La Evaluación Profunda

Traducción del capítulo 5 del libro “Las Grandes Olas del Cambio”, revelado al Mensajero Marshall Vian Summers.

Para reconciliaros con el sentido más profundo y el mayor propósito de vuestra vida, debe haber una evaluación profunda, y esta evaluación será continua. Se trata fundamentalmente de una evaluación de las relaciones. Pero aquí usamos la palabra relación en un sentido más completo, porque todo aquello con lo que estáis asociados representa una relación: vuestras posesiones, vuestra casa, vuestro empleo, el mundo mismo, el cambio que está ocurriendo en el mundo, la nación en la que vivís, y también muchas otras cosas. Todas ellas representan relaciones.

Esta es una forma muy importante de considerar vuestra implicación en el mundo, porque os da un camino muy claro a seguir para discernir lo que es valioso y lo que no, lo que es útil y lo que es un obstáculo, lo que necesitaréis en el futuro y lo que os retendrá. Vuestras relaciones no son solo con gente, sino con lugares, con cosas, con sucesos, con naciones y con el mundo en su totalidad.

La gente a menudo no piensa en las cosas en el contexto de las relaciones, por lo que esta es quizás una nueva forma de ver el mundo que os rodea. Su valor está en que os da un discernimiento muy claro, porque lo que funciona en el ámbito de las relaciones en un área puede aplicarse también en otras áreas. Por ejemplo, si tenéis una relación dañina con vuestro trabajo, esta relación generará en vuestra vida muchas de las mismas dificultades e impedimentos que una relación difícil con una persona. Si tenéis una relación difícil con vuestro hogar, ello os retendrá y limitará vuestras posibilidades.

Tenéis incluso una relación con el futuro. Esto es cierto porque fuisteis enviados al mundo para servirlo mientras experimenta el inicio de un período de grandes cambios. Tenéis una relación con el futuro. Tenéis una relación con el pasado, o con vuestra evaluación del pasado, para ser más precisos.

Por tanto, la condición de vuestra vida representa en conjunto la condición de todas estas relaciones. Y no tenéis relaciones neutrales, pues cada una de ellas o bien os está ayudando o bien os está entorpeciendo y reteniendo. Cada una de estas relaciones está dándoos o quitándoos fuerza. Algunas relaciones son sin duda más importantes y potentes que otras, pero todas ellas tienen una influencia en vuestra vida.

Así que la evaluación profunda es realmente una evaluación de a qué estáis entregando vuestra vida y de qué estáis designando como vuestras principales influencias en la vida, porque cada relación representa una influencia. El poder de influencia es muy importante, pero la mayoría de las personas no son conscientes de él o de sus consecuencias. Sin duda, podéis reconocer que la persona con la que estáis casados tiene una gran influencia sobre vosotros, tal vez la principal influencia en vuestra vida. Pero la gente, al pensar en términos de matrimonio o pareja, rara vez piensa que la otra persona se vuelve la principal influencia de su vida. Si en sus relaciones se hubiese añadido este criterio a la evaluación de la otra persona y a las posibilidades de unión y colaboración con ella, tal vez habría un resultado muy diferente al que se ve hoy en el mundo.

Así que pensad por un momento en términos de que todo es una relación. Tenéis una relación con personas, lugares, cosas, hechos; con el pasado, con el futuro; con los acontecimientos del mundo, con vuestra nación. Podéis incluso tener una relación con la Comunidad Mayor de vida inteligente en el Universo, aunque todavía es poco probable que hayáis descubierto lo que esto significa para vosotros y lo importante que será para vuestro futuro.

Lo siguiente a considerar es que cada una de estas relaciones representa una influencia. Cada una os influye, y vosotros influís sobre ella. Tenéis poder en el mundo en este sentido, y el mundo tiene poder sobre vosotros. El poder se mueve en ambas direcciones. Y este poder os da el poder de decisión, el cual puede aplicarse a más circunstancias de lo que sois todavía conscientes. Este poder de decisión es fundamental para vuestro éxito y vuestro futuro en un mundo que será impactado por las Grandes Olas de cambio —por la destrucción del medio ambiente, por la disminución de vuestros recursos fundamentales, por un cambio en el clima del mundo, por la creciente inestabilidad económica y política y por el gran riesgo de guerra y conflictos que esto producirá.

