Profecía de las Grandes Olas

Traducción del capítulo 9 del libro “Las Grandes Olas de Cambio”, revelado al Mensajero Marshall Vian Summers.

Seguramente surgirá la pregunta: ¿Qué podéis esperar con respecto a las Grandes Olas de cambio?
En concreto, lo que ocurrirá será determinado en parte por la capacidad de la humanidad para responder y prepararse. Lo que ocurrirá es que el mundo será más cálido, produciéndose una mayor pérdida de la producción de alimentos y gran escasez de recursos hídricos en muchas partes del mundo, mientras que habrá tremendas inundaciones en otros lugares. Los recursos energéticos disminuirán, creando crisis económica y en algunos lugares incluso colapso.

Todo se volverá inmensamente caro. Habrá una gran competencia y un gran riesgo de conflicto y guerra por el acceso a los recursos restantes. Ciertas regiones serán devastadas. Otras se verán perjudicadas. Muchas industrias caerán. Habrá mucha gente sin trabajo.

Habrá gran riesgo de morir de hambre en muchas partes del mundo, incluso en partes de las naciones ricas. Tendrá que haber cada vez mayores acuerdos internacionales. Los alimentos tendrán que ser distribuidos donde más se necesite. Habrá grandes carencias de medicina y atención médica, incluso en los países ricos. Habrá eventos climáticos tremendamente destructivos.

El riesgo de guerra producirá conflictos a una escala nunca antes vista en este mundo. Si estos conflictos pueden prevenirse o reducirse al mínimo, habrá una enorme diferencia en el resultado para la humanidad. Pero un cierto grado de conflicto surgirá, en particular en los países más pobres, dentro de ellos y entre ellos. Y hay un gran riesgo de que otras naciones, ahora desesperadas por los recursos, entraran en conflicto unas con otras.

Los gobiernos tendrán que ser más controladores, minimizando la libertad humana, incluso en las naciones más libres. Esta será una situación de emergencia que se mantendrá. Mucha gente va a luchar contra esto. Habrá mucha tragedia humana y mucha valentía y coraje humanos.

Grandes áreas del mundo que están ahora altamente habitadas se volverán inhabitables, ya que será imposible producir alimentos allí debido a la falta de agua. Habrá migraciones inmensas de gente fuera de esas zonas y fuera de las zonas de conflicto. Habrá refugiados ambientales, y habrá refugiados de guerra a una escala nunca antes vista.

Habrá un gran riesgo de pandemias que se derivará de las condiciones de deterioro, sobre todo en las grandes áreas urbanas. Mucha gente puede perecer. Será un conjunto inmenso y traumático de eventos.

Sin embargo, en medio de todo esto, habrá un gran ingenio humano. La tecnología debe desarrollar nuevos caminos de suministro de energía a la gente, sobre todo a través de formas de electricidad. Tendrá que haber inmensa eficiencia y unión de recursos dentro de las naciones y en muchos casos entre las naciones.

Sin embargo, incluso los mejores esfuerzos humanos no impedirán que el cambio masivo y los trastornos se produzcan. Pero el ingenio humano y la cooperación humana determinarán si la humanidad tendrá un futuro y si la civilización humana podrá sobrevivir y podrá crear una nueva base de unidad y cooperación.

Por lo tanto, no podéis escapar de las Grandes Olas de cambio. Pero podéis reducir al mínimo sus efectos perjudiciales, y podéis beneficiaros de ellos en muchos aspectos —estableciendo un nuevo rumbo para la humanidad, construyendo una comunidad internacional más fuerte de gente avanzando tecnológicamente promoviendo la justicia social y promoviendo el bienestar humano—. Pero no será fácil. Esto, de hecho, será la cosa más difícil que la humanidad ha intentado. Tomará un gran compromiso, un gran coraje, una gran fe, una gran cooperación y un gran dominio de uno mismo.

Esto requerirá un Nuevo Mensaje de Dios para proveer la claridad, la sabiduría y el Conocimiento que la humanidad necesitará ahora si ella trata de sacar partido de sus puntos fuertes y evita rendirse ante sus debilidades.

Viajar será extremadamente difícil, si no imposible. La gente vivirá a nivel local, trabajará a nivel local y tendrá que sobrevivir a nivel local. La producción local de alimentos y la fabricación local será cada vez más importante. Todo tendrá que funcionar a una escala más pequeña.

