Fuerzas Invisibles en el Universo

Traducción del capítulo 11 del libro “La Vida en el Universo”, tal y como fue revelado a Marshall Vian Summers.

“La Presencia de estas Fuerzas Invisibles aumenta allí donde el Conocimiento está siendo experimentado y expresado.”

“Aquellos que se han acercado al Conocimiento y han tomado los pasos al Conocimiento sentirán esta Presencia.”

Existen Fuerzas Invisibles sirviendo a toda vida manifiesta en el universo. Estas Fuerzas Invisibles hablan a favor de lo que es bueno y necesario. Ellas sirven como una fuente de aliento y refuerzo para aquellos que están comenzando a experimentar y a reconocer el Conocimiento, la gran herencia espiritual que el Creador de toda vida ha imbuido en todas las razas inteligentes.

La Presencia de estas Fuerzas Invisibles aumenta allí donde el Conocimiento está siendo experimentado y expresado. Ellas constituyen la Presencia Angélica que se asigna a cada mundo, e incluyen también a aquellos que asisten a esta Presencia Angélica. Incluso en mundos gobernados por formas dictatoriales estrictas de gobierno donde no hay una tradición religiosa, incluso allí, existe una Presencia Angélica. Donde sea que la vida inteligente se haya originado o haya migrado, uno encontrará esta Presencia.

Aquellos que se han acercado al Conocimiento y han tomado los pasos al Conocimiento sentirán esta Presencia. Esta Presencia puede guiarles e instruirles, advertirles y prepararles. Pero debido a que está más allá de lo visible e incluso más allá del dominio del ambiente mental, estas Fuerzas Invisibles pueden existir sin la consciencia de aquellas razas a las que deben servir. Ni siquiera los individuos que han desarrollado su habilidad en la perspicacia y la clarividencia serán capaces de discernir, con alguna precisión, la presencia y el trabajo de estas Fuerzas Invisibles.

En muchos lugares de la Comunidad Mayor se les llama Los Invisibles. Su presencia indica que Dios tiene un Plan. El Plan para el universo pretende recuperar a los separados mediante el Conocimiento, y, a través de estos individuos, proveer formas únicas de contribución para el bienestar y el avance de sus razas. Aquí el progreso se logra en términos de comprensión del Conocimiento, finalizando la separación entre los que están en el universo físico y la Fuente de toda vida, y, al mismo tiempo, proveyendo una contribución significante y esencial a la ciencia, a la filosofía, a la literatura, a la ética, etc.

La Presencia existe allí donde existe la vida inteligente. Ya sean las sociedades más primitivas o las más avanzadas tecnológicamente, esta Presencia existe en todas ellas. No se trata solo de la Presencia de Dios, que está en todas partes. Estas Fuerzas están aquí para servir a objetivos específicos, alcanzar a ciertos individuos y asistir a aquellos que están comenzando a experimentar la luz de la libertad interna, así como a los que están comenzando a experimentar una mayor Presencia a su alrededor.

Por tanto, practicar la involucración con esta Presencia o “practicar la Presencia”, como podríais decir, es una de las prácticas fundamentales en el Camino del Conocimiento. Incluso en tradiciones religiosas donde el Conocimiento se reconoce y se honra, practicar la Presencia es una forma muy universal de práctica espiritual. El Camino del Conocimiento representa una forma universal de experiencia religiosa y énfasis espiritual, un énfasis que puede trasladarse a cualquier cultura que tenga la libertad y la consciencia para experimentarlo y expresarlo.

Esta consciencia de las Fuerzas Invisibles es muy importante. Estas Fuerzas Invisibles son consideradas de muchas maneras diferentes —como los Grandes Poderes, por ejemplo, o como una Presencia Angélica—. A través de muchos lenguajes y entendimientos diferentes, aquellos que están experimentando y practicando el Camino del Conocimiento en sus mundos respectivos reconocen universalmente la Presencia Divina espiritual en la vida.

Estas Fuerzas Invisibles tienen un objetivo. El objetivo es encender una inteligencia más profunda dentro de los individuos, la inteligencia del Conocimiento, y, mediante esta inteligencia, contribuir al bienestar, la protección y el avance de sus pueblos y naciones.

