El Fuego Espiritual

Traducción del texto “The Spiritual Fire”, tal y como fue revelado a Marshall Vian Summers el 23 de febrero de 2013 en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

Dentro de ti, en lo profundo de ti, bajo la superficie de tu mente en un lugar que apenas conoces, existe un fuego, un fuego espiritual. Este es la fuente de tu inspiración. Es el fuego del Conocimiento, la mente más profunda dentro de ti —ardiendo como un hogar, consumiendo tus errores y tu dolor, purificándote, bendiciéndote, guiándote.

Pero tú estás muy lejos de este hogar —viviendo en la superficie, la turbulenta superficie de tu mente; viviendo en la superficie del mundo, con todas sus tragedias, alicientes y desgracias; ocupado, atrapado en cosas; estimulado pero agitado; empujado por tu vida, por tus necesidades, por tus posesiones y por los requerimientos de otros—. No sientes este fuego, aunque está ardiendo dentro de ti.

Como criatura de la Tierra, tu corazón continuará latiendo; tu cuerpo funcionará. Pero estas cosas no pueden generar el deseo de crear, el deseo de establecer verdaderas relaciones, el deseo de significado y la búsqueda de significado. Esto debe surgir de un incentivo más profundo que vive dentro de ti, en lo profundo de ti. Esto surge del fuego.

El fuego es el motor de tu vida mayor, generando un incentivo mayor más allá de la mera supervivencia y la recreación en las cosas de este mundo, generando una búsqueda de significado más allá del confort y la seguridad. Te lleva más lejos de lo que irías de otro modo. Te desafía. Busca llevarte más lejos, más allá de este punto, más allá aún de cualquier éxito que sientas que debas tener para ti mismo. Para asegurar tu felicidad y tu seguridad en el mundo, existe este mayor fuego urgiéndote a una llamada y un propósito superiores en la vida.

¿Cómo sabrás que este fuego está ahí? Lo sabrás porque cuando te aquietes, cuando te sientes en calma, lo sentirás. No reside solo en una parte de tu cuerpo, pero puedes sentirlo en tu corazón y en tu estómago. Puedes sentir la presión de buscar lo que te está llamando en el mundo.

No puedes sentirte confortable solo con el confort. No puedes sentirte confiado con todos los arreos de la seguridad. No puedes satisfacerte con pequeñas cosas, porque el fuego está ahí. Es misterioso. No puedes conceptualizarlo. No puedes usarlo para tus propias intenciones. No puedes usarlo para conseguir riqueza o privilegios ni para vencer a los demás. El fuego tiene su propio propósito. Tiene mayores planes para tu vida.

Aquí el Conocimiento no es solo un concepto o una cosa imaginaria. Es una realidad visceral. Puedes sentirlo en tu cuerpo. Es la fuente de tu fuerza vital aquí. Es poderoso. Es sutil. Si te acercaras a él, verías lo fuerte que realmente es y cómo ilumina el paisaje dentro de ti.

Pero desde muy lejos solo es un punto de luz, una luz parpadeante en el horizonte de tu interior. Todavía no puedes sentir su calidez, su poder, su aliento y su dirección. Porque estás perdido en el mundo —atrapado en el mundo, atrapado en tu mente, que está atrapada en el mundo; fascinado y asustado por las cosas a tu alrededor; estimulado en exceso; implicado en exceso—. Tu mente está dominando tu atención. Tus actividades están usando todo tu tiempo. Por tanto, el fuego apenas se siente, excepto en momentos de sobriedad o reposo. Puedes sentir que hay algo en ti —la fuente de tu energía, de tu mayor energía.

Vas a necesitar este fuego. Vas a necesitar este fuego para enfrentar un mundo de creciente inestabilidad medioambiental, social y económica. Vas a necesitar este fuego para enfrentar la creciente incertidumbre de la gente a tu alrededor. Vas a necesitar este fuego para construir los Cuatro Pilares de tu vida —el Pilar de las Relaciones, el Pilar de la Salud, el Pilar del Trabajo y el Aprovisionamiento y el Pilar del Desarrollo Espiritual—. Estos son los Pilares que sostienen tu vida y te darán la fuerza para resistir las dificultades y el gran cambio que está llegando al mundo.

Necesitas este fuego para evitar caer en la desesperación o volverte alguien hastiado y cínico. Necesitas este fuego para mantener tus ojos abiertos, para mantenerte escuchando, mirando y observando el horizonte de tu vida. Necesitarás este fuego para encontrar a aquellos individuos que tienen una llave para tu trabajo y tus relaciones mayores en la vida.

Porque si solo vives en la superficie de tu mente entonces perecerás allí. Perderás tu dirección. Perderás tu motivación. Perderás tu pasión por la vida. Perderás tu inspiración. Caerás en la desesperación. Incluso si vives con lujo y riqueza, caerás en la desesperación.

