Las Grandes Olas y Vuestra Vida

Traducción del capítulo 2 del libro “Las Grandes Olas del Cambio”, revelado al Mensajero Marshall Vian Summers.

La gente se pregunta: “¿Cómo serán estas Grandes Olas? ¿Qué podemos esperar? ¿Para qué nos estamos realmente preparando? ¿Es una situación difícil o es una situación terrible?” La respuesta depende de muchas cosas —depende de la reacción y la responsabilidad humanas.

Ciertamente, los recursos del mundo disminuirán y habrá gran dificultad en su obtención, en particular en los países pobres y para la gente pobre en general. Y el riesgo de conflicto y de guerra sobre estos recursos decrecientes será muy grande. El riesgo será muy grande.

¿Cómo responderá la gente? ¿Se autodestruirá la humanidad en sus luchas y disputas sobre quién obtendrá los recursos restantes, o habrá una mayor unión y cooperación? La respuesta es incierta, pero en ambos casos os estáis moviendo hacia un tiempo de gran dificultad.

El clima del mundo cambiará y se volverá más cálido en la mayoría de los lugares, disminuyendo la producción de alimentos, disminuyendo los suministros de agua, creando grandes dificultades en ciertas regiones del mundo. El riesgo de ruptura de la sociedad es muy grande en estas circunstancias, y el hecho de que la mayoría de las personas no estén al tanto de esto o se lo estén tomando demasiado a la ligera genera gran preocupación.

La humanidad ha gastado más de la cuenta su herencia natural. Ha abusado del mundo, este lugar de magnificencia y abundancia. La humanidad no ha planeado para el futuro. No ha moderado su comportamiento. Ha desperdiciado su gran patrimonio natural a causa de la codicia y de los conflictos, a causa del mal uso y la corrupción, y ahora tendrá que enfrentar las consecuencias. Vosotros tendréis que pagar por los pecados del pasado, al igual que vuestros hijos tendrán que pagar por los pecados del presente. Estos pecados son errores, errores fundamentales y, en algunos casos, errores tremendos.

Por tanto, no podéis escapar de esto. No podéis moveros a otro lugar y ser inmunes a las Grandes Olas de cambio. Tendréis que vivir de manera muy diferente, y solo el Conocimiento dentro de vosotros puede guiaros específicamente en este sentido. Más allá de seguir las “Recomendaciones para vivir en un Mundo de Grandes Olas” que se incluyen en este libro, será el Conocimiento dentro de vosotros, la fortaleza de vuestras relaciones con otros y el valor y la objetividad que podáis aportar a vuestras circunstancias lo que determinará el camino que debéis seguir. Porque todo estará cambiando, y habrá una gran incertidumbre.

Dónde vivís, cómo vivís y con quién estáis tendrá todo una enorme influencia sobre el tipo de circunstancias que tendréis que afrontar. Y tendréis que ganar acceso al Conocimiento —la mente más profunda dentro de vosotros, la mente que Dios ha creado dentro de vosotros— para responder a estas preguntas. La respuesta no será necesariamente una explicación, sino una serie de pasos, cosas que debéis hacer paso a paso. Porque un gran cambio requiere que uno se mueva gradualmente, paso a paso. La única excepción a esto es cuando uno se encuentra en una situación de emergencia extrema, tal como una casa en llamas o un barco que se hunde. Pero más allá de esto, debéis seguir una serie de acciones que en el momento pueden no tener ningún sentido para vosotros, una serie de acciones que otros pueden considerar tontas o irracionales. Vosotros tendréis que seguirlas.

Preguntaos: “¿Dónde debería vivir?” Manteneos preguntando, y los pasos comenzarán a aparecer si hay algún cambio que debáis hacer en este sentido. No podéis preguntar solo una vez. Debéis preguntar de forma repetida. Debéis permanecer con la cuestión. Debéis vivir con la pregunta y estar abiertos, realmente abiertos, a lo que se os pueda presentar, especialmente si ya sentís que donde estáis no es permanente u os preocupa su viabilidad como lugar para vivir en el futuro.

