La voluntad del Cielo

Traducción del texto “The Will of Heaven”, tal y como le fue revelado a Marshall Vian Summers el 17 de mayo de 2011 en Glenwood Springs, Colorado, Estados Unidos.

Muchas personas en el mundo están esperando el regreso de su Salvador, su Maitreya o su Imán. Pero Dios ha enviado un Nuevo Mensaje al mundo, un Mensaje para preparar a la humanidad para el gran cambio que está llegando a aquí y para su encuentro con la vida inteligente en el universo, un encuentro que será mucho más precario y peligroso de lo que la mayoría de las personas realmente reconoce.

La espiritualidad humana está erosionándose en el mundo —la verdadera naturaleza de la espiritualidad humana—. La naturaleza más profunda de cada persona está haciéndose cada vez más remota según vuestras sociedades se vuelven cada vez más tecnológicas y seculares. Las divisiones entre las religiones —e incluso las divisiones dentro de las religiones— son tan graves y tan perjudiciales que, tal y como son ahora, contribuirán notablemente a los conflictos y el sufrimiento humano en el futuro.

Examinar honestamente el mundo es darse cuenta de que sus crecientes dificultades están excediendo la capacidad y el entendimiento humano. Las Grandes Olas de cambio que vienen al mundo superan lo que los individuos y las instituciones pueden comprender y abordar plenamente.

La humanidad ha llegado a un gran punto de inflexión. No puede retornar a su estado anterior. No puede retroceder en la historia. No puede simplemente reafirmar las creencias divididas y enfrentadas de sus tradiciones religiosas, que fueron todas iniciadas por Dios.

La Revelación de Dios debe venir ahora de nuevo y ha llegado de nuevo, y el Mensajero ha sido enviado al mundo —un hombre humilde, un hombre sin gran posición social, un hombre sin grandes afirmaciones y logros personales, un hombre cuya vida ha sido preservada y dirigida sólo para ese propósito.

Las personas lo discutirán, por supuesto, reacias o incapaces de reconsiderar su posición y abrirse a la Nueva Revelación. Ellas piensan que entienden la voluntad y el propósito de Dios para los pueblos de este mundo. Piensan que entienden lo que significa la Revelación y cuándo puede ocurrir.

Ellas piensan que entienden. Pero, ¿quién puede entender esto plenamente? ¿Quién tiene la sabiduría, la amplitud de visión y la capacidad para entender esto plenamente? Sin duda esto debe exceder la comprensión humana. Y sin duda se necesita suficiente humildad y honestidad para que las personas comprendan que no pueden predecir cuándo y cómo el Creador de todos los universos hablará a este pequeño y diminuto planeta.

La ignorancia y la arrogancia humanas se unen en una combinación peligrosa, una combinación que es vehemente y opresiva. Es agotadora y sumamente obstinada. Es polarizada y continuará dividiendo a la familia humana —una división que sólo puede debilitarla frente al gran cambio que se avecina para el mundo.

El Nuevo Mensaje viene aquí en una forma pura, y por primera vez serás capaz de oír la Voz de la Revelación. Fue una Voz como ésta la que habló a Moisés y a Jesús, a Buda y a Mahoma y a otros grandes Maestros que han permanecido ocultos durante todo el curso de la historia humana.

No hay tiempo para el error ahora. Los riesgos son demasiado grandes. Se está haciendo todo lo posible en la Nueva Revelación para que sea muy clara, proporcionando su propio Comentario y sus propias Enseñanzas, ya que estas cosas no pueden ser dejadas sólo a la interpretación humana.

Es tarde y la humanidad no está preparada para enfrentarse a un mundo nuevo y en declive y para enfrentarse a las realidades y dificultades de emerger en una Comunidad Mayor de vida en el universo.

Os encontráis en un gran umbral, y para ti individualmente esto significa que tu vida está siendo acelerada para responder a este umbral, prepararte para él y participar en él.

Pero, ¿cómo puede hacerse esto sin una Nueva Revelación de Dios? No hay persona en la Tierra que tenga la sabiduría, la capacidad y la comprensión para enfrentarse a todo lo que la humanidad enfrentará a su paso por este umbral hacia un mundo nuevo y más desafiante.

¿Quién en la Tierra puede preparar a la humanidad para la vida en el universo, la gran interacción —una interacción que ya está sucediendo, en secreto, por parte de grupos que están aquí para aprovecharse de la ignorancia y las supersticiones de la humanidad?

