Escuchando al Conocimiento

Traducción del texto “Listening to Knowledge”, tal y como le fue revelado a Marshall Vian Summers el 24 de septiembre de 2009 en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

Parte de tu desarrollo en el Camino del Conocimiento es aprender a mirar —a mirar sin llegar a conclusiones, a mirar sin tratar de decidir lo que es real o no, a mirar sin tratar de conectar lo que estás viendo con lo que ya sabes, solamente mirar.

Mira al mundo y escucha, como los pájaros en el aire y los animales en el campo. Mira y presta atención a tu entorno cambiante. Esta atención es necesaria. Sin ella, te perderás las señales del mundo, y te perderás lo que el Conocimiento te está diciendo dentro de ti mismo, lo cual requiere que aprendas a estar en un estado receptivo.

Recibir el poder y la presencia del Conocimiento requiere un estado mental tranquilo y vigilante. A lo largo del día, tienes muchas oportunidades para practicar: en el tiempo que pasas esperando por algo; en el tiempo que pasas cuando despiertas temprano en la mañana, cuando puedes escuchar más profundamente dentro de ti, antes de levantarte y ocuparte del día; en el tiempo que pasas en los intervalos entre actividades; en el tiempo que pierdes en fantasías o en imaginación temerosa, en especulaciones inútiles o simplemente dejando que tu mente divague donde quiera que vaya en su caótico estado.

La mente debe ser empleada o debe dejarse descansar, y su empleo no siempre es una expresión de trabajo. Puede enfocarse en una actividad amena, pero debe estar enfocada. Cuando no esté enfocada, debes permitirle descansar para poder usarla para escuchar y mirar.

Es siempre importante establecer una lista de preguntas al Conocimiento, preguntas fundamentales que no requieren explicación sino que reflejan una decisión fundamental: si deberías hacer esto o no, si deberías leer esto o no, si deberías seguir esta acción o no, si deberías estar con esta persona o no, si deberías elegir otro camino en la vida o en tu trabajo o no.

La respuesta a estas preguntas no será inmediata. Tienes que aprender a vivir con ellas, a permanecer con ellas y mantenerlas abiertas. Si puedes hacer esto y desarrollar la disciplina para hacerlo, en vez de darte respuestas consoladoras o darte simplemente por vencido después de haber hecho muy poco esfuerzo, desarrollarás la profundidad, la intención y la capacidad para responder a la guía del Conocimiento.

Escuchar al Conocimiento se convierte en una actividad muy importante, una actividad que practicas en la meditación y también en el mundo, con los ojos abiertos. Cuando hables con otros escúchales, y al mismo tiempo escucha también dentro de ti para asegurarte de que estás comunicando realmente lo que quieres comunicar y no estás siendo solo complaciente o necio. Escuchar al Conocimiento se convierte en algo que haces cada vez más a medida que desarrollas esta práctica —la práctica de la escucha interior, la práctica de escuchar realmente a los demás, esperando a que el Conocimiento te indique qué está pasando realmente en vuestra involucración y qué te están comunicando realmente en ese momento.

Lo trágico aquí es que las personas no están escuchando. Atrapadas en sus actividades, en sus deseos, en sus miedos, en sus conflictos y en sus frustraciones, ellas no prestan atención a nada salvo a sus propios pensamientos. Ellas viven en una especie de infierno personal que parece perpetuarse, y están constantemente reforzando este enfoque y esta obsesión en su interior. Esta obsesión se refuerza en sus conversaciones con otros, mientras otros hablan sobre sus propias obsesiones y ellas hablan de sus propias obsesiones, y nada real está siendo comunicado.

¿Cómo detener esto, esto que parece tan habitual y tan común, esto que ocupa gran parte de tu tiempo y tu energía y te roba perspicacia, claridad, fuerza y ​​poder? Tú practicas reemplazándolo por otra cosa. En vez de tener un constante parloteo interno, empiezas a practicar la escucha. Al principio es difícil, ya que estás muy acostumbrado a permitir que tu mente corra descontrolada como un animal salvaje y enloquecido o como un niño desleal y malcriado. Corre descontrolada por aquí y por allá y por todas partes. Por tanto, parece difícil detenerse y ponerse a escuchar, porque todavía no es un hábito en ti. Va contra tus hábitos y tus condicionamientos, pero a medida que practicas ello rompe también con tus hábitos y tus condicionamientos.

