La violencia religiosa

Traducción de texto “Religious Violence”, tal como le fue revelado al Mensajero de Dios, Marshall Vian Summers, el 02 de noviembre 2014, en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

“La siguiente Enseñanza sobre la Violencia Religiosa es parte de la Revelación del Nuevo Mensaje para el mundo. Viene de la Fuente de toda vida a través de la Presencia Angélica que supervisa nuestro mundo. Es un regalo para todos los pueblos, naciones y religiones, para la seguridad y el progreso de la humanidad.”

Marshall Vian Summers.

La violencia de la religión ha sido una plaga sobre la humanidad durante siglos, ejercida en todo el mundo, siempre presente, periódicamente muy extrema.

Es un problema porque la religión está siendo utilizada por esas fuerzas, grupos y naciones que buscan el poder y la dominación, usando la religión como una justificación, como una causa, como un propósito.

Pero esto no puede ser, ya ves, porque Dios inició todas las religiones del mundo, porque Dios sabe que no todo el mundo puede seguir una única enseñanza o un único maestro.

Por tanto, castigar a los no creyentes es un crimen contra Dios. Acusar a aquellos que no pueden responder a tu religión representa confusión, arrogancia y un crimen contra Dios.

Dios sabe que no todo el mundo puede seguir una enseñanza o un maestro, y es por eso que en diferentes momentos críticos de la historia Dios ha iniciado nuevas Enseñanzas y ha enviado Mensajeros al mundo desde la Asamblea Angélica. Todas ellas añaden algo muy importante para la construcción de la civilización humana. Cada una pretende ser un contrapeso de las otras, que se vuelven extremas y se distorsionan en manos del liderazgo humano.

La violencia religiosa está ahora desgarrando las religiones internamente y está lista para golpear a otras y unas a otras en cualquier momento. En un mundo de recursos menguantes y meteorología violenta, en un entorno mundial cambiante, el potencial para la violencia religiosa es enorme.

Por eso Dios ha hablado de nuevo, para promover la verdad sobre las religiones del mundo —la verdad de su Fuente, la verdad de su propósito, lo que les une y requiere que se entiendan entre sí.

Dios busca poner fin a la Separación entre las religiones del mundo, no para que todas sean iguales, sino para [hacer] reconocer que todas son componentes de una mayor comprensión.

Pero aunque Dios ha iniciado todas las religiones del mundo, todas ellas han sido modificadas por el hombre a través del tiempo —modificadas por la adopción, la corrupción, el malentendido y el mal uso, casadas con la cultura, utilizadas por los gobiernos para justificar la agresión y la subyugación del pueblo—. Lo que es santo y sagrado se vuelve profano.

Ahora, en el mundo actual, la religión se erige como la única gran cosa que puede unir a las personas, pero solo si se entiende correctamente, solo si se entiende su Fuente, su propósito, su significado y su dirección. Sin esta comprensión, la religión se vuelve la justificación última para la crueldad, la violencia y el castigo.

Por eso, tenemos que aclarar ciertas cosas para que puedas entender muy claramente la Voluntad del Cielo, la intención del Creador.

En primer lugar, debes entender que todos los grandes Mensajeros han venido desde la Asamblea Angélica. Una vez que están en el mundo, ellos son mitad humanos, mitad santos. No son gente común, pero tampoco dioses. Jesús, Buda y Mahoma provienen de la misma Asamblea, ya ves. Así que no puede haber conflicto entre sus Enseñanzas si se comprenden y utilizan correctamente.

A continuación, debes entender que no todos pueden seguir la misma enseñanza y el mismo maestro, no importa lo refinados y maravillosos que puedan ser. Dios lo entiende, por supuesto, pero las personas están confusas. Por eso, no puede haber disputa entre las grandes religiones si son correctamente comprendidas y utilizadas.

Esto es así porque Dios es sabio, y la humanidad imprudente; es así porque Dios entiende la dirección y el destino de la familia humana, mientras que las personas viven para el momento y se asocian con el pasado.

A continuación, debes entender que no puede haber castigo, tortura, crueldad o muerte en nombre de la religión. Eso es una violación de la intención y el propósito de Dios. Es un crimen contra el Cielo, ya ves. Las personas son castigadas por otras razones, pero esto se justifica en el nombre de Dios o de la religión. Esto es una abominación. No puede haber ninguna excepción a esto. No podéis castigar, torturar o matar en nombre de Dios.

Por tanto, no hay guerra santa. No hay guerrero santo. Vais a la guerra por otras razones: por poder, por dominación, por recursos, por control, por venganza. No tiene nada que ver con la religión.

Porque toda verdadera religión enseña tolerancia y moderación. Toda verdadera religión enseña humildad y reverencia. Toda verdadera religión enseña compasión y perdón. Toda verdadera religión enseña caridad y servicio.

Estos son los componentes más importantes de la religión, porque es lo que sirve a la familia humana. Es lo que evita que la humanidad caiga en la ruina y la desesperación. Es lo que la eleva más allá de los animales y las criaturas del campo.

Usar la religión para la guerra, la conquista y la dominación es una abominación. Es un crimen contra el Cielo, ya ves.

Cualquier escritura que promueva esto no es auténtica. Cualquier enseñanza que promueva esto en nombre de la religión no es auténtica y es incorrecta. Cualquier declaración, incluso de uno de los Mensajeros, que promueva esto en el nombre de Dios y de la religión, representa un error y un malentendido.

No pienses que los Mensajeros no erraron, porque todos ellos cometieron errores por el camino y tuvieron que ser corregidos.

Condenar a las personas al Infierno porque no siguen tu ideología es un error y un crimen contra el Cielo. Denunciar a las personas por no ser creyentes representa un malentendido.

Si ellas no pueden recibir la Gracia de Dios, entonces son desafortunadas y deben ser compadecidas, no castigadas. Si se apartan de su religión, entonces necesitan asistencia, no condena.

¿Quién en el mundo puede decir lo que Dios quiere para cada persona? Las escrituras no pueden contenerlo, porque Dios ha sido la Fuente de todas las religiones del mundo y, por tanto, las escrituras y la enseñanza deben ser sin duda solo para cierta gente, y no para toda.

Son la arrogancia, la soledad, la agresión, la estupidez y la ignorancia humanas las que dan lugar a los abusos de la religión.

Por eso, en la Nueva Revelación de Dios para el mundo estas correcciones deben darse con el mayor énfasis, porque la religión está siendo destruida por la corrupción y el mal uso, por la violencia y el sometimiento. Su valor, su propósito, su significado y su Fuente se están perdiendo con cada día que pasa en el que la religión es utilizada por grupos y personas violentas buscando poder y venganza.

Esto requiere una gran corrección, ya ves, o la humanidad continuará fallando, flaqueando y declinando, sobre todo frente a un mundo de recursos en declive y un entorno cambiante.

Tiene que haber gran cooperación, gran comprensión, gran compasión y gran perdón. Pero, como ves, estas son las cosas mismas que cada religión realmente promueve.

Las personas que adoptan [una] religión deben promover estas cosas. Ese debe ser su énfasis. Esa debe ser su comprensión. De lo contrario abusarán de su fe. La utilizarán para oprimir a los demás. La utilizarán para condenar a sus enemigos. La utilizarán para dividir y conquistar a otras personas. Se volverá cruel. Se volverá ciega. Se volverá despiadada y opresiva.

Tal arrogancia e ignorancia son muy evidentes en el mundo actual, y se han demostrado a lo largo de la historia humana en todas las épocas, en todas las culturas.

Es un fracaso, como ves: un fracaso en comprender, un fracaso en perdonar, un fracaso en estudiar y practicar correctamente, un fracaso en comprender la voluntad, el propósito y el significado de las Revelaciones de Dios, por qué se dieron y por qué todas ellas deben ser reconocidas en su forma pura.

Pero su forma pura se ha perdido para la mayoría de las personas. [Las Revelaciones] se han convertido en herramientas del Estado. Se han convertido en las armas de individuos y grupos agresivos. Se han convertido en espada. Se han convertido en la cárcel, en la prisión, en el Infierno y la condena misma.

Debes entender que el plan de Dios es salvar a todas las personas, y que la experiencia del Infierno y la Separación es temporal. Aunque puede parecer de larga duración, es temporal.

Tienes un origen y un destino sagrados, y la religión, si la entiendes y la aplicas correctamente, te ayudará a recordar y a reconocer aquí tu naturaleza más profunda. Te ayudará a aceptar el hecho de que se te envió al mundo para servir a la familia humana de maneras específicas, de acuerdo con tu naturaleza y tu diseño aquí.

Adorar a Dios, postrarte en la mezquita, el templo o la iglesia y [sin embargo] no entender estas cosas, significa que tu culto no es correcto. No puedes simplemente venir a Dios buscando poder, favores y dispensaciones. Fuiste enviado al mundo para servir al mundo, utilizando las verdaderas cualidades de la religión que hemos especificado aquí.

Sin esto, la religión fracasará en el mundo según se vuelva más secular, más opresiva y más violenta frente a la gran convulsión de las Grandes Olas de cambio venideras. Los grupos religiosos se destruirán a sí mismos y a todos a su alrededor.

Las personas perderán la fe en Dios. Se desanimarán. Se tornarán hacia la tecnología para salvarse, pensando que solo la tecnología les salvará. El Espíritu, la Presencia y el Poder de Dios se perderán en un mundo de cambio y agitación convulsivos.

Por eso Dios ha hablado de nuevo, como ves, para traer la Revelación Pura al mundo, para enseñar sobre la religión al nivel del Conocimiento, la inteligencia más profunda que Dios ha puesto dentro de todos —esperando a ser descubierta, esperando a ser seguida, esperando a ser expresada.

Todas las grandes religiones son importantes, pero todas ellas son vías para acceder a este Conocimiento del que hablamos, como puedes ver. Porque es en el Conocimiento donde te unes con tu Creador. No es solo a través de la creencia o la ideología o la práctica espiritual y la observancia rígidas. Es siguiendo aquello que Dios ha puesto dentro de ti para que lo sigas, lo cual es totalmente puro —sin condena, sin quejas, sin enfado—. Sin condena. Representa la parte de ti que nunca ha dejado a Dios y que aún está conectada a Dios y a la Creación, incluso mientras vives en la Separación y en forma física en este mundo, en esta realidad.

Reunirte con el Conocimiento es reencontrarte con tu verdadera naturaleza. Es, finalmente, volverte una persona completa. Es liberarte de los grilletes de la creencia y la ideología que oprime y desvía a la humanidad a cada paso.

El mundo necesita esto ahora, porque necesita que muchos se levanten para servir, para preparar a la humanidad para un futuro que será muy diferente del pasado, para preparar a la humanidad para su encuentro con la vida inteligente en el universo, un encuentro que ya está sucediendo en el mundo actual.

Muchos deben ser llamados, no solo una persona piadosa aquí y allá. Muchos deben ser llamados. Pero estar preparado para esto significa que tu comprensión de la religión debe ser limpiada, debe ser clarificada, debe volverse totalmente pura y auténtica, o de lo contrario abusarás de todo lo que decimos aquí hoy. Lo negarás, lo usarás mal o tratarás de casarlo con tus creencias anteriores, sin entender el verdadero mensaje que te estamos dando aquí, el cual salvará tu vida y las vidas de aquellos a los que amas; que restaurará vuestras naciones y las protegerá en los tiempos difíciles venideros.

Esta es la era de la cooperación. Tiene que haber una gran cooperación, de lo contrario la humanidad y la civilización humana pueden fracasar.

Es un gran punto de inflexión que muchos han previsto. No es el final de los tiempos. No es el fin del mundo. No es el gran Día del Juicio Final en el que muchas personas creen. Es un gran punto de inflexión para la familia humana, un punto de inflexión que determinará si la libertad y la soberanía humanas podrán mantenerse y construirse dentro de este mundo, viviendo como vivís en una Comunidad Mayor de vida inteligente en el universo.

Los riesgos son enormes. La llamada al servicio es enorme. Por tanto, deja tus armas. Deja tu enojada retórica y condena. Deja tu propia justicia y tus ideas fundamentalistas, porque estas no son nada comparadas con la Gracia y la Intención de Dios y lo que Dios ha puesto dentro de ti para que lo sigas y lo hagas. Esto representa el compromiso puro con tu Fuente.

Porque Dios es el Creador de innumerables razas en el universo, y de innumerables religiones. No es la ideología o la creencia lo que te trae a tu Fuente o te permite cruzar ese gran umbral. Es el servicio y la alineación. Es el poder y el amor y la libertad de encontrar y seguir el camino que Dios te ha dado, un mayor regalo que no puedes siquiera imaginar en este momento —mayor que la riqueza, mayor que tener todas tus oraciones respondidas—. Solo esto te sacará de la jungla de tu confusión y tus terribles circunstancias.

Pueblos del mundo, escuchad Nuestras palabras. Nosotros somos quienes hablaron a Jesús, a Buda y a Mahoma. Ellos vinieron de Nosotros. Y un Nuevo Mensajero está en el mundo, y ha venido de Nosotros.

Todos los grandes Mensajeros del pasado están con él y le apoyan, porque han tenido que soportar el ver sus tradiciones religiosas distorsionadas, corrompidas y mal utilizadas. Han tenido que presenciar la locura humana y la violencia religiosa llevada a cabo en su nombre durante siglos. No os podéis imaginar el sufrimiento que esto les ha causado.

Así que ahora permanecen con el Nuevo Mensajero de Dios, rezando para que su Mensaje pueda ser recibido y comprendido, rezando para que sus grandes tradiciones, que ellos han seguido, puedan ser limpiadas y purificadas e integradas y sanadas nuevamente en el Espíritu y el propósito de Dios.

Dios busca unir, no destruir. Es perdón. Es compasión. Es tolerancia. Es sabiduría y moderación lo que debés ejercer ahora, de cara al mundo que tendréis afrontar juntos.

Pueblos del mundo, escuchad Nuestras palabras. Ellas representan vuestra restauración, el retorno de vuestra dignidad y propósito, de vuestro significado y valor. Solo estos pueden curar el deseo de conquista y venganza y sanar las profundas heridas del abuso humano y la corrupción.

Comprended que la religión nunca debería gobernar la nación, porque esto corromperá a la religión completamente. La religión está aquí para inspirar, asesorar y dirigir, pero no para gobernar; de lo contrario perderá toda su pureza, su eficacia y su significado.

Naciones del mundo, escuchad Nuestras palabras. No conocéis la Voluntad y Poder del Creador ni la voluntad de Dios para la familia humana, frente a un futuro que aún no podéis ver ni reconocer.

No afirméis que no puede haber más Mensajeros, porque eso depende de Dios y no de vosotros. Incluso la Asamblea Angélica no puede decir lo que Dios hará a continuación, así que no pretendáis que vuestro maestro, vuestro líder o vuestro santo es el único o el definitivo para todos los tiempos, porque esto representa confusión. No podéis decir estas cosas. Incluso si está en vuestras escrituras, nadie puede decir nunca estas cosas.

El Cielo conoce quién será enviado, cuándo será enviado, cómo será enviado y cuál será su Mensaje.

La gran esperanza para la humanidad ahora es que Dios ha hablado de nuevo. Una gran Revelación está en el mundo, mayor que cualquier cosa que se haya dado antes a la familia humana. Esta aquí ahora en su forma pura.

Podéis incluso escuchar, por primera vez en la historia, la Voz de la Revelación que habló a los grandes Mensajeros y los guio a través de sus difíciles tareas y pruebas en el pasado.

Esto no pretende reemplazar las religiones del mundo, sino unirlas, restaurarlas y alinearlas de nuevo con el verdadero propósito e intención de Dios para el mundo, de modo que todas ellas puedan jugar un papel importante en la preparación de la humanidad para el gran reto y el gran cambio que se avecina. Deben ser parte de la solución, no parte del problema, ya veis.

Sed humildes. Estad dispuestos a reconsiderar vuestras creencias, vuestras ideas y vuestras admoniciones. Estad dispuestos a reconsiderar. Estad dispuestos a arrepentiros. Estad dispuestos a escuchar y a oír. Tened ojos para ver y oídos para oír lo que Dios os ha dado, y no los mantengáis cerrados para proteger vuestras anteriores suposiciones, creencias e inversiones.

El cielo estará observando para ver quién puede responder. Y con el Mensajero en el mundo actual, los antiguos Mensajeros estarán observando para ver quiénes entre sus seguidores y sus comunidades religiosas pueden oír y responder.

Porque Dios ha hablado de nuevo. Dios ha llegado en el momento justo. Dios ha venido con la Revelación Pura.

El fundamentalismo religioso

Traducción del texto “Religious Fundamentalism“, tal como le fue revelado a Marshall Vian Summers, el 23 de septiembre 2014, en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

Las personas viviendo en Separación tratan de hacer que todo se ajuste a la Separación. Tratan de hacer que sus ideas, sus actividades, sus creencias y su énfasis en la vida funcionen en el ámbito de la vida en aislamiento, estando separadas de Dios y de su Fuente.

