Seguir la Presencia

Traducción de la Revelación titulada “Following the Presence”, tal como la recibió Marshall Vian Summers el 17 de febrero, 2008 en el Boulder, Colorado, EE.UU.

Hay una mente mayor dentro de ti, una mente mayor que el Creador de toda vida ha puesto dentro de ti —para guiarte, protegerte y llevarte a tus mayores logros en la vida—. Esta mente más profunda es muy diferente de la mente con la que piensas —tu intelecto, tu mente mundana—, que ha sido condicionada y formulada en respuesta al mundo y a todas las influencias que vienen de tu familia, tu cultura, tu religión y demás.

Pero hay una mente más profunda dentro de ti, la mente del Conocimiento. Es de ella de donde vienen tus percepciones más profundas. Es de ella de donde vienen los impulsos que te refrenan de tomar malas decisiones, de comprometerte en relaciones que no tienen futuro ni propósito real. Es desde el Conocimiento, pues, que viene la dirección real de tu vida. El Conocimiento cuenta ya con un plan para tu vida, porque viniste al mundo con un propósito mayor, con una misión específica que descubrir y cumplir, y con ella la necesidad de encontrar a las personas que formarán parte de esta misión y te permitirán descubrirla y expresarla plenamente.

Es como si tuvieras dos agendas completamente diferentes. Tienes tu agenda personal, que representa tus metas, tus planes, tus valores y las cosas que piensas que debes tener para estar a salvo, protegido y feliz. Luego tienes una agenda más profunda, una agenda que fue establecida antes de que vinieras al mundo: una meta, un regalo, un conjunto de actividades, una contribución única para satisfacer una necesidad específica en el mundo. Sin embargo, tú vives en tu agenda personal, que es reforzada constantemente por el mundo que te rodea —por tus relaciones, por tus actividades, por tus hábitos, etc.

Desde la perspectiva de tu agenda personal no puedes entender, no puedes averiguar cuál es esta agenda más profunda. Porque no es de tu creación. No es algo que des forma basándote en tus miedos, deseos y preferencias. Es algo completamente distinto, y te parecerá profundamente misterioso, especialmente al principio. Es solo siguiendo esta agenda más profunda, siguiendo la presencia del Conocimiento, que comenzarás a descubrir lo innatamente cierta que es para ti. Y resonarás con ella cada vez más completamente a medida que avances.

Pero comenzar este viaje puede ser muy difícil y extremadamente confuso, porque vives dentro del contexto de tu agenda personal —tus planes, tus metas, tus actividades, tus hábitos—. Te identificas con estas cosas y con las peculiaridades de tu personalidad: tus gustos, tus preferencias y todo lo demás que utilizas para identificarte, como si eso fuera lo que eres, como si fueras solo un cuerpo y una colección de comportamientos. Las personas se identifican con sus pensamientos, con sus creencias, pensando “esto es lo que soy”, y llaman a sus pensamientos y creencias la verdad —la verdad para ellas, y a veces proclaman que es la verdad para la vida entera—. Algunas personas incluso afirman que sus ideas son la verdad de Dios. Por supuesto, esto es ridículo y extremadamente tonto y arrogante, pero muchas personas afirman esto.

El verdadero significado de la espiritualidad está imbuido en la agenda más profunda dentro de ti. El propósito de tu espiritualidad, la realidad de tu espiritualidad, están integrados en la agenda más profunda dentro de ti que llevas como un cargamento secreto, sin descubrir, mientras intentas todavía vivir tus ideas y tus preferencias, acomodarte a las expectativas de otros, buscar la aprobación de los demás, tratando de sobrevivir en el mundo exterior, donde todos están tratando de seguir sus agendas personales y donde la cultura misma establece estas agendas, dándoles enfoque y objetivos y controlándolas en un grado muy alto.

Independientemente de lo políticamente libre que puedas ser en tus circunstancias, si no has comenzado a construir una conexión con la agenda más profunda dentro de ti, en realidad no eres libre. Todavía estás siendo gobernado por los dictados de tu cultura, por las expectativas de los demás, tal vez por las creencias de tu religión primaria. Incluso tu agenda personal la crean fundamentalmente los demás. La construyes y absorbes de tu entorno, algo que has estado haciendo desde el día que naciste. El mundo ha estado diciéndote quién eres, y qué eres, y qué debes hacer, y qué tienes que creer, y qué no tienes que creer, y con quién debes asociarte, y con quién no debes asociarte. Si a esto le añades la religión, bueno, entonces el dilema se vuelve aún más profundo y más complicado.

Pero a pesar de todo esto hay una realidad más grande dentro de ti, una inteligencia mayor dentro de ti que no está condicionada por el mundo, que no se ve amenazada por el mundo, que no busca la aprobación y el acomodamiento. Está aquí en una misión. Toda su atención se centra en ponerte en contacto con esta misión, en conectarte con las personas que serán significativas e importantes dentro de esta misión, en llevarte a la gran necesidad en el mundo que hará salir de ti esta misión, porque no puedes descubrirla por ti mismo. Debe ser llamada a salir de ti. Debes ser estimulado por un mayor conjunto de eventos. Son estos los que te conectarán con el mundo y te ayudaran a superar tu sensación de aislamiento y separación.

Sin embargo, comenzar el viaje es difícil y tienes muchos umbrales importantes a lo largo del camino. Al principio debe haber algo que traiga esto a tu conciencia: la realidad de que tu vida actual realmente no está satisfaciendo algo en lo profundo de ti; que el tener más y más —más placer, más posesiones, más actividades estimulantes, más escape del mundo, más riqueza, más poder— realmente no está satisfaciendo algo fundamental dentro de ti. Y que hay algo más. No puedes definirlo. Puedes darle un nombre, pero sigue siendo misterioso, como si algo diferente estuviera llamándote o incitándote o haciéndote señas. Y todo lo demás que estás intentando hacer para cumplir tu agenda personal no está satisfaciendo esta necesidad más profunda.

Miras a tu alrededor y te das cuenta de que nadie sabe realmente quién eres, excepto tal vez una o dos personas si eres muy afortunado. Y tú no sabes realmente quiénes son los demás. Hay mucho movimiento sin mucho sentido. Tratar de satisfacer solo tu agenda personal es insatisfactorio. Te deja vacío y frustrado. Incluso si tienes éxito en el cumplimiento de tus metas, el éxito es de corta duración y fugaz. La vida así solo es una lucha —una lucha por ser, hacer y tener, una lucha por mantenerte lejos de los peligros, las privaciones, la pobreza y el infortunio—. Es desesperante y estresante.

En algún momento, a través de la decepción, la desilusión o algún tipo de encuentro significativo con otra persona, el recuerdo de tener una misión más profunda en la vida es estimulado de alguna manera, y empiezas a gravitar hacia ella. Incluso dando muy pocos pasos —y aparentemente insignificantes—, sientes desde el principio que hay algo más en tu interior que debes descubrir, que debes llegar a saber, que necesita ser, al menos, parte de tu vida.

Es confuso, porque no encaja dentro de tu agenda personal. Es algo misterioso. No está definido por el mundo. Intentas darle un nombre y una explicación, pero no obstante sigue siendo un misterio. Es la gran atracción de Dios. Es una atracción que ya está dentro de ti, porque Dios la puso ahí. Puedes formular cualquier creencia [que quieras] acerca de ella. Puedes incluso tomar una postura muy firme en tu creencia en ella, pero ella sigue siendo más grande que tú. Todavía desafía la definición. Puedes afirmar que tu religión es la única religión verdadera, pero esto que hay dentro de ti está más allá de tu comprensión.

Si comienzas a seguir su atracción, su llamada, y puedes comenzar a crear un lugar en tu vida para ella, entonces comenzarás a sentir que hay una mayor integridad en tu interior. Comenzarás a ganar una confianza que nunca podrías tener de otra forma —no una confianza arrogante, sino una confianza basada en una asociación más profunda.

Al comenzar este viaje mayor, alcanzas umbrales a lo largo del camino en los que tienes que elegir entre algo que quieres y algo que realmente sabes, entre algo que crees que debes tener o que algún otro dice que debes tener, y algo en ti que te está llevando en una dirección diferente. Son como puertas en tu viaje. Llegas a este umbral, a esta puerta, y tienes que elegir si pasarás por esa puerta y qué seguirás dentro de ti. Estos umbrales pueden ser muy importantes, y, sobre todo al principio —y de hecho a lo largo de todo el camino—, tratan principalmente con las relaciones con las personas. Tu viaje no incluye necesariamente a las personas que has añadido a tu vida o de quienes te has vuelto dependiente o a quienes crees que debes tener o cuyas expectativas sientes que debes cumplir.

Con la excepción de tus hijos, a quienes debes atender hasta que sean adultos, las otras relaciones pueden ser desafiadas por el poder, la presencia y la guía de este Conocimiento dentro de ti. Esto puede conducirte a un gran dilema y a un gran reto en cuanto a qué honrarás en tu vida y qué seguirás. Y revelará el grado en el que te has acomodado a otras personas —personas a las que has entregado la autoridad de tu vida—, el grado en el que has perdido el rumbo y has llenado tu soledad y tu vacío con otros, otros que quizá no sean capaces de hacer este gran viaje contigo.

Es por eso que es tan importante construir primero tu relación con el Conocimiento antes de comprometerte con personas, lugares, carreras profesionales y actividades. Esto es lo que significa buscar en primer lugar el reino de Dios: construir tu relación y conciencia de esta agenda más profunda dentro de ti. Si puedes hacer esto al principio, ello creará luego un contexto más amplio para tus relaciones, y te informará de con quién puedes estar y con quién no, y de cómo estar con esas personas con las que estás destinado a asociarte. ¿Cuál es la forma apropiada para vuestra relación? Con el tiempo, esto terminará toda la confusión sobre las relaciones y te dará los criterios necesarios que necesitarás para saber con quién estar y cómo estar con esos individuos de forma apropiada, de modo que el verdadero significado y valor de vuestra relación os pueda ser revelado a ambos.

Sin esta orientación más profunda, sin este discernimiento, las relaciones son extremadamente arriesgadas e implican un gran costo y peso. Las personas están jugándose su existencia. Están jugándose su libertad. Están jugándose sus vidas, entregándolas a personas y situaciones que no representan una promesa verdadera para ellas, que no están realmente conectadas con el criterio más profundo, la agenda más profunda que existe en su interior y sigue sin descubrir.

Las personas, por supuesto, quieren negociar y tenerlo todo. No quieren renunciar a nada. Quieren riqueza y poder y amor, y tienen miedo de que… todas estas cosas les sean arrebatadas. Pero la verdad es que la riqueza, el poder y el amor son inherentemente destructivos a no ser que estén conectados con el propósito mayor que vive dentro de ti y que has traído al mundo. No existe prohibición contra la riqueza, el poder y el amor si estos están conectados honestamente a esta agenda más profunda dentro de ti, en la que serán llamados y serán necesarios. De hecho, nadie podrá llevar a cabo su mayor propósito en solitario. Todos necesitaran relaciones significativas para tener éxito, porque el Plan de Dios requiere terminar la Separación para sacarte del aislamiento y la fantasía y liberarte de la prisión de tus propias ideas y las asociaciones no saludables que tiendes a hacer con otras personas, así como de las obligaciones que te detienen y te impiden realizar aquí tu naturaleza y propósito verdaderos.

Tu relación con el Conocimiento representa tu relación con Dios. Es así como Dios te habla. Puede que no lo escuches como una voz. Puede que sea un sentimiento, una imagen, un sonido, o una voz. Cada persona experimenta el poder y la presencia del Conocimiento de manera diferente, de acuerdo a su orientación individual. Pero la verdad sigue siendo que hay una agenda mayor en tu interior, un mayor poder dentro de ti, y este te proporcionará las verdaderas relaciones, las relaciones del destino. Te proporcionará la involucración y el trabajo verdaderos para ti en el mundo. Te dará un poder que el mundo no entiende, un poder que viene de dentro en vez de recibirlo desde afuera.

Esto es lo que te libera de la confusión, la ambivalencia, la condena, el odio a ti mismo y las creencias, actitudes y hábitos autolimitantes. Porque si sigues esto hasta el final, todo lo que no es verdadero te será revelado y se desvanecerá con el tiempo. Todo lo que no representa tu verdadera vida mayor y tu propósito mayor para estar aquí, se te dará a conocer y tenderá a desaparecer.

Tal vez todavía seguirás siendo una persona con debilidades y atracciones insanas. Seguirás siendo falible. No serás perfecto. No serás todopoderoso. Pero estarás siguiendo algo que es todopoderoso, que te dará fuerza y ​​confianza y evitará que te hagas daño y hagas daño a los demás.

Te estás conectando ahora con algo de la máxima importancia, algo que es central en tu vida, que está satisfaciendo la necesidad más profunda de tu alma. Todavía eres una persona y sigues siendo falible. Todavía tienes tus debilidades y tu idiosincrasia, pero hay otra cosa en ti —una presencia, un poder, un compromiso con la vida, un enfoque y una integridad que van a impresionar e inspirar a otros.

Cuando alguien tiene una gran presencia, lo que realmente significa es esto. No es la fuerza de su personalidad. No es la afirmación que hagan de sí mismos o su fuerza de voluntad. Es la presencia que está con ellos —la presencia del Conocimiento, la mente más profunda en su interior— lo que se ha vuelto predominante, y su intelecto, su mente mundana personal, está siguiendo y sirviendo a este mayor poder que tienen dentro. Este es el verdadero significado de alcanzar una mayor integridad. Esto es lo que significa ser fiel a uno mismo, lo cual es ser fiel al Conocimiento y seguir la agenda más profunda en la vida de uno mismo.

Como hemos dicho, al principio todo es muy confuso, porque el poder y la autoridad reales están cambiando gradualmente desde la dominación de tu mente personal en todas sus prepotentes creencias, actitudes, compromisos y condena de los demás, a un tipo diferente de poder dentro de ti. El cambio ocurre gradualmente para que puedas empezar a adaptarte a él, entenderlo y aprender de él. Porque es esta transición de ser dirigido desde el exterior a ser dirigido desde el interior, dirigido por el Conocimiento, la que te enseñará y te dará la sabiduría que necesitarás para poder asistir a otros y cumplir con tu misión —lo cual requerirá una comprensión y una mayor capacidad de reconocer, experimentar y seguir este mayor poder y esta mayor agenda dentro de ti.

Por tanto, a través de esta transición obtienes la humildad necesaria, porque te das cuenta de que se trata de algo más grande que tú, que sin embargo requiere tu completa participación y depende de tu honestidad, tu integridad, tu compasión y tu amor por las personas en el mundo. [El Conocimiento] te necesita tanto como tú lo necesitas. Él te cambia, pero realmente tú no puedes cambiarlo a él. Él ilumina tu vida, pero él ya está iluminado.

Tal vez en tu vida estás llegando a uno de los umbrales importantes donde tienes que elegir de nuevo, donde tienes que tomar una verdadera decisión en la vida sobre qué vas a seguir y qué vas a hacer. Has llegado a una puerta en el camino, una puerta que está esperándote y que debes tener la fuerza para abrir y atravesar.

Muchas personas piensan que deben apoyarse en el poder de Dios, pero Dios debe apoyarse en tu fuerza e integridad, porque el regalo de Dios para el mundo está llegando a través de las personas. Estás trayendo al mundo lo que el mundo no puede darse a sí mismo, que es compromiso e inspiración, compasión y cuidado, así como crear lo que se necesita para las personas. Esto es diferente a tratar de satisfacer las ambiciones y deseos de uno mismo. Todos estos son parte de la agenda personal que uno tiene para sí mismo. Esto es realmente muy diferente, como ves. No puede compararse.

Cuando llegas a una de estas puertas, no estás seguro de qué es el Conocimiento y qué es la ambición. No estás seguro de estar tomando la decisión correcta. Hay una bifurcación en el camino. ¿Por dónde irás? Hay un montón de razones por las que deseas ir en una dirección. Existe la promesa de riqueza, de seguridad, de aprobación, de aceptación social, de reconocimiento de los demás. Pero luego, en el otro lado, bueno, nada de esto parece estar realmente garantizado. Pero hay algo dentro de ti que te insta a ir allí. Tal vez se te ha presentado una oportunidad, pero dentro de ti, en el Conocimiento, no hay respuesta. Si no es un “sí”, es un “no”. Esa es la certeza del Conocimiento.

A veces, hay condiciones que deben establecerse antes de que puedas estar de acuerdo con algo. Eso es apropiado. Eso está muy bien. Pero tiene que ser fundamentalmente la decisión correcta. En esto no hay negociación alguna si estás siendo fiel a ti mismo. No puedes llegar a un acuerdo y tener ambas cosas. No puedes viajar ambas rutas si hay una bifurcación en la carretera. No puedes llevar contigo a las personas que no están dispuestas a ir, que no sienten este llamado, que no tienen una afinidad natural con él. Tal vez no es su momento ni su lugar para sentir el poder del Conocimiento en su interior.

Elegir al Conocimiento sobre otras cosas que parecen ser atractivas y que incluso son consideradas necesarias, te fortalecerá enormemente. De nuevo, esto forma parte del cambio de autoridad dentro de ti desde tus ideas al Conocimiento, desde tus creencias y expectativas al Conocimiento, desde tus miedos e inseguridad al Conocimiento.

Así es como Dios te salva. Así es como Dios te redime, colocando en tu interior una mayor voz y un mayor propósito que tú solo puedes aprender a responder y seguir tan clara y honestamente como puedas. Al final de la vida Dios no disipa simplemente este mundo; disipa tu conciencia mundana, porque eso lo que crees que eres. Te realizas y te redimes llevando a cabo el mayor propósito que te ha traído al mundo. Así es como finaliza la Separación. Así es como recuperas tu fundamental relación con Dios y con tu familia espiritual —aquellos que han sido llamados a apoyarte y asistirte tanto dentro del mundo como más allá.

No hay día del juicio final. Eso es ridículo. Dios sabe que sin el Conocimiento solo puedes cometer errores en esta vida. Sin el Conocimiento vivirás una vida de compromiso y frustración, de ira y resentimiento. La necesidad de tu alma no estará satisfecha. Estarás insatisfecho. Culparás a los demás y al mundo por tu insatisfacción. Serás fundamentalmente infeliz. A pesar de lo agradable que sea lo que te rodea, a pesar de cuánta riqueza puedas adquirir, estarás fundamentalmente insatisfecho, porque no habrás cumplido con tu mayor propósito para venir a este mundo. Te habrás entregado a otras cosas. Habrás sido seducido por el mundo. Pero esto no enoja a Dios, porque sin el Conocimiento solo puedes ser seducido por el mundo; solo puedes crear alguna otra identidad para ti mismo y tratar de vivir según tu agenda personal, que en gran medida ha sido creada para ti por las influencias que te rodean.

Tu redención viene de tomar los Pasos al Conocimiento y seguir la orientación y la dirección del Conocimiento lo más fiel, paciente y honestamente que puedas. Esto es eminentemente práctico, ya que conduce a una acción fundamental. No es como tener un romance con la presencia Angélica. No es simplemente complacerte a ti mismo en el éxtasis.

Eso no es realmente el viaje, como ves, porque viniste al mundo a trabajar, a lograr algo, a encontrar a ciertas personas y lograr algo con ellas atendiendo una necesidad real en el mundo. Este no es un camino de realización personal donde encuentras la cosa más agradable que hacer en la vida y te entregas a ella. Eso solo lleva a una frustración y miseria mayores, porque no cumple con la necesidad del alma. Esto no es una indulgencia egoísta. No es ser irresponsable con los demás, comprometiéndote con tu propio éxito y felicidad. Esa es tu agenda personal. El conocimiento está aquí para ponerte al servicio de las personas y del mundo y conectarte con personas en el mundo mediante una actividad y contribución significativas.

Las personas están muy confundidas sobre el objetivo y el propósito de la religión y la espiritualidad. Piensan que es algún tipo de subordinación a un dios extraño, o bien creen que es el camino de la felicidad y satisfacción personal. Desde su agenda personal y su mente personal no pueden ver el verdadero movimiento de Dios en el mundo, el verdadero movimiento del Conocimiento dentro del individuo y entre los individuos. Ellas piensan que es otra cosa. No pueden ver desde donde están.

Al igual que desde la cubierta de un barco, no puedes ver las corrientes más profundas que mueven el agua por todo el planeta. Solo puedes ver la turbulencia de la superficie y el efecto de la meteorología sobre la ola. Solo puedes comprender el misterio, el significado y el poder del Conocimiento involucrándote con él, siguiéndolo y no tratando de controlarlo, definirlo o manipularlo para satisfacer tus intereses o deseos.

Algunas personas piensan: “Bueno, uno se entrega a Dios y Dios se hace cargo”, pero no es realmente así, porque debes seguir siendo el capitán de tu nave. Todavía debes dirigir tus pensamientos y tus acciones y establecer criterios para tus relaciones y límites para ti mismo. La diferencia aquí es que el Conocimiento está guiándote y estás respondiendo a él. Te está deteniendo de hacer cosas que te conducirían por mal camino y te insta sin descanso hacia una dirección determinada. Tú sigues siendo el capitán de tu barco, como ves. La diferencia es que ahora estás respondiendo a la verdadera finalidad de tu viaje —a donde realmente tiene que ir el barco y a lo que este contiene.

Las personas están inmensamente confusas, porque en realidad no han comenzado el viaje o no han estado en él lo suficiente para darse cuenta de qué es y cómo funciona, ni tampoco del misterio y el milagro que se produce en la vida de aquellos que pueden responder.

Al principio hay muchas decisiones difíciles que tomar. Estas son fundamentales para determinar si serás una persona libre en esta vida o no. Son fundamentales para determinar si puedes responder, experimentar y cumplir con un propósito mayor en tu vida, o si serás simplemente un cautivo de las expectativas de otros y de tu propia inseguridad y sentimiento de insuficiencia.

Incluso cuando comienzas a viajar por el camino, incluso a medio camino de esta gran montaña, también existen otros retos. Porque todavía tienes una agenda personal que va contigo. Esta no se queda atrás, al pie de la montaña. La llevas contigo y está todavía operativa, y todavía debes tomar decisiones al respecto.

Tu inteligencia fue creada para tomar decisiones pequeñas, para funcionar dentro de las circunstancias siempre cambiantes de tu vida. Pero el Conocimiento está ahí para darte propósito, sentido y dirección, así como un mayor punto de referencia dentro de ti mismo, de modo que puedas discernir lo que es verdadero y lo que es falso, lo que es bueno y lo que solo se ve bien, lo que es realmente ventajoso y lo que es meramente seductor, lo que es la verdadera honestidad y lo que es una falsa honestidad. Es tu punto de referencia más profundo, como ves. Todavía debes usar tu mente para tomar decisiones y llevar a cabo las innumerables tareas de la vida diaria, pero ahora tienes un mayor punto de referencia. Es como un faro. Ahora puedes ir a lo que es sabio en tu interior en busca de consejo, para buscar la dirección, para ayudarte a tomar una decisión adecuada, mientras que antes solo estabas suponiendo, esperando y deseando imprudentemente, sin ninguna fuente, sensación de seguridad o certeza reales dentro de ti mismo.

Esta es la diferencia que decidirá lo que será tu vida: si supondrá el cumplimiento del propósito más grande que te ha traído aquí, de aquellos que te han enviado aquí y del poder y la presencia que llevas, o si será una existencia desperdiciada por alguien que está simplemente tratando de estar cómodo en un mundo incómodo, que simplemente está aferrándose a lo poco que tiene, que vive en el miedo y la aprensión y que no tiene un verdadero poder o sentido de orientación interior.

Muchas personas viven y caerán en esta última categoría. Algunas simplemente se ven frenadas por sus circunstancias, por su pobreza o la opresión política. Ellas no tienen libertad para salir de donde se encuentran. Están bloqueadas allí donde están. Pero para otras personas que tienen estas libertades, es verdaderamente trágico si descuidan descubrir, experimentar y cumplir el propósito más grande en su interior, la agenda más profunda que existe dentro de ellas. Sus vidas son verdaderamente desperdiciadas, persiguiendo el placer y evitando el dolor. Son esclavas de otras fuerzas, y desconocen su verdadera vida y valor.

