Los Rayos de la Iniciación

Traducción del texto “The Rays of Initiation”, tal y como le fue revelado a Marshall Vian Summers el 24 de julio de 2012 en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

“Los Grandes Rayos son poderosos. Ellos penetran profundamente dentro de ti, rodeando tu intelecto y todas tus ideas, creencias, expectativas, quejas y demás, como si brillaran sobre una parte de ti que apenas has experimentado en vida y que apenas conoces —algo antiguo, algo que tal vez hayas podido experimentar momentáneamente aquí y allá, algo que no cambia, la parte inalterable de ti mismo.”

El Poder y la Presencia velan sobre ti y sobre toda la gente del mundo, esperando por aquellos que estén listos, esperando por aquellos que estén listos para despertar de su sueño profundo de deseo y desilusión, velando sobre el mundo, esperando por aquellas mentes que persiguen la libertad —no solo una libertad exterior sino una libertad interna—, esperando el momento en que el individuo esté listo.

La gente piensa que la Presencia Angélica está siempre ahí para morar con ella, pero esto no es del todo correcto. Sin duda, la Presencia está esperando por aquellos que estén listos para responder a una llamada y un propósito mayores en la vida. Son esos individuos los que recibirán la atención de la Asamblea Angélica.

La gente ruega por muchas cosas, pero la Asamblea Angélica está esperando por la llamada real del individuo —una llamada usualmente nacida de la desesperación, de la frustración o de la desilusión en el mundo, buscando ahora algo más real, más auténtico, más permanente y más esencial a su naturaleza y propósito verdaderos para estar en este mundo en este tiempo.

Grandes Rayos se hacen brillar sobre aquellos que puedan responder y estén listos para recibir algo maravilloso y significativo. Grandes Rayos de luz y poder son dirigidos sobre aquellos que han comenzado a recibir la preparación para su llamada y su propósito mayores en la vida.

Esto no es algo que puedas llamar por ti mismo, conscientemente. Debe nacer de algo dentro de ti que es muy profundo y muy fundamental respecto a tu vida y a tu propósito para estar aquí. No puedes orar mentalmente pidiendo que los Grandes Rayos brillen sobre ti y te inicien, ya que tu mente no puede llamarlo. Esto tiene que provenir de un lugar más profundo dentro de ti. Pero tu mente puede prepararte, reconociendo la mayor necesidad de tu vida, el hecho de que no estás viviendo la vida que has de vivir, y que estás circunscrito a muchas cosas de escaso valor y posibilidades futuras.

Te preparas reconociendo la verdad sobre tu vida. En un momento de gran claridad y sobriedad, evalúas dónde te encuentras. Reconoces que estás perdido en el mundo, siguiendo las prescripciones de tu cultura y de aquellas personas que te influencian tan fuertemente. Aquí tú oras no solo para que se alivie tu sufrimiento. Oras para que la verdad te sea revelada, no solo la verdad de tus circunstancias, sino la verdad de tu vida. Oras para que te sea dada tu vida, tu verdadera vida.

Esta es la llamada que viene de lo profundo de tu ser, no solo algo que tu mente quiere en el momento, no solo para aliviar el sufrimiento, no solo para tener una vida más agradable o un conjunto de circunstancias más atractivas o para satisfacer tus ambiciones y deseos. Esta llamada proviene de un lugar más profundo dentro de ti, del Conocimiento dentro de ti. Esta es la que le habla a la Asamblea Angélica. Esta es el resultado de una experiencia más profunda de ti mismo, de una evaluación más profunda dentro de tu ser y de una honestidad más profunda.

Si verdaderamente estás listo para responder, listo para evaluar y cambiar las circunstancias de tu vida si es necesario, entonces los Grandes Rayos brillaran sobre ti, como si un faro o un reflector se dirigiera específicamente hacia ti, no hacia la gente a tu alrededor, ni tampoco a la persona sentada a tu lado, ni a tu esposo o tu esposa o tus hijos, sino a ti.

