Capítulo 9: Etapas de Desarrollo

 

Traducción del capítulo 9 del libro “Relaciones y Propósito Mayor”, según fue revelado a Marshall Vian Summers.

Al igual que al subir una montaña, según sigues subiendo ves un panorama cada vez mayor. 

El Conocimiento es el punto de referencia primario de tu desarrollo. Por tanto, es necesario considerar las etapas de desarrollo en términos de tu relación con el Conocimiento mismo. El Conocimiento es tu Verdadero Ser tal como él existe en el mundo. No puedes agarrarlo o conceptualizarlo, ni posiblemente comprender su significado, su valor o su propósito. Sin embargo, puedes y debes experimentarlo cada vez más. La enseñanza en el Camino del Conocimiento se ocupa de la reclamación del Conocimiento y, a través del Conocimiento, del servicio al mundo.

El desarrollo de tu relación con el Conocimiento ocurre a través de tres etapas, las cuales serán expuestas aquí de una manera general. La primera etapa es la negación del Conocimiento. La segunda es la reclamación del Conocimiento. Y la tercera es la expresión del Conocimiento. Estas son categorías generales, y dentro de cada una encontrarás un reflejo de las otras dos. Por ejemplo, en la primera etapa, la cual está ocupada principalmente con la negación o la supresión del Conocimiento, los individuos aun así tendrán momentos en los que expresarán el Conocimiento y en los que reclamarán el Conocimiento. De igual modo, en la tercera etapa, en la expresión del Conocimiento, habrá momentos en los que el Conocimiento será resistido o negado. Sin embargo, en general, el desarrollo humano puede ser visto en función de estas tres categorías. Es importante ver lo que esto significa en términos de tus relaciones con otras personas.

La primera fase podría ser llamada la negación del Conocimiento. Todavía inconscientes de que el Conocimiento existe, las personas buscarán la satisfacción de acuerdo a sus ideas y las expectativas de otros. La primera etapa comenzará una vez que algunos requerimientos básicos de supervivencia han sido satisfechos. Aquí los individuos no son todavía conscientes de que están negando el Conocimiento dentro de ellos mismos. Por el contrario, ellos están intentando afirmar lo que piensan que quieren o deberían hacer. Aquí ellos no están siendo necesariamente maliciosos. Simplemente no conocen nada mejor. Todo el mundo comienza en esta etapa.

La primera etapa se corresponde con la realización personal de acuerdo a las propias ideas personales. Se corresponde principalmente con la adquisición. Aquí el individuo ha sido liberado suficientemente para intentar dar forma a su vida hasta cierto punto. Aquí la persona está aprendiendo algunas formas tempranas de independencia. Es por eso que esta etapa es necesaria y no puede ser evitada. Aunque las personas comienzan a aprender a hacerse independientes aquí, ellas todavía están fortaleciendo su dependencia de otros porque están intentando vivir de acuerdo a las ideas de otros que ellas encuentran atractivas.

Esto es principalmente un periodo de desaprendizaje, donde son intentadas cosas y estas prueban ser ya sea insatisfactorias o imposibles de conseguir. Esto trae a las personas de vuelta a ellas mismas y resulta decepcionante y confuso. Muchísimo enfado puede surgir alrededor de esto, pues muchas de las cosas que parecían tan deseables, tan apreciadas y tan valiosas están probando ser de ningún valor o muy desalentadoras. En esta etapa, la cual puede durar mucho tiempo e incluso la vida entera, las personas intentarán una y otra vez satisfacerse a sí mismas intentando adquirir ciertas cosas que creen necesarias para su felicidad. Y una y otra vez encuentran decepción de una forma u otra. Muchas personas están en esta etapa. Pero hay también muchas personas en el mundo que están todavía luchando con las necesidades básicas de supervivencia y no han alcanzado siquiera esta primera etapa de desarrollo.

Esta primera etapa es un periodo de prueba y error. Muchas relaciones serán intentadas buscando varias formas de gratificación: gratificación sexual, compañerismo, ganancia financiera, puntos de vista políticos o sociales compartidos e incluso el matrimonio mismo. Aquí, una y otra vez en las relaciones, las personas intentarán usar a otras personas para satisfacer sus ambiciones. Y una y otra vez, esto probará ser doloroso, destructivo y decepcionante, porque la otra persona estará intentando usarles con un propósito similar. Una vez que estos propósitos salen a la luz, puede haber mucho desaliento e incluso hostilidad. Las personas se sienten utilizadas y estafadas. Se sentirán engañadas y muy desilusionadas. Este es un periodo de desilusión. Es un tiempo de exploración necesario, pero es desafortunado cuando es prolongado.

Este es un tiempo en el que el romance toma preferencia sobre la relación. El romance es el intento de utilizar a la otra persona para satisfacer una idea sobre uno mismo. El romance puede ocurrir en las relaciones personales íntimas. También puede ocurrir en las relaciones que tratan de negocios y en cualquier área de actividad humana donde son establecidas las relaciones. El romance, generalmente, será la atracción principal hasta que los individuos implicados aprendan a valorar su Conocimiento y aprendan algunas lecciones en discernimiento que son necesarias.