Aquellos que tienen recursos tendrán que compartirlos enviándolos al extranjero a los pueblos hambrientos y a las zonas del mundo que están en una gran crisis. El esfuerzo humanitario será enorme, casi inimaginable para los estándares de hoy. Las naciones más ricas tendrán que recibir a la gente que huye de las zonas que han sido devastadas o donde la producción de alimentos ya no puede tener lugar. Las áreas del mundo donde la humanidad será capaz de vivir se reducirán, lo que obligará a millones de personas a trasladarse a otro lugar y al reasentamiento.

Esto es muy diferente de las fantasías y la imaginación de las sociedades humanas hoy —construyendo cada vez ciudades más grandiosas, construyendo cada vez medios de transporte más veloces, construyendo comodidades personales cada vez más notables y lujosas—. Que estupidez. Tan ciega. Por lo tanto tan imprudente. Tan ignorante y tan poco inteligente. Estas fuerzas están empujando a la humanidad más y más hacia el borde del colapso, empujando a la humanidad a la sobreexplotación del mundo, incluso más, —haciendo caso omiso de las señales de que muchos de los umbrales ya han sido pasados.

Aquellos que son visionarios y quiénes pueden ver lo que se avecina en el horizonte son condenados como personas negativas, no espirituales o catastrofistas. Los visionarios son descartados, ignorados o denigrados mientras todo el mundo sigue haciendo estragos en el mundo, para agotar sus recursos y disminuir sus posibilidades futuras.

Si bien hay grandes fuentes de energía que la humanidad aún no ha descubierto, hay un largo camino para su descubrimiento, y antes tendrá que sobrevivir a las Grandes Olas de cambio para tener la oportunidad de descubrirlas.

El período de transición hacia una nueva estabilidad en el mundo será largo y muy difícil. No es imposible. De hecho, debe suceder. Pero no penséis que sucederá por sí mismo. No penséis que la tecnología por sí sola lo hará posible.

La población humana tendrá que ser mucho menor en el futuro, esperemos que por la voluntad humana y por medios compasivos. Si no es así, entonces la naturaleza humana devastará la población -—la naturaleza, el conflicto y la guerra.

Tendréis un mundo más pequeño para vivir, Tal vez sólo unos mil millones de personas podrían vivir aquí, tal vez dos, pero no mucho más. Es decir, con vuestra avanzada tecnología y vuestros mejores esfuerzos, una comunidad internacional fuerte, gran cooperación y la mitigación y la limitación de los conflictos y la guerra. En otras palabras, si todo se hace bien y correctamente, con inmensa contribución humana, todavía tendréis que tener una población pequeña en el mundo.

Si estas acciones no son tomadas, si la humanidad no se prepara o no puede prepararse, si no puede contener su propia codicia, corrupción y competición con otros, entonces el resultado será mucho peor, tan malo que las palabras no pueden describirlo, —el colapso de la civilización, una inmensa reducción de la población humana, además de la devastación del mundo y la reducción de sus recursos.

Y más allá de esto, tenéis la amenaza oculta de la intervención y la competencia desde la Comunidad Mayor —el Universo—. Ya existe una Intervención en el mundo, posicionándose para asumir las riendas del poder, para presentarse como la salvadora de la humanidad y para establecer sus redes de apoyo y su legión de representantes humanos. Esta Intervención está tratando de influir la opinión pública, para posicionarse como los salvadores nobles de la humanidad y, en algunos casos incluso como los padres de la humanidad con el fin de tejer sus tentáculos en el tejido humano. La Intervención está creando un individuo híbrido capaz de asesorar y conducir eventualmente a la familia humana, un individuo con ninguna lealtad humana, un individuo sin compasión, respeto o empatía por la humanidad.

Así es como razas extranjeras que no poseen recursos militares pueden hacerse con el control de un gran mundo lleno de individuos violentos. Estas razas interventoras apoyarán el declive de la humanidad y socavarán la fortaleza de las naciones más fuertes, poniéndolas en competencia y en conflicto entre sí. Ellas alentarán los conflictos humanos prometiendo la dominación del mundo a ciertos dirigentes de naciones y religiones.

La humanidad es fácilmente engañada. Está dividida. Es supersticiosa. Es ignorante de la vida más allá del mundo, la vida en la Comunidad Mayor de mundos, la vida en el Universo.

Todo lo que la Intervención necesita es tiempo para que la humanidad se debilite a tal punto que la Intervención pueda presentarse, ya sea públicamente o detrás de las escenas, para ganar las riendas del poder. Si esto llegara a ocurrir, entonces la humanidad habría perdido su activo más importante —su libertad y su autodeterminación.

