Seguir la Presencia

Traducción de la Revelación titulada “Following the Presence”, tal como la recibió Marshall Vian Summers el 17 de febrero, 2008 en el Boulder, Colorado, EE.UU.

Hay una mente mayor dentro de ti, una mente mayor que el Creador de toda vida ha puesto dentro de ti —para guiarte, protegerte y llevarte a tus mayores logros en la vida—. Esta mente más profunda es muy diferente de la mente con la que piensas —tu intelecto, tu mente mundana—, que ha sido condicionada y formulada en respuesta al mundo y a todas las influencias que vienen de tu familia, tu cultura, tu religión y demás.

Pero hay una mente más profunda dentro de ti, la mente del Conocimiento. Es de ella de donde vienen tus percepciones más profundas. Es de ella de donde vienen los impulsos que te refrenan de tomar malas decisiones, de comprometerte en relaciones que no tienen futuro ni propósito real. Es desde el Conocimiento, pues, que viene la dirección real de tu vida. El Conocimiento cuenta ya con un plan para tu vida, porque viniste al mundo con un propósito mayor, con una misión específica que descubrir y cumplir, y con ella la necesidad de encontrar a las personas que formarán parte de esta misión y te permitirán descubrirla y expresarla plenamente.

Es como si tuvieras dos agendas completamente diferentes. Tienes tu agenda personal, que representa tus metas, tus planes, tus valores y las cosas que piensas que debes tener para estar a salvo, protegido y feliz. Luego tienes una agenda más profunda, una agenda que fue establecida antes de que vinieras al mundo: una meta, un regalo, un conjunto de actividades, una contribución única para satisfacer una necesidad específica en el mundo. Sin embargo, tú vives en tu agenda personal, que es reforzada constantemente por el mundo que te rodea —por tus relaciones, por tus actividades, por tus hábitos, etc.

Desde la perspectiva de tu agenda personal no puedes entender, no puedes averiguar cuál es esta agenda más profunda. Porque no es de tu creación. No es algo que des forma basándote en tus miedos, deseos y preferencias. Es algo completamente distinto, y te parecerá profundamente misterioso, especialmente al principio. Es solo siguiendo esta agenda más profunda, siguiendo la presencia del Conocimiento, que comenzarás a descubrir lo innatamente cierta que es para ti. Y resonarás con ella cada vez más completamente a medida que avances.

Pero comenzar este viaje puede ser muy difícil y extremadamente confuso, porque vives dentro del contexto de tu agenda personal —tus planes, tus metas, tus actividades, tus hábitos—. Te identificas con estas cosas y con las peculiaridades de tu personalidad: tus gustos, tus preferencias y todo lo demás que utilizas para identificarte, como si eso fuera lo que eres, como si fueras solo un cuerpo y una colección de comportamientos. Las personas se identifican con sus pensamientos, con sus creencias, pensando “esto es lo que soy”, y llaman a sus pensamientos y creencias la verdad —la verdad para ellas, y a veces proclaman que es la verdad para la vida entera—. Algunas personas incluso afirman que sus ideas son la verdad de Dios. Por supuesto, esto es ridículo y extremadamente tonto y arrogante, pero muchas personas afirman esto.

El verdadero significado de la espiritualidad está imbuido en la agenda más profunda dentro de ti. El propósito de tu espiritualidad, la realidad de tu espiritualidad, están integrados en la agenda más profunda dentro de ti que llevas como un cargamento secreto, sin descubrir, mientras intentas todavía vivir tus ideas y tus preferencias, acomodarte a las expectativas de otros, buscar la aprobación de los demás, tratando de sobrevivir en el mundo exterior, donde todos están tratando de seguir sus agendas personales y donde la cultura misma establece estas agendas, dándoles enfoque y objetivos y controlándolas en un grado muy alto.