Debéis estar muy abiertos, como veis, porque el Conocimiento no os llevará simplemente al lugar que sea más seguro y más fácil. Os guiará al lugar donde vuestras mayores fortalezas puedan surgir, donde podáis lograr vuestro destino y donde podáis conocer a las personas realmente importantes en vuestra vida y participar en las actividades realmente importantes en vuestra vida.

Esto está enteramente más allá de estar tan solo seguros y protegidos. Y esta es una de las razones por las que la gente no entiende la respuesta cuando la recibe. Ellos no entienden o no confían en sus inclinaciones más profundas, porque están haciendo la pregunta con un motivo oculto para conseguir lo que quieren: para enriquecerse, para protegerse, para conservar lo que tienen o tener más. Pero este no es el énfasis del Conocimiento. El Conocimiento os protegerá aquí, pero os protegerá y os salvará para un mayor propósito.

En cierto modo, las Grandes Olas de cambio proporcionan un ambiente muy óptimo para que el Conocimiento emerja, porque en realidad no hay lugar en el que podáis estar a salvo. No habrá lugar que sea realmente seguro, donde podáis disfrutar del tipo de beneficios que quizá habéis disfrutado en el pasado, donde podáis sentiros seguros e inmunes a las dificultades que emergerán por todo vuestro alrededor.

La supervivencia de vuestra personalidad no es la cuestión aquí. Es el cumplimiento de vuestra misión. Porque habéis elegido venir al mundo en un momento en que las Grandes Olas estarían golpeando el mundo. Habéis llegado en un momento en que la humanidad tendría que enfrentar la competencia de la Comunidad Mayor, de fuerzas invasoras del universo que os rodea. Habéis llegado en un momento de gran dificultad e incertidumbre, un tiempo de gran discordia y riesgo de guerra. Por tanto, no os quejéis. No neguéis o condenéis las circunstancias del mundo cuando, en realidad, ellas encierran las mayores posibilidades para vuestra redención y vuestra realización aquí.

Vuestras grandes relaciones no vendrán a vosotros mientras os escondéis en algún lugar pretendiendo estar felices, a salvo y seguros, rodeados por todas vuestras posesiones innecesarias, involucrados en actividades simples, inocuas y tontas. Las grandes relaciones no vendrán a vosotros en estas circunstancias, solo las amistades inconsecuentes, solo las personas que comparten vuestras aficiones o aquellos que os quieren explotar o desean participar de cualquier riqueza que podáis tener.

Las grandes relaciones vendrán al enfrentar grandes cambios y dificultades, porque es en este entorno donde la naturaleza más profunda y verdadera de la gente se hace patente. Y la gente tendrá que elegir una lealtad mayor dentro de sí misma y una mayor lealtad a otros. Es aquí donde las grandes relaciones serán reconocidas, cultivadas y expresadas. Se acabaron los romances tontos e indulgentes. Se acabó el perder vuestro tiempo tratando de tener placer sin fin con alguien cuando, en realidad, no tenéis a donde ir juntos y nada realmente importante que hacer juntos. Se acabó el perder vuestra vida persiguiendo la belleza, el encanto y la riqueza, fantaseando acerca de vosotros mismos y de otras personas, tratando de veros bien, de ser aceptados y degradándoos a vosotros mismos de todas las maneras posibles para ganar la atracción o la admiración de alguna persona. Ahora habrá poco tiempo para tales cosas.

Aunque estos tiempos son extremadamente peligrosos y arriesgados, ellos proporcionan el ambiente óptimo para que descubráis vuestras mayores fortalezas y, con ellas, una serie de mayores relaciones. Aquí es donde el propósito mayor y el significado de vuestra vida pueden surgir, si podéis entender vuestra situación correctamente y aprendéis a relacionaros con vuestra naturaleza más profunda y a confiar en ella cada vez más.