Y las decisiones que son importantes son aquellas que tomáis ahora, porque hay tiempo para prepararos para las Grandes Olas de cambio. Pero el tiempo es esencial. No tenéis mucho tiempo, pues las Grandes Olas de cambio están afectando ya al mundo. Sin embargo, aquí estáis, con todas vuestras relaciones y todas sus influencias sobre vosotros.

La gran evaluación empieza tomando conciencia de dónde os encontráis ahora: cómo empleáis vuestro tiempo, vuestra energía, vuestro enfoque, vuestros intereses. ¿Dónde estáis entregando vuestra vida? ¿En qué la estáis focalizando? ¿A qué la estáis asignando? Cada día, solo tenéis cierta cantidad de energía, tiempo y espacio en vuestra mente para considerar las cosas. ¿En qué estáis invirtiendo todo eso ahora? ¿Qué estáis haciendo? ¿Con quiénes estáis? ¿Cuáles son vuestras prioridades? ¿Dónde estáis ganando energía en vuestra vida, y dónde la estáis perdiendo? ¿Y con quién la estáis perdiendo, y en qué la estáis perdiendo? ¿En qué sentís certeza y en qué os sentís inseguros? ¿En qué relaciones os encontráis ahora que os dan un sentido de certeza y dirección? ¿Y qué relaciones nublan esta certeza o la obstruyen por completo?

Como podéis ver hay muchas preguntas, y estas no son todas. Es por eso que esta evaluación profunda lleva tiempo. No es algo que hacéis en una hora como un procedimiento o un ejercicio. No es algo en lo que pasáis un fin de semana pensando. En cambio, es algo a lo que debéis entregaros como una de las prioridades principales de vuestra vida, particularmente en este tiempo. Debería ser una de vuestras prioridades. Porque si no os enfocáis de esta forma, si no ganáis un mayor discernimiento, entonces no sabréis qué hacer en el mundo ni hoy ni mañana. Y según lleguen las Grandes Olas de cambio, vuestra incertidumbre y vulnerabilidad crecerán significativamente.

Por tanto, debéis comenzar en alguna parte, y debéis comenzar por donde estáis —no con lo que queréis, o lo que creéis, o lo que pensáis que ocurrirá a continuación, o vuestros objetivos, o vuestras ambiciones, o vuestros sueños—. ¿Dónde estáis ahora mismo? ¿Con quién estáis y qué estáis haciendo con ellos? ¿Qué es lo que poseéis? ¿Y os está dando fuerza o robándoosla? ¿En qué creéis? ¿Y están vuestras creencias dándoos claridad, o son un sustituto del propio Conocimiento? ¿En qué estáis invirtiendo vuestro tiempo? ¿En qué estáis usando vuestra mente? Si os sentáis en meditación, ¿qué preocupa a vuestra mente? ¿En qué la estáis usando? ¿Qué problemas está resolviendo?

Obviamente, esta es una tarea muy grande y también confusa, porque os obliga a ser objetivos sobre vuestra vida. Y la objetividad aquí es de vital importancia. No os dejéis llevar por la idea de que debéis ser amorosos en contraposición a tener miedo, pues eso es todo pensamiento preferencial. No representa en absoluto claridad mental o verdadera seguridad. No caigáis en la trampa de la dicotomía entre ser amoroso o tener miedo. El objetivo aquí es ver con claridad. La dicotomía real es si tenéis sabiduría o no, si estáis siendo responsables o no, si os estáis preparando para el futuro o no, si estáis viendo lo que se avecina en el horizonte de vuestra vida o no.

Comenzad entonces con cosas simples. Revisad todo lo que poseéis. Todo lo que poseéis, incluso las cosas insignificantes, tienen algún tipo de valor para vosotros, y de una manera sutil representan una influencia. Si vuestra vida está llena de cosas que no tienen utilidad ni finalidad, entonces ellas os están quitando tiempo y energía hasta cierto punto. Todavía las poseéis, por lo que todavía estáis relacionados con ellas. Ellas están ocupando espacio en vuestra casa y en vuestra mente. Todo lo que poseéis debe ser en realidad fundamentalmente práctico y necesario o bien personalmente muy significativo, y ese significado debe ser tal que apoye lo que sois ahora y aquello a donde sentís que os estáis dirigiendo en la vida.

