La realidad del contacto

Traducción del primer capítulo del libro 3 de Los Aliados de la Humanidad.

Les saludamos, ahora desde muy lejos. En nuestros primeros dos conjuntos de comunicaciones a ustedes hemos sido capaces de estar cerca de su planeta, en un lugar oculto de su sistema solar. Pero nos hemos visto obligados a huir, ahora que nuestras revelaciones se han hecho públicas. La Intervención que está ocurriendo en su mundo, por parte de las razas extraterrestres que intentan aprovecharse de una humanidad débil y dividida, nos ha buscado, tratando de encontrarnos para destruirnos, para que no podamos informar de sus actividades en el mundo y así revelar sus planes ocultos y sus motivaciones.

La gente de su mundo debe saber que ahora está emergiendo a una Comunidad Mayor de vida inteligente, una Comunidad Mayor de la que no saben nada y para la que no están preparados. Es una Comunidad Mayor de mundos avanzados, porque ustedes viven en una parte del universo desarrollada y poblada, donde grandes naciones han establecido desde hace mucho tiempo complejos acuerdos comerciales con otros, donde hay reglas de interacción y reglas de conducta, que todas las naciones que comercian en esta región deben respetar.

Ustedes no saben nada de estas cosas, por supuesto; todavía están aislados dentro de su mundo. Sin embargo, el mundo está siendo visitado por pequeños grupos no militares, por fuerzas comerciales, podría decirse, que están aquí en busca de ventajas y recursos. Reconocen que la humanidad en este momento es una raza débil y dividida, que es supersticiosa y carece de educación con respecto a los asuntos de la Comunidad Mayor en la que siempre ha vivido.

Hemos sido enviados como observadores, desde varias diferentes naciones libres en esta región del espacio, para observar la Intervención extraterrestre que está ocurriendo hoy en el mundo, para informar sobre sus actividades y para revelar sus motivos e intenciones ocultas, de modo que la familia humana pueda ser concientizada y preparada para la realidad del Contacto. Es esta realidad del Contacto la que es esencial para su comprensión.

Su mundo es un premio. Es valorado en gran medida por otros. Ustedes están desprevenidos y tal vez podrían suponer que las razas tecnológicamente avanzadas son avanzadas espiritualmente también. Pero, por desgracia, este no es el caso. El camino del desarrollo tecnológico, la mayoría de las veces lleva lejos de la verdadera libertad y la verdadera naturaleza de la espiritualidad, tal como existe en toda la vida inteligente manifiesta.

Esto representa sólo una de las lecciones importantes que la familia del ser humano debe aprender, si se trata de considerar la presencia de visitantes extranjeros con claridad, sabiduría y discernimiento, y para reconocer la gran necesidad que tiene la humanidad de establecer sus propias reglas de interacción, con respecto a todas las visitas actuales y futuras a su mundo. Tales reglas no se han establecido. La humanidad se encuentra desnuda en el universo, vulnerable a la Intervención y la persuasión por parte de pequeños, astutos grupos de exploradores de recursos y Colectivos Económicos que viajan dentro del universo local, en busca de ventajas y oportunidades para ellos mismos y sus clientes.

Ustedes, por supuesto, no tienen manera de entender esto, pues nunca antes han tenido que aventurarse lo suficientemente lejos en el espacio, como para presenciar estas actividades y aprender acerca de la naturaleza de las interacciones y el comercio en esta parte del universo. Así que ustedes no saben qué esperar, y en ausencia de la sabiduría, claridad y conciencia informada, muchas personas que son conscientes de la Intervención están malinterpretando su presencia y la están concibiendo incorrectamente, creyendo que es para el beneficio de la humanidad.

Es porque la humanidad no ha respondido con la sabiduría adecuada a esta Intervención que nosotros, como representantes de las naciones libres en su vecindad del espacio, hemos sido enviados aquí para observar esta Intervención, aprender de sus actividades dentro de su mundo y revelar a ustedes la naturaleza de estas actividades, su propósito y ciertamente la naturaleza de este tipo de intervenciones, que con mucha frecuencia se producen en todas partes en la Comunidad Mayor.

Ustedes están emergiendo a un entorno competitivo en el espacio, un entorno complejo, un entorno donde se han establecido desde hace mucho tiempo reglas para mantener la estabilidad entre las naciones y mundos, cuyos establecimientos son mucho más antiguos que cualquier cosa que se haya establecido en la Tierra.

En este sentido, ustedes no son sino una raza joven, joven e imprudente, una raza joven que está empezando a experimentar los beneficios y las responsabilidades del poder tecnológico; una raza joven que está despojando a un hermoso planeta, un planeta que es valorado por los demás; una raza joven sin sabiduría y precaución que está erosionando su propia autosuficiencia, que es siempre necesaria para que cualquier nación emergente pueda mantener su libertad y su autodeterminación en el universo.

Hay mucho ahora que la humanidad debe aprender y hacer. Deben emprenderse grandes acciones, pero estas deben ser informadas por un claro entendimiento del universo al que están emergiendo, de cómo las naciones comercian y funcionan, de lo que les frena, de lo que les anima, de las libertades que tienen para intervenir en un mundo como el suyo y de las restricciones que les impiden llevar a cabo ciertas actividades.

Incluso ahora, aunque estamos lejos de su mundo, podemos informar sobre estas cosas y darles una comprensión más clara de la naturaleza de las interacciones, los intercambios y el comercio en su parte de la galaxia, en esta zona densamente poblada del universo. Con esto, esperamos poder impartir un gran estímulo para que la familia humana utilice su sabiduría nativa, construya sobre sus puntos fuertes y no sea presa de la persuasión o el autoengaño que es siempre un gran riesgo en los umbrales de este tipo.

Emerger a la Comunidad Mayor es el mayor umbral que cualquier raza puede enfrentar. Muchas razas fallan en este umbral, cayendo bajo la persuasión y la dominación de las potencias extranjeras. Muchas naciones fracasan porque han destruido sus recursos autosuficientes y se han vuelto impotentes y dependientes de otros que, a través del apalancamiento y la manipulación comercial, fueron capaces de hacerse con el control de estas jóvenes razas emergentes.

Es un umbral de grandes riesgos y, sin embargo, uno con inmensas oportunidades. Para encarar la Comunidad Mayor, las razas jóvenes deben unificarse, deben corregir su comportamiento destructivo y deben centrarse en establecer la seguridad de su mundo y sus límites en el espacio.

Confiamos en que, en esta tercera serie de Discursos, podamos ser capaces de ilustrar la importancia de esto y trasmitir nuestro aliento y nuestra fe en que la humanidad tiene todavía la fuerza y la integridad para emprender un gran esfuerzo en su propio nombre y sentar las bases para convertirse en una raza libre y autodeterminada en el universo.

Porque deben saber que la libertad es poco frecuente en la Comunidad Mayor y que, una vez que se ha establecido, debe ser cuidadosamente protegida y vigilada. Las grandes naciones que no son libres, que no proporcionan libertad a sus ciudadanos, siempre consideran la presencia de mundos y naciones libres con gran temor y sospecha. Es por eso que las naciones libres, con muy pocas excepciones, mantienen su autonomía e intentan no dejarse arrastrar a la compleja y comprometedora naturaleza de los negocios y el comercio en la Comunidad Mayor.

Tal vez ustedes puedan entender esto desde su propia experiencia de estar en el mundo, un mundo donde el comercio ha puesto en peligro la integridad y la autodeterminación de las naciones más débiles. Hemos visto la evidencia de esto en sus transmisiones, que se envían tontamente hacia el espacio para que todos lo vean.

Traemos este ejemplo al frente de modo que ustedes puedan recurrir a su propia experiencia y observaciones del mundo, ya que los acontecimientos en la Comunidad Mayor y la realidad de la propia Comunidad Mayor representan los mismos tipos de fuerzas, compromisos y dificultades, pero a una escala mucho más grande, con muchos más participantes.

Aquí no pueden ser como niños, imprudentes, desperdiciando sus recursos, oponiéndose entre sí, descuidando sus límites en el espacio, sin darse cuenta de quién está interviniendo hoy en su mundo y esperando tontamente la gracia y la salvación de aquellos que podrían visitarlos. Estas son acciones que no están dirigidas a su mayor interés, acciones que se rigen por ilusiones y expectativas necias y desinformadas. Este enfoque de la vida en el universo los mantendrá abiertos a un engaño y una manipulación más allá de lo que están acostumbrados, y para los que aún no han desarrollado un conjunto suficiente de contramedidas.

La vida en el universo es difícil, porque toda nación avanzada ha superado la capacidad de su mundo para sostenerla, y se han visto forzadas a participar en el comercio y a ser controladas en un alto grado por otras naciones, bajo cuyos acuerdos comerciales ahora deben someterse.

La vida en el universo es peligrosa para los incautos. Y aun así, la Comunidad Mayor a la que están emergiendo es vasta y magnífica, conteniendo inmensas oportunidades para el aprendizaje y la educación e inmensas oportunidades para el autodescubrimiento, así como para fundar un mundo en el que una mayor unidad debe establecerse y puede establecerse de manera efectiva.

Hay razas en el universo que están muy avanzadas en este sentido, mucho más allá de cualquier cosa que la humanidad haya establecido aquí en la Tierra. Pero ellos no se dedican a la exploración espacial. Ellos no se dedican a la adquisición de recursos o a tratar de persuadir o manipular a razas jóvenes e inconscientes como la familia humana, ya que eso no es ético y lleva a consecuencias lamentables.

Los sabios han aprendido muchas cosas a través de los eones del tiempo en el universo, muchas cosas que la humanidad aún no ha descubierto o sólo está empezando a aprender. Los sabios han aprendido que todas las naciones requieren recursos y deben construir su propia autosuficiencia y su comercio entre socios muy confiables, o bien tomar el gran y lamentable riesgo de involucrarse en las grandes redes de comercio y adquisición de recursos, que siempre pondrán en peligro su integridad y su autodeterminación. Porque si ustedes son dependientes de otros para las cosas que necesitan, entonces ellos, aún más que ustedes, determinarán la naturaleza de los compromisos y los términos en que se deben cumplir tales compromisos.

En su propio mundo, ustedes han visto naciones más pequeñas caer bajo la persuasión dominante generada por otras naciones, persuasión que se logró sin el uso de la fuerza, persuasión que se alimentó de la debilidad y las divisiones dentro de estas naciones más débiles, por lo que ahora dependen de las naciones más grandes más allá de su control y a las que están obligadas a someterse.

Hay mucho que ustedes pueden aprender con respecto a esto, y ustedes tienen muchas preguntas, por supuesto. En estos Discursos, vamos a tratar de responder a algunas de sus preguntas si es que pueden ser contestadas. Sin embargo, algunas de las preguntas deben ser respondidas por un Poder Mayor, el Poder Mayor del Creador de toda la vida, que ha puesto el Conocimiento como un potencial dentro de cada persona y dentro de la vida inteligente en todo el universo. Pero este potencial todavía no ha sido descubierto apenas por la familia humana, y como ustedes descubrirán, queda fuera del alcance y de la conciencia de muchos en la Comunidad Mayor, especialmente aquellos que ejercen un gran poder tecnológico, que han abandonado sus primeras tradiciones religiosas para servir a la religión del poder, el comercio y la tecnología.

Es verdad en el universo que el sabio debe permanecer oculto para permanecer sabio, y que la libertad se basa en tres realidades fundamentales: una, que los pueblos del mundo se unan suficiente para hacer frente al universo como un solo pueblo; dos, que esas personas deben mantener y proteger su autosuficiencia para no vincularse y hacerse dependientes de potencias extranjeras que no comparten sus valores o su énfasis en la libertad; y tres, que estas personas deben ser extremadamente discretas en sus actividades y comportamiento, los cuales estarán siempre bajo el escrutinio de los que quieren aprovecharse de esa gente o temen la libertad que esas personas pudieran poseer.

No confundan el Antiguo Hogar de Dios con la Comunidad Mayor. La Comunidad Mayor es una realidad física, y todo el mundo en ella debe luchar para sobrevivir y debe enfrentarse a la realidad de la competencia y todos sus peligros. Sin embargo, cada raza tiene la promesa de evolucionar, llegar a ser libre y llegar a ser sabia. Esta oportunidad sigue estando en todas partes, en todos los seres y todas las naciones del universo.

Aquí ustedes deben venir no con expectativas esperanzadoras ni con temor o miedo, sino con una mayor sobriedad y claridad mental. No se aproximen a la Comunidad Mayor queriendo cosas para sí mismos, con la esperanza y la creencia de que aquellos a los que encontrarán proporcionarán estas cosas para ustedes. Eso es imprudente y les despojará del discernimiento que deben tener para ver con claridad y ser capaces de diferenciar esas oportunidades que son beneficiosas de las que sólo parecen ser beneficiosas. Esta es la sabiduría que uno debe utilizar dentro de su propio mundo, porque esto es una verdad universal.

Nuestra tarea es la de revelar la verdadera naturaleza de la intervención que se está produciendo hoy en el mundo, para alertarles y prepararles para las realidades de la vida en el universo, para darles un mayor impulso hacia la unidad y la cooperación humanas y para mostrarles la gran necesidad de cesar los conflictos dentro de su mundo. Hacemos esto porque valoramos a la humanidad como raza. Pero también lo hacemos por nuestra propia autoconservación, pues tener otra nación libre en este vecindario del espacio es de gran interés para nosotros. Apoyamos esto como un ideal para todas las razas. Sin embargo, en nuestra región local del espacio esto ayudará a preservar nuestra integridad, y ayudará a preservar nuestra autonomía si una raza como la suya puede evolucionar en la Comunidad Mayor libre de la dominación extranjera, y educada sobre las realidades de la vida más allá de sus fronteras.

Vamos a hablar en estos Discursos acerca de este mayor panorama de la vida. Les daremos la información que necesitan, incluso si no responde a sus deseos específicos de nombres, fechas y lugares, los cuales no tendría sentido para ustedes y no servirían a un propósito útil, pues ustedes no podrían comprobar estas cosas por sí mismos.

Lo que necesitan es una mayor perspectiva y una visión mayor. Lo que vamos a impartir no será extraño y ajeno a ustedes. En muchos sentidos, será similar a lo que ya han visto dentro de su mundo y lo que son capaces de reconocer a través de su conocimiento de la naturaleza y la historia.

La vida en el universo ha tomado muchas formas diferentes. A pesar de que muchas razas utilizan tecnologías más allá de sus capacidades actuales, todos deben todavía hacer frente a los rigores de la vida. Todos deben todavía tomar las decisiones difíciles entre la libertad y la sumisión. Y todos deben todavía hacer frente a la necesidad de recursos y estabilidad. Es una verdad que todos debemos enfrentar. Nadie ha ganado a través de la tecnología la exención de las grandes necesidades de la vida.

Ustedes que están comenzando su viaje a la Comunidad Mayor, deben ahora emprender una educación superior. Esta mayor educación invocará a sus puntos fuertes, su conciencia y cualquier sabiduría que pueda residir dentro de su corazón y en los corazones de todos los que habitan dentro de su mundo. Porque esta sabiduría se necesita ahora más que nunca.

El Poder del Conocimiento

Traducción del texto “The Power of Knowledge”, tal como le fue revelado a Marshall Vian Summers el 26 de marzo de 2008 en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

Dios ha dado a cada persona una inteligencia más profunda que no es afectada por el mundo, que no es fruto del condicionamiento social, una inteligencia que no es influenciada por la potente influencia social que existe en tu familia y en tu cultura.

Esta inteligencia más profunda en tu interior está aquí para guiarte, protegerte y permitirte descubrir y cumplir el mayor propósito que te ha enviado al mundo. Esta inteligencia más profunda no piensa y delibera como lo hace tu mente personal, tu mente superficial, la mente que ha sido condicionada por tu familia, tu cultura y vuestras religiones.

Es la Mente de Dios dentro de ti, una mayor inteligencia que solo responde a Dios y que es completamente neutral y compasiva con respecto al mundo. Está aquí para proveer la seguridad de que podrás encontrar y cumplir tu mayor propósito, el mayor propósito por el que has venido aquí, para servir al mundo en su presente condición y preparar la base para el futuro de la humanidad, un futuro que será distinto del pasado.

Esta mayor inteligencia, esta inteligencia espiritual que vive dentro de ti, existe más allá de tu intelecto. Existe más allá de tu especulación. Existe más allá de tu entendimiento.

Tu trabajo ahora no es intentar comprender o intentar controlar esta mayor inteligencia dentro de ti, sino aprender a responder a ella, a reconocer sus señales y a seguir su guía. Tu responsabilidad es discernir esta mayor inteligencia dentro de ti, seguir sus señales, atender a sus advertencias y seguir su guía a medida que prepara una vida mayor para ti, te libera de tus propios dilemas, te lleva a un nuevo territorio y crea mayores oportunidades para ti.

Antes de que esta mayor inteligencia pueda ser descubierta, las personas viven de acuerdo a sus ideas y creencias y las ideas y creencias y expectativas de otras personas. Viven en la superficie misma de su mente, gobernadas por su condicionamiento social, gobernadas por sus miedos y preferencias y por las creencias y actitudes predominantes de su cultura. Ya sean conformistas o rebeldes, ellas seguirán esta cultura. Esta determinará sus pensamientos, sus sentimientos, sus decisiones y su percepción del mundo.

Pero hay una mayor inteligencia dentro de ti que no es influenciada por estas cosas. Se llama Conocimiento. Se llama Conocimiento porque está relacionada con tu capacidad para conocer o saber cosas directamente. Esta experiencia de saber cosas directamente no es fruto del pensamiento racional; no es el resultado de la acumulación de evidencia; no es el fruto de la especulación, la argumentación o el debate.

Esto es completamente fundamental para tu bienestar y tu comprensión de ti mismo. Porque intelectualmente no puedes en realidad comprenderte a ti mismo. Puedes catalogar tus ideas y creencias, tus predisposiciones, tus miedos, tus patrones de pensamiento, etc., pero esto realmente no te indica quién eres. Solo refleja el grado en el que has sido condicionado por el mundo y por tus propias flaquezas humanas.

Tú tienes intrínsecamente una relación con Dios, y esta relación está conectada mediante el Conocimiento y se expresa mediante el Conocimiento.

Esto no es meramente un asunto de fe. La fe es lo que ejercitas cuando no estás experimentando el Conocimiento —la fe en el Conocimiento, la fe en Dios, la fe en algo mayor dentro de ti y dentro de otras personas—. Pero la fe solo es relevante para tu mente personal, para tu mente superficial. Para el propio Conocimiento no es un problema, porque no hay duda en el Conocimiento. No es una mente que esté llena de dudas, de miedo y de aprensión.

Porque el Conocimiento dentro de ti no tiene miedo del mundo. No tiene miedo de la pérdida y la privación. No tiene miedo de la muerte, porque no puede morir, como ves. Por tanto, tiene una inmensa confianza y una tremenda certidumbre. Debido que no puede ser influenciado ni corrompido por el mundo, es la única cosa dentro de ti que es realmente fiable.

Tus pensamientos no son fiables; cambian todo el tiempo. Tus creencias no son fiables, porque son meramente un conjunto colectivo de acuerdos entre las personas. Si se basan en suposiciones falsas, entonces todo el mundo está de acuerdo en algo que es inherentemente falso e inexacto.