Pero la oposición a estas Fuerzas es significante, porque las sociedades jerárquicas estrictas temen cualquier otra fuente de autoridad que opere en la vida del individuo. Aquí, cosas como practicar la Presencia, el silencio interno, la escucha interna o el recibir comunicaciones de las Fuerzas Invisibles, son todas muy reprimidas. Vistas ahora como un peligro no solo para la lealtad del individuo sino para la seguridad del estado, tales prácticas se prohíben estrictamente, y en muchos lugares se hace un gran esfuerzo para discernir su presencia y erradicar a los que participan en ellas.

El hecho de que la libertad sea tan rara en la Comunidad Mayor indica e ilustra de maneras innumerables los dilemas fundamentales de vivir en la existencia física y los problemas de poder y autoridad en la vida manifiesta. Aquellos poderes y autoridades que no son conscientes del Conocimiento o que no honran la existencia del Conocimiento, tenderán a oponerlo y lo considerarán una amenaza a su autoridad y a la estabilidad de las naciones bajo su gobierno. Esta de nuevo es la razón por la que la práctica pura en el Camino del Conocimiento se realiza por lo general de un modo clandestino, en secreto, mediante varias redes de individuos que son capaces de comunicarse entre sí más allá del escrutinio de sus propios gobiernos y de las organizaciones políticas.

Aquí tenéis un inmenso contraste entre las dificultades y limitaciones de la vida mundana y la constante presencia de las Fuerzas Invisibles sirviendo a un plan y a un propósito mayores en el nombre de Dios. Esto también refleja un entendimiento de cómo funciona el universo, pues Dios ha puesto en marcha las fuerzas de la evolución y las fuerzas de la selección natural. En este patrón existe una tremenda variabilidad. Parece ser caótico, pero dentro de este patrón general, para las razas inteligentes que poseen autoconsciencia, existe una progresión natural hacia la complejidad y hacia el Conocimiento.

Aquí veis superpuestos dos tipos de patrones. Por un lado está el patrón de la evolución que la humanidad está solo comenzando a comprender, y por otro está el patrón de la evolución de la consciencia y la espiritualidad, que ha sido puesto en marcha y es apoyado por Fuerzas Espirituales Invisibles allí donde hay vida inteligente. Uno parece arbitrario y caótico; el otro está organizado y pleno de propósito. Ello depende del nivel de entendimiento y el nivel de realidad que se considere.

Alguien que solo esté mirando los patrones biológicos y fisiológicos de la existencia verá la senda evolutiva. Verá los aspectos de la evolución que están comenzando a comprenderse en vuestro propio mundo. Este patrón parecerá variable y caótico, sin ninguna noción del diseño inteligente tras él. Pero superpuesto a esto, existe un patrón evolutivo de diseño inteligente, una evolución de las razas inteligentes hacia la autoconsciencia y hacia el descubrimiento del Conocimiento.

Esto genera una gran confusión entre los científicos de vuestro mundo, y de hecho entre los científicos de muchos mundos. Aquí existen realidades superpuestas, que funcionan en el mismo ambiente. Una es discernible mediante vuestros sentidos. La otra es discernible mediante un sentido más profundo dentro de vosotros. Una es visible y tangible. La otra es invisible, pero también está muy presente. Por tanto, necesitáis dejar que exista esta aparente contradicción de dos realidades superpuestas para poder apreciar la naturaleza del trabajo de Dios en el universo y comenzar a comprenderlo.

En las sociedades donde se practica el Conocimiento, ya sea con apoyo oficial o en secreto, el reconocimiento de esta evolución mayor es universal. Este reconocimiento tiene sus propios patrones y su propio progreso, hechos a la medida del individuo, y al mismo tiempo tiene también ciertos umbrales básicos. Fundamental en ello es la comprensión de que la verdadera realidad de uno mismo no está definida por el estado mental propio o por el espectro de ideas o creencias que uno tenga, sino que uno no es su propia mente y está conectado a una mayor inteligencia y a una mayor realidad.

Aquí de nuevo podéis comenzar a ver por qué el Conocimiento es tan amenazante, ya que la persona que se involucra en esta realidad comienza a diferenciarse de los patrones estructurados habituales de la vida, y ahora es capaz de operar más creativamente y con mayor discernimiento. Su mente está libre del gobierno de las sociedades, de las estructuras políticas, de la ideología y el nacionalismo. Ahora es un individuo de pensamiento libre, un individuo guiado por un Poder Invisible que se encuentra más allá del alcance y la comprensión del estado, y también más allá del alcance y la comprensión de muchas instituciones religiosas. Gobernado ahora por un Poder Mayor, el individuo comienza a demostrar capacidades que sus compatriotas y colegas no encontrarán —un poder que es uniforme, que no es caótico, un poder que es vastamente inteligente y compasivo—. Este poder representa la motivación tras todos los verdaderos reformadores. Toda nación tiene reformadores, o al menos la inspiración hacia la reforma, el progreso y el avance.