Las cosas que representan viejos recuerdos tienen una influencia, haciéndoos retroceder cuando en realidad debéis encarar el futuro y aprender a vivir plenamente en el momento. Es más fácil soltar cosas que soltar personas o soltar la seguridad. Por tanto, es algo con lo que empezar. El proceso consiste en clasificar, aplicando una mayor objetividad a vuestra vida, mirando todas las posesiones que tenéis y preguntándoos: “¿Es esto realmente útil para mí? ¿Es significativo para mí personalmente? ¿Y mejora y fortalece esto mi conciencia y comprensión de mí mismo?”

Encontraréis que vuestra vida está abarrotada, que las cosas están siendo una carga pesada y que hay un montón de cosas viejas en vuestra vida en las que tal vez nunca penséis. Pero, en realidad, están teniendo una influencia sobre vosotros. A medida que las soltáis, os sentís mejor y más ligeros, y de alguna manera con el tiempo vuestra mente se aclara. Este es un buen lugar para comenzar. No es muy difícil, pero es un paso inicial en el desarrollo del discernimiento —discernimiento en las relaciones—, porque todo lo que hacéis, todo lo que poseéis y todo a lo que estáis asociados representa relaciones. Y todas estas relaciones tienen una influencia sobre vosotros —sobre vuestra conciencia, sobre vuestras decisiones y sobre la dirección que sabéis que debéis seguir.

Por tanto, comenzad por limpiar vuestra vida, por simplificarla. Vosotros no queréis llevar un montón de equipaje adicional en el futuro, porque el futuro será muy incierto frente a las Grandes Olas de cambio. Queréis ser flexibles, queréis ser capaces de moveros con facilidad, no queréis estar sobrecargados con muchas posesiones. Aquí debéis ser muy honestos con vosotros mismos sobre lo que poseéis y lo que no poseéis, sobre lo que es valioso y lo que no lo es.

Al nivel del Conocimiento esto está muy claro. Es un o un no. O, en algunos casos, habrá neutralidad. Pero respecto a las cosas de vuestra propiedad, que poseéis y de las que sois responsables, generalmente encontraréis que habrá un o un no en vuestro interior. Esto hará que la toma de decisiones sea muy fácil, siempre y cuando actuéis en consecuencia, sacando las cosas que ya no necesitáis o no deberíais poseer —para regalarlas o tirarlas, dependiendo de lo que el caso requiera—. Este es un ejercicio valioso, porque necesitáis liberar vuestro tiempo y vuestra energía para cosas más grandes. Aquí estáis empezando con las cosas más sencillas, las relaciones más simples, pues tendréis retos mayores a medida que avancéis.

Vais a necesitar mucha energía en el futuro, y debéis reunir todos vuestros recursos. Debeis reunir vuestras fuerzas y focalizaros. Si vuestro tiempo y vuestra vida están siendo gastados sin pensar, en todas direcciones, no tendréis el poder para hacer esto, porque el poder aquí representa concentración. Si vuestra vida no se focaliza y se concentra, entonces vuestra energía estará perdiéndose en muchos lugares diferentes. Ahora debéis tapar los huecos. Ahora debéis recuperar lo que se está perdiendo. Ahora debéis reunir todas vuestras fuerzas, porque las necesitaréis para los difíciles tiempos venideros. Tendréis que anular y superar las otras influencias en vuestra vida que os están disuadiendo, que os impiden hacer lo que sabéis que debéis hacer y discernir la mayor dirección que el Conocimiento en vuestro interior está intentando proveeros a medida que avanzáis.

Esta evaluación profunda sigue luego en cosas más grandes: vuestro trabajo, vuestras relaciones, la relación con vuestro cuerpo y la relación con vuestra mente. Aquí es más difícil ser objetivos, ya que puede que os identifiquéis mucho más con estas cosas. El hecho de identificaros con las cosas significa que perdéis vuestra objetividad al respecto. Revisar vuestro trabajo, vuestras relaciones y la relación con vuestra mente y vuestro cuerpo, la cual representa vuestra relación con vosotros mismos, requiere de mucha objetividad. Pero al nivel del Conocimiento, la respuesta es fundamental.

Por ejemplo, en vuestras relaciones debéis examinar todas y cada una de ellas para ver si os están ayudando o perjudicando, si las personas con las que estáis involucrados están avanzando en la vida. En algunas circunstancias, por ejemplo en vuestro empleo, puede que tengáis que trabajar con [ciertas] personas de todos modos, pero la manera de relacionaros con ellas hará una gran diferencia en el impacto que tendrán sobre vuestra vida.