Si tú eres realmente sincero, debes reconocer que nadie tiene esta amplitud de comprensión, esta capacidad. Nadie en el mundo comprender la Comunidad Mayor de vida. Y lo que las personas piensan son proyecciones de sus fantasías y sus miedos, sin que ninguna de estas proyecciones sea un retrato preciso de lo que enfrentan en realidad.

La verdadera naturaleza de la espiritualidad humana ha sido tan empañada, tan distorsionada y tan cubierta con la tradición, el ritual y la interpretación, que hasta las grandes tradiciones del mundo, que pueden proporcionar los pasos que se deben tomar, requieren un maestro único y altamente dotado para poder navegar a través de todas las otras cosas que se ha añadido a lo largo de las décadas y los siglos.

La religión se ha convertido en un paliativo. Se ha convertido en una distracción más que una iluminación. Se ha convertido en algo que las personas [utilizan para] huir del mundo, para buscar alivio y consuelo en lugar de una preparación para participar en el mundo de una forma más amplia y más profunda.

El Creador sabe todo esto, por supuesto. Está más allá del debate en un nivel superior. Está más allá de la especulación. Está más allá de la ideología. Está más allá de la teología de una religión contendiendo con la teología de otra religión. Ese es un problema humano creado por la incomprensión humana y los límites de la capacidad y la sabiduría humanas.

Tú puedes argumentar en contra de la Revelación, pero es la única Revelación, y será la única Revelación. Tanto si se es aceptada como rechazada, ésta es.

Dios no está preocupado por este único mundo. Pero Dios es consciente de éste mundo —un lugar muy pequeño en un universo muy grande.

La Presencia Angélica que supervisa este mundo está traduciendo la voluntad del Creador en palabras y aplicación, Enseñanzas y Comentarios que las personas de la Tierra pueden entender y aplicar hoy, mañana y los días siguientes.

Se te pide recibir, no juzgar.

Se te pide prepararte para el mundo, no utilizar la religión como una forma de escape.

Se te pide honrar a tu naturaleza más profunda y tomar los Pasos al Conocimiento para que su realidad pueda llegar a serte evidente.

Se te pide finalizar tus incesantes conflictos y no pensar jamás que puedes hacer la violencia aquí en la Tierra en el nombre de Dios, porque eso es una abominación. No hay guerreros santos. No hay nada sagrado respecto a la guerra.

Se te pide aprender y prepararte para un nuevo mundo, así como para las realidades, los retos y oportunidades de emerger en un escenario más grande de vida inteligente en el universo.

Tú no puedes enseñarte a ti mismo estas cosas, pues no sabes lo suficiente. Y argumentar en contra es sólo proyectar tus propios límites e incomprensión.

El Nuevo Mensaje está siendo traído a las personas —no a los expertos o a los líderes, porque ellos han invertido demasiado en su posición y, como resultado, o bien no pueden ver lo que viene o bien son incapaces de comunicar la verdad a aquellos que les siguen.

La Revelación da un tremendo poder al individuo, pero también enormes responsabilidades. Si tú eres guiado por el poder del Conocimiento dentro de ti, la inteligencia más profunda que Dios ha puesto dentro de ti, entonces no puede haber violencia o guerra y conflicto. Sólo habrá el esfuerzo de crear acuerdos positivos y mutuamente beneficiosos con los demás.

Ese es el trabajo para el intelecto. Ese es el gran reto ante ti, un desafío tan grande que ocupará toda tu energía si vas a acometerlo con éxito.

La Revelación está más allá del ámbito y el alcance del intelecto. Está más allá del ámbito y el alcance de las creencias y la ideología. Porque Dios no crea creencias. Dios no crea ideologías. Dios sólo te da sabiduría y claridad y un alto criterio para vivir. O estás en condiciones de adoptar estas cosas, o no lo estas.

Para adoptarlas debes hacerlo con compasión, sin utilizarlas como arma para oprimir a otros o condenar a otros. Condenar a otros al Infierno y la maldición significa malinterpretar las Revelaciones de Dios, tanto en el presente como en el pasado.

Afirmar que no puede haber nuevas Revelaciones es proclamar tu arrogancia e ignorancia y pensar que sabes más que el Creador. Porque nadie en la Tierra sabe lo que Dios hará a continuación. Incluso la Presencia Angélica no sabe lo que Dios hará a continuación; por tanto ¿qué persona puede hacer tal afirmación? ¡Sin duda, es el epítome de la ignorancia y la arrogancia!

Nadie en la Tierra puede proclamar que Jesús es el único camino hacia Dios, cuando Dios ha creado otras vías. ¿Quién eres tú para decir esas cosas? Esto es incomprensión y confusión. Esto es tratar de colocar tus creencias por encima y más allá de las creencias de los demás, haciendo a tu maestro, a tu representante, el más grande o el único a seguir. Esta no es la Voluntad del Cielo. Esta es la ignorancia de la humanidad.