Independientemente de lo políticamente libre que puedas ser en tus circunstancias, si no has comenzado a construir una conexión con la agenda más profunda dentro de ti, en realidad no eres libre. Todavía estás siendo gobernado por los dictados de tu cultura, por las expectativas de los demás, tal vez por las creencias de tu religión primaria. Incluso tu agenda personal la crean fundamentalmente los demás. La construyes y absorbes de tu entorno, algo que has estado haciendo desde el día que naciste. El mundo ha estado diciéndote quién eres, y qué eres, y qué debes hacer, y qué tienes que creer, y qué no tienes que creer, y con quién debes asociarte, y con quién no debes asociarte. Si a esto le añades la religión, bueno, entonces el dilema se vuelve aún más profundo y más complicado.

Pero a pesar de todo esto hay una realidad más grande dentro de ti, una inteligencia mayor dentro de ti que no está condicionada por el mundo, que no se ve amenazada por el mundo, que no busca la aprobación y el acomodamiento. Está aquí en una misión. Toda su atención se centra en ponerte en contacto con esta misión, en conectarte con las personas que serán significativas e importantes dentro de esta misión, en llevarte a la gran necesidad en el mundo que hará salir de ti esta misión, porque no puedes descubrirla por ti mismo. Debe ser llamada a salir de ti. Debes ser estimulado por un mayor conjunto de eventos. Son estos los que te conectarán con el mundo y te ayudaran a superar tu sensación de aislamiento y separación.

Sin embargo, comenzar el viaje es difícil y tienes muchos umbrales importantes a lo largo del camino. Al principio debe haber algo que traiga esto a tu conciencia: la realidad de que tu vida actual realmente no está satisfaciendo algo en lo profundo de ti; que el tener más y más —más placer, más posesiones, más actividades estimulantes, más escape del mundo, más riqueza, más poder— realmente no está satisfaciendo algo fundamental dentro de ti. Y que hay algo más. No puedes definirlo. Puedes darle un nombre, pero sigue siendo misterioso, como si algo diferente estuviera llamándote o incitándote o haciéndote señas. Y todo lo demás que estás intentando hacer para cumplir tu agenda personal no está satisfaciendo esta necesidad más profunda.

Miras a tu alrededor y te das cuenta de que nadie sabe realmente quién eres, excepto tal vez una o dos personas si eres muy afortunado. Y tú no sabes realmente quiénes son los demás. Hay mucho movimiento sin mucho sentido. Tratar de satisfacer solo tu agenda personal es insatisfactorio. Te deja vacío y frustrado. Incluso si tienes éxito en el cumplimiento de tus metas, el éxito es de corta duración y fugaz. La vida así solo es una lucha —una lucha por ser, hacer y tener, una lucha por mantenerte lejos de los peligros, las privaciones, la pobreza y el infortunio—. Es desesperante y estresante.

En algún momento, a través de la decepción, la desilusión o algún tipo de encuentro significativo con otra persona, el recuerdo de tener una misión más profunda en la vida es estimulado de alguna manera, y empiezas a gravitar hacia ella. Incluso dando muy pocos pasos —y aparentemente insignificantes—, sientes desde el principio que hay algo más en tu interior que debes descubrir, que debes llegar a saber, que necesita ser, al menos, parte de tu vida.

Es confuso, porque no encaja dentro de tu agenda personal. Es algo misterioso. No está definido por el mundo. Intentas darle un nombre y una explicación, pero no obstante sigue siendo un misterio. Es la gran atracción de Dios. Es una atracción que ya está dentro de ti, porque Dios la puso ahí. Puedes formular cualquier creencia [que quieras] acerca de ella. Puedes incluso tomar una postura muy firme en tu creencia en ella, pero ella sigue siendo más grande que tú. Todavía desafía la definición. Puedes afirmar que tu religión es la única religión verdadera, pero esto que hay dentro de ti está más allá de tu comprensión.

Si comienzas a seguir su atracción, su llamada, y puedes comenzar a crear un lugar en tu vida para ella, entonces comenzarás a sentir que hay una mayor integridad en tu interior. Comenzarás a ganar una confianza que nunca podrías tener de otra forma —no una confianza arrogante, sino una confianza basada en una asociación más profunda.

