El Dios de la Comunidad Mayor

Traducción del capítulo 13 del libro “La Vida en el Universo”, tal y como fue revelado a Marshall Vian Summers.

“Eventualmente, todas las religiones del mundo tendrán que reconsiderar sus creencias y sus posiciones respecto a Dios a la luz de la Comunidad Mayor.”

Puede que os preguntéis: “¿Qué pasa con Dios? ¿Dónde se sitúa Dios en este mayor panorama de vida? ¿Y en qué es diferente la realidad de Dios en comparación a como se le concibe aquí en la Tierra?”

El Dios de la Comunidad Mayor es el Dios de todos los que viven en la Comunidad Mayor, no solo el Dios de la humanidad —esta pequeña raza en solo un pequeño y hermoso mundo, un mundo que es como un grano de arena en una playa que se extiende hasta donde alcanza la vista—. Dios es el Dios de otros seres, incontables seres, incontables razas de seres muy diferentes de vosotros en apariencia, en consciencia, en actitud e incluso en la naturaleza de su inteligencia. Es también su Dios.

Lo que Dios ha creado en ellos y en vosotros es el poder y la presencia del Conocimiento. Esto es lo que os vincula con toda la vida inteligente en el universo. Pero Dios también ha creado la evolución que ha producido vuestros vehículos únicos —vuestro cuerpo y vuestro intelecto—. Dios también ha puesto en movimiento las fuerzas que han establecido eso.

Esta es una perspectiva muy diferente a la de pensar que Dios es el Dios de una gente, de una raza o de un mundo. Eso es como un Dios de una tribu. Y este debe ser un dios muy pequeño. Si podéis imaginar al Dios de toda la Comunidad Mayor, el autor de la vida en todas partes, entonces tenéis que reconsiderar vuestras ideas sobre Dios.

Eventualmente, todas las religiones del mundo tendrán que reconsiderar sus creencias y sus posiciones respecto a Dios a la luz de la Comunidad Mayor. Esta es una de las razones por las que las religiones no tratan este asunto o han sido muy reticentes al respecto, porque ello demostrará que sus presunciones son incompletas o en muchos casos incorrectas. Esto requerirá una completa revisión de sus creencias y su ideología. Pensar que Dios está preocupado con los seres humanos, que Dios tiene un plan de salvación solo para los seres humanos sin incluir al resto del universo, por fuerza debe ser extremadamente incompleto. Aquí vuestras ideas y nociones de la salvación pueden demostrar ser totalmente incorrectas.

Si Dios es el autor de todas estas otras razas, entonces, ¿en qué posición está la humanidad? La gente imagina un Dios basado en su propio sentido de identidad; un Dios a su imagen, ya sea un Dios que tiene la presencia física de un ser humano o al menos un Dios que piensa a la manera humana; un Dios que tiene valores humanos, razón humana, aspiraciones humanas, juicios humanos; un Dios como vosotros, solo que mucho, mucho más poderoso. Pero si Dios es el Dios de todos esos otros, ¿cómo puede entonces decirse que Dios piensa como la gente, que Dios valora lo que la gente valora o que Dios opera de acuerdo a los principios que la gente considera esenciales?

Aquí toda vuestra noción de Dios resulta desafiada y debe reconsiderarse profundamente. En tiempos anteriores, e incluso hoy en las mentes de muchas personas, solo existe Dios, la humanidad y el mundo, como si el resto del universo fuera solo un escenario para este gran drama ocurriendo aquí en la Tierra y todo tratara de la humanidad, de Dios y de este mundo; del Cielo y el Infierno para la humanidad y de este mundo. Pero en la Comunidad Mayor nada de esto puede sostenerse.

En la estimación de Dios, ¿en qué posición está la humanidad en relación a otras naciones, a otras civilizaciones? ¿Sigue siendo la humanidad importante en el universo? ¿O es solo una de las incontables razas que han surgido en el proceso de la evolución en un universo vasto y aparentemente impersonal?