El Señor de todos los universos, el Señor de toda la Creación, la Fuente de tu vida, ha establecido todas las grandes religiones del mundo. A pesar de que han sido modificadas con el tiempo y han cambiado a través de la adopción, la corrupción y los malentendidos humanos, todas ellas pretenden unir a la humanidad. Todas ellas pretenden añadir dimensiones a la civilización humana. Todas ellas pretenden prepararos para el futuro, porque todas las grandes Revelaciones están aquí para prepararos para el futuro.

Sin embargo, viviendo en la Separación, las personas, muchas personas, hacen de su religión la única religión, la religión definitiva o la religión absoluta, hasta la exclusión de todas las otras. Es una tendencia humana, y está asociada a la creencia.

La creencia es de la mente. No es del Espíritu. La creencia es útil y necesaria hasta cierto punto, para organizar tu pensamiento y dar a tu vida enfoque, dirección y orientación. Pero viviendo en la Separación, el pensar nunca es absoluto. Porque a dónde vas y de dónde has venido está más allá del ámbito y el alcance del intelecto.

Creer que tu gran maestro espiritual, el fundador de tu religión, es el único gran maestro, o el último gran maestro, es un error fundamental. Si todas las religiones han sido iniciadas por Dios y cambiadas por el hombre, entonces está claro que se trata de un error flagrante.

Pensar que Dios no tiene nada más que decir a la humanidad cuando esta se enfrenta ahora a los desafíos más grandes de toda su historia, es un error fundamental. Pensar que las religiones de la antigüedad pueden prepararos para la vida en el universo o para vivir en un mundo en declive, es claramente inapropiado. Sin embargo, muchas personas tienen estas ideas, basan sus vidas en estas ideas y están dispuestos a ir a la guerra contra otros por estas ideas.

Por tanto, los abusos de la religión continúan. Se han agravado con el tiempo, porque el Espíritu de Dios no está siendo experimentado.

Al igual que los ríos se dirigen al mar, todas las tradiciones religiosas existen para traerte de vuelta a la totalidad y a la unión con Dios. Cada uno de ellas añade una dimensión única a la comprensión de estar en el mundo y de vivir con una doble realidad: la realidad de tu naturaleza espiritual, que se manifiesta en lo que Nosotros llamamos el Conocimiento, y tu identidad mundana, que se ha establecido a través de la cultura y a través de la interacción con la vida aquí en el mundo.

Tienes esta doble naturaleza, ya ves. No eres uno sin el otro. Pero tu naturaleza superior no está basada en la ideología. No está basada en la creencia, la práctica o la tradición religiosa. Está más allá de estas cosas, porque Dios está más allá de estas cosas. Cuando dejes este mundo, estarás más allá de estas cosas. No tendrás ninguna creencia. Allí solo serás, al igual que eras antes de venir al mundo.

Así, las personas llegan a este mundo y comienzan a cargarse e imprimirse con creencias. Y si aceptan esto, ellas se vuelven defensoras de la creencia, a veces de manera muy irracional, simplemente porque están impregnadas y condicionadas muy fuertemente a pensar de cierta manera, a mantener ciertas ideas y creencias y tener ciertas opiniones sobre su religión y su tradición.

Dios no se preocupa por estas cosas. Son todas medidas de conveniencia para traerte de vuelta a la unión con Dios. Ese es su propósito, como ves, así como ayudarte a organizar tu vida para que puedas vivir una vida ética, sana y valiosa en el mundo.

En todas las tradiciones religiosas, de manera más pronunciada en algunas que en otras, existe una tendencia humana a establecer una idea firme y fija sobre Dios y sobre todo lo demás. Esto ocurre más allá de la religión, porque es una tendencia humana primaria viviendo en la Separación.

Tú basas tus ideas, tu identidad y tu posición en la sociedad, e incluso tu riqueza y prosperidad, en un conjunto fijo de ideas. Pero nunca puedes llegar a Dios con un conjunto fijo de ideas, porque te ciegan. Te limitan. Te hacen juzgar y condenar a los demás. Pueden llevarte a la violencia y al conflicto, a la represión y la brutal condena de los demás.

No puedes conocer tu Fuente si esa es tu posición. No importa cuánta tradición te respalde, porque las tradiciones del error religioso están tan fijas como las tradiciones de la verdad religiosa.

Lo fundamental aquí es lo que escuchas dentro de ti mismo. Si basas tu identidad en tus ideas, entonces querrás que tus ideas sean fijas e inamovibles para poder tener seguridad acerca de esto. Verás a todos los demás que tengan ideas diferentes como si estuvieran compitiendo contigo o fueran una amenaza a cierto nivel, o bien acabarás condenándoles por ser inferiores o profanos, los descreídos, los incrédulos, y les juzgarás y les condenarás al Infierno.

Así es la religión en manos de aquellos que viven en la Separación. Es incorrecta de principio a fin, ya que no entienden la naturaleza de Dios o de su relación con Dios, ni el hecho de que Dios al final salvará a todos, porque ese es el Plan de Dios.

Dios salvará a todos en este mundo y en todos los mundos, en miles y miles de millones de mundos, seres que en apariencia y orientación son tan diferentes a ti. Porque ese es el Plan de Dios. Llevará muchísimo tiempo, por supuesto, pero el tiempo no es nada para Dios.

Los grandes Mensajeros llegan trayendo Nuevas Revelaciones en los momentos de gran importancia, reto y oportunidad, para añadir al creciente entendimiento y mantener el espíritu y la práctica de vuestra fe divina intacta y renovada a medida que se enfría y se calcifica en las ideas y mentes de las personas.

Nunca descanses en tus ideas y creencias, o tu mente se cerrará y se oscurecerá, y solo te volverás otro adversario en un mundo de adversarios. Te volverás partidista. Tendrás enemigos. Construirás tu fe en torno a tus enemigos. Pensarás que los enemigos de Dios son tus enemigos, y asignarás esto a las personas que no te gusten o no entiendas.

Dios entiende estas cosas porque estás viviendo en Separación, y todavía no has encontrado la inteligencia natural que Dios ha puesto dentro de ti para que la sigas. Así, dependes de tus ideas, de las ideas de otros y del pensamiento de consenso entre naciones, culturas y personas. Y, como resultado, estás tan ciego como lo puedes estar.

No puedes ver fuera de tu pequeña prisión de ideas, que defiendes o tiendes a defender tan vigorosamente. No puedes ver. Estás encarcelado. Es una prisión de la mente. Es una prisión de creencias fijas. No puedes aprender nada nuevo, realmente. Solo tratas de fortalecer lo que crees y sostienes que es verdad.

El propósito de la Revelación, en última instancia, es llevarte más allá de la creencia. Mientras tanto, utilizará la creencia como punto de partida, pero debes ir más allá de ella. Al nivel de la creencia jamás puedes entender a Dios, ni cómo Dios obra en el mundo, ni quién y qué es Dios, ni tu relación con Dios.

La creencia aquí es muy limitada. Es muy egoísta. Está muy condicionada por la cultura y la religión que te rodean. Nunca puede abarcar una realidad mayor o una verdad mayor sobre tu vida y sobre por qué estás aquí y quién te envió o lo que debes hacer a continuación.

Eso es la religión: seguir la Gran Presencia que Dios te ha dado, la mayor inteligencia llamada Conocimiento. Esa es la manera en que regresas a la unión con Dios, a través del servicio y la contribución en el mundo.

Sin esto, adorar a Dios no significa nada. Postrarte en la mezquita, la iglesia o el templo no significa nada sin este servicio.

Dios no necesita adoración. Dios no es como tú. No está inseguro. No necesita ser alabado. Dios no es como tú en este sentido.

Las personas tratan de usar a Dios para obtener favores y dispensas, y usan su creencia para intentar obtener estas cosas. Pero a la Hueste Angélica que vela este mundo no le mueven estas cosas.

La religión es usada por los gobiernos. Es usada en una búsqueda de poder. Es usada para dominar y suprimir poblaciones. Se ha utilizado a lo largo de la historia como un estandarte de guerra y una bandera de subyugación.

Las personas hacen a Dios como quieren que Dios sea y como creen que Dios es: un Dios igual a ellas, un Dios que tiene todas las tendencias humanas, un Dios con gran poder, sí, pero un Dios que de alguna forma es más bien trágico.

Dios es paciente, por lo que debes aprender a ser paciente. Dios es tolerante, por lo que debes aprender a ser tolerante. Dios es la Fuente de todas las religiones del mundo, por lo que debes respetarlas a todas y aprender de ellas para ver su valor y contribución.

Dios trabaja en el mundo a través de las personas, desde adentro hacia afuera. Por tanto, debes escuchar buscando esto en los demás.

Dios ha puesto el Conocimiento dentro de ti para que te guíe, te bendiga y te proteja, para prepararte para una vida más grande de servicio y cumplimiento. Debes tomar los Pasos hacia este Conocimiento, porque ese es el pilar y el verdadero camino de tu fe, sea cual sea la tradición religiosa que practiques.

Dios no condena, por lo que no debes condenar. Dios no castiga, por lo que no debes castigar irracional y desalmadamente.

Tu creencia nunca puede contener el mayor Plan de Dios o lo que tu religión realmente significa y por qué fue enviada al mundo. Todas estas cosas existen más allá del ámbito y el alcance del intelecto.

Tener nociones maravillosas y fantásticas no te traerá de vuelta a la unión con Dios o con el propósito superior que te ha enviado aquí y que está esperando a ser descubierto. Es a esto a lo que Dios responde.

Morir por tus creencias, matando a otros por tus creencias en el nombre de Dios, es una abominación. Es enfermizo. Es una enfermedad mental, que afecta a un gran número de personas.

El verdadero creyente en Dios no hace estas cosas. La verdadera fe está en el poder y la presencia del Conocimiento, y en aquellos que te enviaron y velan por ti, incluso ahora.

Esto es un misterio. Todo lo valioso proviene del Misterio. Debes tener el coraje y la humildad para entrar en el Misterio, para vivir con preguntas y no basar tu vida en las respuestas, para ir más allá de la palabra, porque la palabra es solo el comienzo de tu retorno a Dios.

Dios no está aquí para sacarte del mundo, sino para llevarte al mundo con un mayor propósito y significado. Pero para permitir que Dios te ayude, debes estar dispuesto a cambiar tu vida y tus ideas y apartarte de tu vieja manera de pensar y comportarte.

Este es el desafío, pero es también la liberación. Porque tu vieja manera de pensar y comportarte, en casi todos los casos, no te llevará a ninguna parte salvo a la desesperación y al vacío. Y volverás a tu Antiguo Hogar con tu misión incumplida y sin reconocer.

No hay día del Juicio Final. No hay Infierno ni condenación. ¿Por qué querría Dios maldecirte o condenarte, cuando Dios sabe que sin el Conocimiento solo puedes estar errado, tratando de usar tus ideas y creencias como pilares de la verdad a pesar de que una mayor verdad está completamente más allá de ellas?

Dios ha enviado una gran Revelación al mundo actual, enviada desde la Asamblea Angélica. Es la [Revelación] más extensa jamás dada a este mundo, dada en un momento de profunda necesidad y gran cambio. Es el mayor umbral de toda la historia humana, donde la humanidad se enfrenta a vivir en un mundo en declive, donde la humanidad se enfrenta a un universo lleno de vida inteligente. Tus creencias probablemente no tienen en cuenta estas cosas. E incluso si lo hicieran, no serían completas.

Necesitaréis la ayuda de Dios ahora, porque la humanidad está muy retrasada en su preparación. La creencia humana, la religión humana, no pueden prepararos para estos dos grandes umbrales.

Se trata de una realidad en la que la humanidad debe unirse para sobrevivir; por absoluta necesidad, debe cooperar y poner fin a sus incesantes conflictos.

Es un momento de grandes cambios en el pensamiento y en las tradiciones de pensamiento que han sido tan determinantes en el pensamiento y el comportamiento humanos en el pasado. Es una gran restauración si puede verse correctamente. Y será muy difícil para todas las personas enfrentarlo y aceptarlo. Pero no hay huida posible de las Grandes Olas de cambio que están llegando a este mundo. Y no podéis escapar del hecho de que la humanidad está siendo visitada por fuerzas peligrosas del universo.

Estas cosas están sucediendo tanto si estás listo como si no, tanto si estás dispuesto como si no, tanto si eres consciente como si no. Ellas alterarán el curso de tu vida y el destino de tus hijos —un gran peligro, una gran oportunidad, tanto para ti como para toda la familia humana.

Debes estar dispuesto a salir de tus creencias fijas, de tus creencias políticas, de tus creencias religiosas, de tus creencias sociales, para reinvolcrarte con la realidad y ver que, a menos que la humanidad pueda unirse para su propia protección y avance, se desintegrará y caerá presa de potencias externas. Esto ha ocurrido innumerables veces en el universo que os rodea.

Dios sabe lo que se avecina en el horizonte y los grandes riesgos y peligros que se avecinan. Y Dios conoce la gran oportunidad, la oportunidad más grande nunca habida, para que la humanidad se una en su propio favor para proteger la civilización humana, restaurar la productividad del mundo y asegurar un futuro para la humanidad.

El fundamentalismo religioso solamente combatirá y luchará, destruirá y enajenará. Esta no es la Voluntad del Creador. La Religión está para abrir tu corazón, no para fijar tu mente.

Debes ser compasivo. Debes ser tolerante. Debes aprender sobre la comprensión de los demás. Debes ver que la Gran Fe está más allá de solo la creencia religiosa.

Debes tomar los Pasos al Conocimiento para poder encontrar la voz más profunda que Dios ha puesto dentro de ti para que la sigas y la encuentres. Porque solo así puedes ser reunificado con tu Fuente.

El Cielo bendice a los que pueden responder y llama a todos los demás a un reconocimiento verdadero.

Que nada divida ahora a la familia humana. Que la religión nunca sea un artículo de guerra o una justificación para el conflicto.

La tendencia humana hacia la ideología estricta debe ser reconocida y manejada en consecuencia, de lo contrario la humanidad no tendrá la fuerza, el coraje o la unidad para tener éxito en los tiempos venideros.

La Presencia está contigo. Dios está en todas partes trabajando a través de los individuos al nivel del Conocimiento. Esto es religión en su forma más pura y eterna.

Seguir la Presencia

Traducción de la Revelación titulada “Following the Presence”, tal como la recibió Marshall Vian Summers el 17 de febrero, 2008 en el Boulder, Colorado, EE.UU.

Hay una mente mayor dentro de ti, una mente mayor que el Creador de toda vida ha puesto dentro de ti —para guiarte, protegerte y llevarte a tus mayores logros en la vida—. Esta mente más profunda es muy diferente de la mente con la que piensas —tu intelecto, tu mente mundana—, que ha sido condicionada y formulada en respuesta al mundo y a todas las influencias que vienen de tu familia, tu cultura, tu religión y demás.

Pero hay una mente más profunda dentro de ti, la mente del Conocimiento. Es de ella de donde vienen tus percepciones más profundas. Es de ella de donde vienen los impulsos que te refrenan de tomar malas decisiones, de comprometerte en relaciones que no tienen futuro ni propósito real. Es desde el Conocimiento, pues, que viene la dirección real de tu vida. El Conocimiento cuenta ya con un plan para tu vida, porque viniste al mundo con un propósito mayor, con una misión específica que descubrir y cumplir, y con ella la necesidad de encontrar a las personas que formarán parte de esta misión y te permitirán descubrirla y expresarla plenamente.

Es como si tuvieras dos agendas completamente diferentes. Tienes tu agenda personal, que representa tus metas, tus planes, tus valores y las cosas que piensas que debes tener para estar a salvo, protegido y feliz. Luego tienes una agenda más profunda, una agenda que fue establecida antes de que vinieras al mundo: una meta, un regalo, un conjunto de actividades, una contribución única para satisfacer una necesidad específica en el mundo. Sin embargo, tú vives en tu agenda personal, que es reforzada constantemente por el mundo que te rodea —por tus relaciones, por tus actividades, por tus hábitos, etc.

Desde la perspectiva de tu agenda personal no puedes entender, no puedes averiguar cuál es esta agenda más profunda. Porque no es de tu creación. No es algo que des forma basándote en tus miedos, deseos y preferencias. Es algo completamente distinto, y te parecerá profundamente misterioso, especialmente al principio. Es solo siguiendo esta agenda más profunda, siguiendo la presencia del Conocimiento, que comenzarás a descubrir lo innatamente cierta que es para ti. Y resonarás con ella cada vez más completamente a medida que avances.

Pero comenzar este viaje puede ser muy difícil y extremadamente confuso, porque vives dentro del contexto de tu agenda personal —tus planes, tus metas, tus actividades, tus hábitos—. Te identificas con estas cosas y con las peculiaridades de tu personalidad: tus gustos, tus preferencias y todo lo demás que utilizas para identificarte, como si eso fuera lo que eres, como si fueras solo un cuerpo y una colección de comportamientos. Las personas se identifican con sus pensamientos, con sus creencias, pensando “esto es lo que soy”, y llaman a sus pensamientos y creencias la verdad —la verdad para ellas, y a veces proclaman que es la verdad para la vida entera—. Algunas personas incluso afirman que sus ideas son la verdad de Dios. Por supuesto, esto es ridículo y extremadamente tonto y arrogante, pero muchas personas afirman esto.