La dificultad con el romance es que no quieres reconocer al otro. Solo quieres que la otra persona valide tus ideas sobre ella. Si otro parece validar tus ideas, lo apoyarás. Si no lo hace, lo rechazarás de acuerdo a cuáles sean tus ideas. Pero todavía no estás en un lugar en donde la intimidad pueda ser verdaderamente establecida, porque no estás todavía experimentando afinidad con la otra persona. Eres meramente atraído por algún aspecto de ella que encaja con un plan que tienes, un plan del que eres consciente o bien un plan que has hecho inadvertidamente dentro de ti.

A medida que la relación progresa y la persona prueba ser una persona real y no meramente una buena idea, ello puede conducir a una gran confusión y decepción. Encuentras que eres decepcionado por esa persona, o que la decepcionas. Pierdes interés en ella, o ella pierde interés en ti. A veces esto es mutuo, pero generalmente una de las personas comienza a perder interés antes que la otra. Según una persona pierde interés, la otra puede sentir intensificado su deseo de permanecer en la relación. Esto puede ser muy intenso y muy difícil.

Esta relación no tiene todavía una suficiente fundación sobre la que poder perdurar. No es enteramente falsa, porque tiene elementos de verdad, y muchos de estos elementos pueden ser muy importantes. Sin embargo, la relación, particularmente si está llevando al matrimonio o a una asociación que dure toda la vida, no puede sobrevivir si está construida sobre una fundación muy escasa o parcial. Cuando esta relación fracasa, eres devuelto a ti mismo, a veces con gran amargura e infelicidad. Aquí tienes una oportunidad de reexaminar tus motivos y tu toma de decisiones en tus relaciones. Este es un momento en el que puede ser adquirida una sabiduría muy práctica y fundamental. Esto es absolutamente necesario. No es posible ninguna madurez en las relaciones a menos que en esta primera etapa haya habido un aprendizaje sustancial.

En algunas sociedades donde las personas tienen una considerable libertad de interactuar unas con otras, puede haber muchas opciones y se hacen muchos intentos. Muchas personas pueden volverse objeto de afecto. Aquí el aprendizaje puede ser acelerado, y esto puede ser de mucha ayuda, pero tiene sus peligros, porque hay tantas personas atrayentes a las que puedes engancharte, que puede tomarte mucho más tiempo aprender bajo estas circunstancias. Sin embargo, eventualmente, la decepción te traerá de vuelta a ti mismo. Es aquí donde puedes reconsiderar tus motivos para querer una relación y tu comportamiento y tu toma de decisiones en tus relaciones pasadas.

Aquí debes encararte a ti mismo. Si solo te ocupas con los motivos, el comportamiento y la toma de decisiones de otras personas, no serás capaz de ver los tuyos. Por eso debes usar estos periodos de decepción para la introspección y la autoevaluación. Si puedes hacer esto sin condena, serás capaz de reconocer los errores que has cometido, y verás cómo pueden ser corregidos en el futuro. Si puedes aprender de estas decepciones sin amargura ni condena, puedes obtener una sabiduría muy práctica que te será de tremendo valor en el futuro.

Este no es solo un periodo de decepción, es también un periodo de autodescubrimiento. Aquí es donde comienzas a mirarte a ti mismo objetivamente. Te cuestionas. Te observas a ti mismo. Desafías tus propias ideas. Desafías tus propias presunciones. Según haces esto, comienzas a darte cuenta de que muchas de tus ideas y presunciones, las cuales hasta este momento habían gobernado tu vida, no son en absoluto tus ideas sino simplemente ideas que has recolectado de otras personas o has aceptado de la sociedad en general. Y muchas de estas ideas vienen de tus padres. A causa de que no has sido aún capaz de establecer tu propio pensamiento independiente, has aceptado meramente las ideas de otras personas, a menudo inconscientemente, sin cuestionarlas.

En este prolongado periodo de prueba y error, de decepción y autodescubrimiento, comienzas a ver que hay una cualidad de mente dentro de ti que tiene la habilidad de saber cosas. Comienzas a ver que tu mente no está hecha simplemente de actitudes y creencias, sino que ella también posee la cualidad de saber. Quizá tu descubrimiento inicial de esto es bastante breve e irregular. Pero según aprendes a observar tu participación en las relaciones con cierta objetividad, verás que parte de ti sabía cuándo estabas a punto de cometer un error. Parte de ti sabía cuándo estabas cometiendo un error. Parte de ti sabía que debías ir a cierto sitio y no al otro. Parte de ti supo contenerte con esa particular persona o evitar esa particular situación. Este es el resultado de la introspección. Ser objetivo contigo mismo sin condenarte puede producir esto para ti. Aquí comienzas a ver que parte de ti sabe la verdad. Pero esto es solo una manifestación muy externa del Conocimiento, pues el Conocimiento es mucho más grande que esto.

Esta primera etapa de desarrollo puede ser bastante intensa. El poder del romance puede ser increíblemente fuerte porque este parece ser una forma de salvación. Esto es apoyado por el hecho de que la experiencia inicial del romance es muy exaltada, y puede parecer muy elevada y gloriosa. El enamoramiento es donde te dejas atrás a ti mismo y transciendes, momentáneamente, los límites de tu propio yo, donde te experimentas a ti mismo en un contexto mayor en la presencia de otro. Aquí traspasas tus propios límites temporalmente, pero todavía no puedes vivir más allá de ellos. Es por esto que la experiencia inicial no puede mantenerse. No importa cuánto esfuerzo se ponga para recrear la experiencia inicial; esta no puede ser mantenida. No puedes vivir mucho más allá de tus límites internos porque en realidad todavía no has crecido realmente. Simplemente has tenido una experiencia cumbre en la que has asignando todo el valor y el significado a la otra persona. Entonces querrás mantener a la otra persona y proteger la relación para poder tener de nuevo esa experiencia cumbre. Aquí el amor es más como una forma de intoxicación, y este demuestra un comportamiento muy adictivo. Es solo mediante la decepción que puede nacer para ti una experiencia mayor del amor y de las relaciones.