Esto inicia un proceso de reconsideración y evaluación más profundos, un proceso con muchas etapas de iniciación, un proceso que comienza un gran punto de inflexión en tu vida. Porque la verdad es que no sabes quién eres o por qué estás aquí, o qué viniste a cumplir, o a quién viniste a conocer aquí, o qué tienes que evitar, o qué tienes que lograr aquí, y cuáles son los grandes peligros de tu vida más allá de tu entendimiento, y cuáles son las grandes posibilidades de tu vida más allá de tu entendimiento.

Tienes una relación con la Asamblea Angélica que vela sobre este mundo y todos los que están en él. Esto es intrínseco a quién eres, a por qué estás aquí, a qué viniste a cumplir, a quién debes conocer y a dónde debes ir. Es un viaje mayor en tu vida que espera a ser descubierto y asumido. Tus creencias, tus ideologías, tu puntos de vista religiosos, tus aspiraciones espirituales… bien, frecuentemente son un obstáculo en el camino hacia este reconocimiento más profundo, el cual no es algo de este mundo o cualquier cosa en este mundo, sino que representa tu vida más allá de este mundo —de dónde provienes y a dónde regresarás, y las relaciones que son primordiales a tu existencia y a tu participación en este mundo y en este tiempo.

Los Grandes Rayos son poderosos. Ello penetran profundamente dentro de ti, rodeando tu intelecto y todas tus ideas, creencias, expectativas, quejas y demás, como si brillaran sobre una parte de ti que apenas has experimentado en vida y que apenas conoces —algo antiguo, algo que tal vez hayas podido experimentar momentáneamente aquí y allá, algo que no cambia, la parte inalterable de ti mismo.

Esto es comunicación sin palabras. Es el poder de iniciación generado por la Asamblea y las Huestes Angélicas, dirigido ahora hacia aquellos individuos que han alcanzado el punto de preparación, no solo internamente, sino también en que hay algo fuera que debe hacerse, porque de no hacerlo podrían perder este punto en su desarrollo y en sus vidas, y podrían perder su llamada completamente. Aquí el factor tiempo es crítico, porque solo tienes cierto tiempo para demorarte. Solo tienes cierto tiempo para estar perdido en el mundo, antes de que la oportunidad se vaya y sea demasiado tarde para responder. Tú no sabes cuándo sucederá esto, pero la Presencia Angélica lo sabe. El Conocimiento dentro de ti lo sabe.

A medida en que te aproximes a este momento crítico en tu vida, te sentirás más ansioso sobre tus circunstancias externas, cada vez más atraído por algo más misterioso, cuestionando más tus valores y tus involucraciones con otros, más incómodo e insatisfecho con tus circunstancias, aunque sean agradables, e incluso si aparentan ser beneficiosas. Te volverás más inquieto. Puede que trates de satisfacer esta inquietud con más posesiones, más actividades, más recreación, incluso más espiritualidad, pero estás alcanzando el tiempo de estar listo. Esto ocurre a un nivel más profundo, más allá de la esfera y el alcance del intelecto.

La Presencia te está observando cuidadosamente ahora, para ver cómo responderás. ¿Negarás tu experiencia? ¿Resistirás tu experiencia? ¿Tratarás de perderte otra vez en el romance o en alguna otra clase de búsqueda en el mundo, aun en alguna búsqueda edificante como una gran causa social o una campaña política? Pero esto es sobre algo muy diferente.

En este momento es muy importante que seas capaz de responder ante ti mismo, que practiques la escucha interna, el escuchar algo más profundo sin llegar a conclusiones, el orientarte de esta manera. Porque si los Grandes Rayos son dirigidos hacia ti, ellos darán un vuelco a tu vida y te cambiarán. Es como si fueras golpeado por un rayo.

Esta experiencia puede ser profundamente interna, pero también puede generarse por la llegada de ciertas personas que están aquí para sacarte de tu pasado y ser parte de tu preparación para una futura vida mayor. En cualquiera de los casos, se iniciará un proceso de cambios profundos y autoevaluación, tan fuerte ahora que no podrás simplemente negarlo o pensar que es alguna otra cosa, porque parecerá como si te sobrepasara y tendrás que ceder ante ello.

La Presencia Angélica te observa para ver si puedes hacer esto, si puedes recibir la iniciación y pasar por el largo e inexplicable proceso que ello requerirá. No puedes controlar este proceso. Solo puedes mantenerte enfocado en él, y eso requerirá toda la autodisciplina y compasión que puedas juntar.