El verdadero significado de la espiritualidad está imbuido en la agenda más profunda dentro de ti. El propósito de tu espiritualidad, la realidad de tu espiritualidad, están integrados en la agenda más profunda dentro de ti que llevas como un cargamento secreto, sin descubrir, mientras intentas todavía vivir tus ideas y tus preferencias, acomodarte a las expectativas de otros, buscar la aprobación de los demás, tratando de sobrevivir en el mundo exterior, donde todos están tratando de seguir sus agendas personales y donde la cultura misma establece estas agendas, dándoles enfoque y objetivos y controlándolas en un grado muy alto.

Independientemente de lo políticamente libre que puedas ser en tus circunstancias, si no has comenzado a construir una conexión con la agenda más profunda dentro de ti, en realidad no eres libre. Todavía estás siendo gobernado por los dictados de tu cultura, por las expectativas de los demás, tal vez por las creencias de tu religión primaria. Incluso tu agenda personal la crean fundamentalmente los demás. La construyes y absorbes de tu entorno, algo que has estado haciendo desde el día que naciste. El mundo ha estado diciéndote quién eres, y qué eres, y qué debes hacer, y qué tienes que creer, y qué no tienes que creer, y con quién debes asociarte, y con quién no debes asociarte. Si a esto le añades la religión, bueno, entonces el dilema se vuelve aún más profundo y más complicado.

Pero a pesar de todo esto hay una realidad más grande dentro de ti, una inteligencia mayor dentro de ti que no está condicionada por el mundo, que no se ve amenazada por el mundo, que no busca la aprobación y el acomodamiento. Está aquí en una misión. Toda su atención se centra en ponerte en contacto con esta misión, en conectarte con las personas que serán significativas e importantes dentro de esta misión, en llevarte a la gran necesidad en el mundo que hará salir de ti esta misión, porque no puedes descubrirla por ti mismo. Debe ser llamada a salir de ti. Debes ser estimulado por un mayor conjunto de eventos. Son estos los que te conectarán con el mundo y te ayudaran a superar tu sensación de aislamiento y separación.

Sin embargo, comenzar el viaje es difícil y tienes muchos umbrales importantes a lo largo del camino. Al principio debe haber algo que traiga esto a tu conciencia: la realidad de que tu vida actual realmente no está satisfaciendo algo en lo profundo de ti; que el tener más y más —más placer, más posesiones, más actividades estimulantes, más escape del mundo, más riqueza, más poder— realmente no está satisfaciendo algo fundamental dentro de ti. Y que hay algo más. No puedes definirlo. Puedes darle un nombre, pero sigue siendo misterioso, como si algo diferente estuviera llamándote o incitándote o haciéndote señas. Y todo lo demás que estás intentando hacer para cumplir tu agenda personal no está satisfaciendo esta necesidad más profunda.

Miras a tu alrededor y te das cuenta de que nadie sabe realmente quién eres, excepto tal vez una o dos personas si eres muy afortunado. Y tú no sabes realmente quiénes son los demás. Hay mucho movimiento sin mucho sentido. Tratar de satisfacer solo tu agenda personal es insatisfactorio. Te deja vacío y frustrado. Incluso si tienes éxito en el cumplimiento de tus metas, el éxito es de corta duración y fugaz. La vida así solo es una lucha —una lucha por ser, hacer y tener, una lucha por mantenerte lejos de los peligros, las privaciones, la pobreza y el infortunio—. Es desesperante y estresante.

En algún momento, a través de la decepción, la desilusión o algún tipo de encuentro significativo con otra persona, el recuerdo de tener una misión más profunda en la vida es estimulado de alguna manera, y empiezas a gravitar hacia ella. Incluso dando muy pocos pasos —y aparentemente insignificantes—, sientes desde el principio que hay algo más en tu interior que debes descubrir, que debes llegar a saber, que necesita ser, al menos, parte de tu vida.

Es confuso, porque no encaja dentro de tu agenda personal. Es algo misterioso. No está definido por el mundo. Intentas darle un nombre y una explicación, pero no obstante sigue siendo un misterio. Es la gran atracción de Dios. Es una atracción que ya está dentro de ti, porque Dios la puso ahí. Puedes formular cualquier creencia [que quieras] acerca de ella. Puedes incluso tomar una postura muy firme en tu creencia en ella, pero ella sigue siendo más grande que tú. Todavía desafía la definición. Puedes afirmar que tu religión es la única religión verdadera, pero esto que hay dentro de ti está más allá de tu comprensión.

Si comienzas a seguir su atracción, su llamada, y puedes comenzar a crear un lugar en tu vida para ella, entonces comenzarás a sentir que hay una mayor integridad en tu interior. Comenzarás a ganar una confianza que nunca podrías tener de otra forma —no una confianza arrogante, sino una confianza basada en una asociación más profunda.

Al comenzar este viaje mayor, alcanzas umbrales a lo largo del camino en los que tienes que elegir entre algo que quieres y algo que realmente sabes, entre algo que crees que debes tener o que algún otro dice que debes tener, y algo en ti que te está llevando en una dirección diferente. Son como puertas en tu viaje. Llegas a este umbral, a esta puerta, y tienes que elegir si pasarás por esa puerta y qué seguirás dentro de ti. Estos umbrales pueden ser muy importantes, y, sobre todo al principio —y de hecho a lo largo de todo el camino—, tratan principalmente con las relaciones con las personas. Tu viaje no incluye necesariamente a las personas que has añadido a tu vida o de quienes te has vuelto dependiente o a quienes crees que debes tener o cuyas expectativas sientes que debes cumplir.

Con la excepción de tus hijos, a quienes debes atender hasta que sean adultos, las otras relaciones pueden ser desafiadas por el poder, la presencia y la guía de este Conocimiento dentro de ti. Esto puede conducirte a un gran dilema y a un gran reto en cuanto a qué honrarás en tu vida y qué seguirás. Y revelará el grado en el que te has acomodado a otras personas —personas a las que has entregado la autoridad de tu vida—, el grado en el que has perdido el rumbo y has llenado tu soledad y tu vacío con otros, otros que quizá no sean capaces de hacer este gran viaje contigo.

Es por eso que es tan importante construir primero tu relación con el Conocimiento antes de comprometerte con personas, lugares, carreras profesionales y actividades. Esto es lo que significa buscar en primer lugar el reino de Dios: construir tu relación y conciencia de esta agenda más profunda dentro de ti. Si puedes hacer esto al principio, ello creará luego un contexto más amplio para tus relaciones, y te informará de con quién puedes estar y con quién no, y de cómo estar con esas personas con las que estás destinado a asociarte. ¿Cuál es la forma apropiada para vuestra relación? Con el tiempo, esto terminará toda la confusión sobre las relaciones y te dará los criterios necesarios que necesitarás para saber con quién estar y cómo estar con esos individuos de forma apropiada, de modo que el verdadero significado y valor de vuestra relación os pueda ser revelado a ambos.

Sin esta orientación más profunda, sin este discernimiento, las relaciones son extremadamente arriesgadas e implican un gran costo y peso. Las personas están jugándose su existencia. Están jugándose su libertad. Están jugándose sus vidas, entregándolas a personas y situaciones que no representan una promesa verdadera para ellas, que no están realmente conectadas con el criterio más profundo, la agenda más profunda que existe en su interior y sigue sin descubrir.

Las personas, por supuesto, quieren negociar y tenerlo todo. No quieren renunciar a nada. Quieren riqueza y poder y amor, y tienen miedo de que… todas estas cosas les sean arrebatadas. Pero la verdad es que la riqueza, el poder y el amor son inherentemente destructivos a no ser que estén conectados con el propósito mayor que vive dentro de ti y que has traído al mundo. No existe prohibición contra la riqueza, el poder y el amor si estos están conectados honestamente a esta agenda más profunda dentro de ti, en la que serán llamados y serán necesarios. De hecho, nadie podrá llevar a cabo su mayor propósito en solitario. Todos necesitaran relaciones significativas para tener éxito, porque el Plan de Dios requiere terminar la Separación para sacarte del aislamiento y la fantasía y liberarte de la prisión de tus propias ideas y las asociaciones no saludables que tiendes a hacer con otras personas, así como de las obligaciones que te detienen y te impiden realizar aquí tu naturaleza y propósito verdaderos.

Tu relación con el Conocimiento representa tu relación con Dios. Es así como Dios te habla. Puede que no lo escuches como una voz. Puede que sea un sentimiento, una imagen, un sonido, o una voz. Cada persona experimenta el poder y la presencia del Conocimiento de manera diferente, de acuerdo a su orientación individual. Pero la verdad sigue siendo que hay una agenda mayor en tu interior, un mayor poder dentro de ti, y este te proporcionará las verdaderas relaciones, las relaciones del destino. Te proporcionará la involucración y el trabajo verdaderos para ti en el mundo. Te dará un poder que el mundo no entiende, un poder que viene de dentro en vez de recibirlo desde afuera.

Esto es lo que te libera de la confusión, la ambivalencia, la condena, el odio a ti mismo y las creencias, actitudes y hábitos autolimitantes. Porque si sigues esto hasta el final, todo lo que no es verdadero te será revelado y se desvanecerá con el tiempo. Todo lo que no representa tu verdadera vida mayor y tu propósito mayor para estar aquí, se te dará a conocer y tenderá a desaparecer.

Tal vez todavía seguirás siendo una persona con debilidades y atracciones insanas. Seguirás siendo falible. No serás perfecto. No serás todopoderoso. Pero estarás siguiendo algo que es todopoderoso, que te dará fuerza y ​​confianza y evitará que te hagas daño y hagas daño a los demás.

Te estás conectando ahora con algo de la máxima importancia, algo que es central en tu vida, que está satisfaciendo la necesidad más profunda de tu alma. Todavía eres una persona y sigues siendo falible. Todavía tienes tus debilidades y tu idiosincrasia, pero hay otra cosa en ti —una presencia, un poder, un compromiso con la vida, un enfoque y una integridad que van a impresionar e inspirar a otros.

Cuando alguien tiene una gran presencia, lo que realmente significa es esto. No es la fuerza de su personalidad. No es la afirmación que hagan de sí mismos o su fuerza de voluntad. Es la presencia que está con ellos —la presencia del Conocimiento, la mente más profunda en su interior— lo que se ha vuelto predominante, y su intelecto, su mente mundana personal, está siguiendo y sirviendo a este mayor poder que tienen dentro. Este es el verdadero significado de alcanzar una mayor integridad. Esto es lo que significa ser fiel a uno mismo, lo cual es ser fiel al Conocimiento y seguir la agenda más profunda en la vida de uno mismo.

Como hemos dicho, al principio todo es muy confuso, porque el poder y la autoridad reales están cambiando gradualmente desde la dominación de tu mente personal en todas sus prepotentes creencias, actitudes, compromisos y condena de los demás, a un tipo diferente de poder dentro de ti. El cambio ocurre gradualmente para que puedas empezar a adaptarte a él, entenderlo y aprender de él. Porque es esta transición de ser dirigido desde el exterior a ser dirigido desde el interior, dirigido por el Conocimiento, la que te enseñará y te dará la sabiduría que necesitarás para poder asistir a otros y cumplir con tu misión —lo cual requerirá una comprensión y una mayor capacidad de reconocer, experimentar y seguir este mayor poder y esta mayor agenda dentro de ti.

Por tanto, a través de esta transición obtienes la humildad necesaria, porque te das cuenta de que se trata de algo más grande que tú, que sin embargo requiere tu completa participación y depende de tu honestidad, tu integridad, tu compasión y tu amor por las personas en el mundo. [El Conocimiento] te necesita tanto como tú lo necesitas. Él te cambia, pero realmente tú no puedes cambiarlo a él. Él ilumina tu vida, pero él ya está iluminado.

Tal vez en tu vida estás llegando a uno de los umbrales importantes donde tienes que elegir de nuevo, donde tienes que tomar una verdadera decisión en la vida sobre qué vas a seguir y qué vas a hacer. Has llegado a una puerta en el camino, una puerta que está esperándote y que debes tener la fuerza para abrir y atravesar.

Muchas personas piensan que deben apoyarse en el poder de Dios, pero Dios debe apoyarse en tu fuerza e integridad, porque el regalo de Dios para el mundo está llegando a través de las personas. Estás trayendo al mundo lo que el mundo no puede darse a sí mismo, que es compromiso e inspiración, compasión y cuidado, así como crear lo que se necesita para las personas. Esto es diferente a tratar de satisfacer las ambiciones y deseos de uno mismo. Todos estos son parte de la agenda personal que uno tiene para sí mismo. Esto es realmente muy diferente, como ves. No puede compararse.

Cuando llegas a una de estas puertas, no estás seguro de qué es el Conocimiento y qué es la ambición. No estás seguro de estar tomando la decisión correcta. Hay una bifurcación en el camino. ¿Por dónde irás? Hay un montón de razones por las que deseas ir en una dirección. Existe la promesa de riqueza, de seguridad, de aprobación, de aceptación social, de reconocimiento de los demás. Pero luego, en el otro lado, bueno, nada de esto parece estar realmente garantizado. Pero hay algo dentro de ti que te insta a ir allí. Tal vez se te ha presentado una oportunidad, pero dentro de ti, en el Conocimiento, no hay respuesta. Si no es un “sí”, es un “no”. Esa es la certeza del Conocimiento.

A veces, hay condiciones que deben establecerse antes de que puedas estar de acuerdo con algo. Eso es apropiado. Eso está muy bien. Pero tiene que ser fundamentalmente la decisión correcta. En esto no hay negociación alguna si estás siendo fiel a ti mismo. No puedes llegar a un acuerdo y tener ambas cosas. No puedes viajar ambas rutas si hay una bifurcación en la carretera. No puedes llevar contigo a las personas que no están dispuestas a ir, que no sienten este llamado, que no tienen una afinidad natural con él. Tal vez no es su momento ni su lugar para sentir el poder del Conocimiento en su interior.

Elegir al Conocimiento sobre otras cosas que parecen ser atractivas y que incluso son consideradas necesarias, te fortalecerá enormemente. De nuevo, esto forma parte del cambio de autoridad dentro de ti desde tus ideas al Conocimiento, desde tus creencias y expectativas al Conocimiento, desde tus miedos e inseguridad al Conocimiento.

Así es como Dios te salva. Así es como Dios te redime, colocando en tu interior una mayor voz y un mayor propósito que tú solo puedes aprender a responder y seguir tan clara y honestamente como puedas. Al final de la vida Dios no disipa simplemente este mundo; disipa tu conciencia mundana, porque eso lo que crees que eres. Te realizas y te redimes llevando a cabo el mayor propósito que te ha traído al mundo. Así es como finaliza la Separación. Así es como recuperas tu fundamental relación con Dios y con tu familia espiritual —aquellos que han sido llamados a apoyarte y asistirte tanto dentro del mundo como más allá.

No hay día del juicio final. Eso es ridículo. Dios sabe que sin el Conocimiento solo puedes cometer errores en esta vida. Sin el Conocimiento vivirás una vida de compromiso y frustración, de ira y resentimiento. La necesidad de tu alma no estará satisfecha. Estarás insatisfecho. Culparás a los demás y al mundo por tu insatisfacción. Serás fundamentalmente infeliz. A pesar de lo agradable que sea lo que te rodea, a pesar de cuánta riqueza puedas adquirir, estarás fundamentalmente insatisfecho, porque no habrás cumplido con tu mayor propósito para venir a este mundo. Te habrás entregado a otras cosas. Habrás sido seducido por el mundo. Pero esto no enoja a Dios, porque sin el Conocimiento solo puedes ser seducido por el mundo; solo puedes crear alguna otra identidad para ti mismo y tratar de vivir según tu agenda personal, que en gran medida ha sido creada para ti por las influencias que te rodean.

Tu redención viene de tomar los Pasos al Conocimiento y seguir la orientación y la dirección del Conocimiento lo más fiel, paciente y honestamente que puedas. Esto es eminentemente práctico, ya que conduce a una acción fundamental. No es como tener un romance con la presencia Angélica. No es simplemente complacerte a ti mismo en el éxtasis.

Eso no es realmente el viaje, como ves, porque viniste al mundo a trabajar, a lograr algo, a encontrar a ciertas personas y lograr algo con ellas atendiendo una necesidad real en el mundo. Este no es un camino de realización personal donde encuentras la cosa más agradable que hacer en la vida y te entregas a ella. Eso solo lleva a una frustración y miseria mayores, porque no cumple con la necesidad del alma. Esto no es una indulgencia egoísta. No es ser irresponsable con los demás, comprometiéndote con tu propio éxito y felicidad. Esa es tu agenda personal. El conocimiento está aquí para ponerte al servicio de las personas y del mundo y conectarte con personas en el mundo mediante una actividad y contribución significativas.