Para los estudiantes del Conocimiento, este periodo de prueba y error, decepción y autodescubrimiento puede ser grandemente acelerado. Hacerte conscientemente un estudiante del Conocimiento significa que ahora has encontrado dentro de ti un punto de referencia en el que, a través del tiempo y a través de muchas experiencias, estás aprendiendo a confiar y a valorar. Esta es tu Guía Interna. Esta trasciende tus preferencias, tus deseos, tus miedos, tus compulsiones, tus conflictos y tus dificultades. Es una fuente permanente de verdad y amor, y por tanto ella representa la verdadera relación.

Esta primera etapa es muy importante, y aun así aquí puede haber mucha dificultad y resistencia. Cuánto permanecerás en la primera etapa depende de tu deseo por la verdad y de cuánto necesitarás resolver dentro de ti. Pero todo el mundo necesita pasar por esta etapa. Tú estarás aprendiendo ciertas lecciones de esta etapa incluso más allá de esta etapa, porque las lecciones en discernimiento respecto al Conocimiento continúan durante todo el camino.

Algo muy significativo cambia al final de esta etapa que te permite entrar en la segunda etapa. Esto es, en parte, resultado de tu aprendizaje o, para ser más específicos, de tu desaprendizaje en las relaciones. Y aun así es el resultado de algo que ha ocurrido dentro de ti, pues dentro de ti el Conocimiento ha sido iniciado. Tu experiencia externa y tu experiencia interna han traído al Conocimiento a un punto en el que él puede comenzar una segunda etapa de emergencia dentro de ti. Esto te trae a la segunda etapa de desarrollo, la cual es la etapa de la recuperación del Conocimiento.

En la segunda etapa de desarrollo, tu aprendizaje en el discernimiento y la toma de decisiones continúa cada vez más, a medida que vas viendo que parte de ti es sabia y parte de ti no lo es. La parte de ti que no es sabia necesita aprender de la parte que sí lo es. Aquí verás, de forma creciente, que estás viviendo de acuerdo a ideas y creencias que no te son propias, sino que las has aceptado sin pensar de tu ambiente. Cada vez más, ves que el romance sin verdadera relación no tiene esperanza y siempre estará destinado al dolor y a la decepción. Verás que una relación debe tener un propósito superior o un mayor foco que solo la atracción personal, para poder sobrevivir y aportar verdadero significado. Verás que la experiencia cumbre inicial del romance no es la relación, sino que es, en el mejor de los casos, una experiencia de reconocimiento entre dos individuos.

Todo este aprendizaje, el cual es vital y esencial, continúa en todas las etapas de desarrollo. Lo que separa la primera etapa de la segunda es la emergencia del Conocimiento. El Conocimiento ahora comienza a ejercer una influencia más fuerte. Es algo que sentirás de manera creciente. No lo sentirás solo en los momentos de tomar decisiones importantes, lo sentirás además en la vida diaria. La diminuta chispa que antes era una pequeña luz dentro de ti se ha hecho ahora un pequeño fuego. Este no es todavía predominante en tu conciencia. No es algo sobre lo que puedas pensar siquiera. Pero sentirás sus efectos cada vez más.

Aquí, si estás volviéndote objetivo sobre ti mismo, te darás cuenta de que efectivamente mucho de lo que intentaste antes carecía de significado y no iba a satisfacer tu anhelo más profundo. Aquí comienza a surgir un profundo cuestionamiento sobre tu identidad y tu propósito en la vida. No será solo el resultado de un interés filosófico o unas preguntas superficiales. Esto tendrá cada vez más que ver con el verdadero valor, significado y propósito de tu vida. Aquí, usualmente sin que te des cuenta, tus Maestros Internos vienen más cerca y comienzan a ejercer un diferente tipo de influencia. En la mayoría de los casos, nunca sabrás que tus Maestros están contigo reconociendo alguna forma específica de identidad. Pero cada vez más habrá una experiencia de Presencia.

La transición desde la primera etapa a la segunda etapa es realmente enorme, aunque, como todas las grandes experiencias de transición, ella pasará mayormente desapercibida. Solo los resultados serán notados. Solo un cambio en tu entendimiento y tu experiencia indicará que ha ocurrido un verdadero movimiento. Tu pensamiento ha cambiado. Tus sentimientos han cambiado. Tus valores han cambiado. Tu orientación en la vida ha cambiado. Tus prioridades han cambiado. Puedes incluso cambiar físicamente. Puedes cambiar tu apariencia externa. Pero tanto si haces esto como si no, algo dentro de ti ha cambiado, y estás tomando consciencia de ello.