La gente puede fracasar en este punto, con gran consecuencia. Esto tiene que ver con la presencia de ciertas personas en tu vida que jugarán un papel significativo en tu trabajo y tu propósito mayores aquí. Puede que sea el momento de conocerles. Ellos podrían estar llamándote. El momento de vuestro encuentro se aproxima y debes ser capaz de responder.

Tú no tienes estas oportunidades continuamente. No te digas a ti mismo que la iniciación puede ocurrir en cualquier momento, siempre que te sientas así inclinado, porque esto en realidad no es cierto en absoluto. En la vida tienes ciertas oportunidades, en función de la proximidad de aquellas personas que serán esenciales para tu éxito, y en función de tu propio desarrollo y tu grado de honestidad contigo mismo. Para que seas llamado de esta manera, debes estar preparado para aceptar esta experiencia y someterte al proceso de preparación, el cual es muy profundo e interno. Debes ser capaz de responder a aquellos que llegan a tu vida, aquellos que te inician y son parte de este gran punto de inflexión.

Esto va completamente más allá de tus planes personales y tu propia evaluación de tu vida. Puedes pensar o sentir que estás destinado a algo más grande, y tal vez este sentimiento ha estado contigo durante mucho tiempo. Pero hablamos de algo de mucha mayor potencia y magnitud.

Si los Grandes Rayos son dirigidos hacia ti, si es un momento de gran cambio, si tu momento ha llegado —el momento para el que te has estado preparando sin saberlo—, si ese momento ha llegado, entonces debes estar listo para recibirlo, y debes estar preparado para pasar por un periodo de confusión e incertidumbre.

El Nuevo Mensajero de Dios está aquí hoy, trayendo el Nuevo Mensaje de Dios al mundo. Si has de conocerle, y para que la reunión sea verdaderamente efectiva, debes prepararte de esta forma. De lo contrario pensarás que él es solo otra persona haciendo grandes declaraciones. Le evaluarás a nivel personal de la manera en que se evalúa a la gente hoy día. No verás. No sabrás. No te darás cuenta de que este es el mayor encuentro que probablemente tengas en toda tu vida. Si lo pierdes, lo has perdido.

La voluntad de Dios es que despiertes a tu propósito mayor y recibas la gran bendición de los Grandes Rayos de la Asamblea Angélica. Pero eso no significa que vayas a lograr este encuentro. No significa que vayas a poder escuchar, ver y saber en el momento crítico en el que el reconocimiento debe ocurrir. No significa que tu éxito esté asegurado. No significa que te encuentres preparado, dispuesto y capaz.

Si tienes un destino con el Mensajero, entonces debes prepararte para ello, dejando a un lado aquello que no puede avanzar, abrazando aquello que es crucial para tu éxito, construyendo tu sentido de integridad, de honestidad contigo mismo, evaluando tu vida para determinar lo que realmente es genuino y tiene destino y lo que no lo es; confrontando pérdidas, renunciando a cosas si fuera necesario, alejándote de personas cuando sea necesario, retirándote de tu anterior inversión en gente, lugares y cosas, si fuera necesario.

Cuando esta vida se acabe y regreses a tu Familia Espiritual, ellos tan solo tendrán una pregunta que hacerte, y es si tuviste tu cita sagrada en la vida y si diste tus regalos al mundo. Y en ese momento sabrás con absoluta certeza si lo hiciste o no. Aquí no hay castigo, pero el peso del fracaso es grande. Significa que tendrás que intentarlo nuevamente y pasar a través del proceso completo de nuevo. Eso debería ser un incentivo suficiente para alentar a la mayoría de la gente a avanzar.

Cuando ores a Dios, no ores por cosas pequeñas, pequeñas ventajas o dispensaciones. Ruega que el Conocimiento se haga fuerte en ti. Ruega que te dé paciencia y autodisciplina para contener tus tendencias temerosas y reactivas. Ruega que aquellos con los que estás destinado a comprometerte puedan encontrarte en el mundo. Ruega que te encuentres listo para cuando lleguen, que puedas darte cuenta de estar haciendo un compromiso de gran importancia, sin intentar entender totalmente lo que significa o lo que requerirá.

