Tu Relación con Tu Familia Espiritual

Traducción del capítulo 5 del libro “Relaciones y Propósito Mayor”, según fue revelado a Marshall Vian Summers. 

Tu familia espiritual está contigo ahora. Por lo tanto, es imposible estar solo.

¿Qué es tu Familia Espiritual? Tu Familia Espiritual está comprendida tanto por las relaciones que tengas completamente recuperadas hasta ahora, en tu evolución general en la vida física, como por aquellas relaciones que tienes el propósito de reclamar ahora y en el futuro. Tu Familia Espiritual es tu grupo de aprendizaje. Esto significa que no eres solo un individuo, eres también parte de un grupo. Debido a que aún no has recuperado plenamente las relaciones en la vida, no puedes recuperar plenamente tu relación con Dios. Primero debes recuperar tu relación con los demás para avanzar hacia la plena experiencia de tu relación con Dios.

A medida que tu deseo y capacidad de relación crecen, también lo hará tu comprensión y aprecio por Dios. Es por esto que hay muchas experiencias diferentes de Dios y por lo que algunas de estas experiencias pueden parecer bastante contradictorias entre sí. Esto se debe a las diferencias en comprensión y capacidad de experimentar a Dios de las personas. Así, hay un pequeño Dios, un Dios de tamaño medio, un gran Dios, un Dios magnífico y, finalmente, un Dios sin límites. Es por esto que es inútil discutir sobre Dios. Debes darte cuenta de que las personas tienen diferentes capacidades para la experiencia y por lo tanto extraerán diferentes conclusiones. Por cierto, tu comprensión de Dios nunca debería ser una conclusión. Esto te permitirá crecer y expandirte.

Has venido al mundo para servir a tu Familia Espiritual. Algunos miembros de tu Familia Espiritual están en este mundo en este momento, algunos se encuentran en otros mundos y algunos de ellos no están, en absoluto, en la realidad física. Has venido al mundo para tu propio progreso y para el progreso de tu grupo. A medida que tu grupo progrese y se expanda, será capaz de unirse con otros grupos, y luego, como ríos uniéndose unos con otros en cuerpos cada vez mayores de agua que fluye, encontrarás tu camino de regreso a Dios, que es la fuente y el destino de todas las relaciones.

La realidad de tu Familia Espiritual es muy importante, aunque no será fácil de entender. Aquí el énfasis debe estar, más que en las ideas, en la experiencia. En efecto, puede pasar mucho tiempo antes de que puedas comprenderlo plenamente. El valor de esta idea de Familia Espiritual es demostrarte que tienes una contribución que hacer a otros que es de vital importancia y que tu deseo de avance espiritual no es egoísta, sino que nace de la contribución y la dedicación verdaderas. En este sentido, te darás cuenta de que habrá ciertas personas en este mundo, tal vez solo unas pocas, con las que puedes unirte completamente. Entonces, tu unión será tan intrínseca, tan completa y tan armoniosa que estará en completo contraste con tus intentos de compromiso con otras personas. Aquí encontrarás a los miembros de tu Familia Espiritual, y aquí necesitarás aprender cómo involucrarte correctamente, dependiendo de la actividad que compartiréis juntos. Puedes encontrar a un miembro de tu Familia Espiritual, pero es posible que no seáis capaces de participar juntos porque ninguno de vosotros esté listo.

Estas relaciones te enseñan sobre Dios, porque son intrínsecas. Os conocéis unos a otros desde antes. Pues vuestra experiencia del otro no nace de experiencias de vidas pasadas, sino que es creada enteramente más allá de la realidad física. Has tenido experiencias de vidas pasadas con muchas personas que no son parte de tu Familia Espiritual. Tu Familia Espiritual es un grupo pequeño. Sin embargo, has tenido experiencias de vidas pasadas con miles y miles de personas

La experiencia de la Familia Espiritual es algo muy raro y especial. Puede generar un enorme poder espiritual si puede discernirse correctamente y si tu participación con la otra persona puede establecerse correctamente. Aquí es posible cometer graves errores con otro miembro de tu Familia Espiritual. Aun así, en esta relación, la posibilidad para la contribución, para el descubrimiento y para el progreso es tan grande, que representa una experiencia milagrosa.