Al comenzar este viaje mayor, alcanzas umbrales a lo largo del camino en los que tienes que elegir entre algo que quieres y algo que realmente sabes, entre algo que crees que debes tener o que algún otro dice que debes tener, y algo en ti que te está llevando en una dirección diferente. Son como puertas en tu viaje. Llegas a este umbral, a esta puerta, y tienes que elegir si pasarás por esa puerta y qué seguirás dentro de ti. Estos umbrales pueden ser muy importantes, y, sobre todo al principio —y de hecho a lo largo de todo el camino—, tratan principalmente con las relaciones con las personas. Tu viaje no incluye necesariamente a las personas que has añadido a tu vida o de quienes te has vuelto dependiente o a quienes crees que debes tener o cuyas expectativas sientes que debes cumplir.

Con la excepción de tus hijos, a quienes debes atender hasta que sean adultos, las otras relaciones pueden ser desafiadas por el poder, la presencia y la guía de este Conocimiento dentro de ti. Esto puede conducirte a un gran dilema y a un gran reto en cuanto a qué honrarás en tu vida y qué seguirás. Y revelará el grado en el que te has acomodado a otras personas —personas a las que has entregado la autoridad de tu vida—, el grado en el que has perdido el rumbo y has llenado tu soledad y tu vacío con otros, otros que quizá no sean capaces de hacer este gran viaje contigo.

Es por eso que es tan importante construir primero tu relación con el Conocimiento antes de comprometerte con personas, lugares, carreras profesionales y actividades. Esto es lo que significa buscar en primer lugar el reino de Dios: construir tu relación y conciencia de esta agenda más profunda dentro de ti. Si puedes hacer esto al principio, ello creará luego un contexto más amplio para tus relaciones, y te informará de con quién puedes estar y con quién no, y de cómo estar con esas personas con las que estás destinado a asociarte. ¿Cuál es la forma apropiada para vuestra relación? Con el tiempo, esto terminará toda la confusión sobre las relaciones y te dará los criterios necesarios que necesitarás para saber con quién estar y cómo estar con esos individuos de forma apropiada, de modo que el verdadero significado y valor de vuestra relación os pueda ser revelado a ambos.

Sin esta orientación más profunda, sin este discernimiento, las relaciones son extremadamente arriesgadas e implican un gran costo y peso. Las personas están jugándose su existencia. Están jugándose su libertad. Están jugándose sus vidas, entregándolas a personas y situaciones que no representan una promesa verdadera para ellas, que no están realmente conectadas con el criterio más profundo, la agenda más profunda que existe en su interior y sigue sin descubrir.

Las personas, por supuesto, quieren negociar y tenerlo todo. No quieren renunciar a nada. Quieren riqueza y poder y amor, y tienen miedo de que… todas estas cosas les sean arrebatadas. Pero la verdad es que la riqueza, el poder y el amor son inherentemente destructivos a no ser que estén conectados con el propósito mayor que vive dentro de ti y que has traído al mundo. No existe prohibición contra la riqueza, el poder y el amor si estos están conectados honestamente a esta agenda más profunda dentro de ti, en la que serán llamados y serán necesarios. De hecho, nadie podrá llevar a cabo su mayor propósito en solitario. Todos necesitaran relaciones significativas para tener éxito, porque el Plan de Dios requiere terminar la Separación para sacarte del aislamiento y la fantasía y liberarte de la prisión de tus propias ideas y las asociaciones no saludables que tiendes a hacer con otras personas, así como de las obligaciones que te detienen y te impiden realizar aquí tu naturaleza y propósito verdaderos.