El Dios de la Comunidad Mayor no puede estar preocupado solo con una raza. El Dios del universo no puede dirigir los asuntos o los eventos de solo una raza. Asumir que Dios está gobernando los eventos en el mundo es pensar que la humanidad vive en aislamiento. Dios es demasiado inteligente para tener que dirigir todos vuestros asuntos y eventos. Es por eso que se ha puesto en marcha el proceso de la evolución. Es por eso que se han puesto en marcha las leyes de la naturaleza. Es por eso que se ha puesto en marcha todo el proceso de la vida en la realidad física, tal y como estáis aprendiendo a discernirlo ahora, de modo que Dios no tiene que dirigirlo todo. Los eventos de vuestra vida son el resultado de vuestras intenciones o de las de algún otro, o bien de simples movimientos arbitrarios.

Dios es como la gran atracción que llama a todos a retornar. Dios ha puesto el Conocimiento en toda vida sensible, y este provee un plan de realización y redención único para cada raza específica, de acuerdo a su naturaleza y a sus circunstancias. Hay un Plan de salvación para todas las razas y cada uno es ligeramente diferente, incluso a pesar de que la gran atracción hacia Dios es la misma. Para tener esta aplicación universal, el Plan de salvación debe estar más allá de la estimación humana. Dicho de la manera más simple, este consiste en que los separados son recuperados mediante el Conocimiento y el Conocimiento les conduce a realizar sus vidas mediante la contribución a otros y la resolución del conflicto.

Como veis, esta es una definición muy simple, ¿pero qué significa en realidad? ¿Cómo es realmente en la práctica? ¿Cómo puede uno experimentarlo en la vida? Por supuesto, es algo completamente trasladable de una persona a otra, de una nación a otra y de un mundo a otro. Pero para comprender de verdad lo que esto significa se requiere una base de experiencia muy profunda. Uno no puede estar en la superficie y saber lo que ocurre en las profundidades.

Vuestro Dios es el Dios de la Comunidad Mayor, el Dios no solo del universo físico, sino de universos en otras dimensiones. Incluso así, toda esta manifestación física es solo una parte de la Creación. ¿Cómo podrían las teorías o la filosofía de alguien explicar esto? Sin duda, cualquier intento de ilustrar cómo sería el Cielo parecería ser extremadamente infantil, incluso cómico, dado el alcance de la Creación de Dios. ¿Y qué sería un estado celestial para los seres sensibles de otros mundos? Si todos vosotros retornarais a la misma realidad, ¿qué tipo de realidad sería esa? No sería una realidad humana, a menos que penséis que el universo está poblado de seres humanos o seres similares a los humanos. Y ese sin duda no es el caso. Por tanto, ¿Cómo sería un estado celestial si no se basa en valores humanos, en imágenes humanas y en aspiraciones humanas? Es por esto que la realidad de la Comunidad Mayor requerirá que todas las religiones de la Tierra reevalúen sus posiciones y modifiquen considerablemente sus ideologías.

Os estáis moviendo a un contexto mucho mayor. En un contexto mayor, el significado de las cosas cambia y se expande, y muchas de vuestras antiguas ideas demuestran ser muy inadecuadas. Aun así, decir que Dios es incognoscible es solo cierto en términos de vuestra capacidad de crear conceptos para concebir a Dios o darle una imagen. Pero la Voluntad de Dios es cognoscible en vuestra vida y ese es el significado del Conocimiento dentro de vosotros. La Creación de Dios en toda su dimensión no es cognoscible, pero vuestra conexión a ella sí lo es.

Aquí de nuevo está la diferencia entre el significado de la esencia y las manifestaciones de la forma. Si Dios puede ser adorado en billones de maneras distintas y todas ellas son apropiadas, ¿cómo podéis decir en la Tierra que vuestro camino a Dios es el único camino? Ya que Dios ha iniciado todas las grandes religiones del mundo, ¿cómo puede alguna de ellas proclamar que tiene preeminencia sobre las otras, proclamando que es el único camino verdadero hacia Dios? Incluso en vuestro propio mundo esto se vuelve indefendible, extremo y arrogante.

El Dios de la Comunidad Mayor requiere una profunda resonancia, y esta resonancia ocurre al nivel del Conocimiento. Resonancia no es lo mismo que comprensión, comprensión intelectual. Es más una experiencia profunda de afinidad, de relación, de estar relacionado. No hay intelecto en el mundo y ni siquiera en la Comunidad Mayor que pueda abarcar su significado. Pero la experiencia está disponible, y está ahí.