Por tanto, no es correcto decir, “Ayer yo estaba en la primera etapa y hoy estoy en la segunda,” porque no lo sabrás. De hecho, esta discusión de las etapas de desarrollo es solo para darte una visión general, no para establecer un sistema de criterios por los cuales juzgarte a ti mismo y a otros. Por favor, recuerda esto; es muy importante. Esto es solo para darte una visión general, de modo que puedas ver cómo el desarrollo humano debe ser evaluado de acuerdo al Conocimiento para que tenga algún sentido.

El Conocimiento, según te aproximas a él, se hará cada vez más poderoso e inclusivo. Aquí tu punto de vista sobre él se expandirá y se volverá más agradecido. Al igual que al subir una montaña, según sigues subiendo ves un panorama cada vez mayor. A medida que continúas tu ascensión, obtienes una mayor perspectiva sobre dónde has estado y sobre a dónde estás yendo.

En la segunda etapa, comienzas a reconocer un auténtico contraste dentro de ti. El contraste entre lo que es deseado o creído y lo que es sabido. Eventualmente, en esta segunda etapa, te darás cuenta de que este contraste es total y de que existe una gran brecha entre lo que es deseado y lo que es sabido. Eventualmente, verás que lo que es sabido es lo que verdaderamente es deseado. Cuando esto es reconocido, ello será un gran regreso a casa para ti. Pero antes de que ocurra, los deseos que no están en conformidad con el Conocimiento parecerán competir con el Conocimiento mismo y crearán una división dentro de ti que puede ser muy difícil de reconciliar.

Durante la segunda etapa de desarrollo, el valor de tu educación se enfatiza cada vez más. Aquí comprendes que para progresar necesitarás la ayuda de ciertos individuos que, mediante su capacidad profesional o su sabiduría general, pueden servir como mentores y como verdaderos asistentes o guías en tu desarrollo. Aquí el aprendizaje se hace menos caótico y tiene una mayor dirección.

Esta educación es muy importante porque cada vez más habrá una distinción entre lo que sabes y lo que quieres al margen del Conocimiento. En otras palabras, habrá una creciente distinción entre la realidad del Conocimiento y las Fuerzas de Disonancia dentro de ti. Esto puede producir muchísima confusión porque todavía tenderás a identificarte con todo lo que experimentas internamente. Tenderás a pensar que la Fuerza del Conocimiento es parte de tu identidad y que las Fuerzas de Disonancia son también parte de tu identidad. Mediante un aprendizaje substancial, verás que solo la Fuerza del Conocimiento representa tu verdadera identidad y que las Fuerzas de Disonancia simplemente representan obstáculos en tu camino.

Las personas a menudo piensan que una parte de ellas dice esto y la otra parte de ellas dice aquello. Que una parte de ellas quiere esto; y la otra parte de ellas quiere aquello. Que una parte de ellas quiere ir; y la otra parte quiere quedarse. Ellas piensan que todo ello es parte de ellas, pero no lo es.

Según aprendes a identificarte con el Conocimiento, no debes condenar aquello que no es el Conocimiento. Recuerda, hay tres niveles de existencia, el físico, el mental y el espiritual. Aquí debes todavía valorar tu realidad física y mental. No las niegues o las menosprecies porque estés descubriendo una realidad espiritual. Cada una requiere de las otras para su realización. La física requiere la mental, la mental requiere la espiritual. Cada una es el vehículo para la realidad mayor por encima de ella. Así es como ocurre la verdadera integración.

Al nivel del día a día, en esta segunda etapa habrá confusión, y a menudo en un alto grado. Esto es así porque mucho de lo que pensabas antes que era cierto ha probado ser inadecuado o completamente falso. Lo que creías antes está cambiando, y ahora no sabes en qué creer. Antes, en la primera etapa, construiste tu identidad enteramente sobre tus deseos e ideas. Ahora has visto los límites y, en algunos casos, la falsedad de tus deseos e ideas. Ahora no sabes sobre qué construir tu identidad. El Conocimiento no es todavía lo suficientemente fuerte dentro de ti para que puedas darte cuenta de que él es tu identidad.

Aquí debes apoyarte en la fe. La fe se vuelve un verdadero elemento aquí. A causa de que estás experimentando el Conocimiento cada vez más, aunque de manera intermitente, debes tener fe en que esto representa una verdad gobernante y permanente dentro de ti, incluso si no puedes experimentarla gran parte del tiempo. Tu toma de decisiones estará experimentando una transformación gradual. Como resultado, al nivel del día a día, las cosas podrían ser muy confusas. Esto está bien.

Aquí tus Maestros Internos toman un papel más activo para ayudarte, porque ellos ven que tu sentido de identidad, tu sentido de propósito y tu experiencia del significado están atravesando un tremendo cambio. Ellos están junto a ti ahora para prestarte su fuerza y en algunos casos para hablarte directamente. Tanto si eres consciente como si no, ellos están enviando ideas a tu mente para ayudarte.

Cuando estás fuera en el mundo, no ves cuán esencial es esta asistencia de tus Maestros Internos, porque el mundo es un lugar donde las personas parecen estar separadas y yendo por su cuenta. Sin embargo, si estás fuera del mundo, te das cuenta de que las personas no están solas, sino que son sostenidas por muchos otros que están apoyándolas. El mundo tiene un reparto de roles, y más allá del mundo hay un reparto de roles sustentador. Una vez ves esto más claramente, te dará un gran motivo de celebración, fuerza y autoconfianza porque comprenderás cuán grandes son los recursos que están apoyándote y asistiéndote.