Las personas están muy confundidas sobre el objetivo y el propósito de la religión y la espiritualidad. Piensan que es algún tipo de subordinación a un dios extraño, o bien creen que es el camino de la felicidad y satisfacción personal. Desde su agenda personal y su mente personal no pueden ver el verdadero movimiento de Dios en el mundo, el verdadero movimiento del Conocimiento dentro del individuo y entre los individuos. Ellas piensan que es otra cosa. No pueden ver desde donde están.

Al igual que desde la cubierta de un barco, no puedes ver las corrientes más profundas que mueven el agua por todo el planeta. Solo puedes ver la turbulencia de la superficie y el efecto de la meteorología sobre la ola. Solo puedes comprender el misterio, el significado y el poder del Conocimiento involucrándote con él, siguiéndolo y no tratando de controlarlo, definirlo o manipularlo para satisfacer tus intereses o deseos.

Algunas personas piensan: “Bueno, uno se entrega a Dios y Dios se hace cargo”, pero no es realmente así, porque debes seguir siendo el capitán de tu nave. Todavía debes dirigir tus pensamientos y tus acciones y establecer criterios para tus relaciones y límites para ti mismo. La diferencia aquí es que el Conocimiento está guiándote y estás respondiendo a él. Te está deteniendo de hacer cosas que te conducirían por mal camino y te insta sin descanso hacia una dirección determinada. Tú sigues siendo el capitán de tu barco, como ves. La diferencia es que ahora estás respondiendo a la verdadera finalidad de tu viaje —a donde realmente tiene que ir el barco y a lo que este contiene.

Las personas están inmensamente confusas, porque en realidad no han comenzado el viaje o no han estado en él lo suficiente para darse cuenta de qué es y cómo funciona, ni tampoco del misterio y el milagro que se produce en la vida de aquellos que pueden responder.

Al principio hay muchas decisiones difíciles que tomar. Estas son fundamentales para determinar si serás una persona libre en esta vida o no. Son fundamentales para determinar si puedes responder, experimentar y cumplir con un propósito mayor en tu vida, o si serás simplemente un cautivo de las expectativas de otros y de tu propia inseguridad y sentimiento de insuficiencia.

Incluso cuando comienzas a viajar por el camino, incluso a medio camino de esta gran montaña, también existen otros retos. Porque todavía tienes una agenda personal que va contigo. Esta no se queda atrás, al pie de la montaña. La llevas contigo y está todavía operativa, y todavía debes tomar decisiones al respecto.

Tu inteligencia fue creada para tomar decisiones pequeñas, para funcionar dentro de las circunstancias siempre cambiantes de tu vida. Pero el Conocimiento está ahí para darte propósito, sentido y dirección, así como un mayor punto de referencia dentro de ti mismo, de modo que puedas discernir lo que es verdadero y lo que es falso, lo que es bueno y lo que solo se ve bien, lo que es realmente ventajoso y lo que es meramente seductor, lo que es la verdadera honestidad y lo que es una falsa honestidad. Es tu punto de referencia más profundo, como ves. Todavía debes usar tu mente para tomar decisiones y llevar a cabo las innumerables tareas de la vida diaria, pero ahora tienes un mayor punto de referencia. Es como un faro. Ahora puedes ir a lo que es sabio en tu interior en busca de consejo, para buscar la dirección, para ayudarte a tomar una decisión adecuada, mientras que antes solo estabas suponiendo, esperando y deseando imprudentemente, sin ninguna fuente, sensación de seguridad o certeza reales dentro de ti mismo.

Esta es la diferencia que decidirá lo que será tu vida: si supondrá el cumplimiento del propósito más grande que te ha traído aquí, de aquellos que te han enviado aquí y del poder y la presencia que llevas, o si será una existencia desperdiciada por alguien que está simplemente tratando de estar cómodo en un mundo incómodo, que simplemente está aferrándose a lo poco que tiene, que vive en el miedo y la aprensión y que no tiene un verdadero poder o sentido de orientación interior.

Muchas personas viven y caerán en esta última categoría. Algunas simplemente se ven frenadas por sus circunstancias, por su pobreza o la opresión política. Ellas no tienen libertad para salir de donde se encuentran. Están bloqueadas allí donde están. Pero para otras personas que tienen estas libertades, es verdaderamente trágico si descuidan descubrir, experimentar y cumplir el propósito más grande en su interior, la agenda más profunda que existe dentro de ellas. Sus vidas son verdaderamente desperdiciadas, persiguiendo el placer y evitando el dolor. Son esclavas de otras fuerzas, y desconocen su verdadera vida y valor.

Tú no querrás ser una de estas personas, porque tienes un mayor propósito por estar aquí. No puedes definirlo. No puedes controlarlo, pero puedes seguirlo. Te está dando signos y señales a medida que avanzas. Cambiará tus valores, tus prioridades. Buscarás tranquilidad más que estimulación. Buscarás un diálogo honesto y constructivo con los demás en lugar de mera charla. Buscarás inspiración en vez de solo estimulación. Buscarás una resonancia interna más profunda por encima de la mera emoción en el exterior. Esto es completamente natural. Esto es volver a casa dentro de ti mismo. Esto es permitir que tus valores e ideas cambien, porque ahora estás experimentando algo fundamental. Tus valores están alineándose cada vez más con tu verdadera naturaleza. Y con esto, tendrás una mayor aceptación de ti mismo.

Pero debes continuar el viaje. Hay muchas tentaciones de establecer un campamento permanente en la ladera de esta montaña, pero debes continuar, porque no verás y no sabrás hasta que llegues a sus mayores y más altas elevaciones, allí donde puedes ver sin obstrucción tu vida y la realidad de la vida a tu alrededor. Y tienes que dejar atrás a ciertas personas, incluso a personas que son maravillosas pero no pueden hacer el viaje contigo. No es su momento. No están listas. Puede incluso que el camino que tú debes seguir hacia las alturas de la montaña no sea el que ellas deben seguir. Otras personas vendrán a unirse a ti y tendrás una resonancia más profunda con ellas. Algunas viajarán contigo temporalmente, otras harán todo el viaje contigo. Solo el Conocimiento lo sabe.

Esto es seguir la presencia del Conocimiento. Esto es seguir la presencia de Dios. Esto es aprender a estar en el mundo sin ser del mundo. Esto es aprender a construir una conexión con tu Antiguo Hogar mientras estás aquí, viviendo una vida fundamental y práctica, involucrado con otros en actividades significativas.

Este es el viaje ante ti. Esto es lo que significa dar los Pasos al Conocimiento. Esto es lo que significa vivir una mayor realidad incluso mientras estás aquí, involucrado en la vida cotidiana del mundo. Esto es donde la Divinidad se expresa a través de lo mundano y da a lo mundano todo el sentido y el valor que tiene. Esto es lo que da verdadero sentido a tu intelecto. Esto es lo que te incita a vivir una vida sana y constructiva. Esto es lo que te apoya sobre un suelo firme y fijo, una base firme en el mundo, una base que el propio mundo nunca puede proveerte, porque has nacido de una realidad más grande, una realidad de la que has venido y a la que volverás. Esto contiene el secreto, el propósito y el valor real de tu vida.

Los Efectos del Programa de Pacificación

Traducción del texto “Effects of the Pacification Program”, perteneciente al segundo libro de “Los Aliados de la Humanidad”, tal y como le fue revelado a Marshall Vian Summers.

Es fácil hacer preguntas. Es más difícil encontrar las verdaderas respuestas. La gente está ansiosa de respuestas, pero aún no tiene la conciencia. Por tanto, a la hora de considerar el mensaje en los Discursos de Los Aliados, la gente debe comenzar a desarrollar una conciencia y sensibilidad sobre la Comunidad Mayor. Conseguir simplemente respuestas para las preguntas no desarrolla esta conciencia y sensibilidad. Y de hecho, incluso si tuvierais la respuesta correcta, si no podéis experimentarla, si no podéis reconocerla, si no podéis ver su aplicación, bien, ¿de qué vale? La respuesta se pierde en la persona que está preguntando.

Por tanto, siempre se vuelve al desarrollo de la conciencia y la sensibilidad y la capacidad de saber. La gente quiere pruebas, y por tanto va a aquel que piensan que es el experto, y el experto da sus opiniones, y la gente dice: “¡Ah! Esto debe ser la prueba, porque el experto lo ha dicho.” Pero todo son opiniones. Sin el Conocimiento, todo son solo opiniones en la mente. Y estas opiniones son desarrolladas por el condicionamiento, las actitudes y el temperamento de la gente. Las personas pueden experimentar algo y sacar conclusiones y evaluaciones, y aun así estar completamente equivocadas en su estimación.

Sin embargo, aquí nosotros estamos hablando sobre una conciencia superior. No estamos hablando sobre tener respuestas. Las respuestas no serán suficientes sin esta conciencia superior, y su aplicación no se entenderá. En última instancia, debéis ganar esta conciencia superior. Esta conciencia trasciende la cultura humana, el condicionamiento humano e incluso vuestra identidad biológica. Es una conciencia de la vida tal y como se está moviendo por todo vuestro alrededor y a través de todo lo demás. Necesitáis esta conciencia superior para entender las plantas y los animales, el tiempo meteorológico y el movimiento del mundo. La necesitáis para entender la presencia de fuerzas negativas en el Ambiente Mental y la presencia de las Fuerzas Angélicas, que están aquí para serviros. Y, sin duda, debéis tener esta conciencia para ser conscientes de las fuerzas de la Comunidad Mayor en el mundo y reconocer sus manifestaciones, sus intenciones y sus métodos. Necesitáis esta conciencia superior para distinguir amigo de enemigo.

Por tanto, cuando la gente hace muchas preguntas, la verdadera respuesta está en el desarrollo de una conciencia superior. Esto os conduce al misterio, donde puede que no estéis deseosos de ir, pero es allí donde debéis ir para poder entender. Este es el misterio de vuestra vida —el misterio de lo que sabéis, el misterio de quiénes sois, el misterio de por qué estáis aquí y el misterio de aquello a lo que debéis responder—. No estáis aquí simplemente para llenar vuestra mente con más respuestas que no pueden ser reconocidas ni entendidas.

Esto, entonces, mueve las cosas en la dirección correcta. Pero, naturalmente, hay gente que no puede tolerar el misterio y debe tener respuestas, pensando que las respuestas resolverán sus interrogantes. Estas personas constituirán la mayoría de las personas que interrogarán sobre los Discursos de los Aliados y os preguntarán sobre ellos. Vosotros, personalmente, no podéis responder todas las preguntas que hay sobre los Aliados —quiénes son, de dónde vienen, cómo llegaron aquí, su método de propulsión, dónde se están ocultando y cómo se comunican—. ¿Cómo podríais responder todas estas cuestiones?

Sin embargo, podéis ser conscientes de los Aliados, y tenéis la capacidad de reconocer la validez de su mensaje. Habéis aprendido lo suficiente sobre la vida y la naturaleza para entender su punto de vista, aquello que enfatizan y por qué es necesario. Esto se debe a la conciencia superior, no a que tengáis respuestas. Los Discursos de los Aliados de la Humanidad promueven preguntas. La razón por la que ellos no responden todas las preguntas es que vosotros debéis desarrollar la conciencia superior. Si le contaran al lector todo sobre ellos, la gente diría: “Hum, ¡no me lo creo! ¡Marshall lo está inventando todo!” Como veis, sin la conciencia superior, la gente no puede conectar.

Podéis ver ya los efectos del Programa de Pacificación que la Intervención está generando. Hay ya mucha gente que ha caído presa de esto, ya sea por sus propias inclinaciones o por influencia externa. Aquí la gente es llevada a creer que en realidad no puede juzgar nada. “Bueno, no quiero ser negativo. Estaré abierto a ello.” ¿Quién les dijo que estuvieran abiertos a ello? “Estaré abierto a cualquier cosa que ocurra.” ¿Quién les dijo que estuvieran abiertos a cualquier cosa que ocurra? El discernimiento crítico de la gente está siendo destruido. Así, algo ocurre y ellos dicen: “Bueno, no quiero juzgar la situación.” ¡Pero de qué estáis hablando! Necesitáis evaluar lo que está ocurriendo. Estas personas piensan que no pueden tener una actitud crítica. “Bueno, realmente no quiero ser crítico. No quiero ser negativo.” Bien, es posible que sea necesario hablar y decir que algo no es realmente apropiado. Pero estas personas ni siquiera pueden hacer eso. La gente que ha sido afectada por este Programa de Pacificación ni siquiera puede tomar una decisión. No pueden mirar algo y decir: “Bien, esto es algo bueno,” o “Esto realmente no es algo bueno para mí.” Por tanto, dan la bienvenida a todo, pensando que es así como uno debe ser ante la vida.

No es así como debéis ser ante la vida. Es verdad que debéis estar dispuestos a mirarlo todo, pero no es cierto que debáis aceptarlo todo, vincularos a todo, dar la bienvenida a todo. ¡Por supuesto que no! Una conciencia superior no significa que no hagáis evaluaciones críticas. Significa simplemente que veis las cosas desde una perspectiva más alta. Esto no significa que todo se vuelve gris. Significa que todo se vuelve más claro. Podéis ver con claridad qué hacer y qué no hacer, qué es bueno y qué no es bueno. Si el fruto del estudio espiritual no es este, entonces alguien está siendo incapacitado.

Aunque es cierto que debéis aprender a no juzgar una situación basándoos en vuestro condicionamiento o vuestras creencias, en última instancia debéis juzgar una situación basándoos en el Conocimiento, la Inteligencia Espiritual más profunda que vive en vuestro interior. Este es el árbitro final en vuestro discernimiento.

Sin embargo, las personas no reconocen esto. Dan el primer paso y piensan que es el último. El primer paso consiste en no juzgar. Esto significa que debéis aprender a mirar y a reconocer algo, lo cual no podéis hacer si lo juzgáis de inmediato. Este es el primer paso, pero la gente piensa que es el último. El último paso es muy diferente del primero. No juzgáis en el momento porque necesitáis ver, saber y reconocer lo que estáis mirando. Esto es discernimiento. No podéis discernir si juzgáis las cosas directamente. Pero más allá de este discernimiento, debéis ver claramente si algo es bueno o no.

Así, podríais reconocer que la Intervención no es realmente buena para la humanidad. ¡En sí misma, la Intervención no es una cosa buena! Pero si decís: “Oh, no puedo juzgar la situación,” ¿cómo sabréis alguna vez? Puede que queráis pensar: “Bueno, probablemente es buena en algún otro nivel.” Una persona pacificada dirá: “Veré cómo es buena para nosotros, porque todo lo que ocurre es bueno para nosotros.” Esto no es solo ignorancia humana, sino que demuestra los efectos del Programa de Pacificación, que anima a la gente a confiar en las cosas sin conciencia, sin discernimiento.

Podéis ver esto por todas partes. Podéis verlo en la comunidad sobre los ovnis. Podéis verlo en las comunidades espirituales. Podéis verlo emergiendo en la gente por todo vuestro alrededor. Los Discursos de los Aliados de la humanidad crearán agitación, porque promueven el discernimiento. Ellos os dicen: “La Intervención no es buena para vosotros.” Pero mucha gente dirá: “Bueno, no sé. Debe ser buena. Quiero decir, no puede ser mala.” Ellos están aturdidos. No saben qué pensar. “Bueno, no sé. Realmente no puedo tomar ninguna decisión sobre ello.” ¿Qué estáis diciendo? ¿Ha sido deshabilitada vuestra capacidad para tomar decisiones? Y si es así, ¿quién la ha deshabilitado? ¿Por qué hay algunas personas que piensan que deben estar abiertas a todo y receptivas a todo? Sí, ellas no quieren juzgar, pero ese es solo el primer paso. Ellas no dan el siguiente paso. No ejercen el discernimiento. En algunos casos, su discernimiento ha desaparecido.

Este es un problema muy serio. Como resultado de este Programa de Pacificación, las personas no pueden ver y no pueden saber, y, básicamente, aunque están confundidas y quizá asustadas, simplemente se dejan llevar. “Bien, simplemente me dejaré llevar. Simplemente intentaré aceptar lo que está sucediendo en mi vida.” Las personas que han sido pacificadas no pueden resistir. No pueden luchar contra nada porque no piensan que sea correcto hacer eso. Piensan que todo ha de ser abrazado. ¿De dónde vino esto?

Estas ideas de aceptación indiscutida prevalecen en muchas de las enseñanzas espirituales que hoy veis. Y la gente acepta estas ideas con todo su corazón. Piensan: “Bien, esta es la verdad más alta. Nosotros seguimos la verdad más alta.” Considerad esto a la luz del Programa de Pacificación y comenzaréis a ver lo omnipresente que realmente es esto.

Los individuos que están siendo pacificados serán llevados a creer que están ganando una conciencia superior, cuando en realidad se les está quitando todo su poder. El Programa de Pacificación se basa en un entendimiento de la psicología y las tendencias humanas. Aquí los individuos son condicionados a pensar que, para ser aceptables ante Dios, básicamente deben renunciar a lo que Dios les ha dado para que lo usen. “Bien, para ser aceptable ante Dios debo ser manso y suave, no juzgar y abrazarlo todo. Buscaré lo bueno en todo.”