La gente que recibe la llamada es sacada de sus circunstancias previas y preparada para un tipo de vida distinta. Todo el mundo tiene un propósito mayor para estar en el mundo en este tiempo, pero no todos están listos para recibir la llamada. Ellos no están listos para recibir los Grandes Rayos.

El futuro del mundo depende de que suficiente gente reciba su llamada y haga su contribución a un mundo que afronta cambios grandes y peligrosos, un mundo que afronta una Comunidad Mayor de vida en el universo, un mundo que afronta una economía en decadencia, destrucción medioambiental, cambios climatológicos; un mundo en riesgo de colapsar internamente, y que afronta una intervención externa. Este es el mundo que viniste a servir. No es un accidente que estés aquí en este momento.

La Bendición está contigo, pero tú no estás con la Bendición. La llamada te está esperando, pero tú estás ocupado haciendo otras cosas, preocupado en todo momento. La Asamblea Angélica vela por ti, pero tus ojos están fijos en el suelo. Ruegas paz, felicidad y circunstancias beneficiosas, sin darte cuenta de que estás aquí para algo más. Ruegas al cielo que tu estado de Separación sea satisfactorio y completo, lo cual no será nunca el caso.

La Asamblea Angélica está esperando a que comprendas que sin tu propósito y llamada mayores tu vida no es otra cosa que un sueño problemático. No puedes encontrar satisfacción aquí, no importa lo que hagas, porque estás aquí por un propósito mayor, y la necesidad de tu alma es realizar y expresar este propósito en el mundo. Si no fueras un Ser Mayor con un origen mayor y un destino mayor, este no sería el caso. Serías solo una criatura inteligente viviendo en la superficie del mundo, tratando de estar seguro y a salvo, tratando de ser feliz con lo que tienes y siempre deseando más.

Pero eres un Ser Mayor con un origen mayor y un destino mayor, y la llamada espera a que llegues a ese punto de preparación y reconocimiento. Ello da a la Presencia Angélica una señal de que te encuentras verdaderamente listo y de que el proceso debe comenzar. Si no puedes generar este reconocimiento dentro de ti, entonces será generado para ti, porque tu vida ha alcanzado un punto crítico donde la llamada debe ocurrir si esta ha de ocurrir en esta vida. Y eso sería extremadamente perturbador, y la posibilidad de fracaso sería aquí mayor. Porque no hay certeza de que vayas a entender el significado de lo que está pasando. No hay certeza de que vayas a seguir lo que tienes que seguir y te alejes de aquello de lo que tienes que alejarte.

En un universo de vida inteligente, de innumerables razas y seres, las Grandes Rayos son lanzados sobre aquellos que pueden y deben responder. Es un Gran Plan para un universo mucho más allá de lo que puedas siquiera imaginar. No lo puedes concebir. Esto te hará comprender que tus ideas previas eran completamente falsas o muy inadecuadas para tratar la verdadera situación en la vida.

Es por eso que debes tener humildad y recibir corrección sin abusar de ti mismo. Debes permitir que el Conocimiento reforme tu vida y no tratar de reformarla por ti mismo. Esta es una manera de ser muy distinta. Es una relación muy diferente contigo mismo y con los demás. Es el principio de una vida mayor para ti.

Que Dios brille sobre ti y te saque de tus sueños problemáticos, fuera de las sombras del pasado y de las miserias del presente. Ruega por esto, pero mientras tanto prepárate siendo verdaderamente honesto acerca de tu situación, tus compromisos, tus relaciones y tus responsabilidades.

No puedes mantenerte pasivo respecto a esta gran llamada. Debes construir tu fundación. Debes hacer el esfuerzo. Debes tener el valor. Debes asumir los riesgos. Porque esto te hará fuerte y poderoso en el mundo, y te mostrara dónde reside la fuerza de tu integridad y valor.

En este día, escucha estas palabras, porque ellas provienen de la Fuente de toda vida. Prepárate para el Mensajero en el mundo, porque es muy probable que tengas un destino con él. Entiende que estás viviendo en un Tiempo de Revelación, y que eso tiene mucho que ver con lo que ha pasado en tu vida y tus inclinaciones más profundas para el futuro.

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