Tú tienes fe en Dios cuando no estás experimentando a Dios, cuando no estás experimentando el Conocimiento. Porque el Conocimiento es la manera en que experimentas a Dios, como ves. Puedes intentar tener visiones fantásticas, experiencias elevadas, momentos de apasionada exuberancia, pero eso no es realmente tu relación con Dios. Porque las relaciones se basan en lo que podéis hacer juntos, en cómo os unís tanto en la esencia como en la acción. Porque vives en un mundo de acción y, por tanto, experimentar la esencia de Dios no es suficiente para cumplir vuestra relación aquí. Debe ser una relación en la acción tanto como una relación en la esencia.

¿Qué significa esto, una relación en la acción? Significa que estáis aquí para hacer algo juntos, en concierto el uno con el otro. Es así como realmente se experimenta el Conocimiento. Es así como su poder y eficacia comienzan a emerger en tu conciencia y a manifestarse en tu vida. Es así como tu relación con Dios realmente toma vida y se vuelve una base dentro de ti y un punto de referencia para todas tus decisiones.

Para el intelecto, el Conocimiento parece como un fantasma, como una posibilidad remota, como algo que está aquí para servir a la mente. Así, la mente reza pidiendo lo que quiere, porque tiene miedo. Reza pidiendo lo que necesita, porque está carente. Cree que si existe algo como el Conocimiento, entonces está aquí para servir a la mente, para dar a la mente lo que la mente quiere o necesita y para satisfacer lo que la mente ya cree. De hecho, la gente asume que Dios está aquí para servir a su mente, para validar sus ideas, para cumplir sus expectativas, para satisfacer sus deseos.

Pero, como ves, todo esto está al revés. Es fundamentalmente incorrecto. Su ignorancia y arrogancia se vuelven bastante evidentes cuando realmente lo consideras. Pero las personas viven en su mente superficial, y por tanto piensan que todo gira en torno a eso. El universo entero gira en torno a sus ideas sobre sí mismas.

¿Porque qué es la mente en la superficie sino una vasta colección de ideas y suposiciones? Realmente, aquí no hay esencia en absoluto. Aquí no hay nada permanente, y es por eso que las personas se vuelven tan fijas en sus creencias, tan inflexibles en sus ideas, y es por eso que buscan el acuerdo de otros, de modo que pueda parecer que sus ideas son la realidad misma.

La gente proclama su certeza acerca de Dios, y de la obra de Dios, y de la palabra de Dios, y del mensaje de Dios, y de los mensajeros de Dios. Este es un ejemplo de la gente intentando creer que Dios sirve a sus ideas. Están tan fijos en sus creencias y suposiciones que no pueden imaginar que exista algo más allá de estas que sea real, fundamental e inherentemente cierto.

Sin embargo, es así, como ves. Tus ideas son solo ideas. Hay una verdad y una realidad mucho mayores más allá de ellas. Pero las ideas son importantes, porque o bien te permiten ver esta mayor realidad, o bien te impiden por completo verla.

Por tanto, la calidad de las ideas de uno mismo es importante, y es por esto que, en el estudio de los Pasos al Conocimiento —el Libro de Prácticas del Nuevo Mensaje—, aprendes a pensar como el Conocimiento piensa. Aprendes a pensar constructivamente. Aprendes a usar tu mente —tu mente superficial personal— de manera efectiva, de modo que pueda funcionar en armonía con la mayor inteligencia dentro de ti en vez de competir con ella por el poder y el dominio.

El Conocimiento dentro de ti no puede surgir si estás gobernado completamente por tus pensamientos. Si piensas que tus ideas y creencias son la realidad misma, entonces no habrá lugar para que el Conocimiento emerja y le tendrás miedo: miedo a que amenace tus ideas, miedo a que trastorne tus objetivos y planes, miedo de que te hunda en la duda y la confusión respecto a lo que piensas que es real, verdadero y valioso.

De este modo, creas un entorno dentro de ti que es hostil a la emergencia de la verdad. Aunque puedas creer en Dios, aunque puedas adorar a Dios, no hay lugar en tu experiencia para que emerja la sabiduría de Dios. No hay lugar para que Dios te guíe. Has establecido unos límites tan estrictos sobre lo que Dios puede ser y lo que puede decir y lo que puede hacer, y también sobre lo que tú puedes ser, lo que tú puedes decir y lo que tú puedes hacer, que hay poco o ningún espacio para que la sabiduría y la guía de Dios emerjan dentro de ti.

Aquí debes reconocer que tus ideas y creencias son experiencias temporales. No hay nada absoluto en ellas. O bien te están ayudando a ver, a saber y a actuar con efectividad, o bien te están obstaculizando. O bien te están permitiendo involucraros con el Conocimiento dentro de vosotros, o bien están obstaculizando o impidiendo esta involucración.

Tus ideas han de servir a una Mayor Realidad, como ves —no competir con ella, no negarla, no intentar controlarla o determinar su realidad última—. Aquí el Conocimiento te da certidumbre y poder, pero también requiere de humildad por tu parte.

Aquí la afirmación de tus ideas y creencias tiene que ser suavizada. Porque, en esencia, no sabes quién eres; no sabes por qué estás aquí; ni siquiera sabes lo que estás haciendo, realmente. Estás siguiendo mecánicamente las rutinas de cumplir tus obligaciones e intentar satisfacer tus ideas, tus creencias y tus deseos, pero en realidad no sabes lo que estás haciendo. Simplemente estás siguiendo mecánicamente las rutinas, porque estás haciendo lo que piensas que se supone que has de hacer.

Pero bajo todo esto existe una tremenda fuente de incertidumbre y ansiedad, de duda y recriminación de ti mismo, de juicio a otros; y también de tremendo miedo del mundo y del futuro, de tremendo miedo al cambio, de tremendo miedo a la pérdida, la privación y la autodestrucción.

Las personas a tu alrededor parecen estar muy seguras, y quizá se hacen valer, pero bajo eso existe una tremenda fuente de miedo, porque no saben lo que están haciendo, realmente. Solo creen que saben lo que están haciendo, y por tanto confían en que sus pensamientos y creencias les den un sentido de realidad, propósito y dirección.

Si llega cualquier cosa que amenace esas ideas, las personas actúan como si toda su vida estuviera siendo amenazada, como si toda su vida estuviera siendo desafiada; tal es el miedo que tienen de estar equivocadas, de ser invalidadas.

Los más fuertes [aparentemente] entre vosotros pueden ser los más necios en este caso. Aquellos que afirman tener certidumbre y poder y que se hacen valer y exhortan a los demás con tanta seguridad y autocomplacencia, son los más débiles entre vosotros. Su necedad ha tomado ahora manifestaciones destructivas. Su propia ignorancia les resulta invisible. Ellos no saben lo necios que son realmente.

Es por esto que a menudo el Conocimiento emerge en momentos de gran duda en uno mismo, frente a decisiones difíciles y confusas. Es por esto que el Conocimiento vendrá a ti cuando te sientas un fracaso, cuando hayas cometido errores, porque, especialmente durante esos momentos, estás dejando espacio dentro de ti para que emerja una mayor inteligencia. Dios puede hablarte ahora, porque estás más abierto a escuchar, porque reconoces tus necesidades, porque eres más humilde y receptivo.

El problema aquí, como ves, no es que el Conocimiento sea difícil de encontrar. La cuestión es: ¿Realmente lo quieres? ¿O solo lo quieres para tranquilizarte en momentos de duda o reforzarte en momentos de debilidad? Sin embargo, el resto del tiempo quieres ser el capitán de tu barco. En realidad, no quieres que un poder mayor emerja dentro de ti.

Esto toca el corazón mismo de la Separación, como ves, la cual es fundamentalmente una competición por el poder. Tú solo quieres que Dios tenga poder en tu vida cuando te estás sintiendo débil e indefenso. Pero el resto del tiempo eres tú quien quiere tener ese poder. Es una competición por el poder.

Esto es lo que creó la Separación al comienzo y lo que la mantiene no solo dentro de ti y en todo el mundo, sino en todo el universo —esa parte de la Creación donde viven los separados, que es una parte muy pequeña de la Creación, puedo asegurártelo, pero que sin duda es suficientemente grande para trascender tu entendimiento y comprensión.

Dios te ha dado una perfecta inteligencia guiadora. Esta no está obligada a darte lo que quieres, sino que está aquí para darte lo que necesitas. Está aquí para cumplir la mayor necesidad de tu Alma. No es la esclava de tu mente. Es la maestra. Tu mente debe volverse el sirviente.

Aquí puede establecerse la verdadera jerarquía de autoridad, donde el cuerpo sirve a tu mente, tu mente sirve al Conocimiento y el Conocimiento sirve a Dios. El Conocimiento es el gran pacificador en el mundo, porque el Conocimiento dentro de ti no puede estar en conflicto con el Conocimiento dentro de otros. Puede que tengáis una interpretación diferente. El Conocimiento puede afirmarse de manera diferente y única dentro de ti, y lo hará así hasta cierto punto; pero, en lo fundamental, no puedes estar en guerra con otro si ambos estáis guiados por el Conocimiento.

Porque el Conocimiento no puede atacarse a sí mismo, y es por eso que el Conocimiento es la gran necesidad del mundo. Es la gran necesidad del individuo. Es la gran necesidad entre las naciones y grupos. El grado en que haya sido experimentado y expresado determinará si una nación irá a la guerra o bien continuará intentando construir una base para la paz y las relaciones pacíficas.

Si miras fuera, hacia el mundo, ves que hay muy poca evidencia del Conocimiento en el pensamiento y el comportamiento de la gente. La gente es gobernada por el miedo. Es gobernada por el miedo a la pérdida y la privación. Es gobernada por sus propios deseos. Es gobernada por sus quejas y su desconfianza. Y el hecho de que vives en un mundo sin Conocimiento es chocante.

Pero el Conocimiento está aquí. Está dentro de cada persona, esperando a ser descubierto. Tu gran tarea en la vida, más allá de la mera supervivencia, más allá de la satisfacción de tus necesidades básicas, es encontrar y seguir al Conocimiento, tomar los Pasos al Conocimiento.

Sin esto, estás operando solo sobre suposiciones. Estás yendo hacia el futuro ciego, gobernado por un condicionamiento pasado que no puede explicar los eventos que están ocurriendo ahora, que no puede anticipar el futuro, que no puede ver las señales del mundo. Estás yendo hacia el futuro ciego. Estás viviendo ciego, gobernado por pensamientos que ni siquiera son tuyos, gobernado por actitudes y creencias que has adoptado de tu cultura, tu familia y vuestras sociedades. Ni siquiera sabes lo que piensas como individuo. Y ante los grandes problemas que ves emergiendo en el mundo a tu alrededor y los confusos problemas que ves incluso en ti mismo —tus propios conflictos internos, tus propias dificultades y disposición—, ni siquiera puedes entender cómo pueden resolverse.

Pero a pesar de lo confusos que puedan ser los problemas del mundo, a pesar de lo confusos que sean los asuntos y problemas que puedas ver dentro de ti, Dios ha provisto una respuesta, y la respuesta es la gran inteligencia que está aquí para mover tu vida en una nueva dirección.

No puedes usar el Conocimiento para enriquecerte, conseguir lo que quieres o superar a otros, pero puedes seguirlo para aprender cómo construir una nueva base en tu vida.

Permite que el Conocimiento te muestre lo que es importante y te restaure tu confianza en ti mismo y tu capacidad de entender a los demás, tu capacidad para experimentar y expresar amor y la mayor sabiduría que el Conocimiento te proveerá en el aprendizaje de cómo navegar un mundo cambiante y difícil. A pesar de lo confusos que puedan parecer ser los problemas y de tu incapacidad para entenderlos o resolverlos, el Conocimiento está dentro de ti.

Como ves, el Conocimiento no está aquí simplemente para resolver problemas. Está aquí para darte una vida mayor, para llevarte a servir al mundo de la manera que es más importante y significativa para ti. Pretende involucrarte con ciertas personas a un nivel mucho más alto, al nivel del propósito superior. La dirección que dispone para ti en tu vida pretende permitirte descubrir estas cosas y establecer un nuevo tipo de relación contigo mismo, con los demás y con el mundo mismo.

Aquí tu papel no será grandioso. No serás un salvador o un avatar, pero tu servicio será muy importante y ayudará a iniciar el Conocimiento en otros. Porque el Conocimiento es en última instancia tu mayor regalo. La demostración del Conocimiento, la realidad del Conocimiento, es el mayor regalo. Puedes alimentar a la gente, y esto será cada vez más necesario en los difíciles tiempos que se avecinan. Puedes ayudar a la gente de muchas, muchas maneras. Eso es muy importante y auténtico. Pero tu mayor regalo será el Conocimiento. Porque aquí les estás dando un recordatorio de que ellos tienen una conexión con Dios, y tú mismo estás demostrando esta conexión mediante tu pensamiento y tu comportamiento.

Si quieres que Dios te ayude, debes construir una relación con el Conocimiento, porque es así como Dios te hablará. Es así como Dios te moverá, y te guiará, y te contendrá, y te retendrá, y te llevará hacia delante. Si quieres que el poder de Dios sirva a tu vida y a otros a través de ti, entonces debes poner tu poder al servicio del Poder de Dios y no competir ni negar ni resistir.

En última instancia, esto te aporta paz y resolución, porque la guerra dentro de ti habrá terminado —la guerra entre lo que quieres y lo que sabes, entre los deseos de la mente y la certidumbre del Conocimiento dentro de ti, la guerra entre tú y Dios que creó la Separación.

Dios no está en guerra contigo, desde luego, pero tú todavía estás en guerra con Dios, porque quieres ser Dios. Quieres ser el dios de tu vida. Quieres crear tu propia realidad. Quieres vivir al margen de Dios. Y esta motivación sigue ahí, como ves. Es importante encarar esto y no negarlo. Esto está creando el mundo que ves. Es lo que está motivando el comportamiento humano en todas partes.

Tú tienes un mayor destino en el mundo. Dios te ha enviado aquí para cumplir tareas específicas con gente específica. El conocimiento de esto está contenido dentro de tu Conocimiento. La guía para cumplir esto se encuentra dentro de tu Conocimiento. El significado de esta contribución al mundo se mantiene a salvo dentro de tu Conocimiento. Tú no puedes descifrarlo. No puedes entenderlo con el intelecto. Solo puedes seguirlo, servirlo y usar los poderes del intelecto para ayudarte a hacer esto.

En esencia, su realidad está más allá de tu comprensión. Pero eso está bien. La vida misma está más allá de tu comprensión. Dios está más allá de tu comprensión. El amor está más allá de tu comprensión. La inspiración está más allá de tu comprensión. Pero estás destinado a tener y experimentar todas estas cosas. Puedes ser feliz sin saber por qué. Puedes estar contento sin evaluarte a ti mismo. Puedes sentir inspiración en tu vida sin tener una explicación lógica para ello.

Tu mayor tarea ahora es darte cuenta de lo necesario que es el Conocimiento en tu vida: tener la honestidad, la claridad y la humildad para reconocer que estás viviendo una vida que está disociada de tu mayor propósito, que no estás completamente conectado con el verdadero hilo de verdad en tu vida, que estás intentando vivir tus ideas, creencias y suposiciones, satisfaciendo las expectativas de otros, siguiendo mecánicamente las rutinas de la vida. Pero aún no estás plenamente vivo. No estás realmente conectado dentro de ti con la corriente más profunda de tu vida.

Reconoce esto. Acéptalo y ello abrirá la puerta, como ves. Permitirá que algo mayor emerja, algo que emergerá lentamente dentro de ti. No puedes tenerlo todo dentro de diez minutos. No puedes tenerlo todo hoy. Emergerá lentamente, y te dará tiempo para reconocerlo, para ajustarte a ello; tiempo para reconsiderar tus pensamientos, tus creencias; tiempo para reevaluar tu relación con otras personas, con tu mente, con tu cuerpo; tiempo para pasar por la gran transición que supone ir desde ser un individuo que es fruto del condicionamiento social a ser un hombre o una mujer del Conocimiento, guiado ahora por un poder mayor que es misterioso, pero cuya presencia y guía produce los resultados más prácticos y significativos.

Este es tu mayor trabajo, porque tu mayor propósito en el mundo se apoyará sobre tu base en el Conocimiento, porque solo puede ser sabido. No puede ser descifrado mediante el debate o la especulación. No puede ser descubierto mediante el esfuerzo intelectual sin este poder mayor dentro de ti. Porque este es el poder que contiene tu mayor propósito y que te dará la fuerza y la claridad para descubrirlo, experimentarlo y expresarlo con efectividad en el mundo, allí donde deba expresarse. El camino es aquí simple si no te gobiernan tus preferencias.

Dios está muy cerca, y el Poder de Dios que Dios ha puesto dentro de ti para guiarte, protegerte y conducirte a grandes logros está muy cerca.

Pero debes crear un lugar dentro de ti para que emerjan. Debes aprender a hacer preguntas sin dar tú mismo las respuestas. Debes aprender a reconocer tus necesidades más profundas y los límites de tus propias ideas. Y debes ver cuán necesario es el Conocimiento en el mundo a tu alrededor mientras la gente trata desesperadamente de cumplir sus fantasías y deseos, estando en todo momento disociados de sí mismos y del movimiento mayor de la vida en su interior y a su alrededor.

En vez de condenar el mundo, debes reconocer lo necesario que es el Conocimiento, tanto dentro de ti como dentro de los demás y de toda la familia humana.

Sin el Conocimiento no puedes vivir una vida mayor. Sin el Conocimiento no puedes conocerte a ti mismo. Sin el Conocimiento no podrás reconocer y participar con esas personas que representan la mayor promesa para ti. Sin el Conocimiento no podrás darte cuenta de que vives una vida mayor y tienes un destino mayor más allá del mundo. Incluso si crees en estas cosas, no sabrás que son ciertas. Para liberarte del constante agravamiento del miedo y la ansiedad, debes construir tu base en el Conocimiento y permitir que el Conocimiento sea la gran presencia dentro de ti, la base de tu Ser, tu punto de referencia fundamental.

Cuando quieras o desees algo, pregunta al Conocimiento en tu interior si ello es importante para ti y simplemente ve si hay una respuesta. Tu mente quiere algo, oh, por supuesto. Quiere esta persona; quiere vivir en este lugar; quiere tener esta riqueza; quiere tener este privilegio. Pero ve al Conocimiento en tu interior y di: “¿Quieres estas cosas para mí? En lo profundo dentro de ti, podrás sentir la respuesta.

En muchos casos, el Conocimiento no responderá porque no es algo importante. El Conocimiento no tiene este deseo. Y eso te dice directamente que estás yendo contra ti mismo en tu deseo de esta persona, este lugar o este objeto, sea lo que sea. Porque tu corazón realmente no lo quiere. Tu mente lo quiere. Tu mente lo quiere porque tiene miedo, porque se siente insegura, porque está agitada, porque está incómoda, porque no tiene al Conocimiento para guiarse. Está siempre nerviosa, inquieta, agitada, queriendo esto, queriendo lo otro, temerosa de esto, temerosa de aquello. Nunca tiene un momento de paz.

Por tanto, vas al Conocimiento y dices: “Bien, ¿es esto importante para mí?” y ves que no hay respuesta. En algunos casos, el Conocimiento indicará firmemente “¡No!”, porque en esos casos estás deseando algo que te resultaría realmente dañino o llevaría tu vida en la dirección incorrecta, retrasándote en realidad. En este caso, el Conocimiento creará un sentimiento de resistencia y contención dentro de ti.