¿De dónde vino esto? ¿Es este sometimiento una invención puramente humana? ¿Es algo que la gente simplemente idea inventa por sí misma para poder ser feliz en el momento? Bien, en algunos casos esto es verdad.

Pero considerad la pacificación de la humanidad. ¿Cómo se pacifica a la gente? Se les dice lo que quieren oír y se les dice que realmente no necesitan considerar ninguna otra cosa. Después de todo, si todo lo que os ocurre es bueno, entonces, ¿por qué resistir nada? ¡Simplemente abrázalo! Este es el Programa de Pacificación en acción.

Esta influencia está volviéndose algo omnipresente a vuestro alrededor. La gente fluye hacia lugares donde la Intervención está operando, creyendo que la “energía” allí es muy alta. Dicen: “Este es un lugar tan iluminador…” ¡Oh, Dios mío! Están saltando al fuego. Están entregándose con todo su corazón. Ellos van a estos lugares y sienten la energía que hay allí, y piensan: “Oh, este es realmente un lugar poderoso. ¡Es aquí donde están sucediendo cosas!” Y cuanto más tiempo pasan allí, menos saben, y menos piensan que puedan volver a sus vidas anteriores. Ellos se quedan cada vez más indiferentes y absorbidos en sí mismos, y cada vez más disfuncionales.

Esta desinvolucración produce una ansiedad a un nivel profundo, a un nivel en el que sabes que tu vida no está progresando y que no estás yendo a donde necesitas ir. Pero estas personas pensarán que esta molestia es parte de su miedo, o bien parte de su psicología que debe ser erradicada o exorcizada. Y, por tanto, trabajarán duro para ignorar las señales mismas que les están diciendo que sus vidas están mal y que están perdiendo sus vidas.

Estos individuos dirán: “Todo es amor. Simplemente ama. Solo hay amor.” Si supieran de qué están hablando, realmente eso sería verdad. Pero piensan que el amor es simplemente pasividad, felicidad y consentimiento, porque eso es el Programa de Pacificación trabajando en ellos. Ahora lo están extendiendo a otras personas, volviéndose ellos mismos pacificadores. Y después de un tiempo, ellos no sabrán lo que saben. Y si algo está realmente mal, sentirán incomodidad, pero pensarán que es solo parte de su problema psicológico, e intentarán ignorarlo o removerlo o enterrarlo. Y después harán cualquier cosa que la Intervención les diga que hagan. Dirán: “Oh, he recibido un mensaje. Tengo que ir a hacer esto. Estoy siendo guiado. Esto es mi guía interna.”

Será muy difícil despertar a la gente de esto. Primero tenéis que despertaros a vosotros mismos. La gente está tan sumergida en su languidez y su búsqueda de felicidad, que es casi como si estuvieran fuera del alcance. ¡Están tan adormecidos y condicionados, que tendríais que arrojar una bomba en su regazo para despertarles!

Podéis ver los efectos del Programa de Pacificación en las comunidades espirituales en muchos lugares. Para mucha gente —aunque sin duda no para toda—, el consentimiento aparece como el camino fácil, la vía fácil, la vía a la verdadera felicidad. Renuncia a saber cualquier cosa, renuncia a evaluar cualquier cosa, renuncia a resistir cualquier cosa, y entonces: “Oh, a partir de ahora todo será felicidad. ¡Viento en popa de ahora en adelante!”

A estas agradables personas, la Intervención simplemente les arrullará hacia un estado de indiferencia, y después básicamente no serán un problema, y serán receptivas a cualquier cosa que se les dé. Su saber natural estará tan apartado de su conciencia que ahora se volverá el enemigo. Pensarán que se trata del miedo. Pensarán que es negatividad. Y no querrán nada de eso.

Esto realmente está ocurriendo ahora. Estamos hablando de casos extremos, pero estos casos extremos están creciendo en alcance y magnitud. Muchas más personas están simplemente cayendo en este estado —incluso las personas jóvenes, algunas de las cuales son especialmente propensas a este tipo de condicionamiento.

Considerad esto: la verdadera felicidad surge de ser verdadero con vosotros mismos, de desarrollar vuestra propia integridad y de vivir honradamente con vuestra integridad. Las verdaderas relaciones se basan en compartir una verdadera integridad con otros, construyendo relaciones de integridad, relaciones que expresan vuestra naturaleza y propósito más profundos en la vida.

Sin embargo, mirad las relaciones de una persona pacificada, que dice: “Bien, estaremos juntos mientras se sienta bien, mientras esté bien, y si no estuviéramos juntos estaría bien, y cualquier cosa que hagamos estará bien.” Pero no está bien. Y ellos saben que no está bien, pero su saber natural ha sido apartado de su conciencia. Como resultado, dicen: “No sentiré esas cosas. Esas cosas perturban mi felicidad, mi paz, mi ecuanimidad.” Y aun así no hay paz ni ecuanimidad, porque no hay integridad; y debido a que no hay integridad, no hay verdadera relación.

¿Veis aquí como el veneno es insertado en el alimento mismo que la gente quiere tomar? El alimento espiritual está siendo envenenado. ¿Cuántos maestros espirituales están enseñando hoy el verdadero discernimiento? ¿Cuántos están promoviendo la verdadera integridad personal? ¿Cuántos están animando a la gente a mirar con claridad y a ver? ¿Cuántos maestros están animando a sus estudiantes a responder al mundo? En efecto hay algunos, pero mirad a vuestro alrededor y veréis el Programa de Pacificación siendo promovido inconscientemente.

Qué perfecto resulta esto para los planes de la Intervención. Lleva tiempo, pero desde su perspectiva los resultados valen la pena. La intervención tendrá entonces una vasta red de personas dóciles a través de las cuales sus planes pueden fluir. Y la gente nunca sabrá de dónde está viniendo esto.

En otro escenario, la situación se complica. En él, la Intervención empieza a mostrar su lado oscuro. No todo el mundo puede ser pacificado con facilidad. Aquellos que no pueden ser pacificados por la Intervención serán dirigidos por esta a juzgar a aquellos que se oponen a ella. Esto será particularmente cierto en el caso de gente que tiene puntos de vista y prejuicios religiosos extremos. Esta gente será llevada a condenar a aquellos que no comparten su punto de vista. En efecto, hay personas en algunas comunidades religiosas que recibirán mensajes diciendo que todos los enemigos de Cristo deben ser erradicados si no pueden ser salvados, y que la Segunda Venida requerirá limpiar la familia humana.

Hay individuos en la actualidad que están siendo dirigidos de esta manera, y aunque estos individuos no representan necesariamente el liderazgo de estas comunidades religiosas, su énfasis aumentará a medida que lo haga su frustración. Ellos están esperando la gran llegada de Jesús, y piensan que no está ocurriendo debido a los pecados de la familia humana, pecados que ahora deben ser erradicados y no simplemente resistidos. Y el Jesús que vendrá no será el verdadero Jesús, sino el Jesús preparado por la Intervención. Este será un falso Jesús que ellos no pueden realmente reconocer, porque no están desarrollados en el Conocimiento. Este Jesús no traerá paz, sino un ajuste de cuentas. Este ajuste de cuentas será bienvenido por los seguidores, porque ellos mismos están llenos de quejas y creen que sus profecías no están cumpliéndose debido a los pecados de la humanidad, y que estos pecados deben ser ahora removidos para traer el Cielo a la Tierra.

¿Podéis ver por un momento lo fácil que sería para una presencia de la Comunidad Mayor aquí —la Intervención—, que es tan habilidosa a la hora de influenciar el Ambiente Mental y es tan consciente de las tendencias y debilidades humanas, proveer este tipo de influencia? ¿Podéis ver cómo, debido a esta manipulación, los justos pueden comenzar a hacer la guerra contra la gente que no está de acuerdo con ellos y contra aquellos que preservarían el Conocimiento en el mundo? ¿Podéis ver lo fácilmente que esto sería generado?

Incluso los verdaderos creyentes en Cristo serían considerados objetivos a atacar, porque ellos no comparten estas quejas y por tanto no están de acuerdo con los individuos que están siendo dirigidos por la Intervención. Los verdaderos creyentes en Cristo enfatizarían la armonía, el reconocimiento y la tolerancia. Aquellos que están siendo dirigidos por la Intervención solo querrán venganza por sus profecías fracasadas. Quieren que el castigo de Dios se ejecute, y están dispuestos a ser los ejecutores. Están dispuestos a ser los jueces y el jurado para llevar a cabo lo que creen que ahora es la voluntad de Dios. ¿Cómo erradicará la Intervención a sus oponentes? Si consiguiesen suficiente poder, veréis cómo esto puede hacerse.

Donde no pueda lograrse la pacificación, la Intervención influenciará a los individuos para que estos ejecuten las hostilidades que tienen unos con otros. A medida que el mundo se vuelva más difícil, los recursos disminuyan, las poblaciones crezcan y la competición aumente, y según la tragedia se vuelva más frecuente, el sentido de tolerancia de la gente disminuirá, y sus quejas serán alentadas —no solo por la Intervención, sino ciertamente por aquellas personas que son ambiciosas y quieren colocarse en posiciones de poder. Qué perfectamente encaja esto en los planes extraterrestres, que buscan simplificar y reestructurar la lealtad humana. A la intervención no le importa qué religión usar, siempre y cuando pueda lograr estos resultados. Es por eso que un cristiano, un musulmán, un hindú o un budista devotos deben todos aprender el Camino del Conocimiento. De otro modo, ¿cómo reconocerán la diferencia entre una influencia espiritual y una influencia de la Comunidad Mayor? Para los que carecen de discernimiento, bueno, todo parece proceder de un lugar superior, de los Cielos. ¿En quién, entonces, podéis confiar?

La Intervención puede crear maravillosos escenarios espirituales para activar a los individuos que son más propensos a ser sus mensajeros. Para la Intervención no es difícil. Simplemente representan una obra de teatro y ponen a alguien en medio de ella, y esta persona no puede notar la diferencia. La gente no sabe lo que es una presencia de la Comunidad Mayor. Para ellos, todo procede de otra parte, no de su nivel, sino de un lugar superior. Por tanto, en uno de los escenarios, una imagen de Jesús es proyectada a una persona ferviente, y la persona ferviente dice: “Jesús ha venido a mí.” Y ese Jesús le dice: “¡debes reunir a mis verdaderos seguidores y debes denunciar a todos los demás!” Y el ferviente seguidor dice: “Sí, Maestro, ¡sí, Maestro!”

¿Increíble? Sí. ¿Imposible? No. Si el plan extraterrestre es crear una lealtad humana dócil y unificada, debe erradicar los elementos disidentes, aquellos que no son sumisos. Esto no lo hará la propia Intervención, porque entonces todo el mundo sabría que existe una Intervención. En vez de eso, tendrán seres humanos que lo harán por ellos en nombre de las convicciones y prejuicios religiosos de la gente. Y nadie sabrá en absoluto lo que está detrás. Algunos pensarán que se trata de Satán o Lucifer, pero no sabrán.

La mayor debilidad de la humanidad es su ignorancia. La mayor fuerza de la humanidad es su Conocimiento. La Comunidad Mayor, el universo habitado en el que vivís, es un entorno muy sofisticado de interacción e influencia. Si los seres humanos escuchan a sus prejuicios, sus odios y sus quejas y no pueden distinguir entre una influencia espiritual y una de la Comunidad Mayor, entonces la Comunidad Mayor supone un entorno extremadamente arriesgado. Eventualmente, alguien en la Comunidad Mayor os incorporará a su Colectivo o a su causa. ¿Cómo lo hará? Usará simplemente lo que ya creéis en vez de enseñaros algo nuevo.

Es por eso que resulta tan vitalmente importante aprender el Camino del Conocimiento: porque este os enseña sobre la realidad de la vida y la espiritualidad en la Comunidad Mayor. Os enseña sobre la naturaleza de la manipulación y cómo protegeros a vosotros mismos y a los demás.

Esto actualmente es una necesidad vital en el mundo. Cada día, hombres y mujeres de buena conciencia están cayendo bajo una persuasión que no pueden discernir. Es un proceso gradual. Pero eventualmente terminan sin tener ni una pista sobre lo que está sucediendo en sus vidas y siendo hostiles a cualquier clase de corrección.

Según vosotros mismos comenzáis a desarrollar esta conciencia de la Comunidad Mayor y compartís el mensaje de los Aliados con otros, veréis esta resistencia. Veréis la incapacidad para responder de la gente. Es como si alguien hubiera desenchufado algo en su interior y ahora simplemente no saben nada. Y si responden a algún nivel, puede que intenten pacificarse a sí mismos. Dirán: “Bueno, solo es un punto de vista, y claro, tenemos que buscar lo bueno en esta situación. Realmente tenemos que abrazarla. Si los visitantes están aquí, entonces deben estar aquí por un propósito, y nosotros tenemos que abrirnos a ese propósito. Quizá algunos de ellos no son buenos, pero otros lo son, y tenemos que amarles y comprenderles.”

Todo esto es mentalidad de pacificación. Esto es el camino fácil. Simplemente cede. Y si la felicidad es el objetivo de vuestra vida, cederéis. Comprometeréis vuestra integridad. Negaréis vuestras propias ansiedades. Ignoraréis las señales, los avisos y las pistas que os indican que algo no está bien aquí. Puede que os digáis: “Bueno, es todo parte del drama de la vida, y yo estaré por encima de todo ello.”

En la actualidad, los Sabios están replegándose por el todo mundo, porque la Intervención está aquí. Solo unos pocos están en posición de proclamar. Marshall es uno de ellos. Pero él necesitará que otros le ayuden. El mundo no se ha perdido, pero el riesgo de perderlo está creciendo.

Por tanto, no podéis simplemente retiraros e ir a vivir una vida rural y pastoral en alguna parte, alejándoos de todo, simplemente siendo felices cada día, regresando a la naturaleza, llevando los cubos de agua, plantando el maíz, preparando las comidas y viviendo con las estaciones. ¡Eso se ha acabado! Para ser conscientes, autodeterminados y tener vuestra propia integridad, no es posible ahora la huida. No es posible irse a los bosques y pretender que esto no está ocurriendo.

No hay lugar para más terapia constante con vosotros mismos. Al final, la única verdadera terapia es ser real con lo que sabéis, alinearos con lo que sabéis y aprender la sabiduría necesaria para llevar lo que sabéis y comunicarlo compasiva y poderosamente. Es a esto a lo que debe conducir cualquier forma de terapia verdadera. ¿Vais a volver atrás para sanar vuestra infancia? ¿Vais a buscar el amor que vuestros padres no os dieron? La gente que se concentra excesivamente en esas cosas se incapacita. Es como si se quedaran en silla de ruedas en sus propias mentes. Todos ellos podrían ser defensores de la verdad, pero, en vez de eso, solo se vuelven defensores de la terapia, y no mucha terapia de la que se hace en la actualidad conduce a la verdad. No es posible huir. No hay realización personal a costa de vuestra propia integridad, del saber la verdad y del abogar por la verdad.

La humanidad debe unirse, de lo contrario será dominada en la Comunidad Mayor. Esto es completamente obvio cuando pensáis en ello. Si otras fuerzas de más allá del mundo quieren vuestro planeta, sus recursos y la lealtad humana, y bueno, la familia humana está dividida, realmente estáis invitando a otros a venir. “¡Por supuesto, venid! ¡Hay sitio de sobra para todos!”

Aquellos que resisten la Intervención serán acusados de ser ignorantes y estar en el miedo. Algunos serán acusados de estar resistiendo la Intervención para proteger sus intereses particulares. Y habrá algunas personas que resistirán por esa razón. Sin embargo, hay aquellos que resistirán la Intervención porque es una Intervención. Pero con el Programa de Pacificación, ¿quién puede llamarlo por su nombre? ¿Quién puede decir: “¡Esto es lo que es!” sin provocar resistencia y condena? Este es un verdadero problema en la actualidad.

Nosotros alentamos el desarrollo del discernimiento y la discreción de la gente y la aplicación de sus facultades críticas. Lo que alentamos aquí no se basa en el prejuicio personal o en el condicionamiento social, sino en el Conocimiento. El Conocimiento es la parte de vosotros que sabe. Es la mente mayor dentro de vosotros que el Creador os ha dado para atender los desafíos y oportunidades de vuestra vida. Es la voz de la conciencia en vuestro interior. La gente a menudo compara sus sistemas de creencias y se juzgan unos a otros, pero no es eso de lo que estamos hablando.