No pienses que has conocido a un miembro de tu Familia Espiritual, porque esto solo puede saberse, y entonces, su valor solo será determinado por lo que podáis hacer juntos. Si eres una pieza de un puzle, entonces tu Familia Espiritual es un gran conjunto de piezas que ya se han unido. El encuentro con un miembro de tu Familia Espiritual confirma tu diseño, tu forma y lo bien que puedes encajar con otro una vez que estéis correctamente comprometidos. Esta relación confirma tu propósito superior y la realidad de tu relación con Dios. Te recuerda a tu Antiguo Hogar. Te recuerda tus acuerdos y compromisos antes de venir al mundo,  para servir al mundo y a tu Familia Espiritual. La participación en esta relación activa tu naturaleza espiritual y pide el desarrollo concreto de tus habilidades. Esto enciende el poder espiritual y la responsabilidad dentro de ti, pues estos siempre deben acompañarse el uno al otro.

No tienes que preguntarte, “¿Es esta persona, que me gusta, una parte de mi Familia Espiritual?” Eso no es importante. Lo importante aquí es que varios individuos en el curso de tu vida llegarán a tu proximidad y activarán una antigua memoria de tu Antiguo Hogar y llamarán por ti a un poder que casi nunca has discernido dentro de ti mismo. Estas relaciones son intensamente poderosas, y deben ser interpretadas adecuadamente porque cometer errores aquí puede ser muy costoso.

El valor de introducir la realidad de tu Familia Espiritual también tiene un segundo beneficio importante. Te da una perspectiva más amplia sobre la naturaleza de tu verdadera evolución en la vida. Reconociendo que ya te has unido con un cierto número de individuos y dándote cuenta de que toda evolución puede medirse en términos de alcance y capacidad de experimentar relaciones, puedes comenzar a ver el proceso evolutivo. Aquí verás cómo tus interacciones con otros son esenciales para tu bienestar y cómo ellas son básicas para tu éxito y tu empoderamiento en la vida.

Encontrar a un miembro de tu Familia Espiritual te dará la mayor experiencia posible de relación verdadera con otro que puedas tener en el mundo. Ese es el valor de este encuentro. Pero con este reconocimiento viene la responsabilidad. Aquí la exigencia de que percibas esta relación y participes en ella correctamente es de suma importancia. Por lo tanto, cuanto mayor sea el logro, mayor será la exigencia.

Eres parte de un creciente grupo de personas. A medida que tu grupo crece, puede unirse a otros grupos. De esta manera, el universo vuelve a la totalidad y a la unidad. Entonces el puzle de muchas piezas en tu mundo y el puzle de muchas más piezas en el Universo —en general— se unen para hacer una gran imagen.

Es posible que puedas experimentar la realidad de Dios al unirte completamente con otra persona. Esto no tiene paralelo con ninguna otra cosa que puedas experimentar en el mundo. Nada en el mundo puede, de ninguna forma, competir con ella en valor, en magnitud y en beneficio duradero. Sin embargo, la experiencia no durará porque tu participación debe crecer. El propósito de reunir a dos miembros de una Familia Espiritual es activar el Conocimiento y generar verdadera contribución. Si esta contribución no se hace o si su desarrollo no se fomenta, entonces, tu reconocimiento del otro será preliminar y no durará. Para activar esta relación, para volverla verdaderamente activa, ambos deben entregarse completamente a su propósito, juntos. Solo entonces la experiencia volverá y crecerá.

Hay un tercer aspecto para entender el valor de tu Familia Espiritual, y que es, el de reforzar la idea de que no puedes unirte con las personas al azar. Tu pieza del puzle no encajaría con las de ellas. Aunque podáis amaros mucho mutuamente y tengáis un gran sentido de afinidad y resonancia espiritual, la relación no tendrá esa dimensión superior. Esto te dará los criterios necesarios para discernir a aquellas personas con las que necesitas llegar a estar comprometido. Esto evitará que te involucren en una relación divisiva o inadecuada, lo cual es una gran causa de la miseria humana en el mundo.

Existe un Plan, y porque el Plan sirve a la recuperación del Conocimiento y a la recuperación de relaciones verdaderas, exige compromisos específicos con personas específicas. No pretendas, entonces, que eres Dios, tratando de reorganizar el mundo hacia tu idea de perfección o plenitud o unidad. De hacerlo, solo te engañaras una vez más y te obligaras a utilizar las relaciones para satisfacer tu idealismo, lo que a su vez requerirá que te conviertas en un opresor y una víctima del error. No es esto lo que está previsto para ti. No es esto lo que Dios quiere para ti, y no es esto lo que tu Conocimiento requiere que hagas.

