La violencia religiosa

Traducción de texto “Religious Violence”, tal como le fue revelado al Mensajero de Dios, Marshall Vian Summers, el 02 de noviembre 2014, en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

“La siguiente Enseñanza sobre la Violencia Religiosa es parte de la Revelación del Nuevo Mensaje para el mundo. Viene de la Fuente de toda vida a través de la Presencia Angélica que supervisa nuestro mundo. Es un regalo para todos los pueblos, naciones y religiones, para la seguridad y el progreso de la humanidad.”

Marshall Vian Summers.

La violencia de la religión ha sido una plaga sobre la humanidad durante siglos, ejercida en todo el mundo, siempre presente, periódicamente muy extrema.

Es un problema porque la religión está siendo utilizada por esas fuerzas, grupos y naciones que buscan el poder y la dominación, usando la religión como una justificación, como una causa, como un propósito.

Pero esto no puede ser, ya ves, porque Dios inició todas las religiones del mundo, porque Dios sabe que no todo el mundo puede seguir una única enseñanza o un único maestro.

Por tanto, castigar a los no creyentes es un crimen contra Dios. Acusar a aquellos que no pueden responder a tu religión representa confusión, arrogancia y un crimen contra Dios.

Dios sabe que no todo el mundo puede seguir una enseñanza o un maestro, y es por eso que en diferentes momentos críticos de la historia Dios ha iniciado nuevas Enseñanzas y ha enviado Mensajeros al mundo desde la Asamblea Angélica. Todas ellas añaden algo muy importante para la construcción de la civilización humana. Cada una pretende ser un contrapeso de las otras, que se vuelven extremas y se distorsionan en manos del liderazgo humano.

La violencia religiosa está ahora desgarrando las religiones internamente y está lista para golpear a otras y unas a otras en cualquier momento. En un mundo de recursos menguantes y meteorología violenta, en un entorno mundial cambiante, el potencial para la violencia religiosa es enorme.

Por eso Dios ha hablado de nuevo, para promover la verdad sobre las religiones del mundo —la verdad de su Fuente, la verdad de su propósito, lo que les une y requiere que se entiendan entre sí.

Dios busca poner fin a la Separación entre las religiones del mundo, no para que todas sean iguales, sino para [hacer] reconocer que todas son componentes de una mayor comprensión.

Pero aunque Dios ha iniciado todas las religiones del mundo, todas ellas han sido modificadas por el hombre a través del tiempo —modificadas por la adopción, la corrupción, el malentendido y el mal uso, casadas con la cultura, utilizadas por los gobiernos para justificar la agresión y la subyugación del pueblo—. Lo que es santo y sagrado se vuelve profano.

Ahora, en el mundo actual, la religión se erige como la única gran cosa que puede unir a las personas, pero solo si se entiende correctamente, solo si se entiende su Fuente, su propósito, su significado y su dirección. Sin esta comprensión, la religión se vuelve la justificación última para la crueldad, la violencia y el castigo.

Por eso, tenemos que aclarar ciertas cosas para que puedas entender muy claramente la Voluntad del Cielo, la intención del Creador.

En primer lugar, debes entender que todos los grandes Mensajeros han venido desde la Asamblea Angélica. Una vez que están en el mundo, ellos son mitad humanos, mitad santos. No son gente común, pero tampoco dioses. Jesús, Buda y Mahoma provienen de la misma Asamblea, ya ves. Así que no puede haber conflicto entre sus Enseñanzas si se comprenden y utilizan correctamente.

A continuación, debes entender que no todos pueden seguir la misma enseñanza y el mismo maestro, no importa lo refinados y maravillosos que puedan ser. Dios lo entiende, por supuesto, pero las personas están confusas. Por eso, no puede haber disputa entre las grandes religiones si son correctamente comprendidas y utilizadas.

Esto es así porque Dios es sabio, y la humanidad imprudente; es así porque Dios entiende la dirección y el destino de la familia humana, mientras que las personas viven para el momento y se asocian con el pasado.

A continuación, debes entender que no puede haber castigo, tortura, crueldad o muerte en nombre de la religión. Eso es una violación de la intención y el propósito de Dios. Es un crimen contra el Cielo, ya ves. Las personas son castigadas por otras razones, pero esto se justifica en el nombre de Dios o de la religión. Esto es una abominación. No puede haber ninguna excepción a esto. No podéis castigar, torturar o matar en nombre de Dios.