¿Cuántas personas han recorrido el pasillo el día de su boda sintiendo esta gran respuesta y contención cuando estaban a punto de entregar sus vidas a algo que no tenía verdadera promesa ni destino?

En toda mala decisión que tomes, sentirás esta resistencia. Debes aprender a honrarla. Es una señal. Significa que debes ir al Conocimiento. Significa que debes tener un sentimiento suficientemente fuerte de la presencia del Conocimiento dentro de ti, una presencia penetrante que es la base de tu Ser, por debajo, por encima y más allá de tu intelecto.

La gente llama a esto un instinto o “sentimiento en las tripas”, porque se experimenta de un modo mucho más físico. Pero el Conocimiento es más que un sentimiento en las tripas. Es una mayor inteligencia dentro de ti. Si esta inteligencia no quiere algo que tú crees querer, entonces no deberías perseguir ese algo. Si crea un sentimiento de reserva o resistencia, debes retenerte, porque estás a punto de tomar una decisión de gran peligro y consecuencia.

En otras cosas, el Conocimiento te dará el “adelante”. Es un absoluto “¡Sí! Hazlo. Estate con esta persona. Ve a este lugar. Emprende esta acción.” Consigues una gran luz verde dentro de ti porque lo has verificado contigo mismo.

Pero, como ves, las personas casi nunca hacen esto. Simplemente van hacia lo que luce bien. Y cada desastre que crean en sus vidas siempre comenzó con algo que lucía bien. Son seducidas por las apariencias: por la promesa de riqueza, de placer, de amor, de felicidad. Son seducidas por las apariencias.

Si hubieran ido al Conocimiento, habrían visto que la atracción no era real, que era un engaño, una ilusión, una fantasía. Habrían visto que si el Conocimiento no es influido, ellas no deberían ser influidas. Si el Conocimiento no es impresionado, ellas no deberían ser impresionadas. Si el Conocimiento no pica el anzuelo, ellas no deberían picar el anzuelo. Este es el poder del Conocimiento dentro de ti. Si el Conocimiento está en paz, puedes estar en paz. Si el Conocimiento no está yendo a ninguna parte, entonces no necesitas ir a ninguna parte.

Cuanto más esto se vuelve tu experiencia —y gradualmente lo hará—, mayor será la certidumbre, la confianza y la ecuanimidad que experimentarás en tu vida. Porque todas estas cosas vienen del Conocimiento.

El Nuevo Mensaje ha provisto los Pasos al Conocimiento. Hay otras enseñanzas que también proveen pasos a Conocimiento. Debes encontrar el camino que es apropiado para ti. Pero, cuando lo encuentres, debes ir hasta el final. No vayas frívolamente. Alcanzarás un punto donde querrás abandonar, donde te sentirás demasiado inseguro para continuar, donde tu mente será tentada por otras cosas, por otras atracciones. Serás distraído. Pero debes permanecer con tu práctica.

Cuando comienzas los Pasos al Conocimiento, debes continuar. Ve hasta el final. No te detengas. Es como escalar una montaña, como ves. Subes un poco y piensas: “Oh, esto es duro. Está muy empinado. ¿Realmente quiero escalar esta montaña?” Dudas y lo reconsideras, porque no es tan fácil como pensaste que sería. Pero debes continuar.

El poder y la presencia del Conocimiento viven dentro de ti, esperando a ser descubiertos. Este es el verdadero significado de tu espiritualidad. Este es tu trabajo espiritual. Si quieres tener alguna esperanza de descubrir tu mayor propósito en el mundo y de encontrar aquellas relaciones mayores que son parte de este propósito y pueden expresarlo, entonces debes tomar los Pasos al Conocimiento.

Porque dentro de ti tienes el Conocimiento, y tienes tus ideas. Ambas partes no deberían competir entre sí. Tu mente ha de servir al Espíritu, que es el Conocimiento. El Conocimiento está aquí para servir a Dios y cumplir tu propósito para venir al mundo, la mayor necesidad de tu Alma.

Date cuenta, entonces, de que el camino ha sido hecho simple. No es complejo. El viaje requiere sabiduría y reevaluación, pero no es complejo. La necesidad de tu Alma es fundamental. No puede satisfacerse adquiriendo personas, lugares u objetos. Está aquí para cumplir algo más importante, y el Conocimiento dentro de ti sabe lo que es.

La violencia religiosa

Traducción de texto “Religious Violence”, tal como le fue revelado al Mensajero de Dios, Marshall Vian Summers, el 02 de noviembre 2014, en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

“La siguiente Enseñanza sobre la Violencia Religiosa es parte de la Revelación del Nuevo Mensaje para el mundo. Viene de la Fuente de toda vida a través de la Presencia Angélica que supervisa nuestro mundo. Es un regalo para todos los pueblos, naciones y religiones, para la seguridad y el progreso de la humanidad.”

Marshall Vian Summers.

La violencia de la religión ha sido una plaga sobre la humanidad durante siglos, ejercida en todo el mundo, siempre presente, periódicamente muy extrema.

Es un problema porque la religión está siendo utilizada por esas fuerzas, grupos y naciones que buscan el poder y la dominación, usando la religión como una justificación, como una causa, como un propósito.

Pero esto no puede ser, ya ves, porque Dios inició todas las religiones del mundo, porque Dios sabe que no todo el mundo puede seguir una única enseñanza o un único maestro.

Por tanto, castigar a los no creyentes es un crimen contra Dios. Acusar a aquellos que no pueden responder a tu religión representa confusión, arrogancia y un crimen contra Dios.

Dios sabe que no todo el mundo puede seguir una enseñanza o un maestro, y es por eso que en diferentes momentos críticos de la historia Dios ha iniciado nuevas Enseñanzas y ha enviado Mensajeros al mundo desde la Asamblea Angélica. Todas ellas añaden algo muy importante para la construcción de la civilización humana. Cada una pretende ser un contrapeso de las otras, que se vuelven extremas y se distorsionan en manos del liderazgo humano.

La violencia religiosa está ahora desgarrando las religiones internamente y está lista para golpear a otras y unas a otras en cualquier momento. En un mundo de recursos menguantes y meteorología violenta, en un entorno mundial cambiante, el potencial para la violencia religiosa es enorme.

Por eso Dios ha hablado de nuevo, para promover la verdad sobre las religiones del mundo —la verdad de su Fuente, la verdad de su propósito, lo que les une y requiere que se entiendan entre sí.

Dios busca poner fin a la Separación entre las religiones del mundo, no para que todas sean iguales, sino para [hacer] reconocer que todas son componentes de una mayor comprensión.

Pero aunque Dios ha iniciado todas las religiones del mundo, todas ellas han sido modificadas por el hombre a través del tiempo —modificadas por la adopción, la corrupción, el malentendido y el mal uso, casadas con la cultura, utilizadas por los gobiernos para justificar la agresión y la subyugación del pueblo—. Lo que es santo y sagrado se vuelve profano.

Ahora, en el mundo actual, la religión se erige como la única gran cosa que puede unir a las personas, pero solo si se entiende correctamente, solo si se entiende su Fuente, su propósito, su significado y su dirección. Sin esta comprensión, la religión se vuelve la justificación última para la crueldad, la violencia y el castigo.

Por eso, tenemos que aclarar ciertas cosas para que puedas entender muy claramente la Voluntad del Cielo, la intención del Creador.

En primer lugar, debes entender que todos los grandes Mensajeros han venido desde la Asamblea Angélica. Una vez que están en el mundo, ellos son mitad humanos, mitad santos. No son gente común, pero tampoco dioses. Jesús, Buda y Mahoma provienen de la misma Asamblea, ya ves. Así que no puede haber conflicto entre sus Enseñanzas si se comprenden y utilizan correctamente.

A continuación, debes entender que no todos pueden seguir la misma enseñanza y el mismo maestro, no importa lo refinados y maravillosos que puedan ser. Dios lo entiende, por supuesto, pero las personas están confusas. Por eso, no puede haber disputa entre las grandes religiones si son correctamente comprendidas y utilizadas.

Esto es así porque Dios es sabio, y la humanidad imprudente; es así porque Dios entiende la dirección y el destino de la familia humana, mientras que las personas viven para el momento y se asocian con el pasado.

A continuación, debes entender que no puede haber castigo, tortura, crueldad o muerte en nombre de la religión. Eso es una violación de la intención y el propósito de Dios. Es un crimen contra el Cielo, ya ves. Las personas son castigadas por otras razones, pero esto se justifica en el nombre de Dios o de la religión. Esto es una abominación. No puede haber ninguna excepción a esto. No podéis castigar, torturar o matar en nombre de Dios.

Por tanto, no hay guerra santa. No hay guerrero santo. Vais a la guerra por otras razones: por poder, por dominación, por recursos, por control, por venganza. No tiene nada que ver con la religión.

Porque toda verdadera religión enseña tolerancia y moderación. Toda verdadera religión enseña humildad y reverencia. Toda verdadera religión enseña compasión y perdón. Toda verdadera religión enseña caridad y servicio.

Estos son los componentes más importantes de la religión, porque es lo que sirve a la familia humana. Es lo que evita que la humanidad caiga en la ruina y la desesperación. Es lo que la eleva más allá de los animales y las criaturas del campo.

Usar la religión para la guerra, la conquista y la dominación es una abominación. Es un crimen contra el Cielo, ya ves.

Cualquier escritura que promueva esto no es auténtica. Cualquier enseñanza que promueva esto en nombre de la religión no es auténtica y es incorrecta. Cualquier declaración, incluso de uno de los Mensajeros, que promueva esto en el nombre de Dios y de la religión, representa un error y un malentendido.

No pienses que los Mensajeros no erraron, porque todos ellos cometieron errores por el camino y tuvieron que ser corregidos.

Condenar a las personas al Infierno porque no siguen tu ideología es un error y un crimen contra el Cielo. Denunciar a las personas por no ser creyentes representa un malentendido.

Si ellas no pueden recibir la Gracia de Dios, entonces son desafortunadas y deben ser compadecidas, no castigadas. Si se apartan de su religión, entonces necesitan asistencia, no condena.

¿Quién en el mundo puede decir lo que Dios quiere para cada persona? Las escrituras no pueden contenerlo, porque Dios ha sido la Fuente de todas las religiones del mundo y, por tanto, las escrituras y la enseñanza deben ser sin duda solo para cierta gente, y no para toda.

Son la arrogancia, la soledad, la agresión, la estupidez y la ignorancia humanas las que dan lugar a los abusos de la religión.

Por eso, en la Nueva Revelación de Dios para el mundo estas correcciones deben darse con el mayor énfasis, porque la religión está siendo destruida por la corrupción y el mal uso, por la violencia y el sometimiento. Su valor, su propósito, su significado y su Fuente se están perdiendo con cada día que pasa en el que la religión es utilizada por grupos y personas violentas buscando poder y venganza.

Esto requiere una gran corrección, ya ves, o la humanidad continuará fallando, flaqueando y declinando, sobre todo frente a un mundo de recursos en declive y un entorno cambiante.

Tiene que haber gran cooperación, gran comprensión, gran compasión y gran perdón. Pero, como ves, estas son las cosas mismas que cada religión realmente promueve.

Las personas que adoptan [una] religión deben promover estas cosas. Ese debe ser su énfasis. Esa debe ser su comprensión. De lo contrario abusarán de su fe. La utilizarán para oprimir a los demás. La utilizarán para condenar a sus enemigos. La utilizarán para dividir y conquistar a otras personas. Se volverá cruel. Se volverá ciega. Se volverá despiadada y opresiva.

Tal arrogancia e ignorancia son muy evidentes en el mundo actual, y se han demostrado a lo largo de la historia humana en todas las épocas, en todas las culturas.

Es un fracaso, como ves: un fracaso en comprender, un fracaso en perdonar, un fracaso en estudiar y practicar correctamente, un fracaso en comprender la voluntad, el propósito y el significado de las Revelaciones de Dios, por qué se dieron y por qué todas ellas deben ser reconocidas en su forma pura.

Pero su forma pura se ha perdido para la mayoría de las personas. [Las Revelaciones] se han convertido en herramientas del Estado. Se han convertido en las armas de individuos y grupos agresivos. Se han convertido en espada. Se han convertido en la cárcel, en la prisión, en el Infierno y la condena misma.

Debes entender que el plan de Dios es salvar a todas las personas, y que la experiencia del Infierno y la Separación es temporal. Aunque puede parecer de larga duración, es temporal.

Tienes un origen y un destino sagrados, y la religión, si la entiendes y la aplicas correctamente, te ayudará a recordar y a reconocer aquí tu naturaleza más profunda. Te ayudará a aceptar el hecho de que se te envió al mundo para servir a la familia humana de maneras específicas, de acuerdo con tu naturaleza y tu diseño aquí.

Adorar a Dios, postrarte en la mezquita, el templo o la iglesia y [sin embargo] no entender estas cosas, significa que tu culto no es correcto. No puedes simplemente venir a Dios buscando poder, favores y dispensaciones. Fuiste enviado al mundo para servir al mundo, utilizando las verdaderas cualidades de la religión que hemos especificado aquí.

Sin esto, la religión fracasará en el mundo según se vuelva más secular, más opresiva y más violenta frente a la gran convulsión de las Grandes Olas de cambio venideras. Los grupos religiosos se destruirán a sí mismos y a todos a su alrededor.

Las personas perderán la fe en Dios. Se desanimarán. Se tornarán hacia la tecnología para salvarse, pensando que solo la tecnología les salvará. El Espíritu, la Presencia y el Poder de Dios se perderán en un mundo de cambio y agitación convulsivos.

Por eso Dios ha hablado de nuevo, como ves, para traer la Revelación Pura al mundo, para enseñar sobre la religión al nivel del Conocimiento, la inteligencia más profunda que Dios ha puesto dentro de todos —esperando a ser descubierta, esperando a ser seguida, esperando a ser expresada.

Todas las grandes religiones son importantes, pero todas ellas son vías para acceder a este Conocimiento del que hablamos, como puedes ver. Porque es en el Conocimiento donde te unes con tu Creador. No es solo a través de la creencia o la ideología o la práctica espiritual y la observancia rígidas. Es siguiendo aquello que Dios ha puesto dentro de ti para que lo sigas, lo cual es totalmente puro —sin condena, sin quejas, sin enfado—. Sin condena. Representa la parte de ti que nunca ha dejado a Dios y que aún está conectada a Dios y a la Creación, incluso mientras vives en la Separación y en forma física en este mundo, en esta realidad.

Reunirte con el Conocimiento es reencontrarte con tu verdadera naturaleza. Es, finalmente, volverte una persona completa. Es liberarte de los grilletes de la creencia y la ideología que oprime y desvía a la humanidad a cada paso.

El mundo necesita esto ahora, porque necesita que muchos se levanten para servir, para preparar a la humanidad para un futuro que será muy diferente del pasado, para preparar a la humanidad para su encuentro con la vida inteligente en el universo, un encuentro que ya está sucediendo en el mundo actual.

Muchos deben ser llamados, no solo una persona piadosa aquí y allá. Muchos deben ser llamados. Pero estar preparado para esto significa que tu comprensión de la religión debe ser limpiada, debe ser clarificada, debe volverse totalmente pura y auténtica, o de lo contrario abusarás de todo lo que decimos aquí hoy. Lo negarás, lo usarás mal o tratarás de casarlo con tus creencias anteriores, sin entender el verdadero mensaje que te estamos dando aquí, el cual salvará tu vida y las vidas de aquellos a los que amas; que restaurará vuestras naciones y las protegerá en los tiempos difíciles venideros.

Esta es la era de la cooperación. Tiene que haber una gran cooperación, de lo contrario la humanidad y la civilización humana pueden fracasar.

Es un gran punto de inflexión que muchos han previsto. No es el final de los tiempos. No es el fin del mundo. No es el gran Día del Juicio Final en el que muchas personas creen. Es un gran punto de inflexión para la familia humana, un punto de inflexión que determinará si la libertad y la soberanía humanas podrán mantenerse y construirse dentro de este mundo, viviendo como vivís en una Comunidad Mayor de vida inteligente en el universo.

Los riesgos son enormes. La llamada al servicio es enorme. Por tanto, deja tus armas. Deja tu enojada retórica y condena. Deja tu propia justicia y tus ideas fundamentalistas, porque estas no son nada comparadas con la Gracia y la Intención de Dios y lo que Dios ha puesto dentro de ti para que lo sigas y lo hagas. Esto representa el compromiso puro con tu Fuente.

Porque Dios es el Creador de innumerables razas en el universo, y de innumerables religiones. No es la ideología o la creencia lo que te trae a tu Fuente o te permite cruzar ese gran umbral. Es el servicio y la alineación. Es el poder y el amor y la libertad de encontrar y seguir el camino que Dios te ha dado, un mayor regalo que no puedes siquiera imaginar en este momento —mayor que la riqueza, mayor que tener todas tus oraciones respondidas—. Solo esto te sacará de la jungla de tu confusión y tus terribles circunstancias.

Pueblos del mundo, escuchad Nuestras palabras. Nosotros somos quienes hablaron a Jesús, a Buda y a Mahoma. Ellos vinieron de Nosotros. Y un Nuevo Mensajero está en el mundo, y ha venido de Nosotros.

Todos los grandes Mensajeros del pasado están con él y le apoyan, porque han tenido que soportar el ver sus tradiciones religiosas distorsionadas, corrompidas y mal utilizadas. Han tenido que presenciar la locura humana y la violencia religiosa llevada a cabo en su nombre durante siglos. No os podéis imaginar el sufrimiento que esto les ha causado.

Así que ahora permanecen con el Nuevo Mensajero de Dios, rezando para que su Mensaje pueda ser recibido y comprendido, rezando para que sus grandes tradiciones, que ellos han seguido, puedan ser limpiadas y purificadas e integradas y sanadas nuevamente en el Espíritu y el propósito de Dios.

Dios busca unir, no destruir. Es perdón. Es compasión. Es tolerancia. Es sabiduría y moderación lo que debés ejercer ahora, de cara al mundo que tendréis afrontar juntos.

Pueblos del mundo, escuchad Nuestras palabras. Ellas representan vuestra restauración, el retorno de vuestra dignidad y propósito, de vuestro significado y valor. Solo estos pueden curar el deseo de conquista y venganza y sanar las profundas heridas del abuso humano y la corrupción.

Comprended que la religión nunca debería gobernar la nación, porque esto corromperá a la religión completamente. La religión está aquí para inspirar, asesorar y dirigir, pero no para gobernar; de lo contrario perderá toda su pureza, su eficacia y su significado.

Naciones del mundo, escuchad Nuestras palabras. No conocéis la Voluntad y Poder del Creador ni la voluntad de Dios para la familia humana, frente a un futuro que aún no podéis ver ni reconocer.

No afirméis que no puede haber más Mensajeros, porque eso depende de Dios y no de vosotros. Incluso la Asamblea Angélica no puede decir lo que Dios hará a continuación, así que no pretendáis que vuestro maestro, vuestro líder o vuestro santo es el único o el definitivo para todos los tiempos, porque esto representa confusión. No podéis decir estas cosas. Incluso si está en vuestras escrituras, nadie puede decir nunca estas cosas.

El Cielo conoce quién será enviado, cuándo será enviado, cómo será enviado y cuál será su Mensaje.