Aquí, en esencia, existen poderes en competición. Está el poder del estado y el poder de grandes fuerzas comerciales, que se enfocan en la estabilidad, la seguridad, la continuidad, la riqueza y el poder. Luego existe otra fuente de autoridad: el poder y la presencia del Conocimiento en el individuo, apoyado por las Fuerzas Invisibles —la Presencia Angélica, si lo preferís así—. Por tanto, existe una competición en el universo, una competición entre el gobierno, el control y la conformidad y un mayor Poder Espiritual que busca liberar, que busca diferenciar y que busca expresarse mediante el individuo para demostrar la beneficencia del mayor Poder Espiritual en el universo.

En la Comunidad Mayor se reconoce la existencia de un Dios único, pero en algunos lugares esto se altera para incluir a muchos dioses que sirven a un único Dios. En otros lugares no se reconoce a un único Dios, solo a la Presencia y al Poder Espiritual, dependiendo del énfasis teológico y la orientación de las gentes implicadas. Aquí la variabilidad es importante, pero la esencia es la misma. Es por eso que el Conocimiento en un mundo es como el Conocimiento en cualquier otro mundo, operando dentro y más allá de la gran diversidad de culturas, éticas y orientaciones que existen en los diferentes mundos y naciones.

El poder de la unidad en el Conocimiento es muy importante. El Conocimiento no aprueba la guerra o el conflicto, la competición que no es ética o el engaño y la manipulación. Es totalmente justo. Es totalmente uniforme, tanto que individuos de puntos opuestos de la galaxia podrían reconocerse y comunicarse mediante el Conocimiento, si alguna vez tuvieran la oportunidad de encontrarse.

Una nación gobernada por la inspiración del Conocimiento sería completamente diferente en esencia, en énfasis, en estructura y en orientación social respecto a una sociedad gobernada estrictamente por la ley y el dominio. Es por eso que existe una gran diferencia entre una nación que es libre y una nación que no lo es. Podéis ver las manifestaciones de esto en vuestro propio mundo, entre las naciones que tienen una mayor libertad y las naciones que tienen poca o ninguna. Podéis ver las corrupciones del poder. Podéis ver el énfasis en la autoperpetuación que existe en las grandes instituciones, y cómo esto tiene una influencia limitante y corruptora en sus participantes.

Todo lo que Nosotros os estamos diciendo está en el ámbito de vuestra experiencia aquí en el mundo. Porque las leyes de la naturaleza son las leyes de la naturaleza, y el Plan y la Presencia de Dios y las Fuerzas Invisibles son algo uniforme en todo el universo. Por tanto, aunque razas y naciones pueden parecer completamente diferentes las unas de las otras, todas están unidas por la misma realidad física, y son influenciadas por una realidad supervisora que es divina y espiritual en su naturaleza.

Es por esta razón que la importancia de la espiritualidad y la práctica espiritual que es trasladable es tan significante. Esto habla de una mayor unión en el universo —una unión más allá de la separación, una unión más allá de las diferencias de entorno y apariencia, de orientación y creencias—. Aquí veis lo que es poderoso, lo que es consistente, lo que es uniforme y no cambia con el tiempo y el lugar o con las situaciones y las circunstancias.

Pero incluso el Conocimiento funciona de un modo diferente en diferentes ambientes, dando a los individuos una guía específica que es única a sus circunstancias y necesidades. Esto demuestra a Dios trabajando en el tiempo a través de los individuos, porque es así como Dios trabaja en el universo. Esta es una comprensión muy importante. Mientras que vuestro énfasis puede estar en lo diferente y único que separa a los individuos y a las naciones entre sí, tanto la naturaleza, que ha sido creada por Dios, como la Presencia Espiritual, que ha sido puesta en movimiento por Dios como una fuerza unificadora, representan los verdaderos poderes en el universo —el poder de la naturaleza y el poder del Plan y la Presencia de Dios.

Es como si el Plan de Dios fuera un contrapeso y un antídoto a la naturaleza caótica del mundo natural. La arbitrariedad que uno encuentra en la naturaleza y en la evolución de las formas de vida es compensada por este enfoque constante en la consciencia espiritual entre las razas inteligentes. Aquí la vida inteligente tiene un instinto más profundo de retornar al único Dios —a la Realidad Única tras la separación, la distinción y la disociación.