Estamos hablando de rescatar a la humanidad de una situación que la esclavizaría. Estamos hablando de preservar la libertad y la autodeterminación humanas y de alentar la integridad humana frente a las fuerzas de la Comunidad Mayor que están interviniendo en vuestro mundo. ¿Es imposible lograr esto? Bueno, en cierto sentido, la verdad siempre parece imposible. La promoción y la preservación de la verdad siempre parecen enfrentar obstáculos insalvables. Pero eso es solo porque la verdad no es valorada, reconocida ni sentida profundamente por suficiente gente. Lo que sacará a la humanidad de esta difícil situación es lo mismo que sacará a la humanidad de todas las situaciones difíciles. Es enfrentar la verdad y hacer lo que ha de hacerse.

Hay muchas personas hoy en el mundo que se sienten muy incómodas, porque saben que algo realmente malo está ocurriendo. Quizá piensan que su incomodidad es solo su propio problema psicológico. Quizá piensan que es solo un problema político, económico o medioambiental. Si no tienen conciencia de la Comunidad Mayor, entonces tienen que focalizar su atención en otra coa y buscar otro tipo de causa. Pero saben que algo no está bien en lo que hoy está ocurriendo. Las cosas no se sienten bien. Las cosas se están moviendo en una dirección en la que no deberían estar moviéndose. Algo está pasando que va a cambiar las cosas, pero no hacia mejor. Y la gente que siente esto está incómoda. Se despiertan con esta incomodidad; se acuestan con esta incomodidad. Está ahí. Ellos la sienten cuando están fuera en el mundo. Algo no está bien.

Pero miran a su alrededor y la mayoría de las personas están ajenas. Ellas no lo saben. No lo sienten. Y no les preocupa. O bien tienen buenas excusas: “Bueno, ya sabes, es simplemente la naturaleza humana,” o “Ya sabes, es el miedo de la gente. Simplemente necesitan amar más.” Y escuchan realmente excusas fútiles para algo que es tremendo.

Vuestra conciencia necesita crecer. Vuestro fuego necesita crecer y fortalecerse —el fuego de la verdad, el fuego del Conocimiento—. De lo contrario, vuestro fuego siempre es apagado, extinguido por la ambivalencia, el miedo y la preferencia personal o el tipo de languidez que produce el Programa de Pacificación.

La luz de la verdad debe fortalecerse, porque hay grandes fuerzas de oscuridad aquí en la actualidad. El engaño es profundo y complejo. La negación es omnipresente, y la sumisión es omnipresente, y continúa aumentando cada día. Solo el Conocimiento en vuestro interior puede penetrar esto.

La humanidad está perdiendo su libertad, de manera lenta pero segura, y de tal forma que esta pérdida será completa, debido a la astucia del programa que hay detrás. Eso puede suceder debido a las predisposiciones que tiene mucha gente en la actualidad. Esto puede suceder debido a los efectos del Programa de Pacificación, que está muy bien establecido ahora en muchas partes del mundo.

Por tanto, se requerirá coraje y una intensa proclamación para activar a esas personas que ya sienten la incomodidad, que ya sienten el problema pero no pueden identificarlo ni esclarecer su causa. Y se requerirá una intensa proclamación para alcanzar a aquellas personas que han comenzado a someterse pero cuyo sentido de integridad está suficientemente intacto para saber que existe un problema en su interior y a su alrededor, y que están luchando por mantener su claridad mental a medida que la niebla desciende.

Para aquellos que se han sometido completamente, puede que no haya respuesta. Puede que estén más allá de vuestro alcance. Para alcanzarles se requeriría un Poder Mayor, la Presencia Angélica. Pero incluso así es bastante difícil, porque la pacificación puede llegar a ser tan completa que la gente pensará que la mano misma de la Gracia que está intentando rescatarla es justo aquello que debe evitar.

Vosotros solo podéis llegar a aquellos que están incómodos, que saben de algún modo que su integridad está siendo violada y han comenzado a sentir la persuasión de la Intervención pero no se han sometido a ella. Hay mucha gente en este campo. No estáis hablando a una minoría. Esta proclamación llevará tiempo. No es algo que pueda hacerse en unas pocas semanas, meses o años. Es algo que debe ser continuo.

La emergencia de la humanidad a la Comunidad Mayor será bastante difícil debido a la Intervención. Requerirá que suficiente gente cultive, proteja y mantenga una conciencia superior. Requerirá un mayor nivel de discernimiento y discreción y más cuidado sobre con quién os asociáis y os comunicáis. Requerirá una mayor conciencia y sensibilidad respecto al mundo y respecto a aquellas fuerzas que están ahora en el mundo arrojando una influencia sobre la humanidad.

Para tener éxito, es absolutamente fundamental desarrollar esta conciencia y sensibilidad y establecer vuestra propia integridad personal y las relaciones que representan esta integridad. Esto es lo que construirá la libertad y la mantendrá viva en el mundo. Esto es lo que mantendrá a la humanidad intacta. Porque una vez perdéis vuestra integridad y vuestra libertad, es muy difícil recuperarlas. Muy difícil. Incluso cuando las personas han sacrificado su integridad a cambio de relaciones, dinero o ventajas, incluso en estas circunstancias más normales, es muy difícil recuperarla. Tienen que hacer un tremendo esfuerzo y asumir riesgos. Es más fácil, por tanto, permanecer lejos del peligro que salir de él. Vosotros no queréis volveros prisioneros en vuestro propio mundo. No queréis volveros prisioneros en vuestra propia mente. No queréis volveros prisioneros de nadie ni de nada.

Si pudierais tener una perspectiva de la Comunidad Mayor en estos asuntos, reconoceríais que aunque la humanidad tiene grandes dificultades y serias debilidades, es todavía relativamente libre en el Universo. Por supuesto, al vivir aislados en la superficie de vuestro mundo no podéis ver esto, porque carecéis de perspectiva. Es por eso que los Discursos de los Aliados son tan valiosos: porque os dan una perspectiva que no podríais tener de otro modo por vuestra cuenta. ¿Cómo podríais compararos con el resto de la vida en el Universo? ¿Cómo podríais comprender el valor de vuestra libertad si no podéis ver que una libertad como esta es infrecuente y debe ser bien protegida en la Comunidad Mayor?

Es por esto que los Aliados ofrecen una mayor perspectiva. Pero algunas personas se quejarán: “Bueno, ellos no nos dan respuestas. No nos dicen fechas, hechos, cifras y localizaciones.” No es eso lo que es importante. Lo que tiene una importancia crítica es la comprensión, la perspectiva, la conciencia superior. ¿Qué más da de dónde vienen los Aliados? Los nombres de sus mundos no tendrían ningún significado para vosotros. ¡No vais a poder ir hasta ellos durante mucho tiempo! Sin duda, no en vuestra vida actual. Los Aliados están ofreciendo aquello que es importante que sepáis sobre la Comunidad Mayor y sobre la Intervención. Os están diciendo quiénes están aquí, por qué están aquí y qué están haciendo. Están señalando lo que debe hacerse para contrarrestar esta Intervención, lo cual incluye el desarrollo de una conciencia de la Comunidad Mayor y una conciencia superior.

Este desarrollo debe ser enfatizado siempre. Su importancia es completamente vital, de lo contrario la gente malinterpretará todo el asunto. Simplemente asumirán que esto es tan solo algún tipo de cosa increíble que probablemente no es verdad de todos modos. Algunos dirán: “Estos Aliados ni siquiera nos dicen sus nombres o cómo han llegado hasta aquí.” ¡Esto es estupidez! Si Dios envía un emisario, ¿lo negarás porque no conteste preguntas triviales? Dios ha enviado aquí a los Aliados para ayudar a educar a la humanidad y advertirla de los graves riesgos que enfrenta en estos tiempos. ¿Será esto negado debido a que no se proporciona alguna información trivial?

Es por eso que desarrollar una conciencia de la Comunidad Mayor es ahora tan vitalmente importante. Es por eso que debe promoverse y preservarse una conciencia más alta. Es por eso que mantenéis el Conocimiento vivo en el mundo. Es esto lo que debe apoyarse y honrarse en este gran punto de inflexión.

Honrad este material. Reconocedlo como un regalo de Gracia. Responded al él. Tened el coraje de hacerlo. Resistid la pacificación. Resistid la influencia que os empuja a ser indiferentes e insensibles a vuestro propio Conocimiento. Resistid la tentación de entregaros a vuestra propia felicidad por encima de todo lo demás. Resistid la tentación de atacar a gente de otras culturas, naciones o tradiciones de fe. Resistid la Intervención mediante la conciencia de la situación, la proclamación y el entendimiento. Promoved la cooperación, la unidad y la integridad humanas.

El Campo de Batalla

Traducción del texto “The Battleground”, tal y como le fue revelado a Marshall Vian Summers el 18 de junio de 2013 en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

Debéis hablar en contra de la guerra. Nunca está justificada. Es una acumulación de errores. Es una acumulación de fracasos. El incentivo de ir a la guerra por recursos, por el control territorial y para vencer a quien se percibe como enemigo será muy grande en el futuro, cuando los recursos del mundo disminuyan y surjan dificultades económicas aquí, allí y en todas partes. Será una gran prueba para la humanidad.

Es un desafío porque la humanidad debe ahora unirse frente al universo, una Comunidad Mayor de vida inteligente. Debe unirse para utilizar los recursos del mundo suficiente y exitosamente y evitar la competición, el conflicto y la guerra continuos. Será una gran prueba para la humanidad.

La gente se sentirá amenazada. Tomará partido, y creerá en otros que tomarán partido. Cuando la gente está gobernada por el miedo, toma partido. Cuando la gente está gobernada por el enfado o el resentimiento, toma partido ciega y neciamente. Se le dirá quién es el enemigo, y la gente creerá lo que se le dice. Será una gran prueba para la humanidad.

Una prueba es un test, así como un campo de pruebas para lo que es cierto, lo que es justo y lo que es verdadero. Habrá cooperación o habrá conflicto y guerra. Las opciones se vuelven aquí mucho más simples y directas. No podéis tener las dos cosas. No podéis vencer a otro y establecer la paz al mismo tiempo. No podéis suprimir a otra gente o incluso a la gente de vuestra propia nación y pensar que estáis manteniendo la justicia, el orden y la paz, porque estáis meramente negando y resistiendo lo que debe salir adelante. Pero lo que debe salir adelante no es simplemente la venganza, la hostilidad o el ajuste de cuentas. Debéis ser guiados por un Poder Mayor dentro de la gente, el Poder que Dios ha puesto ahí para todas las personas del mundo, para todas las religiones del mundo, hasta para los que no tienen religión. Está ahí.

Este poder verá más allá de la división. Verá más allá de la complejidad. Verá más allá del ajuste de cuentas para establecer una realidad de cooperación basada en la necesidad y no solo en altos ideales; basada en las necesidades fundamentales de la gente y lo que puede garantizar que esas necesidades sean suficientemente atendidas.

La Nueva Revelación de Dios habla de este Poder Mayor dentro del individuo; habla de él con mucho énfasis, porque es la cosa más importante. Sin él, seréis gobernados por el miedo, el deseo y las persuasiones de otros. Os alinearéis con vuestro grupo, con vuestra tribu, con vuestra cultura y quizá incluso con vuestra nación, o alguna fuerza o facción dentro de vuestra nación. Seréis cegados por su ideología, y la creeréis, porque estaréis tan asustados que querréis creer en algo a lo que os podáis adherir. No querréis estar solos, y os asociaréis con aquellos que parecen ser poderosos y determinados.

Así, naciones enteras son acorraladas hacia la guerra. Así, la gente es empujada a polarizarse en fuerzas en oposición, sin entender siquiera sobre qué son realmente los conflictos, sin entender realmente lo que están haciendo y lo que están apoyando. Voces y fuerzas radicales obtendrán la atención del mundo, como ha sido el caso, porque eso es lo que la gente quiere escuchar. La gente no quiere moderación. No quiere refrenarse. No quiere diplomacia. Quiere tomar lo que piensa que es suyo o conseguir lo que queda a medida que el mundo disminuye y entra en declive. Es una situación desesperada en un mundo en donde la humanidad está tan fracturada y dividida.

Debéis vencer esto, pero debéis comenzar con vosotros mismos, porque como individuos estáis fracturados y divididos internamente. Sois propensos a persuasiones radicales. Tendéis a evitar lo que no podéis enfrentar o tratáis de aplicar soluciones simples a circunstancias que son en realidad más difíciles de comprender y entender. Mirad vuestras propias tendencias. Mirad a dónde va vuestra mente cuando se enfrenta a una grave incertidumbre y a la posibilidad guerra y conflicto. Mirad cómo tomáis partido automáticamente o asumís suposiciones o creencias sin ni siquiera pensar realmente, sin tomaros el tiempo para entender una situación de manera más profunda y completa, lo cual os daría una pausa y os contendría de llegar a conclusiones prematuras.

Dios os ha dado el gran poder para ver, saber y actuar con certidumbre. Pero para seguirlo, tenéis que apartaros de todas las otras seducciones, directivas y tendencias de vuestra mente. Si la gente no hace esto, caerá en bandos. Se volverá partisana en una situación divisiva y desintegradora.

Las líneas de batalla están siendo trazadas. Las naciones están compitiendo por posiciones de control. Muchos de los que dirigen estas naciones comprenden el gran cambio que está llegando al mundo. Quieren tener una posición tan fuerte como sea posible, controlar el acceso a los recursos tanto como sea posible, asegurar su seguridad tanto como sea posible. Por tanto, ellos competirán con otros por el control. Pero ninguno de ellos comprende la mayor amenaza en el mundo, la amenaza de Intervención desde más allá del mundo que buscará usar el conflicto, la ignorancia y la ambición humanas para sus propios fines.

El gran entendimiento que la humanidad debe tener no está siendo adoptado suficientemente, y por tanto Dios ha dado al mundo un Nuevo Mensaje —un mensaje de advertencia, un mensaje de poder, un mensaje de gracia, un mensaje de gran esperanza—. Pero esta gran esperanza solo puede ser cumplida si un número suficiente de personas puede recibir la Revelación.

Muchas partes del mundo están encarando restricciones en la comida y el agua, pues la naturaleza ha sido violada y el equilibrio natural del mundo ha sido perturbado. Ahora, el mundo entero encarará un tiempo meteorológico violento, que destruirá gran parte de la producción mundial de alimentos, y con ello la estabilidad de las naciones —particularmente la de las naciones más pobres del mundo—. Mientras las naciones más fuertes compiten para posicionarse, luchando la una contra la otra, usando a las naciones más pobres como su campo de batalla, estas últimas sufrirán y declinarán.

¿Cuántas guerras se librarán, y cuántas vidas serán arruinadas y perdidas? ¿Cuánta tierra será destruida? ¿Cuántas ciudades serán devastadas? ¿Cuánta tragedia tendrá que ocurrir para que suficiente gente entre en razón y comprenda que su problema no es con el otro, sino con el mundo —con la estabilidad del mundo mismo, la estabilidad en una Comunidad Mayor de vida inteligente en la que la humanidad siempre ha vivido y con la que ahora debe aprender a lidiar?

¿Quién guiará a la humanidad? ¿Y qué puede ofrecer Dios a la humanidad en una situación tan crítica y grave? Desperdiciando en el mundo cosas que no pueden ser desperdiciadas: tierra e infraestructura, gente, talentos y capacidades… Nada puede ser desperdiciado en este nuevo mundo, este mundo de mayores demandas, este mundo que requerirá unidad y cooperación humanas a un nivel nunca visto con anterioridad. No porque todo el mundo esté de acuerdo ideológicamente, sino debido a la pura necesidad misma, y porque la humanidad está encarando adversidad e intervención desde el universo a su alrededor —funcionando subrepticiamente en el mundo, usando los poderes del engaño y la persuasión, arrojando a las naciones contra otras naciones y a la gente contra la gente, desanimando a poblaciones enteras para que pierdan la fe en sus líderes y busquen ser guiadas y gobernadas por poderes que no comprenden.

Este es el campo de batalla. O arruinaréis lo que os queda y arrojaréis a la humanidad a una serie de circunstancias mucho más graves y terribles en el futuro, o bien la gente comenzará a entrar en razón para comprender que todo está en juego. Ninguna nación prevalecerá si el mundo va demasiado lejos en su declive, si es demasiado lo que se pierde. No hay riqueza de nadie que vaya a estar segura y a salvo en una situación como esta.

Por tanto, ¿qué prevalecerá: la sabiduría, la dignidad y el sentido común, o el enfado, el resentimiento y la venganza? Este es el gran campo de batalla. No sobre el territorio, sino sobre lo que prevalecerá en las mentes y corazones de la gente y cuántos tendrán que morir y sufrir y ser cruelmente lisiados antes de que la humanidad pueda ver que debe elegir y comprometerse con este camino de resolución.

Las religiones del mundo están divididas y enfrentadas incluso en su propio seno. Muy a menudo se han vuelto partisanas en las grandes luchas por el poder y el dominio que han sido libradas a lo largo del tiempo y de la historia. ¿Cuál es aquí la luz guiadora?

No todo el mundo será un cristiano. No todo el mundo será un musulmán. No todo el mundo puede volverse un judío. Y no todo el mundo puede seguir cualquier ideología o tradición de fe. Y aun así, muchos buscan dominar el mundo con sus puntos de vista y sus religiones. Ellos están también sembrando las semillas de la guerra y el conflicto y la destrucción sin sentido en el mundo.