Podéis ver ya lo difícil que es hacer frente a estas cosas y lo débiles que sois en vuestra incapacidad para hacerles frente. Podéis ser físicamente fuertes. Tal vez podáis correr diez millas. Tal vez podáis haceros valer en asuntos de negocio. Tal vez podáis ser muy fuertes en vuestro punto de vista, pero vosotros podéis ver aquí lo débiles e incapaces que podéis ser emocionalmente y psicológicamente, cuánto podéis querer huir, cuánto podéis insistir en soluciones, cuánto podéis entrar en negación, con qué facilidad podéis caer en la desesperanza y cuanto podéis protestar y rabiar contra los otros, la gente y los gobiernos, incapaces de simplemente mirar y enfrentar las Grandes Olas de cambio.

Debéis enfrentaros a esto. Si no podéis, huiréis, vuestra preparación no ocurrirá y seréis cada vez más vulnerables al poder de todos estos grandes acontecimientos.

El Nuevo Mensaje está aquí para prepararos, pero para prepararos en primer lugar, debe advertiros. Si no veis la gravedad del problema, no reconoceréis la importancia de la solución. Si no veis que realmente no tenéis una respuesta para todas estas cosas, entonces no estaréis en condiciones de aceptar la gracia y el poder que Dios está proveyendo al mundo. Si no aceptáis la realidad, entonces no reconoceréis el remedio.

La situación es mucho más grave de lo que creéis y requerirá de vosotros una mayor fuerza de lo que pensáis que tenéis, pero que en realidad tenéis. Vuestra fe en vosotros mismos, vuestra fe en las personas, vuestra fe en las naciones y vuestra fe en el poder del Conocimiento dentro de vosotros y dentro de otros tendrán que ser mucho más fuertes de lo que son hoy. Tendréis que dejar de lado vuestros juicios, vuestros odios, vuestros prejuicios, vuestro cinismo, vuestras perspectivas hastiadas, vuestras esperanzas y deseos insensatos y vuestras fantasías.

Pero, liberarse de estas cosas es restablecerse en un poder real y en vuestra capacidad para disfrutar de la vida en el momento y para prepararos para la vida en el futuro. Se trata de renovar vuestra capacidad para estar con otros y con vosotros mismos, para disfrutar de todos los beneficios reales de la vida y de la promesa de realizar y satisfacer vuestro mayor propósito aquí.

Vosotros todavía no veis que prepararse para las Grandes Olas de cambio es el camino que os salvará para vosotros mismos y para Dios. Esto os hará fuertes, compasivos, competentes y sabios —más sabios de lo que sois hoy—. Os dará un escape de vuestras circunstancias desgraciadas y vuestro pasado infeliz a una nueva vida —una vida con propósito, significado y contribución.

Si la humanidad no puede avanzar en tiempos de éxito, ella debe avanzar en tiempos de fracaso. Si la humanidad no puede unirse y construir su fortaleza esencial junta en tiempos de abundancia y riqueza, lo debe hacer en tiempos de disminución de oportunidades y disminución de recursos.

Hay tres cosas que la humanidad debe alcanzar para ser una raza libre dentro de una Comunidad Mayor de vida inteligente. Debe estar unida. Debe ser autosuficiente. Y debe ser muy discreta. Ella debe estar unida en el sentido de estar funcionando junta como un todo. Esto no quiere decir que todo el mundo se ame entre sí, se lleven bien o vean las cosas de la misma manera, sino que la humanidad debe funcionar junta como una completa unidad.

La autosuficiencia de la Humanidad significa que todo lo que necesitáis viene de este mundo de modo que no sois dependientes del comercio y la influencia de otros en la Comunidad Mayor —otros que fácilmente se aprovecharían de una joven raza emergente tal como vosotros.

Y tenéis que ser muy discretos, lo que significa que no estáis transmitiendo todas vuestras comunicaciones al espacio, revelando a cualquiera que se preocupe de mirar todo lo que pensáis, todo lo que hacéis, vuestras debilidades, vuestras fortalezas, vuestros secretos —todo.

Claramente, podéis ver la gran vulnerabilidad de la humanidad en el Universo. No estáis unidos. Todavía estáis involucrados en tribus, en guerras sectarias, en competencia y conflicto destruyendo rápidamente los recursos del mundo al hacer esto. Vuestra autosuficiencia se está perdiendo con cada día que pasa, a medida que derrocháis y disminuís vuestra herencia natural aquí en el mundo —disminuyendo vuestros recursos más vitales y fundamentales, conduciendo al mundo hacia las Grandes Olas de cambio. Y apenas siendo discretos al proyectar casi todo al espacio a través de las transmisiones de radio.

