo personal, es un vehículo temporal en la vida. Su mayor servicio, su mayor unión y su mayor seguridad nacen de su servicio a un Poder Mayor —el Poder Mayor que asegura tu realidad, tu misión, tu origen y tu destino.

Este Poder Mayor está contigo ahora. El Conocimiento está contigo ahora. La Gracia está contigo ahora. El Creador está contigo ahora. Las relaciones que realmente necesitas en la vida existen ahora. Tienes que encontrar el camino a ellas, y ellas encontrarán su camino hacia ti. Encuentra el camino hacia el Conocimiento, y el Conocimiento será capaz de emerger en tu mente. Encuentra tu camino a la Gracia, y la Gracia tendrá un lugar para permanecer contigo, no sólo momentáneamente sino de forma permanente, como es su destino.

La experiencia de la que estamos hablando sólo puede tener lugar a medida que te abres a ella y según te haces realmente honesto acerca de tus inclinaciones más profundas. Aquí debemos dar una mayor definición de honestidad: La honestidad no es sólo saber lo que sientes, es sentir lo que sabes. Aquí tu mente personal y la mente más profunda que es tu verdadera naturaleza se tocan entre sí, y allí está la Gracia. Aquí hay sobriedad sobre la vida. Hay una conciencia tranquila. Y hay sentimientos y motivaciones más profundos.

A medida que tocas al Conocimiento —tu Ser Superior y tu mayor asociación con la vida—, entonces La Gracia será experimentada. El Conocimiento te lleva a la Gracia una y otra vez, no como una experiencia momentánea, no como un punto culminante de una vida larga y triste y no sólo como un relámpago, sino como una permanente realidad y experiencia dentro de ti mismo. Tú puedes encontrar un camino al Conocimiento porque un camino ha sido dado. Tú puedes seguir los pasos al Conocimiento porque los pasos han sido dados. Esta es la obra de la Gracia, porque la Gracia estaría incompleta si no te diera los medios para su total realización y experiencia. El Creador te estaría dejando fuera en el frío de la vida si no se te diera un camino hacia Él.

La evidencia de la Gracia se expresa en aquellos momentos maravillosos y tranquilizadores cuando una verdad mayor se experimenta y una mayor asociación y relación con la vida es sentida. Sin embargo, la evidencia de la  Gracia se corrobora más completamente por tu comprensión de que tienes gran necesidad de cumplir tu propósito y misión aquí y que esta necesidad es más potente y más urgente que cualquier otra cosa que sientes o reconoces.

Esta gran necesidad te reclama y alista a prepararte. Te da una nueva dirección y un nuevo impulso. Llama a Dios a ti, y te llama a ti a Dios. Ella llama a las personas importantes que necesitarás en tu vida, y los llama a ti. Es como si un interruptor grande hubiera sido lanzado y de repente toda una nueva serie de factores entran en juego. Sutil será tu experiencia de ellos al principio, pero sabrás dentro de ti mismo que algo ha cambiado. Giraste una esquina a algún lugar. Tú cruzaste una línea invisible. Algo te pasó en alguna parte allá atrás. Ahora te sientes un poco diferente. Hay algo que crece y emergente dentro de ti, una experiencia más profunda de una parte de ti que apenas puedes reconocer y ciertamente no puedes definir.

Tu gran necesidad y la gran necesidad del universo acaban de reconocerse mutuamente. Como resultado de este reconocimiento, un propósito mayor es estimulado por un propósito que tú tendrás que llevar como un gran embarazo y con el que tendrás que trabajar hasta cierto punto con el fin de darlo a luz a este mundo. Él va a cambiar tus ideas, y alterará tu experiencia, pero sólo para ponerlas en una mayor resonancia y una mayor relación con el propósito que llevas, la misión que sirves y la vida a la que estás intrínsecamente y para siempre unido. Entonces llegarás a conocer la Gracia no sólo como una experiencia momentánea, sino como una actividad en tu vida. Y tu comprensión de esto crecerá y se expandirá a medida que seas capaz de continuar.

Aquí la Gracia será algo que puedas identificar, incluso en aquellos momentos en los que no puedes sentirla directamente, ya que tú sabrás que ella está allí. Esto no requerirá creencia tanto como requerirá aceptación. Aquí no se trata de creer en algo que no puedes experimentar. En su lugar, tu estarás tratando de aceptar algo que sabes que está en tu vida. Y tú sabrás que está en tu vida porque lo habrás experimentado y cada vez más, ya que habrás visto la evidencia de su trabajo dentro de ti y a tu alrededor. Esta es la actividad silenciosa y sutil del Creador a través de la recuperación de los separados a través del Conocimiento. Ella está renovándote a ti y a otros por la activación de una mayor conciencia y un mayor propósito que te ha traído al mundo —un propósito en consonancia con la evolución de la vida, un propósito que es tuyo para encontrar y descubrir.

La confirmación real de la Gracia vendrá según eres capaz de darte cuenta de que ha habido una mayor intervención y apoyo en tu vida para permitirte satisfacer una necesidad mayor y un mayor deseo. Esto renovará tu conciencia de que estás en relación con algo muy significativo aquí. Entonces la Gracia no sólo será una experiencia momentánea y dramática, sino que se convertirá en la fundación viviente de tu vida.

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