Tú no querrás ser una de estas personas, porque tienes un mayor propósito por estar aquí. No puedes definirlo. No puedes controlarlo, pero puedes seguirlo. Te está dando signos y señales a medida que avanzas. Cambiará tus valores, tus prioridades. Buscarás tranquilidad más que estimulación. Buscarás un diálogo honesto y constructivo con los demás en lugar de mera charla. Buscarás inspiración en vez de solo estimulación. Buscarás una resonancia interna más profunda por encima de la mera emoción en el exterior. Esto es completamente natural. Esto es volver a casa dentro de ti mismo. Esto es permitir que tus valores e ideas cambien, porque ahora estás experimentando algo fundamental. Tus valores están alineándose cada vez más con tu verdadera naturaleza. Y con esto, tendrás una mayor aceptación de ti mismo.

Pero debes continuar el viaje. Hay muchas tentaciones de establecer un campamento permanente en la ladera de esta montaña, pero debes continuar, porque no verás y no sabrás hasta que llegues a sus mayores y más altas elevaciones, allí donde puedes ver sin obstrucción tu vida y la realidad de la vida a tu alrededor. Y tienes que dejar atrás a ciertas personas, incluso a personas que son maravillosas pero no pueden hacer el viaje contigo. No es su momento. No están listas. Puede incluso que el camino que tú debes seguir hacia las alturas de la montaña no sea el que ellas deben seguir. Otras personas vendrán a unirse a ti y tendrás una resonancia más profunda con ellas. Algunas viajarán contigo temporalmente, otras harán todo el viaje contigo. Solo el Conocimiento lo sabe.

Esto es seguir la presencia del Conocimiento. Esto es seguir la presencia de Dios. Esto es aprender a estar en el mundo sin ser del mundo. Esto es aprender a construir una conexión con tu Antiguo Hogar mientras estás aquí, viviendo una vida fundamental y práctica, involucrado con otros en actividades significativas.

Este es el viaje ante ti. Esto es lo que significa dar los Pasos al Conocimiento. Esto es lo que significa vivir una mayor realidad incluso mientras estás aquí, involucrado en la vida cotidiana del mundo. Esto es donde la Divinidad se expresa a través de lo mundano y da a lo mundano todo el sentido y el valor que tiene. Esto es lo que da verdadero sentido a tu intelecto. Esto es lo que te incita a vivir una vida sana y constructiva. Esto es lo que te apoya sobre un suelo firme y fijo, una base firme en el mundo, una base que el propio mundo nunca puede proveerte, porque has nacido de una realidad más grande, una realidad de la que has venido y a la que volverás. Esto contiene el secreto, el propósito y el valor real de tu vida.

Los Efectos del Programa de Pacificación

Traducción del texto “Effects of the Pacification Program”, perteneciente al segundo libro de “Los Aliados de la Humanidad”, tal y como le fue revelado a Marshall Vian Summers.

Es fácil hacer preguntas. Es más difícil encontrar las verdaderas respuestas. La gente está ansiosa de respuestas, pero aún no tiene la conciencia. Por tanto, a la hora de considerar el mensaje en los Discursos de Los Aliados, la gente debe comenzar a desarrollar una conciencia y sensibilidad sobre la Comunidad Mayor. Conseguir simplemente respuestas para las preguntas no desarrolla esta conciencia y sensibilidad. Y de hecho, incluso si tuvierais la respuesta correcta, si no podéis experimentarla, si no podéis reconocerla, si no podéis ver su aplicación, bien, ¿de qué vale? La respuesta se pierde en la persona que está preguntando.

Por tanto, siempre se vuelve al desarrollo de la conciencia y la sensibilidad y la capacidad de saber. La gente quiere pruebas, y por tanto va a aquel que piensan que es el experto, y el experto da sus opiniones, y la gente dice: “¡Ah! Esto debe ser la prueba, porque el experto lo ha dicho.” Pero todo son opiniones. Sin el Conocimiento, todo son solo opiniones en la mente. Y estas opiniones son desarrolladas por el condicionamiento, las actitudes y el temperamento de la gente. Las personas pueden experimentar algo y sacar conclusiones y evaluaciones, y aun así estar completamente equivocadas en su estimación.

Sin embargo, aquí nosotros estamos hablando sobre una conciencia superior. No estamos hablando sobre tener respuestas. Las respuestas no serán suficientes sin esta conciencia superior, y su aplicación no se entenderá. En última instancia, debéis ganar esta conciencia superior. Esta conciencia trasciende la cultura humana, el condicionamiento humano e incluso vuestra identidad biológica. Es una conciencia de la vida tal y como se está moviendo por todo vuestro alrededor y a través de todo lo demás. Necesitáis esta conciencia superior para entender las plantas y los animales, el tiempo meteorológico y el movimiento del mundo. La necesitáis para entender la presencia de fuerzas negativas en el Ambiente Mental y la presencia de las Fuerzas Angélicas, que están aquí para serviros. Y, sin duda, debéis tener esta conciencia para ser conscientes de las fuerzas de la Comunidad Mayor en el mundo y reconocer sus manifestaciones, sus intenciones y sus métodos. Necesitáis esta conciencia superior para distinguir amigo de enemigo.

Por tanto, cuando la gente hace muchas preguntas, la verdadera respuesta está en el desarrollo de una conciencia superior. Esto os conduce al misterio, donde puede que no estéis deseosos de ir, pero es allí donde debéis ir para poder entender. Este es el misterio de vuestra vida —el misterio de lo que sabéis, el misterio de quiénes sois, el misterio de por qué estáis aquí y el misterio de aquello a lo que debéis responder—. No estáis aquí simplemente para llenar vuestra mente con más respuestas que no pueden ser reconocidas ni entendidas.

Esto, entonces, mueve las cosas en la dirección correcta. Pero, naturalmente, hay gente que no puede tolerar el misterio y debe tener respuestas, pensando que las respuestas resolverán sus interrogantes. Estas personas constituirán la mayoría de las personas que interrogarán sobre los Discursos de los Aliados y os preguntarán sobre ellos. Vosotros, personalmente, no podéis responder todas las preguntas que hay sobre los Aliados —quiénes son, de dónde vienen, cómo llegaron aquí, su método de propulsión, dónde se están ocultando y cómo se comunican—. ¿Cómo podríais responder todas estas cuestiones?

Sin embargo, podéis ser conscientes de los Aliados, y tenéis la capacidad de reconocer la validez de su mensaje. Habéis aprendido lo suficiente sobre la vida y la naturaleza para entender su punto de vista, aquello que enfatizan y por qué es necesario. Esto se debe a la conciencia superior, no a que tengáis respuestas. Los Discursos de los Aliados de la Humanidad promueven preguntas. La razón por la que ellos no responden todas las preguntas es que vosotros debéis desarrollar la conciencia superior. Si le contaran al lector todo sobre ellos, la gente diría: “Hum, ¡no me lo creo! ¡Marshall lo está inventando todo!” Como veis, sin la conciencia superior, la gente no puede conectar.

Podéis ver ya los efectos del Programa de Pacificación que la Intervención está generando. Hay ya mucha gente que ha caído presa de esto, ya sea por sus propias inclinaciones o por influencia externa. Aquí la gente es llevada a creer que en realidad no puede juzgar nada. “Bueno, no quiero ser negativo. Estaré abierto a ello.” ¿Quién les dijo que estuvieran abiertos a ello? “Estaré abierto a cualquier cosa que ocurra.” ¿Quién les dijo que estuvieran abiertos a cualquier cosa que ocurra? El discernimiento crítico de la gente está siendo destruido. Así, algo ocurre y ellos dicen: “Bueno, no quiero juzgar la situación.” ¡Pero de qué estáis hablando! Necesitáis evaluar lo que está ocurriendo. Estas personas piensan que no pueden tener una actitud crítica. “Bueno, realmente no quiero ser crítico. No quiero ser negativo.” Bien, es posible que sea necesario hablar y decir que algo no es realmente apropiado. Pero estas personas ni siquiera pueden hacer eso. La gente que ha sido afectada por este Programa de Pacificación ni siquiera puede tomar una decisión. No pueden mirar algo y decir: “Bien, esto es algo bueno,” o “Esto realmente no es algo bueno para mí.” Por tanto, dan la bienvenida a todo, pensando que es así como uno debe ser ante la vida.

No es así como debéis ser ante la vida. Es verdad que debéis estar dispuestos a mirarlo todo, pero no es cierto que debáis aceptarlo todo, vincularos a todo, dar la bienvenida a todo. ¡Por supuesto que no! Una conciencia superior no significa que no hagáis evaluaciones críticas. Significa simplemente que veis las cosas desde una perspectiva más alta. Esto no significa que todo se vuelve gris. Significa que todo se vuelve más claro. Podéis ver con claridad qué hacer y qué no hacer, qué es bueno y qué no es bueno. Si el fruto del estudio espiritual no es este, entonces alguien está siendo incapacitado.

Aunque es cierto que debéis aprender a no juzgar una situación basándoos en vuestro condicionamiento o vuestras creencias, en última instancia debéis juzgar una situación basándoos en el Conocimiento, la Inteligencia Espiritual más profunda que vive en vuestro interior. Este es el árbitro final en vuestro discernimiento.

Sin embargo, las personas no reconocen esto. Dan el primer paso y piensan que es el último. El primer paso consiste en no juzgar. Esto significa que debéis aprender a mirar y a reconocer algo, lo cual no podéis hacer si lo juzgáis de inmediato. Este es el primer paso, pero la gente piensa que es el último. El último paso es muy diferente del primero. No juzgáis en el momento porque necesitáis ver, saber y reconocer lo que estáis mirando. Esto es discernimiento. No podéis discernir si juzgáis las cosas directamente. Pero más allá de este discernimiento, debéis ver claramente si algo es bueno o no.

Así, podríais reconocer que la Intervención no es realmente buena para la humanidad. ¡En sí misma, la Intervención no es una cosa buena! Pero si decís: “Oh, no puedo juzgar la situación,” ¿cómo sabréis alguna vez? Puede que queráis pensar: “Bueno, probablemente es buena en algún otro nivel.” Una persona pacificada dirá: “Veré cómo es buena para nosotros, porque todo lo que ocurre es bueno para nosotros.” Esto no es solo ignorancia humana, sino que demuestra los efectos del Programa de Pacificación, que anima a la gente a confiar en las cosas sin conciencia, sin discernimiento.

Podéis ver esto por todas partes. Podéis verlo en la comunidad sobre los ovnis. Podéis verlo en las comunidades espirituales. Podéis verlo emergiendo en la gente por todo vuestro alrededor. Los Discursos de los Aliados de la humanidad crearán agitación, porque promueven el discernimiento. Ellos os dicen: “La Intervención no es buena para vosotros.” Pero mucha gente dirá: “Bueno, no sé. Debe ser buena. Quiero decir, no puede ser mala.” Ellos están aturdidos. No saben qué pensar. “Bueno, no sé. Realmente no puedo tomar ninguna decisión sobre ello.” ¿Qué estáis diciendo? ¿Ha sido deshabilitada vuestra capacidad para tomar decisiones? Y si es así, ¿quién la ha deshabilitado? ¿Por qué hay algunas personas que piensan que deben estar abiertas a todo y receptivas a todo? Sí, ellas no quieren juzgar, pero ese es solo el primer paso. Ellas no dan el siguiente paso. No ejercen el discernimiento. En algunos casos, su discernimiento ha desaparecido.

Este es un problema muy serio. Como resultado de este Programa de Pacificación, las personas no pueden ver y no pueden saber, y, básicamente, aunque están confundidas y quizá asustadas, simplemente se dejan llevar. “Bien, simplemente me dejaré llevar. Simplemente intentaré aceptar lo que está sucediendo en mi vida.” Las personas que han sido pacificadas no pueden resistir. No pueden luchar contra nada porque no piensan que sea correcto hacer eso. Piensan que todo ha de ser abrazado. ¿De dónde vino esto?

Estas ideas de aceptación indiscutida prevalecen en muchas de las enseñanzas espirituales que hoy veis. Y la gente acepta estas ideas con todo su corazón. Piensan: “Bien, esta es la verdad más alta. Nosotros seguimos la verdad más alta.” Considerad esto a la luz del Programa de Pacificación y comenzaréis a ver lo omnipresente que realmente es esto.

Los individuos que están siendo pacificados serán llevados a creer que están ganando una conciencia superior, cuando en realidad se les está quitando todo su poder. El Programa de Pacificación se basa en un entendimiento de la psicología y las tendencias humanas. Aquí los individuos son condicionados a pensar que, para ser aceptables ante Dios, básicamente deben renunciar a lo que Dios les ha dado para que lo usen. “Bien, para ser aceptable ante Dios debo ser manso y suave, no juzgar y abrazarlo todo. Buscaré lo bueno en todo.”

¿De dónde vino esto? ¿Es este sometimiento una invención puramente humana? ¿Es algo que la gente simplemente idea inventa por sí misma para poder ser feliz en el momento? Bien, en algunos casos esto es verdad.

Pero considerad la pacificación de la humanidad. ¿Cómo se pacifica a la gente? Se les dice lo que quieren oír y se les dice que realmente no necesitan considerar ninguna otra cosa. Después de todo, si todo lo que os ocurre es bueno, entonces, ¿por qué resistir nada? ¡Simplemente abrázalo! Este es el Programa de Pacificación en acción.

Esta influencia está volviéndose algo omnipresente a vuestro alrededor. La gente fluye hacia lugares donde la Intervención está operando, creyendo que la “energía” allí es muy alta. Dicen: “Este es un lugar tan iluminador…” ¡Oh, Dios mío! Están saltando al fuego. Están entregándose con todo su corazón. Ellos van a estos lugares y sienten la energía que hay allí, y piensan: “Oh, este es realmente un lugar poderoso. ¡Es aquí donde están sucediendo cosas!” Y cuanto más tiempo pasan allí, menos saben, y menos piensan que puedan volver a sus vidas anteriores. Ellos se quedan cada vez más indiferentes y absorbidos en sí mismos, y cada vez más disfuncionales.

Esta desinvolucración produce una ansiedad a un nivel profundo, a un nivel en el que sabes que tu vida no está progresando y que no estás yendo a donde necesitas ir. Pero estas personas pensarán que esta molestia es parte de su miedo, o bien parte de su psicología que debe ser erradicada o exorcizada. Y, por tanto, trabajarán duro para ignorar las señales mismas que les están diciendo que sus vidas están mal y que están perdiendo sus vidas.

Estos individuos dirán: “Todo es amor. Simplemente ama. Solo hay amor.” Si supieran de qué están hablando, realmente eso sería verdad. Pero piensan que el amor es simplemente pasividad, felicidad y consentimiento, porque eso es el Programa de Pacificación trabajando en ellos. Ahora lo están extendiendo a otras personas, volviéndose ellos mismos pacificadores. Y después de un tiempo, ellos no sabrán lo que saben. Y si algo está realmente mal, sentirán incomodidad, pero pensarán que es solo parte de su problema psicológico, e intentarán ignorarlo o removerlo o enterrarlo. Y después harán cualquier cosa que la Intervención les diga que hagan. Dirán: “Oh, he recibido un mensaje. Tengo que ir a hacer esto. Estoy siendo guiado. Esto es mi guía interna.”

Será muy difícil despertar a la gente de esto. Primero tenéis que despertaros a vosotros mismos. La gente está tan sumergida en su languidez y su búsqueda de felicidad, que es casi como si estuvieran fuera del alcance. ¡Están tan adormecidos y condicionados, que tendríais que arrojar una bomba en su regazo para despertarles!

Podéis ver los efectos del Programa de Pacificación en las comunidades espirituales en muchos lugares. Para mucha gente —aunque sin duda no para toda—, el consentimiento aparece como el camino fácil, la vía fácil, la vía a la verdadera felicidad. Renuncia a saber cualquier cosa, renuncia a evaluar cualquier cosa, renuncia a resistir cualquier cosa, y entonces: “Oh, a partir de ahora todo será felicidad. ¡Viento en popa de ahora en adelante!”

A estas agradables personas, la Intervención simplemente les arrullará hacia un estado de indiferencia, y después básicamente no serán un problema, y serán receptivas a cualquier cosa que se les dé. Su saber natural estará tan apartado de su conciencia que ahora se volverá el enemigo. Pensarán que se trata del miedo. Pensarán que es negatividad. Y no querrán nada de eso.

Esto realmente está ocurriendo ahora. Estamos hablando de casos extremos, pero estos casos extremos están creciendo en alcance y magnitud. Muchas más personas están simplemente cayendo en este estado —incluso las personas jóvenes, algunas de las cuales son especialmente propensas a este tipo de condicionamiento.

Considerad esto: la verdadera felicidad surge de ser verdadero con vosotros mismos, de desarrollar vuestra propia integridad y de vivir honradamente con vuestra integridad. Las verdaderas relaciones se basan en compartir una verdadera integridad con otros, construyendo relaciones de integridad, relaciones que expresan vuestra naturaleza y propósito más profundos en la vida.

Sin embargo, mirad las relaciones de una persona pacificada, que dice: “Bien, estaremos juntos mientras se sienta bien, mientras esté bien, y si no estuviéramos juntos estaría bien, y cualquier cosa que hagamos estará bien.” Pero no está bien. Y ellos saben que no está bien, pero su saber natural ha sido apartado de su conciencia. Como resultado, dicen: “No sentiré esas cosas. Esas cosas perturban mi felicidad, mi paz, mi ecuanimidad.” Y aun así no hay paz ni ecuanimidad, porque no hay integridad; y debido a que no hay integridad, no hay verdadera relación.

¿Veis aquí como el veneno es insertado en el alimento mismo que la gente quiere tomar? El alimento espiritual está siendo envenenado. ¿Cuántos maestros espirituales están enseñando hoy el verdadero discernimiento? ¿Cuántos están promoviendo la verdadera integridad personal? ¿Cuántos están animando a la gente a mirar con claridad y a ver? ¿Cuántos maestros están animando a sus estudiantes a responder al mundo? En efecto hay algunos, pero mirad a vuestro alrededor y veréis el Programa de Pacificación siendo promovido inconscientemente.

Qué perfecto resulta esto para los planes de la Intervención. Lleva tiempo, pero desde su perspectiva los resultados valen la pena. La intervención tendrá entonces una vasta red de personas dóciles a través de las cuales sus planes pueden fluir. Y la gente nunca sabrá de dónde está viniendo esto.

En otro escenario, la situación se complica. En él, la Intervención empieza a mostrar su lado oscuro. No todo el mundo puede ser pacificado con facilidad. Aquellos que no pueden ser pacificados por la Intervención serán dirigidos por esta a juzgar a aquellos que se oponen a ella. Esto será particularmente cierto en el caso de gente que tiene puntos de vista y prejuicios religiosos extremos. Esta gente será llevada a condenar a aquellos que no comparten su punto de vista. En efecto, hay personas en algunas comunidades religiosas que recibirán mensajes diciendo que todos los enemigos de Cristo deben ser erradicados si no pueden ser salvados, y que la Segunda Venida requerirá limpiar la familia humana.

Hay individuos en la actualidad que están siendo dirigidos de esta manera, y aunque estos individuos no representan necesariamente el liderazgo de estas comunidades religiosas, su énfasis aumentará a medida que lo haga su frustración. Ellos están esperando la gran llegada de Jesús, y piensan que no está ocurriendo debido a los pecados de la familia humana, pecados que ahora deben ser erradicados y no simplemente resistidos. Y el Jesús que vendrá no será el verdadero Jesús, sino el Jesús preparado por la Intervención. Este será un falso Jesús que ellos no pueden realmente reconocer, porque no están desarrollados en el Conocimiento. Este Jesús no traerá paz, sino un ajuste de cuentas. Este ajuste de cuentas será bienvenido por los seguidores, porque ellos mismos están llenos de quejas y creen que sus profecías no están cumpliéndose debido a los pecados de la humanidad, y que estos pecados deben ser ahora removidos para traer el Cielo a la Tierra.

¿Podéis ver por un momento lo fácil que sería para una presencia de la Comunidad Mayor aquí —la Intervención—, que es tan habilidosa a la hora de influenciar el Ambiente Mental y es tan consciente de las tendencias y debilidades humanas, proveer este tipo de influencia? ¿Podéis ver cómo, debido a esta manipulación, los justos pueden comenzar a hacer la guerra contra la gente que no está de acuerdo con ellos y contra aquellos que preservarían el Conocimiento en el mundo? ¿Podéis ver lo fácilmente que esto sería generado?

Incluso los verdaderos creyentes en Cristo serían considerados objetivos a atacar, porque ellos no comparten estas quejas y por tanto no están de acuerdo con los individuos que están siendo dirigidos por la Intervención. Los verdaderos creyentes en Cristo enfatizarían la armonía, el reconocimiento y la tolerancia. Aquellos que están siendo dirigidos por la Intervención solo querrán venganza por sus profecías fracasadas. Quieren que el castigo de Dios se ejecute, y están dispuestos a ser los ejecutores. Están dispuestos a ser los jueces y el jurado para llevar a cabo lo que creen que ahora es la voluntad de Dios. ¿Cómo erradicará la Intervención a sus oponentes? Si consiguiesen suficiente poder, veréis cómo esto puede hacerse.

Donde no pueda lograrse la pacificación, la Intervención influenciará a los individuos para que estos ejecuten las hostilidades que tienen unos con otros. A medida que el mundo se vuelva más difícil, los recursos disminuyan, las poblaciones crezcan y la competición aumente, y según la tragedia se vuelva más frecuente, el sentido de tolerancia de la gente disminuirá, y sus quejas serán alentadas —no solo por la Intervención, sino ciertamente por aquellas personas que son ambiciosas y quieren colocarse en posiciones de poder. Qué perfectamente encaja esto en los planes extraterrestres, que buscan simplificar y reestructurar la lealtad humana. A la intervención no le importa qué religión usar, siempre y cuando pueda lograr estos resultados. Es por eso que un cristiano, un musulmán, un hindú o un budista devotos deben todos aprender el Camino del Conocimiento. De otro modo, ¿cómo reconocerán la diferencia entre una influencia espiritual y una influencia de la Comunidad Mayor? Para los que carecen de discernimiento, bueno, todo parece proceder de un lugar superior, de los Cielos. ¿En quién, entonces, podéis confiar?

La Intervención puede crear maravillosos escenarios espirituales para activar a los individuos que son más propensos a ser sus mensajeros. Para la Intervención no es difícil. Simplemente representan una obra de teatro y ponen a alguien en medio de ella, y esta persona no puede notar la diferencia. La gente no sabe lo que es una presencia de la Comunidad Mayor. Para ellos, todo procede de otra parte, no de su nivel, sino de un lugar superior. Por tanto, en uno de los escenarios, una imagen de Jesús es proyectada a una persona ferviente, y la persona ferviente dice: “Jesús ha venido a mí.” Y ese Jesús le dice: “¡debes reunir a mis verdaderos seguidores y debes denunciar a todos los demás!” Y el ferviente seguidor dice: “Sí, Maestro, ¡sí, Maestro!”

¿Increíble? Sí. ¿Imposible? No. Si el plan extraterrestre es crear una lealtad humana dócil y unificada, debe erradicar los elementos disidentes, aquellos que no son sumisos. Esto no lo hará la propia Intervención, porque entonces todo el mundo sabría que existe una Intervención. En vez de eso, tendrán seres humanos que lo harán por ellos en nombre de las convicciones y prejuicios religiosos de la gente. Y nadie sabrá en absoluto lo que está detrás. Algunos pensarán que se trata de Satán o Lucifer, pero no sabrán.

La mayor debilidad de la humanidad es su ignorancia. La mayor fuerza de la humanidad es su Conocimiento. La Comunidad Mayor, el universo habitado en el que vivís, es un entorno muy sofisticado de interacción e influencia. Si los seres humanos escuchan a sus prejuicios, sus odios y sus quejas y no pueden distinguir entre una influencia espiritual y una de la Comunidad Mayor, entonces la Comunidad Mayor supone un entorno extremadamente arriesgado. Eventualmente, alguien en la Comunidad Mayor os incorporará a su Colectivo o a su causa. ¿Cómo lo hará? Usará simplemente lo que ya creéis en vez de enseñaros algo nuevo.

Es por eso que resulta tan vitalmente importante aprender el Camino del Conocimiento: porque este os enseña sobre la realidad de la vida y la espiritualidad en la Comunidad Mayor. Os enseña sobre la naturaleza de la manipulación y cómo protegeros a vosotros mismos y a los demás.

Esto actualmente es una necesidad vital en el mundo. Cada día, hombres y mujeres de buena conciencia están cayendo bajo una persuasión que no pueden discernir. Es un proceso gradual. Pero eventualmente terminan sin tener ni una pista sobre lo que está sucediendo en sus vidas y siendo hostiles a cualquier clase de corrección.