El beneficio práctico de esto es inmenso, porque la mayoría de los desastres y errores humanos son cometidos o creados porque las personas no están prestando atención. Cuando conducen un automóvil y por un segundo sacan su mente de la carretera, pueden golpear a alguien —a un peatón o a otro vehículo— con consecuencias trágicas y desafortunadas. Debes tener cuidado en todo lo que dices en el mundo y practicar el discernimiento y la discreción. Escuchar tu interior mientras hablas te permitirá hacer esto. Pero si estás charlando inconscientemente, sin darte cuenta de lo que realmente estás diciendo ni de su impacto sobre los demás, entonces estás actuando destructivamente. Estás traicionándote a ti mismo. Estás socavando tu bienestar.

Esta práctica de escuchar, y escuchar al Conocimiento, es fundamental para tu desarrollo y para tu éxito en la vida. Esto hará que sea más difícil que cometas un error. Hará que sea más difícil que tengas un error en tu juicio. Sentirás la contención cuando estés a punto de tomar una decisión equivocada o de decir algo que no debes decir. Comenzarás a leer los signos de tu cuerpo y tu mente, que te dirán que algo anda mal o que estás a punto de tomar una decisión muy peligrosa y desafortunada. No hacer estas cosas te roba la experiencia de confirmación interior cuando estás a punto de tomar una decisión importante.

Estas cosas son tan fundamentales para las posibilidades de éxito en la vida que no pueden ser subestimadas. Deja de ver la televisión. Deja de escuchar música todo el tiempo. Comienza a prestar atención a tu propia experiencia. Acostúmbrate a estar en silencio. Empieza a valorar el silencio y lo buscarás. Lo necesitarás para aliviarte y refrescarte. En vez de estar en estimulación constante y constante conversación, te vuelves más atento, más cuidadoso, más discerniente. Esto es lo que significa ser consciente, consciente del momento, prestando atención.

Entonces es mucho más fácil que el Conocimiento te hable, te guíe, te frene o te empuje hacia delante cuando sea necesario. Has creado una abertura en tu mente donde el Conocimiento puede ejercer su influencia y ofrecerte su gracia y su guía. Aquí tú tienes poder y desarrollas la fuerza para dejar de lado tus preferencias y detener tus miedos, de modo que puedas escuchar y responder.

La única manera de saber si estás tomando la decisión correcta es tener la experiencia de saberlo. La única manera de poder estar seguro de que estás cometiendo un error es experimentar toda la duda, la contención y la ansiedad que acompaña el tomar una decisión equivocada. En otras palabras, es estar realmente consciente y atento a tu experiencia. Y entonces obtienes la capacidad de discernir lo que es real de lo que no lo es, lo que se siente correcto y lo que no. Tú haces esto no al nivel de tus deseos o tus miedos, sino a un nivel más profundo, que es mucho más sabio y mucho más potente en estos asuntos.

Esto tomará tiempo, porque estás deshaciendo años y años de hábito, años y años de preocupación, años y años de obsesión contigo mismo o de obsesión por otras cosas o personas. Estás contrarrestando tu condicionamiento social, que es poderoso y abrumador hasta que te liberas de él. Por tanto, esto tomará tiempo y aplicación diaria.

Cuando prácticas los Pasos al Conocimiento y prácticas en ellos la quietud, estas practicando realmente la escucha interior. No estás escuchando para obtener una recompensa o para hacer un contacto inmediato; estás escuchando para desarrollar la capacidad de escuchar. Estás creando una abertura en tu mente, en lo profundo de tu mente, entre la superficie de la mente pensante y el manantial más profundo del Conocimiento en tu interior. Estás creando una abertura, un canal, un portal, una apertura.

Debido a que el Conocimiento no está todo el tiempo parloteando, como hace tu mente personal, encontrarás que escucharás y no habrá nada. Pero esto es lo que quieres. Quieres escuchar, experimentar la quietud y experimentar la apertura y el vacío para abrir tu mente. El Conocimiento no es como un pequeño contestador que te responde justo en el momento que lo desees. Si esa es tu experiencia, entonces no estás todavía involucrado con el Conocimiento. Comienza por valorar la quietud, la tranquilidad, la paz, el alivio que esta experiencia te dará.

Al principio, tal vez solo puedas practicar por unos minutos, pero construirás a partir de ahí. Practicarás diciendo “Rahn” o “Na Rahn”, y te mantendrás enfocado en estos sonidos que no entiendes, y comenzarás a pasar a través de todos esos diferentes tipos de obsesiones, creencias y distracciones, porque permanecerás con eso. Estás permitiendo que tu mente se calme, se aquiete y descanse, para que la mente más profunda dentro de ti pueda llegar a ser parte de tu experiencia.