Por tanto, no hay guerra santa. No hay guerrero santo. Vais a la guerra por otras razones: por poder, por dominación, por recursos, por control, por venganza. No tiene nada que ver con la religión.

Porque toda verdadera religión enseña tolerancia y moderación. Toda verdadera religión enseña humildad y reverencia. Toda verdadera religión enseña compasión y perdón. Toda verdadera religión enseña caridad y servicio.

Estos son los componentes más importantes de la religión, porque es lo que sirve a la familia humana. Es lo que evita que la humanidad caiga en la ruina y la desesperación. Es lo que la eleva más allá de los animales y las criaturas del campo.

Usar la religión para la guerra, la conquista y la dominación es una abominación. Es un crimen contra el Cielo, ya ves.

Cualquier escritura que promueva esto no es auténtica. Cualquier enseñanza que promueva esto en nombre de la religión no es auténtica y es incorrecta. Cualquier declaración, incluso de uno de los Mensajeros, que promueva esto en el nombre de Dios y de la religión, representa un error y un malentendido.

No pienses que los Mensajeros no erraron, porque todos ellos cometieron errores por el camino y tuvieron que ser corregidos.

Condenar a las personas al Infierno porque no siguen tu ideología es un error y un crimen contra el Cielo. Denunciar a las personas por no ser creyentes representa un malentendido.

Si ellas no pueden recibir la Gracia de Dios, entonces son desafortunadas y deben ser compadecidas, no castigadas. Si se apartan de su religión, entonces necesitan asistencia, no condena.

¿Quién en el mundo puede decir lo que Dios quiere para cada persona? Las escrituras no pueden contenerlo, porque Dios ha sido la Fuente de todas las religiones del mundo y, por tanto, las escrituras y la enseñanza deben ser sin duda solo para cierta gente, y no para toda.

Son la arrogancia, la soledad, la agresión, la estupidez y la ignorancia humanas las que dan lugar a los abusos de la religión.

Por eso, en la Nueva Revelación de Dios para el mundo estas correcciones deben darse con el mayor énfasis, porque la religión está siendo destruida por la corrupción y el mal uso, por la violencia y el sometimiento. Su valor, su propósito, su significado y su Fuente se están perdiendo con cada día que pasa en el que la religión es utilizada por grupos y personas violentas buscando poder y venganza.

Esto requiere una gran corrección, ya ves, o la humanidad continuará fallando, flaqueando y declinando, sobre todo frente a un mundo de recursos en declive y un entorno cambiante.

Tiene que haber gran cooperación, gran comprensión, gran compasión y gran perdón. Pero, como ves, estas son las cosas mismas que cada religión realmente promueve.

Las personas que adoptan [una] religión deben promover estas cosas. Ese debe ser su énfasis. Esa debe ser su comprensión. De lo contrario abusarán de su fe. La utilizarán para oprimir a los demás. La utilizarán para condenar a sus enemigos. La utilizarán para dividir y conquistar a otras personas. Se volverá cruel. Se volverá ciega. Se volverá despiadada y opresiva.

Tal arrogancia e ignorancia son muy evidentes en el mundo actual, y se han demostrado a lo largo de la historia humana en todas las épocas, en todas las culturas.

Es un fracaso, como ves: un fracaso en comprender, un fracaso en perdonar, un fracaso en estudiar y practicar correctamente, un fracaso en comprender la voluntad, el propósito y el significado de las Revelaciones de Dios, por qué se dieron y por qué todas ellas deben ser reconocidas en su forma pura.

Pero su forma pura se ha perdido para la mayoría de las personas. [Las Revelaciones] se han convertido en herramientas del Estado. Se han convertido en las armas de individuos y grupos agresivos. Se han convertido en espada. Se han convertido en la cárcel, en la prisión, en el Infierno y la condena misma.

Debes entender que el plan de Dios es salvar a todas las personas, y que la experiencia del Infierno y la Separación es temporal. Aunque puede parecer de larga duración, es temporal.