No os dais cuenta de vuestra inmensa vulnerabilidad aquí. Porque en el universo, los fuertes dominan si pueden a los débiles, como ocurre aquí en la Tierra. La naturaleza no cambia con la tecnología. Todo el mundo en el Universo está en busca de recursos, y aquellas razas avanzadas que han sobrepasado los recursos de su propio mundo ahora deben negociar y buscar estos recursos donde pueden. La competencia y el engaño en torno a esto son inmensos, más allá de cualquier cosa que os podáis imaginar. Es simplemente la naturaleza sucediendo a una escala mucho mayor.

Si la humanidad estuviera bien versada ​​en los asuntos de la vida de vuestro Universo local, vosotros finalizaríais la guerra hoy. Estaríais preservando los recursos hoy. Estaríais racionando la energía hoy. Estaríais preservando vuestro entorno hoy. Estaríais manteniendo la diversidad biológica hoy. Estaríais confinando vuestras comunicaciones a través de otros medios de comunicación hoy. Y ayer.

Os estáis dirigiendo hacia una posición de extrema impotencia y vulnerabilidad en el Universo, y debido a que vivís en un mundo de tan inmensa riqueza y diversidad biológica no os dais cuenta de su importancia para los demás. Sois como la tribu que vive en la selva nativa, aislada del resto del mundo, que vive en un lugar de riqueza natural inmensa, sin darse cuenta que los exploradores están llegando a vuestras costas y penetrando en vuestro santuario —exploradores que están aquí para tomar el control de lo que poseéis y desposeeros.

Esta es la naturaleza. Esta es la evolución. Esto es lo que sucede cuando los pueblos originarios de cualquier lugar o mundo derrochan sus recursos y no están preparados para la Intervención. Esto no quiere decir que la humanidad, por destino, caerá bajo el poder extranjero. Pero este es el gran riesgo que enfrentáis ahora —el gran riesgo, no reconocido, el gran trasfondo de las Grandes Olas de cambio, la amenaza oculta para la humanidad.

Si las naciones del mundo supieran esto, ellas se unirían para defender el mundo. Ellas se unirían para proteger los recursos del mundo para que la humanidad tuviera un futuro. Porque no penséis que podéis salir al espacio y reclamar lo que habéis destruido o mal usado aquí en la Tierra. Vosotros tendréis grandes dificultades para encontrar estos recursos, e incluso si pudierais llegar a encontrarlos, encontraríais que son propiedad de otros —otros que son mucho más poderosos que vosotros.

Hay tanta necedad, imprudencia y adolescencia en el comportamiento humano que debe ser corregido. El Nuevo Mensaje advierte de ello, exhorta a ello y habla de ello. No podéis ser estúpidos y arrogantes en la Comunidad Mayor. Y ya no podéis ser por más tiempo estúpidos y arrogantes incluso dentro de vuestro propio mundo.

Este es un tiempo de gran consideración en que la humanidad tendrá que crecer y unirse o fracasará y será superada por otros. Si no aceptáis esto, si no podéis aceptarlo, si esto es demasiado para vosotros, si pensáis que es falso, entonces sois ignorantes y débiles. Esta es la Revelación. Ignorarla bajo vuestro propio riesgo. Porque ni siquiera Dios os salvará si no honráis ni prestáis atención a las advertencias de Dios.

Incontables veces razas emergentes tales como la vuestra han sido superadas por los exploradores de recursos y los colectivos económicos —quienes buscan oportunidades como esta, quienes son depredadores, quienes son oportunistas, quienes pueden ganar el control sobre mundos como este sin disparar un solo tiro.

Estáis entrando en un ambiente mucho más sofisticado y poderoso en la Comunidad Mayor, donde la guerra abierta es poco común, pero donde el engaño y el intento de controlar son inmensos. Aún no tenéis sabiduría, porque no habéis tenido que adaptaros a este mayor entorno. Pero la sabiduría de la Comunidad Mayor está siendo proporcionada en el Nuevo Mensaje. Y tenéis aliados en el Universo que han enviado sus advertencias, su perspectiva y su información para ayudaros a prepararos para la Comunidad Mayor y para advertiros de los peligros del agotamiento de vuestra Tierra y de destruir vuestra autosuficiencia.

El panorama es en realidad muy claro. No es complejo. Si no podéis cuidar de este lugar, otros del Universo vendrán a desplazaros. No os destruirán. Simplemente se aprovecharán y os utilizarán, del mismo modo en que usáis el ganado, de la misma forma en que la humanidad ha utilizado esclavos. No es una situación compleja. Incluso vuestros hijos podrían entenderlo. Esto ha ocurrido por toda la naturaleza y toda la Comunidad Mayor desde siempre, desde que la separación de Dios comenzó.