Tu relación con el Conocimiento representa tu relación con Dios. Es así como Dios te habla. Puede que no lo escuches como una voz. Puede que sea un sentimiento, una imagen, un sonido, o una voz. Cada persona experimenta el poder y la presencia del Conocimiento de manera diferente, de acuerdo a su orientación individual. Pero la verdad sigue siendo que hay una agenda mayor en tu interior, un mayor poder dentro de ti, y este te proporcionará las verdaderas relaciones, las relaciones del destino. Te proporcionará la involucración y el trabajo verdaderos para ti en el mundo. Te dará un poder que el mundo no entiende, un poder que viene de dentro en vez de recibirlo desde afuera.

Esto es lo que te libera de la confusión, la ambivalencia, la condena, el odio a ti mismo y las creencias, actitudes y hábitos autolimitantes. Porque si sigues esto hasta el final, todo lo que no es verdadero te será revelado y se desvanecerá con el tiempo. Todo lo que no representa tu verdadera vida mayor y tu propósito mayor para estar aquí, se te dará a conocer y tenderá a desaparecer.

Tal vez todavía seguirás siendo una persona con debilidades y atracciones insanas. Seguirás siendo falible. No serás perfecto. No serás todopoderoso. Pero estarás siguiendo algo que es todopoderoso, que te dará fuerza y ​​confianza y evitará que te hagas daño y hagas daño a los demás.

Te estás conectando ahora con algo de la máxima importancia, algo que es central en tu vida, que está satisfaciendo la necesidad más profunda de tu alma. Todavía eres una persona y sigues siendo falible. Todavía tienes tus debilidades y tu idiosincrasia, pero hay otra cosa en ti —una presencia, un poder, un compromiso con la vida, un enfoque y una integridad que van a impresionar e inspirar a otros.

Cuando alguien tiene una gran presencia, lo que realmente significa es esto. No es la fuerza de su personalidad. No es la afirmación que hagan de sí mismos o su fuerza de voluntad. Es la presencia que está con ellos —la presencia del Conocimiento, la mente más profunda en su interior— lo que se ha vuelto predominante, y su intelecto, su mente mundana personal, está siguiendo y sirviendo a este mayor poder que tienen dentro. Este es el verdadero significado de alcanzar una mayor integridad. Esto es lo que significa ser fiel a uno mismo, lo cual es ser fiel al Conocimiento y seguir la agenda más profunda en la vida de uno mismo.

Como hemos dicho, al principio todo es muy confuso, porque el poder y la autoridad reales están cambiando gradualmente desde la dominación de tu mente personal en todas sus prepotentes creencias, actitudes, compromisos y condena de los demás, a un tipo diferente de poder dentro de ti. El cambio ocurre gradualmente para que puedas empezar a adaptarte a él, entenderlo y aprender de él. Porque es esta transición de ser dirigido desde el exterior a ser dirigido desde el interior, dirigido por el Conocimiento, la que te enseñará y te dará la sabiduría que necesitarás para poder asistir a otros y cumplir con tu misión —lo cual requerirá una comprensión y una mayor capacidad de reconocer, experimentar y seguir este mayor poder y esta mayor agenda dentro de ti.

Por tanto, a través de esta transición obtienes la humildad necesaria, porque te das cuenta de que se trata de algo más grande que tú, que sin embargo requiere tu completa participación y depende de tu honestidad, tu integridad, tu compasión y tu amor por las personas en el mundo. [El Conocimiento] te necesita tanto como tú lo necesitas. Él te cambia, pero realmente tú no puedes cambiarlo a él. Él ilumina tu vida, pero él ya está iluminado.

Tal vez en tu vida estás llegando a uno de los umbrales importantes donde tienes que elegir de nuevo, donde tienes que tomar una verdadera decisión en la vida sobre qué vas a seguir y qué vas a hacer. Has llegado a una puerta en el camino, una puerta que está esperándote y que debes tener la fuerza para abrir y atravesar.