La segunda etapa puede ser bastante confusa porque las ideas y el Conocimiento están en esencia compitiendo por tu atención. A veces es difícil distinguirlos, y a veces los confundes. A veces no estás seguro de cuál es la verdad porque lo que pensaste que era la verdad te ha fallado o ha probado ser inadecuado. Aquí te das cuenta de que o bien la verdad que entendiste antes es falsa o bien tu comprensión de ella no es lo suficientemente grande. Aquí tu estudiantazgo es puesto a prueba. Aquí debes dedicarte a aprender y no simplemente a defender tus suposiciones o a apoyar tu identidad o tu sentido de bienestar sobre ideas que prueban ser confortables para ti o agradables en el momento. Aquí hay una verdadera necesidad de autoexaminarse porque tu aprendizaje ahora está siendo acelerado. Aquí hay un contraste que está siendo mostrado cada vez más entre lo que sabes y lo que deseas, entre el mundo del Conocimiento y el mundo de la fantasía.

Hay muchos riesgos en la segunda etapa, como los hay en la primera etapa e incluso en la tercera etapa. Si eres sensato, buscarás el consejo de aquellos individuos que son capaces de ayudarte a negociar esta etapa de tu desarrollo. Nada puede ser hecho en soledad. Requieres relaciones para tu avance y para todo lo que creas. Por tanto, ahora debes buscar conscientemente ayuda. Sin embargo, encontrarás que muchas personas a tu alrededor no son capaces de ayudarte. Puede que ellas todavía estén en la primera etapa y no comprendan con lo que estás luchando. Tú estás ahora luchando por descubrir algo real que está intentando emerger dentro de ti. Si ese otro no ha experimentado esto, ¿qué puede él hacer por ti?

A medida que avanzas, se vuelve más importante ejercer mayor discernimiento en tus relaciones. Aquí comprendes que simplemente no puedes asociarte exitosamente con cualquiera que encuentres agradable. No puedes simplemente enamorarte de cualquiera que sea atractivo. No puedes simplemente alinearte con cualquiera que te felicite. Esta segunda etapa es un periodo de creciente discernimiento porque la necesidad de discernimiento está ahí. Necesitas encontrar aliados en la reclamación del Conocimiento. Necesitas personas que estén en contacto con sus vidas internas. Necesitas personas que estén experimentando la segunda etapa de desarrollo. Ellas estarán buscándote a ti, así como tú las estás buscando a ellas, porque ellas tampoco ya pueden ser satisfechas con relaciones limitadas. Como tú, ellas ahora necesitan relaciones de mucha más capacidad.

En la segunda etapa, todavía valoras el romance, y no has aprendido todavía por completo que el romance no tiene esperanza. Como resultado, puedes todavía intentar encontrar romance en la segunda etapa. Todavía tienes muchas ideas sobre las que basas tu identidad, e intentarás vivir también esas ideas. Por tanto, no pienses de ningún modo que estás ya libre del deseo de romance. Ahora algo que no es mera fantasía está compitiendo por tu atención. Algo que no es meramente ideas está empezando a ejercerse por sí mismo en tu vida. Sentirás que hay dos fuerzas compitiendo dentro de ti. Ahora estás volviéndote más consciente de ti mismo y de tu ambiente, más consciente de tu involucración con otras personas y más consciente de tus propios motivos y de los procesos de toma de decisiones en tus relaciones.

En cierto momento, comienzas a reconocer tu necesidad de hacerte un estudiante del Conocimiento. Aquí el Conocimiento comienza a tener verdadero significado porque comprendes que hay una parte de ti que sabe. Pero es una parte de ti con la que puedes haber tenido muy poca experiencia. La cualidad de este saber y la cualidad de tu consciencia cuando estás experimentándolo está en directo contraste con tu estado habitual de mente. Tu estado habitual de mente está dominado por fuerzas poderosas —por el miedo y el deseo, por el intento de conseguir algo o escapar de algo, por el intento de tener confort y evitar el dolor y por intentar tener placer y evitar la confusión—. En la primera etapa de desarrollo estabas buscando escapar de ti mismo. Ahora te estás dando cuenta de que no es posible escapar. Aquí estás comenzando a contemplar la posibilidad de que aquello de lo que estabas intentando escapar es algo que puedes querer abrazar en el futuro. Ahora la realidad comienza a parecer beneficiosa en vez de amenazante o empobrecedora.

Aquí es cuando tus Maestros Internos se te acercan más porque tu iniciación les ha llamado a ti. Según comienzas a despertar, tus Maestros Internos vienen a tu lado. Ellos estaban antes observándote desde cierta distancia, pero ahora su participación en tu vida se hace más activa y más necesaria. A veces puedes comenzar a experimentar que hay alguien contigo. A menudo puedes tener una vaga experiencia de esto, pero raramente será clara y directa. Quizá sentirás que alguien está contigo, una presencia. Quizá simplemente sentirás que no estás solo y sacarás fuerza y aliento de esto. En la segunda etapa, según aprendes a relacionarte con las personas a través del Conocimiento, empezarás a experimentar de forma creciente el poder de esta presencia.