El hecho de que las personas no lo vean, no lo piensen, no lo reconozcan, no puedan imaginarlo o no puedan enfrentarlo simplemente representa vuestra falta de desarrollo, vuestra falta de sabiduría y las indulgencias que os habéis dado para volveros ciegos a la realidad de las leyes básicas de la naturaleza misma.

Por lo tanto, debéis enfrentaros a las Grandes Olas de cambio, debéis enfrentar la Comunidad Mayor —no con preferencia ni con miedo, sino con fuerza y objetividad—. Y debéis ganar esta fuerza y ​​esta objetividad, la cual el Conocimiento dentro de vosotros os dará, porque él no tiene miedo. El Conocimiento no tiene preferencias más allá de la gran verdad que está aquí para servir.

En la actualidad, la humanidad es un administrador débil y dividido de un hermoso planeta que es muy apreciado por otros. ¿Cómo lo protegeréis? ¿Cómo lo defenderéis? ¿Cómo mantendréis su riqueza y su diversidad de vida? Si la derrocháis, la perderéis, y el costo estará más allá de vuestra imaginación. Si caéis bajo la persuasión exterior, esto creará un conjunto de circunstancias mucho peores que cualquier cosa que podáis imaginar.

Esta es la vida. Debéis crecer para estar en la vida. Debéis prepararos para eventualidades. La naturaleza es despiadada con la falta de preparación. Tanto la historia como la naturaleza os enseñan lo que sucede cuando no se hacen estas preparaciones. Debéis ser sobrios y claros, y entonces podréis disfrutar de la vida, estar en la vida y estar seguros en la vida. Pero no podéis adquirir placeres lejos de esto sin poner en peligro vuestra posición, y en el presente, la posición de la humanidad está en gran peligro.

Grandes decisiones tendrán que hacerse en cuanto a cómo la humanidad procederá, decisiones, tanto a nivel de gobierno y liderazgo, como al nivel de cada persona. ¿Combatiréis y lucharéis por lo que queréis, os aferraréis a lo que tenéis, u os uniréis con otros para proporcionar una mayor estabilidad en vuestras comunidades, en vuestros pueblos, vuestras ciudades y vuestras naciones? ¿Aceptaréis la realidad de las Grandes Olas de cambio, o continuaréis negándola, proyectando en la vida vuestras preferencias, vuestros sueños, vuestras fantasías y la garantía de que vuestras indulgencias pueden mantenerse indefinidamente? ¿Negaréis la realidad de la Comunidad Mayor a pesar de que la intervención está volando en vuestros cielos y tomando a vuestra gente en contra de su voluntad? ¿Seguiréis siendo estúpidos e ignorantes, al igual que los adolescentes reacios a enfrentar la realidad, incapaces de enfrentar la responsabilidad, sin disposición para servir a nadie más que a vosotros mismos? Estas son las preguntas. Este es el desafío.

Dios ha provisto un Nuevo Mensaje para la humanidad para advertir a la humanidad de las Grandes Olas de cambio, para advertir a la humanidad de la intervención de la Comunidad Mayor y para enseñar que la humanidad tiene un mayor poder espiritual llamado Conocimiento que representa su fortaleza fundamental, tanto de forma individual como a nivel colectivo, y la humanidad debe utilizar este Conocimiento y sus habilidades naturales propias para restaurar el mundo y para establecerse como una raza libre y auto-determinada en el Universo.

Aunque la humanidad tiene un gran destino, su futuro está ahora en gran peligro. No deis por hecho que la humanidad tendrá éxito. No penséis que vuestro éxito está garantizado de alguna manera. No deis por sentado que no importa lo que pase, la humanidad emergerá y será capaz de continuar. No penséis que vuestra supremacía en el mundo garantiza vuestra futura auto-determinación.

Asumir esto es mantener vuestra debilidad y evitar vuestra fortaleza. Porque la fuerza siempre surge al enfrentar la realidad, no al huir de ella. Y la realidad o bien os servirá o bien os socavará, dependiendo de la posición que toméis respecto a ella.

Este es el momento para que la humanidad se una y se fortalezca. El incentivo para ello es inmenso. La posibilidad de fracaso es grande. Esta es vuestra oportunidad para subir o bajar, para convertiros en grandes, unidos y libres en el Universo o para disminuiros a vosotros mismos aquí en la Tierra y caer bajo la subyugación de poderes extranjeros. Este representa el gran umbral para la humanidad, la gran oportunidad para la humanidad y el gran desafío para la humanidad.

 

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