Vuestro Propósito y Destino en un Mundo Cambiante

Traducción del capítulo 12 del libro “Las Grandes Olas de Cambio”, revelado al Mensajero Marshall Vian Summers.

Vuestro Propósito y Destino en un Mundo Cambiante

En la preparación para las Grandes Olas y en la preparación para la Comunidad Mayor, os estáis preparando para vuestro verdadero propósito y vuestra mayor misión en la vida. Éstos no son simplemente inconvenientes. Estas son las oportunidades que habéis estado esperando. Porque bajo circunstancias normales, nunca encontraréis vuestro mayor propósito y misión en la vida. Algo extraordinario debe suceder para llamarlos fuera de vosotros, para crear una situación donde ellos serán necesitados y demandados.

No podéis iniciaros a vosotros mismos aquí. Debe haber fuerzas mayores trabajando, tanto en el plano físico como en la realidad espiritual. Así que no es casualidad que hayáis sido confrontados con la realidad de las Grandes Olas de cambio, mientras que otros permanecen indiferentes o ignorantes con respecto a esto. No es casualidad que hayáis venido a encontrar esta pequeña parte del Nuevo Mensaje para la humanidad, ya que se dispuso para que fuera así. Habéis venido aquí como un acto del destino. Este es un tiempo de destino.

Las personas pueden mirar a las Grandes Olas con horror o con negación, con todo tipo de reacciones humanas. No pueden ver que lo que realmente están enfrentando es la única cosa que les redimirá y les dará una vida mejor, un propósito más grande y una mayor contribución.

Puede tomar mucho tiempo esperar a que los grandes acontecimientos llamen a este mayor propósito dentro de vosotros, y entre tanto os sentiréis atraídos por establecer vuestros propios propósitos, daros vuestra propio propósito mayor, daros a las cosas que os agradan o excitan o inspiran. Mientras tanto, podéis casaros. Podéis tener una familia. Podéis llenar vuestra vida con personas, responsabilidades, obligaciones y demás. Pero cuando la gran oportunidad llega, sigue siendo vuestra hora de la llamada. Si vuestra vida está sobrecargada, si estáis siendo frenados por las personas, las responsabilidades y las obligaciones, entonces será más difícil responder. Pero el momento y la respuesta siguen siendo fundamentales.

No es casualidad que estéis ahora siendo llamados a aprender sobre la vida en la Comunidad Mayor, que estéis entre los pocos que pueden recibir esta Revelación. No os limitasteis a tropezar con ella por accidente. Hay un propósito detrás de esto, como veis. Esto representa el gran misterio de vuestra vida, —que mientras vivís vuestra vida en la superficie, hay fuerzas más profundas trabajando por debajo de esa superficie.

En la superficie, la vida parece caótica e impredecible. Parece mundana. No hay nada realmente extraordinario. Está llena de estimulación, algunas de las cuales os dan placer y la mayor parte os dan dolor. Pero en el fondo, hay corrientes más profundas que mueven vuestra vida, que os mueven hacia aprender algo, ver algo, responder a algo —tanto dentro de vosotros mismos como dentro del mundo en general—. Es como el océano, el cual es turbulento en la superficie —barrido por los vientos del mundo, movido por fuerzas insignificantes—. Pero en sus profundidades, el océano está siendo gobernado por fuerzas mayores por fuerzas planetarias, fuerzas inmensas y misteriosas que desplazan el agua de una parte de la Tierra a otra.

Vuestra vida es así. En la superficie, está tranquila, está turbulenta, cambia de día a día, pero no da ninguna indicación real de su verdadero movimiento y su verdadero propósito. Desde la superficie del océano, ¿cómo podéis determinar cuál es el gran movimiento de las aguas en realidad? No se puede. Tendríais que tener una sabiduría mayor, una penetración mayor del Conocimiento para comprender realmente el hecho de que el agua de la Tierra se está moviendo en una cinta transportadora —de la misma manera de una parte del mundo a otra, algo que no podíais ver ni entender desde la superficie.

Vuestra vida tiene mayores fuerzas dentro de vosotros —fuerzas que son estimuladas por poderes en el mundo y más allá del mundo, dentro de la realidad física y más allá de la realidad física—. Vosotros tenéis un propósito aquí, y está relacionado con el tiempo en el que vivís y los acontecimientos que vendrán.