La gran esperanza para la humanidad ahora es que Dios ha hablado de nuevo. Una gran Revelación está en el mundo, mayor que cualquier cosa que se haya dado antes a la familia humana. Esta aquí ahora en su forma pura.

Podéis incluso escuchar, por primera vez en la historia, la Voz de la Revelación que habló a los grandes Mensajeros y los guio a través de sus difíciles tareas y pruebas en el pasado.

Esto no pretende reemplazar las religiones del mundo, sino unirlas, restaurarlas y alinearlas de nuevo con el verdadero propósito e intención de Dios para el mundo, de modo que todas ellas puedan jugar un papel importante en la preparación de la humanidad para el gran reto y el gran cambio que se avecina. Deben ser parte de la solución, no parte del problema, ya veis.

Sed humildes. Estad dispuestos a reconsiderar vuestras creencias, vuestras ideas y vuestras admoniciones. Estad dispuestos a reconsiderar. Estad dispuestos a arrepentiros. Estad dispuestos a escuchar y a oír. Tened ojos para ver y oídos para oír lo que Dios os ha dado, y no los mantengáis cerrados para proteger vuestras anteriores suposiciones, creencias e inversiones.

El cielo estará observando para ver quién puede responder. Y con el Mensajero en el mundo actual, los antiguos Mensajeros estarán observando para ver quiénes entre sus seguidores y sus comunidades religiosas pueden oír y responder.

Porque Dios ha hablado de nuevo. Dios ha llegado en el momento justo. Dios ha venido con la Revelación Pura.

El fundamentalismo religioso

Traducción del texto “Religious Fundamentalism“, tal como le fue revelado a Marshall Vian Summers, el 23 de septiembre 2014, en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

Las personas viviendo en Separación tratan de hacer que todo se ajuste a la Separación. Tratan de hacer que sus ideas, sus actividades, sus creencias y su énfasis en la vida funcionen en el ámbito de la vida en aislamiento, estando separadas de Dios y de su Fuente.

El Señor de todos los universos, el Señor de toda la Creación, la Fuente de tu vida, ha establecido todas las grandes religiones del mundo. A pesar de que han sido modificadas con el tiempo y han cambiado a través de la adopción, la corrupción y los malentendidos humanos, todas ellas pretenden unir a la humanidad. Todas ellas pretenden añadir dimensiones a la civilización humana. Todas ellas pretenden prepararos para el futuro, porque todas las grandes Revelaciones están aquí para prepararos para el futuro.

Sin embargo, viviendo en la Separación, las personas, muchas personas, hacen de su religión la única religión, la religión definitiva o la religión absoluta, hasta la exclusión de todas las otras. Es una tendencia humana, y está asociada a la creencia.

La creencia es de la mente. No es del Espíritu. La creencia es útil y necesaria hasta cierto punto, para organizar tu pensamiento y dar a tu vida enfoque, dirección y orientación. Pero viviendo en la Separación, el pensar nunca es absoluto. Porque a dónde vas y de dónde has venido está más allá del ámbito y el alcance del intelecto.

Creer que tu gran maestro espiritual, el fundador de tu religión, es el único gran maestro, o el último gran maestro, es un error fundamental. Si todas las religiones han sido iniciadas por Dios y cambiadas por el hombre, entonces está claro que se trata de un error flagrante.

Pensar que Dios no tiene nada más que decir a la humanidad cuando esta se enfrenta ahora a los desafíos más grandes de toda su historia, es un error fundamental. Pensar que las religiones de la antigüedad pueden prepararos para la vida en el universo o para vivir en un mundo en declive, es claramente inapropiado. Sin embargo, muchas personas tienen estas ideas, basan sus vidas en estas ideas y están dispuestos a ir a la guerra contra otros por estas ideas.

Por tanto, los abusos de la religión continúan. Se han agravado con el tiempo, porque el Espíritu de Dios no está siendo experimentado.

Al igual que los ríos se dirigen al mar, todas las tradiciones religiosas existen para traerte de vuelta a la totalidad y a la unión con Dios. Cada uno de ellas añade una dimensión única a la comprensión de estar en el mundo y de vivir con una doble realidad: la realidad de tu naturaleza espiritual, que se manifiesta en lo que Nosotros llamamos el Conocimiento, y tu identidad mundana, que se ha establecido a través de la cultura y a través de la interacción con la vida aquí en el mundo.

Tienes esta doble naturaleza, ya ves. No eres uno sin el otro. Pero tu naturaleza superior no está basada en la ideología. No está basada en la creencia, la práctica o la tradición religiosa. Está más allá de estas cosas, porque Dios está más allá de estas cosas. Cuando dejes este mundo, estarás más allá de estas cosas. No tendrás ninguna creencia. Allí solo serás, al igual que eras antes de venir al mundo.

Así, las personas llegan a este mundo y comienzan a cargarse e imprimirse con creencias. Y si aceptan esto, ellas se vuelven defensoras de la creencia, a veces de manera muy irracional, simplemente porque están impregnadas y condicionadas muy fuertemente a pensar de cierta manera, a mantener ciertas ideas y creencias y tener ciertas opiniones sobre su religión y su tradición.

Dios no se preocupa por estas cosas. Son todas medidas de conveniencia para traerte de vuelta a la unión con Dios. Ese es su propósito, como ves, así como ayudarte a organizar tu vida para que puedas vivir una vida ética, sana y valiosa en el mundo.

En todas las tradiciones religiosas, de manera más pronunciada en algunas que en otras, existe una tendencia humana a establecer una idea firme y fija sobre Dios y sobre todo lo demás. Esto ocurre más allá de la religión, porque es una tendencia humana primaria viviendo en la Separación.

Tú basas tus ideas, tu identidad y tu posición en la sociedad, e incluso tu riqueza y prosperidad, en un conjunto fijo de ideas. Pero nunca puedes llegar a Dios con un conjunto fijo de ideas, porque te ciegan. Te limitan. Te hacen juzgar y condenar a los demás. Pueden llevarte a la violencia y al conflicto, a la represión y la brutal condena de los demás.

No puedes conocer tu Fuente si esa es tu posición. No importa cuánta tradición te respalde, porque las tradiciones del error religioso están tan fijas como las tradiciones de la verdad religiosa.

Lo fundamental aquí es lo que escuchas dentro de ti mismo. Si basas tu identidad en tus ideas, entonces querrás que tus ideas sean fijas e inamovibles para poder tener seguridad acerca de esto. Verás a todos los demás que tengan ideas diferentes como si estuvieran compitiendo contigo o fueran una amenaza a cierto nivel, o bien acabarás condenándoles por ser inferiores o profanos, los descreídos, los incrédulos, y les juzgarás y les condenarás al Infierno.

Así es la religión en manos de aquellos que viven en la Separación. Es incorrecta de principio a fin, ya que no entienden la naturaleza de Dios o de su relación con Dios, ni el hecho de que Dios al final salvará a todos, porque ese es el Plan de Dios.

Dios salvará a todos en este mundo y en todos los mundos, en miles y miles de millones de mundos, seres que en apariencia y orientación son tan diferentes a ti. Porque ese es el Plan de Dios. Llevará muchísimo tiempo, por supuesto, pero el tiempo no es nada para Dios.

Los grandes Mensajeros llegan trayendo Nuevas Revelaciones en los momentos de gran importancia, reto y oportunidad, para añadir al creciente entendimiento y mantener el espíritu y la práctica de vuestra fe divina intacta y renovada a medida que se enfría y se calcifica en las ideas y mentes de las personas.

Nunca descanses en tus ideas y creencias, o tu mente se cerrará y se oscurecerá, y solo te volverás otro adversario en un mundo de adversarios. Te volverás partidista. Tendrás enemigos. Construirás tu fe en torno a tus enemigos. Pensarás que los enemigos de Dios son tus enemigos, y asignarás esto a las personas que no te gusten o no entiendas.

Dios entiende estas cosas porque estás viviendo en Separación, y todavía no has encontrado la inteligencia natural que Dios ha puesto dentro de ti para que la sigas. Así, dependes de tus ideas, de las ideas de otros y del pensamiento de consenso entre naciones, culturas y personas. Y, como resultado, estás tan ciego como lo puedes estar.

No puedes ver fuera de tu pequeña prisión de ideas, que defiendes o tiendes a defender tan vigorosamente. No puedes ver. Estás encarcelado. Es una prisión de la mente. Es una prisión de creencias fijas. No puedes aprender nada nuevo, realmente. Solo tratas de fortalecer lo que crees y sostienes que es verdad.

El propósito de la Revelación, en última instancia, es llevarte más allá de la creencia. Mientras tanto, utilizará la creencia como punto de partida, pero debes ir más allá de ella. Al nivel de la creencia jamás puedes entender a Dios, ni cómo Dios obra en el mundo, ni quién y qué es Dios, ni tu relación con Dios.

La creencia aquí es muy limitada. Es muy egoísta. Está muy condicionada por la cultura y la religión que te rodean. Nunca puede abarcar una realidad mayor o una verdad mayor sobre tu vida y sobre por qué estás aquí y quién te envió o lo que debes hacer a continuación.

Eso es la religión: seguir la Gran Presencia que Dios te ha dado, la mayor inteligencia llamada Conocimiento. Esa es la manera en que regresas a la unión con Dios, a través del servicio y la contribución en el mundo.

Sin esto, adorar a Dios no significa nada. Postrarte en la mezquita, la iglesia o el templo no significa nada sin este servicio.

Dios no necesita adoración. Dios no es como tú. No está inseguro. No necesita ser alabado. Dios no es como tú en este sentido.

Las personas tratan de usar a Dios para obtener favores y dispensas, y usan su creencia para intentar obtener estas cosas. Pero a la Hueste Angélica que vela este mundo no le mueven estas cosas.

La religión es usada por los gobiernos. Es usada en una búsqueda de poder. Es usada para dominar y suprimir poblaciones. Se ha utilizado a lo largo de la historia como un estandarte de guerra y una bandera de subyugación.

Las personas hacen a Dios como quieren que Dios sea y como creen que Dios es: un Dios igual a ellas, un Dios que tiene todas las tendencias humanas, un Dios con gran poder, sí, pero un Dios que de alguna forma es más bien trágico.

Dios es paciente, por lo que debes aprender a ser paciente. Dios es tolerante, por lo que debes aprender a ser tolerante. Dios es la Fuente de todas las religiones del mundo, por lo que debes respetarlas a todas y aprender de ellas para ver su valor y contribución.

Dios trabaja en el mundo a través de las personas, desde adentro hacia afuera. Por tanto, debes escuchar buscando esto en los demás.

Dios ha puesto el Conocimiento dentro de ti para que te guíe, te bendiga y te proteja, para prepararte para una vida más grande de servicio y cumplimiento. Debes tomar los Pasos hacia este Conocimiento, porque ese es el pilar y el verdadero camino de tu fe, sea cual sea la tradición religiosa que practiques.

Dios no condena, por lo que no debes condenar. Dios no castiga, por lo que no debes castigar irracional y desalmadamente.

Tu creencia nunca puede contener el mayor Plan de Dios o lo que tu religión realmente significa y por qué fue enviada al mundo. Todas estas cosas existen más allá del ámbito y el alcance del intelecto.

Tener nociones maravillosas y fantásticas no te traerá de vuelta a la unión con Dios o con el propósito superior que te ha enviado aquí y que está esperando a ser descubierto. Es a esto a lo que Dios responde.

Morir por tus creencias, matando a otros por tus creencias en el nombre de Dios, es una abominación. Es enfermizo. Es una enfermedad mental, que afecta a un gran número de personas.

El verdadero creyente en Dios no hace estas cosas. La verdadera fe está en el poder y la presencia del Conocimiento, y en aquellos que te enviaron y velan por ti, incluso ahora.

Esto es un misterio. Todo lo valioso proviene del Misterio. Debes tener el coraje y la humildad para entrar en el Misterio, para vivir con preguntas y no basar tu vida en las respuestas, para ir más allá de la palabra, porque la palabra es solo el comienzo de tu retorno a Dios.

Dios no está aquí para sacarte del mundo, sino para llevarte al mundo con un mayor propósito y significado. Pero para permitir que Dios te ayude, debes estar dispuesto a cambiar tu vida y tus ideas y apartarte de tu vieja manera de pensar y comportarte.

Este es el desafío, pero es también la liberación. Porque tu vieja manera de pensar y comportarte, en casi todos los casos, no te llevará a ninguna parte salvo a la desesperación y al vacío. Y volverás a tu Antiguo Hogar con tu misión incumplida y sin reconocer.

No hay día del Juicio Final. No hay Infierno ni condenación. ¿Por qué querría Dios maldecirte o condenarte, cuando Dios sabe que sin el Conocimiento solo puedes estar errado, tratando de usar tus ideas y creencias como pilares de la verdad a pesar de que una mayor verdad está completamente más allá de ellas?

Dios ha enviado una gran Revelación al mundo actual, enviada desde la Asamblea Angélica. Es la [Revelación] más extensa jamás dada a este mundo, dada en un momento de profunda necesidad y gran cambio. Es el mayor umbral de toda la historia humana, donde la humanidad se enfrenta a vivir en un mundo en declive, donde la humanidad se enfrenta a un universo lleno de vida inteligente. Tus creencias probablemente no tienen en cuenta estas cosas. E incluso si lo hicieran, no serían completas.

Necesitaréis la ayuda de Dios ahora, porque la humanidad está muy retrasada en su preparación. La creencia humana, la religión humana, no pueden prepararos para estos dos grandes umbrales.

Se trata de una realidad en la que la humanidad debe unirse para sobrevivir; por absoluta necesidad, debe cooperar y poner fin a sus incesantes conflictos.

Es un momento de grandes cambios en el pensamiento y en las tradiciones de pensamiento que han sido tan determinantes en el pensamiento y el comportamiento humanos en el pasado. Es una gran restauración si puede verse correctamente. Y será muy difícil para todas las personas enfrentarlo y aceptarlo. Pero no hay huida posible de las Grandes Olas de cambio que están llegando a este mundo. Y no podéis escapar del hecho de que la humanidad está siendo visitada por fuerzas peligrosas del universo.

Estas cosas están sucediendo tanto si estás listo como si no, tanto si estás dispuesto como si no, tanto si eres consciente como si no. Ellas alterarán el curso de tu vida y el destino de tus hijos —un gran peligro, una gran oportunidad, tanto para ti como para toda la familia humana.

Debes estar dispuesto a salir de tus creencias fijas, de tus creencias políticas, de tus creencias religiosas, de tus creencias sociales, para reinvolcrarte con la realidad y ver que, a menos que la humanidad pueda unirse para su propia protección y avance, se desintegrará y caerá presa de potencias externas. Esto ha ocurrido innumerables veces en el universo que os rodea.

Dios sabe lo que se avecina en el horizonte y los grandes riesgos y peligros que se avecinan. Y Dios conoce la gran oportunidad, la oportunidad más grande nunca habida, para que la humanidad se una en su propio favor para proteger la civilización humana, restaurar la productividad del mundo y asegurar un futuro para la humanidad.

El fundamentalismo religioso solamente combatirá y luchará, destruirá y enajenará. Esta no es la Voluntad del Creador. La Religión está para abrir tu corazón, no para fijar tu mente.

Debes ser compasivo. Debes ser tolerante. Debes aprender sobre la comprensión de los demás. Debes ver que la Gran Fe está más allá de solo la creencia religiosa.

Debes tomar los Pasos al Conocimiento para poder encontrar la voz más profunda que Dios ha puesto dentro de ti para que la sigas y la encuentres. Porque solo así puedes ser reunificado con tu Fuente.

El Cielo bendice a los que pueden responder y llama a todos los demás a un reconocimiento verdadero.

Que nada divida ahora a la familia humana. Que la religión nunca sea un artículo de guerra o una justificación para el conflicto.

La tendencia humana hacia la ideología estricta debe ser reconocida y manejada en consecuencia, de lo contrario la humanidad no tendrá la fuerza, el coraje o la unidad para tener éxito en los tiempos venideros.

La Presencia está contigo. Dios está en todas partes trabajando a través de los individuos al nivel del Conocimiento. Esto es religión en su forma más pura y eterna.

Seguir la Presencia

Traducción de la Revelación titulada “Following the Presence”, tal como la recibió Marshall Vian Summers el 17 de febrero, 2008 en el Boulder, Colorado, EE.UU.

Hay una mente mayor dentro de ti, una mente mayor que el Creador de toda vida ha puesto dentro de ti —para guiarte, protegerte y llevarte a tus mayores logros en la vida—. Esta mente más profunda es muy diferente de la mente con la que piensas —tu intelecto, tu mente mundana—, que ha sido condicionada y formulada en respuesta al mundo y a todas las influencias que vienen de tu familia, tu cultura, tu religión y demás.

Pero hay una mente más profunda dentro de ti, la mente del Conocimiento. Es de ella de donde vienen tus percepciones más profundas. Es de ella de donde vienen los impulsos que te refrenan de tomar malas decisiones, de comprometerte en relaciones que no tienen futuro ni propósito real. Es desde el Conocimiento, pues, que viene la dirección real de tu vida. El Conocimiento cuenta ya con un plan para tu vida, porque viniste al mundo con un propósito mayor, con una misión específica que descubrir y cumplir, y con ella la necesidad de encontrar a las personas que formarán parte de esta misión y te permitirán descubrirla y expresarla plenamente.

Es como si tuvieras dos agendas completamente diferentes. Tienes tu agenda personal, que representa tus metas, tus planes, tus valores y las cosas que piensas que debes tener para estar a salvo, protegido y feliz. Luego tienes una agenda más profunda, una agenda que fue establecida antes de que vinieras al mundo: una meta, un regalo, un conjunto de actividades, una contribución única para satisfacer una necesidad específica en el mundo. Sin embargo, tú vives en tu agenda personal, que es reforzada constantemente por el mundo que te rodea —por tus relaciones, por tus actividades, por tus hábitos, etc.

Desde la perspectiva de tu agenda personal no puedes entender, no puedes averiguar cuál es esta agenda más profunda. Porque no es de tu creación. No es algo que des forma basándote en tus miedos, deseos y preferencias. Es algo completamente distinto, y te parecerá profundamente misterioso, especialmente al principio. Es solo siguiendo esta agenda más profunda, siguiendo la presencia del Conocimiento, que comenzarás a descubrir lo innatamente cierta que es para ti. Y resonarás con ella cada vez más completamente a medida que avances.

Pero comenzar este viaje puede ser muy difícil y extremadamente confuso, porque vives dentro del contexto de tu agenda personal —tus planes, tus metas, tus actividades, tus hábitos—. Te identificas con estas cosas y con las peculiaridades de tu personalidad: tus gustos, tus preferencias y todo lo demás que utilizas para identificarte, como si eso fuera lo que eres, como si fueras solo un cuerpo y una colección de comportamientos. Las personas se identifican con sus pensamientos, con sus creencias, pensando “esto es lo que soy”, y llaman a sus pensamientos y creencias la verdad —la verdad para ellas, y a veces proclaman que es la verdad para la vida entera—. Algunas personas incluso afirman que sus ideas son la verdad de Dios. Por supuesto, esto es ridículo y extremadamente tonto y arrogante, pero muchas personas afirman esto.