Tu relación con tus Maestros Internos está fundamentada enteramente sobre el Conocimiento, y no está fundamentada en absoluto en el romance o la fantasía. Según comienzas a valorar más las relaciones verdaderas que la estimulación temporal, comenzarás a cambiar tu actitud respecto al romance. Quizá habrá decepción al principio, pero ahora estás buscando algo más duradero, más estable y más genuino. Estás buscando un sustento más profundo y permanente en vez de una estimulación temporal. No quieres experimentar de nuevo la severidad de tus anteriores decepciones. Como resultado, comenzarás a elegir tus relaciones más cuidadosamente.

Aquí es importante observar a las personas para aprender más sobre ellas antes involucrarte con ellas. En términos de sexualidad, esto es muy importante. A medida que te haces más discerniente y por tanto más prudente en tus decisiones, eventualmente solo querrás tener relaciones sexuales con un individuo con el que puedas llegar a unirte plenamente. Esto representa sabiduría. Pues, en verdad, este es el propósito del sexo. El sexo es para regenerar la raza y para establecer unión con una verdadera pareja. El sexo meramente para la recreación o para la estimulación temporal deja de ser placentero y es reconocido como conducente a grave decepción e incluso a peligro físico en términos de enfermedad.

La segunda etapa de desarrollo es un periodo de tremenda reevaluación. Es un periodo de aprendizaje mediante el contraste. Aquí el Conocimiento es como un pequeño brote, pero ha roto la superficie del suelo y está por tanto empezando a ser perceptible. Pero en la segunda etapa, todavía puedes tener fe en la posibilidad del romance porque es ahí donde has puesto antes tu esperanza. Sin el Conocimiento, el romance parecía ser la cosa más esperanzadora que existía. Sin romance, la vida parecía estar vacía. En la segunda etapa, te das cuenta de que se te ofrece una promesa mucho más grande a través de la reclamación de tu conexión al Conocimiento. Quizá no pensarás en ello en estos términos. Quizá lo pensarás en términos de ser autentico contigo mismo o de experimentar verdadera unión con otro o de encontrar verdadera felicidad. Estas son todas expresiones del Conocimiento porque el Conocimiento es su fuente. El Conocimiento es la base de la verdadera afinidad en la vida.

Hacia el final de la segunda etapa, te das cuenta de que debes asociarte con individuos que puedan reconocer tu naturaleza espiritual más profunda y quienes tengan ellos mismos un énfasis en el desarrollo espiritual. En el comienzo de la segunda etapa, quizá no era este el énfasis. Simplemente querías estar rodeado de personas con quienes te sintieras más confortable, más alineado, más validado y más seguro. Pero según progresas en la segunda etapa, comienzas a valorar más las relaciones duraderas que el romance, y el compañerismo duradero más que la estimulación inmediata. Comienzas a valorar la compatibilidad más que la belleza o la excitación.

En la primera etapa, el contraste entre tú y otros en ocasiones parecía muy estimulante y excitante. Estar con alguien diferente de ti parecía muy emocionante. Sin embargo, en realidad, los opuestos pueden ser atraídos el uno al otro al principio pero raramente pueden coexistir armoniosamente el uno con el otro en el ámbito de la relación íntima. Aunque necesitas una cierta cantidad de contraste para aprender, la compatibilidad y la dirección compartida son la fundación absoluta para una relación con otro que sea duradera y significativa. En la primera etapa, podrías haberte enamorado de alguien que era enteramente diferente de ti porque valorabas el contraste. Era emocionante estar con ellos porque abrían panoramas que nunca antes habías experimentado. Aquí en efecto puede haber mucha estimulación, excitación y expectación imaginaria. Pero encuentras, tarde o temprano, que sin una compatibilidad real y una dirección compartida, vosotros no tenéis a dónde ir juntos. No tenéis base sobre la que participar, y vuestras diferencias dejarán de ser excitantes y serán ahora una fuente de discordia, conflicto y disociación.

Recuerda que eres como una pieza de un puzle, y si no puedes encajar con la otra pieza, nunca estarás a gusto con esa persona en una relación íntima. Nunca te sentirás en casa con esa persona. Nunca te sentirás plenamente conectado con esa persona. En el mundo, sentirse en casa, estar en paz contigo mismo y sentirte conectado está todo relacionado con tu propósito aquí. El mundo no es una realidad permanente; es una realidad temporal. El mundo es un lugar al que has venido a trabajar y a lograr cosas. Por eso eres atraído hacia ciertas personas y no hacia otras. Por eso no puedes sentir lo mismo con todos. Por eso tu participación variará en función de la persona.

Según te aproximas al Conocimiento y comienzas a ganar un mayor punto de vista, esto se hará tan evidente para ti que te preguntarás cómo no te habías dado cuenta antes. Verás que previamente estabas yendo por la vida con tus ojos cerrados. Tu énfasis estaba mayoritariamente en vivir tus sueños y tus deseos. Verás que muchas de tus relaciones eran irreales, tus objetivos eran irreales y tus actitudes eran irreales. Muchas de las cosas con las que te entretuviste antes eran irreales. Sin embargo, con una consciencia del Conocimiento, verás que incluso en la primera etapa, el Conocimiento estuvo contigo, y que estuviste respondiendo a él dentro de tu limitada capacidad. Verás que parte de tu énfasis en las relaciones era cierto, y la verdad era evidente ahí. Ella simplemente no pudo florecer todavía. No estabas preparado. La otra persona no estaba preparada. Pero la semilla de la verdad estaba ahí en la primera etapa.