Si todo el mundo decidiera por sí mismo el diseño de su propósito mayor, tendríais un mundo lleno de músicos, poetas, jardineros, terapeutas y demás. Sería extremadamente pasivo. No sería vital en absoluto. No tendría ningún sentido.

Así vuestro mayor propósito está realmente más allá de estas cosas. Solo la persona poco común y excepcional está destinada a convertirse en un gran artista o músico, o un gran atleta o un experto en un campo determinado. Y estas cosas son reveladas a ellos a medida que avanzan. Pero para la mayoría de la gente, el misterio permanece, y desde la superficie de sus vidas, no pueden discernirlo —su significado, su propósito o su dirección.

Os veis a vosotros mismos como personas débiles, tratando de sobrevivir, tratando de ser felices, tratando de tener cosas buenas y evitar cosas malas, tratando de tener alivio, tratando de tener placeres, tratando de tener oportunidades. Pero a un nivel más profundo, vosotros fuisteis enviados aquí en una misión, y nada satisfará esa misión, salvo la propia misión. Y lo que estimulará esta misión dentro de vosotros serán grandes eventos en el mundo y las necesidades de otros, estas cosas la sacarán de vosotros. Ellas generarán la iniciación.

La necesidad crecerá en el mundo. La familia humana estará bajo mayor presión. La llamada sonará sucesivamente para mucha gente a despertar de su sueño y sus sueños de auto-realización personal —llamados a la acción y con ella a un profundo recuerdo y un sentido de responsabilidad con el mundo.

 Desde la superficie, no podéis ver esto. Suena fantástico. Quizás os suena bien. Quizás no. Pero no podéis verlo desde la superficie, porque representa el misterio, el misterio de vuestra vida. Todo lo que hacéis para tratar de ser felices y estar seguros, todo lo que hacéis que os cuesta tanto en términos de tiempo, energía y fuerza vital, no puede satisfacer esta profunda necesidad —la necesidad del alma de descubrir vuestra llamada mayor en la vida, para responder a ella, para prepararos para ella, para ser iniciados en ella y para servirla en las circunstancias cambiantes de vuestra vida.

Precisamente cuándo y cómo las cosas se llevarán a cabo sigue siendo parte del misterio, porque hay tantas cosas que pueden cambiar las oportunidades o la sincronización de las cosas. Es por eso que hacer predicciones es contraproducente. El futuro está siempre cambiando y cambiando, y el resultado puede tener muchos aspectos. Pero la dirección es clara.

Por lo tanto, no estáis aprendiendo sobre las Grandes Olas de cambio sólo para tratar de huir a alguna parte y estar a salvo. No se os está revelando esto simplemente para que os podáis fortificar. Realmente representa una mayor llamada. Los diferentes niveles y tipos de servicio son incontables. No los conocéis todavía. Sólo podéis ir hacia algo que os llama, que es genuino. Debéis dejar las definiciones abiertas. No sacar conclusiones. No autoproclamaros un rol o un título. Eso siempre es prematuro e insensato.

Las Grandes Olas os indicarán dónde debéis ir, cómo debéis ser, a quien debéis conocer y cómo debéis aprender a responder a la vida. Ellas os mostrarán la manera de madurar y de cómo ser una persona con un punto de referencia dentro de vosotros mismo, con un mayor enfoque y orientación, en lugar de una personalidad difractada con muchas voces, con muchas direcciones, con todo tipo de conflictos y de oposición dentro de vosotros. Nunca conoceréis vuestra naturaleza más profunda mediante el estudio de vuestra personalidad o de vuestra historia personal. Ella debe ser revelada a través de una mayor experiencia y una mayor participación en el mundo.

Por lo tanto, la mejor aproximación y la más correcta es ponerse en la posición de ser un aprendiz, de ser un estudiante —no haciendo suposiciones, no haciendo proclamaciones, no viviendo en las definiciones, sino dejando el camino abierto, dejando vuestra vida inexplicada, permitiendo que el misterio os llame y os guíe hacia delante.