Aquí debéis responder cuando otros no están respondiendo. Debéis tomar precauciones cuando otros no las están tomando. Debéis cambiar vuestras circunstancias cuando no parece haber ninguna razón inmediata para hacerlo. Debéis seguir un impulso y una dirección internos, sin entender realmente lo que está sucediendo y cual será vuestro futuro o el resultado. Si no tenéis la fuerza o el coraje para hacer esto, os quedaréis donde estáis, cada vez más llenos de ansiedad y confusión, cada vez más preocupados, cada vez más frustrados y compulsivos, hasta que vuestras circunstancias se desmoronen y erosionen vuestra vida, como si estuvierais en una isla que lentamente disminuye o en un barco que cada vez hace más agua.

Vais a tener que estar preparados para actuar con contundencia, y es posible que tengáis que actuar en solitario. No todos los que están con vosotros ahora —vuestros amigos o incluso vuestra familia—responderán necesariamente a las Grandes Olas de cambio o al poder y la influencia del Conocimiento en su interior. Tan solo estar preocupados no es suficiente. Tan solo ser conscientes del problema no es suficiente. Debéis estar preparados para actuar, no a toda prisa, no compulsivamente, no desde el pánico, sino dando pasos en vuestra preparación.

El Nuevo Mensaje ha proporcionado los Pasos al Conocimiento para que podáis empezar a construir esta conexión más profunda con el Conocimiento, una conexión en la que tendréis que apoyaros cada vez más en el futuro según todas las demás fuentes de seguridad sean desafiadas, perturbadas y caigan en conflicto.

Porque ¿a dónde y a quién os dirigiréis en tiempos de gran cambio e incertidumbre? ¿A vuestro gobierno? ¿A vuestros amigos? ¿A vuestra familia? ¿A vuestra religión? Y si no podéis encontrar ninguna certeza o claridad allí, ¿os escaparéis a vuestras aficiones o a vuestras fantasías o a vuestras pasiones? Esta es una cuestión crítica, como veis.

Dios os ha dado el Conocimiento para guiaros, protegeros y conduciros a una mayor satisfacción en el mundo tal y como es. Por tanto, no pidáis nada más de Dios. Si no podéis recibir este gran regalo —un regalo más allá de vuestra estimación, un regalo que os servirá todos los días y en todas las circunstancias—, si no podéis recibir esto, si no vais a confiar en esto, si no vais a seguirlo, entonces no pidáis un milagro. Puede que lo pidáis, pero vais a tener que confiar en lo que Dios os ha dado. Habéis creado un mundo en el que esto será cada vez más necesario, un mundo donde la fantasía, la especulación y la presunción serán cada vez más difíciles de crear y mantener.

Los tiempos se volverán más difíciles. Las personas se volverán más pobres. Todo será más caro y en algunos casos será inaccesible. ¿Cómo funcionaréis en este entorno? Tendréis que recurrir a placeres simples —al placer del momento, a la belleza de la naturaleza, a conectar con otras personas de una manera significativa, al disfrute de las cosas simples—. Las relaciones ahora tendrán que ser sencillas y honestas. Aunque muchas personas usarán el engaño para obtener una ventaja sobre los demás, las relaciones tendrán que ser muy sencillas, directas y honestas.

En cierto modo, vuestra vida tendrá que ser más auténtica, más saludable y más equilibrada, en vez de estar en esta búsqueda frenética para satisfacer vuestras fantasías y vuestras necesidades, vuestras expectativas y las expectativas de otros, esta vida frenética, desesperada e infeliz donde no tenéis ningún sentido de vosotros mismos, de a dónde estáis yendo o de lo que realmente sois.

Así que, incluso frente a las Grandes Olas de cambio, incluso frente a los peligros de la intervención y la competencia de más allá del mundo, tenéis la oportunidad de poner vuestra vida en orden, estableciendo una serie genuina de prioridades y dejando de perder vuestro tiempo, vuestra energía y vuestra fuerza vital en cosas que no tienen ningún significado, valor o propósito. Tenéis la oportunidad de ser fuertes, integrados, equilibrados, objetivos, valientes y compasivos, mientras que antes eráis simplemente unos adictos a vuestra cultura, tratando de tener, de ser y de hacer cosas que no eran esenciales para vuestra naturaleza ni para el propósito mayor por el que estáis aquí.