Tienes un origen y un destino sagrados, y la religión, si la entiendes y la aplicas correctamente, te ayudará a recordar y a reconocer aquí tu naturaleza más profunda. Te ayudará a aceptar el hecho de que se te envió al mundo para servir a la familia humana de maneras específicas, de acuerdo con tu naturaleza y tu diseño aquí.

Adorar a Dios, postrarte en la mezquita, el templo o la iglesia y [sin embargo] no entender estas cosas, significa que tu culto no es correcto. No puedes simplemente venir a Dios buscando poder, favores y dispensaciones. Fuiste enviado al mundo para servir al mundo, utilizando las verdaderas cualidades de la religión que hemos especificado aquí.

Sin esto, la religión fracasará en el mundo según se vuelva más secular, más opresiva y más violenta frente a la gran convulsión de las Grandes Olas de cambio venideras. Los grupos religiosos se destruirán a sí mismos y a todos a su alrededor.

Las personas perderán la fe en Dios. Se desanimarán. Se tornarán hacia la tecnología para salvarse, pensando que solo la tecnología les salvará. El Espíritu, la Presencia y el Poder de Dios se perderán en un mundo de cambio y agitación convulsivos.

Por eso Dios ha hablado de nuevo, como ves, para traer la Revelación Pura al mundo, para enseñar sobre la religión al nivel del Conocimiento, la inteligencia más profunda que Dios ha puesto dentro de todos —esperando a ser descubierta, esperando a ser seguida, esperando a ser expresada.

Todas las grandes religiones son importantes, pero todas ellas son vías para acceder a este Conocimiento del que hablamos, como puedes ver. Porque es en el Conocimiento donde te unes con tu Creador. No es solo a través de la creencia o la ideología o la práctica espiritual y la observancia rígidas. Es siguiendo aquello que Dios ha puesto dentro de ti para que lo sigas, lo cual es totalmente puro —sin condena, sin quejas, sin enfado—. Sin condena. Representa la parte de ti que nunca ha dejado a Dios y que aún está conectada a Dios y a la Creación, incluso mientras vives en la Separación y en forma física en este mundo, en esta realidad.

Reunirte con el Conocimiento es reencontrarte con tu verdadera naturaleza. Es, finalmente, volverte una persona completa. Es liberarte de los grilletes de la creencia y la ideología que oprime y desvía a la humanidad a cada paso.

El mundo necesita esto ahora, porque necesita que muchos se levanten para servir, para preparar a la humanidad para un futuro que será muy diferente del pasado, para preparar a la humanidad para su encuentro con la vida inteligente en el universo, un encuentro que ya está sucediendo en el mundo actual.

Muchos deben ser llamados, no solo una persona piadosa aquí y allá. Muchos deben ser llamados. Pero estar preparado para esto significa que tu comprensión de la religión debe ser limpiada, debe ser clarificada, debe volverse totalmente pura y auténtica, o de lo contrario abusarás de todo lo que decimos aquí hoy. Lo negarás, lo usarás mal o tratarás de casarlo con tus creencias anteriores, sin entender el verdadero mensaje que te estamos dando aquí, el cual salvará tu vida y las vidas de aquellos a los que amas; que restaurará vuestras naciones y las protegerá en los tiempos difíciles venideros.

Esta es la era de la cooperación. Tiene que haber una gran cooperación, de lo contrario la humanidad y la civilización humana pueden fracasar.

Es un gran punto de inflexión que muchos han previsto. No es el final de los tiempos. No es el fin del mundo. No es el gran Día del Juicio Final en el que muchas personas creen. Es un gran punto de inflexión para la familia humana, un punto de inflexión que determinará si la libertad y la soberanía humanas podrán mantenerse y construirse dentro de este mundo, viviendo como vivís en una Comunidad Mayor de vida inteligente en el universo.

Los riesgos son enormes. La llamada al servicio es enorme. Por tanto, deja tus armas. Deja tu enojada retórica y condena. Deja tu propia justicia y tus ideas fundamentalistas, porque estas no son nada comparadas con la Gracia y la Intención de Dios y lo que Dios ha puesto dentro de ti para que lo sigas y lo hagas. Esto representa el compromiso puro con tu Fuente.

