Un nuevo Mensaje de Esperanza

Traducción del capítulo 13 del libro “Las Grandes Olas de Cambio”, revelado al Mensajero Marshall Vian Summers.

Hay Grandes Olas de cambio llegando al mundo. Ellas serán diferentes a cualquier cosa que la humanidad en su conjunto haya tenido que enfrentar antes. Son en gran parte la consecuencia del uso inadecuado y excesivo del mundo y sus recursos por parte de la humanidad. Pero también representan un umbral real, un umbral evolutivo que la humanidad ha alcanzado, especialmente en cuanto a su encuentro con la vida inteligente más allá del mundo. Será un momento en el que deberá hacerse una gran decisión respecto a si la humanidad se unirá y cooperará para compartir y administrar los recursos del mundo, o si luchará y competirá, impulsando a la humanidad a un estado de constante conflicto y deterioro permanente.

Se trata de un gran umbral para los individuos, tanto si van a combatir y luchar para conservan lo que tienen como si van a unirse con otros para compartir y gestionar los recursos que están disponibles y tomar la responsabilidad de proveer para aquellos que no tienen las necesidades básicas de la vida. Este es un umbral físico y práctico, y es también un umbral moral y ético.

Es probable que la humanidad emprenda ambas opciones hasta que pueda hacerse y formularse una decisión mayor. Es cierto que muchas cosas fallarán. Comunidades e incluso ciertas naciones pueden colapsar. Es cierto que muchas personas tendrán que emigrar, y habrá un gran cambio en el orden y la función de la civilización.

El énfasis en esta enseñanza de las Grandes Olas es el gran cambio que debe ocurrir dentro del individuo para reconocer las Grandes Olas de cambio y para someterse a las diversas etapas de preparación que son necesarias para abordar este gran umbral con sabiduría y certeza y con el poder del Conocimiento.

Hay muchas cosas prácticas que deben lograrse, por supuesto, y esto requerirá de todas las habilidades y profesiones de la humanidad. Pero si no hay sabiduría, si no hay claridad, si no hay un incentivo más profundo para servir a los demás y si no existe la capacidad para adaptarse a las nuevas y exigentes circunstancias, entonces todos los conocimientos prácticos de la humanidad, todas las profesiones de la humanidad y toda la sabiduría aprendida de la humanidad no será suficiente para lograr un resultado mayor y más significativo.

Es lo que la persona verá, sabrá y hará lo que determinará la diferencia en su bienestar en el futuro y en el impacto que tendrá sobre otras personas y sobre la sociedad en general.

El Nuevo Mensaje está aquí para proporcionar una advertencia, una bendición y una preparación. La advertencia está siendo sonada en todo el mundo desde muchas fuentes, pero la gravedad de la situación no está siendo reconocida por muchos.

La naturaleza de esta gran serie de cambios está muy subestimada. La gente lo está considerando como uno de los muchos problemas que la humanidad debe afrontar, y tienen una gran confianza en que la innovación política y tecnológica se hará cargo de la situación o de que las fuerzas económicas crearán los ajustes necesarios. Estos supuestos dan aviso de que la humanidad está subestimando el poder de las Grandes Olas de cambio.

El hecho es que muy pocas personas son conscientes de la presencia extraterrestre en el mundo, e incluso entre ellos, muy pocos la reconocen como una intervención, como un peligro y una amenaza para la humanidad. Lo que esto significa es que no hay suficientes personas que sean conscientes de la realidad de las Grandes Olas de cambio y del gran impacto que tendrán sobre la familia humana y el futuro de la humanidad en este mundo.

Por lo tanto, Dios ha enviado un aviso, una bendición y una preparación porque el tiempo es esencial. Cada semana, cada mes y cada año es significativo, porque las Grandes Olas se mueven sin cesar. El tiempo que toma prepararse para esto es significativo, y esa ventana de oportunidad se está reduciendo.