Aquí vuestra relación con vosotros mismos se vuelve crítica, fundamental, práctica y misteriosa. Cualesquiera que sean las dificultades que hayáis tenido en el pasado y cualesquiera que sean los defectos o deficiencias que ahora tenéis, ahora serán eclipsados por la necesidad del momento y la necesidad de prepararos para el futuro. Este es el antídoto perfecto a la obsesión con uno mismo y a la enfermedad mental, a una mala salud mental y emocional. Ahora tendréis que hacer cosas que nunca habíais tenido que hacer, aprender cosas que nunca habíais tenido que aprender y volveros ingeniosos y observadores.

No miréis hacia el futuro pensando y preocupándoos por lo que podríais perder. Reconoced que el futuro tiene el poder de elevaros, de devolveros a vosotros mismos, de devolveros a vuestro verdadero propósito para venir aquí y a vuestras verdaderas capacidades. Pero debéis tener acceso al Conocimiento, porque solo el Conocimiento sabe quiénes sois, por qué estáis aquí y cómo podréis navegar los tiempos difíciles que se avecinan.

Si podéis prepararos con antelación estaréis en condiciones de ayudar a otros. Si esperáis, el cambio que tendréis que hacer será desesperado, caro y peligroso. Si lo posponéis, lo cuestionáis, dudáis de él o pensáis que no es importante, os pondréis en un peligro cada vez mayor, y vuestras posibilidades de éxito disminuirán como resultado.

Esta no es una cuestión ociosa. No es una mera especulación. El Nuevo Mensaje os está diciendo lo que se avecina. Os está advirtiendo. Os está preparando. Pero aun así, que respondáis y seáis responsables depende de vosotros —que seáis capaces de responder y aprender cómo seguir, paso a paso, las cosas que debéis hacer, con coraje y determinación.

El tiempo es importante ahora. No tenéis tiempo para languidecer. No tenéis tiempo para distraeros, dejándoos llevar por otras cosas o estando atrapados en las circunstancias de vuestra vida. No hay tiempo para esto ahora. Debéis tomar vuestra vida en serio. Debéis prestar atención a los signos del mundo, que os están diciendo que un gran cambio está llegando. Tenéis que aprender a escuchar los movimientos del Conocimiento y la insistencia del Conocimiento dentro de vosotros mismos.

Vuestro estudio de Pasos al Conocimiento os enseñará cómo leer las señales del mundo y las señales del Conocimiento, porque éste es un tipo muy diferente de educación, diferente a cualquier cosa que el propio mundo pueda proporcionar. Esta educación carece de fantasía. Carece de prejuicio. No tiene una visión idealista del futuro. Viene sin la corrupción y la concesión humanas. Es pura y poderosa, y vosotros tenéis que ser poderosos para relacionaros con ella, y ella de hecho os dará este poder.

Habrá mucha necesidad humana en el futuro. Muchas personas no tendrán suficiente comida o refugio. Habrá un gran malestar social en las grandes ciudades y también en las comunidades más pequeñas. Debéis ser lo suficientemente fuertes no solo para ganar una posición segura para vosotros mismos, sino también para ayudar a otros, especialmente a los ancianos y a los jóvenes. Se perderán vidas a causa del conflicto y la privación. Esto dependerá de si las naciones y las culturas optan por compartir los recursos del mundo o tratan de adquirirlos para sí mismas.

Así que hay un rango de resultados aquí que van desde difíciles a terribles. No depende de vosotros determinar el resultado, sino prepararos para el futuro y vivir plenamente en el momento, con los ojos bien abiertos, prestando atención, siendo responsables y esforzándoos adecuadamente. No necesitáis leer muchos libros ahora. No necesitáis ir a ver películas. No necesitáis participar en interminables conversaciones sin sentido con la gente. No necesitáis sumergiros en vuestras aficiones e intereses. Solo deberíais centraros en lo que es esencial y profundamente significativo para vosotros.