Muchas personas piensan que deben apoyarse en el poder de Dios, pero Dios debe apoyarse en tu fuerza e integridad, porque el regalo de Dios para el mundo está llegando a través de las personas. Estás trayendo al mundo lo que el mundo no puede darse a sí mismo, que es compromiso e inspiración, compasión y cuidado, así como crear lo que se necesita para las personas. Esto es diferente a tratar de satisfacer las ambiciones y deseos de uno mismo. Todos estos son parte de la agenda personal que uno tiene para sí mismo. Esto es realmente muy diferente, como ves. No puede compararse.

Cuando llegas a una de estas puertas, no estás seguro de qué es el Conocimiento y qué es la ambición. No estás seguro de estar tomando la decisión correcta. Hay una bifurcación en el camino. ¿Por dónde irás? Hay un montón de razones por las que deseas ir en una dirección. Existe la promesa de riqueza, de seguridad, de aprobación, de aceptación social, de reconocimiento de los demás. Pero luego, en el otro lado, bueno, nada de esto parece estar realmente garantizado. Pero hay algo dentro de ti que te insta a ir allí. Tal vez se te ha presentado una oportunidad, pero dentro de ti, en el Conocimiento, no hay respuesta. Si no es un “sí”, es un “no”. Esa es la certeza del Conocimiento.

A veces, hay condiciones que deben establecerse antes de que puedas estar de acuerdo con algo. Eso es apropiado. Eso está muy bien. Pero tiene que ser fundamentalmente la decisión correcta. En esto no hay negociación alguna si estás siendo fiel a ti mismo. No puedes llegar a un acuerdo y tener ambas cosas. No puedes viajar ambas rutas si hay una bifurcación en la carretera. No puedes llevar contigo a las personas que no están dispuestas a ir, que no sienten este llamado, que no tienen una afinidad natural con él. Tal vez no es su momento ni su lugar para sentir el poder del Conocimiento en su interior.

Elegir al Conocimiento sobre otras cosas que parecen ser atractivas y que incluso son consideradas necesarias, te fortalecerá enormemente. De nuevo, esto forma parte del cambio de autoridad dentro de ti desde tus ideas al Conocimiento, desde tus creencias y expectativas al Conocimiento, desde tus miedos e inseguridad al Conocimiento.

Así es como Dios te salva. Así es como Dios te redime, colocando en tu interior una mayor voz y un mayor propósito que tú solo puedes aprender a responder y seguir tan clara y honestamente como puedas. Al final de la vida Dios no disipa simplemente este mundo; disipa tu conciencia mundana, porque eso lo que crees que eres. Te realizas y te redimes llevando a cabo el mayor propósito que te ha traído al mundo. Así es como finaliza la Separación. Así es como recuperas tu fundamental relación con Dios y con tu familia espiritual —aquellos que han sido llamados a apoyarte y asistirte tanto dentro del mundo como más allá.

No hay día del juicio final. Eso es ridículo. Dios sabe que sin el Conocimiento solo puedes cometer errores en esta vida. Sin el Conocimiento vivirás una vida de compromiso y frustración, de ira y resentimiento. La necesidad de tu alma no estará satisfecha. Estarás insatisfecho. Culparás a los demás y al mundo por tu insatisfacción. Serás fundamentalmente infeliz. A pesar de lo agradable que sea lo que te rodea, a pesar de cuánta riqueza puedas adquirir, estarás fundamentalmente insatisfecho, porque no habrás cumplido con tu mayor propósito para venir a este mundo. Te habrás entregado a otras cosas. Habrás sido seducido por el mundo. Pero esto no enoja a Dios, porque sin el Conocimiento solo puedes ser seducido por el mundo; solo puedes crear alguna otra identidad para ti mismo y tratar de vivir según tu agenda personal, que en gran medida ha sido creada para ti por las influencias que te rodean.

Tu redención viene de tomar los Pasos al Conocimiento y seguir la orientación y la dirección del Conocimiento lo más fiel, paciente y honestamente que puedas. Esto es eminentemente práctico, ya que conduce a una acción fundamental. No es como tener un romance con la presencia Angélica. No es simplemente complacerte a ti mismo en el éxtasis.