Según vosotros mismos comenzáis a desarrollar esta conciencia de la Comunidad Mayor y compartís el mensaje de los Aliados con otros, veréis esta resistencia. Veréis la incapacidad para responder de la gente. Es como si alguien hubiera desenchufado algo en su interior y ahora simplemente no saben nada. Y si responden a algún nivel, puede que intenten pacificarse a sí mismos. Dirán: “Bueno, solo es un punto de vista, y claro, tenemos que buscar lo bueno en esta situación. Realmente tenemos que abrazarla. Si los visitantes están aquí, entonces deben estar aquí por un propósito, y nosotros tenemos que abrirnos a ese propósito. Quizá algunos de ellos no son buenos, pero otros lo son, y tenemos que amarles y comprenderles.”

Todo esto es mentalidad de pacificación. Esto es el camino fácil. Simplemente cede. Y si la felicidad es el objetivo de vuestra vida, cederéis. Comprometeréis vuestra integridad. Negaréis vuestras propias ansiedades. Ignoraréis las señales, los avisos y las pistas que os indican que algo no está bien aquí. Puede que os digáis: “Bueno, es todo parte del drama de la vida, y yo estaré por encima de todo ello.”

En la actualidad, los Sabios están replegándose por el todo mundo, porque la Intervención está aquí. Solo unos pocos están en posición de proclamar. Marshall es uno de ellos. Pero él necesitará que otros le ayuden. El mundo no se ha perdido, pero el riesgo de perderlo está creciendo.

Por tanto, no podéis simplemente retiraros e ir a vivir una vida rural y pastoral en alguna parte, alejándoos de todo, simplemente siendo felices cada día, regresando a la naturaleza, llevando los cubos de agua, plantando el maíz, preparando las comidas y viviendo con las estaciones. ¡Eso se ha acabado! Para ser conscientes, autodeterminados y tener vuestra propia integridad, no es posible ahora la huida. No es posible irse a los bosques y pretender que esto no está ocurriendo.

No hay lugar para más terapia constante con vosotros mismos. Al final, la única verdadera terapia es ser real con lo que sabéis, alinearos con lo que sabéis y aprender la sabiduría necesaria para llevar lo que sabéis y comunicarlo compasiva y poderosamente. Es a esto a lo que debe conducir cualquier forma de terapia verdadera. ¿Vais a volver atrás para sanar vuestra infancia? ¿Vais a buscar el amor que vuestros padres no os dieron? La gente que se concentra excesivamente en esas cosas se incapacita. Es como si se quedaran en silla de ruedas en sus propias mentes. Todos ellos podrían ser defensores de la verdad, pero, en vez de eso, solo se vuelven defensores de la terapia, y no mucha terapia de la que se hace en la actualidad conduce a la verdad. No es posible huir. No hay realización personal a costa de vuestra propia integridad, del saber la verdad y del abogar por la verdad.

La humanidad debe unirse, de lo contrario será dominada en la Comunidad Mayor. Esto es completamente obvio cuando pensáis en ello. Si otras fuerzas de más allá del mundo quieren vuestro planeta, sus recursos y la lealtad humana, y bueno, la familia humana está dividida, realmente estáis invitando a otros a venir. “¡Por supuesto, venid! ¡Hay sitio de sobra para todos!”

Aquellos que resisten la Intervención serán acusados de ser ignorantes y estar en el miedo. Algunos serán acusados de estar resistiendo la Intervención para proteger sus intereses particulares. Y habrá algunas personas que resistirán por esa razón. Sin embargo, hay aquellos que resistirán la Intervención porque es una Intervención. Pero con el Programa de Pacificación, ¿quién puede llamarlo por su nombre? ¿Quién puede decir: “¡Esto es lo que es!” sin provocar resistencia y condena? Este es un verdadero problema en la actualidad.

Nosotros alentamos el desarrollo del discernimiento y la discreción de la gente y la aplicación de sus facultades críticas. Lo que alentamos aquí no se basa en el prejuicio personal o en el condicionamiento social, sino en el Conocimiento. El Conocimiento es la parte de vosotros que sabe. Es la mente mayor dentro de vosotros que el Creador os ha dado para atender los desafíos y oportunidades de vuestra vida. Es la voz de la conciencia en vuestro interior. La gente a menudo compara sus sistemas de creencias y se juzgan unos a otros, pero no es eso de lo que estamos hablando.

Estamos hablando de rescatar a la humanidad de una situación que la esclavizaría. Estamos hablando de preservar la libertad y la autodeterminación humanas y de alentar la integridad humana frente a las fuerzas de la Comunidad Mayor que están interviniendo en vuestro mundo. ¿Es imposible lograr esto? Bueno, en cierto sentido, la verdad siempre parece imposible. La promoción y la preservación de la verdad siempre parecen enfrentar obstáculos insalvables. Pero eso es solo porque la verdad no es valorada, reconocida ni sentida profundamente por suficiente gente. Lo que sacará a la humanidad de esta difícil situación es lo mismo que sacará a la humanidad de todas las situaciones difíciles. Es enfrentar la verdad y hacer lo que ha de hacerse.

Hay muchas personas hoy en el mundo que se sienten muy incómodas, porque saben que algo realmente malo está ocurriendo. Quizá piensan que su incomodidad es solo su propio problema psicológico. Quizá piensan que es solo un problema político, económico o medioambiental. Si no tienen conciencia de la Comunidad Mayor, entonces tienen que focalizar su atención en otra coa y buscar otro tipo de causa. Pero saben que algo no está bien en lo que hoy está ocurriendo. Las cosas no se sienten bien. Las cosas se están moviendo en una dirección en la que no deberían estar moviéndose. Algo está pasando que va a cambiar las cosas, pero no hacia mejor. Y la gente que siente esto está incómoda. Se despiertan con esta incomodidad; se acuestan con esta incomodidad. Está ahí. Ellos la sienten cuando están fuera en el mundo. Algo no está bien.

Pero miran a su alrededor y la mayoría de las personas están ajenas. Ellas no lo saben. No lo sienten. Y no les preocupa. O bien tienen buenas excusas: “Bueno, ya sabes, es simplemente la naturaleza humana,” o “Ya sabes, es el miedo de la gente. Simplemente necesitan amar más.” Y escuchan realmente excusas fútiles para algo que es tremendo.

Vuestra conciencia necesita crecer. Vuestro fuego necesita crecer y fortalecerse —el fuego de la verdad, el fuego del Conocimiento—. De lo contrario, vuestro fuego siempre es apagado, extinguido por la ambivalencia, el miedo y la preferencia personal o el tipo de languidez que produce el Programa de Pacificación.

La luz de la verdad debe fortalecerse, porque hay grandes fuerzas de oscuridad aquí en la actualidad. El engaño es profundo y complejo. La negación es omnipresente, y la sumisión es omnipresente, y continúa aumentando cada día. Solo el Conocimiento en vuestro interior puede penetrar esto.

La humanidad está perdiendo su libertad, de manera lenta pero segura, y de tal forma que esta pérdida será completa, debido a la astucia del programa que hay detrás. Eso puede suceder debido a las predisposiciones que tiene mucha gente en la actualidad. Esto puede suceder debido a los efectos del Programa de Pacificación, que está muy bien establecido ahora en muchas partes del mundo.

Por tanto, se requerirá coraje y una intensa proclamación para activar a esas personas que ya sienten la incomodidad, que ya sienten el problema pero no pueden identificarlo ni esclarecer su causa. Y se requerirá una intensa proclamación para alcanzar a aquellas personas que han comenzado a someterse pero cuyo sentido de integridad está suficientemente intacto para saber que existe un problema en su interior y a su alrededor, y que están luchando por mantener su claridad mental a medida que la niebla desciende.

Para aquellos que se han sometido completamente, puede que no haya respuesta. Puede que estén más allá de vuestro alcance. Para alcanzarles se requeriría un Poder Mayor, la Presencia Angélica. Pero incluso así es bastante difícil, porque la pacificación puede llegar a ser tan completa que la gente pensará que la mano misma de la Gracia que está intentando rescatarla es justo aquello que debe evitar.

Vosotros solo podéis llegar a aquellos que están incómodos, que saben de algún modo que su integridad está siendo violada y han comenzado a sentir la persuasión de la Intervención pero no se han sometido a ella. Hay mucha gente en este campo. No estáis hablando a una minoría. Esta proclamación llevará tiempo. No es algo que pueda hacerse en unas pocas semanas, meses o años. Es algo que debe ser continuo.

La emergencia de la humanidad a la Comunidad Mayor será bastante difícil debido a la Intervención. Requerirá que suficiente gente cultive, proteja y mantenga una conciencia superior. Requerirá un mayor nivel de discernimiento y discreción y más cuidado sobre con quién os asociáis y os comunicáis. Requerirá una mayor conciencia y sensibilidad respecto al mundo y respecto a aquellas fuerzas que están ahora en el mundo arrojando una influencia sobre la humanidad.

Para tener éxito, es absolutamente fundamental desarrollar esta conciencia y sensibilidad y establecer vuestra propia integridad personal y las relaciones que representan esta integridad. Esto es lo que construirá la libertad y la mantendrá viva en el mundo. Esto es lo que mantendrá a la humanidad intacta. Porque una vez perdéis vuestra integridad y vuestra libertad, es muy difícil recuperarlas. Muy difícil. Incluso cuando las personas han sacrificado su integridad a cambio de relaciones, dinero o ventajas, incluso en estas circunstancias más normales, es muy difícil recuperarla. Tienen que hacer un tremendo esfuerzo y asumir riesgos. Es más fácil, por tanto, permanecer lejos del peligro que salir de él. Vosotros no queréis volveros prisioneros en vuestro propio mundo. No queréis volveros prisioneros en vuestra propia mente. No queréis volveros prisioneros de nadie ni de nada.

Si pudierais tener una perspectiva de la Comunidad Mayor en estos asuntos, reconoceríais que aunque la humanidad tiene grandes dificultades y serias debilidades, es todavía relativamente libre en el Universo. Por supuesto, al vivir aislados en la superficie de vuestro mundo no podéis ver esto, porque carecéis de perspectiva. Es por eso que los Discursos de los Aliados son tan valiosos: porque os dan una perspectiva que no podríais tener de otro modo por vuestra cuenta. ¿Cómo podríais compararos con el resto de la vida en el Universo? ¿Cómo podríais comprender el valor de vuestra libertad si no podéis ver que una libertad como esta es infrecuente y debe ser bien protegida en la Comunidad Mayor?

Es por esto que los Aliados ofrecen una mayor perspectiva. Pero algunas personas se quejarán: “Bueno, ellos no nos dan respuestas. No nos dicen fechas, hechos, cifras y localizaciones.” No es eso lo que es importante. Lo que tiene una importancia crítica es la comprensión, la perspectiva, la conciencia superior. ¿Qué más da de dónde vienen los Aliados? Los nombres de sus mundos no tendrían ningún significado para vosotros. ¡No vais a poder ir hasta ellos durante mucho tiempo! Sin duda, no en vuestra vida actual. Los Aliados están ofreciendo aquello que es importante que sepáis sobre la Comunidad Mayor y sobre la Intervención. Os están diciendo quiénes están aquí, por qué están aquí y qué están haciendo. Están señalando lo que debe hacerse para contrarrestar esta Intervención, lo cual incluye el desarrollo de una conciencia de la Comunidad Mayor y una conciencia superior.

Este desarrollo debe ser enfatizado siempre. Su importancia es completamente vital, de lo contrario la gente malinterpretará todo el asunto. Simplemente asumirán que esto es tan solo algún tipo de cosa increíble que probablemente no es verdad de todos modos. Algunos dirán: “Estos Aliados ni siquiera nos dicen sus nombres o cómo han llegado hasta aquí.” ¡Esto es estupidez! Si Dios envía un emisario, ¿lo negarás porque no conteste preguntas triviales? Dios ha enviado aquí a los Aliados para ayudar a educar a la humanidad y advertirla de los graves riesgos que enfrenta en estos tiempos. ¿Será esto negado debido a que no se proporciona alguna información trivial?

Es por eso que desarrollar una conciencia de la Comunidad Mayor es ahora tan vitalmente importante. Es por eso que debe promoverse y preservarse una conciencia más alta. Es por eso que mantenéis el Conocimiento vivo en el mundo. Es esto lo que debe apoyarse y honrarse en este gran punto de inflexión.

Honrad este material. Reconocedlo como un regalo de Gracia. Responded al él. Tened el coraje de hacerlo. Resistid la pacificación. Resistid la influencia que os empuja a ser indiferentes e insensibles a vuestro propio Conocimiento. Resistid la tentación de entregaros a vuestra propia felicidad por encima de todo lo demás. Resistid la tentación de atacar a gente de otras culturas, naciones o tradiciones de fe. Resistid la Intervención mediante la conciencia de la situación, la proclamación y el entendimiento. Promoved la cooperación, la unidad y la integridad humanas.

El Campo de Batalla

Traducción del texto “The Battleground”, tal y como le fue revelado a Marshall Vian Summers el 18 de junio de 2013 en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

Debéis hablar en contra de la guerra. Nunca está justificada. Es una acumulación de errores. Es una acumulación de fracasos. El incentivo de ir a la guerra por recursos, por el control territorial y para vencer a quien se percibe como enemigo será muy grande en el futuro, cuando los recursos del mundo disminuyan y surjan dificultades económicas aquí, allí y en todas partes. Será una gran prueba para la humanidad.

Es un desafío porque la humanidad debe ahora unirse frente al universo, una Comunidad Mayor de vida inteligente. Debe unirse para utilizar los recursos del mundo suficiente y exitosamente y evitar la competición, el conflicto y la guerra continuos. Será una gran prueba para la humanidad.

La gente se sentirá amenazada. Tomará partido, y creerá en otros que tomarán partido. Cuando la gente está gobernada por el miedo, toma partido. Cuando la gente está gobernada por el enfado o el resentimiento, toma partido ciega y neciamente. Se le dirá quién es el enemigo, y la gente creerá lo que se le dice. Será una gran prueba para la humanidad.

Una prueba es un test, así como un campo de pruebas para lo que es cierto, lo que es justo y lo que es verdadero. Habrá cooperación o habrá conflicto y guerra. Las opciones se vuelven aquí mucho más simples y directas. No podéis tener las dos cosas. No podéis vencer a otro y establecer la paz al mismo tiempo. No podéis suprimir a otra gente o incluso a la gente de vuestra propia nación y pensar que estáis manteniendo la justicia, el orden y la paz, porque estáis meramente negando y resistiendo lo que debe salir adelante. Pero lo que debe salir adelante no es simplemente la venganza, la hostilidad o el ajuste de cuentas. Debéis ser guiados por un Poder Mayor dentro de la gente, el Poder que Dios ha puesto ahí para todas las personas del mundo, para todas las religiones del mundo, hasta para los que no tienen religión. Está ahí.

Este poder verá más allá de la división. Verá más allá de la complejidad. Verá más allá del ajuste de cuentas para establecer una realidad de cooperación basada en la necesidad y no solo en altos ideales; basada en las necesidades fundamentales de la gente y lo que puede garantizar que esas necesidades sean suficientemente atendidas.

La Nueva Revelación de Dios habla de este Poder Mayor dentro del individuo; habla de él con mucho énfasis, porque es la cosa más importante. Sin él, seréis gobernados por el miedo, el deseo y las persuasiones de otros. Os alinearéis con vuestro grupo, con vuestra tribu, con vuestra cultura y quizá incluso con vuestra nación, o alguna fuerza o facción dentro de vuestra nación. Seréis cegados por su ideología, y la creeréis, porque estaréis tan asustados que querréis creer en algo a lo que os podáis adherir. No querréis estar solos, y os asociaréis con aquellos que parecen ser poderosos y determinados.

Así, naciones enteras son acorraladas hacia la guerra. Así, la gente es empujada a polarizarse en fuerzas en oposición, sin entender siquiera sobre qué son realmente los conflictos, sin entender realmente lo que están haciendo y lo que están apoyando. Voces y fuerzas radicales obtendrán la atención del mundo, como ha sido el caso, porque eso es lo que la gente quiere escuchar. La gente no quiere moderación. No quiere refrenarse. No quiere diplomacia. Quiere tomar lo que piensa que es suyo o conseguir lo que queda a medida que el mundo disminuye y entra en declive. Es una situación desesperada en un mundo en donde la humanidad está tan fracturada y dividida.

Debéis vencer esto, pero debéis comenzar con vosotros mismos, porque como individuos estáis fracturados y divididos internamente. Sois propensos a persuasiones radicales. Tendéis a evitar lo que no podéis enfrentar o tratáis de aplicar soluciones simples a circunstancias que son en realidad más difíciles de comprender y entender. Mirad vuestras propias tendencias. Mirad a dónde va vuestra mente cuando se enfrenta a una grave incertidumbre y a la posibilidad guerra y conflicto. Mirad cómo tomáis partido automáticamente o asumís suposiciones o creencias sin ni siquiera pensar realmente, sin tomaros el tiempo para entender una situación de manera más profunda y completa, lo cual os daría una pausa y os contendría de llegar a conclusiones prematuras.

Dios os ha dado el gran poder para ver, saber y actuar con certidumbre. Pero para seguirlo, tenéis que apartaros de todas las otras seducciones, directivas y tendencias de vuestra mente. Si la gente no hace esto, caerá en bandos. Se volverá partisana en una situación divisiva y desintegradora.

Las líneas de batalla están siendo trazadas. Las naciones están compitiendo por posiciones de control. Muchos de los que dirigen estas naciones comprenden el gran cambio que está llegando al mundo. Quieren tener una posición tan fuerte como sea posible, controlar el acceso a los recursos tanto como sea posible, asegurar su seguridad tanto como sea posible. Por tanto, ellos competirán con otros por el control. Pero ninguno de ellos comprende la mayor amenaza en el mundo, la amenaza de Intervención desde más allá del mundo que buscará usar el conflicto, la ignorancia y la ambición humanas para sus propios fines.

El gran entendimiento que la humanidad debe tener no está siendo adoptado suficientemente, y por tanto Dios ha dado al mundo un Nuevo Mensaje —un mensaje de advertencia, un mensaje de poder, un mensaje de gracia, un mensaje de gran esperanza—. Pero esta gran esperanza solo puede ser cumplida si un número suficiente de personas puede recibir la Revelación.

Muchas partes del mundo están encarando restricciones en la comida y el agua, pues la naturaleza ha sido violada y el equilibrio natural del mundo ha sido perturbado. Ahora, el mundo entero encarará un tiempo meteorológico violento, que destruirá gran parte de la producción mundial de alimentos, y con ello la estabilidad de las naciones —particularmente la de las naciones más pobres del mundo—. Mientras las naciones más fuertes compiten para posicionarse, luchando la una contra la otra, usando a las naciones más pobres como su campo de batalla, estas últimas sufrirán y declinarán.

¿Cuántas guerras se librarán, y cuántas vidas serán arruinadas y perdidas? ¿Cuánta tierra será destruida? ¿Cuántas ciudades serán devastadas? ¿Cuánta tragedia tendrá que ocurrir para que suficiente gente entre en razón y comprenda que su problema no es con el otro, sino con el mundo —con la estabilidad del mundo mismo, la estabilidad en una Comunidad Mayor de vida inteligente en la que la humanidad siempre ha vivido y con la que ahora debe aprender a lidiar?

¿Quién guiará a la humanidad? ¿Y qué puede ofrecer Dios a la humanidad en una situación tan crítica y grave? Desperdiciando en el mundo cosas que no pueden ser desperdiciadas: tierra e infraestructura, gente, talentos y capacidades… Nada puede ser desperdiciado en este nuevo mundo, este mundo de mayores demandas, este mundo que requerirá unidad y cooperación humanas a un nivel nunca visto con anterioridad. No porque todo el mundo esté de acuerdo ideológicamente, sino debido a la pura necesidad misma, y porque la humanidad está encarando adversidad e intervención desde el universo a su alrededor —funcionando subrepticiamente en el mundo, usando los poderes del engaño y la persuasión, arrojando a las naciones contra otras naciones y a la gente contra la gente, desanimando a poblaciones enteras para que pierdan la fe en sus líderes y busquen ser guiadas y gobernadas por poderes que no comprenden.

Este es el campo de batalla. O arruinaréis lo que os queda y arrojaréis a la humanidad a una serie de circunstancias mucho más graves y terribles en el futuro, o bien la gente comenzará a entrar en razón para comprender que todo está en juego. Ninguna nación prevalecerá si el mundo va demasiado lejos en su declive, si es demasiado lo que se pierde. No hay riqueza de nadie que vaya a estar segura y a salvo en una situación como esta.

Por tanto, ¿qué prevalecerá: la sabiduría, la dignidad y el sentido común, o el enfado, el resentimiento y la venganza? Este es el gran campo de batalla. No sobre el territorio, sino sobre lo que prevalecerá en las mentes y corazones de la gente y cuántos tendrán que morir y sufrir y ser cruelmente lisiados antes de que la humanidad pueda ver que debe elegir y comprometerse con este camino de resolución.

Las religiones del mundo están divididas y enfrentadas incluso en su propio seno. Muy a menudo se han vuelto partisanas en las grandes luchas por el poder y el dominio que han sido libradas a lo largo del tiempo y de la historia. ¿Cuál es aquí la luz guiadora?

No todo el mundo será un cristiano. No todo el mundo será un musulmán. No todo el mundo puede volverse un judío. Y no todo el mundo puede seguir cualquier ideología o tradición de fe. Y aun así, muchos buscan dominar el mundo con sus puntos de vista y sus religiones. Ellos están también sembrando las semillas de la guerra y el conflicto y la destrucción sin sentido en el mundo.

Es por eso que Dios ha hablado de nuevo —no para condenarles, sino para ofrecer un nuevo camino que no requiere una ideología estricta, que no requiere que repudies al otro ni al grupo o la nación del otro, que no requiere que creas en un héroe.

Os encontráis en el campo de batalla. Es aquí donde o bien construiréis un nuevo futuro más igualitario y unido para la familia humana, o bien os destruiréis a vosotros mismos —grupo a grupo, nación a nación—, solo para ser explotados por aquellos de más allá que buscarán usaros y dirigiros en vuestro estado de debilidad, fracaso y declive.

Si supierais los grandes peligros que enfrenta la humanidad, la guerra acabaría mañana. Simplemente no sería una opción. Si supierais lo que la humanidad tendrá tratar y encarar, habría poca disputa entre las naciones.

Esta es la gran prueba, ya veis. ¿Puede emerger la humanidad intacta de este gran umbral, con una resolución, unidad y fortaleza mayores, o simplemente se desintegrará y se destruirá a sí misma frente a lo que ha creado en un mundo que ha sido explotado? Desperdiciando sus preciosos recursos en el conflicto, desperdiciando su oportunidad de establecer una mayor unión aquí en la Tierra.

¿Qué tipo de unión será esa? ¿Será una unión libre o se tratará de un estado oprimido? El universo está lleno de estados tecnológicos oprimidos. Sea cual sea el tipo de unión, tendréis que tener una unión para sobrevivir en la Comunidad Mayor. No podéis ser un conjunto de tribus en conflicto. No podéis estar destruyendo la riqueza, el esplendor y los recursos del mundo por asuntos ridículos entre vosotros. Por orgullo, por arrogancia, por poder o por ventaja, vosotros destruiréis lo que queda. Entonces encararéis una serie de circunstancias que la familia humana en conjunto nunca ha tenido que encarar antes —cómo sobrevivir en un mundo diezmado, cómo sobrevivir en un clima que está fuera de control, un clima que ha perdido su estabilidad natural debido al abuso y la polución de la humanidad.

Va a hacer falta todo lo que tenéis —vuestra ciencia, vuestro ingenio, vuestra tecnología, la voluntad y el poder humanos— solo para sobrevivir en este mundo. Y vuestra capacidad para hacerlo determinará lo que ocurrirá en este campo de batalla y lo que esta prueba producirá.

Es fácil ir a la guerra. Es más difícil establecer una unión. Es fácil derrumbarse, porque eso es lo que la gente hace cuando está débil y confusa. Es más difícil permanecer firme y mantener vuestra fuerza y determinación en tiempos de grandes cambios e incertidumbre. Es fácil atacar a otro. Es más difícil establecer un acuerdo entre vosotros que ambas partes apoyáis.