Tenéis Cuatro Pilares en vuestra vida. Al igual que las cuatro patas de una mesa, ellos sostienen vuestra vida. Pensad en vuestra vida, entonces, en términos de tener Cuatro Pilares: un Pilar de las Relaciones, un Pilar de la Salud, un Pilar del Trabajo y el Aprovisionamiento y un Pilar del Desarrollo Espiritual. Vuestra vida es tan fuerte como lo es el Pilar más débil, la pata más débil de la mesa. Cuánto podéis ver, cuánto podéis saber y cuánto podéis hacer dependerá de la fortaleza de estos Pilares.

Los Pilares de la mayoría de la gente apenas están construidos. Tal vez ellos han puesto todo su énfasis en un área. Han centrado toda su vida en las relaciones, o la han centrado en su trabajo y su carrera, o se han obsesionado con su salud, y esto domina todo lo que hacen. O tal vez han escapado y tratado de sumergirse en su práctica espiritual y sus creencias religiosas, dejando mientras que el resto de su vida quedase subdesarrollada y desequilibrada.

Hay pocas personas que hayan construido dos Pilares. Pero muy pocas personas han construido adecuadamente los Cuatro Pilares de su vida. Hacerlo es un antídoto perfecto a la excentricidad y al extremismo. Porque si estáis realmente construyendo y manteniendo los Cuatro Pilares de vuestra vida, no podéis ser extremistas o excéntricos en ningún área. No podéis ser compulsivos. No podéis ser adictos, porque estaréis tan ocupados cuidando de los Pilares fundamentales de vuestra vida que no tendréis tiempo para tonterías o conductas autodestructivas. Qué bendición sería esto, y los resultados son profundos, dándoos una vida fuerte y un amplio conjunto de capacidades y competencias en todos los aspectos de vuestra vida.

Vuestro Pilar de las Relaciones debe incluir a personas capaces de responder a las Grandes Olas de cambio —personas que funcionan no desde miedo y la ansiedad, sino desde la certeza, la convicción y el deseo de apoyar y ayudar al mundo.

Vuestro Pilar del Trabajo debe representar un trabajo que sea sostenible en el futuro —un trabajo que provea bienes o servicios reales a las personas, un trabajo que os involucre de manera significativa con otros y que pueda proveer al menos las cosas básicas que necesitáis para vivir en el mundo.

En vuestro Pilar de la Salud, vuestro cuerpo y vuestra mente deben funcionar como vehículos para el Conocimiento. Porque el cuerpo sirve a la mente y la mente sirve al Espíritu en la verdadera jerarquía de vuestro Ser. No tenéis que ser bellos, atléticos o fantásticos en ningún sentido, solo funcionales. El Pilar de la Salud está representado por una buena salud, una buena salud mental, una buena salud emocional, honestidad con uno mismo, honestidad con los demás, la capacidad de apreciar y disfrutar el momento, la capacidad de reconocer y prepararos para el futuro, la capacidad de conectar con el Conocimiento y tener una base real en vuestra vida, y la capacidad de tener disfrutes y expresiones artísticas simples y gratificantes.

El Pilar del Desarrollo Espiritual trata fundamentalmente de vuestra conexión al Conocimiento: de construir esta conexión, de confiar en esta conexión, de aprender Sabiduría para llevarla a cabo en el mundo, de aprender cómo aplicarla y reconocerla y de discernir el poder del Conocimiento entre todas las demás compulsiones o influencias en vuestra mente. Sea cual sea vuestra práctica espiritual, sea cual sea la fe religiosa que podáis tener, o incluso si no tenéis una fe religiosa que podáis definir, es vuestra conexión al Conocimiento lo que os conecta con lo que Dios os ha dado para protegeros, guiaros y conduciros a una mayor satisfacción y servicio al mundo. Este es vuestro Pilar del Desarrollo Espiritual.

Necesitáis construir estos Cuatro Pilares. Es algo esencial para el futuro, pues los tiempos se volverán difíciles e inestables. Cuanto más fuerte sea vuestra fundación, mejor equipados estaréis para capear las tormentas del mundo y hacer frente al caos creciente a medida que aumenta la confusión, la angustia y la rabia de la gente a vuestro alrededor. Vosotros tendréis que saber a dónde ir, qué hacer, qué decir, qué no decir, dónde daros, dónde no daros, en qué involucraros, en qué no involucraros, dónde decir lo que pensáis, dónde no decir lo que pensáis, dónde viajar y dónde no viajar.