Hay algunas personas en los círculos científicos que solo pueden aceptar a Dios como siendo la naturaleza misma. Pero la naturaleza es una manifestación de la forma, no la esencia. Y en la Comunidad Mayor se ha descubierto que existen dos realidades superpuestas en la vida: las manifestaciones de la naturaleza —la evolución de los mundos, la evolución de la vida—, que parecen ser arbitrarias y caóticas y no tener un diseño o un enfoque específico, y la realidad superpuesta del poder armonizador de las Fuerzas Invisibles del universo. Este estimula y dirige un Conocimiento más profundo que reside en toda vida sensible. Este es uniforme. Este tiene un diseño inteligente. Este está focalizado y posee propósito y dirección.

En estas dos realidades superpuestas, decir que solo una es Dios resulta incompleto. Si solo decís que el mundo del Espíritu es Dios, ¿qué pasa entonces con el universo físico? Algunas religiones se refieren a él como si solo fuera una ilusión, algo que es provisional, pasajero, y creen que una vez que uno obtiene un nivel más alto de consciencia ya no necesita existir en esta realidad física. Es como un gran fantasma sustentado por todos los que creen y participan en él. Pero incluso esto es incompleto, porque Dios ha creado y puesto en marcha las fuerzas geológicas y las fuerzas evolutivas de la naturaleza. Es parte de la Creación de Dios. Puede que sea mutable y en última instancia temporal, pero aun así es parte de la Creación de Dios. No podéis ignorarla o negarla sin poneros en gran peligro o riesgo y sin perder vuestro sentido de responsabilidad en el servicio a esta realidad.

Llamar a Dios naturaleza supone solo una cara de la moneda. Es solo una parte de la realidad. Esto es difícil porque la naturaleza parece ser arbitraria. No parece tener ningún propósito específico. Incluso aunque las formas de vida tienden a evolucionar a mayores formas de complejidad, la naturaleza no parece tener ningún propósito discernible. Simplemente existe. Dios sin un propósito no es algo con lo que la gente pueda relacionarse, porque la gente necesita propósito. Para poder tener una relación con Dios, necesita un propósito que pueda compartir con Dios. Uno puede simplemente existir y Dios puede simplemente existir, pero las relaciones demuestran propósito, en particular cuando uno está viviendo en un mundo de cambio el significado y el propósito de lo que hace en la vida donde realmente importa.

Por tanto, la teología de la Comunidad Mayor reúne una comprensión completa. No es un rechazo de la vida del Espíritu y no es un rechazo de la vida del mundo —lo físico o lo mundano—. No rechaza la evolución de los mundos o la evolución de la vida. Y no rechaza un poder superior y una creación mayor que están más allá del reino físico. Ve unidad en esta dualidad.

La imagen es completa, porque vosotros mismos tenéis una naturaleza dual. Tenéis una naturaleza como criatura física viviendo en el mundo, viviendo sujetos a las leyes de la naturaleza y afrontando las consecuencias de violar estas leyes, sujetos a vuestro medioambiente y a vuestras condiciones medioambientales y a la necesidad de alimento, agua, refugio, seguridad y compañía.

También reconoce que sois seres espirituales, que funcionáis a un nivel más alto y que tenéis conexiones más profundas —y, en última instancia, una conexión con Dios—. Tenéis la capacidad de ver y saber cosas que están más allá de los límites de vuestros sentidos. Podéis concebir el futuro y el pasado y podéis ver los procesos de la evolución. Tenéis la capacidad de entender la vida a un nivel más alto y en una mayor dimensión. Pero sufrís vuestros propios conflictos internos, tenéis miedo de la muerte y el cambio, vivís en la ansiedad y vuestro comportamiento puede volverse errático y destructivo debido a los conflictos que existen en vosotros. Aunque tenéis poder, sois también muy vulnerables —vulnerables al error, vulnerables al conflicto— y sois capaces de producir mucho daño.