Esto, por lo tanto, no es algo sólo para pensar, contemplar o simplemente hablar con vuestros amigos, algo destinado a ser una fuente de imaginación o simplemente una fuente de ansiedad y preocupación. Esto os debe impulsar a la acción real. Vuestra conciencia debe llevar a cabo acción y para ello será necesario que consideréis todos los aspectos de vuestra vida y las posibilidades que existen en vuestro entorno inmediato y para vuestra nación como un todo. Esto no es algo para los que se acobardan fácilmente, para los ambivalentes o para los egoístas, porque ellos no verán las Grandes Olas de cambio hasta que sea demasiado tarde.

Este es un llamado a tomar conciencia, a prepararse, para ser fuerte y capaz y empezar a tomar los muchos pasos que se requieren para asegurar vuestra posición en el mundo —para lograr una posición más fuerte, para prepararos para los shocks que vendrán y para poneros en posición de estar al servicio de los demás— porque será necesario un gran servicio.

No penséis que ha llegado el fin de la humanidad, que estos son los “los tiempos finales”, como algunas personas creen. Este es un gran punto de inflexión. Hay muchas cosas que van a finalizar. Muchas actitudes finalizarán. Una gran parte de vuestro pensamiento convencional finalizará. Muchas actividades humanas finalizarán o disminuirán. Así que en ese sentido, son los tiempos finales.

Ya es hora de que la humanidad crezca y ponga fin a sus luchas desesperadas y sus indulgencias adolescentes. Porque vosotros ahora estáis emergiendo en una Comunidad Mayor de vida inteligente, donde la humanidad debe ser fuerte y estar unida, ser autosuficiente y muy discreta. Es una época para que la humanidad gane una mayor madurez en su conjunto y asuma la responsabilidad de la gestión del mundo de tal manera que él continúe sosteniéndoos en el futuro y proporcionándoos lo que necesitáis para vivir y avanzar.

La gente no tiene idea de lo que esto significa y su gran significado. Las consecuencias del uso excesivo e indebido del mundo por parte de la humanidad ahora están sólo  comenzando a hacerse sentir entre las personas más pobres del mundo. Ellos serán los primeros en sufrir, pero el impacto de esto llegará dentro de cada nación y de cada cultura y afectará eventualmente a todas las personas en formas que serán tremendas y significativas.

Esta enseñanza que estáis recibiendo no es para que tengáis miedo a la acción. No es para abrumaros. No es para disminuiros. No es para desanimaros. Pero debéis afrontar la realidad. Debéis estar preparados y advertidos de lo que se avecina en el horizonte. Porque si no miráis, no veréis. Si no veis, no sabréis. Si no sabéis, no os prepararéis. Y si no os preparáis, vuestra vida estará en gran peligro.

Es por eso que hay un Nuevo Mensaje de Dios en el mundo. Está aquí para advertiros, fortaleceros y prepararos para las Grandes Olas de cambio y para la realidad de la Comunidad Mayor y todos sus retos y oportunidades para la humanidad.

El Nuevo Mensaje está también aquí para fortalecer al individuo, para enseñar a la gente acerca de la espiritualidad en el ámbito del Conocimiento, para traer una presencia unificadora y una enseñanza a todas las religiones del mundo, para fortalecer las relaciones humanas, las familias humanas, los compromisos humanos y la contribución humana. Representa una intervención muy rara por parte de Dios para la protección y el avance de la humanidad. Es una Enseñanza muy grande y una gran Revelación. No penséis que podéis entenderla manteniéndoos apartados de ella, pues debéis recibirla y llevarla a vuestra vida, usar y aplicar su sabiduría y poner en práctica sus enseñanzas específicas. Sólo entonces conoceréis el poder y la eficacia del Nuevo Mensaje. Y sólo entonces os daréis cuenta de la bendición que es y de cómo ha llegado en el momento justo.