Respecto a las relaciones que elegís y seleccionáis para vosotros, debéis evaluar cada una de ellas: “¿Está esta relación fortaleciéndome o debilitándome? ¿Está esta persona moviéndose en la dirección que yo debo moverme? ¿Tenemos un mayor destino juntos, o debo dejar que esta persona siga su propio camino en la vida?”

Estas son preguntas valiosas. Debéis tener la fuerza, el coraje y la objetividad para hacerlas y actuar al respecto. Una sola persona en vuestra vida puede bastar para deteneros y alterar el destino y el curso de vuestra vida. Nunca deberíais subestimar el poder de influencia de vuestras relaciones. Incluso si se trata de una amistad informal, esta amistad os está ayudando a avanzar o bien os está obstaculizando. A medida que empecéis a dar pasos para avanzar, veréis muy pronto si esta amistad os está ayudando o dificultando, si la otra persona os está cuestionando o menospreciando o está dudando de vuestros esfuerzos para focalizar vuestra vida y prepararos para el futuro.

Necesitaréis compañeros fuertes. No podéis permitiros el lujo de tener detractores en vuestra vida. Podéis aprender de sus objeciones, pero si os asociáis estrechamente con ellos perderéis terreno frente a ellos.

Este desarrollo de la fuerza y el discernimiento llevará tiempo y puede ser muy difícil en determinadas circunstancias, ya que existirán personas cuya aprobación creéis que debéis tener. Hay personas a quienes todavía estáis tratando de impresionar. Hay personas que pensáis que necesitáis por seguridad, por protección, por amor o por placer. Pero desde el nivel del Conocimiento, será o no, porque el Conocimiento está intentando llevaros a alguna parte, y todo el mundo y todo en vuestra vida os está ayudando o bien dificultando en el descubrimiento y el seguimiento de esta dirección.

Vuestro empleo, frente a las Grandes Olas de cambio, o bien tiene futuro o bien no lo tiene. Eso es algo que podéis evaluar intelectualmente. Pero al nivel del Conocimiento sigue siendo un o un no. Tal vez tendréis que permanecer en ese empleo por un tiempo, para tener estabilidad mientras tomáis otras decisiones y ganáis una mayor certeza sobre el lugar a donde debéis ir y los próximos pasos que debéis dar en vuestra vida. Pero no os comprometáis en exceso a una situación que no tiene futuro y no podrá perdurar en las grandes dificultades por venir.

No os comprometáis en exceso con nada ni con nadie hasta que hayáis realizado esta evaluación profunda. No hagáis grandes planes. No tratéis de cambiar el curso de vuestra vida. No os comprometáis en un matrimonio o una relación hasta que hayáis realizado esta evaluación profunda a lo largo del tiempo.

No entreguéis vuestra vida antes de saber para qué es y qué dirección debe seguir. Si seguís esto, ello os salvará. Porque es muy fácil entregar vuestra vida a otros, comprometiéndoos con una línea de trabajo o poniendo en marcha un conjunto de circunstancias que os impedirán incluso descubrir y recordar vuestro propósito mayor para venir al mundo.

Las personas establecen relaciones de modo informal, usando criterios muy débiles y temporales. No se dan cuenta de la seriedad de sus compromisos ni del impacto que estos tienen sobre ellas. Esto se debe a que carecen de discernimiento. Debido a que no valoran sus vidas, ellas se entregan con mucha facilidad, comprometen su tiempo y su energía descuidadamente y son muy negligentes consigo mismas.

Esta es una parte muy importante de la evaluación profunda. Aquí no podéis hacer caso a vuestro intelecto, ya que siempre hay buenas razones para entregaros a cosas que nunca serán valiosas para vosotros. Siempre hay razones de peso para entregar vuestra vida a personas o circunstancias que no representan vuestro destino.

Y luego, hay fuerzas sociales que os animan a casaros antes de estar preparados, a tener familia antes de estar preparados, a comprometeros con una carrera profesional antes de estar preparados. Muy a menudo, todas las fuerzas sociales —las fuerzas de vuestra familia y el aliento de vuestros amigos— os llevarán por completo en la dirección equivocada para vuestra vida. No les condenéis, pues ellos no saben. Pero vosotros debéis saber. Debéis ganar este Conocimiento. Y el Conocimiento que Dios os ha dado es lo que hace esto posible. De otro modo, os perderíais en el mundo y nunca encontraríais el camino.