Porque en medio de todas las circunstancias cambiantes de vuestra vida actual y de los grandes cambios que están por venir al mundo, todavía queda el misterio, y el misterio es lo que os dará claridad y dirección. Este es el reino donde el Conocimiento existe. Este es el reino donde vuestra Familia Espiritual se puede comunicar con vosotros Aquí es donde podéis recibir orientación. Aquí es donde podéis hacer cosas que otros nunca harían, ver cosas que la gente nunca vería y escuchar cosas que la gente nunca escucharía —cosas que son importantes para vuestra vida y para el bienestar de los demás.

Por lo tanto, a medida que avanzáis, debéis tomar tiempo para la quietud y la escucha interior. La quietud es aprender a aquietar y enfocar la mente para que pueda ver y oír más allá de sus pensamientos —oír lo que hay, ver lo que está ahí y desarrollar la capacidad de volverse objetivo y de mirar con claridad, sin preferencia o miedo—. Para la mayoría, esta habilidad está más allá de su alcance. Pero debéis cultivarla. La cultiváis mediante la realización de tareas importantes, y la cultiváis mediante la construcción de una conexión con el Conocimiento dentro de vosotros.

Al tomar los pasos al Conocimiento, aprendéis a aquietar la mente, a escuchar dentro de vosotros y a cómo discernir la voz y el movimiento del Conocimiento de todas las otras voces en vuestra mente —la voz de vuestros padres, la voz de vuestros maestros, la voz de vuestra cultura, la voz de vuestros amigos, la voz de vuestro miedo, la voz de vuestro deseo, la voz de vuestra propia duda, la voz de vuestra autocrítica, —todas estas otras voces que residen dentro de vosotros. Y luego está la voz del Conocimiento.

La única manera en que podéis tener confianza en que lo que estáis escuchando y sintiendo es cierto es mediante la construcción de esta conexión y aprendiendo a discernir la presencia del Conocimiento y el movimiento del Conocimiento de todas las otras compulsiones, todas las otras fantasías e ideas en vuestra mente.

Los Pasos al Conocimiento os enseñarán cómo hacerlo, y os darán una gran ventaja.

Debido a que estáis entrando en tiempos muy inciertos, es importante que aprendáis a vivir sin auto-definiciones, sin tratar de controlar los acontecimientos y sin conclusiones. Aquí será necesario vivir con las preguntas —los problemas para los que no tenéis una solución y las situaciones donde tendréis que trabajar con un problema para aprender cómo resolverlo, para aprender cómo hacer frente a sus necesidades y así sucesivamente.

Tendréis que dejar parte de vuestra vida abierta y misteriosa. A las personas que no puedan hacer esto no les irá bien frente a las Grandes Olas de cambio. No verán, no sabrán y no se prepararán. Cuando el cambio se encuentre sobre ellas, entrarán en pánico, se enojarán y se aterrorizarán.

Para poder entrar en tiempos de incertidumbre, debéis tener esta apertura dentro de vosotros, esta habilidad para escuchar, no para obtener respuestas o explicaciones, sino para escuchar, para cultivar la capacidad de ser internamente dirigidos para que cuando llegue el momento en el que el Conocimiento deba hablaros, seáis capaces de responder, y seáis capaces de sentir el movimiento de ese mensaje moviéndoos.

Practicáis quietud no para conseguir algo, sino para aprender a estar en silencio. Aprendéis a estar en quietud para que podáis sentir y escuchar. Escucháis para desarrollar la capacidad de escuchar de modo que cuando estéis fuera en la vida, el Conocimiento dentro de vosotros pueda hablaros, guiaros y reteneros cuando sea necesario.

Tendréis que lidiar con circunstancias muy difíciles y ver gran tribulación en el mundo según pasa el tiempo. ¿Cómo mantendréis vuestro rumbo? ¿Cómo evitaréis caer en el miedo y el pánico, el terror y la aprensión? ¿Cómo evitaréis caer presa de las admoniciones y las condenas de los demás, las cuales surgirán a vuestro alrededor? ¿Cómo evitaréis desanimaros, daros por vencidos, sentiros desesperados y derrotados? Cuando la lluvia está cayendo y el trueno está chocando, ¿cómo seréis capaces de mantener la claridad de mente y de propósito?

Estas son todas preguntas importantes para vosotros ahora. Ellas requieren una conexión más profunda con el Conocimiento y una apertura hacia vuestra vida y hacia el futuro. No sabéis lo que va a suceder. No sabéis cómo resultará. No sabéis necesariamente quien lo hará bien y quién no. No podéis predecirlo, porque estáis entrando en tiempos de grandes cambios e incertidumbre. ¿Cómo lo sabréis? Tendréis que estar abiertos y escuchar.