Escucharás al Conocimiento mientras esperas el autobús. Escucharás al Conocimiento mientras alguien habla contigo. Escucharás al Conocimiento mientras miras por la ventana. Escucharás al Conocimiento mientras caminas por la calle. Escucharás al Conocimiento mientras limpias tu casa. Escucharás al Conocimiento mientras vas montado en un automóvil. Escucharás al Conocimiento mientras estás sentado en un avión. Las oportunidades para practicar son casi infinitas. Representan todo el tiempo y las oportunidades desperdiciadas de tu vida, que son absurda e incesantemente echadas a perder por la estimulación constante, por la fantasía, por la obsesión o por la interminable inquietud o preocupación.

Luego, cuando llegue el momento, cuando el Conocimiento tenga algo muy importante que darte, serás capaz de responder y tu respuesta será lo suficientemente fuerte para quedarse contigo. Y tú lo reconocerás y valorarás como algo importante, incluso si no lo entiendes por completo en el momento. Permanecerás con ello para ver lo que revela con el tiempo.

A veces requerirá una acción inmediata —detener algo que estás a punto de hacer, alejarte de algo en el momento, apartarte de un grupo de personas, tomar una acción evasiva o decir algo o hacer algo que cambiará la naturaleza de tu conversación con otros—. Pero por lo general, el Conocimiento te dará una señal clara e importante, y tú tendrás que permanecer con ella. Si estás practicando la escucha del Conocimiento tendrás la fuerza, y entenderás la importancia de permanecer con ella.

A veces una percepción interna como esta puede requerir una considerable contemplación. Si has de hacer un cambio importante en las circunstancias de tu vida o en tus relaciones primarias, puedes tardar un tiempo considerable, y puedes luchar y tener dificultades con esto. Pero si es verdad, no cambiará. No desaparecerá. Y no podrás manipularlo para satisfacer tus preferencias.

A veces las percepciones internas importantes requieren una larga contemplación y muchas etapas de acción; cambiar tu vida radicalmente, por ejemplo, a menudo requiere esto. Aquí estás prestando tanta atención a tu interior como la estás prestando al exterior. Pero en lugar de estar preocupado sobre cada pequeño pensamiento, cada pequeña emoción, cada pequeño sueño, cada pequeña imagen, estás escuchando al Conocimiento —la corriente más profunda de tu vida.

Las personas obsesionadas superficialmente con sus pensamientos, sus sentimientos y sus sueños no reconocerán nunca la corriente más profunda de su vida, ya que no están buscando en el lugar correcto. Todavía están obsesionadas consigo mismas en la superficie de su mente y no han aprendido a escuchar más profundamente y a desarrollar la paciencia, la habilidad y la perseverancia para hacer esto.

El estudio de tu personalidad no te dirá quién eres, ni por qué estás aquí, ni a quién debes conocer, ni qué debes hacer o no hacer. La obsesión con uno mismo y la consciencia de uno mismo se mueven en direcciones opuestas, atendiendo a aspectos muy diferentes de ti mismo. Si eres un esclavo de tu mente, de tus pensamientos, de tus sentimientos y de las expectativas de los demás, entonces realmente no has comenzado el verdadero viaje que está frente a ti.

La práctica que Nosotros estamos dando aquí es primordial. Esta requiere más disposición e intención que habilidad real. Pero habrá habilidad para diferenciar una señal verdadera de una señal ilusoria que pasa por tu mente. Esto dependerá de la profundidad de tu investigación interna y de cuán profundamente escuches dentro de ti con el tiempo. Tú estás recibiendo impulsos todo el tiempo —podrías ser compulsivo con ciertas cosas, podrías ser obsesivo con ciertas personas o situaciones, y ese es probablemente el caso—. ¿Cómo reconoces la diferencia entre esto y una verdadera señal o mensaje del Conocimiento?

La respuesta es qué estás escuchando y a qué estas atendiendo en tu interior. Si escuchas con atención y practicas esto diariamente, comenzarás a ver todos los pequeños impulsos y compulsiones, que simplemente pasan como las nubes. Son como hojas en el viento. Pero hay algo mucho más grande y mucho más real. A medida que sigas escuchando, esas cosas se pasarán. Tal vez las sentirás intensamente por un momento, por una hora; pero se pasarán, porque carecen de verdadera esencia. Estás escuchando atento a algo más profundo, más sólido, más real, más permanente. Esto te enseñará a reconocer la diferencia entre una compulsión o algún tipo de impulso o algún tipo de persuasión en el ambiente mental, y el verdadero poder y presencia del Conocimiento.

Las personas son impacientes. No prestan atención. Quieren respuestas, no experiencias. No quieren tener que trabajar muy duro. Quieren simplemente dejarse llevar por su estado obsesivo y compulsivo. Pero si tú quieres tener alguna esperanza de descubrir tu mayor propósito y tus mayores fortalezas, eso no puede ser la verdad para ti.