Debéis tener esta fundación, de lo contrario las Grandes Olas os arrastrarán. Os sentiréis abrumados. Vuestra vida será sobrepasada, y quedaréis desamparados y sujetos a influencias muy oscuras en el mundo, e incluso de más allá del mundo. Una vez más, la dificultad de los tiempos es la oportunidad perfecta para que podáis reconectar con vuestra vida, construir vuestros Cuatro Pilares, restablecer vuestra integridad, actuar de manera decidida y aprender a ser valientes y objetivos.

Este no es un asunto de percepción, de si sois amorosos o temerosos. Realmente se trata de si sois sabios o sois imprudentes, de si sois responsables o sois irresponsables. No os mantengáis aparte pensando que es todo un asunto de percepción. Las Grandes Olas son mucho más poderosas que vosotros. No las alteraréis con vuestras afirmaciones o vuestras declaraciones. Pero podéis aprender a atenuarlas, a adaptaros a ellas, a usarlas a vuestro favor y también para ayudar a otros.

La necesidad humana a vuestro alrededor será inmensa, más grande que en cualquier guerra mundial. Y tendréis que estar preparados para cuidar de las personas, tal vez de personas que ni siquiera conocéis, así como para asistir a otros en formas que serán nuevas e inesperadas para vosotros. Habrá gran escasez de alimentos y en algunos lugares gran escasez de agua. Vuestros recursos energéticos se volverán preciosos y el acceso a ellos será difícil y costoso. Habrá inestabilidad política y económica, y habrá mucho malestar social en muchos lugares del mundo.

Este es el mundo que habéis venido a servir, y cuanto más estéis conectados al Conocimiento dentro de vosotros mismos, más adquiriréis este reconocimiento, el cual calmará vuestros temores y vuestra ansiedad y afirmará vuestra fuerza y vuestra gran Fuente y todas las relaciones significativas que están aquí para serviros y ayudaros.

Habéis venido a servir a un mundo en transición, un mundo que tendrá que unirse en muchos aspectos para satisfacer las necesidades fundamentales de la familia humana, un mundo que tendrá que prepararse para enfrentar difíciles intervenciones de razas de más allá del mundo, que están aquí para aprovecharse de una humanidad débil y dividida.

Esta es el momento más importante para la humanidad, el mayor desafío, el mayor peligro y la mayor oportunidad para la unidad y la cooperación, donde los recursos de la humanidad y sus grandes talentos se unen para sostener la civilización, restaurar el mundo y prepararse para su futuro y su destino dentro de una Comunidad Mayor de vida inteligente en el Universo.

Sin embargo, tendréis que tomar un rumbo muy diferente al respecto, un enfoque diferente. Tendréis que aprender cómo hacerlo y cómo ganar fuerza, y tendréis que aprenderlo rápidamente, porque el tiempo ahora es esencial. Cada mes y cada año son críticos para determinar si os estáis volviendo más fuertes o más débiles, más preparados o menos preparados, más certeros o menos certeros, más conectados a otros de una manera significativa o menos conectados.

La conciencia de las Grandes Olas de cambio es la gran llamada de Dios para vosotros y el gran regalo para los que tenéis la suerte de leer estas palabras. Porque es un gran amor el que trae esta advertencia, esta bendición y esta preparación al mundo —un amor por la humanidad, un amor por las posibilidades de la humanidad y una preocupación por ofrecer a la humanidad lo que esta necesitará ver, saber y hacer para prepararse para vivir en un mundo que cambia radicalmente y prepararse para su futuro en la Comunidad Mayor, que representa ahora vuestro mayor destino.

Recibid esta consciencia como un regalo de gran amor, porque es de gran amor. Recibidla como una confirmación de lo que más profundamente sabéis, porque es una confirmación. Aceptadla como un regalo de amor y respeto, porque tal es. Usadla y seguidla al máximo de vuestra capacidad, porque esta es la forma de honrar vuestra relación con Dios. Y así es cómo cumpliréis el gran propósito que os ha traído hasta aquí en este tiempo.

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