Tomad el camino fácil, y encararéis penalidades mayores de lo que la familia humana en conjunto ha conocido nunca. Y el mundo en el que vuestros hijos y sus hijos tendrán que vivir será mucho más difícil y peligroso de lo que hoy enfrentáis. Ellos os bendecirán u os maldecirán por lo que hayáis hecho en estos tiempos —en esta gran oportunidad de esta era para establecer una mayor unidad, prepararos para una nueva realidad y un nuevo mundo y prepararos para una Comunidad Mayor de vida inteligente en el universo—. Este tiempo de Revelación —cuando Dios ha hablado de nuevo a todos los pueblos del mundo, a todas las naciones y a todas las religiones del mundo, para darles esta mayor perspectiva, este mayor poder y esta mayor oportunidad— será totalmente desperdiciado si la humanidad continúa por su mismo camino ignorante y destructivo.

Personas del mundo, escuchad la Voz del Cielo. A aquellos que irían a la guerra, particularmente los religiosos que afirman ser religiosos: el Cielo no os verá favorablemente, porque estáis llevando a la humanidad a calamidades y a peligros y dificultades mucho mayores.

¿Qué es lo que prevalecerá —la fuerza y la sabiduría humanas o la debilidad y la indolencia? ¿Qué es lo que prevalecerá —lo que debe construirse cuidadosamente con el tiempo o lo que es conveniente en el momento? ¿Qué es lo que prevalecerá en vosotros mismos? Siempre podéis culpar a otros y hablar sobre la humanidad usando generalidades, ¿pero qué pasa con vosotros mismos? ¿A dónde irá vuestra mente? ¿Qué posición adoptaréis? ¿Qué apoyaréis? No podéis simplemente mirar por vosotros mismos, pues eso es destructivo. Ahora debéis considerar cómo todos pueden tener una mayor estabilidad y un mayor apoyo.

Esto es un desafío, no solo para los líderes de las naciones o los grandes pensadores, filósofos o teólogos. Es un desafío para cada persona que ve que realmente debe considerar lo que está ocurriendo en el mundo y qué puede hacer para contribuir a un resultado positivo y constructivo.

Porque os guste o no, ahora mismo estáis en mitad del campo de batalla —un campo de batalla económico y político, un campo de batalla incluso dentro de vosotros mismos, respecto a qué seguiréis y qué defenderéis en un tiempo de mayor incertidumbre y convulsión en el mundo.

Dios ha hablado de nuevo a todas las gentes del mundo para darles fuerza, coraje y dignidad, así como un camino para salir de la confusión, del peligro y de la autodestrucción. ¿Pero quién escuchará esto sin intentar meramente defender sus viejas ideas o su posición, o hablar a favor de su propio grupo, o proteger su propio interés? Aquellos que han tomado partido y aquellos que tomarán partido, ¿podéis escuchar a Dios hablándoos de nuevo — advirtiéndoos, corrigiéndoos, honrándoos y dirigiéndoos?

En los próximos veinte años, si los grandes recursos restantes son derrochados, el mundo será pobre, más pobre de lo que podéis imaginar. La humanidad puede sobrevivir, pero en un estado mucho más deteriorado. No es un mundo donde nadie realmente vaya a beneficiarse. Incluso los pocos que tengan riqueza estarán rodeados por los que no la tienen. Su posición no será sostenible.

Esta es la seriedad de estos tiempos. Esta es la importancia de vuestra vida. No vinisteis aquí simplemente para ser una langosta sobre la tierra y consumir todo lo que está a la vista, tal y como a menudo hacen los ricos. Vinisteis aquí para dar algo único y especial a un mundo necesitado. No os quejéis del mundo, porque este es el mundo que os ofrecerá la redención si podéis comprenderlo y responder a él correctamente.

No os condenéis a vosotros mismos, porque no sabéis de vuestro mayor propósito, vuestro mayor origen y vuestro mayor destino. Cada uno de vosotros tiene regalos para el mundo —regalos que no podéis determinar desde vuestros propios deseos y preferencias, sino que han de ser llamados a salir de vosotros por las circunstancias del mundo, a menudo por las circunstancias que podríais elegir evitar o que habéis evitado en el pasado. Esto es lo que saca la grandeza de la gente, no sus pequeños y patéticos deseos, obsesiones y fantasías.

Os encontráis en el campo de batalla, determinando el futuro y el destino de la humanidad. Todos y cada uno de vosotros contribuiréis a esto de una manera u otra. No hay terreno neutral. No podéis quedaros a un lado y pensar que estáis por encima y más allá de todo esto, porque este es el mundo que habéis venido a servir. Y el Conocimiento, el Poder Mayor que Dios os ha dado, está determinado y focalizado en que encontréis este servicio y lo cumpláis aquí.

Está bien que las cosas no sean perfectas. Dejad de quejaros de esto. Cuando las personas están en peligro es cuando hacen las cosas más grandes. Cuando existe la mayor necesidad es cuando se logran las mayores creaciones. Cuando las mayores necesidades prevalecen es cuando surgen las mayores invenciones. No os hacéis grandes en el placer y la indolencia, sino en la contribución y en el dar desinteresado de vosotros mismos, de vuestra vida y de vuestros recursos.

No penséis que vuestra creencia en un gran salvador va a salvaros, a menos que podáis dar al mundo lo que vinisteis a dar. No penséis que vuestra ideología religiosa va a colocaros por encima y más allá de todos los demás, porque si no podéis contribuir a la unidad humana y a la cooperación con gente de diferentes naciones y religiones, entonces estáis trabajando contra el bienestar de la humanidad, a pesar de lo que creáis o cuál pueda ser vuestro héroe o heroína.

El Cielo mira a aquellos que pueden contribuir a la unidad, la cooperación y la adaptación humanas a un nuevo mundo y a una Comunidad Mayor de vida, pues vuestro aislamiento en el universo ha terminado, y nunca lo tendréis de nuevo. A la humanidad le ha llegado el momento de enfrentar esto, y no hay escapatoria a esta realidad.

Lo importante es lo que es necesario. Lo importante es lo que debe ser. Lo importante es el coraje, el propósito y el destino. No penséis que vuestra posición ideológica es significativa. Es solo lo que dais o no dais, lo que apoyáis o no apoyáis, lo que hace alguna diferencia para el resultado de vuestra vida y vuestro destino y para el bienestar del mundo. Aquí debe haber gran humildad y servicio, o de lo contrario no entenderéis por qué estáis aquí, qué debéis hacer y qué es lo que el mundo está llamando en vosotros y requiere de vosotros.

Estáis en el campo de batalla. No hay donde esconderse. No hay posibilidad de huir. No podéis vivir en la fantasía. No podéis pensar que sois especiales y únicos a causa de nada. El mundo está en declive. La humanidad está sembrando las semillas del conflicto futuro. La guerra está sucediendo aquí, allí y por todas partes. El clima es inestable. Las economías se están contrayendo. Debéis participar en esta mayor realidad y servir donde sea que vuestro verdadero servicio pueda aportarse. Haciendo esto conoceréis el Cielo, y el Cielo os conocerá, a pesar de vuestras creencias religiosas.

Pues estáis en el amanecer de una nueva era de unidad y cooperación humanas, o bien de una nueva era de autodestrucción humana. El resultado será determinado en el campo de batalla —en el campo de batalla en el que os encontráis hoy.

Pobreza

Traducción de la Revelación titulada “Poverty”, tal como fue recibida por Marshall Vian Summers el 10 de Septiembre de 2014, en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

La pobreza: la pobreza del alma, la pobreza del cuerpo, la pobreza del aislamiento, la pobreza de la disociación de los demás. La pobreza toma muchas formas, algunas visibles, otras invisibles, algunas evidentes, otras no evidentes.

Es la condición de vivir en Separación. Porque la pobreza no es sólo una condición de aquellos que tienen poco para sostenerse. Es la condición de vivir en Separación.

Hasta que puedas encontrar la mayor voz que Dios ha puesto dentro de ti para que la sigas, experimentarás la pobreza. Incluso si tienes todas las cosas que materialmente necesitas, seguirás siendo pobre. Incluso si vives en la opulencia, tu vida estará vacía, sin verdadero sentido ni dirección.

Esta pobreza está generalizada y afecta a personas a todos los niveles del bienestar material. Desafortunadamente, para los ricos su pobreza queda ahora muy bien oculta, revestida con todas sus ambiciones, adquisiciones, indulgencias y fantasías, aparentando riqueza, comodidad y opulencia, cuando, en realidad, todo eso es una tapadera de la pobreza. Piensan que están bendecidos por Dios —ellos que se han dotado a sí mismos a costa de los demás y que no devuelven lo suficiente al mundo.

Pero Dios compadece a los ricos que no pueden encontrar el regalo que su relativa libertad proporcionaría. Ellos pueden ser más trágicos que los pobres, cuyas necesidades son evidentes y más fáciles de satisfacer.

Se trata de un viaje a la libertad en todos los sentidos, a todos los niveles de la sociedad, a todos los niveles del bienestar personal, a todos los niveles de riqueza. Porque muchos de los que han escapado de una pobreza miserable entrarán después en un ámbito de exploración e indulgencia personal, de escape personal de la dureza de la vida. Ellos vivirán en un mundo de adquisición, de búsqueda de romance, de fantasía y autoindulgencia.

¿Qué ha hecho por ellos su riqueza y su recién descubierta prosperidad, sino profundizar su actual dilema? Porque ahora su pobreza está más oculta, aunque todavía les persigue. Ahora son menos capaces de estar consigo mismos y con los demás con una mente y un corazón abiertos, porque su pobreza permanece. Ahora han encontrado nuevas formas de escapar, intentando siempre huir de su experiencia esencial. Eso es pobreza.

Los pueblos del mundo que no pueden encontrar refugio, alimentos, seguridad y sanidad necesitan todos ellos ayuda. Esto llama a los ricos a proveer a los pobres a ese nivel.

No necesitas una segunda casa o un quinto coche o joyas, relojes y ropa cara cuando los que están ahora a tu cuidado se mueren de hambre y luchan por sobrevivir. Tu riqueza es ahora principalmente un recurso que devolver al mundo.

Concédete unas pocas comodidades en una vida modesta. Concédete la libertad para explorar el verdadero significado de tu vida, ahora que no tienes que luchar diariamente por la supervivencia.

Aprovecha esta oportunidad para recibir la Nueva Revelación de Dios para el mundo, que amplificará todas las anteriores Revelaciones de Dios, las cuales —individualmente y en conjunto— te llaman todas de vuelta a tu responsabilidad y propósito más profundos para estar en el mundo.

Los ricos deben cuidar de los pobres, y los pobres deben ayudarse los unos a los otros tanto como puedan.

No pienses que ganarás el favor del Cielo si evitas esta responsabilidad. Particularmente para los ricos, esta es una gran responsabilidad.

Podrás hacer mucho bien en el mundo con lo que tienes, y esto restaurará tu integridad y tu dignidad. Te dará un sentido de valor y significado y la experiencia de que, en efecto, has sido enviado desde el Cielo para proveer estas cosas a una humanidad en dificultades.

Todo el mundo está en el mismo gran barco llamado Tierra. Si una parte de la nave se deteriora, si parte de la tripulación no es alimentada y sostenida, entonces todo el barco está amenazado.

No puedes pensar simplemente como una persona regional o tener una identidad local, porque ahora dependes de cosas de todo el mundo. Y, con toda seguridad, la condición de las naciones lejanas a ti determinará como será tu vida, tanto ahora como en los tiempos venideros.

El camino a la libertad es el camino para salir de la pobreza. Al principio, trata de la libertad para tener comida, agua, vivienda, seguridad y sanidad, así como la oportunidad de tener una educación básica —lo cual supone una gran meta para un gran porcentaje de la familia humana—. Y en el futuro, será un porcentaje de la familia humana aún mayor, a medida que las Grandes Olas de cambio lleguen al mundo, el gran cambio que pocas personas comprenden o pueden reconocer incluso hoy.

Una vez que hayas satisfecho estos requerimientos suficientemente, podrás ver cómo tu educación puede ayudarte a ser un verdadero contribuidor en el mundo y a usar parte de tu creciente riqueza para ayudar a otros y darles la oportunidad de alcanzar los requerimientos básicos de la vida.

Debes comprender que la pobreza de la humanidad es, en gran parte, lo que mantiene a la humanidad primitiva y dividida y le priva del gran avance progresivo que necesitará en un mundo en declive —en un mundo con escasez de recursos, meteorología violenta y convulsión económica.

Los grandes médicos, los grandes educadores, los grandes políticos y los grandes servidores de la humanidad no pueden surgir de la pobreza extrema, porque están atrapados en ella, ¿te das cuenta?

Existe el mismo problema con las mujeres en el mundo, la mayoría de las cuales se encuentran atrapadas en una serie de circunstancias domésticas de las que no pueden escapar. Ellas no avanzarán ni progresarán, y como consecuencia toda la familia humana sufrirá. La brillantez, la fuerza, el ingenio y la dedicación a metas más altas y a mayores propósitos no se realizará si las personas no pueden escapar de esas condiciones.

El futuro del mundo no puede dejarse en manos de unos pocos individuos ricos inspirados. Se requerirá de un gran número para evitar la desintegración y el fracaso de la civilización humana.

El dar tendrá que crecer, pero quienes pueden dar deben primero recibir. Deben recibir los requerimientos básicos de la vida. Más allá de esto, deben recibir una mayor educación. Y deben reconocer que el mundo no está aquí simplemente para concederles todos sus placeres e indulgencias, sino para darles la oportunidad de hacer una verdadera diferencia, porque solo eso satisfará la necesidad más profunda del Alma.

Si el Alma no se satisface, nada te satisfará. Puedes ser dueño de todo lo que puedas mantener y más. Esto no te satisfará. Siempre querrás más, sin descanso, sin final, porque tu Alma no está satisfecha.

Este es un vacío que no puedes llenar con cosas, o con romances, o con aventuras excitantes, o con experiencias sin fin en el mundo. Solo puede satisfacerse reconociendo la inteligencia más profunda que Dios te ha dado, la única que puede darte la fuerza y ​​el propósito para elevar tu vida y conducirte a una vida mayor de servicio y realización en el mundo.

Solo puede satisfacerse volviéndote un contribuidor verdadero, en vez de ser simplemente una langosta sobre la tierra, devorando todo lo que está a la vista —devorando recursos, devorando experiencias, devorando el paisaje, consumiéndolo hoy todo, de forma que habrá muy poco para mañana.

No solo te sientes vacío, sino fundamentalmente culpable si esa es tu búsqueda, si ese es tu énfasis en la vida —la adquisición interminable.

La culpa profunda está ahí porque no estás viviendo realmente la vida que viniste a vivir aquí. No estás haciendo realmente lo que sabes que debes hacer. No estás sirviendo a Aquellos que te enviaron aquí.

No te escondas tras la religión, pensando que creer en los edictos de tu religión te dará aprobación ante los ojos del Cielo, porque Ellos están observando para ver lo que realmente harás en el mundo, y, si has satisfecho los requerimientos básicos de la vida, cuánto servirás a otros y cuánto serás aquí una fuerza para el bien.

A Ellos no les importan tus adquisiciones. Ni siquiera les importan tus creencias religiosas, si estas no pueden llevarte a un servicio y compasión mayores por los demás.

Todavía sigues empobrecido, presentándote como una persona rica, con tus símbolos de poder y riqueza. Todos los apósitos de belleza y encanto que puedas adquirir y usar para adornarte no ocultarán el hecho de que eres pobre y estás fallando tu misión aquí.

La pobreza está en ti. Está por todo tu alrededor. Mira las caras de los ricos que viven con tanta seguridad en sus naciones, con acceso ilimitado a los alimentos y al agua y a la ayuda del gobierno. Mira sus rostros. ¿Son estos los rostros de personas inspiradas que viven con alegría, propósito y significado?

Mira los pobres que viven en harapos, que no tienen nada y ninguna promesa de tener nada. No les condenes. No pienses que es voluntad de Dios que ellos vivan en tales condiciones. No creas que es el resultado de sus experiencias en vidas pasadas. No creas que ellos se ganaron el derecho a ser pobres. Porque debes mirarlos con compasión e imaginar cómo sería vivir sus vidas.

Si lo haces, dejarás de quejarte de todas las cosas de las que te quejas hoy y empezarás a tener en cuenta tus bendiciones, que son incluso más numerosas de lo que puedes suponer en este momento.

La religión trata sobre el servicio. Trata sobre el cuidado de las personas. Trata de la curación de las heridas. No trata de ganar poder o de hacer la guerra o de condenar a otros. Si tu religión no conduce a un servicio y compasión mayores, entonces estás fallando a esa religión en lo esencial.

Incluso si eres devoto y sigues todos los preceptos y las prácticas de tu fe, si esta no te está dando un mayor impulso hacia el servicio, la compasión y el perdón, entonces estás fallando a esa fe.

El Cielo no está impresionado. Y cuanto más rico seas, mayor será el fracaso. Porque tu riqueza es ahora un recurso para ayudar a los demás. Ese es su valor real; más allá de darte un poco más de comodidad y libertad personal, la riqueza es para eso.

Los ricos deberían ser los grandes benefactores de la vida, todos ellos, sin excepción —alimentando a las personas, cuidando de las personas, asegurado las necesidades básicas de las personas y, más allá de esto, la oportunidad para una mayor educación y servicio.

Usar la religión como pretexto para la guerra o para matar a otros es una abominación. Si lo haces, estás sirviendo aquí a las fuerzas oscuras. Independientemente de lo que declares que es tu fe o de tu lealtad a sus escrituras, estás sirviendo a las fuerzas oscuras.

Nosotros hablamos hoy aquí de lo que el Cielo valora. Pues lo que el Cielo valora no es lo que más valoran o quieren las personas, excepto unas pocas.

Independientemente de dónde estés en la vida y tus circunstancias, tienes que detener la pobreza dentro de ti mismo. Más allá de la atender las necesidades básicas de la vida, tu vida debe tratar sobre el servicio y la contribución.

Esto lo haces por tu propia redención. Lo haces por el bienestar de tu comunidad y tu nación. Pero también lo haces porque esto es lo que se requerirá de los ciudadanos de todo el mundo para dar a la humanidad la resiliencia y la estabilidad necesarias para navegar por los difíciles tiempos venideros, para evitar que la civilización humana colapse cuando disminuyan los recursos y las cosechas comiencen a fallar.

Haces esto por el mundo entero, a pesar de que tu servicio es local, inmediato y muy específico y no conlleva una gran gloria o reconocimiento.

Esto es lo que restaurará tu valía ante ti mismo, tu sentido de integridad, tu inspiración en la vida y tu alegría —disfrutando los beneficios de lo que tienes y la sensación de significado que supone tu presencia aquí en la Tierra, significado que solo puedes encontrar siguiendo lo que estamos dándote hoy aquí.

Si quieres agradar a Dios, alimenta a las personas, protégelas de las Grandes Olas de cambio, edúcalas. Si quieres el apoyo del Cielo, adquiere entonces solo lo que realmente necesitas y no mucho más, y da el resto donde más se necesite. Tu corazón y el Conocimiento dentro de ti, el Conocimiento que Dios puso dentro de ti, te dirigirá allí donde esto pueda darse con el mayor efecto.

Esto te dará fuerza. Te dará propósito. Hará tu vida resistente y eficaz. Te sacará de la depresión, la autocondena y la condena a los demás. Porque todas estas cosas no son más que manifestaciones de la pobreza, la pobreza profunda de la que hablamos.

En tu corazón, sabes que viniste aquí para un mayor propósito. En tu corazón, sabes que no estás realmente viviendo la vida que has de vivir. En tu corazón, sabes que debes ser fiel a lo que es real y permanente dentro de ti.

Debes enfrentar esto. Debes enfrentar esas cosas que te detienen, que te mantienen pequeño, débil y perdido en el mundo, esclavo de sus alicientes y seducciones, esclavo de tu propio miedo y tus impulsos. Debes enfrentar estas cosas, de lo contrario no serás capaz de superarlas.

El Cielo te ha dado el poder del Conocimiento, el cual puede sacarte de este interminable laberinto de dificultades, pero debes aprender a reconocerlo entre las otras voces en tu mente. Debes aprender a sentirlo, a conocerlo y a confiar en él lo suficiente para seguirlo y que pueda demostrarte su valía a través del tiempo.

Dios ha proporcionado los Pasos al Conocimiento, la gran Enseñanza sobre la redención, y prácticas para ayudarte a alcanzarla, dadas en el lenguaje más sencillo posible y con mucha repetición y aclaración. Pueden guiarte, llevarte y orientarte hacia ese mayor poder que Dios ha puesto dentro de ti, el único que conoce tu destino y la dirección que debes seguir, la cual en este momento aún no puedes ver.

Su objetivo es acabar con la pobreza dentro de ti y ayudar a acabar con la pobreza en los demás, no solo la pobreza física, sino la espiritual, porque esa es la raíz de todo sufrimiento humano —para los ricos y para los pobres.

Aquí todos tienen un propósito común. Aunque sus regalos sean para determinados lugares y personas, todos tienen un propósito común, sean religiosos o no, sin importar de qué país o conjunto de circunstancias vengan.

La restauración debe suceder en un número suficiente de personas, en ti. Enfrenta tu pobreza, y ello te dará el incentivo y la determinación para proceder.

Poderes Superiores

Traducción del texto “Higher Powers”, tal y como le fue revelado a Marshall Vian Summers el 26 de abril de 2011 en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

Tus ojos y oídos solo perciben la realidad dentro de una determinada banda de un espectro mayor. Tus sentidos fueron creados para navegar por el mundo físico y todas sus oportunidades, riesgos e incertidumbres. La mayoría de las personas están involucradas en el mundo puramente sobre esta base, a menudo oprimidas por la pobreza o la opresión política y las restricciones de las expectativas familiares y las tendencias y actitudes culturales.

Pero tus sentidos son capaces de percibir cosas más refinadas que están fuera del espectro normal de la percepción humana. Esto requiere un refinamiento de tu sensibilidad y un mayor grado de discernimiento en cuanto a lo que estás percibiendo y si debes involucrarte en ello o no.

Hay muchas fuerzas en el ambiente mental que son tanto positivas como negativas con respecto a tu bienestar. Así que si vas a aventurarte más allá de los límites normales de la percepción y la experiencia, debes tener una base en el Conocimiento, la inteligencia más profunda que Dios te ha dado. Y debes desarrollar una objetividad y un discernimiento mayores sobre tu propia experiencia, como si te aventurases en un territorio nuevo y tuvieras que ser muy cuidadoso y estar atento, muy vigilante del entorno y evitando llegar a conclusiones prematuras o hacer grandes suposiciones acerca de tus nuevas experiencias.

Algunas personas nacen con un mayor rango de percepción que siempre ha estado con ellas. Pero para muchas personas esto ha sido una fuente de dolor, malestar y alienación de los demás —más una maldición que una bendición—. Pero es una bendición, y augura cosas mayores. Sin embargo, debe tener el marco, la comprensión, la preparación y el enfoque adecuados para que estas mayores capacidades sean cultivadas y utilizadas sabiamente, de acuerdo a su verdadero diseño y propósito.

No puedes utilizarlas para tus ambiciones personales, para obtener riquezas o privilegios o para ganar el amor o el cariño de los demás, porque los poderes mayores dentro de vosotros no sucumbirán a este tipo de motivaciones. Si bien es posible ejercer una mayor fuerza e influencia sobre otros, los poderes mayores están más allá del alcance del intelecto y no pueden aprovecharse para obtener ventajas personales.

Los poderes mayores dentro de ti están conectados a los Poderes Mayores más allá de ti. Responden unos a otros. No puedes incitar a los poderes mayores por tu cuenta hasta que entras al servicio de los Poderes Mayores más allá de ti.

Este es un error común que muchas personas cometen. Un error que es muy importante y puede dar lugar a búsquedas peligrosas, llevando a una persona a ser cada vez más inestable y disociada del mundo que le rodea.

El Conocimiento aquí debe volverse cada vez más tu guía sobre lo que puede abordarse y lo que debe evitarse, sobre lo que es una búsqueda fructífera y lo que es una peligrosa, sobre qué fuerzas en el ambiente mental son beneficiosas y cuáles socavarán tu confianza, e incluso las fuerzas que pueden tomar el control de tu mente.