La segunda etapa es el estado en el que la mayoría de los estudiantes del Conocimiento estarán involucrados. Aquí te encuentras en el proceso de aprender a distinguir la verdad de la ilusión, el Conocimiento de la creencia, la relación del romance, la satisfacción de la pasión, y el alineamiento y la conexión permanente de la estimulación temporal. En la segunda fase, estás comenzando a reconocer que tienes una forma única y eres parte de algo mayor que tú mismo. ¿Cómo puedes determinar tu forma si no ves que encajas en algún sitio y eres parte de algo? Sin esta consciencia, solo te darás forma a ti mismo de acuerdo a tus ideas y a las expectativas de otras personas y no tendrás noción alguna de tu naturaleza y diseño verdaderos. Dentro de la segunda etapa, estás empezando a tener la sensación de que tienes un diseño inherente. Una vez te das cuenta de que tienes un diseño, te das cuenta de que tienes un Diseñador. Esto comenzará a establecer una consciencia de tu relación más primaria, tu relación con Dios. Pero incluso aquí tu relación con Dios no puede proveer escape de tus relaciones con otras personas ni reemplazarlas. Porque Dios te ha enviado al mundo a recuperar relaciones, a aprender las lecciones de las relaciones y a aprender a recuperar y a seguir tu Conocimiento de manera que puedas recordar tu relación con Dios y expresar esa relación en el mundo.

La segunda etapa establece contraste. Ella te da un nuevo sentido de perspectiva. Aquí estarás tentado de negar lo falso. Estarás tentado de condenar lo falso. Estarás tentado de deshacerte de lo falso. Puedes ser cruel y enfadarte contigo mismo. Puedes ser crítico y enjuiciador de otros. Pero aprendes en la segunda etapa que lo que es pequeño puede representar lo que es grande. Aprendes que lo que es falso en todas sus manifestaciones representa la necesidad de Conocimiento. Esto alienta la aceptación, el perdón y la compasión. Entonces puedes empezar a aceptar todos los aspectos de ti mismo y aprender a tener un sentido de relación funcional entre ellos. Esto conduce a la autointegración, a la autoaceptación y, por lo tanto, al amor por uno mismo.

Las personas a menudo piensan del amor y la aceptación por uno mismo como una especie de pasividad en la que uno no tiene que trabajar más. Puedes ir de vacaciones contigo mismo. Pero la verdadera aceptación es muy diferente de esto. Aquí te das cuenta de que tu falta de respeto hacia ti mismo y tu propensión al error requieren corrección y son oportunidades para expresar aquello que es genuino y significativo dentro de ti. Esto está basado en tu experiencia del Conocimiento porque es así como el Conocimiento ve el error. Esto prepara el camino para la tercera etapa, la cual es la expresión del Conocimiento.

El comienzo de la tercera etapa representa otro gran cambio total en el énfasis. Aquí una persona comienza a discernir que ella tiene ya un compromiso en la vida y un propósito en la vida. Incluso si este compromiso y este propósito no han sido definidos ni demostrados completamente, hay un perdurable sentido de su realidad. Aquí la persona reconoce, “Yo estoy aquí para hacer algo. Estoy aquí para servir a algo.”

En casos muy infrecuentes, hay personas que nacen con una consciencia de este compromiso. Pero para la vasta mayoría de las personas, esta consciencia surge mediante el aprendizaje y el desaprendizaje en las dos primeras etapas de desarrollo. En la primera etapa, el compromiso era simplemente ser más feliz o ser mejor de acuerdo a las propias creencias y deseos, y a las creencias y deseos de otros. En la segunda fase, las personas comienzan a tener la sensación de que ellas podrían tener un propósito superior, pero no ven todavía lo que esto significa. Su consciencia de su propósito superior está todavía compitiendo con su agenda de realización personal. En la tercera etapa, esta competición comienza a disminuir. Todavía hay una agenda personal, pero ella ya no puede competir más con el Conocimiento como el recurso y la motivación más valorados en la vida.

En la tercera etapa, el énfasis está en consolidar el aprendizaje y en refinar tu discernimiento. Aquí el valor de las relaciones se vuelve crítico, pues no puedes permitirte asociarte con las personas equivocadas. Aquí debes volverte muy objetivo acerca de tus afectos por otros. Sentirás gran amor y afecto por ciertas personas con quienes no serás capaz de participar. Aquí necesitas a aquellas personas que pueden ayudarte a descubrir, refinar y expresar tu propósito superior.

La tercera etapa es una etapa de promesa. Aquí el verdadero poder comienza a emerger en ti y comienza a emerger también el criterio fundamental para las relaciones. Aquí tu vida se vuelve importante, no solo para ti personalmente, sino por su valor para otros y como un vehículo para expresar aquello que es verdadero y bueno. Aquí el énfasis en el compromiso al servicio no es de ninguna manera un sacrificio. En vez de eso, nace del hecho de que estás buscando tener una experiencia, cada vez mayor, de la verdad, la honestidad y la inclusión en la vida. No es simplemente que quieras entregarte a Dios, es que quieres experimentar tu relación con Dios. Quieres experimentar esta relación. Tu habilidad de experimentar esto genera una motivación natural para dar a otros, pues solo dando puedes continuar experimentando a Dios.