Como se ha dicho a través de estas enseñanzas, la humanidad entrará en un período de gran confusión y dificultad. Es necesario para vosotros ganar una mayor claridad y certeza del manantial más profundo del Conocimiento dentro de vosotros, o sino caeréis presa de la confusión y la ansiedad, el conflicto y la hostilidad que surgirán a vuestro alrededor.

Esto se os da ahora como una bendición —la bendición de la conciencia, la bendición de la sabiduría y la bendición de tener tiempo para prepararos, preparar vuestra vida, vuestra comprensión, vuestra familia, vuestras relaciones y vuestras circunstancias—. El tiempo es crítico. Debéis actuar y actuar pronto si queréis tener tiempo para hacer los ajustes necesarios en vuestra vida, los cuales en sí mismo requerirán tiempo, concentración y muchos cambios.

No penséis que Dios salvará a la humanidad al final si la humanidad eligiera un camino de auto-destrucción. No penséis que Dios salvará a la humanidad mediante la eliminación de todos los peligros y las consecuencias que se han producido por la ignorancia, la arrogancia y el conflicto de la humanidad. No penséis que los inocentes se salvarán cuando las Grandes Olas de cambio los alcancen.

Dios os ha dado el poder del Conocimiento. Dios ha enviado grandes emisarios dentro del mundo en el transcurso de la historia humana. Los ángeles de Dios velan por la humanidad. Dios tiene muchas fuerzas poderosas en el mundo influenciando a las personas, guiándolas y apoyándolas. Hay tremendos poderes y presencias aquí de gran beneficio para la humanidad, sirviendo a Dios y al gran Plan de Dios.

Pero el mundo es un lugar donde la humanidad debe elegir, tomar sus decisiones y afrontar las consecuencias de sus decisiones. Este es un mundo aparte, donde los separados han decidido vivir apartados de Dios, han optado por crear su propia realidad y han decidido adoptar una forma de individualidad más allá de las distinciones que Dios ha creado para cada alma. Este es un lugar de decisión. Es un lugar de contraste. Se trata de un lugar que es diferente de vuestro Antiguo Hogar, desde el cual habéis llegado y al que retornaréis en última instancia.

Dentro de este entorno, hay belleza y fealdad. Hay placer y dolor. Hay oportunidades y peligros. Para estar aquí se requiere fuerza y ​​sabiduría y también compasión, si vosotros deseáis experimentar aquí la vida y el sentido de un propósito mayor.

En medio de este ambiente de aprendizaje difícil, Dios ha enviado un Nuevo Mensaje para la humanidad, un mensaje para dar a la humanidad una gran oportunidad y una promesa de un nuevo comienzo —para que la humanidad construya una fundación mayor en el mundo, para soportar las Grandes Olas de cambio, para usar su poder para unir a la humanidad, para traer la ecuanimidad y la justicia a la distribución de los recursos y asegurar una posición más profunda y más fuerte para el futuro, una que pueda sostenerse en el tiempo.

El Nuevo Mensaje se ha enviado también para preparar a la humanidad para la Comunidad Mayor, para enseñar a la humanidad de los peligros del Contacto prematuro, para advertir a la humanidad de la intervención que se está produciendo en el mundo hoy y para proporcionar, parcialmente a través de aliados remotos de la humanidad en el Universo, la sabiduría que la humanidad necesita para entender las complejidades, dificultades y desafíos de la vida en el Universo. Esto proporcionará a la humanidad lo que no podría proporcionarse por sí misma para tratar con este entorno más complejo y mucho más poderoso —un entorno al cual la humanidad aún no se ha adaptado, un entorno que requiere gran habilidad y unidad entre la familia humana.

El Nuevo Mensaje ha sido enviado para elevar al individuo y para enseñar acerca de la espiritualidad en el ámbito del Conocimiento. El Nuevo Mensaje ha sido enviado para enseñar que todas las religiones fueron iniciadas por Dios, que todas las religiones fueron cambiadas por la gente, que Dios ha creado muchos caminos de redención para satisfacer las diferentes necesidades y temperamentos de las personas que viven en diferentes momentos y en diferentes culturas y que la humanidad nunca debe asumir la voluntad de Dios o proclamar que solo su religión es la única religión. Porque Dios ha creado muchos caminos de redención. Aquí la ignorancia humana y la arrogancia humana tienen que corregirse si la humanidad quiere encontrar la fuerza y la voluntad de unirse para su propia preservación y para la preservación de este hermoso mundo que se le ha dado como su hogar en el Universo.