Eso no es realmente el viaje, como ves, porque viniste al mundo a trabajar, a lograr algo, a encontrar a ciertas personas y lograr algo con ellas atendiendo una necesidad real en el mundo. Este no es un camino de realización personal donde encuentras la cosa más agradable que hacer en la vida y te entregas a ella. Eso solo lleva a una frustración y miseria mayores, porque no cumple con la necesidad del alma. Esto no es una indulgencia egoísta. No es ser irresponsable con los demás, comprometiéndote con tu propio éxito y felicidad. Esa es tu agenda personal. El conocimiento está aquí para ponerte al servicio de las personas y del mundo y conectarte con personas en el mundo mediante una actividad y contribución significativas.

Las personas están muy confundidas sobre el objetivo y el propósito de la religión y la espiritualidad. Piensan que es algún tipo de subordinación a un dios extraño, o bien creen que es el camino de la felicidad y satisfacción personal. Desde su agenda personal y su mente personal no pueden ver el verdadero movimiento de Dios en el mundo, el verdadero movimiento del Conocimiento dentro del individuo y entre los individuos. Ellas piensan que es otra cosa. No pueden ver desde donde están.

Al igual que desde la cubierta de un barco, no puedes ver las corrientes más profundas que mueven el agua por todo el planeta. Solo puedes ver la turbulencia de la superficie y el efecto de la meteorología sobre la ola. Solo puedes comprender el misterio, el significado y el poder del Conocimiento involucrándote con él, siguiéndolo y no tratando de controlarlo, definirlo o manipularlo para satisfacer tus intereses o deseos.

Algunas personas piensan: “Bueno, uno se entrega a Dios y Dios se hace cargo”, pero no es realmente así, porque debes seguir siendo el capitán de tu nave. Todavía debes dirigir tus pensamientos y tus acciones y establecer criterios para tus relaciones y límites para ti mismo. La diferencia aquí es que el Conocimiento está guiándote y estás respondiendo a él. Te está deteniendo de hacer cosas que te conducirían por mal camino y te insta sin descanso hacia una dirección determinada. Tú sigues siendo el capitán de tu barco, como ves. La diferencia es que ahora estás respondiendo a la verdadera finalidad de tu viaje —a donde realmente tiene que ir el barco y a lo que este contiene.

Las personas están inmensamente confusas, porque en realidad no han comenzado el viaje o no han estado en él lo suficiente para darse cuenta de qué es y cómo funciona, ni tampoco del misterio y el milagro que se produce en la vida de aquellos que pueden responder.

Al principio hay muchas decisiones difíciles que tomar. Estas son fundamentales para determinar si serás una persona libre en esta vida o no. Son fundamentales para determinar si puedes responder, experimentar y cumplir con un propósito mayor en tu vida, o si serás simplemente un cautivo de las expectativas de otros y de tu propia inseguridad y sentimiento de insuficiencia.

Incluso cuando comienzas a viajar por el camino, incluso a medio camino de esta gran montaña, también existen otros retos. Porque todavía tienes una agenda personal que va contigo. Esta no se queda atrás, al pie de la montaña. La llevas contigo y está todavía operativa, y todavía debes tomar decisiones al respecto.

Tu inteligencia fue creada para tomar decisiones pequeñas, para funcionar dentro de las circunstancias siempre cambiantes de tu vida. Pero el Conocimiento está ahí para darte propósito, sentido y dirección, así como un mayor punto de referencia dentro de ti mismo, de modo que puedas discernir lo que es verdadero y lo que es falso, lo que es bueno y lo que solo se ve bien, lo que es realmente ventajoso y lo que es meramente seductor, lo que es la verdadera honestidad y lo que es una falsa honestidad. Es tu punto de referencia más profundo, como ves. Todavía debes usar tu mente para tomar decisiones y llevar a cabo las innumerables tareas de la vida diaria, pero ahora tienes un mayor punto de referencia. Es como un faro. Ahora puedes ir a lo que es sabio en tu interior en busca de consejo, para buscar la dirección, para ayudarte a tomar una decisión adecuada, mientras que antes solo estabas suponiendo, esperando y deseando imprudentemente, sin ninguna fuente, sensación de seguridad o certeza reales dentro de ti mismo.