Son estas realidades superpuestas, por tanto, las que producen una aparente contradicción, pero que en realidad representan una unión equilibrada —una unión entre aquello que crece, cambia y evoluciona y aquello que es constante y continuo, inmutable y aun así adaptable a las circunstancias cambiantes—. Para lograr el verdadero éxito en la vida, debéis ser capaces de entender estas dos realidades y de ser un puente entre ellas, tratando al mundo natural mundano al nivel en el que este existe y tratando a la presencia superpuesta, la Presencia Divina, tal y como esta existe —reconociendo la arbitrariedad, el cambio y la variabilidad en una y la continuidad, la consistencia y la naturaleza eterna de la otra—. Una es mutable; la otra es eterna. Una es temporal; la otra es permanente. El universo entero es temporal; la Presencia de Dios es permanente.

Tener una conexión con estas dos realidades —ver cómo interactúan y permitirlas interactuar a través del propio ser— representa el verdadero avance espiritual en toda la Comunidad Mayor. Aquí el debate entre la arbitrariedad y el diseño inteligente llega a su fin, pues ambas cosas son ciertas. Aquí las leyes de la naturaleza son honradas como un vehículo para el crecimiento y el avance desde la simplicidad a la complejidad, permitiendo al universo moverse y cambiar y permitiendo que las formas de vida se adapten y evolucionen. Pero hay otra realidad que es consistente y constante y que existe en esta realidad física de manera omnipresente. Aunque esta otra realidad se adapta a las circunstancias cambiantes para servir a la vida manifiesta, en sí misma es completamente uniforme. Representa la parte de la Creación de Dios que no ha entrado en la forma, que no ha entrado en un proceso de cambio, crecimiento y deterioro.

Esto representa el énfasis de la consciencia espiritual en el universo. Aunque todos los pueblos y naciones deben funcionar dentro del mundo natural —un mundo donde deben obtenerse recursos, donde debe establecerse la estabilidad, un medioambiente donde la supervivencia y la continuidad están siempre presentes y son siempre importantes—, existe un mayor Poder y Presencia, unificador, invisible y desconocido, salvo para aquellos que han comenzado a responder al poder de la inspiración dentro de sí mismos. Tal Poder y Presencia está siempre ahí, siempre atrayendo a la vida inteligente hacia una mayor unión y una mayor experiencia del Conocimiento. Esto parece ser una gran contradicción hasta que uno comienza a reconocer cómo estas dos realidades se complementan la una a la otra y por qué la Presencia Espiritual y las Fuerzas Invisibles en el universo representan la verdadera esperanza para el avance y la redención de la vida inteligente en todas partes.

La gran variabilidad de la vida en el universo representa la evolución de la vida a todos los niveles y en formas y variedades incontables, donde las distinciones son interminables y los medioambientes y las circunstancias son diferentes. Aquí uno podría imaginar una variabilidad sin fin. Pero luego está esta realidad unificadora, esta Presencia Invisible, estas Fuerzas Invisibles trabajando a favor del Conocimiento, trabajando de acuerdo a un plan trazado y dirigido por el Poder central en sí, creando en el individuo una competición por la autoridad entre el dominio de la mente y la vasta inteligencia del Espíritu.

Las razas que han avanzado espiritualmente han comenzado a reconocer su naturaleza dual y esta realidad dual que parece ser una contradicción, pero que, en realidad, sirve a la vida. Aunque la vida debe evolucionar y cambiar, también debe redimirse. Aunque hay una variabilidad y una diversidad incontable a lo largo de los patrones evolutivos de adaptación y supervivencia, también existe una mayor unión que es consistente y que no opera en oposición a sí misma. Aunque dentro del individuo existe la inclinación a la separación y a la distinción, existe también este mayor poder de vinculación que une al individuo con los demás y con la vida en todas partes.

Si esta realidad superpuesta no estuviera presente, la evolución de la vida sería un proceso de constante disociación. La vida se haría cada vez más diferenciada y particular. La diversidad continuaría dentro de las limitaciones del propio entorno. Las razas del universo no tendrían la capacidad de conectar entre sí ni de asociarse profundamente. Más allá de las perspectivas del intercambio y el comercio, no habría para las razas ninguna posibilidad de resonar verdaderamente entre sí. Como resultado, la posibilidad para las relaciones pacíficas sería muy reducida. Y la religión nunca emergería más allá de la superstición y los rituales del estado o la pompa social, sin llegar a tener ningún tipo de significado mayor.