Es como escalar una gran montaña. Vosotros debéis subir esta montaña para ganar la perspectiva que necesitaréis para ver las cosas con claridad. Comenzáis en la parte inferior donde todo el mundo está congregado, y tenéis que dejarlos para comenzar este viaje. Unas pocas personas viajarán con vosotros. En el camino os encontraréis con otros que están viajando y luchando a través de las diferentes etapas y umbrales que hay que pasar para continuar a lo alto de esta montaña, la cual resultará ser mucho más grande y más difícil de lo que nunca imaginasteis en un principio.

Mientras estáis todavía en las tierras bajas, cegados por los árboles, no podéis ver la naturaleza de vuestra vida. No podéis ver la relación de esta montaña con todo lo que la rodea. Vuestra visión estará bloqueada y oscurecida por las condiciones de vuestra vida.

Pero a medida que ganáis altura en este monte, ganáis fuerza y ​​claridad, y vuestra vida se vuelve más simple y más eficiente, liberando la energía que necesitáis ahora para seguir adelante, para construir una nueva fundación para vosotros mismos y, simbólicamente, para ser capaces de continuar subiendo esta montaña con la menor carga y resistencia posible.

Necesitaréis llegar a un punto de vista donde podáis ver claramente la tierra que os rodea, las circunstancias de vuestra vida y las circunstancias mayores del mundo —circunstancias que no podéis permitiros ahora evitar o negar, circunstancias de las que no podéis ocultaros o buscar escape, circunstancias que determinarán vuestro futuro y circunstancias que pueden llamar fuera de vosotros los mejores dones que Dios os ha enviado al mundo para dar.

Esto requerirá un cambio tremendo en vosotros, un cambio que ocurrirá gradualmente, un gran cambio en vuestra vida de una indulgencia egoísta y actitudes temerosas a una  mayor fuerza y ​​objetividad y a un mayor servicio a otros.

La realización se encuentra en el cumplimiento de vuestra misión y propósito mayor en el mundo. Este tipo de realización no se puede encontrar por la adquisición de placer, la adquisición de cosas o la adquisición de personas. Incluso estar libre del dolor o de la dificultad no puede daros esta realización. Porque ella es la realización del alma, es la satisfacción de las necesidades más profundas del alma. Para traer esto fuera de vosotros serán necesarios grandes eventos, y grandes eventos están ahora sobre vosotros y sobre el mundo entero.

Recibid el Nuevo Mensaje de Dios. No lo juzguéis o condenéis. No penséis que será algo más. No creáis que podéis entenderlo. No tenéis ni idea de su poder, su eficacia o el gran alcance de su enseñanza. Porque él está trayendo al mundo el Conocimiento y la sabiduría que nunca han sido traídos aquí antes, sobre todo con respecto a la Comunidad Mayor y al futuro y el destino de la humanidad.

Todo esto os proporcionará un contexto más amplio y un mayor nivel de entendimiento, que pueden asesorar vuestras acciones, clarificar vuestras ideas y daros una visión más clara de lo que está por venir, el viaje que debéis tomar y el gran servicio que podéis brindar a otros.

Habrá otras prescripciones para la humanidad y otras profecías dadas por varias personas. Pero este es el Nuevo Mensaje de Dios. Vosotros no tenéis que creer en esto y aceptarlo al principio, pero es muy importante que recibáis su sabiduría, a fin de tomar ventaja de su gran enseñanza, que recibáis sus regalos de percepción y que los pongáis en práctica en el mundo. La creencia aquí no es importante. Lo que es importante es recibir el regalo y ponerlo en aplicación en vuestra vida y que les pueda proporcionar un servicio a otros. Sólo entonces comprenderéis la naturaleza de esta Revelación. Sólo entonces sabréis quien lo ha creado. No podéis conocer a Dios si permanecéis apartados de Dios.