La relación con vuestra mente y vuestro cuerpo representa una enseñanza muy grande que el Nuevo Mensaje provee. Vuestra salud mental y vuestra salud física son importantes. Pero para tratar con ellas de manera efectiva debéis aplicar en ellas la misma objetividad. Por supuesto, vosotros os identificáis con vuestra mente y vuestro cuerpo, incluso hasta el punto de que pensáis que ellos son lo que vosotros sois. Pero vuestra mente no es quien sois, y vuestro cuerpo no es quien sois. En cambio, ellos representan vuestros vehículos de expresión en el mundo, vehículos a través de los cuales podéis participar en el mundo, tener una influencia en el mundo y expresaros y comunicaros con otros en el mundo.

Son vehículos para llevaros a alguna parte, para llevaros a través de la vida en este mundo, para vivir en este tiempo, para tener un impacto en este tiempo. Son vehículos. Por tanto, debéis cuidar de ellos. Debéis cultivarlos, y ellos deben ser capaces de permitiros cumplir vuestra misión en el mundo. Si vuestra salud está arruinada, ya sea mental o físicamente, no podréis seguir un propósito mayor, y en la mayoría de los casos nunca se os dará a conocer, porque no estaréis preparados para seguirlo.

Poner vuestra vida en orden, entonces, implica también abordar las necesidades de vuestra salud —vuestra salud mental y vuestra salud física—. La mente necesita cierta estructura. Requiere disfrute. Requiere compañía. Requiere alivio y descanso. Vosotros podéis discernir esto en vuestras actividades, en las influencias que traéis a vuestra casa, en los medios de comunicación, en vuestras relaciones, en los libros que leéis y las cosas sobre las que pensáis.

La mayoría de las personas nunca han desarrollado ningún tipo de control sobre sus mentes. Son simplemente esclavas involuntarias de cualquier cosa que su mente quiera pensar, y por tanto se sienten muy impotentes al respecto. Pero en la evaluación profunda, la cual es un proceso de traer claridad y objetividad a vuestra vida, podréis ganar un control cada vez mayor sobre vuestra mente y vuestro pensamiento, decidiendo qué pensaréis, a qué responderéis, qué escucharéis, qué leeréis, qué estará en vuestra casa, qué será el foco de vuestras actividades y así sucesivamente. Debéis ganar ese control, porque si no controláis vuestra mente entonces otras personas lo harán. Si no establecéis una verdadera dirección en vuestra vida, otras personas establecerán la dirección por vosotros. Y esta, de hecho, es la circunstancia trágica de la mayoría de la gente en el mundo de hoy, ya sean ricos o pobres.

Es obvio que aquellos que son muy pobres son esclavos de sus circunstancias. Pero no es tan obvio que aquellos que son más ricos, e incluso los muy ricos, también son esclavos de sus circunstancias. Aunque estos tienen grandes placeres y la libertad del tiempo, al final están tan perdidos y tan privados como los más pobres a su alrededor. No les irá bien frente a las Grandes Olas de cambio que están llegando al mundo. Ellos no tienen ninguna ventaja. Su riqueza puede perderse fácilmente, y ellos serán el objetivo de otras personas, que harán presa en ellos. Y vivirán con gran temor y ansiedad, con miedo de perder lo que tienen y temiendo a cualquiera y a cualquier cosa que crean que puede quitarles sus placeres, sus libertades y sus oportunidades.

Este es el momento, entonces, de reconocer lo que necesita vuestra mente y lo que necesita vuestro cuerpo, de forma muy simple. Aquí no hay nada complejo; si estáis siguiendo el Conocimiento, aquí no hay nada complejo. Tenéis pautas simples, y debéis adheriros a ellas.

Al principio, en vuestra evaluación profunda —ya sea respecto a vuestras posesiones, vuestras relaciones, vuestras actividades o vuestros compromisos— será importante para vosotros que creéis espacio en vuestra vida para dejar ir las cosas, para abrir vuestra vida, para permitir que haya espacio en vuestra vida sin que sea ocupado por otras cosas. Al hacerlo, podréis ver lo mucho que habéis tratado de obtener la seguridad mediante vuestra posesión de cosas, mediante vuestras relaciones, mediante vuestros compromisos y así sucesivamente. Y tal vez os sentiréis menos seguros acerca de vuestra vida y más vulnerables, pero eso es algo bueno, porque crea un espacio para que entre un Poder Mayor y la libertad para que podáis fijar un nuevo curso que traerá nuevas personas y circunstancias a vuestra vida. Si vuestra vida ya está llena hasta el borde, nada nuevo puede venir. No puede haber nuevas experiencias, nuevas revelaciones, nuevas relaciones o nuevas oportunidades.