Si decís que Dios vive en el reino celestial y luego aparte está el mundo, ambos no son lo mismo. Si Dios es el autor de ambos, ¿cómo puede ser esto? Está repleto de contradicción. Si Dios es el autor del mundo, entonces Dios es la fuente de todo lo que ocurre aquí —del error, la destrucción, la crueldad y la guerra.

En la Comunidad Mayor, estos tremendos problemas de comprensión han sido superados por los que han avanzado en el Camino del Conocimiento, en la realización y la experiencia de la espiritualidad y en el reconocimiento del propósito y la armonía inherentes de esta realidad dual que existe en vosotros y en todo el universo. Esto representa el Plan de Dios, un Plan que es mayor que vuestra sociedad o vuestro mundo, mayor que vuestra capacidad intelectual. Es arrogante y estúpido asumir que podéis saber el Plan de Dios, incluso para vuestra propia raza.

Aquí no hay arrogancia ni superstición. No hay intento de triunfar sobre los demás proclamando que vuestro camino es el fundamental y el único camino. Nadie con una consciencia de la Comunidad Mayor diría tal cosa. Retornar a Dios mediante la reclamación del Conocimiento puede practicarse de billones de maneras. ¿Cómo podéis decir que vuestro camino es el camino? Incluso en la Tierra, no hay un único camino, porque Dios ha creado diferentes tradiciones para que todos pudieran tener un camino y pudieran utilizar un camino que otras personas comparten. Pero la religión en manos de la gente se vuelve otra cosa. Se vuelve una institución. Se vuelve una serie de reglas. Se convierte en historias del pasado y en adoración de individuos. Se vuelve otra cosa.

No os preocupéis. Se cometen los mismos errores por todo el universo, a menudo con consecuencias aún más terribles. Pero existe una armonía y un propósito fundamentales a la realidad física, a la realidad espiritual y a su relación mutua inherente. En última instancia, esto tiene que ver con quiénes sois, de dónde vinisteis, por qué estáis aquí y adónde estáis destinados a ir. Esto es cierto para la vida sensible en todas partes, sin importar las vastas diferencias en la apariencia, el ambiente y la comprensión.

Las palabras no pueden expresar esto por completo. Solo pueden daros una idea. El Conocimiento en vosotros lleva vuestra vida a una nueva expresión. Si podéis seguirlo, si podéis aprender a seguirlo y aprender la sabiduría que necesitaréis para llevar el Conocimiento al mundo —donde es desconocido y a menudo mal recibido—, esto comenzará a mostraros el Poder y la Presencia que están trabajando en vuestras vidas, tanto si sois religiosos como si no, tanto si visitáis una iglesia o un templo como si no. El Plan de Dios no depende de las creaciones humanas, pero puede operar a través de las creaciones humanas con gran beneficio. Esto es traer un entendimiento de la Comunidad Mayor al mundo. Esto es corregir muchos errores y abrir muchas puertas.

El Dios de la Comunidad Mayor no se encarga de dirigir las vidas personales de todos, de organizar la experiencia personal de todos o de crear milagros para todos. Dios es la gran fuerza que atrae. Son aquellos que sirven a Dios, tanto en la vida manifiesta como más allá, quienes traen esta atracción a la consciencia de los que viven en la realidad física y apoyan a estos individuos en su proceso de recibir esta experiencia y permitirla que arraigue en sus vidas.

Es un Plan tan vasto, tan incluyente y tan complejo, que incluso intentar entenderlo es una experiencia vana. Es más importante que aprendáis el Camino del Conocimiento y empecéis a seguir al Conocimiento, en vez intentar crear un concepto de cómo opera Dios en el universo físico. Intentar entender lo que está más allá del entendimiento es una proposición atractiva para mucha gente, pero no produce resultados de valor, solo ideas imaginarias y teorías inmensas. La realidad ocurre a otro nivel, a un nivel más profundo más allá del intelecto. No estáis aquí para intentar comprender a Dios, sino para seguir y recibir lo que Dios ha puesto dentro de vosotros para que lo sigáis y lo recibáis.

Esto es un entendimiento de la Comunidad Mayor traído al mundo. Es directo. Es fundamental. Está libre de grandes complejidades. No requiere tremenda sofisticación. Pero requiere sabiduría, honestidad y determinación en la aproximación.