Puedes pensar que tus ideas representan la verdad sobre el amor, la armonía y la paz. A pesar de que tener grandes ideas puede ser necesario al principio, para darte un énfasis positivo, de ninguna manera ellas pueden competir con la experiencia genuina, y deben ser vistas solo como un primer paso que debe ser superado en el tiempo. Por lo tanto, tendrás que trascender tus ideas sobre tus relaciones de manera que puedas ser capaz de experimentarlas realmente. Entonces, tendrás que trascender tus ideas sobre el otro con el fin de experimentar al otro. Tendrás que trascender tus ideas sobre el mundo con el fin de experimentar al mundo. Y en última instancia, tendrás que superar tus ideas sobre la Familia Espiritual a fin de experimentar tu propia Familia Espiritual.

Hay un cuarto beneficio en la introducción de este nuevo entendimiento, y es que tu Familia Espiritual está contigo ahora. Los que no están en la realidad física están contigo ahora y puedes experimentar su presencia. Esta será tu experiencia de la presencia espiritual. Tus Maestros Internos te ayudarán a cultivar y nutrir estas asociaciones crecientes para que tu experiencia de la presencia espiritual y tu capacidad de experimentar afinidad con otras personas, puedan crecer.

Tu Familia Espiritual está contigo ahora. Por lo tanto, es imposible estar solo. Aunque tu cuerpo pueda no estar rodeado de otros cuerpos que reconozcas, y aunque pueda parecer que estas separado de tus seres queridos mientras estás en el mundo, tu Familia Espiritual, que son aquellos que amas por encima de todos los demás, están contigo ahora. Compartirás pensamientos con ellos porque vuestras mentes están unidas. Las ideas vendrán a tu mente desde sus mentes y las ideas llegaran a sus mentes desde tu mente porque estáis unidos. Lo que los hace parte de tu Familia Espiritual es que te has unido con ellos lo suficiente para participar en una asociación superior. Esta asociación trasciende tu vida entera. ¡Cuán grande es! Se trata de una creación permanente.

Nada en el mundo puede separarte de tu Familia Espiritual. Incluso si, mientras estás en el mundo, haces mal uso de una relación con un miembro de tu Familia Espiritual, vosotros no podéis ser separados. Esa es la simiente de la verdadera devoción. Esto permite a tu relación llegar a su máxima expresión,  que es expresar tu relación con Dios. Haces esto, no conceptual o teóricamente, sino en términos de dedicación, devoción, compatibilidad y contribución.

La realidad de tu Familia Espiritual se está introduciendo por una quinta razón, que es proporcionar los medios mayores y más inmediatos de experimentar a Dios. La mayor alegría, la fuerza más grande, el mayor empoderamiento y la mayor contribución, provienen de esto. Por lo tanto, no creas que tu Familia Espiritual es una idea confusa. Es la fuente misma de tu bienestar. Es el mayor fundamento en tus relaciones. Esta representa la afinidad real que aun puedes experimentar. Representa la mayor oportunidad para las relaciones, mientras estás en el mundo.

Todo el mundo es parte de una Familia Espiritual, aunque no todo el mundo está preparado para experimentar a su Familia Espiritual. A quienes estás destinado a conocer, está predeterminado antes de venir al mundo porque existe un Plan. El Plan organiza a todos los seres separados en un flujo evolutivo donde las personas se unen a niveles más y más altos, cada vez más inclusivos hasta alcanzar a Dios, que es la experiencia de unión completa. Cuanto mayor sea tu capacidad y nivel de relación con otro, mayor será tu capacidad y tu nivel de experiencia de Dios.

Existe separación en el mundo, pero solo para que la separación puede ser trascendida. Porque Dios no niega lo que existe en el mundo, sino que lo emplea en su favor. Empleas la separación para ponerte aparte. Dios usa la separación para unir. Empleas la separación para satisfacer objetivos egoístas. Dios usa la separación para que las personas se realicen. Dios no niega lo que ha creado, Dios solo le da un propósito superior. Dios le da a tu cuerpo y tu mente un propósito superior. Dios da a tus emociones un propósito superior. Dios da a tu imaginación un propósito superior. Dios le da a todas tus facultades mentales y físicas un propósito mayor. Dios no dice que tu separación no existe. Dios dice: “Usare tu separación para ayudarte”.