Es por eso que las “Recomendaciones para vivir en un mundo de Grandes Olas” son en realidad solo directrices iniciales porque las circunstancias de cada uno serán un poco diferentes, y cada uno tiene una misión y propósito únicos que descubrir y realizar en la vida. Así que más allá de establecer los primeros pasos y la creación de una fundación básica, vosotros tendréis que confiar en el Conocimiento dentro de vosotros mismos y en el Conocimiento dentro de otros para navegar por los cambiantes e inciertos tiempos por delante.

Lo que se os está dando aquí es esencial para vuestro éxito. Está plantando semillas de Conocimiento y sabiduría en vosotros, pero vosotros debéis prepararos. Debéis aprender el Camino del Conocimiento. Debéis estudiar las Grandes Olas. Debéis reevaluar vuestra vida —vuestras relaciones, vuestras actividades, vuestras obligaciones y todas las cosas—, y llevar a cabo la evaluación profunda. Tendréis que ser fuertes cuando otros sean débiles. Tendréis que tener fe cuando otros no tengan. Tendréis que ser compasivos frente a la tragedia.

No podéis perderos ahora. Antes, ser fieles a vosotros mismos fue una ventaja, pero no una necesidad. Ahora será ambas. Debéis aprender a mirar sin preferencias y sin miedo, con la mente despejada y tener esta fuerza interior, esta fe en el Conocimiento, esta conexión con Dios, esta conexión con el misterio —sin hacer suposiciones falsas, sin creer que todo va a salir bien, sin pensar que estaréis protegidos en todo momento, porque este no es el caso.

Esa es la razón por la que la preparación interna aquí es más importante que cualquier cosa que hagáis en el exterior, porque lo que hagáis en el exterior es un recurso temporal. No es posible almacenar comida para el resto de vuestra vida. No podéis protegeros de todos los eventos y las eventualidades. No podéis almacenar durante décadas. Y no habrá lugar en la Tierra que sea totalmente seguro o fuera del alcance de las Grandes Olas de cambio.

Así que tendréis que ser claros e ingeniosos, sabios e internamente dirigidos, porque habrá muy pocos en el exterior que serán capaces de daros sabios consejos. Tendréis que cuidar de vuestra familia y tal vez de otros también. Tendréis que cuidar de vuestra salud —vuestra salud mental y vuestra salud física y en ocasiones tendréis que hacer cosas que requieren mucho coraje.

Cuanto más valoréis vuestra fuerza y os identifiquéis con ella, más vais a construir confianza ante la incertidumbre. Incluso en caso de desastre, tendréis una confianza interna, y no será una falsa confianza. No será algo que simplemente os decís a vosotros mismos para aplacaros o para sentiros mejor. Es el poder del Conocimiento. Esa es vuestra fortaleza fundamental, pero ella es un misterio. No podéis controlarla. No podéis hacer que os de lo que queréis. No podéis utilizarla como un recurso. Porque debéis servirla. Vuestra mente está destinada a servir al Espíritu, como vuestro cuerpo está destinado a servir a vuestra mente. No podéis utilizar al Espíritu como un recurso.

Vuestra confianza debe establecerse a un nivel más profundo. El sentido de autoridad en vuestras vidas debe ser establecido más allá de vuestra personalidad y vuestras ideas, porque muchas de vuestras ideas serán desafiadas y demostrarán ser insuficientes para afrontar el futuro y para navegar por los tiempos difíciles que se avecinan.

Es por eso que debéis convertiros en estudiantes del Conocimiento, así como en estudiantes del mundo. Tendréis que suspender muchas de vuestras ideas y creencias sobre las personas y sobre el mundo. Muchas de vuestras suposiciones que encontráis ser auto reconfortantes ahora sólo os debilitarán y harán que sea más difícil para vosotros ver lo que necesitáis saber y hacer.