Por tanto, al principio la evaluación profunda es un proceso de discernimiento y liberación. Debéis discernir lo que es realmente importante y liberaros de lo que no lo es. Estáis cambiando vuestra relación con las cosas, con la gente, con los lugares y con los compromisos. Al hacerlo, estáis cambiando —a un nivel sutil pero cada vez más poderoso— la relación con vuestra mente y vuestro cuerpo. Aquí estáis ganando fuerza y aprendiendo a ser dirigidos desde dentro en vez de simplemente ser dirigidos desde el exterior.

Mucha gente se pregunta: “Bueno, ¿qué debería hacer frente a las Grandes Olas de cambio?” Comenzad con esta evaluación profunda. Esto es fundamental. Si no la hacéis no tendréis libertad para saber y actuar y no tendréis libertad para moveros con el Conocimiento. Estaréis retenidos en el lugar, como si estuvierais encadenados a una pared, incapaces de moveros, incapaces de reconsiderar vuestra vida e incapaces de establecer una nueva dirección. Porque vuestra vida habrá sido ya comprometida, entregada a los demás, o simplemente se habrá perdido en los innumerables pensamientos y búsquedas que realizáis en el curso de vuestra vida.

Vosotros comenzáis con la evaluación profunda, y esta evaluación es continua. Es continua porque traer claridad, simplicidad y enfoque a vuestra vida es algo continuo. No es algo que hagáis todo de una vez. Es algo continuo. Todo a vuestro alrededor quiere cargaros aún más con posesiones, con personas, con lugares, con oportunidades, con distracciones, con estímulos, etc. Y así este discernimiento continúa, porque debéis mantener vuestra vida abierta, clara y despejada. Vuestra vida debe estar llena de personas, lugares y cosas que os fortalezcan, que os den aliento, que sean un símbolo de que tenéis la fuerza y la responsabilidad para vivir plenamente en el momento y prepararos para el futuro de una manera sensata y eficaz.

Aquí tendréis que aprender a decir no a muchas cosas: no incluso a vuestra propia mente; no a vuestras compulsiones; no a vuestras adicciones; no a los placeres que perjudican a vuestra mente y vuestro cuerpo; no a las personas que quieren que hagáis lo que ellas quieren que hagáis, no a las oportunidades que se ven bien pero que, a un nivel más profundo, no podéis aceptar; no al consenso de la gente que os rodea; no, vosotros no seguiréis sus consejos; no, no os uniréis a su grupo; no, no aceptaréis su percepción de la realidad. Hacéis esto no con enfado o condena, ni con miedo al rechazo, sino con simple honestidad y claridad.

No os enfadéis porque el mundo esté lleno de engaño y deshonestidad, porque es un mundo sin Conocimiento. Las personas no han encontrado todavía el gran regalo de Dios, por lo que actúan tontamente, imitándose unas a otras, siguiendo lo que sea lo que su condición social les diga que deben seguir —siguiendo a sus amigos, a sus grupos, a sus líderes, a sus religiones… todo—. Porque sin el Conocimiento, ¿qué otra cosa pueden hacer sino seguir todo lo que es un sustituto del Conocimiento?

Esto no debería ser motivo de enfado para vosotros si lo veis con claridad. Es trágico, sí. Es muy lamentable, sí. Pero ahora no podéis permitiros el lujo de ser críticos con el mundo.

En lugar de condenar a otros, condenando a los gobiernos, condenando al mundo, condenando a la vida, debéis reunir en vosotros vuestros recursos. Toda condena representa una gran pérdida de energía, que solo añade más fricción y denuncia a la vida, sin ningún beneficio positivo. Si vuestra vida no está moviéndose con el Conocimiento, entonces vuestra posición como críticos es inútil y contraproducente. Esto forma parte de la conservación de vuestra energía.