Dios te ha dado el Conocimiento para guiarte, bendecirte, protegerte y prepararte para una vida mayor de realización y contribución en el mundo. Este Conocimiento tiene un fuego, un poder y una potencia inherentes. Es suficientemente fuerte para vencer tu inhibición, para llevarte a hacer ciertas cosas o para retenerte de hacer cosas que te dañarán, te distraerán o conducirán tu vida en una dirección peligrosa.

El poder del Conocimiento dentro de ti es más poderoso que tus ideas; es más poderoso que tus creencias fijas, más poderoso que todas las creencias fijas del mundo juntas.

Este fuego es su poder. Porque es el fuego del amor. Es el fuego del coraje. Es el fuego de la determinación. Es el fuego de la compasión y el perdón. Es el fuego que purifica todo lo que es impuro y dañino dentro de ti.

Cuando comiences a tomar los Pasos al Conocimiento y aprendas cómo sentir tu vida bajo la superficie de tu mente, comenzarás a sentir la calidez, la fuerza y la potencia de este fuego. Este te dará coraje. Y te restaurará. Te sacará de tu miedo y tu ansiedad. Te mostrará que todos aquellos de los que te quejas en realidad te están enseñando a valorar este Conocimiento y a apuntar hacia este fuego.

Este es tu libertad, porque nada en el mundo puede extinguirlo. Este permanece puro en tu interior. Incluso si tu vida ha sido corrompida, incluso si tu vida ha sido desperdiciada, incluso si tu vida está actualmente bajo el sufrimiento, bajo la subyugación o la opresión de otros, el fuego permanece puro dentro de ti. Él te dará ojos para ver, oídos para escuchar y la fuerza necesaria para observar tu vida objetivamente. Él te restaurará de tus obsesiones y adicciones, porque es más poderoso que ellas.

Dios no solo te ha dado la sabiduría. Dios te ha dado el fuego para descubrir y vivir esta sabiduría. Si te sientas en calma puedes empezar a sentirlo, una vez que tu mente se asienta. Está realmente muy cerca de ti, pero estás mirando en otra dirección. Tu mente está en otra parte, atrapada en cosas, atrapada en el futuro, atrapada en el pasado.

Con este fuego sentirás la Presencia que mora contigo, la Presencia de aquellos que velan sobre ti, la Presencia que este fuego sagrado mantiene dentro de ti —el fuego que no puede extinguirse, porque estaba ardiendo antes de que vinieras al mundo y seguirá ardiendo cuando dejes este lugar.

Seas rico o pobre, no importan las circunstancias de tu vida o los dilemas y las dificultades a los que te enfrentas en este momento, tú puedes retornar al fuego. Tu redención está muy cerca, pero te llevará tiempo traer esta consciencia a tu vida, establecer las prácticas que necesitas para conectarte con tu naturaleza más profunda y beneficiarte de la mayor fuerza que Dios te ha dado.

Porque Dios no está dirigiendo tu vida o manejando tus asuntos. Dios te ha dado el poder del Conocimiento para darte verdadera dirección y propósito en un mundo caótico. Naciste con él. Está contigo ahora, y estará contigo cuando dejes este lugar. ¿Qué mayor regalo puede darte Dios?

El mundo es caótico. No pienses que todo sirve a un propósito superior. No pienses que todo está divinamente guiado, porque Dios puso en marcha las fuerzas biológicas, geológicas y evolutivas al principio de los tiempos, y estas están funcionando por sí mismas. Por tanto, el cambio es impredecible. Todo puede cambiar en un instante. Tus errores o los errores de otros pueden alterar el curso de tu vida. Puede ocurrir una tragedia. Nada está asegurado, salvo el poder del Conocimiento dentro de ti.

Cuando te des cuenta de esto te tornarás hacia el Cielo y hacia la fuerza que el Cielo te ha dado. Este será el gran punto de inflexión —cuando ves que la única seguridad real que tienes en este mundo es el poder del Conocimiento dentro de ti, la fuerza de tus relaciones y el grado en que has construido los Cuatro Pilares de tu vida—. Más allá de esto todo son ideas y especulación, fantasías y creencias. Pero las creencias tienen poco poder frente a las fuerzas de cambio en el mundo. Y Dios te ha dado una mayor fuerza a la que apelar en cada aspecto de tu vida.

Cuando te des cuenta de que los sustitutos de este poder no pueden garantizar tu seguridad o tu éxito, te tornarás a la fuerza que el Cielo te ha dado —una sabiduría, una presencia y un fuego—. No puedes imaginar lo importante que es esto para ti y cómo puede guiar tus decisiones y liberarte de la ambivalencia y la confusión que tanto predominan.

Es por eso que la gente tiene creencias tan fuertes y fijas, pues bajo ellas están asustados y confundidos. Cuanto más asustados y confundidos están, más se agarran a sus ideas o a sus asociaciones en la vida con terca y estúpida perseverancia. Ellos no pueden ver más allá de la prisión que han creado para sí mismos. Se han encerrado dentro. No pueden ver el amanecer. No pueden ver el misterio de sus vidas. Este no es tu destino.