El mundo que la humanidad enfrenta requerirá inmensa cooperación, compasión y contribución humana, o de lo contrario será un campo de batalla sobre quién tendrá los recursos restantes del mundo. ¿Quién puede proteger su riqueza mientras otras naciones fallan y colapsan?

Las demandas sobre la humanidad serán tan grandes que hará falta una gran compasión y sabiduría para responder a ellas. Pero los pueblos están muy divididos. Las religiones están también demasiado fragmentadas. Este grupo se opone a ese grupo en el nombre de la soberanía nacional o la Voluntad de Dios, y todo se pone en marcha para colapsar en el caos.

Es por eso que hay una Nueva Revelación en el mundo. Aquí no se alaba al Mensajero como un a Dios. Se le honra como Mensajero. Aquí no proclamas tus ideas sobre otros, pues reconoces que las ideas son sólo herramientas para ser utilizadas por la mayor fuerza dentro de ti, y que la verdadera verdad, la verdad mayor, reside más allá del ámbito de la inteligencia, que nunca fue diseñada para comprender las realidades más grandes de la vida.

La Voluntad del Cielo es unir y preparar a la humanidad para que pueda sobrevivir a las Grandes Olas de cambio y prepararla para su interacción con la vida en el universo, de tal manera que la libertad humana y la soberanía en este mundo puedan ser protegidas.

Porque estáis ante un universo no humano donde la libertad es rara, y donde las naciones y los pueblos libres deben ejercer una gran discreción y un gran cuidado en medio de la presencia de muchas más naciones donde la libertad ha sido suprimida o donde nunca se ha conocido antes.

Las demandas de la Comunidad Mayor son enormes. La humanidad no puede estar involucrada en constantes conflictos aquí en la Tierra y ser capaz de sobrevivir y seguir siendo libre en esta esfera más grande de la vida. No es una cuestión de perspectiva o de creencias; es una cuestión de necesidad.

Para que las naciones sobrevivan al deterioro del medioambiente en este mundo y al aumento de la agitación y la dificultad política y económica, tendrán que cooperar entre sí. En vez de pelear, tendrán que encontrar formas de proporcionar suficientes alimentos, agua y energía para los pueblos del mundo. Esa será la necesidad imperante y dominante del futuro aquí en la Tierra.

Las personas que piensan de otra manera están viviendo en el pasado. Sus suposiciones se basan en el pasado. No pueden ver lo que está ocurriendo a su alrededor. No pueden determinar lo que se avecina en el horizonte. Están viviendo en una concha hecha de sus propias creencias y suposiciones y están ciegas a las realidades del mundo de hoy y de mañana. Piensan que la interacción con el universo será el resultado de la exploración humana, pero casi nunca es ese el caso en el universo. La Intervención ocurre cuando las naciones se vuelven más fuertes y más unidas. Es entonces cuando realmente comienza el desafío a la libertad y la soberanía.

Vuestra educación sobre el universo y vuestra preparación para vivir y sobrevivir en el nuevo mundo suponen algo tan grande y extraordinario que ha requerido una Nueva Revelación de Dios. La aclaración de la naturaleza, el propósito y la unidad del espíritu humano debe ser ahora enfatizada por encima de todas las cosas, o de lo contrario la humanidad no encontrará la fuerza o la unidad para responder al gran cambio que tiene ante sí.

Una Nueva Revelación trae gran corrección y aclaración, que son necesarias ahora si todas las tradiciones religiosas del mundo han de añadir sabiduría a la familia humana en vez de sólo añadir a su partidismo, al conflicto y a la discordia. Cada una tiene una contribución que hacer. Todas son importantes. Una no es mayor que otra. Pensar así es no comprender la Voluntad del Cielo, porque sólo una humanidad unida será capaz de enfrentarse a los desafíos de vivir en un mundo nuevo y a los grandes desafíos que supone preservar su libertad y su soberanía en medio de la presencia de mayores fuerzas en el universo.

Este es el momento. Tú estás viviendo en un tiempo de Revelación. Es un momento precioso. Es un momento difícil. Es un momento de confusión. Es un momento de gran importancia.

Tú estás entre los primeros en responder a la Nueva Revelación. Es por un propósito que esto sea así. No es casual que esto sea así. Tú, que todavía estás tratando de planificar tu propia realización en la vida, todavía no comprendes que tienes un destino mayor aquí, un destino que se expresará de manera única en tu vida, pero que vas a compartir con otros, porque nadie está en el mundo ahora por accidente.