El mundo se enfrenta ahora a las Grandes Olas de cambio, y en él está sucediendo una intervención de razas de otros mundos que están aquí para engañar a la humanidad y aprovecharse de sus debilidades, sus conflictos y demás. No estás viviendo en tiempos intrascendentes. No puedes estar tonteando frente a las Grandes Olas de cambio, porque ellas tienen el poder de destruir tu vida y todo lo que valoras. Debes tomar en serio tu vida y tu presencia aquí en el mundo en este momento. Debes honrar tu presencia aquí y reconocer que tienes una responsabilidad fundamental al estar aquí. Y debes reconocer que eres responsable ante aquellos que te han enviado a este lugar.

Sólo el Conocimiento dentro de ti puede explicar estas cosas, pues no están relacionadas con tu educación. No están relacionadas con tu condicionamiento social o con las persuasiones de otros. Estas cosas son fundamentales dentro de ti, no importa lo que pienses o lo que hagas. Es a estas grandes cosas fundamentales a lo que necesitas realmente conectarte, porque ellas guardan la clave y la promesa de tu vida. Es el Conocimiento quien te traerá las grandes relaciones. No lo hará tu pavoneo, haciendo el ridículo y degradándote a ti mismo en todas las formas imaginables para intentar atraer la atención y la aprobación de alguna persona.

Este es un viaje diferente. No es un viaje de gratificación instantánea. No es un viaje de compulsión. No es un viaje donde obtienes todo lo que quieres, como un niño malcriado. Se trata de un esfuerzo más poderoso, uno que produce resultados que ninguna otra cosa puede ofrecer.

Siéntate en silencio y escucha. Escucha más profundamente. Si tu mente se ve atrapada y te lleva lejos, tráela de vuelta. Practica el “Rahn” o el “Na Rahn”, y tráela de vuelta. Regresa. Por supuesto, te distraerás. Has vivido toda tu vida estando distraído. Todo eso no va a desaparecer en un momento. Tu mente no está acostumbrada a que la dirijan. Está acostumbrada a ser caótica, y ahora estás comenzando a dirigirla de una manera útil y significativa.

Escucha al Conocimiento, y sabrás que es la verdad. Practicarás esto, y el Conocimiento te dará cosas sencillas para hacer o para no hacer. Te prepara para las decisiones mayores que vendrán, que aún no estás listo para tomar. No con certeza o coraje. Empieza con cosas pequeñas, y mantén una lista de preguntas que sean simples y directas, que requieran una respuesta positiva o negativa, porque es así como el Conocimiento te responderá al principio. Será un sí o un no. Pon todas las preguntas de esta forma, y comenzarás a experimentar las respuestas dentro de ti.

El Conocimiento no es como tu intelecto. No compara ni contrasta, siempre en un estado de confusión y debate. Está absolutamente seguro de a dónde te está llevando y a dónde debes ir. No responderá a preguntas que no tengan nada que ver con esto, así que debes hacer las preguntas que sean más importantes y no jugar aquí, porque si lo haces, el Conocimiento permanecerá en silencio. Si haces una pregunta y la expresas de forma que requiera una respuesta positiva o negativa, asegúrate bien de que realmente deseas que esa pregunta sea contestada. Si no estás seguro de ello, no preguntes. No juegues aquí. No hagas el tonto.

El Conocimiento te retendrá de muchas cosas. No estás acostumbrado a retenerte tú mismo, y por eso tu vida ha sido una sucesión de dilemas e incluso de catástrofes. El Conocimiento te reservará para algo mayor. Pero antes, tienes que dejar de cometer los mismos errores, de hacer las mismas tontas suposiciones, de tomar las mismas decisiones sin sentido. Debes reducir la velocidad. Debes detenerte. Debes tomarte tiempo para practicar la escucha —escuchando al Conocimiento; escuchando para desarrollar la habilidad de escuchar, la intención y la capacidad de escuchar dentro de ti mismo.

Las personas se sientan durante cinco minutos, y al no conseguir una importante percepción interna piensan que no funciona, pero ellas no están practicando nada. Y las respuestas que reciben generalmente se las dan ellas mismas de todos modos, y por tanto es todo un ejercicio de estupidez.

Tú haces esto porque necesitas saber a dónde vas en la vida, y lo necesitas para encontrar el Poder Mayor que puede guiarte y llevarte a esas personas y a esas oportunidades que son esenciales para tu éxito y tu realización. Estas son cosas que no puedes proporcionarte por ti mismo y que no puedes averiguar con tu intelecto. Pero el poder y la presencia del Conocimiento residen más allá de los límites y el alcance del intelecto. Eso es lo que lo hace poderoso. Eso es lo que hace que sea puro e incorruptible. Y esa es la gran fuerza que ahora debes encontrar dentro de ti mismo y que debes promover en los demás.

Que esta sea tu comprensión.

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