El verdadero significado de la espiritualidad está imbuido en la agenda más profunda dentro de ti. El propósito de tu espiritualidad, la realidad de tu espiritualidad, están integrados en la agenda más profunda dentro de ti que llevas como un cargamento secreto, sin descubrir, mientras intentas todavía vivir tus ideas y tus preferencias, acomodarte a las expectativas de otros, buscar la aprobación de los demás, tratando de sobrevivir en el mundo exterior, donde todos están tratando de seguir sus agendas personales y donde la cultura misma establece estas agendas, dándoles enfoque y objetivos y controlándolas en un grado muy alto.

Independientemente de lo políticamente libre que puedas ser en tus circunstancias, si no has comenzado a construir una conexión con la agenda más profunda dentro de ti, en realidad no eres libre. Todavía estás siendo gobernado por los dictados de tu cultura, por las expectativas de los demás, tal vez por las creencias de tu religión primaria. Incluso tu agenda personal la crean fundamentalmente los demás. La construyes y absorbes de tu entorno, algo que has estado haciendo desde el día que naciste. El mundo ha estado diciéndote quién eres, y qué eres, y qué debes hacer, y qué tienes que creer, y qué no tienes que creer, y con quién debes asociarte, y con quién no debes asociarte. Si a esto le añades la religión, bueno, entonces el dilema se vuelve aún más profundo y más complicado.

Pero a pesar de todo esto hay una realidad más grande dentro de ti, una inteligencia mayor dentro de ti que no está condicionada por el mundo, que no se ve amenazada por el mundo, que no busca la aprobación y el acomodamiento. Está aquí en una misión. Toda su atención se centra en ponerte en contacto con esta misión, en conectarte con las personas que serán significativas e importantes dentro de esta misión, en llevarte a la gran necesidad en el mundo que hará salir de ti esta misión, porque no puedes descubrirla por ti mismo. Debe ser llamada a salir de ti. Debes ser estimulado por un mayor conjunto de eventos. Son estos los que te conectarán con el mundo y te ayudaran a superar tu sensación de aislamiento y separación.

Sin embargo, comenzar el viaje es difícil y tienes muchos umbrales importantes a lo largo del camino. Al principio debe haber algo que traiga esto a tu conciencia: la realidad de que tu vida actual realmente no está satisfaciendo algo en lo profundo de ti; que el tener más y más —más placer, más posesiones, más actividades estimulantes, más escape del mundo, más riqueza, más poder— realmente no está satisfaciendo algo fundamental dentro de ti. Y que hay algo más. No puedes definirlo. Puedes darle un nombre, pero sigue siendo misterioso, como si algo diferente estuviera llamándote o incitándote o haciéndote señas. Y todo lo demás que estás intentando hacer para cumplir tu agenda personal no está satisfaciendo esta necesidad más profunda.

Miras a tu alrededor y te das cuenta de que nadie sabe realmente quién eres, excepto tal vez una o dos personas si eres muy afortunado. Y tú no sabes realmente quiénes son los demás. Hay mucho movimiento sin mucho sentido. Tratar de satisfacer solo tu agenda personal es insatisfactorio. Te deja vacío y frustrado. Incluso si tienes éxito en el cumplimiento de tus metas, el éxito es de corta duración y fugaz. La vida así solo es una lucha —una lucha por ser, hacer y tener, una lucha por mantenerte lejos de los peligros, las privaciones, la pobreza y el infortunio—. Es desesperante y estresante.

En algún momento, a través de la decepción, la desilusión o algún tipo de encuentro significativo con otra persona, el recuerdo de tener una misión más profunda en la vida es estimulado de alguna manera, y empiezas a gravitar hacia ella. Incluso dando muy pocos pasos —y aparentemente insignificantes—, sientes desde el principio que hay algo más en tu interior que debes descubrir, que debes llegar a saber, que necesita ser, al menos, parte de tu vida.

Es confuso, porque no encaja dentro de tu agenda personal. Es algo misterioso. No está definido por el mundo. Intentas darle un nombre y una explicación, pero no obstante sigue siendo un misterio. Es la gran atracción de Dios. Es una atracción que ya está dentro de ti, porque Dios la puso ahí. Puedes formular cualquier creencia [que quieras] acerca de ella. Puedes incluso tomar una postura muy firme en tu creencia en ella, pero ella sigue siendo más grande que tú. Todavía desafía la definición. Puedes afirmar que tu religión es la única religión verdadera, pero esto que hay dentro de ti está más allá de tu comprensión.

Si comienzas a seguir su atracción, su llamada, y puedes comenzar a crear un lugar en tu vida para ella, entonces comenzarás a sentir que hay una mayor integridad en tu interior. Comenzarás a ganar una confianza que nunca podrías tener de otra forma —no una confianza arrogante, sino una confianza basada en una asociación más profunda.

Al comenzar este viaje mayor, alcanzas umbrales a lo largo del camino en los que tienes que elegir entre algo que quieres y algo que realmente sabes, entre algo que crees que debes tener o que algún otro dice que debes tener, y algo en ti que te está llevando en una dirección diferente. Son como puertas en tu viaje. Llegas a este umbral, a esta puerta, y tienes que elegir si pasarás por esa puerta y qué seguirás dentro de ti. Estos umbrales pueden ser muy importantes, y, sobre todo al principio —y de hecho a lo largo de todo el camino—, tratan principalmente con las relaciones con las personas. Tu viaje no incluye necesariamente a las personas que has añadido a tu vida o de quienes te has vuelto dependiente o a quienes crees que debes tener o cuyas expectativas sientes que debes cumplir.

Con la excepción de tus hijos, a quienes debes atender hasta que sean adultos, las otras relaciones pueden ser desafiadas por el poder, la presencia y la guía de este Conocimiento dentro de ti. Esto puede conducirte a un gran dilema y a un gran reto en cuanto a qué honrarás en tu vida y qué seguirás. Y revelará el grado en el que te has acomodado a otras personas —personas a las que has entregado la autoridad de tu vida—, el grado en el que has perdido el rumbo y has llenado tu soledad y tu vacío con otros, otros que quizá no sean capaces de hacer este gran viaje contigo.

Es por eso que es tan importante construir primero tu relación con el Conocimiento antes de comprometerte con personas, lugares, carreras profesionales y actividades. Esto es lo que significa buscar en primer lugar el reino de Dios: construir tu relación y conciencia de esta agenda más profunda dentro de ti. Si puedes hacer esto al principio, ello creará luego un contexto más amplio para tus relaciones, y te informará de con quién puedes estar y con quién no, y de cómo estar con esas personas con las que estás destinado a asociarte. ¿Cuál es la forma apropiada para vuestra relación? Con el tiempo, esto terminará toda la confusión sobre las relaciones y te dará los criterios necesarios que necesitarás para saber con quién estar y cómo estar con esos individuos de forma apropiada, de modo que el verdadero significado y valor de vuestra relación os pueda ser revelado a ambos.

Sin esta orientación más profunda, sin este discernimiento, las relaciones son extremadamente arriesgadas e implican un gran costo y peso. Las personas están jugándose su existencia. Están jugándose su libertad. Están jugándose sus vidas, entregándolas a personas y situaciones que no representan una promesa verdadera para ellas, que no están realmente conectadas con el criterio más profundo, la agenda más profunda que existe en su interior y sigue sin descubrir.

Las personas, por supuesto, quieren negociar y tenerlo todo. No quieren renunciar a nada. Quieren riqueza y poder y amor, y tienen miedo de que… todas estas cosas les sean arrebatadas. Pero la verdad es que la riqueza, el poder y el amor son inherentemente destructivos a no ser que estén conectados con el propósito mayor que vive dentro de ti y que has traído al mundo. No existe prohibición contra la riqueza, el poder y el amor si estos están conectados honestamente a esta agenda más profunda dentro de ti, en la que serán llamados y serán necesarios. De hecho, nadie podrá llevar a cabo su mayor propósito en solitario. Todos necesitaran relaciones significativas para tener éxito, porque el Plan de Dios requiere terminar la Separación para sacarte del aislamiento y la fantasía y liberarte de la prisión de tus propias ideas y las asociaciones no saludables que tiendes a hacer con otras personas, así como de las obligaciones que te detienen y te impiden realizar aquí tu naturaleza y propósito verdaderos.

Tu relación con el Conocimiento representa tu relación con Dios. Es así como Dios te habla. Puede que no lo escuches como una voz. Puede que sea un sentimiento, una imagen, un sonido, o una voz. Cada persona experimenta el poder y la presencia del Conocimiento de manera diferente, de acuerdo a su orientación individual. Pero la verdad sigue siendo que hay una agenda mayor en tu interior, un mayor poder dentro de ti, y este te proporcionará las verdaderas relaciones, las relaciones del destino. Te proporcionará la involucración y el trabajo verdaderos para ti en el mundo. Te dará un poder que el mundo no entiende, un poder que viene de dentro en vez de recibirlo desde afuera.

Esto es lo que te libera de la confusión, la ambivalencia, la condena, el odio a ti mismo y las creencias, actitudes y hábitos autolimitantes. Porque si sigues esto hasta el final, todo lo que no es verdadero te será revelado y se desvanecerá con el tiempo. Todo lo que no representa tu verdadera vida mayor y tu propósito mayor para estar aquí, se te dará a conocer y tenderá a desaparecer.

Tal vez todavía seguirás siendo una persona con debilidades y atracciones insanas. Seguirás siendo falible. No serás perfecto. No serás todopoderoso. Pero estarás siguiendo algo que es todopoderoso, que te dará fuerza y ​​confianza y evitará que te hagas daño y hagas daño a los demás.

Te estás conectando ahora con algo de la máxima importancia, algo que es central en tu vida, que está satisfaciendo la necesidad más profunda de tu alma. Todavía eres una persona y sigues siendo falible. Todavía tienes tus debilidades y tu idiosincrasia, pero hay otra cosa en ti —una presencia, un poder, un compromiso con la vida, un enfoque y una integridad que van a impresionar e inspirar a otros.

Cuando alguien tiene una gran presencia, lo que realmente significa es esto. No es la fuerza de su personalidad. No es la afirmación que hagan de sí mismos o su fuerza de voluntad. Es la presencia que está con ellos —la presencia del Conocimiento, la mente más profunda en su interior— lo que se ha vuelto predominante, y su intelecto, su mente mundana personal, está siguiendo y sirviendo a este mayor poder que tienen dentro. Este es el verdadero significado de alcanzar una mayor integridad. Esto es lo que significa ser fiel a uno mismo, lo cual es ser fiel al Conocimiento y seguir la agenda más profunda en la vida de uno mismo.

Como hemos dicho, al principio todo es muy confuso, porque el poder y la autoridad reales están cambiando gradualmente desde la dominación de tu mente personal en todas sus prepotentes creencias, actitudes, compromisos y condena de los demás, a un tipo diferente de poder dentro de ti. El cambio ocurre gradualmente para que puedas empezar a adaptarte a él, entenderlo y aprender de él. Porque es esta transición de ser dirigido desde el exterior a ser dirigido desde el interior, dirigido por el Conocimiento, la que te enseñará y te dará la sabiduría que necesitarás para poder asistir a otros y cumplir con tu misión —lo cual requerirá una comprensión y una mayor capacidad de reconocer, experimentar y seguir este mayor poder y esta mayor agenda dentro de ti.

Por tanto, a través de esta transición obtienes la humildad necesaria, porque te das cuenta de que se trata de algo más grande que tú, que sin embargo requiere tu completa participación y depende de tu honestidad, tu integridad, tu compasión y tu amor por las personas en el mundo. [El Conocimiento] te necesita tanto como tú lo necesitas. Él te cambia, pero realmente tú no puedes cambiarlo a él. Él ilumina tu vida, pero él ya está iluminado.

Tal vez en tu vida estás llegando a uno de los umbrales importantes donde tienes que elegir de nuevo, donde tienes que tomar una verdadera decisión en la vida sobre qué vas a seguir y qué vas a hacer. Has llegado a una puerta en el camino, una puerta que está esperándote y que debes tener la fuerza para abrir y atravesar.

Muchas personas piensan que deben apoyarse en el poder de Dios, pero Dios debe apoyarse en tu fuerza e integridad, porque el regalo de Dios para el mundo está llegando a través de las personas. Estás trayendo al mundo lo que el mundo no puede darse a sí mismo, que es compromiso e inspiración, compasión y cuidado, así como crear lo que se necesita para las personas. Esto es diferente a tratar de satisfacer las ambiciones y deseos de uno mismo. Todos estos son parte de la agenda personal que uno tiene para sí mismo. Esto es realmente muy diferente, como ves. No puede compararse.

Cuando llegas a una de estas puertas, no estás seguro de qué es el Conocimiento y qué es la ambición. No estás seguro de estar tomando la decisión correcta. Hay una bifurcación en el camino. ¿Por dónde irás? Hay un montón de razones por las que deseas ir en una dirección. Existe la promesa de riqueza, de seguridad, de aprobación, de aceptación social, de reconocimiento de los demás. Pero luego, en el otro lado, bueno, nada de esto parece estar realmente garantizado. Pero hay algo dentro de ti que te insta a ir allí. Tal vez se te ha presentado una oportunidad, pero dentro de ti, en el Conocimiento, no hay respuesta. Si no es un “sí”, es un “no”. Esa es la certeza del Conocimiento.

A veces, hay condiciones que deben establecerse antes de que puedas estar de acuerdo con algo. Eso es apropiado. Eso está muy bien. Pero tiene que ser fundamentalmente la decisión correcta. En esto no hay negociación alguna si estás siendo fiel a ti mismo. No puedes llegar a un acuerdo y tener ambas cosas. No puedes viajar ambas rutas si hay una bifurcación en la carretera. No puedes llevar contigo a las personas que no están dispuestas a ir, que no sienten este llamado, que no tienen una afinidad natural con él. Tal vez no es su momento ni su lugar para sentir el poder del Conocimiento en su interior.

Elegir al Conocimiento sobre otras cosas que parecen ser atractivas y que incluso son consideradas necesarias, te fortalecerá enormemente. De nuevo, esto forma parte del cambio de autoridad dentro de ti desde tus ideas al Conocimiento, desde tus creencias y expectativas al Conocimiento, desde tus miedos e inseguridad al Conocimiento.

Así es como Dios te salva. Así es como Dios te redime, colocando en tu interior una mayor voz y un mayor propósito que tú solo puedes aprender a responder y seguir tan clara y honestamente como puedas. Al final de la vida Dios no disipa simplemente este mundo; disipa tu conciencia mundana, porque eso lo que crees que eres. Te realizas y te redimes llevando a cabo el mayor propósito que te ha traído al mundo. Así es como finaliza la Separación. Así es como recuperas tu fundamental relación con Dios y con tu familia espiritual —aquellos que han sido llamados a apoyarte y asistirte tanto dentro del mundo como más allá.

No hay día del juicio final. Eso es ridículo. Dios sabe que sin el Conocimiento solo puedes cometer errores en esta vida. Sin el Conocimiento vivirás una vida de compromiso y frustración, de ira y resentimiento. La necesidad de tu alma no estará satisfecha. Estarás insatisfecho. Culparás a los demás y al mundo por tu insatisfacción. Serás fundamentalmente infeliz. A pesar de lo agradable que sea lo que te rodea, a pesar de cuánta riqueza puedas adquirir, estarás fundamentalmente insatisfecho, porque no habrás cumplido con tu mayor propósito para venir a este mundo. Te habrás entregado a otras cosas. Habrás sido seducido por el mundo. Pero esto no enoja a Dios, porque sin el Conocimiento solo puedes ser seducido por el mundo; solo puedes crear alguna otra identidad para ti mismo y tratar de vivir según tu agenda personal, que en gran medida ha sido creada para ti por las influencias que te rodean.

Tu redención viene de tomar los Pasos al Conocimiento y seguir la orientación y la dirección del Conocimiento lo más fiel, paciente y honestamente que puedas. Esto es eminentemente práctico, ya que conduce a una acción fundamental. No es como tener un romance con la presencia Angélica. No es simplemente complacerte a ti mismo en el éxtasis.

Eso no es realmente el viaje, como ves, porque viniste al mundo a trabajar, a lograr algo, a encontrar a ciertas personas y lograr algo con ellas atendiendo una necesidad real en el mundo. Este no es un camino de realización personal donde encuentras la cosa más agradable que hacer en la vida y te entregas a ella. Eso solo lleva a una frustración y miseria mayores, porque no cumple con la necesidad del alma. Esto no es una indulgencia egoísta. No es ser irresponsable con los demás, comprometiéndote con tu propio éxito y felicidad. Esa es tu agenda personal. El conocimiento está aquí para ponerte al servicio de las personas y del mundo y conectarte con personas en el mundo mediante una actividad y contribución significativas.

Las personas están muy confundidas sobre el objetivo y el propósito de la religión y la espiritualidad. Piensan que es algún tipo de subordinación a un dios extraño, o bien creen que es el camino de la felicidad y satisfacción personal. Desde su agenda personal y su mente personal no pueden ver el verdadero movimiento de Dios en el mundo, el verdadero movimiento del Conocimiento dentro del individuo y entre los individuos. Ellas piensan que es otra cosa. No pueden ver desde donde están.

Al igual que desde la cubierta de un barco, no puedes ver las corrientes más profundas que mueven el agua por todo el planeta. Solo puedes ver la turbulencia de la superficie y el efecto de la meteorología sobre la ola. Solo puedes comprender el misterio, el significado y el poder del Conocimiento involucrándote con él, siguiéndolo y no tratando de controlarlo, definirlo o manipularlo para satisfacer tus intereses o deseos.

Algunas personas piensan: “Bueno, uno se entrega a Dios y Dios se hace cargo”, pero no es realmente así, porque debes seguir siendo el capitán de tu nave. Todavía debes dirigir tus pensamientos y tus acciones y establecer criterios para tus relaciones y límites para ti mismo. La diferencia aquí es que el Conocimiento está guiándote y estás respondiendo a él. Te está deteniendo de hacer cosas que te conducirían por mal camino y te insta sin descanso hacia una dirección determinada. Tú sigues siendo el capitán de tu barco, como ves. La diferencia es que ahora estás respondiendo a la verdadera finalidad de tu viaje —a donde realmente tiene que ir el barco y a lo que este contiene.

Las personas están inmensamente confusas, porque en realidad no han comenzado el viaje o no han estado en él lo suficiente para darse cuenta de qué es y cómo funciona, ni tampoco del misterio y el milagro que se produce en la vida de aquellos que pueden responder.

Al principio hay muchas decisiones difíciles que tomar. Estas son fundamentales para determinar si serás una persona libre en esta vida o no. Son fundamentales para determinar si puedes responder, experimentar y cumplir con un propósito mayor en tu vida, o si serás simplemente un cautivo de las expectativas de otros y de tu propia inseguridad y sentimiento de insuficiencia.

Incluso cuando comienzas a viajar por el camino, incluso a medio camino de esta gran montaña, también existen otros retos. Porque todavía tienes una agenda personal que va contigo. Esta no se queda atrás, al pie de la montaña. La llevas contigo y está todavía operativa, y todavía debes tomar decisiones al respecto.