Hay riesgos aquí, tal y como hay riesgos en todos los aspectos de la vida y en todas las actividades. No puedes tener un acercamiento tonto o infantil a estas cosas más grandes sin ponerte en peligro y crear muchas falsas afirmaciones y suposiciones.

Hay riesgos en el ambiente mental, y hay riesgos al aproximarte a los grandes poderes dentro y fuera de ti. Aquí el Conocimiento dentro de ti es de vital importancia, porque determinará lo que debes abordar y lo que debes sortear, lo que es verdadero y lo que es falso, lo que debes encontrar y lo que debes evitar.

Pero esto también requiere un sabio compañerismo con otros, porque no puedes verlo todo por tu cuenta, ya que cada uno tiene sus puntos ciegos —cosas que no puede ver o discernir correctamente—. Necesitarás sabios compañeros. En algún momento, necesitarás un verdadero maestro, ya que no puedes llevarte a ti mismo, porque no sabes a dónde estás yendo.

Necesitas la preparación correcta, porque hay muchas preparaciones que no te llevarán a ninguna parte o que solo están ahí para mejorar tu personalidad. Puede que hablen de poderes y fuerzas mayores. Puede incluso que hablen de milagros y santidad, pero no pueden llevarte a las alturas de esta mayor montaña.

Impregnando el paisaje espiritual hay muchas creencias, suposiciones y propósitos que son necios e incorrectos, especialmente en la medida en que [la espiritualidad] ha sido puesta a disposición de un público que no tiene un verdadero propósito y que no entiende la verdadera naturaleza de la involucración con los Poderes Mayores.

El Conocimiento dentro de ti iniciará una relación con los Poderes Mayores. Estos Poderes Mayores son realmente individuos mayores. No son solo fuerzas de persuasión que existen en el ambiente mental. En realidad, son individuos mayores.

Pero esta involucración no sucederá a tu manera, y no satisfará tus nociones románticas. Tampoco puedes utilizarles [a los Poderes Mayores] para compensar tu propia inseguridad y reafirmarte a ti mismo, porque ellos no te responderán a menos que tu solicitud sea auténtica y estés realmente en condiciones de ver, saber y hacer cosas más grandes. Ellos establecerán los términos de la interacción, ya que son sabios y poderosos. Tú eres el joven aprendiz que no sabe nada y que todavía está lleno de falsas suposiciones e ideas erróneas.

Pero, una vez más, debemos advertirte que el mayor énfasis aquí está en el poder del Conocimiento dentro de ti, porque hay poderes mayores en el ambiente mental que son extremadamente peligrosos, y debes tener la guía del Conocimiento para saber cuándo, dónde y cómo aplicarte aquí.

Hay individuos poderosos más allá de tu alcance visual, más allá de tu percepción sensorial, con los que no deberías estar en contacto bajo ninguna circunstancia, aunque puedan parecer muy atractivos y poderosos.

Esto no pretende desalentarte, sino prepararte y advertirte. Esto no es un juego de niños. No es una búsqueda inconsecuente. No es algo que hagas por diversión, por emoción, por excitación o por presumir. Es por eso que estos asuntos nunca deben discutirse a la ligera, excepto con otros verdaderos estudiantes del Conocimiento, y solo bajo ciertas circunstancias.

Puedes estar seguro de que si las personas discuten estas cosas entre ellas en lugares públicos o a la ligera, significa que no entienden realmente con qué están tratando, y son vulnerables a persuasiones poderosas. Ellas mismas se ponen en una situación de peligro.

Debes tener una mente seria y un enfoque cuidadoso. Esto no es un pasatiempo o un hobby. Por eso, la Nueva Revelación enfatiza el tomar los Pasos al Conocimiento como requisito previo y también como estudio simultáneo a cualquier otra actividad de educación o contacto que puedas tener.

Las personas están entregándose a la presencia extraterrestre en el mundo, pensando que esta es espiritual y casi angelical. No se dan cuenta de que están tratando con una presencia peligrosa, cuyo objetivo es socavar la libertad y la soberanía humanas en este mundo, a pesar de proclamar lo contrario.

El Conocimiento te llevará por el camino adecuado. Abrirá la puerta adecuada. Te llevará a la persona adecuada en el mundo. Te conectará con el Poder Mayor que está ahí para ti.

Seguidamente, debes entender que los Poderes Mayores no vienen siempre que lo desees. Ellos no están siempre contigo. Ellos tienen un trabajo importante que hacer en este mundo y en otros mundos. Tú no eres sino uno de los puntos de contacto, un destinatario potencial. Ellos tienen muchos otros. Son como el médico rural que debe viajar largas distancias para ver a sus pacientes.

Por tanto, tu solicitud de orientación puede ser respondida en un día o en un año, dependiendo en gran medida de tu enfoque, tu disposición y tu madurez. Porque las personas piden muchas cosas con las que en realidad no pueden tratar. Ellas quieren un gran poder. Quieren una gran visión. Quieren grandes habilidades, pero no tienen la base ni la capacidad para ello. Porque tener un mayor Conocimiento y Sabiduría es una carga y te diferencia de los demás, y debe ir acompañado de una gran habilidad y sabiduría; de lo contrario puede abrumarte o quebrantarte.

Es por eso que el ambicioso jamás es respondido por los Poderes Mayores, excepto por aquellos poderes que tratan de socavar o controlar a las personas. Es por eso que aquellos que están llenos de presunción y quieren tener la grandeza de pensar en sí mismos como un gran maestro o avatar nunca estarán entre los elegidos. En general, aquellos que se proclaman a sí mismos y que proclaman sus habilidades y su iluminación, deben ser abordados con mucha cautela.

Los verdaderamente avanzados no hacen eso. Ellos se reservan para el verdadero estudiante. Ellos no proclaman poder elevar a la persona común que no tiene preparación, ni disposición, ni capacidad para experimentar las grandes fuerzas de la vida.

Es por eso que la Nueva Revelación, el Mensaje de Dios para el mundo, proporciona los Pasos al Conocimiento para que este viaje pueda emprenderse de manera segura y que el individuo tenga la oportunidad de desaprender lo que es falso y gane las habilidades del discernimiento y la discreción que se necesitan para acercarse a los Poderes Mayores.

Cuando piensas en los Poderes Mayores en su más genuino sentido, piensas en relaciones con individuos mayores, pero ellos no son los individuos que deseas. No son gloriosos, glamorosos y magníficos. No harán milagros a través de ti. Esa es tu ambición. Esa es tu fantasía.

No, ellos te ayudarán a fortalecerte y a prepararte para asumir responsabilidades mayores y un mayor servicio en el mundo, de modo que puedas soportar una mayor carga, un mayor peso y la capacidad de servir a las personas de una manera más amplia.

Esto es una larga preparación. No puedes ir a un seminario y aprender estas cosas. Debes hacer el largo viaje. No puedes tenerlo todo sin más ahora. No está ahí para tomarlo. Debes desarrollar la sabiduría y el autocontrol necesarios con el fin de acercarte a las fuerzas mayores de la vida y ser capaz de recibir de los Poderes Mayores aquello que te está destinado.

Este no es un viaje seguro para los incautos o los impacientes o para los individuos que exigen conseguir lo que quieren. Ellos se conducirán a sí mismos en otra dirección, y se harán vulnerables a fuerzas muy divisivas. Es por ello que Nosotros ofrecemos este enfoque tan sobrio.

Tú que tienes un mayor propósito para estar en el mundo, debes llevar a cabo la preparación y la orientación correctas. Estas no son cosas que tú creas o determinas. No vienes a Dios a tu manera o en tus plazos o de acuerdo a tus expectativas. Esto es parte de la humildad que debes tener en tu acercamiento, de la paciencia que debes tener, del autodominio que debes aplicar a tus propias pasiones, deseos y motivaciones.

Llegas a este gran encuentro porque eres llamado, pero no sabes lo que esto significa, y no puedes hacer suposiciones sabias sobre ello o sobre lo que producirá o proveerá para ti. Debes someterte. Pero no lo haces ciegamente. No entregas tu vida, porque los Poderes Mayores no aceptarán esto. No puedes renunciar a tus responsabilidades de ser una persona en el mundo, que tiene que manejar sus asuntos correctamente y relacionarse con los demás con sabiduría, discreción y discernimiento. De hecho, desarrollar esa discreción y discernimiento es una gran parte de tu entrenamiento y preparación. Todo lo que dices y haces se vuelve ahora importante.

No puedes estar perdido en el mundo. Debes conocer las fuerzas que te están afectando —las persuasiones de otros, las limitaciones de tus involucraciones, el significado de tus atracciones y las cosas que deseas evitar.

Es por eso que cuando las personas se acercan al verdadero camino, a un verdadero camino de preparación, muchas se apartan al comprender que el plan de estudios es más exigente de lo que esperaban. Realmente tienen que enfrentar cosas, ser más honestas consigo mismas y cuestionar sus compromisos y obligaciones. Las personas se apartan y se marchan a otro lugar, buscando las recompensas que piensan que les pertenecen.

Es por ello que, en última instancia, es el Conocimiento quien te lleva al Conocimiento. Al principio, las personas tienen otros deseos. Quieren comunidad. Quieren amor. Quieren apoyo. Quieren placer. Quieren comodidad. Quieren ser aliviadas de sus cargas. Parte de su búsqueda es auténtica, y parte no lo es. Así que se requiere una preparación al principio para comenzar a comprender el hecho de que su acercamiento no es aún íntegro y honesto, y que debe hacerse íntegro y honesto; de lo contrario no llegarán a los Poderes Mayores. No encontrarán su propósito mayor. No estarán en una posición en la vida desde la que asumir mayores responsabilidades, y no se tomarán el tiempo para desarrollar la sabiduría requerida para realizar este gran viaje.

Las personas piensan: “Bueno, esto solo debe ser para una persona excepcional. Esto debe ser solo para una persona experta, para el virtuoso“. Pero Nosotros decimos que no. Las personas viven servilmente, incluso en las naciones ricas. Han caído en un estado patético, en un acercamiento a la vida muy poco inteligente, pero eso no significa que no estén aquí por un propósito mayor y que no debieran responder a una llamada divina y desarrollar un estándar más alto para sí mismas.

Esto no es para el experto. No es para una persona excepcional y única. No es para los superdotados. Es para ti. ¡Es para esa persona, y esa persona, y esa persona! No, ellas no se volverán superhéroes, pero pueden llegar a ser lúcidas y poderosas, sabias y perspicaces, y dejar que el Conocimiento corrija y guie sus vidas.

¿Quién eres tú para decir que esto no debería ser o no puede ser, solo porque las personas no buscan lo que es más verdadero y más satisfactorio para ellas mismas? No creas que puedes contentarte con las cosas pequeñas. Las posesiones, los placeres y las ocupaciones, por sí solas, no van a satisfacer la necesidad más profunda de tu alma, y ​​pensar lo contrario es ser realmente deshonesto contigo mismo y con los demás.

No bajes tus estándares porque otros hayan bajado los suyos. Ten cuidado de con quién te asocias, porque ellos bajarán tus estándares. Imperceptiblemente lo harán. Tú sucumbirás a sus compromisos, pensando que esa es la manera de estar en la vida.

La Nueva Revelación de Dios llama al poder del Conocimiento en el individuo. Llama a las personas a una mayor preparación y una mayor implicación en el mundo. Proporciona los Pasos al Conocimiento. Proporciona la sabiduría y el comentario que las personas necesitarán —y que no pueden proveerse por sí mismas— para responder a esta llamada, emprender este viaje y asumir estas responsabilidades y recompensas mayores.

Los Poderes Mayores quieren ayudarte a despojarte de tu insensatez y de las cosas que crees que son reales pero no lo son, para llevarte hacia las alturas de esta montaña, para que puedas ver y no solo pensar y creer. Porque una vez que alcanzas los lugares más altos de la montaña, el paisaje se vuelve obvio, mientras que antes solo podías suponer como sería.

Como hemos dicho, los poderes mayores dentro de ti responden a los Poderes Mayores más allá de ti, ya que están conectados. Porque en un nivel más profundo no eres solo un individuo, un punto aislado en el universo, un objeto flotando en el espacio. Estás conectado. Estás conectado a otros a través de relaciones —tanto en el mundo como más allá del mundo, en este mundo y en otros mundos—. Tus raíces llegan hondo. Ellas se propagan en todas direcciones.

El intelecto no puede comprender esto. Esto está más allá de la imaginación humana, así que no trates de concebirlo. Quizá simbólicamente puedas percibirlo, y eso está bien, pero no trates de pensar que puedes concebir lo que esto significa, porque está más allá del dominio de la inteligencia. Debes acercarte con humildad y reverencia, sin pretender que entiendes estas cosas, o solo proclamarás tu necedad y tu falta de preparación.

Lo manifiesto puede ser comprendido. Puede arreglarse. Puede alterarse, en la mayoría de los casos. Pero aquello que está más allá de lo físico debe ser abordado de manera muy diferente. Y ahí no puedes reverenciar todas las cosas, porque hay fuerzas en el ambiente mental que son totalmente perjudiciales.

Es por eso que necesitarás el poder del Conocimiento y los Poderes Mayores, las relaciones mayores, para ayudarte a navegar esta realidad mayor y más profunda, esta realidad que te devuelve al mundo con claridad de propósito y el cultivo de las habilidades necesarias para comenzar a ser una fuente de inspiración y orientación para otros.

Tú no sabes lo que esto significa. No se trata de tener una personalidad perfecta o de tener grandes poderes fenomenales. Se trata de estar quieto y despejado, compasivo y resuelto —un estado muy diferente a las imágenes gloriosas que las personas pueden concebir para sí mismas, un estado mental muy diferente—, una mente de claridad y sencillez, una mente capaz de concentrarse, de estar muy enfocada y de no ser sorprendida por toda fuerza y capricho del entorno, una mente que puede enfrentar la belleza de la vida y de la contribución humana, una mente que puede enfrentar la tragedia de la vida y la pérdida y el fracaso humanos, no con perfecta ecuanimidad, sino con claridad y compasión.

Esto solo puede describirse en términos generales. Todavía no has llegado allí. Pero puedes estar en camino, y eso es realmente la mayor educación que está ahora ante ti. Esto requerirá que estés bien y seas estable en el mundo. Que tu salud sea fuerte. Que no te veas acosado por constantes problemas económicos. Que no estés comprometido en relaciones que solo pueden apartarte y degradarte. Que estés asociado con otras personas, incluso si es con una sola, que pueda apoyar tu mayor llamada y respuesta.

Esta es la cosa más natural. Es la cosa más grande. Puede que no lo sepas en este momento, pero estar recibiendo la Nueva Revelación de Dios es el mayor acontecimiento de tu vida. Tal vez pienses que es enseñanza más, mejor que otras tal vez o diferente, pero eso significa que estás respondiendo con tu intelecto y no con tu corazón y tu alma.

Si no puedes responder a Dios y a la Nueva Revelación de Dios, ¿cómo responderás a la naturaleza más profunda dentro de ti mismo o de otras personas? Porque la involucración es la misma, ¿te das cuenta? Si no puedes confiar en la Revelación, ¿cómo confiarás en ti mismo? ¿Cómo confiarás en los demás? ¿Cómo confiarás en la verdad cualquiera que sea su forma?

Pensarás que todo es cuestión de ideas y perspectiva. Así es como los ciegos creen que pueden ver. Tú serás crítico. Estarás hastiado. Serás escéptico. Serás desconfiado. Pensarás que todo es engañoso porque tú mismo eres engañoso.

Estas son las personas que se quedan fuera de la puerta del templo, que no pueden entrar en él, no porque no sean bienvenidas, sino porque se han echado a sí mismas. No pueden responder a un nivel más profundo. No están listas para una verdadera participación en la vida. Están perdidas en sus ideas. El Conocimiento está con ellas, pero ellas están en otra parte.

Por tanto, sois bendecidos por recibir esto. Es una sabiduría preciosa, más preciosa de lo que puedas entender o apreciar en este momento. Pero si puedes llevar a cabo tu mayor llamada y viaje verás lo importante que es esto, cómo es un regalo de amor y gracia para ti y cuánto se necesita en el mundo —en todas partes, por todos.

Que esta sea tu comprensión.

Finalizando relaciones

Traducción del capítulo 14 del libro “Relaciones y Propósito Mayor”, según fue revelado a Marshall Vian Summers. 

El Conocimiento te lleva a la relación, mantiene tu relación y en algunos casos te saca de ella sin condena y sin juicio.

¿Están todas las relaciones primarias destinadas a durar?

La respuesta es sí. Aunque la forma puede cambiar, una vez que se establece una relación primaria, esta continuará para durar por siempre. Es por eso que estas relaciones son tan importantes. Una vez que hayáis cruzado juntos un cierto umbral, llegaréis a un lugar de permanencia en la relación. La forma cambiará. Tal vez no seréis capaces de estar juntos más allá de cierto punto, pero aún estaréis en relación.

Piensa en esto. ¿Cómo puedes no estar relacionado con alguien con quien estuviste casado antes? Puede que no seáis capaces de participar más, pero la semilla de la participación sigue ahí. La participación como expresión mundana de las relaciones tiene límites, salvo en casos excepcionales en los que las personas se emparejan de por vida. Aquí, si las personas tienen la compatibilidad y la suficiente motivación para el crecimiento y la contribución, su relación sigue adelante más allá de la realidad física. Estas personas llevarán su matrimonio más allá de este mundo. Llegarán a estar unidos más allá de este mundo.

Si una relación primaria no posee ese grado de compatibilidad y no puede tener ese grado de éxito, aún así la otra persona continuará en tu red de relaciones, mientras estás en el mundo. Si piensas sobre esto, entenderás lo que se dice aquí. Si estás en una relación primaria y has alcanzado un cierto umbral, sabrás que la relación con esa persona continuará. Tal vez ya no podéis participar juntos. El crecimiento de vuestra relación tuvo un cierto punto de finalización. No obstante,  ¿puedes decir, “No, no estoy en relación con esta persona. No conozco a esa persona”? No puedes decir eso.

Cuanta mayor compatibilidad, mayor deseo de crecimiento espiritual y mayor deseo de contribución, más lejos podrás ir con otro en la relación. Cuanto más lejos vayas, más descubrirás. Muy pocas personas llegan muy lejos en las relaciones porque rara vez llegan muy lejos en la vida. Tu experiencia de la relación es proporcional a tu experiencia de la vida. Si tienes metas y motivaciones muy limitadas en la vida no esperes que tu relación las supere.

Tu énfasis en la relación debe ser el reconocimiento y la utilización de vuestra compatibilidad. No sabes cuánto tiempo durará tu relación. Si juntos mostráis una gran promesa, tal vez pienses que durará para siempre. Esto es posible. Pero debes enfrentarte a lo que está aquí ahora. La participación es inmediata. Si deseas permanecer en la relación, entonces, haz hoy lo que apoyará esa posibilidad en el futuro. Lo importante es lo que haces hoy, lo que recibes hoy y lo que tienes hoy. Nada pierdes y todo ganas si estás siendo honesto respecto a tu motivación y compromiso con otros.

Muchas relaciones no pueden ir muy lejos, pero ellas aún proporcionan significado si este es su énfasis. Algunas relaciones son un gran desperdicio. Ellas fueron malversadas desde el principio. Sin embargo, cualquier relación donde se avanzó en el crecimiento espiritual, donde la contribución al mundo fue extendida y donde la unión fue creada, tendrá resultados permanentes. Es por eso que la relación es tu contribución al mundo.

Lo que logras en tus relaciones y lo que das a otros para lograr en sus relaciones, representa la esencia misma de la contribución, porque esta contribución tiene un resultado permanente. Sus efectos continuarán para activar a la humanidad. Esto seguirá estimulando a personas a las que ni siquiera has conocido e incluso a personas que aún no han nacido. Esto es mantener vivo el Conocimiento en el mundo, lo cual es tu propósito.

Puedes crecer espiritualmente hoy porque alguien, a quien no conoces, vino antes e hizo su contribución. Incluso respecto a la casa en la que vives y las cosas que posees, alguien hizo una contribución de tiempo, energía y recursos. Si comprendes genuinamente tu vida, verás que es una vida de gratitud. Todo lo que tienes y todo lo que haces —tus libertades, tus oportunidades, incluso tus desafíos— son motivo de gratitud. Esta no debe ser una falsa gratitud, sino la gratitud basada en un verdadero reconocimiento.

No todas las relaciones primarias durarán, pero lo que han producido en verdad y en honestidad durará. Esa es la semilla para iniciar futuras relaciones. Una vez las relaciones son iniciadas, continuarán. La más alta expresión de esto, es una relación primaria para toda la vida, porque el valor de esto supera incluso su existencia mundana. Si los elementos están ahí, el compromiso está ahí y el coraje y la honestidad están ahí, esto ocurrirá. Y este será el mayor regalo a la humanidad.

¿Cuándo dejas a alguien?

Una descripción sencilla, dejas a alguien cuando no puedes hacer nada más con él y no podéis funcionar juntos en el mundo. Si buscas en las relaciones, sin sentimentalismo, si buscas objetivamente, esto es obvio. Si no podéis hacer nada más juntos, no podéis estar juntos. Sentiréis que ha terminado. Todavía os amaréis el uno al otro y os apreciaréis el uno al otro. Tal vez habrá ira y resentimiento debido a la decepción. Sin embargo, la relación está terminada.

Si tienes un sentido de propósito en la vida que has identificado y experimentas participando en ella, la cuestión de cuándo debes dejar a alguien será clara. No se basa en si te gusta alguien o no. No se basa en absoluto en el juicio a la otra persona. No hay ningún juicio o condena aquí. Simplemente no podéis ir más lejos juntos, y el intento de ir más allá es perjudicial para ambos. El amor permanece. La gratitud permanecerá una vez sea reconocida.

Es muy difícil dejar a alguien basándose en la verdad y la honestidad, porque debes renunciar a muchos de tus ideales para hacer esto. ¿Qué ha fallado aquí, sino tu idealismo? La gran excepción a esto, es si tu relación tiene una verdadera promesa y tú no estás cumpliendo con sus requisitos. ¿Cómo puedes notar la diferencia? ¿Te vas o abandonas? El Conocimiento es la diferencia. El Conocimiento te dirá que te marches cuando sea tiempo de partir. ¿Cómo puedes permanecer en una relación si tu Conocimiento te está llevando a otro lado?

Esto es completamente natural. Quizás al dejar al otro sientes como si hubieras fracasado y te sientes culpable porque piensas que estás abandonando. No estás seguro de si estás abandonando o te estás yendo. No estás seguro de tus motivos. No estás seguro del resultado. Y no estás seguro de si estás dejando algo de enorme valor por algo desconocido. Pero con el Conocimiento será claro. El Conocimiento no se agobia con tus ideales, tu confusión, tus objetivos contrapuestos, tus evaluaciones, tus apegos, tu condena o tus frustraciones. Por eso el Conocimiento es la fuente de tu certeza y dirección en la vida. Es la fuente de todo lo que das, porque es la parte de ti que es una extensión de Dios.

El Conocimiento es Dios obrando a través de ti en el mundo. Dios ya está en el mundo, pero Dios está tan quieto, tan totalmente presente y tan impregnado con todo, que nadie puede ver a Dios. Dios es como el aire. Sientes el aire cuando se mueve, pero no puedes ver el aire. Sin embargo, es la fuente de tu vida aquí. Respiras en cada momento.

Dependes de lo invisible para trabajar con lo visible. Dependes de Dios para obtener cualquier cosa hecha en el mundo. El Conocimiento es lo invisible. El pensamiento y la acción son lo visible. Si el pensamiento y la acción son el resultado del Conocimiento, entonces, ese pensamiento y acción estarán imbuidos de sabiduría, gracia y propósito.

Puede que tengas que dejar a alguien que amas para poder progresar. Es posible que necesites permanecer con alguien que amas. Puede que necesites encontrar una relación primaria. El coraje para encontrar, el coraje para quedarse, y el coraje para dejar, están todos basados en el Conocimiento. Encuentras una relación porque sabes que debes hacerlo. Permaneces en una relación porque sabes que debes hacerlo. Sales de una relación, porque sabes que debes hacerlo. Aunque otros pensamientos y sentimientos pueden ser profundamente experimentados, este deber puede anularlos todos. Este es el poder del Conocimiento. Esto es lo que te lleva fuera de la confusión y la ambivalencia. Esto es lo que te libera de los conflictos de la mente. Esto es lo que te libera de la especulación sin fin, la comparación y la evaluación de ti mismo y de los demás. Esto es lo que simplifica tu vida y te da la posibilidad de experimentar la paz, la armonía y la dirección.