Es por eso que Dios ha hablado de nuevo —no para condenarles, sino para ofrecer un nuevo camino que no requiere una ideología estricta, que no requiere que repudies al otro ni al grupo o la nación del otro, que no requiere que creas en un héroe.

Os encontráis en el campo de batalla. Es aquí donde o bien construiréis un nuevo futuro más igualitario y unido para la familia humana, o bien os destruiréis a vosotros mismos —grupo a grupo, nación a nación—, solo para ser explotados por aquellos de más allá que buscarán usaros y dirigiros en vuestro estado de debilidad, fracaso y declive.

Si supierais los grandes peligros que enfrenta la humanidad, la guerra acabaría mañana. Simplemente no sería una opción. Si supierais lo que la humanidad tendrá tratar y encarar, habría poca disputa entre las naciones.

Esta es la gran prueba, ya veis. ¿Puede emerger la humanidad intacta de este gran umbral, con una resolución, unidad y fortaleza mayores, o simplemente se desintegrará y se destruirá a sí misma frente a lo que ha creado en un mundo que ha sido explotado? Desperdiciando sus preciosos recursos en el conflicto, desperdiciando su oportunidad de establecer una mayor unión aquí en la Tierra.

¿Qué tipo de unión será esa? ¿Será una unión libre o se tratará de un estado oprimido? El universo está lleno de estados tecnológicos oprimidos. Sea cual sea el tipo de unión, tendréis que tener una unión para sobrevivir en la Comunidad Mayor. No podéis ser un conjunto de tribus en conflicto. No podéis estar destruyendo la riqueza, el esplendor y los recursos del mundo por asuntos ridículos entre vosotros. Por orgullo, por arrogancia, por poder o por ventaja, vosotros destruiréis lo que queda. Entonces encararéis una serie de circunstancias que la familia humana en conjunto nunca ha tenido que encarar antes —cómo sobrevivir en un mundo diezmado, cómo sobrevivir en un clima que está fuera de control, un clima que ha perdido su estabilidad natural debido al abuso y la polución de la humanidad.

Va a hacer falta todo lo que tenéis —vuestra ciencia, vuestro ingenio, vuestra tecnología, la voluntad y el poder humanos— solo para sobrevivir en este mundo. Y vuestra capacidad para hacerlo determinará lo que ocurrirá en este campo de batalla y lo que esta prueba producirá.

Es fácil ir a la guerra. Es más difícil establecer una unión. Es fácil derrumbarse, porque eso es lo que la gente hace cuando está débil y confusa. Es más difícil permanecer firme y mantener vuestra fuerza y determinación en tiempos de grandes cambios e incertidumbre. Es fácil atacar a otro. Es más difícil establecer un acuerdo entre vosotros que ambas partes apoyáis.

Tomad el camino fácil, y encararéis penalidades mayores de lo que la familia humana en conjunto ha conocido nunca. Y el mundo en el que vuestros hijos y sus hijos tendrán que vivir será mucho más difícil y peligroso de lo que hoy enfrentáis. Ellos os bendecirán u os maldecirán por lo que hayáis hecho en estos tiempos —en esta gran oportunidad de esta era para establecer una mayor unidad, prepararos para una nueva realidad y un nuevo mundo y prepararos para una Comunidad Mayor de vida inteligente en el universo—. Este tiempo de Revelación —cuando Dios ha hablado de nuevo a todos los pueblos del mundo, a todas las naciones y a todas las religiones del mundo, para darles esta mayor perspectiva, este mayor poder y esta mayor oportunidad— será totalmente desperdiciado si la humanidad continúa por su mismo camino ignorante y destructivo.

Personas del mundo, escuchad la Voz del Cielo. A aquellos que irían a la guerra, particularmente los religiosos que afirman ser religiosos: el Cielo no os verá favorablemente, porque estáis llevando a la humanidad a calamidades y a peligros y dificultades mucho mayores.

¿Qué es lo que prevalecerá —la fuerza y la sabiduría humanas o la debilidad y la indolencia? ¿Qué es lo que prevalecerá —lo que debe construirse cuidadosamente con el tiempo o lo que es conveniente en el momento? ¿Qué es lo que prevalecerá en vosotros mismos? Siempre podéis culpar a otros y hablar sobre la humanidad usando generalidades, ¿pero qué pasa con vosotros mismos? ¿A dónde irá vuestra mente? ¿Qué posición adoptaréis? ¿Qué apoyaréis? No podéis simplemente mirar por vosotros mismos, pues eso es destructivo. Ahora debéis considerar cómo todos pueden tener una mayor estabilidad y un mayor apoyo.

Esto es un desafío, no solo para los líderes de las naciones o los grandes pensadores, filósofos o teólogos. Es un desafío para cada persona que ve que realmente debe considerar lo que está ocurriendo en el mundo y qué puede hacer para contribuir a un resultado positivo y constructivo.

Porque os guste o no, ahora mismo estáis en mitad del campo de batalla —un campo de batalla económico y político, un campo de batalla incluso dentro de vosotros mismos, respecto a qué seguiréis y qué defenderéis en un tiempo de mayor incertidumbre y convulsión en el mundo.

Dios ha hablado de nuevo a todas las gentes del mundo para darles fuerza, coraje y dignidad, así como un camino para salir de la confusión, del peligro y de la autodestrucción. ¿Pero quién escuchará esto sin intentar meramente defender sus viejas ideas o su posición, o hablar a favor de su propio grupo, o proteger su propio interés? Aquellos que han tomado partido y aquellos que tomarán partido, ¿podéis escuchar a Dios hablándoos de nuevo — advirtiéndoos, corrigiéndoos, honrándoos y dirigiéndoos?

En los próximos veinte años, si los grandes recursos restantes son derrochados, el mundo será pobre, más pobre de lo que podéis imaginar. La humanidad puede sobrevivir, pero en un estado mucho más deteriorado. No es un mundo donde nadie realmente vaya a beneficiarse. Incluso los pocos que tengan riqueza estarán rodeados por los que no la tienen. Su posición no será sostenible.

Esta es la seriedad de estos tiempos. Esta es la importancia de vuestra vida. No vinisteis aquí simplemente para ser una langosta sobre la tierra y consumir todo lo que está a la vista, tal y como a menudo hacen los ricos. Vinisteis aquí para dar algo único y especial a un mundo necesitado. No os quejéis del mundo, porque este es el mundo que os ofrecerá la redención si podéis comprenderlo y responder a él correctamente.

No os condenéis a vosotros mismos, porque no sabéis de vuestro mayor propósito, vuestro mayor origen y vuestro mayor destino. Cada uno de vosotros tiene regalos para el mundo —regalos que no podéis determinar desde vuestros propios deseos y preferencias, sino que han de ser llamados a salir de vosotros por las circunstancias del mundo, a menudo por las circunstancias que podríais elegir evitar o que habéis evitado en el pasado. Esto es lo que saca la grandeza de la gente, no sus pequeños y patéticos deseos, obsesiones y fantasías.

Os encontráis en el campo de batalla, determinando el futuro y el destino de la humanidad. Todos y cada uno de vosotros contribuiréis a esto de una manera u otra. No hay terreno neutral. No podéis quedaros a un lado y pensar que estáis por encima y más allá de todo esto, porque este es el mundo que habéis venido a servir. Y el Conocimiento, el Poder Mayor que Dios os ha dado, está determinado y focalizado en que encontréis este servicio y lo cumpláis aquí.

Está bien que las cosas no sean perfectas. Dejad de quejaros de esto. Cuando las personas están en peligro es cuando hacen las cosas más grandes. Cuando existe la mayor necesidad es cuando se logran las mayores creaciones. Cuando las mayores necesidades prevalecen es cuando surgen las mayores invenciones. No os hacéis grandes en el placer y la indolencia, sino en la contribución y en el dar desinteresado de vosotros mismos, de vuestra vida y de vuestros recursos.

No penséis que vuestra creencia en un gran salvador va a salvaros, a menos que podáis dar al mundo lo que vinisteis a dar. No penséis que vuestra ideología religiosa va a colocaros por encima y más allá de todos los demás, porque si no podéis contribuir a la unidad humana y a la cooperación con gente de diferentes naciones y religiones, entonces estáis trabajando contra el bienestar de la humanidad, a pesar de lo que creáis o cuál pueda ser vuestro héroe o heroína.

El Cielo mira a aquellos que pueden contribuir a la unidad, la cooperación y la adaptación humanas a un nuevo mundo y a una Comunidad Mayor de vida, pues vuestro aislamiento en el universo ha terminado, y nunca lo tendréis de nuevo. A la humanidad le ha llegado el momento de enfrentar esto, y no hay escapatoria a esta realidad.

Lo importante es lo que es necesario. Lo importante es lo que debe ser. Lo importante es el coraje, el propósito y el destino. No penséis que vuestra posición ideológica es significativa. Es solo lo que dais o no dais, lo que apoyáis o no apoyáis, lo que hace alguna diferencia para el resultado de vuestra vida y vuestro destino y para el bienestar del mundo. Aquí debe haber gran humildad y servicio, o de lo contrario no entenderéis por qué estáis aquí, qué debéis hacer y qué es lo que el mundo está llamando en vosotros y requiere de vosotros.

Estáis en el campo de batalla. No hay donde esconderse. No hay posibilidad de huir. No podéis vivir en la fantasía. No podéis pensar que sois especiales y únicos a causa de nada. El mundo está en declive. La humanidad está sembrando las semillas del conflicto futuro. La guerra está sucediendo aquí, allí y por todas partes. El clima es inestable. Las economías se están contrayendo. Debéis participar en esta mayor realidad y servir donde sea que vuestro verdadero servicio pueda aportarse. Haciendo esto conoceréis el Cielo, y el Cielo os conocerá, a pesar de vuestras creencias religiosas.

Pues estáis en el amanecer de una nueva era de unidad y cooperación humanas, o bien de una nueva era de autodestrucción humana. El resultado será determinado en el campo de batalla —en el campo de batalla en el que os encontráis hoy.

Pobreza

Traducción de la Revelación titulada “Poverty”, tal como fue recibida por Marshall Vian Summers el 10 de Septiembre de 2014, en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

La pobreza: la pobreza del alma, la pobreza del cuerpo, la pobreza del aislamiento, la pobreza de la disociación de los demás. La pobreza toma muchas formas, algunas visibles, otras invisibles, algunas evidentes, otras no evidentes.

Es la condición de vivir en Separación. Porque la pobreza no es sólo una condición de aquellos que tienen poco para sostenerse. Es la condición de vivir en Separación.

Hasta que puedas encontrar la mayor voz que Dios ha puesto dentro de ti para que la sigas, experimentarás la pobreza. Incluso si tienes todas las cosas que materialmente necesitas, seguirás siendo pobre. Incluso si vives en la opulencia, tu vida estará vacía, sin verdadero sentido ni dirección.

Esta pobreza está generalizada y afecta a personas a todos los niveles del bienestar material. Desafortunadamente, para los ricos su pobreza queda ahora muy bien oculta, revestida con todas sus ambiciones, adquisiciones, indulgencias y fantasías, aparentando riqueza, comodidad y opulencia, cuando, en realidad, todo eso es una tapadera de la pobreza. Piensan que están bendecidos por Dios —ellos que se han dotado a sí mismos a costa de los demás y que no devuelven lo suficiente al mundo.

Pero Dios compadece a los ricos que no pueden encontrar el regalo que su relativa libertad proporcionaría. Ellos pueden ser más trágicos que los pobres, cuyas necesidades son evidentes y más fáciles de satisfacer.

Se trata de un viaje a la libertad en todos los sentidos, a todos los niveles de la sociedad, a todos los niveles del bienestar personal, a todos los niveles de riqueza. Porque muchos de los que han escapado de una pobreza miserable entrarán después en un ámbito de exploración e indulgencia personal, de escape personal de la dureza de la vida. Ellos vivirán en un mundo de adquisición, de búsqueda de romance, de fantasía y autoindulgencia.

¿Qué ha hecho por ellos su riqueza y su recién descubierta prosperidad, sino profundizar su actual dilema? Porque ahora su pobreza está más oculta, aunque todavía les persigue. Ahora son menos capaces de estar consigo mismos y con los demás con una mente y un corazón abiertos, porque su pobreza permanece. Ahora han encontrado nuevas formas de escapar, intentando siempre huir de su experiencia esencial. Eso es pobreza.

Los pueblos del mundo que no pueden encontrar refugio, alimentos, seguridad y sanidad necesitan todos ellos ayuda. Esto llama a los ricos a proveer a los pobres a ese nivel.

No necesitas una segunda casa o un quinto coche o joyas, relojes y ropa cara cuando los que están ahora a tu cuidado se mueren de hambre y luchan por sobrevivir. Tu riqueza es ahora principalmente un recurso que devolver al mundo.

Concédete unas pocas comodidades en una vida modesta. Concédete la libertad para explorar el verdadero significado de tu vida, ahora que no tienes que luchar diariamente por la supervivencia.

Aprovecha esta oportunidad para recibir la Nueva Revelación de Dios para el mundo, que amplificará todas las anteriores Revelaciones de Dios, las cuales —individualmente y en conjunto— te llaman todas de vuelta a tu responsabilidad y propósito más profundos para estar en el mundo.

Los ricos deben cuidar de los pobres, y los pobres deben ayudarse los unos a los otros tanto como puedan.

No pienses que ganarás el favor del Cielo si evitas esta responsabilidad. Particularmente para los ricos, esta es una gran responsabilidad.

Podrás hacer mucho bien en el mundo con lo que tienes, y esto restaurará tu integridad y tu dignidad. Te dará un sentido de valor y significado y la experiencia de que, en efecto, has sido enviado desde el Cielo para proveer estas cosas a una humanidad en dificultades.

Todo el mundo está en el mismo gran barco llamado Tierra. Si una parte de la nave se deteriora, si parte de la tripulación no es alimentada y sostenida, entonces todo el barco está amenazado.

No puedes pensar simplemente como una persona regional o tener una identidad local, porque ahora dependes de cosas de todo el mundo. Y, con toda seguridad, la condición de las naciones lejanas a ti determinará como será tu vida, tanto ahora como en los tiempos venideros.

El camino a la libertad es el camino para salir de la pobreza. Al principio, trata de la libertad para tener comida, agua, vivienda, seguridad y sanidad, así como la oportunidad de tener una educación básica —lo cual supone una gran meta para un gran porcentaje de la familia humana—. Y en el futuro, será un porcentaje de la familia humana aún mayor, a medida que las Grandes Olas de cambio lleguen al mundo, el gran cambio que pocas personas comprenden o pueden reconocer incluso hoy.

Una vez que hayas satisfecho estos requerimientos suficientemente, podrás ver cómo tu educación puede ayudarte a ser un verdadero contribuidor en el mundo y a usar parte de tu creciente riqueza para ayudar a otros y darles la oportunidad de alcanzar los requerimientos básicos de la vida.

Debes comprender que la pobreza de la humanidad es, en gran parte, lo que mantiene a la humanidad primitiva y dividida y le priva del gran avance progresivo que necesitará en un mundo en declive —en un mundo con escasez de recursos, meteorología violenta y convulsión económica.

Los grandes médicos, los grandes educadores, los grandes políticos y los grandes servidores de la humanidad no pueden surgir de la pobreza extrema, porque están atrapados en ella, ¿te das cuenta?

Existe el mismo problema con las mujeres en el mundo, la mayoría de las cuales se encuentran atrapadas en una serie de circunstancias domésticas de las que no pueden escapar. Ellas no avanzarán ni progresarán, y como consecuencia toda la familia humana sufrirá. La brillantez, la fuerza, el ingenio y la dedicación a metas más altas y a mayores propósitos no se realizará si las personas no pueden escapar de esas condiciones.

El futuro del mundo no puede dejarse en manos de unos pocos individuos ricos inspirados. Se requerirá de un gran número para evitar la desintegración y el fracaso de la civilización humana.

El dar tendrá que crecer, pero quienes pueden dar deben primero recibir. Deben recibir los requerimientos básicos de la vida. Más allá de esto, deben recibir una mayor educación. Y deben reconocer que el mundo no está aquí simplemente para concederles todos sus placeres e indulgencias, sino para darles la oportunidad de hacer una verdadera diferencia, porque solo eso satisfará la necesidad más profunda del Alma.

Si el Alma no se satisface, nada te satisfará. Puedes ser dueño de todo lo que puedas mantener y más. Esto no te satisfará. Siempre querrás más, sin descanso, sin final, porque tu Alma no está satisfecha.

Este es un vacío que no puedes llenar con cosas, o con romances, o con aventuras excitantes, o con experiencias sin fin en el mundo. Solo puede satisfacerse reconociendo la inteligencia más profunda que Dios te ha dado, la única que puede darte la fuerza y ​​el propósito para elevar tu vida y conducirte a una vida mayor de servicio y realización en el mundo.