Esta es la diferencia que decidirá lo que será tu vida: si supondrá el cumplimiento del propósito más grande que te ha traído aquí, de aquellos que te han enviado aquí y del poder y la presencia que llevas, o si será una existencia desperdiciada por alguien que está simplemente tratando de estar cómodo en un mundo incómodo, que simplemente está aferrándose a lo poco que tiene, que vive en el miedo y la aprensión y que no tiene un verdadero poder o sentido de orientación interior.

Muchas personas viven y caerán en esta última categoría. Algunas simplemente se ven frenadas por sus circunstancias, por su pobreza o la opresión política. Ellas no tienen libertad para salir de donde se encuentran. Están bloqueadas allí donde están. Pero para otras personas que tienen estas libertades, es verdaderamente trágico si descuidan descubrir, experimentar y cumplir el propósito más grande en su interior, la agenda más profunda que existe dentro de ellas. Sus vidas son verdaderamente desperdiciadas, persiguiendo el placer y evitando el dolor. Son esclavas de otras fuerzas, y desconocen su verdadera vida y valor.

Tú no querrás ser una de estas personas, porque tienes un mayor propósito por estar aquí. No puedes definirlo. No puedes controlarlo, pero puedes seguirlo. Te está dando signos y señales a medida que avanzas. Cambiará tus valores, tus prioridades. Buscarás tranquilidad más que estimulación. Buscarás un diálogo honesto y constructivo con los demás en lugar de mera charla. Buscarás inspiración en vez de solo estimulación. Buscarás una resonancia interna más profunda por encima de la mera emoción en el exterior. Esto es completamente natural. Esto es volver a casa dentro de ti mismo. Esto es permitir que tus valores e ideas cambien, porque ahora estás experimentando algo fundamental. Tus valores están alineándose cada vez más con tu verdadera naturaleza. Y con esto, tendrás una mayor aceptación de ti mismo.

Pero debes continuar el viaje. Hay muchas tentaciones de establecer un campamento permanente en la ladera de esta montaña, pero debes continuar, porque no verás y no sabrás hasta que llegues a sus mayores y más altas elevaciones, allí donde puedes ver sin obstrucción tu vida y la realidad de la vida a tu alrededor. Y tienes que dejar atrás a ciertas personas, incluso a personas que son maravillosas pero no pueden hacer el viaje contigo. No es su momento. No están listas. Puede incluso que el camino que tú debes seguir hacia las alturas de la montaña no sea el que ellas deben seguir. Otras personas vendrán a unirse a ti y tendrás una resonancia más profunda con ellas. Algunas viajarán contigo temporalmente, otras harán todo el viaje contigo. Solo el Conocimiento lo sabe.

Esto es seguir la presencia del Conocimiento. Esto es seguir la presencia de Dios. Esto es aprender a estar en el mundo sin ser del mundo. Esto es aprender a construir una conexión con tu Antiguo Hogar mientras estás aquí, viviendo una vida fundamental y práctica, involucrado con otros en actividades significativas.

Este es el viaje ante ti. Esto es lo que significa dar los Pasos al Conocimiento. Esto es lo que significa vivir una mayor realidad incluso mientras estás aquí, involucrado en la vida cotidiana del mundo. Esto es donde la Divinidad se expresa a través de lo mundano y da a lo mundano todo el sentido y el valor que tiene. Esto es lo que da verdadero sentido a tu intelecto. Esto es lo que te incita a vivir una vida sana y constructiva. Esto es lo que te apoya sobre un suelo firme y fijo, una base firme en el mundo, una base que el propio mundo nunca puede proveerte, porque has nacido de una realidad más grande, una realidad de la que has venido y a la que volverás. Esto contiene el secreto, el propósito y el valor real de tu vida.

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