Este es el deber que tienes que experimentar. No tengas miedo del deber. El deber es experimentar necesidad en la vida. Esta es la fuente de la vitalidad. Si no hay necesidad, no hay vitalidad. La convicción interna nace de la necesidad, la necesidad interna. La necesidad interna es estimulada por la necesidad externa. Por eso, cuanto  más vital sea tu compromiso en el mundo, más vital será tu experiencia y expresión del Conocimiento.

El Conocimiento está llamando porque es necesario. Es necesario porque tu vida es esencial. Si tu vida no fuera esencial, entonces, ¿quién necesita el Conocimiento? Simplemente buscarás comodidad a toda costa y el fracaso te perseguirá como una sombra. El Conocimiento estimula una vida vital y se nutre de una vida vital. Y una vital se nutre del Conocimiento.

Dejas a alguien cuando no podéis hacer nada más juntos. Si esto esta basado en la honestidad, habrá una evaluación honesta y pedirá una respuesta honesta. Sin embargo, puede haber muchos otros incentivos para abandonar una relación. Puedes dejar una relación porque tienes miedo de afrontar los retos, porque tienes miedo de la intimidad, porque tienes miedo de renunciar a las adicciones, porque tienes miedo a ceder el control sobre tu propia vida, porque quieres preservar algo que crees bueno para ti. Todas estas cosas pueden imitar al Conocimiento. Pero el Conocimiento prevalecerá.

Si niegas lo que el Conocimiento defiende, te colocas tú mismo en peligro interno. Eso es lo que significa estar en el infierno. Estar en el infierno es vivir sin el Conocimiento, que es vivir sin verdad ni honestidad. Aquí vives con los demonios del miedo, y ellos te perseguirán. Entonces, tu única vía de escape es el placer momentáneo. Tu única vía de escape es ser inconsciente. Esto te lleva cada vez más a la adicción, cada vez más a la fantasía y cada vez más a la estupidez. Aquí tu vida física es puesta en peligro, y te conviertes cada vez más en una fuente de disonancia para otros. Este camino te aleja del Conocimiento. Este camino te aleja de la honestidad, la verdad y la felicidad.

Necesitas el Conocimiento todos los días, y lo necesitas especialmente frente a las decisiones difíciles. Dejar una relación primaria es una decisión muy difícil, pero puede ser una decisión muy necesaria. Esto requerirá que cribes a través de todos los “quiero”, “debería” y “debo” que puedas imaginar por ti mismo, con el fin de encontrar ese lugar de saber esencial dentro de ti mismo que es el Conocimiento. Si tienes una red honesta y fiable de personas para ayudarte, esto hará las cosas mucho más fáciles, ya que te dará perspectiva y aliento. Si estás involucrado en el estudio espiritual y tienes un maestro espiritual, esto también te ayudará. La influencia de estas dos fuentes puede estimular lo que conoces más allá de tus preferencias y tus temores. El Conocimiento te llevará más allá de la preferencia y el miedo, y por tanto te salva del conflicto.

El mundo se encuentra inmerso en la preferencia y el miedo. Tu Conocimiento se eleva por encima del mundo. Necesitas relaciones genuinas para ayudarte a estimular esto en ti. Necesitas estímulo y necesitas desafío. Te involucras en una relación verdadera debido a la compatibilidad y el propósito compartido. Si la compatibilidad cesa, vuestro propósito conjunto cesa. Entonces no tenéis ninguna razón para permanecer juntos, excepto evitar la soledad y el sentimiento de culpa o fracaso. Esto haría desgraciado  vuestro estar juntos, ya que de todos modos debes enfrentar estas cosas dentro de ti. Si tu relación es una forma de escapar de la verdad, sufrirá todas las consecuencias.

No eches a perder todo lo que has aprendido en una relación primaria si te enfrentas con la necesidad real de dejarla. Enfrentate a la dificultad de dejarla; enfrentate a la incertidumbre de dejarla. Usa ese tiempo para permitir al Conocimiento guiarte y dirigirte. Permítete dejar lo conocido y entrar en lo desconocido. Permítete enfrentar tu propia condena de ti mismo. El Conocimiento te llevará a través de todo lo que se interponga en tu camino, y emergerás con el Conocimiento y sin muchas de tus antiguas restricciones, porque han sido limpiadas de tu mente. Esto es la purificación. Aquí es donde te vuelves cada vez más un promotor y un receptor del propio Conocimiento. Aquí es donde aprendes la libertad y enseñas la libertad. Aquí es donde enseñas lo que provee una base genuina para la relación.

A veces tus acciones causan dolor en otros. Esto al principio puede ser difícil de tratar, porque las personas están tan a menudo dañándose las unas a las otras intencionalmente, que cuando sucede algo que debe suceder, donde otras personas sienten dolor, tú puedes inicialmente preguntarte: “¿Estoy causando esto intencionalmente? ¿Estoy haciendo lo correcto?”. No quieres causar dolor a alguien que amas. Aquí es necesario volver al Conocimiento. El Conocimiento navega a través de todos estos retos difíciles, todos estos giros difíciles, todos estos obstáculos difíciles y toda esta confusión de la mente. Si estás con el Conocimiento, tú sigues el camino a través del laberinto de la complejidad humana.

Si debes irte, hazlo y encuentra la forma más constructiva de expresarlo a tu pareja. Luego, debes irte. Aquí te enfrentas a tu propia adversidad interna y externa. Puedes hacer esto con fortaleza, porque estás con el Conocimiento.

El Conocimiento te lleva a la relación, mantiene tu relación y en algunos casos te saca de ella sin condena y sin juicio. Todo lo que es honesto y valioso en tu vida externa lo confirma. El Conocimiento usualmente no te llevará fuera de una relación en un día. Tu relación disminuirá poco a poco, y un día te darás cuenta que tienes que salir para tu bienestar y para el bienestar de tu pareja. Servir a tu mayor bienestar y a su mayor bienestar justificará el malestar que conlleva.

Donde se ha hecho una gran inversión el cambio es doloroso. Eso es un hecho. No puedes tratar de descartar el dolor si has hecho una inversión. Será difícil. Sin embargo, esta dificultad puede enfrentarse y debe afrontarse si esto sirve a un propósito superior, a una necesidad más apremiante. La decepción es una parte de la vida. Pierdes cosas que te gustan. Las cosas en las que invertiste cambian. Las cosas no salen como habías planeado. Cometes errores, también errores costosos. Experimentar la decepción es parte de estar vivo. Sin embargo, mucho de lo que te decepciona no tiene nada que ver con la verdad, y esto debe distinguirse de aquello que sirve a la verdad.

La verdad y la ilusión pueden parecer similares hasta que las investigues. Una es sólida, la otra es etérea. Una permanece, la otra cambia cada momento. La verdad no está cambiando a cada momento. Las apariencias están cambiando a cada momento. Las personas se mueven. Dios está quieto. Los pensamientos de Dios entran en el mundo y proporcionan estímulo para el avance genuino, el crecimiento positivo y el cambio positivo. La verdad no está en constante movimiento. Las personas están moviéndose constantemente, intentando avanzar ya sea hacia la verdad o fuera de ella. Pero el movimiento de Dios es muy estable y continuo.

El movimiento del mundo es gobernado por el movimiento de los cuerpos celestes, pero no ves esos cuerpos celestes, excepto en raras ocasiones, y ciertamente no reconoces su influencia. Su influencia es constante y continua, y sin embargo la superficie del mundo es turbulenta y cambiante.

Por tanto, no confundas tus propios cambios en tu mente y tus asuntos, con el movimiento de Dios. Dios ejerce una influencia en tu mente, y tu mente es turbulenta en respuesta a esta. La diferencia aquí es que tu mente está en un estado de negación de Dios, y es turbulenta contra Dios. Pero una vez  vence su resistencia, comienza a moverse hacia Dios. Esto pone en movimiento ciertos tipos de cambios. Esto reorganiza tus relaciones. Esto reorganiza tus prioridades. Esto reorganiza tu énfasis y tus intereses. Esto te dará una nueva experiencia de ti mismo y, como consecuencia, una nueva comprensión de tu vida.

El alejamiento de Dios es un cambio caótico. El movimiento hacia Dios es un cambio constructivo. En el momento el cambio se ve como cambio, y es muy difícil ver qué le influye. Pero dentro de una relación, tendrás la oportunidad de ver estas influencias debido a que el cambio que es constructivo es gradual.

Las relaciones generalmente se deterioran antes de que terminen. A veces una relación nunca demostró compatibilidad alguna en absoluto, o su compatibilidad fue tan limitada que cuando termina, termina abruptamente, porque había muy poco que la mantuviera unida. Cuando se corta lo poco que la sostenía unida, inmediatamente todo se desmorona. Esto puede suceder. Cuando la relación tiene algo más que la une, si está declinando, su declive será muy gradual. Si alguno hace algo perjudicial a la otra persona o hace algo deshonesto, esto a menudo es el resultado de un declive gradual. Esto es una expresión de pérdida y una expresión de confusión. Aquí las personas sienten el cambio, y no saben qué hacer al respecto.

Aquí hay que seguir el sendero del Conocimiento, porque el Conocimiento está al tanto del cambio que resulta de la influencia de Dios. El Conocimiento expresa el cambio verdadero y constructivo, y te mantiene al tanto de este cambio. Esto te permite sentir el movimiento de tu vida, el movimiento de tus relaciones, el movimiento de tu mundo y, finalmente, el movimiento del Universo.

Las personas se decepcionarán cuando se produzca el cambio. Las personas se molestarán cuando haya cambio. Las personas estarán confusas. Las personas estarán dudosas. Las personas estarán inseguras. Durante un proceso de cambio, se pasa de algo conocido a algo desconocido. Incluso si lo que se conoce fue doloroso, esto a veces es preferible a lo desconocido, que se teme. Solo cuando has ganado una relación con lo desconocido y puedes confiar y valorar lo desconocido como fuente de una nueva estabilidad, una nueva dirección y un nuevo significado, puedes aceptar el cambio con mayor fe y confianza.

Respecto a dejar una relación, las cuestiones ante ti son: ¿Estoy haciendo lo que es real y genuino? ¿Estoy siendo honesto? El dolor y el malestar no pueden evitarse aquí. Si honestamente necesitas irte, y es hora de irte, y si tu relación no puede ir más allá, entonces será mucho más doloroso permanecer que marcharte. Debes hacer todo lo posible por el éxito de tu relación, pero si todos estos intentos fallan, entonces es hora de irse.

En un momento posterior, entenderás por qué tuviste que irte, porque el entendimiento siempre viene en retrospectiva. Frente a un cambio real, casi nunca entenderás por qué estás haciendo lo que estás haciendo. Tal vez te darás razones de peso. Tal vez justificarás tus acciones basándote en lo que está ocurriendo, pero tu comprensión real de la situación vendrá después. Porque mientras estás en proceso de cambio, estás en medio del cambio. Para entender el verdadero cambio, debes ver el resultado del cambio, y eso te espera en el camino.

            Cuestiona tu motivación para irte y cuestiona tu honestidad. Cuestiona la realidad de lo que sucede en tu relación. Pregúntate a ti mismo si el problema puede realmente arreglarse o repararse. Estas son preguntas fundamentales. Tendrás que preguntártelas a ti mismo. Tal vez necesitarás un poco de ayuda de otros con esto. Sin embargo, estas preguntas deben hacerse. Si tienes que irte, tienes que enfrentar el dolor y el otro debe enfrentar el dolor. Raramente en la relación las personas se separan por mutuo acuerdo. Si las cosas se han deteriorado y nada más puede hacerse, es muy probable que una persona tome la iniciativa. El otro puede experimentar decepción como si alguien estuviera robándole su estabilidad y su felicidad.

Si una relación se rompe, la causa del disgusto no es la pérdida del amor, es la pérdida de la estabilidad. Alguien se disgustará porque está siendo lanzado hacia lo desconocido. Está siendo enfrentado a la soledad, al cambio y la incertidumbre. Esto no tiene que ver con la pérdida del amor. Si la relación se ha deteriorado, el amor ya se ha perdido. El amor solo puede recuperarse ahora, siguiendo lo que es verdad y renovando juntos el compromiso con la honestidad. Si eso significa que la relación ha terminado, entonces eso es lo que significa. El amor solo se pierde cuando se pierde la honestidad. El amor se pierde cuando se pierde la autoexpresión constructiva, que es el resultado de la honestidad. En lugar de preocuparte por no herir al otro, preocupate por ser honesto y compasivo. Si estás siendo honesto y compasivo, entonces todo lo que hagas será beneficioso.

¿Cuándo una relación está acabada?

Una relación se acaba cuando ha entrado en su próxima etapa. Si tienes que dejar una relación, no creas que habrá terminado para ti, porque lo que fue debe convertirse en algo más. Puedes expresar, de una manera constructiva, todas las cosas que necesitan ser expresadas. Puedes hablar con tu pareja todo lo que no ha funcionado entre vosotros, todo lo que ha fallado y todos los problemas específicos. Podéis incluso concluir que no hay nada más que podáis hacer juntos, aunque es raro que haya aquí mutuo acuerdo total. Sin embargo, la relación no se acaba hasta que entra en su próxima etapa de desarrollo. Alguien avanzará a la siguiente etapa. Entonces la relación estará acabada.

Al menos uno de vosotros debe ir hacia una nueva vida para acabar la relación. Hasta que haya acabado, estar juntos parecerá difícil e incómodo y quizás incite sentimientos de remordimiento, pesar y resentimiento. Una vieja relación tirará aún hacia atrás. Todavía pensarás que podrías haber hecho algo más por la situación. Todavía parecerá un fracaso, proyectando su sombra sobre ti. Aunque si dejarla fue un gran alivio, todavía habrá malestar. Al menos uno de vosotros y con suerte los dos, os moveréis adelante hacia una nueva vida. Cuando eso sucede, la relación comenzará a llegar a una etapa de finalización. Después de todo, si una relación no puede continuar, entonces debes entregarte a algo nuevo con el fin de alcanzar tu propia plenitud.

Es posible que dos personas que se hayan separado, mantengan su relación inacabada durante mucho tiempo, tal vez incluso para toda la vida. Ellas nunca avanzaron. Ellas nunca consumaron en ningún otro lugar, lo que trataron de hacer juntos, y su relación permanece rota, como una herida abierta en sus vidas.

Si has expresado todo lo que necesitas expresar, si has tomado la responsabilidad de tus propias dificultades, errores, falta de honestidad, etc., y si no has proyectado culpa en el otro, sino que has asignado la causa a los dos, está herida comenzará a sanar, dándote la posibilidad de avanzar hacia una mayor y más completa unión con otra persona. Sin embargo, si mantienes la culpa, si los resentimientos son enaltecidos, si mantienes la falta de perdón y si no has aceptado tu propia responsabilidad, entonces la herida no sanará y será una fuente de dolor y malestar, ansiedad y preocupación en el futuro.

La ruptura de una relación primaria puede ser muy dolorosa, y las personas a menudo quieren hacer que el proceso sea lo más rápido posible, por lo general sin pasar por el dolor mismo. Sin embargo, tienes que ir a través de este dolor porque este dolor es necesario hasta un cierto punto. Pasar a través del dolor puede ser muy intenso, pero no debe ser prolongado. Si te enfrentas plenamente a tu propio dolor, se expresará y te limpiará. Pero si lo evitas, lo niegas, lo llamas por otro nombre o mantienes el juicio contra la otra persona para evitar sentir tu propia sensación de fracaso o arrepentimiento, no serás capaz de seguir adelante, y el dolor de la separación será prolongado.

El regalo de una relación rota es la liberación en una mayor y más completa unión de al menos una de las personas. No tiene que ocurrir para ambas personas. Pero uno de los miembros de la relación debe entregarse a una mayor unión. Entonces la relación acabará. Si termina para uno, termina para los dos. Aunque la otra persona puede aferrarse a resentimientos y remordimientos, la relación estará terminada. Si una persona se mueve hacia adelante con confianza y con gratitud, la relación estará terminada. Si una persona ha sido capaz de utilizar con éxito en una nueva relación, todo lo que ha aprendido de la creación, el mantenimiento y la terminación de su relación anterior, la relación anterior estará terminada. Si la otra persona va a la zaga en el resentimiento, el arrepentimiento y el perdón, sus heridas no curarán, y se crucificará a sí misma por algo que en realidad puede entregarla a una mayor unión en el futuro. Pero la relación aún así está terminada. Si está terminada para una persona, está terminada. Con suerte terminará para las dos, pero esto rara vez ocurre simultáneamente.

Un matrimonio fracasado siempre deja cicatrices e impresiones. Esto formará a las personas involucradas y será la base para muchas decisiones futuras —ya sean buenas o malas decisiones—. Dar una relación por terminada no significa que la relación se borre o que no continuará sirviendo como un ejemplo y teniendo una influencia. Simplemente significa que no hay vuelta atrás. Se ha terminado. Serás propenso a volver a esta relación hasta que hayas alcanzado una mayor participación en el futuro. Una persona puede estar convencida de que no volverá a esa relación, pase lo que pase, pero la relación no estará terminada hasta que ellos hayan entrado en una mayor unión y hayan utilizado su aprendizaje con éxito.

Finalizar una relación primaria lleva su tiempo. Necesitas someterte a la dificultad y al dolor de la pérdida. Significa pasar tiempo contigo mismo para integrar lo que ha sucedido, para ganar de nuevo un sentido de ti mismo y obtener una perspectiva sobre lo que ha ocurrido. Se necesita tiempo para entrar en un nuevo umbral en el que pueda iniciarse una nueva relación. Se necesita tiempo para involucrarse en una nueva relación, de modo que lo que ha sucedido antes pueda ser útil en el futuro. Entonces, tu relación anterior estará finalizada. Entonces puedes mirar hacia atrás, a tu pasado, con gratitud.

Las relaciones siempre se finalizan con gratitud. Esto no quiere decir que todo el mundo se sienta totalmente bien con todo lo que ha sucedido. Pero sí significa que el resultado global tiene una de gratitud genuina. Sin embargo, este reconocimiento debe ser real. Si es solo un intento de evitar el dolor o la confrontación, entonces, la relación seguirá estando incompleta y evitará que sus exparticipantes avancen hacia adelante y sean plenamente exitosos participando en nuevas relaciones.

Las relaciones incompletas del pasado son un gran obstáculo para la plena participación de las personas en el presente. Para terminar estas relaciones, debes enfrentar tus errores y debes darte cuenta de lo que ocurrió. Esto lleva tiempo y asimilación. En el dolor y la adversidad de la separación, no se puede esperar que esto se produzca completamente. Pero con el tiempo, puede ganarse una nueva perspectiva, y puedes ver cómo tu relación anterior puede estar a tu servicio en la construcción de una nueva vida. Aquí es donde ocurre la finalización. Aquí es donde se reconoce el valor.

La finalización de una relación representa un nuevo comienzo. Cuándo este ocurrirá con exactitud después de cualquier separación, estará determinado por el proceso de curación natural que se produce dentro de las personas, así como por su deseo de paz, armonía y verdad. Aquí el proceso de curación puede ser más lento o acelerado, dependiendo de la motivación de las personas involucradas. Pero, no obstante, tomará tiempo.

La gratitud es siempre el punto de finalización de cualquier relación. La gratitud genuina se basa en el reconocimiento de los resultados reales. Estos resultados no pueden determinarse hasta que estés nuevamente en una relación, donde el aprendizaje en tu relación anterior puede utilizarse y aplicarse. Por tanto, se necesitará tiempo para completar una relación anterior, y el tiempo que toma es un tiempo de necesaria asimilación personal, reevaluación y autodescubrimiento. Es un nuevo comienzo. Aquí el deseo de unión debe reafirmarse. Aquí la capacidad para experimentar unión debe redescubrirse y afirmarse. Y aquí los antiguos errores, deben reconocerse de forma que no socaven los compromisos futuros.

Cada relación es un regalo. Un regalo debe ser reconocido, y sus beneficios deben aplicarse. Muchas relaciones ofrecen un regalo simplemente enseñándote lo que no debes hacer al principio. Algunas personas vienen a ti simplemente para que las rechaces. Sin embargo, no llames a todos tus errores perfecta o totalmente beneficiosos. Solo ciertos aspectos de ellos son beneficiosos, y siempre debe evaluarse el aprendizaje en términos de su coste.

El reconocimiento del error, la reevaluación del error y la utilización de los beneficios del error son esenciales para tu progreso. Aquí debes enfrentar el dolor, debes enfrentar las dificultades, debes enfrentar el error y debes enfrentarte a ti mismo. Esto es parte del aprendizaje. Esto es parte de convertirte en una persona madura. Esto es parte de tu avance espiritual.

Esto puede ser difícil. Puede ser embarazoso. Puede ser abnegado. Incluso puede ser traumático. Sin embargo, este es un aspecto necesario del aprendizaje, si realmente deseas penetrar en el mundo y en ti mismo y descubrir qué sabes allí. El Conocimiento aquí es tu guía, pero debes ser un seguidor y un receptor paciente, alguien valiente en eso. Si no tienes este valor, si no tienes esa paciencia o no está dispuesto a cultivarla, no debes involucrarte en relaciones primarias íntimas. Debes ser fuerte de corazón para afrontar aquí los retos y ser responsable de lo que descubres aquí.

El poder de Dios está llamándote a avanzar. Está llamándote a terminar relaciones anteriores, para darte cuenta de su beneficio y para continuar adelante con gratitud. El poder de Dios está enseñándote a identificar esas relaciones que requieren ahora tu participación. El poder de Dios está enseñándote discernimiento, objetividad, claridad de mente, quietud interior, receptividad a tus Maestros Internos y apertura al matrimonio y a la relación genuina.

La ira y el resentimiento probablemente abundarán durante la separación. Hasta cierto punto esto sucederá debido a la decepción. Tal vez tu pareja no será capaz de oír muchas cosas por un tiempo. Depende de los factores que se han indicado aquí. Estate preparado entonces durante la separación en una relación, ya que serás culpado en cierto grado, y existirá ira y  resentimiento hacia ti. Tal vez algo de esto esté justificado. Tal vez algo de esto no esté justificado. Si fuiste deshonesto, debes enfrentarte a esto. Si fuiste honesto, pero tu honestidad fue mal interpretada, debes enfrentarte a esto. Si fuiste criticado con razón o injustamente criticado, debes enfrentate a esto. Todo esto te  enseñará a ser más exigente, más objetivo y más práctico al iniciar tu próxima relación. No necesitas blindarte contra estas cosas, porque te enseñarán a ser más honesto, más natural y más abierto, si estás aprendiendo de ellas correctamente.

Ciertamente, si fuiste deshonesto en una relación anterior, necesitas reconocerlo. Aquí te das cuenta que la honestidad te ahorrará tiempo y dificultad. Entonces estarás más comprometido para presentarte a ti mismo como realmente eres, en lugar de presentar solo algún aspecto de ti mismo que tú nueva pareja encuentra atractivo. Quieres asegurarte desde el principio que esa persona conozca tanto de ti como sea posible, para que no se sienta decepcionada cuando llegue a conocerte después. Quieres ser aceptado como eres. Quieres ser conocido como eres. Esto proporciona confort y seguridad en una relación.

Si solo das a conocer un determinado aspecto de ti mismo, si solo causas buena impresión, o si la otra persona no ve cómo eres realmente, lo que realmente piensas y lo que realmente haces, no estarás sobre una base sólida. Se honesto, di la verdad y la verdad te proporcionará seguridad, garantía y dirección. Por tanto, utiliza el juicio del otro en tu contra para tu propio autoexamen, pero trata de ser muy justo. Algunas cosas pueden ser reconocidas y resueltas durante este proceso. Para otras cosas, tendrás que esperar, ya que solo el tiempo revelará la verdadera esencia del asunto que nos ocupa.

La ira y el resentimiento están llenos de proyección personal y de culpa. Es así, porque las personas están heridas, y cuando están heridas, quieren reaccionar, quieren luchar y quieren sacar su dolor fuera de su mente y pasarlo a otra persona, por lo general a la persona que ellas consideran la fuente de su dolor. Esto puede ser muy difícil, y por tanto, a veces durante un proceso de separación, las personas implicadas no deberían estar cerca. No trates de resolverlo todo al calor de la emoción, porque tus esfuerzos a favor de la reconciliación y la paz no serán bien recibidos. Como siempre, debes evaluar tu comunicación en términos de su efectividad. Puedes sentir una necesidad personal de expresarte, pero también es tu responsabilidad saber si esa expresión es adecuada en un momento dado, y sentir cómo será recibida.