Tu inteligencia fue creada para tomar decisiones pequeñas, para funcionar dentro de las circunstancias siempre cambiantes de tu vida. Pero el Conocimiento está ahí para darte propósito, sentido y dirección, así como un mayor punto de referencia dentro de ti mismo, de modo que puedas discernir lo que es verdadero y lo que es falso, lo que es bueno y lo que solo se ve bien, lo que es realmente ventajoso y lo que es meramente seductor, lo que es la verdadera honestidad y lo que es una falsa honestidad. Es tu punto de referencia más profundo, como ves. Todavía debes usar tu mente para tomar decisiones y llevar a cabo las innumerables tareas de la vida diaria, pero ahora tienes un mayor punto de referencia. Es como un faro. Ahora puedes ir a lo que es sabio en tu interior en busca de consejo, para buscar la dirección, para ayudarte a tomar una decisión adecuada, mientras que antes solo estabas suponiendo, esperando y deseando imprudentemente, sin ninguna fuente, sensación de seguridad o certeza reales dentro de ti mismo.

Esta es la diferencia que decidirá lo que será tu vida: si supondrá el cumplimiento del propósito más grande que te ha traído aquí, de aquellos que te han enviado aquí y del poder y la presencia que llevas, o si será una existencia desperdiciada por alguien que está simplemente tratando de estar cómodo en un mundo incómodo, que simplemente está aferrándose a lo poco que tiene, que vive en el miedo y la aprensión y que no tiene un verdadero poder o sentido de orientación interior.

Muchas personas viven y caerán en esta última categoría. Algunas simplemente se ven frenadas por sus circunstancias, por su pobreza o la opresión política. Ellas no tienen libertad para salir de donde se encuentran. Están bloqueadas allí donde están. Pero para otras personas que tienen estas libertades, es verdaderamente trágico si descuidan descubrir, experimentar y cumplir el propósito más grande en su interior, la agenda más profunda que existe dentro de ellas. Sus vidas son verdaderamente desperdiciadas, persiguiendo el placer y evitando el dolor. Son esclavas de otras fuerzas, y desconocen su verdadera vida y valor.

Tú no querrás ser una de estas personas, porque tienes un mayor propósito por estar aquí. No puedes definirlo. No puedes controlarlo, pero puedes seguirlo. Te está dando signos y señales a medida que avanzas. Cambiará tus valores, tus prioridades. Buscarás tranquilidad más que estimulación. Buscarás un diálogo honesto y constructivo con los demás en lugar de mera charla. Buscarás inspiración en vez de solo estimulación. Buscarás una resonancia interna más profunda por encima de la mera emoción en el exterior. Esto es completamente natural. Esto es volver a casa dentro de ti mismo. Esto es permitir que tus valores e ideas cambien, porque ahora estás experimentando algo fundamental. Tus valores están alineándose cada vez más con tu verdadera naturaleza. Y con esto, tendrás una mayor aceptación de ti mismo.

Pero debes continuar el viaje. Hay muchas tentaciones de establecer un campamento permanente en la ladera de esta montaña, pero debes continuar, porque no verás y no sabrás hasta que llegues a sus mayores y más altas elevaciones, allí donde puedes ver sin obstrucción tu vida y la realidad de la vida a tu alrededor. Y tienes que dejar atrás a ciertas personas, incluso a personas que son maravillosas pero no pueden hacer el viaje contigo. No es su momento. No están listas. Puede incluso que el camino que tú debes seguir hacia las alturas de la montaña no sea el que ellas deben seguir. Otras personas vendrán a unirse a ti y tendrás una resonancia más profunda con ellas. Algunas viajarán contigo temporalmente, otras harán todo el viaje contigo. Solo el Conocimiento lo sabe.

Esto es seguir la presencia del Conocimiento. Esto es seguir la presencia de Dios. Esto es aprender a estar en el mundo sin ser del mundo. Esto es aprender a construir una conexión con tu Antiguo Hogar mientras estás aquí, viviendo una vida fundamental y práctica, involucrado con otros en actividades significativas.

Este es el viaje ante ti. Esto es lo que significa dar los Pasos al Conocimiento. Esto es lo que significa vivir una mayor realidad incluso mientras estás aquí, involucrado en la vida cotidiana del mundo. Esto es donde la Divinidad se expresa a través de lo mundano y da a lo mundano todo el sentido y el valor que tiene. Esto es lo que da verdadero sentido a tu intelecto. Esto es lo que te incita a vivir una vida sana y constructiva. Esto es lo que te apoya sobre un suelo firme y fijo, una base firme en el mundo, una base que el propio mundo nunca puede proveerte, porque has nacido de una realidad más grande, una realidad de la que has venido y a la que volverás. Esto contiene el secreto, el propósito y el valor real de tu vida.

Los Efectos del Programa de Pacificación

Traducción del texto “Effects of the Pacification Program”, perteneciente al segundo libro de “Los Aliados de la Humanidad”, tal y como le fue revelado a Marshall Vian Summers.

Es fácil hacer preguntas. Es más difícil encontrar las verdaderas respuestas. La gente está ansiosa de respuestas, pero aún no tiene la conciencia. Por tanto, a la hora de considerar el mensaje en los Discursos de Los Aliados, la gente debe comenzar a desarrollar una conciencia y sensibilidad sobre la Comunidad Mayor. Conseguir simplemente respuestas para las preguntas no desarrolla esta conciencia y sensibilidad. Y de hecho, incluso si tuvierais la respuesta correcta, si no podéis experimentarla, si no podéis reconocerla, si no podéis ver su aplicación, bien, ¿de qué vale? La respuesta se pierde en la persona que está preguntando.

Por tanto, siempre se vuelve al desarrollo de la conciencia y la sensibilidad y la capacidad de saber. La gente quiere pruebas, y por tanto va a aquel que piensan que es el experto, y el experto da sus opiniones, y la gente dice: “¡Ah! Esto debe ser la prueba, porque el experto lo ha dicho.” Pero todo son opiniones. Sin el Conocimiento, todo son solo opiniones en la mente. Y estas opiniones son desarrolladas por el condicionamiento, las actitudes y el temperamento de la gente. Las personas pueden experimentar algo y sacar conclusiones y evaluaciones, y aun así estar completamente equivocadas en su estimación.

Sin embargo, aquí nosotros estamos hablando sobre una conciencia superior. No estamos hablando sobre tener respuestas. Las respuestas no serán suficientes sin esta conciencia superior, y su aplicación no se entenderá. En última instancia, debéis ganar esta conciencia superior. Esta conciencia trasciende la cultura humana, el condicionamiento humano e incluso vuestra identidad biológica. Es una conciencia de la vida tal y como se está moviendo por todo vuestro alrededor y a través de todo lo demás. Necesitáis esta conciencia superior para entender las plantas y los animales, el tiempo meteorológico y el movimiento del mundo. La necesitáis para entender la presencia de fuerzas negativas en el Ambiente Mental y la presencia de las Fuerzas Angélicas, que están aquí para serviros. Y, sin duda, debéis tener esta conciencia para ser conscientes de las fuerzas de la Comunidad Mayor en el mundo y reconocer sus manifestaciones, sus intenciones y sus métodos. Necesitáis esta conciencia superior para distinguir amigo de enemigo.

Por tanto, cuando la gente hace muchas preguntas, la verdadera respuesta está en el desarrollo de una conciencia superior. Esto os conduce al misterio, donde puede que no estéis deseosos de ir, pero es allí donde debéis ir para poder entender. Este es el misterio de vuestra vida —el misterio de lo que sabéis, el misterio de quiénes sois, el misterio de por qué estáis aquí y el misterio de aquello a lo que debéis responder—. No estáis aquí simplemente para llenar vuestra mente con más respuestas que no pueden ser reconocidas ni entendidas.

Esto, entonces, mueve las cosas en la dirección correcta. Pero, naturalmente, hay gente que no puede tolerar el misterio y debe tener respuestas, pensando que las respuestas resolverán sus interrogantes. Estas personas constituirán la mayoría de las personas que interrogarán sobre los Discursos de los Aliados y os preguntarán sobre ellos. Vosotros, personalmente, no podéis responder todas las preguntas que hay sobre los Aliados —quiénes son, de dónde vienen, cómo llegaron aquí, su método de propulsión, dónde se están ocultando y cómo se comunican—. ¿Cómo podríais responder todas estas cuestiones?

Sin embargo, podéis ser conscientes de los Aliados, y tenéis la capacidad de reconocer la validez de su mensaje. Habéis aprendido lo suficiente sobre la vida y la naturaleza para entender su punto de vista, aquello que enfatizan y por qué es necesario. Esto se debe a la conciencia superior, no a que tengáis respuestas. Los Discursos de los Aliados de la Humanidad promueven preguntas. La razón por la que ellos no responden todas las preguntas es que vosotros debéis desarrollar la conciencia superior. Si le contaran al lector todo sobre ellos, la gente diría: “Hum, ¡no me lo creo! ¡Marshall lo está inventando todo!” Como veis, sin la conciencia superior, la gente no puede conectar.

Podéis ver ya los efectos del Programa de Pacificación que la Intervención está generando. Hay ya mucha gente que ha caído presa de esto, ya sea por sus propias inclinaciones o por influencia externa. Aquí la gente es llevada a creer que en realidad no puede juzgar nada. “Bueno, no quiero ser negativo. Estaré abierto a ello.” ¿Quién les dijo que estuvieran abiertos a ello? “Estaré abierto a cualquier cosa que ocurra.” ¿Quién les dijo que estuvieran abiertos a cualquier cosa que ocurra? El discernimiento crítico de la gente está siendo destruido. Así, algo ocurre y ellos dicen: “Bueno, no quiero juzgar la situación.” ¡Pero de qué estáis hablando! Necesitáis evaluar lo que está ocurriendo. Estas personas piensan que no pueden tener una actitud crítica. “Bueno, realmente no quiero ser crítico. No quiero ser negativo.” Bien, es posible que sea necesario hablar y decir que algo no es realmente apropiado. Pero estas personas ni siquiera pueden hacer eso. La gente que ha sido afectada por este Programa de Pacificación ni siquiera puede tomar una decisión. No pueden mirar algo y decir: “Bien, esto es algo bueno,” o “Esto realmente no es algo bueno para mí.” Por tanto, dan la bienvenida a todo, pensando que es así como uno debe ser ante la vida.

No es así como debéis ser ante la vida. Es verdad que debéis estar dispuestos a mirarlo todo, pero no es cierto que debáis aceptarlo todo, vincularos a todo, dar la bienvenida a todo. ¡Por supuesto que no! Una conciencia superior no significa que no hagáis evaluaciones críticas. Significa simplemente que veis las cosas desde una perspectiva más alta. Esto no significa que todo se vuelve gris. Significa que todo se vuelve más claro. Podéis ver con claridad qué hacer y qué no hacer, qué es bueno y qué no es bueno. Si el fruto del estudio espiritual no es este, entonces alguien está siendo incapacitado.

Aunque es cierto que debéis aprender a no juzgar una situación basándoos en vuestro condicionamiento o vuestras creencias, en última instancia debéis juzgar una situación basándoos en el Conocimiento, la Inteligencia Espiritual más profunda que vive en vuestro interior. Este es el árbitro final en vuestro discernimiento.

Sin embargo, las personas no reconocen esto. Dan el primer paso y piensan que es el último. El primer paso consiste en no juzgar. Esto significa que debéis aprender a mirar y a reconocer algo, lo cual no podéis hacer si lo juzgáis de inmediato. Este es el primer paso, pero la gente piensa que es el último. El último paso es muy diferente del primero. No juzgáis en el momento porque necesitáis ver, saber y reconocer lo que estáis mirando. Esto es discernimiento. No podéis discernir si juzgáis las cosas directamente. Pero más allá de este discernimiento, debéis ver claramente si algo es bueno o no.

Así, podríais reconocer que la Intervención no es realmente buena para la humanidad. ¡En sí misma, la Intervención no es una cosa buena! Pero si decís: “Oh, no puedo juzgar la situación,” ¿cómo sabréis alguna vez? Puede que queráis pensar: “Bueno, probablemente es buena en algún otro nivel.” Una persona pacificada dirá: “Veré cómo es buena para nosotros, porque todo lo que ocurre es bueno para nosotros.” Esto no es solo ignorancia humana, sino que demuestra los efectos del Programa de Pacificación, que anima a la gente a confiar en las cosas sin conciencia, sin discernimiento.

Podéis ver esto por todas partes. Podéis verlo en la comunidad sobre los ovnis. Podéis verlo en las comunidades espirituales. Podéis verlo emergiendo en la gente por todo vuestro alrededor. Los Discursos de los Aliados de la humanidad crearán agitación, porque promueven el discernimiento. Ellos os dicen: “La Intervención no es buena para vosotros.” Pero mucha gente dirá: “Bueno, no sé. Debe ser buena. Quiero decir, no puede ser mala.” Ellos están aturdidos. No saben qué pensar. “Bueno, no sé. Realmente no puedo tomar ninguna decisión sobre ello.” ¿Qué estáis diciendo? ¿Ha sido deshabilitada vuestra capacidad para tomar decisiones? Y si es así, ¿quién la ha deshabilitado? ¿Por qué hay algunas personas que piensan que deben estar abiertas a todo y receptivas a todo? Sí, ellas no quieren juzgar, pero ese es solo el primer paso. Ellas no dan el siguiente paso. No ejercen el discernimiento. En algunos casos, su discernimiento ha desaparecido.

Este es un problema muy serio. Como resultado de este Programa de Pacificación, las personas no pueden ver y no pueden saber, y, básicamente, aunque están confundidas y quizá asustadas, simplemente se dejan llevar. “Bien, simplemente me dejaré llevar. Simplemente intentaré aceptar lo que está sucediendo en mi vida.” Las personas que han sido pacificadas no pueden resistir. No pueden luchar contra nada porque no piensan que sea correcto hacer eso. Piensan que todo ha de ser abrazado. ¿De dónde vino esto?

Estas ideas de aceptación indiscutida prevalecen en muchas de las enseñanzas espirituales que hoy veis. Y la gente acepta estas ideas con todo su corazón. Piensan: “Bien, esta es la verdad más alta. Nosotros seguimos la verdad más alta.” Considerad esto a la luz del Programa de Pacificación y comenzaréis a ver lo omnipresente que realmente es esto.

Los individuos que están siendo pacificados serán llevados a creer que están ganando una conciencia superior, cuando en realidad se les está quitando todo su poder. El Programa de Pacificación se basa en un entendimiento de la psicología y las tendencias humanas. Aquí los individuos son condicionados a pensar que, para ser aceptables ante Dios, básicamente deben renunciar a lo que Dios les ha dado para que lo usen. “Bien, para ser aceptable ante Dios debo ser manso y suave, no juzgar y abrazarlo todo. Buscaré lo bueno en todo.”

¿De dónde vino esto? ¿Es este sometimiento una invención puramente humana? ¿Es algo que la gente simplemente idea inventa por sí misma para poder ser feliz en el momento? Bien, en algunos casos esto es verdad.

Pero considerad la pacificación de la humanidad. ¿Cómo se pacifica a la gente? Se les dice lo que quieren oír y se les dice que realmente no necesitan considerar ninguna otra cosa. Después de todo, si todo lo que os ocurre es bueno, entonces, ¿por qué resistir nada? ¡Simplemente abrázalo! Este es el Programa de Pacificación en acción.

Esta influencia está volviéndose algo omnipresente a vuestro alrededor. La gente fluye hacia lugares donde la Intervención está operando, creyendo que la “energía” allí es muy alta. Dicen: “Este es un lugar tan iluminador…” ¡Oh, Dios mío! Están saltando al fuego. Están entregándose con todo su corazón. Ellos van a estos lugares y sienten la energía que hay allí, y piensan: “Oh, este es realmente un lugar poderoso. ¡Es aquí donde están sucediendo cosas!” Y cuanto más tiempo pasan allí, menos saben, y menos piensan que puedan volver a sus vidas anteriores. Ellos se quedan cada vez más indiferentes y absorbidos en sí mismos, y cada vez más disfuncionales.

Esta desinvolucración produce una ansiedad a un nivel profundo, a un nivel en el que sabes que tu vida no está progresando y que no estás yendo a donde necesitas ir. Pero estas personas pensarán que esta molestia es parte de su miedo, o bien parte de su psicología que debe ser erradicada o exorcizada. Y, por tanto, trabajarán duro para ignorar las señales mismas que les están diciendo que sus vidas están mal y que están perdiendo sus vidas.

Estos individuos dirán: “Todo es amor. Simplemente ama. Solo hay amor.” Si supieran de qué están hablando, realmente eso sería verdad. Pero piensan que el amor es simplemente pasividad, felicidad y consentimiento, porque eso es el Programa de Pacificación trabajando en ellos. Ahora lo están extendiendo a otras personas, volviéndose ellos mismos pacificadores. Y después de un tiempo, ellos no sabrán lo que saben. Y si algo está realmente mal, sentirán incomodidad, pero pensarán que es solo parte de su problema psicológico, e intentarán ignorarlo o removerlo o enterrarlo. Y después harán cualquier cosa que la Intervención les diga que hagan. Dirán: “Oh, he recibido un mensaje. Tengo que ir a hacer esto. Estoy siendo guiado. Esto es mi guía interna.”

Será muy difícil despertar a la gente de esto. Primero tenéis que despertaros a vosotros mismos. La gente está tan sumergida en su languidez y su búsqueda de felicidad, que es casi como si estuvieran fuera del alcance. ¡Están tan adormecidos y condicionados, que tendríais que arrojar una bomba en su regazo para despertarles!

Podéis ver los efectos del Programa de Pacificación en las comunidades espirituales en muchos lugares. Para mucha gente —aunque sin duda no para toda—, el consentimiento aparece como el camino fácil, la vía fácil, la vía a la verdadera felicidad. Renuncia a saber cualquier cosa, renuncia a evaluar cualquier cosa, renuncia a resistir cualquier cosa, y entonces: “Oh, a partir de ahora todo será felicidad. ¡Viento en popa de ahora en adelante!”

A estas agradables personas, la Intervención simplemente les arrullará hacia un estado de indiferencia, y después básicamente no serán un problema, y serán receptivas a cualquier cosa que se les dé. Su saber natural estará tan apartado de su conciencia que ahora se volverá el enemigo. Pensarán que se trata del miedo. Pensarán que es negatividad. Y no querrán nada de eso.

Esto realmente está ocurriendo ahora. Estamos hablando de casos extremos, pero estos casos extremos están creciendo en alcance y magnitud. Muchas más personas están simplemente cayendo en este estado —incluso las personas jóvenes, algunas de las cuales son especialmente propensas a este tipo de condicionamiento.

Considerad esto: la verdadera felicidad surge de ser verdadero con vosotros mismos, de desarrollar vuestra propia integridad y de vivir honradamente con vuestra integridad. Las verdaderas relaciones se basan en compartir una verdadera integridad con otros, construyendo relaciones de integridad, relaciones que expresan vuestra naturaleza y propósito más profundos en la vida.

Sin embargo, mirad las relaciones de una persona pacificada, que dice: “Bien, estaremos juntos mientras se sienta bien, mientras esté bien, y si no estuviéramos juntos estaría bien, y cualquier cosa que hagamos estará bien.” Pero no está bien. Y ellos saben que no está bien, pero su saber natural ha sido apartado de su conciencia. Como resultado, dicen: “No sentiré esas cosas. Esas cosas perturban mi felicidad, mi paz, mi ecuanimidad.” Y aun así no hay paz ni ecuanimidad, porque no hay integridad; y debido a que no hay integridad, no hay verdadera relación.