El Dios de la Comunidad Mayor no presta especial atención a una única raza. Pero el Plan se acelera en las razas que pueden empezar a ganar la libertad de experimentar y expresar el Conocimiento. Esta focalización se acelera en los individuos que pueden empezar a experimentar y expresar el Conocimiento.

En la Comunidad Mayor no hay Día del Juicio. Esto es una proyección de los agravios humanos. Las personas quieren que Dios juzgue a los que ellos mismos no pueden soportar, a los que ellos rechazan u odian. Quieren que Dios ejecute el castigo que ellos mismos no están dispuestos a ejecutar o no pueden ejecutar. Quieren justicia, y piensan que saben qué es la justicia y que Dios ejercerá esta justicia por ellos.

Si no descubrís el Conocimiento y no lo seguís, entonces estáis atascados en la realidad física —una realidad donde funcionar es en esencia difícil, una realidad que resulta extremadamente problemática y donde el sufrimiento es inevitable—. Dios no hace desaparecer vuestros agravios, vuestras hostilidades y vuestra ignorancia. Tenéis que responder a lo que Dios ha puesto dentro de vosotros. Tenéis que seguirlo. Tenéis que honrarlo. Tenéis que permanecer con ello y expresar lo que os da a expresar, y tenéis que aprender a hacerlo en un entorno mundano complejo y conflictivo.

No hay historia de la Creación. No hay una culminación final para toda experiencia que podáis concebir. Entonces, ¿qué es la religión sin una historia de la Creación, sin una experiencia culminante final y sin un día del juicio? Está claro que para servir a su gente la religión debe tener una fundación más profunda. No puede ser una historia o una amenaza.

En la Comunidad Mayor, las naciones avanzadas y los individuos avanzados dejan mucho de esto a un lado. Sin importar de qué tradiciones provengan y qué patrones de pensamiento usen, en última instancia llegan a la comprensión de que existe una inteligencia más profunda en su interior y deben responder a ella, deben discernirla entre los otros poderes a su alrededor e incluso dentro de sí mismos y deben seguirla y expresar lo que les da a expresar. Esta es la esencia de la espiritualidad. Esta es la esencia de la práctica espiritual. Este es el corazón absoluto. Esta es la perla.

La humanidad no ha desarrollado todavía la autoconfianza necesaria para practicar esto a una escala significativa, pero aun así la oportunidad está ahí. Se basa en el individuo. La sabiduría necesaria para aproximarse a este Conocimiento y experimentarlo, discernirlo y expresarlo es algo que la humanidad ha ganado. Pero ahora se está trayendo al mundo sabiduría de la Comunidad Mayor como parte de un Nuevo Mensaje para la humanidad.

Esta sabiduría es muy importante, pues de lo contrario malinterpretaréis lo que aquí se está presentando. Cometeréis serios errores y no encontraréis lo que estáis buscando. Pensando que estáis siguiendo un Conocimiento más profundo, cometeréis equivocaciones críticas. Esta sabiduría es importante. En la Comunidad Mayor se ha creado, se ha establecido y se ha aprendido mucha sabiduría, en civilizaciones mucho más antiguas que la vuestra. Traer al mundo sabiduría de la Comunidad Mayor tiene, por tanto, un inmenso valor.

El Dios de la Comunidad Mayor responde al Conocimiento dentro de vosotros, a vuestra intención a favor del Conocimiento y a vuestra experiencia del Conocimiento. Si sois destructivos o necios perderéis vuestra gran oportunidad. Pero aun así seguiréis atascados en la realidad física. ¿A qué otro lugar podríais ir? Quizá vuestra vida se vuelva más miserable e infernal, pero no podéis encontrar alivio de la vida física. Después de un tiempo, querréis alivio.

Es por eso que la inmortalidad física sería como el Infierno mismo. Porque el Infierno no es un lugar terrible. El Infierno es un lugar hermoso en el que nunca podéis ser felices. Si el Infierno fuera un lugar terrible querríais escapar de inmediato. Pero si fuera un lugar hermoso os sentiríais ambivalentes respecto a dejarlo. Os atrae. Os seduce. Os da esperanza y aliento y aun así os limita. Os daña, os priva y os decepciona. El Infierno es un lugar hermoso en el que nunca podéis ser felices.