 Es muy importante que veas aquí la diferencia. Entonces, no confundas la realidad última con la realidad temporal, porque no pueden compararse. Ellas son totalmente diferentes. No confundas la realidad física con la realidad espiritual porque son diferentes, y debes funcionar de manera algo diferente dentro de cada ámbito. Por ejemplo, debes aprender a ser cauteloso mientras estás en la realidad física, ya que es fácil lastimarte y destruir tu cuerpo, incluso por accidente. Pero no necesitas tener el mismo cuidado en el reino espiritual. En este, debes aprender discernimiento, pero de forma diferente a como disciernes los acontecimientos físicos. Así que, aunque hay similitudes en todos los reinos, sus funciones específicas son diferentes. Esto se hará evidente a medida que aprendes estas cosas y no requerirán mucha especulación de tu parte.

Si piensas en tu Familia Espiritual de acuerdo con el entendimiento que se está presentando aquí, comenzarás a darte cuenta que es muy, muy importante. Estás en el mundo en busca de tu Familia Espiritual. Eso es parte de tu propósito aquí. Sin tener ninguna Familia Espiritual, tus motivaciones para estar en una relación serían bastante aleatorias. No tendrías ninguna capacidad real para discernir con quién estar y con quien no estar. No habría plan para la unión; no habría plan de recuperación. No habría dirección real para el desarrollo espiritual. No tendrías Maestros Internos, porque estos representan la fuerza que sirve a tu Familia Espiritual. Esto solo te dejaría unirte con otros basándote ​​en el miedo, la preferencia y la conveniencia, que apenas proporcionan una base para una vida con sentido. Esto difícilmente permitiría a una relación sobrevivir los retos y las dificultades de estar en el mundo. Mira las relaciones disgregadoras a tu alrededor,  y date cuenta de su enorme costo. Alégrate de que esté disponible una alternativa. Y alégrate de ser parte de una Familia Espiritual, porque esto te da el discernimiento necesario para buscar a esas personas con las que debes aprender y con quienes estas destinado a comprometerte.

Las Familias Espirituales existen porque Dios tiene un plan. Las Familias Espirituales parecen estar separadas, pero solo para que la separación pueda terminarse. Entonces, sé feliz, de poder buscar a esas personas con quienes tienes el propósito de involucrarte y de que no sea necesario tratar de unirte con aquellos con quienes no encajas. Alégrate de que se te da la perfección en tu compromiso con otros. Porque incluso en el mundo, la perfección se puede experimentar de esta manera.

Tu Familia Espiritual está contigo. No estás solo. Ellos están aquí para servirte, para nutrirte, para empoderarte y darte las verdaderas habilidades de discernimiento y de compromiso adecuado en tus relaciones. Y están aquí para darte el valor y las habilidades necesarias para convertirte en un colaborador en el mundo. Te han enviado al mundo para dar y para reclamar ciertas relaciones para un propósito superior. Ellos no te enviaron al mundo simplemente para aprender a escapar de la vida, porque no hay escape de la vida hasta que tus verdaderas relaciones han sido recuperadas. Las relaciones son todo lo que puedes llevarte contigo más allá del mundo. Todas tus posesiones mundanas, tu cuerpo físico, el significado de tu nombre y la gloria de cualquier fama que establezcas por ti mismo, todas son dejadas cuando salgas de aquí.

Lo que permanece es la recuperación de las relaciones. Es por eso que tienes una Familia Espiritual, porque éstas son las relaciones que has reclamado. Dios quiere que reclames solo ciertas relaciones mientras estás aquí. Una vez reclamadas, tu trabajo estará completo, llevarás a estos individuos contigo a tu Antiguo Hogar y tu Familia Espiritual crecerá. Si todos hicieran esto, todos estarían incluidos, y serían capaces de unirse.

Tú, que difícilmente puedes unirte a alguien, no puedes esperar unirte a la humanidad entera, ni ciertamente con Dios. Sin embargo, esa no es la exigencia del mundo, y no es el entorno de aprendizaje del mundo. El entorno de aprendizaje del mundo está para que puedas aprender a unirte con otro en verdadero propósito, guiado por el Conocimiento, en honor de tu Familia Espiritual. De esta manera, el Conocimiento se mantiene vivo en el mundo. De esta forma, tu propósito aquí se cumplirá. De esta manera, lo que es real y genuino seguirá estando activo en el mundo y guiará al mundo en su evolución.

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