No busques confirmación intelectual, porque esta es débil e inconsistente y tiene poca base en el mundo. Dios te ha dado la mayor fuerza. La tarea ahora es tomar los Pasos al Conocimiento, pues estos son la esencia de toda práctica espiritual, dados ahora en la Nueva Revelación de Dios en una forma pura que nunca ha sido alterada o acomodada por la gente en el transcurso del tiempo.

Tu tarea es involucrarte con el poder y la presencia del Conocimiento y traer resolución a tu vida externa, pues esta está drenando tu tiempo, tu energía y tus recursos. Tu tarea ahora es tomar los Pasos al Conocimiento para encontrar el mayor poder y sentir este poder, que es el fuego del Conocimiento en  tu interior. Este no es el fuego de la creencia apasionada. No es el fuego de la admonición. No es el fuego de un Dios enfadado, disminuyendo las naciones. Deja estas ideas, porque nacen de la ignorancia y la condena humanas. Un Dios enfadado es la proyección y la creación de gente enfadada.

El poder que Dios te ha dado es benévolo, pero potente. Posee determinación. No puedes regatear con él. Solo puedes recibirlo y responder a sus regalos y su dirección a medida que navegas en un mundo cada vez más conflictivo y difícil.

La luz de la Revelación vive en un lugar dentro de ti que has olvidado en tu viaje en el mundo, en un lugar donde estás a salvo y tienes garantía de tu futuro, porque esta es la parte de ti que no puede ser destruida, que no puede ser corrompida. Es la luz de la esperanza para aquellos que están oprimidos. Es la luz de la inspiración para aquellos que están deprimidos. Es la fuerza de aquellos que en apariencia no tienen poder en el mundo. Es el regalo de la vida para aquellos que han adquirido demasiado, aquellos cuyas vidas han quedado estancadas entre sus posesiones. Es la resolución, como ves, pues Dios ha puesto la respuesta en ti antes incluso de que las preguntas hayan surgido.

No importa cuál sea tu predicamento, Dios ha puesto el poder que puede sacarte de la jungla de la confusión. Y el fuego arde. Una vez que se le ha sentido, una vez que se le ha reconocido, es imposible olvidarlo. Una vez que sus regalos han sido recibidos, pondrá en marcha un proceso de reevaluación en tu vida a medida que los falsos dioses comienzan a fallar. Con el tiempo, te restaurará y te redimirá, a medida que aprendas a seguir su guía y te vuelvas un vehículo para su expresión en el mundo.

Este es el fuego que trasciende la creencia y la ideología religiosa. Está ahí para todos —para el Cristiano, para el Budista, para el Musulmán, para el Judío y para todas las otras formas de práctica y comprensión religiosa—. En ciertas tradiciones es reconocido. En ciertas tradiciones lo llaman un “dios”: el dios fuego, el dios del fuego, porque el fuego es poder, el fuego es restauración, el fuego es supervivencia, el fuego es calidez. Pero este fuego es de una clase diferente. Este fuego no destruye, no incendia tu casa, no quema y daña tu cuerpo. Este fuego es el fuego espiritual, que consume aquello que es impuro.

Por tanto, entrega tu miedo a este fuego. Entrega tu ambivalencia a este fuego. Entrega tu sentido de opresión a este fuego. Entrega tu enfado, tu odio y tu condena a este fuego. Visualízate sentado junto a este fuego, alimentándole con estas cosas, porque él purificará todo aquello que no es verdadero.

La Nueva Revelación de Dios para el mundo saca a la luz el poder de redención para el individuo y la mayor esperanza para el mundo, porque si el poder del Conocimiento dentro del individuo no puede ser encendido, entonces no hay esperanza para el mundo. La humanidad seguirá su curso desesperado y destructivo con un final inevitable, y el mundo será dañado hasta tal punto que apenas podrá sostener una población humana. Tal es el fruto de la codicia, la corrupción y la ignorancia humanas.

Es el fuego lo que ahora es más esencial que nunca. No es meramente para tu redención personal. Es para la restauración del mundo, para preparar a la humanidad para vivir en un nuevo mundo y para encarar un universo, una Comunidad Mayor de vida, que alterará el curso del destino humano y el futuro de toda persona.

Puede que te sientas falto de esperanza, pero la esperanza vive dentro de ti. Puede que te sientas indefenso, pero la fuerza vive dentro de ti. Puede que te sientas oprimido por tus circunstancias, pero una vida mayor vive dentro de ti, esperando a ser descubierta, recibida y expresada.

Ven entonces al fuego. Ven entonces a lo que te calienta, te da fuerza y coraje y te restaura tu dignidad y tu propósito, el propósito por el que estás en el mundo. Esta es la bendición. Este es el ofrecimiento. Es así como Dios te restaura y te da una vida mayor en este mundo.

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