No sabéis cómo resultarán las cosas. Pero cómo resulten realmente no importa, porque estáis aquí para servir al mundo, y servís al mundo sin necesidad de un resultado. Si vuestro servicio es puro, si viene del amor y la compasión, vosotros daréis porque debéis dar, no porque estéis seguros del resultado. Lo haréis de todos modos. Intentaréis conseguir un buen resultado, pero en última instancia , no lo podréis controlar. Entonces, si vuestro servicio a otros parece fallar, no os sentiréis devastados. Hicisteis lo que pudisteis. Al igual que el médico en el campo de batalla cuidado de los soldados heridos, vosotros hacéis lo que podéis con lo que tenéis.

Estáis aquí para servir, no para controlar. Estáis aquí para dar, no para manipular las cosas para vuestro propio beneficio. Esto os dará una especie de inmunidad frente a los efectos de la tragedia, los cuales en algunos casos pueden ser muy desalentadores. Otras personas alrededor vuestro fallarán. Ellos no se prepararán. Ellos no lograrán ver y saber. Ellos no podrán mantener su estabilidad. Algunos incluso perderán la vida. Vosotros no podéis fallar. Esta es la confianza que debéis tener, y debe ser construida sobre el Conocimiento y no sobre un sentido falso de vosotros mismos.

Aquellos que serán capaces de navegar por los tiempos altamente inciertos por delante deben tener esta fuerza y esta guía interna. Si se van a beneficiar de estas circunstancias, si van a ser levantados y fortalecidos por estos retos, este debe ser su enfoque.

Desde un punto de vista personal esto parece ser demasiado. Los requerimientos son demasiado grandes. Los problemas son demasiado grandes. El resultado es demasiado trágico. Desde una perspectiva personal, bien podríais daros por vencidos e ir a esconderos en algún lugar y esperar que todo pase por encima, como un mal sueño, y después despertar y ver que la vida continúa como la habéis conocido. Desde una perspectiva personal, las Grandes Olas parecer demasiado radicales demasiado extremas, imposibles, improbables, ilógicas o irracionales.

Un Nuevo Mensaje de Dios parece imposible y poco razonable. Incluso si vosotros pensasteis que era posible, pensaríais que sería algo más, algo precioso y hermoso, algo dulce y consolador—nada que os demandase lidiar con dificultades o servir a la gente en circunstancias difíciles—. Debería ser algo que os hiciera sentir maravillosos y os llevara lejos a un estado de felicidad.

Pero aquí está la diferencia entre la fantasía y la realidad. Este es un Nuevo Mensaje de Dios. Así es su apariencia antes de que sea adulterado, corrompido y unido con otras cosas por la gente y convertido en una herramienta política o utilizado por las instituciones religiosas para establecer su poder y su dominio.

Así es como un Nuevo Mensaje se ve en su forma pura. Es claro. Es de gran alcance. Requiere grandes cosas de la gente. Y da grandes cosas a la gente. No se ha diluido para ser aceptable para las masas. No ha sido socializado para que sea socialmente aceptable. Este es el aspecto real. Debéis ser genuinos con el fin de verlo y responder a él y de recibir el poder y la gracia que trae a vuestra vida.

Las personas pensarán en el Mensajero y creerán que debe ser poderoso y producir milagros. Él debe ser capaz de ser impecable —sin pecado, sin mancha, sin error, amoroso y compasivo para todos todo el tiempo—. Sin embargo, el Mensajero real es un ser humano, falible, propenso a errores —y sin embargo, fuerte, comprometido y entregado.

¿Podéis ver la diferencia entre la fantasía y la realidad? Si vuestra vida ha sido acerca de la construcción y el mantenimiento de fantasías, la realidad se os escapará. Todavía pensaréis en términos fantásticos, y vuestras expectativas lo reflejarán.

Vosotros estáis escuchando por primera vez un Nuevo Mensaje de Dios siendo presentando al mundo. Lo estáis leyendo. Esto nunca sucedió antes. Si no podéis recibirlo, si no lo creéis, si pensáis que es algo más, entonces la reflexión es sobre vosotros. Para recibir algo puro, debéis tener pureza en vuestro interior. Él no se ajustará a vuestras expectativas o a las expectativas de vuestra cultura y sociedad.

Los emisarios reales nunca son valorados durante su vida. Sólo después de que han muerto y ya no son un problema social o un problema de seguridad, entonces son deificados. Entonces son exaltados. Entonces se construyen templos y monumentos para ellos. Pero mientras estaban vivos, eran un problema, algo irritante, molesto, y desconcertante; hablando de cosas que la gente tenía dificultades para entender o les enfrentaban dentro de sí mismos, estableciendo un estándar más alto para la vida y haciendo que todos sientan cuan patéticamente comprometida es su situación en realidad.