Al final, la gran evaluación os retorna fuerza, os conecta con el Conocimiento y conserva vuestra energía. Tal vez todavía no veis el valor de conservar vuestra energía, porque queréis que vuestra vida esté llena en todo momento de estimulación placentera, de actividades significativas, de gente agradable. Vosotros queréis llenar el espacio, pero necesitáis despejarlo, permitiendo que esté vacío, manteniéndolo en reserva. Porque solo en este espacio vendrán a vosotros nuevas realizaciones y podréis ver cosas que antes no podíais ver, saber cosas antes que no podíais saber y discernir cosas que antes estaban fuera de vuestro alcance. Nuevas personas y nuevas oportunidades llegarán a vuestra vida, porque hay un espacio para ellas. Así que, en esencia, vuestra vida siempre debe tener este espacio y esta abertura. Nunca debería llenarse. Y si se llena, entonces es hora soltar cosas una vez más.

Incluso si vuestra vida fuera completamente apropiada, incluso si estuvierais viviendo el Camino del Conocimiento, incluso si todas las personas en vuestra vida fueran significativas para vosotros y fueran defensores del Conocimiento dentro de vosotros y para vosotros, todavía tendríais que crear una abertura —ese espacio en vuestra vida donde nada existe, donde hay vacío—. Es este vacío el que os permite estar quietos, os permite escuchar, os permite mirar, os permite estar realmente con otra persona, o experimentar realmente un lugar, o disfrutar realmente de la magnificencia de la naturaleza. Es este espacio, este vacío, este silencio el que os permite discernir las señales del mundo y el movimiento del Conocimiento en vuestro interior.

En lugar de intentar llenar el espacio, vosotros deseáis crear el espacio y mantener una parte de vuestra vida abierta, inexplicable y misteriosa. Nada está sucediendo allí. Esto es lo que os permite tener asombro y reverencia hacia la vida, tener una experiencia pura en lugar de algo que simplemente estimula vuestro pensamiento. Esto crea la oportunidad de que os experimentéis fuera del tiempo y el espacio —la experiencia de la Gracia, la experiencia de vuestros Maestros Invisibles, que están ayudándoos a recuperar vuestra relación con el Conocimiento y con ello vuestro mayor propósito para venir al mundo.

Aquí podéis imaginar que, si siguierais esto, vuestra casa tendría muy pocas cosas, pero todo en ella sería muy valioso. Vuestra vida personal tendría muy pocas personas, pero cada persona sería realmente valiosa. Vuestro tiempo no estaría completamente ocupado, sino que tendría aberturas para que nuevas experiencias sucedieran. Y vuestra mente no estaría constantemente estimulada, sino que sería capaz de estar quieta, atenta, sensible —viendo, escuchando, reconociendo las cosas.

Es como si estuvierais yendo en dirección opuesta a la mayoría de las personas que os rodean, que están siempre adquiriendo cosas o bienes para sí mismos —gente, experiencias, sensaciones, estímulos—, hasta el punto de que no tienen idea de quiénes son. Su vida está llena de estímulos externos. No tienen idea de dónde están en la vida o de a dónde van o de a dónde va el mundo. Ellas simplemente están siendo arrastradas por todas sus obsesiones.

Podéis imaginar entonces que, como resultado de esta evaluación profunda, vuestra vida se vuelve simple y clara, y que os volvéis capaces de discernir oportunidades a un nivel más fundamental —no en función de si estas son agradables y excitantes, sino de si son realmente significativas y de si sirven a vuestro propósito u os distraen de él.

Sin duda, podréis tener placeres sencillos a lo largo del camino, pero todo aquello que precise de un compromiso más serio —una nueva relación, una posesión importante, una oportunidad en vuestro trabajo, un nuevo interés— realmente debe discernirse, porque el mundo entero quiere que os llenéis, mientras que vosotros, en esencia, estáis intentando vaciaros. Es por eso que debéis tener una exposición muy limitada a los medios de comunicación, solo en busca de aquellas cosas que son importantes con respecto a las Grandes Olas de cambio o en algunos casos que son importantes en vuestras circunstancias y entorno inmediatos.

Vosotros no deberíais ser estimulados por mundo. Vais a tener que mantener una cierta distancia ahora si queréis tener alguna esperanza de ganar vuestra fuerza, de construir vuestro discernimiento, de cultivar vuestra discreción y de aprender a ser personas realmente atentas, siendo realmente capaces de ver lo que necesitáis ver en vosotros mismos y en otros. No podéis hacer esto si estáis corriendo como locos, impulsados por vuestras necesidades, deseos y obligaciones con otros. Es por eso que la evaluación profunda debe ocurrir al principio para poder tener alguna posibilidad de éxito. Y esta evaluación, como hemos dicho, continuará, porque hay umbrales que debéis evaluar por vosotros mismos.