Por tanto, hay Fuerzas Invisibles unificando el universo, proveyendo a la vida las bases para la unidad más allá de la complejidad y la variabilidad de la vida, y con ellas la promesa de redención para que el individuo recupere una relación esencial con los demás y con la vida misma. Sin esto solo habría una consciencia de la vida física. Solo estaría el énfasis en la separación, en la distinción, en la disociación, en el conflicto, en la competición, en el dominio, en la persuasión, en la manipulación y en todas las fuerzas y actividades que son tan prevalentes en todo el universo.

Sin estas Fuerzas Invisibles, lo mejor que las naciones podrían lograr sería una interdependencia económica y un estado de compromiso mutuo —un compromiso que siempre sería frágil y sujeto al cambio, amenazado por la dificultad, inestable, incierto, etc.—. Sin esta Presencia Invisible, la evolución de la vida con un énfasis en la estabilidad y en la seguridad se volvería tan antiprogresista, tan conservadora y tan autoreforzante, que la consciencia e incluso la tecnología misma nunca avanzarían realmente. Las naciones, en su búsqueda de un estado constante y una estabilidad permanente, se volverían tan resistentes al cambio, al avance y a la innovación que el progreso de la vida inteligente terminaría.

En la historia de vuestro mundo habéis visto que las civilizaciones más duraderas tendieron a ser extremadamente conservadoras y resistentes al cambio y a la innovación. Considerad esto a una mayor escala y podréis ver cómo las naciones tienden hacia este patrón a medida que crece su énfasis en la estabilidad y la seguridad. Pero existe una Fuerza Mayor en el universo que promueve la innovación, la reforma, el avance, la creatividad y la libertad para hacer posibles todas estas actividades.

Vosotros no os dais cuenta de lo importantes que son estas Fuerzas Invisibles en vuestra consciencia personal, en el avance y en la posibilidad para el verdadero logro y en el establecimiento de la paz y la cooperación para vuestra propia raza. Podéis pensar que todo es una cuestión de negociaciones y compromisos, de guerras y conflictos, de luchas por el poder entre los diferentes grupos y los diferentes intereses, entre las diferentes tribus y las diferentes naciones —una batalla constante, un conflicto constante ocurriendo en cada uno de los diferentes niveles.

Sin esta Presencia Mayor, la vida es solo una lucha —una lucha para conseguir y defender lo que uno tiene, una lucha con las innumerables amenazas y fuerzas en competición, una lucha con la muerte y la destrucción, una lucha por la riqueza y el poder y por mantener la riqueza y el poder—. Sin esta gran Presencia Espiritual y estas Fuerzas Invisibles en el universo, la vida se degrada a un estado miserable. Incluso si uno tiene tecnología avanzada y muchas ventajas, incluso si la nación propia ha podido implantar un estado continuo de estabilidad, incluso si existe libertad social, la vida se vuelve solo una lucha, un dilema, una existencia estresante y una experiencia vacía.

Vosotros valoráis el cambio en la realidad física, pero aún no veis el poder de continuidad que existe en el manantial más profundo de vuestras mentes, en la inteligencia más profunda dentro de vosotros y en la presencia de esta inteligencia en la vida. Esta existe por todo el universo. No resulta alterada por el cambio en la cultura o en el medioambiente, o por la evolución de una raza, o por la evolución de su estructura social, de sus fantasías, de sus mitologías, de sus ideologías políticas e incluso de sus creencias religiosas.

Todo lo que es innovador proviene del Misterio de vuestra vida. Toda inspiración proviene del Misterio. Todas las nuevas ideas provienen del Misterio. La búsqueda de libertad proviene del Misterio. La búsqueda de justicia proviene del Misterio. La búsqueda de unión y paz proviene del Misterio. El reconocimiento entre dos individuos o incluso entre dos mundos proviene del Misterio. Es este Misterio, que existe junto a la manifestación de la vida, lo que da a la vida todo su valor, su significado y su propósito, así como su verdadero destino.

Experimentad el Misterio y veréis la manifestación de una manera muy diferente. Si solo veis la manifestación perderéis todo lo que el Misterio puede ofreceros —su guía, su protección y su capacidad para llevar vuestra vida a un mayor nivel de servicio y significado—. Estas son las Fuerzas Invisibles en el universo, impregnando el mundo natural y la existencia de la naturaleza y coexistiendo a su lado.

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