Dios tiene una consideración más elevada por vosotros de la que tenéis por vosotros mismos. Por lo tanto, se os dan grandes cosas para hacer, ver y conocer. Si sois capaces de recibir esto y hacer esto, escaparéis de vuestra patética visión de vosotros mismos y construiréis una nueva base para la relación con vosotros mismos y también con los demás.

El Nuevo Mensaje trae consigo una advertencia, una bendición y una preparación. Si no podéis reconocer la advertencia no entenderéis la bendición. Si no entendéis la advertencia y la bendición, no veréis la necesidad de la preparación. No necesitaréis un camino, un método o una vía para alcanzar y obtener las cosas que se presentan aquí.

Frente a esto, vosotros os sentiréis débiles y confundidos. Un día os sentiréis fuertes. Al día siguiente os sentiréis débiles. Un día sentiréis que vuestra vida ha sido bendecida. Al día siguiente os sentiréis como si hubierais sido abandonados debido a que así es la superficie de vuestra mente —un día tranquilo, el día siguiente turbulento, a veces cruelmente azotado por los vientos del mundo, nunca estables—. Pero a medida que aprendéis a estar conectados al poder y el movimiento del Conocimiento dentro de vosotros, esta turbulencia en la superficie tendrá menos influencia sobre vosotros y sobre vuestros pensamientos y emociones. Las veréis solo como las turbulencias en la superficie de vuestra mente, y esto os dará mayor ecuanimidad y objetividad.

No se espera que comprendáis la advertencia completamente porque debéis manteneros buscando vosotros mismos. Debéis tener la comprensión vosotros mismos. Simplemente escucharlo y creerlo no será suficiente para estimular la acción valiente en vuestro interior o para evocar la sabiduría dentro de vosotros.

La bendición es que el Conocimiento está dentro de vosotros. Está aquí para guiaros, protegeros y para llevaros a vuestros mayores logros en la vida. Está aquí para permitiros encontrar a las personas que representarán un propósito mayor en vuestra vida. Esto significa que Dios está con vosotros, en vosotros, conectado a vosotros y que la humanidad tiene una gran promesa dentro del mundo y dentro de la Comunidad Mayor de mundos. Esa es la bendición. Y estáis destinados a tener relaciones de un propósito más elevado si podéis responder a una vocación mayor en vuestra vida, si podéis hacer frente a la realidad de vuestra vida, y si podéis continuar hacia adelante paso a paso. Esa es la bendición.

Sin embargo, esto requiere una forma muy diferente de consideraros a vosotros mismos, a otras personas, al mundo, al futuro y al pasado. Requiere una reevaluación tremenda y esto lleva tiempo. Así que vosotros no entenderéis la advertencia completamente. No entenderéis la bendición completamente. Y no veréis la necesidad de la preparación o no comprenderéis cómo funciona realmente la preparación.

Vosotros podéis mirar el estudio de los Pasos al Conocimiento y pensar, “Oh, esto es tan fácil! Esto es básico. Esto es para principiantes.” Sin embargo, vosotros no tenéis ni idea de lo que estáis viendo, de la obra maestra que es y del poder del Espíritu que puede trabajar a través de vosotros en relación a esto.

Vuestra mente no sabe nada. Sólo el Conocimiento sabe. Vuestra mente personal tiene creencias y convicciones e ideas fijas, pero no sabe nada. Fue creada para servir al Conocimiento, no para sustituir al Conocimiento. Por eso, el verdadero reconocimiento ocurre en un nivel más profundo. El verdadero compromiso surge de un nivel más profundo. La verdadera participación está motivada desde un nivel más profundo. Las aguas de los grandes océanos se mueven en un nivel más profundo.

Por lo tanto, vosotros tenéis ahora la oportunidad de que se os revele vuestro propósito mayor frente a las Grandes Olas de cambio, frente a la Comunidad Mayor y frente a toda la incertidumbre e interrogantes sin respuesta que ellos os presentan. Este es el regalo. Esta es la promesa. Esta es la puerta por la que ahora debéis pasar.

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