No podéis conocer a Dios si permanecéis aparte e intentáis juzgar y evaluar a Dios o al trabajo de Dios en el mundo. Pero podéis recibir el poder y la presencia que esto os da. Y con el tiempo veréis que por encima de todas las cosas, esto es de la mayor importancia.

Tendréis que contrarrestar el miedo dentro de vosotros y dentro de otras personas. No os condenéis por tener miedo, porque es natural. Es normal. Es de esperar. ¿Cómo podéis mirar las Grandes Olas de cambio y no sentiros inmensamente amenazados y desconcertados por ellas? Pero esta reacción, sin embargo normal, no puede ser vuestra respuesta global. Debéis moveros más allá del miedo y la aprensión para ganar una mayor fuerza y ​​objetividad y un mayor compromiso. Debéis salir del punto de vista patético de vuestra mente personal y anclaros en una inteligencia más profunda dentro de vosotros que no tiene miedo del futuro, que no tiene miedo de lo que pudiera venir.

Esta es la gran fuerza que el Nuevo Mensaje os revela. Porque ¿Por qué se os iba a revelar un futuro difícil si no se os diera a conocer esta mayor fuerza con el fin de hacerle frente y contrarrestarlo? Grandes tiempos exigen una gran fuerza. Los grandes acontecimientos crean grandes personajes y grandes relaciones. La grandeza que lleváis nunca surgirá en circunstancias casuales o normales. Debe ser llamada fuera de vosotros a través de grandes acontecimientos y grandes necesidades. Ella debe requerir que hagáis cosas que seríais demasiado perezosos o indolentes para hacer previamente. Tiene que obligaros a mirar el mundo de manera objetiva. Debe obligaros a prepararos para un futuro que ni siquiera podéis ver en este momento.

Esto os trae la verdadera posibilidad de realización del alma a vosotros que habéis venido al mundo a hacer frente a las Grandes Olas de cambio a vivir en este momento de alteración, y este tiempo de gravedad y oportunidad. No es un accidente que estéis aquí en este momento. El Conocimiento dentro vosotros está preparado para lo que está por venir y os ha estado preparando desde el principio para hacer frente a los grandes umbrales que ahora están sobre el mundo.

Esta enseñanza no es solo para vuestro intelecto. No es solo para proveer comprensión y perspectiva. Es para encender un poder espiritual más profundo dentro de vosotros y un compromiso más profundo —el compromiso más profundo que habéis traído al mundo—. Esta enseñanza y esta Revelación no están destinadas a crear simplemente material para hablar con vuestros amigos, para especular o para argumentar y debatir. Si eso es todo lo que hacéis con ella, habréis perdido su gran regalo. No habréis entendido su propósito ni su intención.

Esto es para encender un compromiso más profundo. Esto es para resonar con el Conocimiento dentro de vosotros, el cual ha venido al mundo para dar, ha venido al mundo para estar en el mundo en este momento, bajo estas circunstancias. Esto va más allá de vuestras nociones acerca de vosotros mismos —vuestra identidad, vuestras explicaciones de vosotros mismos, vuestras circunstancias, vuestro nombre, vuestra apariencia, vuestros intereses, vuestras aficiones, vuestras relaciones y todas las cosas.

Esto habla de vuestra naturaleza más profunda —vuestra realidad mayor y más profunda—. Porque el cielo no se encuentra en el mundo. Él debe traerse aquí. Debe demostrarse a través de la entrega de las personas y a través de relaciones auténticas y de un servicio genuino al mundo. Así es como el cielo es traído a la Tierra. Esta es vuestra mayor responsabilidad. Ahora, el mundo os da la mayor oportunidad para su realización y su expresión.

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