Todos han sido enviados aquí para lidiar con las condiciones del mundo. Pero esta preparación se produce a un nivel más profundo de la mente, al nivel del Conocimiento. Esta es la parte de ti que nunca ha estado separada de Dios. Es la parte de ti que ha sido y es tu verdadera identidad. Fue el Conocimiento quien te trajo al mundo. Es el Conocimiento quien te llevará a través del mundo. Será el Conocimiento quien surgirá contigo más allá del mundo.

Los separados son redimidos por medio del Conocimiento. Los malvados son recuperados a través del Conocimiento. Los necios se hacen sabios a través del Conocimiento. Así es como Dios redime no sólo a la familia humana, sino a toda la Creación que está viviendo en la Separación, que está representada por el universo físico que sólo puedes imaginar.

Es la Voluntad del Cielo que tú respondas a la Nueva Revelación. Es la Voluntad del Cielo que tomes los Pasos al Conocimiento, con paciencia, sin presunción, dejando a un lado tus creencias, tus preferencias y tus miedos a medida que avanzas, de modo que puedas participar con una mayor fortaleza, una mayor integridad y un gran propósito dentro de ti.

Es la Voluntad del Cielo que esta consciencia y esta preparación puedan compartirse con otros y te conviertas en un vehículo para compartirlas, muy simplemente, señalando a la Nueva Revelación.

Es la Voluntad del Cielo que la humanidad madure y emerja de su imprudente y polémica adolescencia para convertirse en los sabios cuidadores de este mundo, preservar los recursos que dan vida a este mundo y convertirse en una raza libre en un universo donde la libertad es poco frecuente y rara vez valorada.

Es la Voluntad del Cielo que terminen sus incesantes conflictos, porque la humanidad no puede permitirse ahora el lujo de destruir sus gentes y sus ciudades. Necesitará todos los recursos del mundo, todos los recursos que tiene, para lidiar con las Grandes Olas de cambio que se avecinan.

No estáis viviendo en el pasado. El viejo mundo ha pasado. Estáis viviendo en un mundo nuevo, un mundo con clima inestable y condiciones ambientales cambiantes, un mundo con disminución de recursos, un mundo de una fragilidad cada vez mayor, de una incertidumbre cada vez mayor, donde incluso la propia civilización humana está en peligro.

Pero, ¿quién va a ver esto? ¿Quién va a escucharlo, no con sus ideas o sus opiniones o sus creencias, sino profundamente, con mayor seriedad? ¿Quién tiene el coraje de enfrentarlo? ¿Quién tiene la humildad para hacer frente a la Nueva Revelación? ¿Quién puede admitir que Dios tiene más cosas que decir a la humanidad y renunciar al fariseísmo y a todas las advertencias y declaraciones que lo acompañan?

La Voluntad del Cielo y las intenciones de la humanidad siguen estando muy distantes. Pero los tiempos se oscurecen. Es tarde, y no hay más tiempo para la necedad y la negación.

Es el tiempo de la Revelación. Es el regalo para la humanidad, para ser recibido o rechazado. Es el futuro de la humanidad, para ser realizado o destruido. Es la promesa de la humanidad, para ser realizada y expresada o ser desperdiciada y perdida. Esta es una gran decisión, no sólo para las personas en otros lugares, sino para ti, dentro de ti.

Todo se basa en las decisiones del individuo, y es por eso que el Nuevo Mensaje de Dios habla al individuo muy directamente. No se limita a prescribir un nuevo sistema de creencias, un nuevo yugo de ideología ante la que todos deben ceder y ser oprimidos. La gente tendrá que trabajar en los detalles. Pero la motivación debe ser real. La conciencia debe estar ahí.

Debe haber una mayor claridad acerca de lo que estáis tratando y lo que tendréis que enfrentar en el futuro, y esto moderará tu comportamiento errático y destructivo. Esto te dará una pausa antes de condenar o atacar a otro pueblo o nación. Esto moderará el extremismo y el fundamentalismo y toda la arrogancia e ignorancia que se manifiesta con tanta vehemencia y elocuencia en el mundo.

Debes escuchar esto con tu corazón. No te demores, porque cada día es importante ahora. El tiempo no puede desperdiciase ahora. El Mensajero está aquí. Él no va a estar aquí para siempre. Tienes la bendición de escucharle y de reunirte con él si es posible. Él lleva en su interior la Revelación, más allá de lo que es presentado en un libro o una grabación.

Recíbelo. Escúchalo. Y tu vida demostrará la prueba de la verdad que mora con él, en él y a través de él.

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