Las personas que pasan por la separación necesitan a veces mantenerse alejadas una de la otra durante largos períodos de tiempo, hasta que puedan tener una cierta perspectiva. Si entran en proximidad entre sí antes de tiempo, solo reaccionarán  entre sí, y esto no será útil. Recuerda, no quieres crear más conflicto en el mundo que el necesario para someterte a un proceso de cambio.

Vuélvete muy honesto, pero no te hagas daño a ti mismo con los hechos. Aunque existan cosas que debes enfrentar, recuerda, no eres malo. Tampoco tu pareja. Experimentarás dolor, pero no mereces castigo. Algunas cosas en la vida son difíciles, pero no tienen la intención de castigarte. No te castigues a ti mismo o a tu compañero por la dificultad de la separación. Hazte responsable por tu participación y hazte responsable por la separación. La separación ocurrió porque algo no funcionaba en tu relación. Tal vez la relación podría haberse salvado, pero generalmente no se podría haber salvado. Algunos de los elementos necesarios no estaban allí para continuar la relación, o no existía motivación mutua.

No es suficiente que una persona se comprometa con el éxito de una relación. Ambas personas deben tener este compromiso para alcanzar el éxito. Incluso en este caso, los elementos adecuados deben estar presentes para pasar por todas las etapas en el camino hacia el éxito. Trata de ser muy justo y trata de ser abierto y honesto. Comprométete aquí a aprender, porque este aprendizaje es extremadamente valioso. Todo el mundo sufre de algún grado de resentimiento y desilusión en una relación. Si aprendes las lecciones aquí, serás capaz de escapar del dilema del mundo, y esto te establecerá como un verdadero emancipador en el futuro.

¿Qué puedes ofrecer a las personas, sino tu propia experiencia de la libertad? ¿Qué puedes ofrecer a las personas excepto tu propio reconocimiento del Conocimiento? ¿Qué puedes ofrecer a las personas, sino lo que has aprendido sobre las relaciones de modo que sus relaciones puedan ser mejoradas, cambiadas o elevadas, dándoles lo que sea necesario a ellas en ese momento?

Lo mejor, en la mayoría de los casos, es no involucrarse en otra relación inmediatamente después de la separación. Si ha habido un divorcio o ha muerto un ser querido, se necesitará tiempo para la curación interior. A veces hay excepciones a esto, donde una nueva relación acelerará este proceso considerablemente. Pero esto es más la excepción que la regla. Las personas a menudo quieren saltar a una nueva relación de inmediato para compensar el dolor que están sufriendo en ese momento. Ellas no quieren enfrentar el dolor de la separación, por lo que quieren tener una nueva relación, que entonces se preocupe de ellas. Esto interfiere y prolonga el proceso de curación, y proporcionará una tensión indebida a tu nueva pareja, porque no es el rol de él o ella asumir tu sanación. Tu nueva pareja no debe soportar el peso de tus dificultades pasadas. Esa es tu responsabilidad.

Para prepararte para una nueva relación, debes tomarte tiempo para incorporar lo que ha sucedido, para reconocer tus errores y crear un nuevo comienzo dentro de ti mismo. No seas impaciente. La impaciencia significa que estás tratando de operar sin el Conocimiento. La impaciencia significa que no confías en la vida o en ti mismo y estás huyendo hacia delante para asegurarte una posición por ti mismo. Tal vez durante una separación te sientas muy necesitado. Tal vez busques esas cosas que sentiste en falta en tu anterior relación. Sin embargo, este es un tiempo para estar contigo mismo. Este es un tiempo para la moderación. Es un tiempo para enfrentarte a tus responsabilidades. Este es un tiempo para recuperar fuerzas. Muchas personas son conscientes de ello y pueden ayudarte. Este es un consejo sabio. Solo si tu Conocimiento indica una excepción debes hacer una excepción, y en esto debes estar muy seguro de que estás siguiendo al Conocimiento.

 La finalización de una relación es siempre una oportunidad para profundizar tu experiencia de la honestidad y para profundizar tu conciencia del Conocimiento. Es una oportunidad para reconocer lo que sabías, para reconocer si has seguido lo que sabías, para reconocer tu honestidad y reconocer si te expresaste con honestidad. Estos son los momentos donde se forja la honestidad real.

Si estas preocupado solo con tu supervivencia, tu inclinación natural por la honestidad será obstruida y distorsionada. Si no confías en la vida, intentarás manipularla, e intentarás utilizar el talento y la astucia para conseguir lo que quieres, porque no crees que la vida provea a aquellos que son honestos. Sin embargo, si eres honesto, la vida proveerá para ti en cada momento, y serás capaz de seguir la progresión de la vida. Esto te colocará en una posición mucho mejor para tomar decisiones sabias respecto a tus relaciones en todas las etapas de desarrollo.

Usa la dificultad de la separación para profundizar tu compromiso con la honestidad, tu compromiso con el Conocimiento y tu compromiso con el crecimiento espiritual. Esto te preparará mucho mejor para participar en el futuro en una relación primaria íntima. Esto te enseñará lo que necesitas aprender y lo que necesitas desaprender, lo que necesitas hacer y lo que necesitas evitar. Esto te enseñará cómo seleccionar un compañero y cómo reconocer esos impulsos dentro de ti mismo y las seducciones de otros que fácilmente pueden llevarte por mal camino.

Acepta tu vulnerabilidad y reconoce que esta pide una mayor sabiduría, porque la sabiduría es tu mejor defensa. La mentira, el engaño y la evasión no son defensas eficaces porque te hacen vulnerable al error. Ahora quieres ser vulnerable a la verdad porque la verdad te da tranquilidad y certeza, y restaura para ti tus propias habilidades y poder. Comprometete nuevamente con el Conocimiento y la relación genuina. Si estás comprometido con el aprendizaje, serás capaz de comprometerte en una relación. Si no estás comprometido con el aprendizaje, y estás atado a tus propios juicios y resentimientos, entonces no estarás abierto a la relación. Entonces solo tu futura soledad te llevará a vincularte con otro, y no estarás bien preparado.

Cómo se termina una relación cuando alguien muere?

En el curso de tu vida, personas importantes para ti, mueren. Este suele ser un momento de pérdida inmediata, a veces inesperada. La forma de su muerte y el hecho de su muerte te impactarán. Tal vez murieron por una larga enfermedad. Quizás  murieron a causa de un accidente. Tal vez incluso se quitaron su propia vida. Entonces te enfrentas a la separación de una forma muy drástica, porque tu capacidad para comunicarte con ellos en la vida física ahora será limitada e incluso puede parecer inexistente.

Es aconsejable, particularmente en el caso de tus padres y de otras personas mayores que han sido tus relaciones primarias, que puedas traer tanta curación a estas relaciones como sea posible y encontrar formas constructivas de expresar tu gratitud e identificar las dificultades. No tendrás tan buena oportunidad cuando se hayan ido. Tu comunicación con ellos puede no parecer tan significativa entonces. El final de sus vidas puede estar cerca. No des su presencia por sentada. Prepárate. Establece una experiencia de calidad con ellos a la mayor brevedad posible. Transciende tus propios juicios y preferencias. Perdónalos por lo que no han sido capaces de darte. Prepárate, porque si mueren repentinamente y te quedas con tu propia indecisión, será mucho más difícil para ti lograr la sanación dentro de ti mismo y ganar una experiencia positiva de la relación.

El mundo es una oportunidad para la relación y la comunicación. Eso es lo que es el mundo. Ese es su beneficio para ti. Cuando se anticipa la muerte de alguien, aprovecha la oportunidad de profundizar tu relación tanto como sea posible, para volverte honesto y vulnerable, para encontrar formas constructivas de expresarte, para aceptar el estado de ánimo y los prejuicios de la otra persona y para intentar comunicarte dentro de esos límites. La comunicación es tu deseo. Es tu responsabilidad encontrar las formas más efectivas. A veces, hablar no es necesario. A veces, solo es suficiente estar juntos. Prepárate entonces, de modo que su fallecimiento pueda ser un tiempo de conclusión para ti y no solo un tiempo de pérdida traumática.

Estar con la muerte es muy potente, porque el sentido de la vida puede determinarse en estos tiempos de transición. Este es un tiempo espiritual. Es un tiempo de honestidad interior. Es un tiempo de desilusión, que puede conducir a un verdadero reconocimiento.

Si alguien muere de repente, evalúa qué le diste y qué necesitaba que no le diste. Evalúa quién era en tu vida, y aprende a reconocer el beneficio de su relación, tanto si se trataba de un beneficio nacido del error, como de un beneficio nacido de la verdad. Cuando comienzas a experimentar el verdadero valor de vuestra unión, expresas tu gratitud. Si haces esto en oración, tus expresiones llegarán al destinatario porque a los que han dejado el mundo se puede llegar a través de la oración. Si tu mente está abierta, puedes recibir su respuesta, porque la mente es el medio entre el Cielo y la Tierra.

Por tanto, a través de tu mente, puedes comunicarte con aquellos que no están en el mundo. A través de tu mente, aquellos que no están en el mundo pueden comunicarse contigo. Esta comunicación con los seres queridos que han muerto solo necesita ser breve, porque son expresiones de gratitud y afirman que vuestra relación continúa. Como se ha dicho, todas las relaciones primarias continúan ya sea en un estado activo o un estado latente. Aquellos que has reclamado en tu corazón permanecerán en tu corazón. Aquellos que aun niegas esperan ser reclamados, porque no puedes librarte de ellos. Tal es el poder de iniciar relaciones primarias.

Permite entrar en tu conciencia la presencia espiritual de tus relaciones anteriores. Piensa en ellos, bendícelos, aprende de ellos y agradéceles. Si haces esto sinceramente y con el coraje de enfrentarte a ti mismo y de enfrentarte al hecho de vuestra separación, serás capaz de recibir una respuesta de ellos. Esto afirmará tu vida espiritual y la grandeza del Conocimiento que está dentro de ti, que ve simultáneamente dentro del mundo y más allá del mundo. El Conocimiento reconoce que las relaciones abarcan todas las apariencias. Este será un momento de emergencia y confirmación espiritual para ti y un momento de madurez en la relación. Enfrenta tu sufrimiento, reconoce tus errores y date cuenta de tu gratitud.

Si una persona se ha quitado la vida, perdónale por sus acciones. Aprende de su vida. En circunstancias e influencias similares, es posible que acabaras haciendo lo mismo. Su vida es una enseñanza y una advertencia para ti. Aprende de esto. Sé agradecido por lo que has aprendido. Perdónale por apartarse de esta manera. Bendícele en su nueva empresa, y pide que su vida pueda servirte de modo que tú puedas servir también a otros. Porque tú, como estudiante del Conocimiento, debes aprender del fracaso y del éxito. El fracaso te apuntará hacia el éxito, pero el éxito te redimirá. Ellos de ningún modo son de igual valor, pero uno sigue al otro.

El Pilar de la Salud

Traducción del capítulo 4 del libro “Viviendo el Camino del Conocimiento”, recibido por Marshall Vian Summers.

La salud es vitalidad, pero la vitalidad es el producto de vivir una vida real.

Hay mucha conversación en el mundo sobre cómo recuperar la salud, la forma de mejorarla y sobre cómo puede mantenerse. Pero echemos un vistazo a una pregunta más fundamental antes de ocuparnos de estas cuestiones: ¿Qué es la salud? ¿Qué constituye una verdadera salud para una persona? ¿Es la salud la mera ausencia de enfermedades o de síntomas de enfermedades? ¿Es la salud solo la ausencia de discapacidad o de limitaciones físicas? O, tomada desde un enfoque diferente, ¿Es la salud la capacidad de realizar eventos deportivos o de satisfacer algunos criterios básicos de capacidad física?

En el contexto de la construcción de una base para aprender y vivir el Camino del Conocimiento, digamos como fundamento que la salud es vitalidad. Es la vitalidad que nace de vivir una vida genuina —una vida que está llena de significado y propósito, una vida que tiene dirección y una vida que está significativamente comprometida con los demás y con el mundo—. Esto produce una vitalidad, una voluntad de vivir y un deseo de contribuir —un cierto entusiasmo por la vida, se podría decir.

Es notable que esta vitalidad es deficiente en personas que cumplen otros criterios de salud, incluso en personas que cumplen con un criterio muy alto de aptitud física o que nunca han experimentado una enfermedad grave. Y es igualmente notable que la vitalidad puede encontrarse en algunas personas que tienen discapacidades físicas o que han tenido un historial de enfermedad física.

Así que tenemos que mirar al centro mismo de las cosas. ¿Qué es la salud y que produce salud? Partiendo de esto, puedes entender que amenaza a la salud y obtener una idea mucho más clara de cómo puede mantenerse la salud.

La salud es vitalidad. La vitalidad es la voluntad de vivir y contribuir. Contiene un entusiasmo por la vida. Contiene un sentido de propósito en la vida. Y comunica su afinidad natural con la vida con todo el mundo que te rodea. Esta vitalidad puede estar en un cuerpo fuerte o en un cuerpo débil, aunque si tu cuerpo funciona correctamente tendrás una mayor oportunidad de experimentar esta vitalidad. Hay que señalar en primer lugar que incluso aquellos con limitaciones físicas graves, o incluso minusvalías, pueden experimentar esta esencia fundamental de la salud.

La siguiente pregunta que surge desde el principio es: ¿Cuánta salud es necesaria? Aquí en el mundo encontrarás una gran diversidad de opinión, una amplia gama de respuestas. Alguien dirá: “¡Bueno, la salud es simplemente no estar enfermo!” Otros dirán: “Oh, no, no, la salud es ser mucho más activo, mucho más vibrante, mucho más capaz.” Y existe una gran preocupación por la salud, incluso entre personas sanas, porque las expectativas son muy altas, ya ves.

Las personas desean o esperan una vida física sin molestias, dolores ni problemas. Existe incluso un punto de vista que subraya que si el cuerpo está herido o enfermo, fundamentalmente algo debe estar mal en la persona; como si todos debieran experimentar una salud perfecta en todo momento, y si no la experimentan entonces algo en su pensamiento está intrínsecamente mal. Si bien es cierto que la imaginación negativa y los compromisos inapropiados con las personas te roban tu vitalidad —lo cual disminuye y reduce tu posibilidad de salud—, no debe asumirse que la enfermedad y las lesiones representan una deficiencia de carácter. Las enfermedades y las lesiones son parte del riesgo de vivir en el mundo físico. Pueden pasarle a cualquiera.

Esta declaración despertará algún desacuerdo porque las personas son muy idealistas sobre la salud. Suponen que si la vida de una persona está en orden y es vivida de forma significativa, no tendrá enfermedad ni lesión. Esta es una expectativa basada en la esperanza. No se basa en la verdad. Incluso el más sabio de los sabios tiene aquí un riesgo de lesión. Incluso el más sabio de los sabios enferma y envejece. Y sin embargo, la posibilidad de enfermedad o accidente puede disminuirse en gran medida, y aquí puedes tomar algunas medidas muy significativas para asegurar tu bienestar físico. Pero para empezar, debes tener para ti mismo una idea de cuánta salud es necesaria. Abordemos esta cuestión ahora, porque es fundamental.

Dicho en los términos más simples, tu cuerpo es saludable si puede servirte en tu implicación plena con tu propósito en la vida. Ahora bien, esta afirmación requiere algunas aclaraciones porque, como ves, aun no sabes cuál es tu propósito en la vida. Pero si tienes la salud física suficiente para poder sentar las bases para que el Conocimiento se embarque en la segunda gran etapa de la vida, entonces tendrás suficiente salud.

Aquí la salud no está asociada con la belleza o la destreza atlética o cualquier otro magnífico ideal. Se trata de una salud adecuada. [Si] tu cuerpo es capaz de servir, eso es salud. Si tu cuerpo no es capaz de servir, entonces, en esencia, debes renunciar a tus mayores búsquedas en la vida y dar a tu cuerpo la atención principal. Es como si el cuerpo fuera un vehículo, como un automóvil. Si el propósito del automóvil es ir de un punto a otro, entonces ha cumplido su propósito. Pero si mecánicamente no puede hacerlo, entonces debe ir al taller de reparaciones.

Si tu cuerpo físico es capaz de llevarte a través de la vida, entonces tienes suficiente salud. Debemos aclarar esto desde el principio, porque cuando hablamos de construir el Pilar de la Salud, debes tener unas expectativas muy realistas. Si estableces expectativas más allá de lo necesario y esencial, entonces te obsesionarás en esta área a expensas de tu implicación en otras áreas. Hemos dicho que todos los Pilares deben mantenerse a la vez.

Ahora bien, es cierto que por ciertos periodos de tiempo necesitarás prestar más atención a uno de los Pilares que a otros, pero todos ellos deben mantenerse. Es bastante evidente que las personas llegan a estar muy obsesionadas y se vuelven obsesivas con su salud física. A veces tienen una causa legítima para ello, porque su cuerpo es simplemente incapaz de funcionar. Pero aquí debemos volver a nuestra definición fundamental: El propósito del cuerpo es servir como vehículo para que puedas llevar a cabo un propósito superior en la vida.

Encontrarás que muchas personas que están obsesionadas y son obsesivas con su salud, tienen suficiente salud para llevar a cabo su propósito, y están descuidando su propósito porque tienen una gran expectativa sobre su salud. Hay que distinguir aquí entre lo deseado y lo necesario —una distinción muy importante que tiene que aplicarse a todos los aspectos de la vida—. Si tu cuerpo, como el automóvil, puede llevarte de un lugar a otro, entonces está cumpliendo su propósito. No tiene que ser perfecto. Y si intentas hacerlo perfecto, bueno, le darás más atención de la que realmente se merece, y lo harás a expensas de mantener los otros aspectos esenciales de tu vida.

Como hemos dicho, existen Cuatro Pilares de la vida, y todos ellos deben ser mantenidos. Y todos ellos deben ser fuertes y funcionales. Debes tener expectativas realistas. Si pones tu mira más allá, te alejarás de tus otros esfuerzos para dedicarte a una sola área. Así que cuando hablamos de salud, hablamos de la salud que es suficiente y necesaria, la cual puede estar en contraste con lo que se espera o desea.

Así que, tendrás que preguntarte: ¿Cuanta salud es esencial para mí? Antes de hacer esta pregunta, considera cuánto tiempo y energía gastas en tu salud o en las cosas que crees que están relacionadas con tu salud, tales como la belleza y el arreglo personal, el vestirte, el crecimiento personal, etc. Hemos dicho que incluso la persona discapacitada puede estar radiante de Conocimiento. Eso es la vitalidad.

Entonces, ¿cuál es la expectativa correcta? ¿Qué es lo adecuado para ti? Solo podemos darte directrices y advertencias y señalarte la dirección correcta. Si has de desarrollar los Cuatro Pilares de tu vida como base para aprender y vivir el Camino del Conocimiento y volverte una persona del Conocimiento, entonces te darás cuenta de que no puedes permitirte el lujo de dedicarte más a un área que a otra. Y debes buscar un equilibrio, lo cual es algo que muy pocas personas hacen en este mundo.

Tu cuerpo debe servir. Debe ser capaz de hacerlo. Lo que se requerirá de tu cuerpo dependerá de tu propósito, según este se te revele y te prepares para experimentarlo y llevarlo a cabo. Algunos pueden necesitar más de su cuerpo que otros, pero puedo asegurarte que la mayoría de las personas en el mundo hoy en día, si tienen suficiente comida, un cobijo apropiado y suficiente estabilidad en su vida, pueden llegar a ser hombres y mujeres del Conocimiento con su nivel actual de salud.

Una vez más, distinguimos entre lo que es adecuado y esencial y lo que se puede desear o esperar. Ser capaz de correr por las montañas o hacer grandes hazañas deportivas está muy bien para los exhibicionistas, pero no es necesario para desarrollar y mantener un nivel adecuado de salud. Y, de hecho, realizar este tipo de actividades requerirá una inversión tal que les impedirá construir una base para el Conocimiento.

Así que, a menudo no se le da lo suficiente al cuerpo, pero en muchos casos se le da demasiado en nombre de la salud. Las personas están obsesionadas con la salud y la sanación y con sentirse bien y verse bien, pero ¿a qué coste?

A menudo, algunas personas dicen: “Bueno, me gustaría avanzar en el Camino del Conocimiento y aprender a vivirlo, ¡pero tengo que cuidar de mi problema de salud!” Y, por supuesto, su problema de salud sigue, sigue y sigue. Su problema no es la salud. Su problema son sus prioridades. A menos que tengas una enfermedad que amenace tu vida, puedes avanzar en el Camino del Conocimiento. Incluso si estás confinado a una silla de ruedas o estás físicamente incapacitado de alguna otra manera, puedes construir una base para el Conocimiento.

Aquí debes evaluar cuál es la salud adecuada. Y calibras, entonces, tus expectativas y estándares de acuerdo a lo que necesitas. Este enfoque práctico de la salud es completamente esencial, porque trae las cosas a una perspectiva adecuada y te da una comprensión mucho más precisa sobre lo que debes hacer para mantener tu salud física. Sin este principio fundamental y esta perspectiva fundamental, basados en lo que realmente necesitas en tu vida, caerás prisionero ya sea de la negligencia o de la obsesión, y esto te impedirá vivir una vida equilibrada y con propósito.

El cuerpo es un mecanismo. No es mágico. No debe confundirse con la mente y con el Espíritu. Las personas intentan hacerlos iguales a todos porque desean sentir que están unificados y que la vida está unificada. Pero la vida funciona a diferentes niveles. Funciona al nivel del entorno físico, al nivel del ambiente mental y al nivel del ambiente espiritual.

Tu principal preocupación viviendo en el mundo y aprendiendo a vivir el Camino del Conocimiento en el mundo es desarrollar la habilidad adecuada en los entornos físico y mental. Desarrollas habilidad en el entorno físico para poder vivir una vida equilibrada. Y, sin embargo, debido a la emergencia del mundo a la Comunidad Mayor, también debes aprender habilidad en el ambiente mental —la destreza adecuada, la habilidad para poder funcionar y llevar a cabo aquello que sabes que debes hacer—. No necesitas habilidad en el entorno espiritual, porque el Conocimiento esta en ti y estás conectado con tu Familia Espiritual y a los Invisibles que supervisan tu desarrollo.

En la vida no hay garantía de que tendrás una salud perfecta. Incluso aunque tu pensamiento sea perfecto y tu comportamiento inmaculado, aunque puedas reducir mucho el riesgo de accidentes, enfermedades o lesiones, todavía tienes este riesgo, porque este es parte de estar en el mundo. Las personas, ya sabes, a menudo quieren eliminar la idea del riesgo, porque no les gusta la idea de tener que vivir con el riesgo, y por tanto creen que “realmente no hay lesión o accidente en el mundo. Realmente no hay enfermedad. Todos estos son el resultado de la disfunción humana, y si la disfunción humana pudiera eliminarse, bueno, no habría accidentes, lesiones o enfermedades.”

Una vez más, mira el mundo que te rodea. Mira las plantas y los animales. Ellos asumen un riesgo al vivir aquí. No hay garantías de que todo será perfecto para ellos, de que todos vivirán muchos años. Para estar en la vida, debes estar en la vida tal y como es, no como quieres que sea. Para experimentar la vida, debes experimentar la vida tal y como es y no como tú quieres que sea.

Vivir en el mundo conlleva riesgos. Eso es parte de estar aquí. Acéptalo. Esto requiere coraje, no evitación. Si vas a aceptar la vida, tienes que aceptarlo. No puedes tomar simplemente las partes que te gustan y rechazar desdeñosamente el resto. Es posible que tengas una idea de una vida perfecta o un conjunto de ideales que ilustran una vida perfecta, pero te estamos llevando a algo mayor —a una vida genuina, a una vida auténtica, a una vida que está en total armonía con el Conocimiento dentro de ti y con el Conocimiento en el universo, que es la Divinidad.

De nuevo, nuestro enfoque parece simple en contraste con otros enfoques, porque carece de engaño. No quita nada de lo que es necesario, ni le añade nada. ¿Cuánta salud es necesaria? Finalmente debes contestar esta pregunta por ti mismo, pero ten en cuenta los criterios. Pregúntate: “¿Cuánta salud necesito para llevar a cabo el proceso de construir una base para aprender y vivir el Camino del Conocimiento? ¿Puede mi cuerpo, como vehículo, llevarme a través de la ciudad? ¿Puede llevarme a donde tengo que ir? ¿Puede comunicarse con las personas?” Encontrarás que en la mayoría de los casos, con pocas excepciones, la respuesta es sí.