¿Veis aquí como el veneno es insertado en el alimento mismo que la gente quiere tomar? El alimento espiritual está siendo envenenado. ¿Cuántos maestros espirituales están enseñando hoy el verdadero discernimiento? ¿Cuántos están promoviendo la verdadera integridad personal? ¿Cuántos están animando a la gente a mirar con claridad y a ver? ¿Cuántos maestros están animando a sus estudiantes a responder al mundo? En efecto hay algunos, pero mirad a vuestro alrededor y veréis el Programa de Pacificación siendo promovido inconscientemente.

Qué perfecto resulta esto para los planes de la Intervención. Lleva tiempo, pero desde su perspectiva los resultados valen la pena. La intervención tendrá entonces una vasta red de personas dóciles a través de las cuales sus planes pueden fluir. Y la gente nunca sabrá de dónde está viniendo esto.

En otro escenario, la situación se complica. En él, la Intervención empieza a mostrar su lado oscuro. No todo el mundo puede ser pacificado con facilidad. Aquellos que no pueden ser pacificados por la Intervención serán dirigidos por esta a juzgar a aquellos que se oponen a ella. Esto será particularmente cierto en el caso de gente que tiene puntos de vista y prejuicios religiosos extremos. Esta gente será llevada a condenar a aquellos que no comparten su punto de vista. En efecto, hay personas en algunas comunidades religiosas que recibirán mensajes diciendo que todos los enemigos de Cristo deben ser erradicados si no pueden ser salvados, y que la Segunda Venida requerirá limpiar la familia humana.

Hay individuos en la actualidad que están siendo dirigidos de esta manera, y aunque estos individuos no representan necesariamente el liderazgo de estas comunidades religiosas, su énfasis aumentará a medida que lo haga su frustración. Ellos están esperando la gran llegada de Jesús, y piensan que no está ocurriendo debido a los pecados de la familia humana, pecados que ahora deben ser erradicados y no simplemente resistidos. Y el Jesús que vendrá no será el verdadero Jesús, sino el Jesús preparado por la Intervención. Este será un falso Jesús que ellos no pueden realmente reconocer, porque no están desarrollados en el Conocimiento. Este Jesús no traerá paz, sino un ajuste de cuentas. Este ajuste de cuentas será bienvenido por los seguidores, porque ellos mismos están llenos de quejas y creen que sus profecías no están cumpliéndose debido a los pecados de la humanidad, y que estos pecados deben ser ahora removidos para traer el Cielo a la Tierra.

¿Podéis ver por un momento lo fácil que sería para una presencia de la Comunidad Mayor aquí —la Intervención—, que es tan habilidosa a la hora de influenciar el Ambiente Mental y es tan consciente de las tendencias y debilidades humanas, proveer este tipo de influencia? ¿Podéis ver cómo, debido a esta manipulación, los justos pueden comenzar a hacer la guerra contra la gente que no está de acuerdo con ellos y contra aquellos que preservarían el Conocimiento en el mundo? ¿Podéis ver lo fácilmente que esto sería generado?

Incluso los verdaderos creyentes en Cristo serían considerados objetivos a atacar, porque ellos no comparten estas quejas y por tanto no están de acuerdo con los individuos que están siendo dirigidos por la Intervención. Los verdaderos creyentes en Cristo enfatizarían la armonía, el reconocimiento y la tolerancia. Aquellos que están siendo dirigidos por la Intervención solo querrán venganza por sus profecías fracasadas. Quieren que el castigo de Dios se ejecute, y están dispuestos a ser los ejecutores. Están dispuestos a ser los jueces y el jurado para llevar a cabo lo que creen que ahora es la voluntad de Dios. ¿Cómo erradicará la Intervención a sus oponentes? Si consiguiesen suficiente poder, veréis cómo esto puede hacerse.

Donde no pueda lograrse la pacificación, la Intervención influenciará a los individuos para que estos ejecuten las hostilidades que tienen unos con otros. A medida que el mundo se vuelva más difícil, los recursos disminuyan, las poblaciones crezcan y la competición aumente, y según la tragedia se vuelva más frecuente, el sentido de tolerancia de la gente disminuirá, y sus quejas serán alentadas —no solo por la Intervención, sino ciertamente por aquellas personas que son ambiciosas y quieren colocarse en posiciones de poder. Qué perfectamente encaja esto en los planes extraterrestres, que buscan simplificar y reestructurar la lealtad humana. A la intervención no le importa qué religión usar, siempre y cuando pueda lograr estos resultados. Es por eso que un cristiano, un musulmán, un hindú o un budista devotos deben todos aprender el Camino del Conocimiento. De otro modo, ¿cómo reconocerán la diferencia entre una influencia espiritual y una influencia de la Comunidad Mayor? Para los que carecen de discernimiento, bueno, todo parece proceder de un lugar superior, de los Cielos. ¿En quién, entonces, podéis confiar?

La Intervención puede crear maravillosos escenarios espirituales para activar a los individuos que son más propensos a ser sus mensajeros. Para la Intervención no es difícil. Simplemente representan una obra de teatro y ponen a alguien en medio de ella, y esta persona no puede notar la diferencia. La gente no sabe lo que es una presencia de la Comunidad Mayor. Para ellos, todo procede de otra parte, no de su nivel, sino de un lugar superior. Por tanto, en uno de los escenarios, una imagen de Jesús es proyectada a una persona ferviente, y la persona ferviente dice: “Jesús ha venido a mí.” Y ese Jesús le dice: “¡debes reunir a mis verdaderos seguidores y debes denunciar a todos los demás!” Y el ferviente seguidor dice: “Sí, Maestro, ¡sí, Maestro!”

¿Increíble? Sí. ¿Imposible? No. Si el plan extraterrestre es crear una lealtad humana dócil y unificada, debe erradicar los elementos disidentes, aquellos que no son sumisos. Esto no lo hará la propia Intervención, porque entonces todo el mundo sabría que existe una Intervención. En vez de eso, tendrán seres humanos que lo harán por ellos en nombre de las convicciones y prejuicios religiosos de la gente. Y nadie sabrá en absoluto lo que está detrás. Algunos pensarán que se trata de Satán o Lucifer, pero no sabrán.

La mayor debilidad de la humanidad es su ignorancia. La mayor fuerza de la humanidad es su Conocimiento. La Comunidad Mayor, el universo habitado en el que vivís, es un entorno muy sofisticado de interacción e influencia. Si los seres humanos escuchan a sus prejuicios, sus odios y sus quejas y no pueden distinguir entre una influencia espiritual y una de la Comunidad Mayor, entonces la Comunidad Mayor supone un entorno extremadamente arriesgado. Eventualmente, alguien en la Comunidad Mayor os incorporará a su Colectivo o a su causa. ¿Cómo lo hará? Usará simplemente lo que ya creéis en vez de enseñaros algo nuevo.

Es por eso que resulta tan vitalmente importante aprender el Camino del Conocimiento: porque este os enseña sobre la realidad de la vida y la espiritualidad en la Comunidad Mayor. Os enseña sobre la naturaleza de la manipulación y cómo protegeros a vosotros mismos y a los demás.

Esto actualmente es una necesidad vital en el mundo. Cada día, hombres y mujeres de buena conciencia están cayendo bajo una persuasión que no pueden discernir. Es un proceso gradual. Pero eventualmente terminan sin tener ni una pista sobre lo que está sucediendo en sus vidas y siendo hostiles a cualquier clase de corrección.

Según vosotros mismos comenzáis a desarrollar esta conciencia de la Comunidad Mayor y compartís el mensaje de los Aliados con otros, veréis esta resistencia. Veréis la incapacidad para responder de la gente. Es como si alguien hubiera desenchufado algo en su interior y ahora simplemente no saben nada. Y si responden a algún nivel, puede que intenten pacificarse a sí mismos. Dirán: “Bueno, solo es un punto de vista, y claro, tenemos que buscar lo bueno en esta situación. Realmente tenemos que abrazarla. Si los visitantes están aquí, entonces deben estar aquí por un propósito, y nosotros tenemos que abrirnos a ese propósito. Quizá algunos de ellos no son buenos, pero otros lo son, y tenemos que amarles y comprenderles.”

Todo esto es mentalidad de pacificación. Esto es el camino fácil. Simplemente cede. Y si la felicidad es el objetivo de vuestra vida, cederéis. Comprometeréis vuestra integridad. Negaréis vuestras propias ansiedades. Ignoraréis las señales, los avisos y las pistas que os indican que algo no está bien aquí. Puede que os digáis: “Bueno, es todo parte del drama de la vida, y yo estaré por encima de todo ello.”

En la actualidad, los Sabios están replegándose por el todo mundo, porque la Intervención está aquí. Solo unos pocos están en posición de proclamar. Marshall es uno de ellos. Pero él necesitará que otros le ayuden. El mundo no se ha perdido, pero el riesgo de perderlo está creciendo.

Por tanto, no podéis simplemente retiraros e ir a vivir una vida rural y pastoral en alguna parte, alejándoos de todo, simplemente siendo felices cada día, regresando a la naturaleza, llevando los cubos de agua, plantando el maíz, preparando las comidas y viviendo con las estaciones. ¡Eso se ha acabado! Para ser conscientes, autodeterminados y tener vuestra propia integridad, no es posible ahora la huida. No es posible irse a los bosques y pretender que esto no está ocurriendo.

No hay lugar para más terapia constante con vosotros mismos. Al final, la única verdadera terapia es ser real con lo que sabéis, alinearos con lo que sabéis y aprender la sabiduría necesaria para llevar lo que sabéis y comunicarlo compasiva y poderosamente. Es a esto a lo que debe conducir cualquier forma de terapia verdadera. ¿Vais a volver atrás para sanar vuestra infancia? ¿Vais a buscar el amor que vuestros padres no os dieron? La gente que se concentra excesivamente en esas cosas se incapacita. Es como si se quedaran en silla de ruedas en sus propias mentes. Todos ellos podrían ser defensores de la verdad, pero, en vez de eso, solo se vuelven defensores de la terapia, y no mucha terapia de la que se hace en la actualidad conduce a la verdad. No es posible huir. No hay realización personal a costa de vuestra propia integridad, del saber la verdad y del abogar por la verdad.

La humanidad debe unirse, de lo contrario será dominada en la Comunidad Mayor. Esto es completamente obvio cuando pensáis en ello. Si otras fuerzas de más allá del mundo quieren vuestro planeta, sus recursos y la lealtad humana, y bueno, la familia humana está dividida, realmente estáis invitando a otros a venir. “¡Por supuesto, venid! ¡Hay sitio de sobra para todos!”

Aquellos que resisten la Intervención serán acusados de ser ignorantes y estar en el miedo. Algunos serán acusados de estar resistiendo la Intervención para proteger sus intereses particulares. Y habrá algunas personas que resistirán por esa razón. Sin embargo, hay aquellos que resistirán la Intervención porque es una Intervención. Pero con el Programa de Pacificación, ¿quién puede llamarlo por su nombre? ¿Quién puede decir: “¡Esto es lo que es!” sin provocar resistencia y condena? Este es un verdadero problema en la actualidad.

Nosotros alentamos el desarrollo del discernimiento y la discreción de la gente y la aplicación de sus facultades críticas. Lo que alentamos aquí no se basa en el prejuicio personal o en el condicionamiento social, sino en el Conocimiento. El Conocimiento es la parte de vosotros que sabe. Es la mente mayor dentro de vosotros que el Creador os ha dado para atender los desafíos y oportunidades de vuestra vida. Es la voz de la conciencia en vuestro interior. La gente a menudo compara sus sistemas de creencias y se juzgan unos a otros, pero no es eso de lo que estamos hablando.

Estamos hablando de rescatar a la humanidad de una situación que la esclavizaría. Estamos hablando de preservar la libertad y la autodeterminación humanas y de alentar la integridad humana frente a las fuerzas de la Comunidad Mayor que están interviniendo en vuestro mundo. ¿Es imposible lograr esto? Bueno, en cierto sentido, la verdad siempre parece imposible. La promoción y la preservación de la verdad siempre parecen enfrentar obstáculos insalvables. Pero eso es solo porque la verdad no es valorada, reconocida ni sentida profundamente por suficiente gente. Lo que sacará a la humanidad de esta difícil situación es lo mismo que sacará a la humanidad de todas las situaciones difíciles. Es enfrentar la verdad y hacer lo que ha de hacerse.

Hay muchas personas hoy en el mundo que se sienten muy incómodas, porque saben que algo realmente malo está ocurriendo. Quizá piensan que su incomodidad es solo su propio problema psicológico. Quizá piensan que es solo un problema político, económico o medioambiental. Si no tienen conciencia de la Comunidad Mayor, entonces tienen que focalizar su atención en otra coa y buscar otro tipo de causa. Pero saben que algo no está bien en lo que hoy está ocurriendo. Las cosas no se sienten bien. Las cosas se están moviendo en una dirección en la que no deberían estar moviéndose. Algo está pasando que va a cambiar las cosas, pero no hacia mejor. Y la gente que siente esto está incómoda. Se despiertan con esta incomodidad; se acuestan con esta incomodidad. Está ahí. Ellos la sienten cuando están fuera en el mundo. Algo no está bien.

Pero miran a su alrededor y la mayoría de las personas están ajenas. Ellas no lo saben. No lo sienten. Y no les preocupa. O bien tienen buenas excusas: “Bueno, ya sabes, es simplemente la naturaleza humana,” o “Ya sabes, es el miedo de la gente. Simplemente necesitan amar más.” Y escuchan realmente excusas fútiles para algo que es tremendo.

Vuestra conciencia necesita crecer. Vuestro fuego necesita crecer y fortalecerse —el fuego de la verdad, el fuego del Conocimiento—. De lo contrario, vuestro fuego siempre es apagado, extinguido por la ambivalencia, el miedo y la preferencia personal o el tipo de languidez que produce el Programa de Pacificación.

La luz de la verdad debe fortalecerse, porque hay grandes fuerzas de oscuridad aquí en la actualidad. El engaño es profundo y complejo. La negación es omnipresente, y la sumisión es omnipresente, y continúa aumentando cada día. Solo el Conocimiento en vuestro interior puede penetrar esto.

La humanidad está perdiendo su libertad, de manera lenta pero segura, y de tal forma que esta pérdida será completa, debido a la astucia del programa que hay detrás. Eso puede suceder debido a las predisposiciones que tiene mucha gente en la actualidad. Esto puede suceder debido a los efectos del Programa de Pacificación, que está muy bien establecido ahora en muchas partes del mundo.

Por tanto, se requerirá coraje y una intensa proclamación para activar a esas personas que ya sienten la incomodidad, que ya sienten el problema pero no pueden identificarlo ni esclarecer su causa. Y se requerirá una intensa proclamación para alcanzar a aquellas personas que han comenzado a someterse pero cuyo sentido de integridad está suficientemente intacto para saber que existe un problema en su interior y a su alrededor, y que están luchando por mantener su claridad mental a medida que la niebla desciende.

Para aquellos que se han sometido completamente, puede que no haya respuesta. Puede que estén más allá de vuestro alcance. Para alcanzarles se requeriría un Poder Mayor, la Presencia Angélica. Pero incluso así es bastante difícil, porque la pacificación puede llegar a ser tan completa que la gente pensará que la mano misma de la Gracia que está intentando rescatarla es justo aquello que debe evitar.

Vosotros solo podéis llegar a aquellos que están incómodos, que saben de algún modo que su integridad está siendo violada y han comenzado a sentir la persuasión de la Intervención pero no se han sometido a ella. Hay mucha gente en este campo. No estáis hablando a una minoría. Esta proclamación llevará tiempo. No es algo que pueda hacerse en unas pocas semanas, meses o años. Es algo que debe ser continuo.

La emergencia de la humanidad a la Comunidad Mayor será bastante difícil debido a la Intervención. Requerirá que suficiente gente cultive, proteja y mantenga una conciencia superior. Requerirá un mayor nivel de discernimiento y discreción y más cuidado sobre con quién os asociáis y os comunicáis. Requerirá una mayor conciencia y sensibilidad respecto al mundo y respecto a aquellas fuerzas que están ahora en el mundo arrojando una influencia sobre la humanidad.

Para tener éxito, es absolutamente fundamental desarrollar esta conciencia y sensibilidad y establecer vuestra propia integridad personal y las relaciones que representan esta integridad. Esto es lo que construirá la libertad y la mantendrá viva en el mundo. Esto es lo que mantendrá a la humanidad intacta. Porque una vez perdéis vuestra integridad y vuestra libertad, es muy difícil recuperarlas. Muy difícil. Incluso cuando las personas han sacrificado su integridad a cambio de relaciones, dinero o ventajas, incluso en estas circunstancias más normales, es muy difícil recuperarla. Tienen que hacer un tremendo esfuerzo y asumir riesgos. Es más fácil, por tanto, permanecer lejos del peligro que salir de él. Vosotros no queréis volveros prisioneros en vuestro propio mundo. No queréis volveros prisioneros en vuestra propia mente. No queréis volveros prisioneros de nadie ni de nada.

Si pudierais tener una perspectiva de la Comunidad Mayor en estos asuntos, reconoceríais que aunque la humanidad tiene grandes dificultades y serias debilidades, es todavía relativamente libre en el Universo. Por supuesto, al vivir aislados en la superficie de vuestro mundo no podéis ver esto, porque carecéis de perspectiva. Es por eso que los Discursos de los Aliados son tan valiosos: porque os dan una perspectiva que no podríais tener de otro modo por vuestra cuenta. ¿Cómo podríais compararos con el resto de la vida en el Universo? ¿Cómo podríais comprender el valor de vuestra libertad si no podéis ver que una libertad como esta es infrecuente y debe ser bien protegida en la Comunidad Mayor?

Es por esto que los Aliados ofrecen una mayor perspectiva. Pero algunas personas se quejarán: “Bueno, ellos no nos dan respuestas. No nos dicen fechas, hechos, cifras y localizaciones.” No es eso lo que es importante. Lo que tiene una importancia crítica es la comprensión, la perspectiva, la conciencia superior. ¿Qué más da de dónde vienen los Aliados? Los nombres de sus mundos no tendrían ningún significado para vosotros. ¡No vais a poder ir hasta ellos durante mucho tiempo! Sin duda, no en vuestra vida actual. Los Aliados están ofreciendo aquello que es importante que sepáis sobre la Comunidad Mayor y sobre la Intervención. Os están diciendo quiénes están aquí, por qué están aquí y qué están haciendo. Están señalando lo que debe hacerse para contrarrestar esta Intervención, lo cual incluye el desarrollo de una conciencia de la Comunidad Mayor y una conciencia superior.

Este desarrollo debe ser enfatizado siempre. Su importancia es completamente vital, de lo contrario la gente malinterpretará todo el asunto. Simplemente asumirán que esto es tan solo algún tipo de cosa increíble que probablemente no es verdad de todos modos. Algunos dirán: “Estos Aliados ni siquiera nos dicen sus nombres o cómo han llegado hasta aquí.” ¡Esto es estupidez! Si Dios envía un emisario, ¿lo negarás porque no conteste preguntas triviales? Dios ha enviado aquí a los Aliados para ayudar a educar a la humanidad y advertirla de los graves riesgos que enfrenta en estos tiempos. ¿Será esto negado debido a que no se proporciona alguna información trivial?

Es por eso que desarrollar una conciencia de la Comunidad Mayor es ahora tan vitalmente importante. Es por eso que debe promoverse y preservarse una conciencia más alta. Es por eso que mantenéis el Conocimiento vivo en el mundo. Es esto lo que debe apoyarse y honrarse en este gran punto de inflexión.