Parte de esto lo llevaréis a cabo por vuestra cuenta, y parte contará con la ayuda de otras personas. La calidad de vuestras relaciones será ahora cada vez más importante para vosotros, porque reconoceréis que cada relación es significativa y tiene una influencia sobre vosotros, ya sea apoyando el surgimiento del Conocimiento en vuestro interior o distrayéndoos de ello, ya sea animándoos a vuestra preparación para las Grandes Olas de cambio o desalentándoos de esta preparación. Vuestras relaciones tienen aquí la mayor importancia, y esta importancia aumentará con el tiempo.

Según procedáis, entonces, vuestra vida tendrá mayores recursos de energía. Seréis capaces de realizar cambios significativos en vuestra vida, cambios que no podíais realizar antes porque no teníais fuerzas para hacerlos. No teníais la potencia dentro de vosotros mismos para llevarlos a cabo. Antes, veíais cosas que sabíais que teníais que hacer, pero no teníais fuerzas para hacerlas. No podíais pasar sobre vuestra propia mente o las opiniones de los demás. No erais lo suficientemente fuertes como para hacerlo. Ahora podéis hacerlo, y ello aporta a vuestra vida un mayor flujo y movimiento.

¿Podéis imaginar que todo en vuestra vida representara vuestro mayor propósito en el mundo, el significado mayor de vuestra vida, y que esto os hubiera dado la fuerza suficiente para poder hacer frente ahora a la adversidad? Esta no os vence. Podéis tratar con otros que no están de acuerdo con vosotros u os critican sin perderos en sus puntos de vista.

Esta es una fuente de satisfacción y alegría en vuestra vida. Es como si hubierais sido recuperados. Os habéis recuperado, y habéis permitido que lleguen a vuestra vida otros individuos que apoyan esta recuperación, que es fundamentalmente la recuperación del Conocimiento.

Y por el camino habéis adquirido además ciertas habilidades que ahora podéis utilizar para ayudar a otros, porque ellos también deben comenzar la evaluación profunda. Ellos también deben aprender cómo ganar su propia fuerza y recuperar su vida, que había sido entregada antes sin pensamiento ni consideración. Las herramientas que obtengáis, la fortaleza que ganéis y las habilidades que empleéis serán todos recursos para ayudar a otros en el futuro, y esto lo haréis de manera natural, espontáneamente. Incluso vuestra vida será una demostración de esto, lo cual inspirará y confundirá a otras personas.

La verdad es que no estáis donde tenéis que estar en la vida, y lo sabéis, y es por eso que os sentís incómodos. No intentéis libraros de esta molestia, porque es una señal en vuestro interior de que vuestra vida debe moverse, de que hay cambios que deben producirse y vosotros debéis hacer. Permitíos estar con la molestia. Sentidla. Mirad lo que os está diciendo. Mirad a dónde os está llevando. ¿Dónde están los puntos de incomodidad? ¿Dónde estáis viviendo la mentira en vuestra vida? ¿Cuáles son las falsedades que os estáis diciendo sobre vuestra relación con esta persona, este lugar o este objeto?

Tendréis que superar las tendencias y hábitos dentro de vosotros mismos y las otras voces que el mundo que os rodea ha puesto en vuestra mente, diciendo que queréis cosas que realmente no queréis, o que debéis tener cosas para ser atractivos o tener éxito.

Este es un proceso muy grande. La verdad es que no estáis donde necesitáis estar. Nunca os digáis a vosotros mismos que estáis justo donde necesitáis estar. Eso es una tontería. Nunca convenceréis al Conocimiento en vuestro interior.

Tenéis una gran montaña que escalar, y debéis manteneros ascendiendo a esta montaña para cumplir con vuestro destino y ganar una visión del mundo que os resultará obvia cuando lleguéis a las zonas más altas de esta montaña.

Lo que os decís a vosotros mismos no puede convencer al Conocimiento dentro de vosotros. Necesitáis llegar a donde necesitáis estar —para estar en la mejor posición frente al futuro, para recuperar vuestra fuerza, vuestras habilidades y regalos mayores y para servir a un mundo cuyas necesidades no harán sino crecer y profundizarse en el futuro.

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