El desafío para ti en la tercera etapa trata principalmente del discernimiento y el refinamiento. Cada vez más, sentirás el compromiso y el deseo de dar, pero debes descubrir dónde dar y cómo dar. Esto requiere paciencia, discernimiento y el desarrollo de tus habilidades. Tu vida externa necesitará volverse estable para que el Conocimiento pueda emerger en ti. Esto toma tiempo.

En la tercera etapa, la relación con tus Maestros Internos se vuelve incluso más poderosa e importante. Aquí no eres meramente un estudiante, también estás preparándote para ser un contribuidor y, en raros casos, un maestro. Aquí enseñas mediante la demostración. Esto puede ser hecho en cualquier profesión. Puede ser hecho con palabras y sin palabras. Puede ser hecho en un sentido formal como un maestro profesional, pero a menudo este no es el caso. Es generalmente expresado mediante tu trabajo, el cual se vuelve cada vez más una expresión de la emergencia del Conocimiento dentro de ti. Esto ocurre cuando tu llamada espiritual comienza a emerger.

En la tercera etapa, comienzas a ver que las dos primeras etapas eran etapas de sacrificio. La primera etapa es donde sacrificas tu autoconsciencia y bienestar para poder cumplir tus deseos e ideas y las expectativas de otros. En tus relaciones, tendiste ya sea a retirarte o a regalarte a las personas. En la segunda etapa, comenzaste a sacrificar algunas de tus ilusiones y preferencias. Aquí tus relaciones reflejaron el conflicto y el contraste entre tu consciencia del Conocimiento y tu agenda personal. Es en la tercera etapa donde abandonas por completo el autosacrificio, aceptando tu propósito, significado y valor verdaderos.

La tercera etapa se ocupa principalmente del descubrimiento y la entrega de tus regalos. Aquí no puedes escapar a los requerimientos de tu propio desarrollo. Aquí la aplicación de lo que has aprendido en las dos primeras etapas se hace primordial para tu éxito. Aquí el valor de tu vida crece, y tu sentido de humildad también crece porque verás de manera creciente que tu vida es una expresión de algo mayor. Según la Presencia en tu vida se hace más permanente, sentirás cada vez más que debes cuidar de tu mente y tu cuerpo como vehículos para expresar el Conocimiento. Aquí te vas identificando, cada vez más, con el Conocimiento; y el abismo entre el Conocimiento y tu experiencia personal de ti mismo comienza a disminuir.

Eventualmente, si pasaras a través de los muchos umbrales en el desarrollo de la tercera etapa y si alcanzaras el pináculo del aprendizaje en este mundo, te convertirías en una expresión del Conocimiento mismo. Aquí retienes los aspectos externos de tu identidad y tu personalidad humanas, pero la esencia del Conocimiento es tan fuerte que tu vida demuestra el Conocimiento cada vez más. Aquí la esfera de tus relaciones no está solo centrada en una persona, sino que se extiende a sí misma fuera, hacia el mundo. Una vez esto es logrado plenamente, te vuelves un maestro para otros.

La emergencia del Conocimiento es un proceso espontáneo, natural. Según cada fase es completada, la siguiente comienza naturalmente como si se hubiese dado una señal o un interruptor hubiera sido accionado en lo profundo de ti. La gran iniciación de una etapa a la siguiente raramente es discernida en el momento, pero sus resultados se hacen bastante evidentes con el tiempo. Esto es un proceso natural. No es algo que puedas controlar o dominar. Es el resultado de tu participación. Es el resultado de la participación de tu Familia Espiritual, de tus Maestros Internos y del mismo Plan de Dios. Es también el resultado del cambio y la evolución del mundo, los cuales establecen el contexto para tu contribución.

La preparación es necesaria. Particularmente en las etapas segunda y tercera, un entrenamiento formal se hace cada vez más necesario y vital. No puedes tener éxito en el aprendizaje de las etapas segunda y tercera sin la asistencia adecuada. Necesitarás aquí algo más que tus Maestros Internos, porque ellos no buscarán convertirse en el objeto de tu devoción. Ellos desean más bien que pongas tu atención en aquellos individuos que son llamados a ayudarte, y que aprendas a reconocer y soltar a otros que te están reteniendo.

Posteriormente en este libro, cuando sean tratadas las cuestiones prácticas, quizá verás las etapas de desarrollo más claramente ilustradas. Es importante tener esto en cuenta y requerirá que leas este capítulo sobre las etapas de desarrollo muchas veces para poder entenderlo. Porque, en efecto, estas palabras deben reflejar de manera creciente tu experiencia para que puedas comprender plenamente lo que se está diciendo aquí.

El énfasis aquí es llevarte más arriba en la montaña de modo que puedas ver cada vez más. Según asciendes la montaña y ganas un punto de observación más elevado y más amplio, verás por qué tu vida era antes un vaivén. Entenderás por qué las cosas se veían de cierta manera en cierto punto de tu viaje y por qué se veían de otra manera en otro punto. Verás cómo tu perspectiva ha cambiado con tu posición en la montaña misma. Verás cómo tus valores han progresado y cambiado naturalmente. Verás cómo tu énfasis en las relaciones ha cambiado. Y comprenderás cómo tus errores te han servido para aprender a tomar el siguiente paso.

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