Honrad este material. Reconocedlo como un regalo de Gracia. Responded al él. Tened el coraje de hacerlo. Resistid la pacificación. Resistid la influencia que os empuja a ser indiferentes e insensibles a vuestro propio Conocimiento. Resistid la tentación de entregaros a vuestra propia felicidad por encima de todo lo demás. Resistid la tentación de atacar a gente de otras culturas, naciones o tradiciones de fe. Resistid la Intervención mediante la conciencia de la situación, la proclamación y el entendimiento. Promoved la cooperación, la unidad y la integridad humanas.

El Campo de Batalla

Traducción del texto “The Battleground”, tal y como le fue revelado a Marshall Vian Summers el 18 de junio de 2013 en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

Debéis hablar en contra de la guerra. Nunca está justificada. Es una acumulación de errores. Es una acumulación de fracasos. El incentivo de ir a la guerra por recursos, por el control territorial y para vencer a quien se percibe como enemigo será muy grande en el futuro, cuando los recursos del mundo disminuyan y surjan dificultades económicas aquí, allí y en todas partes. Será una gran prueba para la humanidad.

Es un desafío porque la humanidad debe ahora unirse frente al universo, una Comunidad Mayor de vida inteligente. Debe unirse para utilizar los recursos del mundo suficiente y exitosamente y evitar la competición, el conflicto y la guerra continuos. Será una gran prueba para la humanidad.

La gente se sentirá amenazada. Tomará partido, y creerá en otros que tomarán partido. Cuando la gente está gobernada por el miedo, toma partido. Cuando la gente está gobernada por el enfado o el resentimiento, toma partido ciega y neciamente. Se le dirá quién es el enemigo, y la gente creerá lo que se le dice. Será una gran prueba para la humanidad.

Una prueba es un test, así como un campo de pruebas para lo que es cierto, lo que es justo y lo que es verdadero. Habrá cooperación o habrá conflicto y guerra. Las opciones se vuelven aquí mucho más simples y directas. No podéis tener las dos cosas. No podéis vencer a otro y establecer la paz al mismo tiempo. No podéis suprimir a otra gente o incluso a la gente de vuestra propia nación y pensar que estáis manteniendo la justicia, el orden y la paz, porque estáis meramente negando y resistiendo lo que debe salir adelante. Pero lo que debe salir adelante no es simplemente la venganza, la hostilidad o el ajuste de cuentas. Debéis ser guiados por un Poder Mayor dentro de la gente, el Poder que Dios ha puesto ahí para todas las personas del mundo, para todas las religiones del mundo, hasta para los que no tienen religión. Está ahí.

Este poder verá más allá de la división. Verá más allá de la complejidad. Verá más allá del ajuste de cuentas para establecer una realidad de cooperación basada en la necesidad y no solo en altos ideales; basada en las necesidades fundamentales de la gente y lo que puede garantizar que esas necesidades sean suficientemente atendidas.

La Nueva Revelación de Dios habla de este Poder Mayor dentro del individuo; habla de él con mucho énfasis, porque es la cosa más importante. Sin él, seréis gobernados por el miedo, el deseo y las persuasiones de otros. Os alinearéis con vuestro grupo, con vuestra tribu, con vuestra cultura y quizá incluso con vuestra nación, o alguna fuerza o facción dentro de vuestra nación. Seréis cegados por su ideología, y la creeréis, porque estaréis tan asustados que querréis creer en algo a lo que os podáis adherir. No querréis estar solos, y os asociaréis con aquellos que parecen ser poderosos y determinados.

Así, naciones enteras son acorraladas hacia la guerra. Así, la gente es empujada a polarizarse en fuerzas en oposición, sin entender siquiera sobre qué son realmente los conflictos, sin entender realmente lo que están haciendo y lo que están apoyando. Voces y fuerzas radicales obtendrán la atención del mundo, como ha sido el caso, porque eso es lo que la gente quiere escuchar. La gente no quiere moderación. No quiere refrenarse. No quiere diplomacia. Quiere tomar lo que piensa que es suyo o conseguir lo que queda a medida que el mundo disminuye y entra en declive. Es una situación desesperada en un mundo en donde la humanidad está tan fracturada y dividida.

Debéis vencer esto, pero debéis comenzar con vosotros mismos, porque como individuos estáis fracturados y divididos internamente. Sois propensos a persuasiones radicales. Tendéis a evitar lo que no podéis enfrentar o tratáis de aplicar soluciones simples a circunstancias que son en realidad más difíciles de comprender y entender. Mirad vuestras propias tendencias. Mirad a dónde va vuestra mente cuando se enfrenta a una grave incertidumbre y a la posibilidad guerra y conflicto. Mirad cómo tomáis partido automáticamente o asumís suposiciones o creencias sin ni siquiera pensar realmente, sin tomaros el tiempo para entender una situación de manera más profunda y completa, lo cual os daría una pausa y os contendría de llegar a conclusiones prematuras.

Dios os ha dado el gran poder para ver, saber y actuar con certidumbre. Pero para seguirlo, tenéis que apartaros de todas las otras seducciones, directivas y tendencias de vuestra mente. Si la gente no hace esto, caerá en bandos. Se volverá partisana en una situación divisiva y desintegradora.

Las líneas de batalla están siendo trazadas. Las naciones están compitiendo por posiciones de control. Muchos de los que dirigen estas naciones comprenden el gran cambio que está llegando al mundo. Quieren tener una posición tan fuerte como sea posible, controlar el acceso a los recursos tanto como sea posible, asegurar su seguridad tanto como sea posible. Por tanto, ellos competirán con otros por el control. Pero ninguno de ellos comprende la mayor amenaza en el mundo, la amenaza de Intervención desde más allá del mundo que buscará usar el conflicto, la ignorancia y la ambición humanas para sus propios fines.

El gran entendimiento que la humanidad debe tener no está siendo adoptado suficientemente, y por tanto Dios ha dado al mundo un Nuevo Mensaje —un mensaje de advertencia, un mensaje de poder, un mensaje de gracia, un mensaje de gran esperanza—. Pero esta gran esperanza solo puede ser cumplida si un número suficiente de personas puede recibir la Revelación.

Muchas partes del mundo están encarando restricciones en la comida y el agua, pues la naturaleza ha sido violada y el equilibrio natural del mundo ha sido perturbado. Ahora, el mundo entero encarará un tiempo meteorológico violento, que destruirá gran parte de la producción mundial de alimentos, y con ello la estabilidad de las naciones —particularmente la de las naciones más pobres del mundo—. Mientras las naciones más fuertes compiten para posicionarse, luchando la una contra la otra, usando a las naciones más pobres como su campo de batalla, estas últimas sufrirán y declinarán.

¿Cuántas guerras se librarán, y cuántas vidas serán arruinadas y perdidas? ¿Cuánta tierra será destruida? ¿Cuántas ciudades serán devastadas? ¿Cuánta tragedia tendrá que ocurrir para que suficiente gente entre en razón y comprenda que su problema no es con el otro, sino con el mundo —con la estabilidad del mundo mismo, la estabilidad en una Comunidad Mayor de vida inteligente en la que la humanidad siempre ha vivido y con la que ahora debe aprender a lidiar?

¿Quién guiará a la humanidad? ¿Y qué puede ofrecer Dios a la humanidad en una situación tan crítica y grave? Desperdiciando en el mundo cosas que no pueden ser desperdiciadas: tierra e infraestructura, gente, talentos y capacidades… Nada puede ser desperdiciado en este nuevo mundo, este mundo de mayores demandas, este mundo que requerirá unidad y cooperación humanas a un nivel nunca visto con anterioridad. No porque todo el mundo esté de acuerdo ideológicamente, sino debido a la pura necesidad misma, y porque la humanidad está encarando adversidad e intervención desde el universo a su alrededor —funcionando subrepticiamente en el mundo, usando los poderes del engaño y la persuasión, arrojando a las naciones contra otras naciones y a la gente contra la gente, desanimando a poblaciones enteras para que pierdan la fe en sus líderes y busquen ser guiadas y gobernadas por poderes que no comprenden.

Este es el campo de batalla. O arruinaréis lo que os queda y arrojaréis a la humanidad a una serie de circunstancias mucho más graves y terribles en el futuro, o bien la gente comenzará a entrar en razón para comprender que todo está en juego. Ninguna nación prevalecerá si el mundo va demasiado lejos en su declive, si es demasiado lo que se pierde. No hay riqueza de nadie que vaya a estar segura y a salvo en una situación como esta.

Por tanto, ¿qué prevalecerá: la sabiduría, la dignidad y el sentido común, o el enfado, el resentimiento y la venganza? Este es el gran campo de batalla. No sobre el territorio, sino sobre lo que prevalecerá en las mentes y corazones de la gente y cuántos tendrán que morir y sufrir y ser cruelmente lisiados antes de que la humanidad pueda ver que debe elegir y comprometerse con este camino de resolución.

Las religiones del mundo están divididas y enfrentadas incluso en su propio seno. Muy a menudo se han vuelto partisanas en las grandes luchas por el poder y el dominio que han sido libradas a lo largo del tiempo y de la historia. ¿Cuál es aquí la luz guiadora?

No todo el mundo será un cristiano. No todo el mundo será un musulmán. No todo el mundo puede volverse un judío. Y no todo el mundo puede seguir cualquier ideología o tradición de fe. Y aun así, muchos buscan dominar el mundo con sus puntos de vista y sus religiones. Ellos están también sembrando las semillas de la guerra y el conflicto y la destrucción sin sentido en el mundo.

Es por eso que Dios ha hablado de nuevo —no para condenarles, sino para ofrecer un nuevo camino que no requiere una ideología estricta, que no requiere que repudies al otro ni al grupo o la nación del otro, que no requiere que creas en un héroe.

Os encontráis en el campo de batalla. Es aquí donde o bien construiréis un nuevo futuro más igualitario y unido para la familia humana, o bien os destruiréis a vosotros mismos —grupo a grupo, nación a nación—, solo para ser explotados por aquellos de más allá que buscarán usaros y dirigiros en vuestro estado de debilidad, fracaso y declive.

Si supierais los grandes peligros que enfrenta la humanidad, la guerra acabaría mañana. Simplemente no sería una opción. Si supierais lo que la humanidad tendrá tratar y encarar, habría poca disputa entre las naciones.

Esta es la gran prueba, ya veis. ¿Puede emerger la humanidad intacta de este gran umbral, con una resolución, unidad y fortaleza mayores, o simplemente se desintegrará y se destruirá a sí misma frente a lo que ha creado en un mundo que ha sido explotado? Desperdiciando sus preciosos recursos en el conflicto, desperdiciando su oportunidad de establecer una mayor unión aquí en la Tierra.

¿Qué tipo de unión será esa? ¿Será una unión libre o se tratará de un estado oprimido? El universo está lleno de estados tecnológicos oprimidos. Sea cual sea el tipo de unión, tendréis que tener una unión para sobrevivir en la Comunidad Mayor. No podéis ser un conjunto de tribus en conflicto. No podéis estar destruyendo la riqueza, el esplendor y los recursos del mundo por asuntos ridículos entre vosotros. Por orgullo, por arrogancia, por poder o por ventaja, vosotros destruiréis lo que queda. Entonces encararéis una serie de circunstancias que la familia humana en conjunto nunca ha tenido que encarar antes —cómo sobrevivir en un mundo diezmado, cómo sobrevivir en un clima que está fuera de control, un clima que ha perdido su estabilidad natural debido al abuso y la polución de la humanidad.

Va a hacer falta todo lo que tenéis —vuestra ciencia, vuestro ingenio, vuestra tecnología, la voluntad y el poder humanos— solo para sobrevivir en este mundo. Y vuestra capacidad para hacerlo determinará lo que ocurrirá en este campo de batalla y lo que esta prueba producirá.

Es fácil ir a la guerra. Es más difícil establecer una unión. Es fácil derrumbarse, porque eso es lo que la gente hace cuando está débil y confusa. Es más difícil permanecer firme y mantener vuestra fuerza y determinación en tiempos de grandes cambios e incertidumbre. Es fácil atacar a otro. Es más difícil establecer un acuerdo entre vosotros que ambas partes apoyáis.

Tomad el camino fácil, y encararéis penalidades mayores de lo que la familia humana en conjunto ha conocido nunca. Y el mundo en el que vuestros hijos y sus hijos tendrán que vivir será mucho más difícil y peligroso de lo que hoy enfrentáis. Ellos os bendecirán u os maldecirán por lo que hayáis hecho en estos tiempos —en esta gran oportunidad de esta era para establecer una mayor unidad, prepararos para una nueva realidad y un nuevo mundo y prepararos para una Comunidad Mayor de vida inteligente en el universo—. Este tiempo de Revelación —cuando Dios ha hablado de nuevo a todos los pueblos del mundo, a todas las naciones y a todas las religiones del mundo, para darles esta mayor perspectiva, este mayor poder y esta mayor oportunidad— será totalmente desperdiciado si la humanidad continúa por su mismo camino ignorante y destructivo.

Personas del mundo, escuchad la Voz del Cielo. A aquellos que irían a la guerra, particularmente los religiosos que afirman ser religiosos: el Cielo no os verá favorablemente, porque estáis llevando a la humanidad a calamidades y a peligros y dificultades mucho mayores.

¿Qué es lo que prevalecerá —la fuerza y la sabiduría humanas o la debilidad y la indolencia? ¿Qué es lo que prevalecerá —lo que debe construirse cuidadosamente con el tiempo o lo que es conveniente en el momento? ¿Qué es lo que prevalecerá en vosotros mismos? Siempre podéis culpar a otros y hablar sobre la humanidad usando generalidades, ¿pero qué pasa con vosotros mismos? ¿A dónde irá vuestra mente? ¿Qué posición adoptaréis? ¿Qué apoyaréis? No podéis simplemente mirar por vosotros mismos, pues eso es destructivo. Ahora debéis considerar cómo todos pueden tener una mayor estabilidad y un mayor apoyo.

Esto es un desafío, no solo para los líderes de las naciones o los grandes pensadores, filósofos o teólogos. Es un desafío para cada persona que ve que realmente debe considerar lo que está ocurriendo en el mundo y qué puede hacer para contribuir a un resultado positivo y constructivo.

Porque os guste o no, ahora mismo estáis en mitad del campo de batalla —un campo de batalla económico y político, un campo de batalla incluso dentro de vosotros mismos, respecto a qué seguiréis y qué defenderéis en un tiempo de mayor incertidumbre y convulsión en el mundo.

Dios ha hablado de nuevo a todas las gentes del mundo para darles fuerza, coraje y dignidad, así como un camino para salir de la confusión, del peligro y de la autodestrucción. ¿Pero quién escuchará esto sin intentar meramente defender sus viejas ideas o su posición, o hablar a favor de su propio grupo, o proteger su propio interés? Aquellos que han tomado partido y aquellos que tomarán partido, ¿podéis escuchar a Dios hablándoos de nuevo — advirtiéndoos, corrigiéndoos, honrándoos y dirigiéndoos?

En los próximos veinte años, si los grandes recursos restantes son derrochados, el mundo será pobre, más pobre de lo que podéis imaginar. La humanidad puede sobrevivir, pero en un estado mucho más deteriorado. No es un mundo donde nadie realmente vaya a beneficiarse. Incluso los pocos que tengan riqueza estarán rodeados por los que no la tienen. Su posición no será sostenible.

Esta es la seriedad de estos tiempos. Esta es la importancia de vuestra vida. No vinisteis aquí simplemente para ser una langosta sobre la tierra y consumir todo lo que está a la vista, tal y como a menudo hacen los ricos. Vinisteis aquí para dar algo único y especial a un mundo necesitado. No os quejéis del mundo, porque este es el mundo que os ofrecerá la redención si podéis comprenderlo y responder a él correctamente.

No os condenéis a vosotros mismos, porque no sabéis de vuestro mayor propósito, vuestro mayor origen y vuestro mayor destino. Cada uno de vosotros tiene regalos para el mundo —regalos que no podéis determinar desde vuestros propios deseos y preferencias, sino que han de ser llamados a salir de vosotros por las circunstancias del mundo, a menudo por las circunstancias que podríais elegir evitar o que habéis evitado en el pasado. Esto es lo que saca la grandeza de la gente, no sus pequeños y patéticos deseos, obsesiones y fantasías.

Os encontráis en el campo de batalla, determinando el futuro y el destino de la humanidad. Todos y cada uno de vosotros contribuiréis a esto de una manera u otra. No hay terreno neutral. No podéis quedaros a un lado y pensar que estáis por encima y más allá de todo esto, porque este es el mundo que habéis venido a servir. Y el Conocimiento, el Poder Mayor que Dios os ha dado, está determinado y focalizado en que encontréis este servicio y lo cumpláis aquí.

Está bien que las cosas no sean perfectas. Dejad de quejaros de esto. Cuando las personas están en peligro es cuando hacen las cosas más grandes. Cuando existe la mayor necesidad es cuando se logran las mayores creaciones. Cuando las mayores necesidades prevalecen es cuando surgen las mayores invenciones. No os hacéis grandes en el placer y la indolencia, sino en la contribución y en el dar desinteresado de vosotros mismos, de vuestra vida y de vuestros recursos.

No penséis que vuestra creencia en un gran salvador va a salvaros, a menos que podáis dar al mundo lo que vinisteis a dar. No penséis que vuestra ideología religiosa va a colocaros por encima y más allá de todos los demás, porque si no podéis contribuir a la unidad humana y a la cooperación con gente de diferentes naciones y religiones, entonces estáis trabajando contra el bienestar de la humanidad, a pesar de lo que creáis o cuál pueda ser vuestro héroe o heroína.

El Cielo mira a aquellos que pueden contribuir a la unidad, la cooperación y la adaptación humanas a un nuevo mundo y a una Comunidad Mayor de vida, pues vuestro aislamiento en el universo ha terminado, y nunca lo tendréis de nuevo. A la humanidad le ha llegado el momento de enfrentar esto, y no hay escapatoria a esta realidad.

Lo importante es lo que es necesario. Lo importante es lo que debe ser. Lo importante es el coraje, el propósito y el destino. No penséis que vuestra posición ideológica es significativa. Es solo lo que dais o no dais, lo que apoyáis o no apoyáis, lo que hace alguna diferencia para el resultado de vuestra vida y vuestro destino y para el bienestar del mundo. Aquí debe haber gran humildad y servicio, o de lo contrario no entenderéis por qué estáis aquí, qué debéis hacer y qué es lo que el mundo está llamando en vosotros y requiere de vosotros.

Estáis en el campo de batalla. No hay donde esconderse. No hay posibilidad de huir. No podéis vivir en la fantasía. No podéis pensar que sois especiales y únicos a causa de nada. El mundo está en declive. La humanidad está sembrando las semillas del conflicto futuro. La guerra está sucediendo aquí, allí y por todas partes. El clima es inestable. Las economías se están contrayendo. Debéis participar en esta mayor realidad y servir donde sea que vuestro verdadero servicio pueda aportarse. Haciendo esto conoceréis el Cielo, y el Cielo os conocerá, a pesar de vuestras creencias religiosas.

Pues estáis en el amanecer de una nueva era de unidad y cooperación humanas, o bien de una nueva era de autodestrucción humana. El resultado será determinado en el campo de batalla —en el campo de batalla en el que os encontráis hoy.