Aquí el cuerpo puede ser tratado apropiadamente y con amor. Si intentas ajustar el cuerpo a tus ideales de salud o a tu imagen de la perfecta salud, le exigirás tanto que lo dañarás. Esperarás que sea un instrumento perfecto. Esperarás su infalibilidad. Exigirás que se desempeñe de acuerdo a un conjunto de ideales que no están en consonancia con la naturaleza de la realidad física o la naturaleza de tu vehículo físico.

Regresa a esa pregunta fundamental: ¿Qué necesita mi cuerpo para hacer el trabajo que he venido a hacer? Esta es una pregunta que debes hacerte de forma continua. Hacerla una vez no es suficiente, porque tu respuesta cambiará, particularmente a medida que avances como estudiante y practicante del Camino del Conocimiento.

Tal vez estás disgustado con la forma de tu cuerpo o con aspectos de su apariencia, y muchas personas lo están, por supuesto. Pero, ¿realmente marca esto una diferencia en términos de la capacidad de tu cuerpo para servir a un propósito mayor? ¿Y cuánto estás dispuesto a invertir en estas mejoras superficiales? ¿Cuánto estás dispuesto a dar de tu energía, tiempo y recursos primarios para intentar superar objeciones de poca importancia a la apariencia de tu cuerpo y su funcionamiento?

De nuevo, te traemos de vuelta al enfoque práctico, al enfoque que funciona, que se basa en lo que puedes hacer en la vida, porque como dijimos, las relaciones significativas con otras personas se basan en lo que podéis hacer juntos en la vida. Lo que hacéis juntos en la vida desarrolla vuestro vínculo, vuestra confianza y las capacidades y dimensiones de vuestra relación.

Lo mismo es cierto en la relación con tu cuerpo. Es también lo que podéis hacer juntos lo que desarrollará aquí vuestra relación. Espera demasiado, y te sentirás decepcionado. Encuentra la base real de vuestra relación. Esta se encuentra discerniendo a lo largo del tiempo lo que debes hacer. Entonces empleas el cuerpo, porque este es fundamentalmente un instrumento de comunicación. El propósito del cuerpo no es ser hermoso. Es ser un instrumento de comunicación, ser un vehículo y ser capaz de participar en un mundo físico, en una realidad física.

Al igual que sucede con un automóvil, si con él puedes llegar a donde necesitas ir, habrá hecho su trabajo. Y sin embargo, mira la forma en que las personas tratan sus automóviles y la cantidad de tiempo y energía que les entregan. ¿Consideran su automóvil como vehículo para ir de un lugar a otro? Oh, no. El vehículo se vuelve un lienzo de su propia expresión. Se vuelve algo que representa una idea que tienen de sí mismas o alguna imagen que quieren proyectar, por lo que invierten una gran cantidad de tiempo y energía, dinero y recursos en algo que es básicamente un vehículo de transporte. Hay una interesante analogía entre esto y tu relación con tu cuerpo.

Si encuentras tu contribución real en la vida, serás recordado por tu contribución, y tu vida será apreciada por tu contribución. Cuando salgas de este mundo, si tu contribución ha sido hecha suficientemente, recordarás esta vida en base a esta contribución. Nada más importa. Solo tu contribución y las relaciones que esta estimula y desarrolla. Eso es todo lo que puedes llevarte contigo de este mundo. Por tanto, eso es principalmente de lo que tienes que preocuparte mientras estás en el mundo.

Lo que te ofrecemos aquí es libertad —la libertad de vivir una vida real y equilibrada—. Necesitas la salud suficiente. Necesitas las relaciones necesarias. Necesitas lo que es adecuado y necesario. Mucho de lo que querías o deseabas, basado en la falta de aceptación propia o en la evitación del propio Conocimiento interior, pueden dejarse a un lado con alivio.

Perseguir el perfecto estado de salud es como perseguir la persona perfecta. Esto puede consumir toda una vida, y si lo haces será una vida desperdiciada. Porque volverás a tu Antiguo Hogar con tus regalos sin entregar, y te preguntarás qué te pasó ahí abajo que no pudiste darte cuenta de lo que tenías que hacer, y dirás, “No sé qué pasó. Me olvide, supongo. Tengo que volver. Quiero volver. Esta vez recordaré. Sé que puedo recordar.” Y puedes decirlo porque está muy claro. Ahí estás. Todo es tan evidente. No hay nada que nuble tu visión. Ahora estás fuera del agua, y puedes ver la situación con claridad.

Mira a tu cuerpo y di: “Te necesito para servir al propósito que me ha traído al mundo. Cuidaré de ti para eso, y te apreciaré por eso. Y preservaré tus habilidades para eso. Y cuando terminemos, te daré las gracias, te bendeciré y te dejaré.” Esto es honrar al cuerpo y reconocer su verdadera función en tu vida. Aquí no cometes el error de pensar que el cuerpo es lo mismo que tu mente o que tu Espíritu. Reconoces su mecanismo, aceptas sus requisitos y su mantenimiento, aprecias su servicio y no le pides más.

Ahora vamos a considerar la cuestión de la salud mental, la salud de la mente. Aquí presentaré algunas ideas muy fundamentales que pueden ser difíciles de entender al principio, porque deben ser profundamente consideradas, como mucho de lo que presento aquí. Empecemos con algunas definiciones útiles y entonces juntos las ampliaremos.

La mente, al igual que el cuerpo, está al servicio del Espíritu. Esa es su función fundamental, pero para establecer esta función y llegar a darte cuenta del gran valor de la mente, debes invertir el orden de autoridad. Porque antes de comenzar la recuperación del Conocimiento, la mente es vista como si sirviera al cuerpo y el Espíritu es visto como si sirviera a la mente, de modo que todo el orden del servicio está invertido, y el cuerpo es lo más importante ­—el placer del cuerpo, la salud del cuerpo, la apariencia del cuerpo, las comodidades del cuerpo—. Y la mente debe luchar servilmente para proporcionar todas estas cosas sin fin. Y debido a que el cuerpo es un instrumento imperfecto y susceptible al dolor, al daño y a la enfermedad, parece que la mente no puede hacer lo suficiente por él. Es como el conductor que pasa todo su tiempo cuidando el automóvil. Eso está al revés. Está invertido respecto a como tiene que ser. Se supone que el coche debe servir al conductor, no al revés.

En el caso de tu vida, el conductor es el Espíritu. El panel de control es la mente. Y el vehículo físico es el cuerpo. La mente sirve aquí como intermediaria entre la vida física y la vida en la realidad espiritual, y la mente vive en su propio entorno, llamado el ambiente mental, siendo este el entorno en el que la mente afecta a otras mentes. Este es el ambiente del pensamiento. Es un ambiente distinto de la realidad física, a pesar de que están relacionados entre sí y se afectan mutuamente.

Así que comencemos con una definición importante: Una mente al servicio del Conocimiento es una mente que está mejorándose, recuperándose y expresándose a sí misma. Una mente que está al servicio de sí misma es una mente que está en desorden, confusión y carece de esa salud y relación fundamental.

Cuando te encuentras fuera de relación con el Conocimiento, tu mente debe servir a algo porque fue hecha para servir, por lo que servirá a sus ideas y las defenderá y las protegerá. Incluso se destruirá a sí misma para hacerlo, porque la mente es un vehículo. No es la fuente de la creatividad. Una mente sin el Conocimiento es servil y redundante. Es defensiva y suspicaz. Está fundamentalmente asustada, porque está sola y carece de un fundamento real para vivir en el mundo.

Has experimentado este miedo. Has experimentado esta ansiedad. Has experimentado su vulnerabilidad y su actitud defensiva. La mente tiene que servir a algo mayor para encontrar su lugar en la vida y aprovechar al máximo sus grandes recursos.

Nosotros ofrecemos el camino a la salud, a la salud mental, porque ofrecemos el camino al Conocimiento. Proporcionamos una forma genuina de vivir la salud mental, porque proporcionamos una forma de vivir el Camino del Conocimiento. Proporcionamos una forma de aprender la salud mental, porque ofrecemos una forma de aprender el camino al Conocimiento.

La mente luchará a lo largo del camino, porque no quiere renunciar a la autoridad que ha reclamado para sí misma. Es como el siervo que ha tratado de apoderarse del reino en ausencia del rey. Necesita renunciar a su control, ya que no puede poseerlo. No es su dominio.

La mente debe servir. El cuerpo debe servir. Por tanto, pasas de una jerarquía que dice: “La mente sirve al cuerpo. Y el Espíritu sirve a la mente”, a la jerarquía que está en consonancia con la realidad de la vida en todas partes, la que pone de manifiesto que el cuerpo sirve a la mente y la mente sirve al Espíritu.

Hoy ves en el mundo a tu alrededor todas las terribles manifestaciones de la enfermedad mental. Está generalizada. Se manifiesta en todas partes a tu alrededor. Puedes ver sus efectos, incluso en tu propia vida. Las personas sufren porque carecen de significado. Están perdidas porque no pertenecen a nada. Se espera que las personas se conviertan en héroes y heroínas, autosuficientes y autodeterminadas, y sin embargo esa no es la forma de vivir. Las personas están ambivalentes, porque tienen miedo al dolor y no saben de donde proviene el dolor.

La mente no puede gobernar, porque es un sirviente. Es un mal gobernante. No puede crear la realidad. No puede crear una base estable y significativa para vivir en el mundo. No puede crear su verdadera identidad. No puede proveer una base para las relaciones significativas y duraderas. No puede crear un propósito superior y más pleno en la vida.

Esperar que la mente haga eso es gravarla sin piedad y la conduce al fracaso y a la decepción, una y otra vez. Es cruel tratar así a la mente, al igual que es cruel tratar al cuerpo como un instrumento para contrarrestar la inseguridad de la mente. No eres amable con la mente cuando esperas que sea la principal autoridad en tu vida.

Tu mente personal, la mente que has desarrollado para poder tratar con el mundo y sobrevivir aquí, es un instrumento maravilloso. Es un hermoso mecanismo. No es eterna. Puede vivir durante cortos períodos de tiempo más allá del cuerpo, pero también debe desaparecer. Solo lo esencial que hay dentro permanece.

Descubrir lo que es esencial dentro de ti mientras estás en el mundo es el mayor descubrimiento, el esfuerzo más importante, la mayor actividad, porque solo el Conocimiento lleva el propósito que has traído contigo desde tu Antiguo Hogar. Solo el Conocimiento sabe con quién necesitas reunirte realmente en este mundo y qué necesitas hacer. Solo el Conocimiento entiende tu naturaleza mental y física y su oportuno diseño.

En ausencia del Conocimiento, las personas crean grandiosas ideas, tremendas filosofías y cosmologías, enormes ideas y grandes complejidades mentales. Pero la cuestión real es si estás o no con la vida —si estas en relación con la naturaleza real del mundo y con su dirección y desarrollo, así como con tu verdadera naturaleza y su expresión en la vida—. Esta es la verdadera cuestión. No cuán grandes son tus ideas o qué abarcadora es tu filosofía sobre la vida.

Ver y pensar de una forma mayor solo puede ser el resultado de vivir una vida mayor, una vida de Conocimiento. Tus pensamientos serán ampliados y expandidos, porque tu experiencia será ampliada y expandida. Y tus pensamientos serán inclusivos, porque experimentarás la inclusión en tu vida. Y tu pensamiento estará equilibrado, porque tu vida estará equilibrada.

Entre la vida de la mente y la vida del corazón hay un gran abismo —un abismo enorme, sin fondo aparente—. La distancia entre las dos parece insuperable, pero hay una forma de vincularlas. Pero debes construir el puente, que es la base. El puente tiene Cuatro Pilares, y una vez que el puente se ha construido suficientemente, las cosas pueden viajar sobre ese puente. Una vida con esta base es como un puente entre el mundo y tu Antiguo Hogar. Y sobre este puente, las ideas, la fuerza, la inteligencia y el reconocimiento pueden entrar en tu vida para ser dados a otros, porque tendrás construido el puente que hace posible la transmisión de mayor Conocimiento y Sabiduría.

Tu mente es parte del puente, y tu cuerpo es parte del puente. Debes tener suficiente salud física y mental para construir este puente. Al igual que tu cuerpo, tu mente no tiene que ser perfecta, sin defecto, sin error, sin dolor y sin molestias. Simplemente tiene que ser capaz de funcionar adecuadamente y ser capaz de ceder las riendas de la vida a un Poder Mayor, al que, de hecho, está diseñada para servir.

Esta renuncia no sucede de golpe. Sucede gradualmente, y la oportunidad para que esto ocurra se produce cada vez que tienes que tomar una decisión seria. Aquí puedes preguntarte, “¿Qué pienso y qué quiero?” Y luego pregúntate, “¿Hay algo que sepa realmente sobre esto?”

Es curioso que solo cuando descubres a través de la experiencia que lo que sabes es diferente de lo que quieres, lo cual es menudo un reconocimiento muy confuso y frustrante, te das cuenta de que el Conocimiento es real y no un producto de tu imaginación —no está emanando simplemente de tus ilusiones—. Cuando lo que sabes y lo que quieres difieren, esto te demostrará la realidad del Conocimiento. Entonces verás que el Conocimiento no es simplemente un producto de tu propia voluntad o tu inseguridad, y que tiene una realidad y una inteligencia totalmente propias, una realidad y una inteligencia que no pueden ser influidas por tus impulsos o tus miedos o tus deseos ni por nada del mundo que te rodea.

El Conocimiento es la única parte de ti que está más allá de la tentación, más allá de la manipulación y el control. Es el fundamento de tu vida y, como verás en el futuro, es la dotación más importante que tienes.

En la preparación llamada Pasos al Conocimiento, tu mente es orientada hacia el Conocimiento, a pensar más en línea con el Conocimiento. Esto se hace para que tu mente pueda volverse un puente para el Conocimiento y en un vehículo para el Conocimiento. La mente no es repudiada. No es desdeñada. No es negada. No es destruida. Es reutilizada. Es traída de vuelta a la armonía a su verdadera relación con el Conocimiento, a su verdadera relación con el Espíritu.

Cuando esto se logra con el tiempo, experimentarás verdadera armonía en tu vida. Verás al cuerpo con compasión y te darás cuenta de su valor, y verás a la mente con compasión y te darás cuenta de su valor. La mente y el cuerpo son ambos instrumentos de comunicación y vehículos para la existencia en el mundo físico. Ambos son necesarios para funcionar adecuadamente —no perfectamente, sino adecuadamente.

Ahora bien, debido a que la mayoría de las personas no son conscientes de que el Conocimiento es una realidad más allá de su mente, la mente es amplificada enormemente. Las personas se involucran mucho. De hecho, lo mismo que las personas pueden llegar a estar obsesionadas y ser obsesivas con sus cuerpos, también pueden llegar a estar obsesionadas y ser obsesivas con sus mentes —con sus sentimientos, con sus pensamientos, con sus estados emocionales, con sus recuerdos, con sus ideas para el futuro, con sus teorías, con sus filosofías, con sus miedos, con sus terrores, y demás—. Y, oh, la mente se ve tan grande y tan dominante… Y, oh, es algo tan confuso con tantos niveles… Y parece insondable. Solamente capas y capas y capas de pensamiento. Y la mente parece abrumar la existencia, y te sientes esclavizado por su voluntad y sus impulsos.

¿Qué libertad existe en ser un esclavo de la mente? La libertad se encuentra al traer a la mente al servicio del Conocimiento. La libertad se encuentra al invertir el orden de autoridad. Si eres un esclavo de tu mente, entonces el orden de la autoridad está invertido respecto a lo que debería ser. Si la mente no puede ser empleada, funcionará de manera desenfrenada. Si la mente no puede ser dirigida, se disparará en todas direcciones. Si la mente no puede tener una autoridad dentro de ti, se volverá una esclava de otras mentes en el ambiente mental.

La verdadera autoridad sobre la mente es el Conocimiento. Debido a que el Plan del Creador es perfecto, el Plan aboga por el establecimiento de la verdadera autoridad dentro de ti mismo. Aquí no se te pide que des tu vida a lo Divino, a lo Divino que está lejos, muy lejos de ti. Porque no es el propósito del Creador ser tu asesor, viviendo y dirigiendo todas tus actividades. No creas que el Creador del universo va a preocuparse por tus altibajos diarios, con todos tus sentimientos y pensamientos, temores y preocupaciones, y todas las pequeñas decisiones que te preocupan.

No, el Creador te ha dado el Conocimiento para eso. Está ahí, dentro de ti. Llévate a él y te llevarás al Creador. Porque Dios solo puede ser conocido. Y el conocimiento solo puede ser conocido. Y la vida solo puede ser conocida. Sin el Conocimiento, pensar, filosofar, especular, analizar, evaluar, criticar, etc. no te devuelven a la relación.

En los Pasos al Conocimiento, tu mente es orientada a pensar de forma productiva y creativa. Se le da dirección. Se le da propósito y significado. Entonces es capaz de servir en lugar de destruir. Es capaz de convertirse en un vehículo para extender tu vida en el mundo, en lugar de ser una obstrucción. Pero para que la mente pueda acercarse al Conocimiento y recupere su relación natural con él, debe someterse a la preparación en el Camino del Conocimiento.

Aquí no hay trucos de magia. No hay fórmulas secretas. No tomas una píldora de aspecto extraño y te despiertas al día siguiente en un estado de Conocimiento. Debes construir el puente. Debes construir los cimientos. Ese es tu trabajo. El Creador hará el trabajo una vez que establezcas los cimientos, y el Creador, a través de los Invisibles, te capacitará y te apoyará en la construcción del puente y los cimientos. Pero debes presentarte para el trabajo. Debes presentar tu mente y tu cuerpo al trabajo. Debes estar preparado para hacer el trabajo. Y tienes que trabajar para ello.

En este punto vamos a presentar una idea importante: Mucha gente se acerca a la espiritualidad y la religión principalmente porque quieren reafirmación, refugio y consuelo. Quieren un lugar para refugiarse de la tormenta de la vida. Quieren encontrar alivio. Quieren experimentar aceptación y perdón. Todas estas cosas están disponibles, pero se te presenta mucho más, y se te pide mucho más.

La gente a menudo piensa en Dios como si fuera un enorme sistema de beneficencia —¡de beneficencia espiritual!—. Solo tienes que apuntarte y entonces comienzas a recoger tus cheques, y recibes tus dispensaciones, se te dan tus regalos y recibes tu cuota de milagros. Solo tienes que creer en el sistema. Entonces Dios vendrá a servirte y hará todas esas pequeñas cosas para ti, como si Dios no tuviera nada mejor que hacer en el universo que atender tus deseos. ¿Qué clase de Dios penoso se implicaría así?

Esto no es beneficencia espiritual. No te estoy ofreciendo beneficencia. Te estoy ofreciendo trabajo. Te estoy ofreciendo un empleo. Te estoy dando un contexto y una base, así como un propósito, un significado y una dirección para que puedas recuperar tus capacidades naturales, las pongas en armonía y alineación mutua y construyas una verdadera base para el Conocimiento.

No pienses, “Bueno, ¿qué va a hacer Dios por mí?” Dios ya te ha dado el Conocimiento. Si pudieras entender lo grande que es esta dotación, sabrías que se te ha dado lo que necesitas para encontrar tu camino en este mundo y encontrar tu comunidad en él.

Sin embargo, mientras el orden de autoridad esté invertido, mientras la mente sirva al cuerpo y el Espíritu parezca servir a la mente, habrá discapacidad física y mental. Tus problemas físicos serán muy amplificados, y tus problemas mentales serán muy amplificados, y tenderás a obsesionarte con tus pequeños problemas y los pequeños problemas de la vida.

Los pequeños problemas se van y se resuelven cuando se abordan los mayores problemas de la vida. Los pequeños problemas son perdonados y aceptados cuando dedicas tu energía a los mayores problemas de la vida. El mayor problema en la vida es encontrar el camino al Conocimiento, darte cuenta de por qué estás aquí y dedicarte plenamente a la recuperación y expresión del Conocimiento. Se recupera dedicándote a aquellos individuos que representan tus verdaderos aliados en el Camino del Conocimiento. Se da a través de la dedicación y la devoción —no basadas en la recompensa personal, no basadas en obtener una mayor beneficencia de Dios o del mundo, sino basadas en el descubrimiento de la contribución esencial que has traído al mundo y, con ella, de la memoria de quienes te han enviado y están contigo incluso ahora.

La salud es vitalidad, pero la vitalidad es el fruto de una vida real. Es el fruto de enfrentar los riesgos y oportunidades de la vida. Es el fruto de las relaciones reales y la dedicación verdadera que puede compartirse entre las personas. Es el resultado de experimentar la verdadera jerarquía de autoridad en tu vida y de celebrar, reverenciando y respetando los diferentes aspectos de tu naturaleza y los diferentes niveles de la existencia.

Entonces vas al médico simplemente para mantener tu cuerpo funcionando de forma que pueda seguir apoyando tu propósito. Y a haces ajustes en tu pensamiento y en tu comportamiento según sean necesarios. Y eres capaz de hacerlo porque estás sirviendo a un propósito superior. Y tu vida espiritual y tu realidad espiritual pueden entonces encontrar expresión en tu pensamiento y en tus acciones en el mundo. Esto es la salud. Esto es la demostración del bienestar. Esto es la demostración de una verdad mayor y una realidad mayor que son un potencial en todas las personas.

Ese es el propósito del Camino del Conocimiento —permitirte cumplir con tu misión aquí, permitirte encontrar a aquellos que comparten tu misión contigo y permitirte encontrar libertad y escape de todas las innumerables actividades incapacitantes que paralizan a la humanidad y la dejan indefensa frente a sus propias necesidades y frente a la Comunidad Mayor, que está eclipsando el mundo en este momento.

Una Mayor Verdad es necesaria en tu vida, tanto para tu bienestar como para el bienestar del mundo, porque no has venido aquí solo por ti. Has venido aquí por el mundo. Esto dice cuán grande eres en verdad. Esto dice cuán grande es tu propósito y cuán grande será tu recompensa, según recuperes el aspecto esencial de tu vida.

Entonces, si hay enfermedad, accidente o lesión, simplemente encontrarás lo que necesitas para hacer los ajustes o las reparaciones que sean necesarias para poder seguir adelante, porque tienes un sitio a donde ir y tienes algo que hacer. Entonces estas cosas no serán exageradas, y no serán sobreenfatizadas, y no dominarán tu vida y tu atención. Y aunque es posible que tengas dolores y molestias a medida que avances, continuarás. Y cumplirás aquí tu destino.

Ahora hablaremos un poco sobre la buena vida. Come bien. Duerme lo suficiente. Haz ejercicio a diario. Relaciónate con las personas adecuadas. Sigue lo que sabes. Y sigue pidiendo el Conocimiento. Si te involucras con las personas equivocadas, minarás tu salud y tu bienestar y volverás a la confusión y la desorientación. Sigue lo que es simple y entiendes. Tal vez te has dicho a ti mismo: “Sé que no debo hacer esto” o “Sé que debería hacer eso”. Hazlo. Haz lo que sabes. ¿Por qué dudas? ¿A qué estás esperando? No esperes a que se produzca una crisis. No esperes a que un pequeño problema se convierta en un gran problema. Ya sabes mucho de lo que necesitas hacer para mantener tu cuerpo y tener una mejor salud mental. Haz esas cosas. No pidas más. Porque no podrás usar más hasta que uses lo que tienes hoy.

Las personas quieren unirse a lo Divino, pero ni siquiera pueden estar con otra persona. Quieren estar radiantemente sanas o tener paz mental, ¿pero cómo puede eso suceder si ni siquiera pueden hacer las tareas simples que saben que tienen que hacer hoy? Empieza allí donde estás. Comienza con lo que sabes. Cuenta con otros para ayudarte a hacer lo que sabes, y no des marcha atrás. Así se construyen los cimientos. Así se construye el puente desde el mundo hasta tu Antiguo Hogar. Así utilizas todos los aspectos de tu vida y haces que cada parte de tu vida sea vital.

Acércate al Conocimiento y el Conocimiento se sentirá cerca de ti, y sabrás qué hacer. Pero más importante aún que eso, serás capaz de hacer lo que sabes.