Porque Dios es el Creador de innumerables razas en el universo, y de innumerables religiones. No es la ideología o la creencia lo que te trae a tu Fuente o te permite cruzar ese gran umbral. Es el servicio y la alineación. Es el poder y el amor y la libertad de encontrar y seguir el camino que Dios te ha dado, un mayor regalo que no puedes siquiera imaginar en este momento —mayor que la riqueza, mayor que tener todas tus oraciones respondidas—. Solo esto te sacará de la jungla de tu confusión y tus terribles circunstancias.

Pueblos del mundo, escuchad Nuestras palabras. Nosotros somos quienes hablaron a Jesús, a Buda y a Mahoma. Ellos vinieron de Nosotros. Y un Nuevo Mensajero está en el mundo, y ha venido de Nosotros.

Todos los grandes Mensajeros del pasado están con él y le apoyan, porque han tenido que soportar el ver sus tradiciones religiosas distorsionadas, corrompidas y mal utilizadas. Han tenido que presenciar la locura humana y la violencia religiosa llevada a cabo en su nombre durante siglos. No os podéis imaginar el sufrimiento que esto les ha causado.

Así que ahora permanecen con el Nuevo Mensajero de Dios, rezando para que su Mensaje pueda ser recibido y comprendido, rezando para que sus grandes tradiciones, que ellos han seguido, puedan ser limpiadas y purificadas e integradas y sanadas nuevamente en el Espíritu y el propósito de Dios.

Dios busca unir, no destruir. Es perdón. Es compasión. Es tolerancia. Es sabiduría y moderación lo que debés ejercer ahora, de cara al mundo que tendréis afrontar juntos.

Pueblos del mundo, escuchad Nuestras palabras. Ellas representan vuestra restauración, el retorno de vuestra dignidad y propósito, de vuestro significado y valor. Solo estos pueden curar el deseo de conquista y venganza y sanar las profundas heridas del abuso humano y la corrupción.

Comprended que la religión nunca debería gobernar la nación, porque esto corromperá a la religión completamente. La religión está aquí para inspirar, asesorar y dirigir, pero no para gobernar; de lo contrario perderá toda su pureza, su eficacia y su significado.

Naciones del mundo, escuchad Nuestras palabras. No conocéis la Voluntad y Poder del Creador ni la voluntad de Dios para la familia humana, frente a un futuro que aún no podéis ver ni reconocer.

No afirméis que no puede haber más Mensajeros, porque eso depende de Dios y no de vosotros. Incluso la Asamblea Angélica no puede decir lo que Dios hará a continuación, así que no pretendáis que vuestro maestro, vuestro líder o vuestro santo es el único o el definitivo para todos los tiempos, porque esto representa confusión. No podéis decir estas cosas. Incluso si está en vuestras escrituras, nadie puede decir nunca estas cosas.

El Cielo conoce quién será enviado, cuándo será enviado, cómo será enviado y cuál será su Mensaje.

La gran esperanza para la humanidad ahora es que Dios ha hablado de nuevo. Una gran Revelación está en el mundo, mayor que cualquier cosa que se haya dado antes a la familia humana. Esta aquí ahora en su forma pura.

Podéis incluso escuchar, por primera vez en la historia, la Voz de la Revelación que habló a los grandes Mensajeros y los guio a través de sus difíciles tareas y pruebas en el pasado.

Esto no pretende reemplazar las religiones del mundo, sino unirlas, restaurarlas y alinearlas de nuevo con el verdadero propósito e intención de Dios para el mundo, de modo que todas ellas puedan jugar un papel importante en la preparación de la humanidad para el gran reto y el gran cambio que se avecina. Deben ser parte de la solución, no parte del problema, ya veis.

Sed humildes. Estad dispuestos a reconsiderar vuestras creencias, vuestras ideas y vuestras admoniciones. Estad dispuestos a reconsiderar. Estad dispuestos a arrepentiros. Estad dispuestos a escuchar y a oír. Tened ojos para ver y oídos para oír lo que Dios os ha dado, y no los mantengáis cerrados para proteger vuestras anteriores suposiciones, creencias e inversiones.

El cielo estará observando para ver quién puede responder. Y con el Mensajero en el mundo actual, los antiguos Mensajeros estarán observando para ver quiénes entre sus seguidores y sus comunidades religiosas pueden oír y responder.

Porque Dios ha hablado de nuevo. Dios ha llegado en el momento justo. Dios ha venido con la Revelación Pura.

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