Esto es lo que impide que la gente retorne a su Fuente —el intento de encontrar felicidad donde la felicidad no puede encontrarse, el intento de encontrar significado donde el significado no puede encontrarse, el intento de hacer que la separación funcione, el intento de hacer que la separación sea satisfactoria y el intento de satisfacer su ambición de separación y su deseo de separación.

La gente obtiene riqueza y poder, y aun así es infeliz. La gente logra sus objetivos, y aun así es infeliz. La gente tiene toda clase de placeres y ventajas, y aun así es infeliz. Sabéis esto. Es evidente a vuestro alrededor, y a pesar de ello todo el mundo sigue pidiendo la misma riqueza, la misma belleza y las mismas ventajas, sabiendo que esto realmente no marca una diferencia. Solo os atrapa más en un conjunto de circunstancias donde no podéis encontrar la fuente de vuestra realización ni vuestra guía interna.

En la Comunidad Mayor Dios es una gran atracción. Dios no tiene el papel paternal o tiránico que tanto se imagina en vuestro mundo y también en muchos otros mundos. Hay algo sutil y más profundo dentro de la persona, algo más allá del alcance del intelecto, pero aun así algo que puede estar disponible de inmediato —un poder, una presencia, un movimiento, una motivación—. En la Comunidad Mayor se llama Conocimiento, porque conduce a la habilidad de ver, saber y actuar con poder e integridad.

La religión, cuando se le destilan los elementos más esenciales, trata del Conocimiento y del camino al Conocimiento. Esto es lo que la Comunidad Mayor ha descubierto. Esto es lo que la humanidad ahora debe cultivar y llegar a entender.

Este Poder y esta Presencia viven dentro de vosotros. Están dentro de otros en la Comunidad Mayor. Están casi fuera del alcance para la vasta mayoría de los seres que habitan sociedades altamente tecnológicas o represivas. Pero no obstante están ahí.

El compartir del Conocimiento, la consciencia del Conocimiento, la experiencia del Conocimiento y la sabiduría que debe acompañar a la reclamación y a la expresión del Conocimiento representan el movimiento hacia la liberación en el universo. Este es el gran movimiento hacia la liberación que opera en todas partes, sostenido por individuos avanzados en las naciones libres, asistido por los Poderes Invisibles en el universo y, en última instancia, dirigido y focalizado por la Voluntad, el Poder y la atracción de Dios.

Podéis experimentar esto sin creer en Dios e incluso sin siquiera pensar en Dios. Tarde o temprano pensaréis en Dios, porque el Conocimiento estimula esta consciencia. Pero no hace falta que creáis en Dios o pertenezcáis a una religión para empezar a enfocaros en la realidad del poder y el propósito del Conocimiento. Hay muchas sociedades en el universo en las que no hay religiones, por tanto la religión no puede ser un prerrequisito. Si la religión se focaliza verdaderamente en el Conocimiento, esta resulta muy importante para crear un camino. Pero hay muchos mundos donde la religión no existe aparte de la veneración al estado y el liderazgo del estado.

Esto tiene un inmenso significado para la humanidad. ¿Qué pondrá fin a la guerra? Será la adaptación a vuestras circunstancias y el Camino del Conocimiento. ¿Qué os preparará para la Comunidad Mayor? Será vuestra adaptación a vuestras circunstancias, que ahora están cambiando, y el Camino del Conocimiento. ¿Qué os dará la fortaleza, la claridad y la seguridad de la libertad en el universo? Será la unidad humana, la autosuficiencia, la discreción y el Conocimiento. Por eso vuestro enfoque en estas cosas no debe ser fruto de una curiosidad voyeurista, sino de una necesidad más profunda dentro de vosotros. Porque estáis conectados a la Comunidad Mayor, y es por eso que estáis leyendo y estudiando estas enseñanzas. Esto no es una curiosidad ociosa. Representa una conexión profunda y una necesidad fundamental.

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