Solo puede satisfacerse volviéndote un contribuidor verdadero, en vez de ser simplemente una langosta sobre la tierra, devorando todo lo que está a la vista —devorando recursos, devorando experiencias, devorando el paisaje, consumiéndolo hoy todo, de forma que habrá muy poco para mañana.

No solo te sientes vacío, sino fundamentalmente culpable si esa es tu búsqueda, si ese es tu énfasis en la vida —la adquisición interminable.

La culpa profunda está ahí porque no estás viviendo realmente la vida que viniste a vivir aquí. No estás haciendo realmente lo que sabes que debes hacer. No estás sirviendo a Aquellos que te enviaron aquí.

No te escondas tras la religión, pensando que creer en los edictos de tu religión te dará aprobación ante los ojos del Cielo, porque Ellos están observando para ver lo que realmente harás en el mundo, y, si has satisfecho los requerimientos básicos de la vida, cuánto servirás a otros y cuánto serás aquí una fuerza para el bien.

A Ellos no les importan tus adquisiciones. Ni siquiera les importan tus creencias religiosas, si estas no pueden llevarte a un servicio y compasión mayores por los demás.

Todavía sigues empobrecido, presentándote como una persona rica, con tus símbolos de poder y riqueza. Todos los apósitos de belleza y encanto que puedas adquirir y usar para adornarte no ocultarán el hecho de que eres pobre y estás fallando tu misión aquí.

La pobreza está en ti. Está por todo tu alrededor. Mira las caras de los ricos que viven con tanta seguridad en sus naciones, con acceso ilimitado a los alimentos y al agua y a la ayuda del gobierno. Mira sus rostros. ¿Son estos los rostros de personas inspiradas que viven con alegría, propósito y significado?

Mira los pobres que viven en harapos, que no tienen nada y ninguna promesa de tener nada. No les condenes. No pienses que es voluntad de Dios que ellos vivan en tales condiciones. No creas que es el resultado de sus experiencias en vidas pasadas. No creas que ellos se ganaron el derecho a ser pobres. Porque debes mirarlos con compasión e imaginar cómo sería vivir sus vidas.

Si lo haces, dejarás de quejarte de todas las cosas de las que te quejas hoy y empezarás a tener en cuenta tus bendiciones, que son incluso más numerosas de lo que puedes suponer en este momento.

La religión trata sobre el servicio. Trata sobre el cuidado de las personas. Trata de la curación de las heridas. No trata de ganar poder o de hacer la guerra o de condenar a otros. Si tu religión no conduce a un servicio y compasión mayores, entonces estás fallando a esa religión en lo esencial.

Incluso si eres devoto y sigues todos los preceptos y las prácticas de tu fe, si esta no te está dando un mayor impulso hacia el servicio, la compasión y el perdón, entonces estás fallando a esa fe.

El Cielo no está impresionado. Y cuanto más rico seas, mayor será el fracaso. Porque tu riqueza es ahora un recurso para ayudar a los demás. Ese es su valor real; más allá de darte un poco más de comodidad y libertad personal, la riqueza es para eso.

Los ricos deberían ser los grandes benefactores de la vida, todos ellos, sin excepción —alimentando a las personas, cuidando de las personas, asegurado las necesidades básicas de las personas y, más allá de esto, la oportunidad para una mayor educación y servicio.

Usar la religión como pretexto para la guerra o para matar a otros es una abominación. Si lo haces, estás sirviendo aquí a las fuerzas oscuras. Independientemente de lo que declares que es tu fe o de tu lealtad a sus escrituras, estás sirviendo a las fuerzas oscuras.

Nosotros hablamos hoy aquí de lo que el Cielo valora. Pues lo que el Cielo valora no es lo que más valoran o quieren las personas, excepto unas pocas.

Independientemente de dónde estés en la vida y tus circunstancias, tienes que detener la pobreza dentro de ti mismo. Más allá de la atender las necesidades básicas de la vida, tu vida debe tratar sobre el servicio y la contribución.

Esto lo haces por tu propia redención. Lo haces por el bienestar de tu comunidad y tu nación. Pero también lo haces porque esto es lo que se requerirá de los ciudadanos de todo el mundo para dar a la humanidad la resiliencia y la estabilidad necesarias para navegar por los difíciles tiempos venideros, para evitar que la civilización humana colapse cuando disminuyan los recursos y las cosechas comiencen a fallar.

Haces esto por el mundo entero, a pesar de que tu servicio es local, inmediato y muy específico y no conlleva una gran gloria o reconocimiento.

Esto es lo que restaurará tu valía ante ti mismo, tu sentido de integridad, tu inspiración en la vida y tu alegría —disfrutando los beneficios de lo que tienes y la sensación de significado que supone tu presencia aquí en la Tierra, significado que solo puedes encontrar siguiendo lo que estamos dándote hoy aquí.

Si quieres agradar a Dios, alimenta a las personas, protégelas de las Grandes Olas de cambio, edúcalas. Si quieres el apoyo del Cielo, adquiere entonces solo lo que realmente necesitas y no mucho más, y da el resto donde más se necesite. Tu corazón y el Conocimiento dentro de ti, el Conocimiento que Dios puso dentro de ti, te dirigirá allí donde esto pueda darse con el mayor efecto.

Esto te dará fuerza. Te dará propósito. Hará tu vida resistente y eficaz. Te sacará de la depresión, la autocondena y la condena a los demás. Porque todas estas cosas no son más que manifestaciones de la pobreza, la pobreza profunda de la que hablamos.

En tu corazón, sabes que viniste aquí para un mayor propósito. En tu corazón, sabes que no estás realmente viviendo la vida que has de vivir. En tu corazón, sabes que debes ser fiel a lo que es real y permanente dentro de ti.

Debes enfrentar esto. Debes enfrentar esas cosas que te detienen, que te mantienen pequeño, débil y perdido en el mundo, esclavo de sus alicientes y seducciones, esclavo de tu propio miedo y tus impulsos. Debes enfrentar estas cosas, de lo contrario no serás capaz de superarlas.

El Cielo te ha dado el poder del Conocimiento, el cual puede sacarte de este interminable laberinto de dificultades, pero debes aprender a reconocerlo entre las otras voces en tu mente. Debes aprender a sentirlo, a conocerlo y a confiar en él lo suficiente para seguirlo y que pueda demostrarte su valía a través del tiempo.

Dios ha proporcionado los Pasos al Conocimiento, la gran Enseñanza sobre la redención, y prácticas para ayudarte a alcanzarla, dadas en el lenguaje más sencillo posible y con mucha repetición y aclaración. Pueden guiarte, llevarte y orientarte hacia ese mayor poder que Dios ha puesto dentro de ti, el único que conoce tu destino y la dirección que debes seguir, la cual en este momento aún no puedes ver.

Su objetivo es acabar con la pobreza dentro de ti y ayudar a acabar con la pobreza en los demás, no solo la pobreza física, sino la espiritual, porque esa es la raíz de todo sufrimiento humano —para los ricos y para los pobres.

Aquí todos tienen un propósito común. Aunque sus regalos sean para determinados lugares y personas, todos tienen un propósito común, sean religiosos o no, sin importar de qué país o conjunto de circunstancias vengan.

La restauración debe suceder en un número suficiente de personas, en ti. Enfrenta tu pobreza, y ello te dará el incentivo y la determinación para proceder.

Poderes Superiores

Traducción del texto “Higher Powers”, tal y como le fue revelado a Marshall Vian Summers el 26 de abril de 2011 en Boulder, Colorado, Estados Unidos.

Tus ojos y oídos solo perciben la realidad dentro de una determinada banda de un espectro mayor. Tus sentidos fueron creados para navegar por el mundo físico y todas sus oportunidades, riesgos e incertidumbres. La mayoría de las personas están involucradas en el mundo puramente sobre esta base, a menudo oprimidas por la pobreza o la opresión política y las restricciones de las expectativas familiares y las tendencias y actitudes culturales.

Pero tus sentidos son capaces de percibir cosas más refinadas que están fuera del espectro normal de la percepción humana. Esto requiere un refinamiento de tu sensibilidad y un mayor grado de discernimiento en cuanto a lo que estás percibiendo y si debes involucrarte en ello o no.

Hay muchas fuerzas en el ambiente mental que son tanto positivas como negativas con respecto a tu bienestar. Así que si vas a aventurarte más allá de los límites normales de la percepción y la experiencia, debes tener una base en el Conocimiento, la inteligencia más profunda que Dios te ha dado. Y debes desarrollar una objetividad y un discernimiento mayores sobre tu propia experiencia, como si te aventurases en un territorio nuevo y tuvieras que ser muy cuidadoso y estar atento, muy vigilante del entorno y evitando llegar a conclusiones prematuras o hacer grandes suposiciones acerca de tus nuevas experiencias.

Algunas personas nacen con un mayor rango de percepción que siempre ha estado con ellas. Pero para muchas personas esto ha sido una fuente de dolor, malestar y alienación de los demás —más una maldición que una bendición—. Pero es una bendición, y augura cosas mayores. Sin embargo, debe tener el marco, la comprensión, la preparación y el enfoque adecuados para que estas mayores capacidades sean cultivadas y utilizadas sabiamente, de acuerdo a su verdadero diseño y propósito.

No puedes utilizarlas para tus ambiciones personales, para obtener riquezas o privilegios o para ganar el amor o el cariño de los demás, porque los poderes mayores dentro de vosotros no sucumbirán a este tipo de motivaciones. Si bien es posible ejercer una mayor fuerza e influencia sobre otros, los poderes mayores están más allá del alcance del intelecto y no pueden aprovecharse para obtener ventajas personales.

Los poderes mayores dentro de ti están conectados a los Poderes Mayores más allá de ti. Responden unos a otros. No puedes incitar a los poderes mayores por tu cuenta hasta que entras al servicio de los Poderes Mayores más allá de ti.

Este es un error común que muchas personas cometen. Un error que es muy importante y puede dar lugar a búsquedas peligrosas, llevando a una persona a ser cada vez más inestable y disociada del mundo que le rodea.

El Conocimiento aquí debe volverse cada vez más tu guía sobre lo que puede abordarse y lo que debe evitarse, sobre lo que es una búsqueda fructífera y lo que es una peligrosa, sobre qué fuerzas en el ambiente mental son beneficiosas y cuáles socavarán tu confianza, e incluso las fuerzas que pueden tomar el control de tu mente.

Hay riesgos aquí, tal y como hay riesgos en todos los aspectos de la vida y en todas las actividades. No puedes tener un acercamiento tonto o infantil a estas cosas más grandes sin ponerte en peligro y crear muchas falsas afirmaciones y suposiciones.

Hay riesgos en el ambiente mental, y hay riesgos al aproximarte a los grandes poderes dentro y fuera de ti. Aquí el Conocimiento dentro de ti es de vital importancia, porque determinará lo que debes abordar y lo que debes sortear, lo que es verdadero y lo que es falso, lo que debes encontrar y lo que debes evitar.

Pero esto también requiere un sabio compañerismo con otros, porque no puedes verlo todo por tu cuenta, ya que cada uno tiene sus puntos ciegos —cosas que no puede ver o discernir correctamente—. Necesitarás sabios compañeros. En algún momento, necesitarás un verdadero maestro, ya que no puedes llevarte a ti mismo, porque no sabes a dónde estás yendo.

Necesitas la preparación correcta, porque hay muchas preparaciones que no te llevarán a ninguna parte o que solo están ahí para mejorar tu personalidad. Puede que hablen de poderes y fuerzas mayores. Puede incluso que hablen de milagros y santidad, pero no pueden llevarte a las alturas de esta mayor montaña.

Impregnando el paisaje espiritual hay muchas creencias, suposiciones y propósitos que son necios e incorrectos, especialmente en la medida en que [la espiritualidad] ha sido puesta a disposición de un público que no tiene un verdadero propósito y que no entiende la verdadera naturaleza de la involucración con los Poderes Mayores.

El Conocimiento dentro de ti iniciará una relación con los Poderes Mayores. Estos Poderes Mayores son realmente individuos mayores. No son solo fuerzas de persuasión que existen en el ambiente mental. En realidad, son individuos mayores.

Pero esta involucración no sucederá a tu manera, y no satisfará tus nociones románticas. Tampoco puedes utilizarles [a los Poderes Mayores] para compensar tu propia inseguridad y reafirmarte a ti mismo, porque ellos no te responderán a menos que tu solicitud sea auténtica y estés realmente en condiciones de ver, saber y hacer cosas más grandes. Ellos establecerán los términos de la interacción, ya que son sabios y poderosos. Tú eres el joven aprendiz que no sabe nada y que todavía está lleno de falsas suposiciones e ideas erróneas.

Pero, una vez más, debemos advertirte que el mayor énfasis aquí está en el poder del Conocimiento dentro de ti, porque hay poderes mayores en el ambiente mental que son extremadamente peligrosos, y debes tener la guía del Conocimiento para saber cuándo, dónde y cómo aplicarte aquí.

Hay individuos poderosos más allá de tu alcance visual, más allá de tu percepción sensorial, con los que no deberías estar en contacto bajo ninguna circunstancia, aunque puedan parecer muy atractivos y poderosos.

Esto no pretende desalentarte, sino prepararte y advertirte. Esto no es un juego de niños. No es una búsqueda inconsecuente. No es algo que hagas por diversión, por emoción, por excitación o por presumir. Es por eso que estos asuntos nunca deben discutirse a la ligera, excepto con otros verdaderos estudiantes del Conocimiento, y solo bajo ciertas circunstancias.

Puedes estar seguro de que si las personas discuten estas cosas entre ellas en lugares públicos o a la ligera, significa que no entienden realmente con qué están tratando, y son vulnerables a persuasiones poderosas. Ellas mismas se ponen en una situación de peligro.

Debes tener una mente seria y un enfoque cuidadoso. Esto no es un pasatiempo o un hobby. Por eso, la Nueva Revelación enfatiza el tomar los Pasos al Conocimiento como requisito previo y también como estudio simultáneo a cualquier otra actividad de educación o contacto que puedas tener.

Las personas están entregándose a la presencia extraterrestre en el mundo, pensando que esta es espiritual y casi angelical. No se dan cuenta de que están tratando con una presencia peligrosa, cuyo objetivo es socavar la libertad y la soberanía humanas en este mundo, a pesar de proclamar lo contrario.

El Conocimiento te llevará por el camino adecuado. Abrirá la puerta adecuada. Te llevará a la persona adecuada en el mundo. Te conectará con el Poder Mayor que está ahí para ti.

Seguidamente, debes entender que los Poderes Mayores no vienen siempre que lo desees. Ellos no están siempre contigo. Ellos tienen un trabajo importante que hacer en este mundo y en otros mundos. Tú no eres sino uno de los puntos de contacto, un destinatario potencial. Ellos tienen muchos otros. Son como el médico rural que debe viajar largas distancias para ver a sus pacientes.

Por tanto, tu solicitud de orientación puede ser respondida en un día o en un año, dependiendo en gran medida de tu enfoque, tu disposición y tu madurez. Porque las personas piden muchas cosas con las que en realidad no pueden tratar. Ellas quieren un gran poder. Quieren una gran visión. Quieren grandes habilidades, pero no tienen la base ni la capacidad para ello. Porque tener un mayor Conocimiento y Sabiduría es una carga y te diferencia de los demás, y debe ir acompañado de una gran habilidad y sabiduría; de lo contrario puede abrumarte o quebrantarte.

Es por eso que el ambicioso jamás es respondido por los Poderes Mayores, excepto por aquellos poderes que tratan de socavar o controlar a las personas. Es por eso que aquellos que están llenos de presunción y quieren tener la grandeza de pensar en sí mismos como un gran maestro o avatar nunca estarán entre los elegidos. En general, aquellos que se proclaman a sí mismos y que proclaman sus habilidades y su iluminación, deben ser abordados con mucha cautela.

Los verdaderamente avanzados no hacen eso. Ellos se reservan para el verdadero estudiante. Ellos no proclaman poder elevar a la persona común que no tiene preparación, ni disposición, ni capacidad para experimentar las grandes fuerzas de la vida.

Es por eso que la Nueva Revelación, el Mensaje de Dios para el mundo, proporciona los Pasos al Conocimiento para que este viaje pueda emprenderse de manera segura y que el individuo tenga la oportunidad de desaprender lo que es falso y gane las habilidades del discernimiento y la discreción que se necesitan para acercarse a los Poderes Mayores.

Cuando piensas en los Poderes Mayores en su más genuino sentido, piensas en relaciones con individuos mayores, pero ellos no son los individuos que deseas. No son gloriosos, glamorosos y magníficos. No harán milagros a través de ti. Esa es tu ambición. Esa es tu fantasía.

No, ellos te ayudarán a fortalecerte y a prepararte para asumir responsabilidades mayores y un mayor servicio en el mundo, de modo que puedas soportar una mayor carga, un mayor peso y la capacidad de servir a las personas de una manera más amplia.

Esto es una larga preparación. No puedes ir a un seminario y aprender estas cosas. Debes hacer el largo viaje. No puedes tenerlo todo sin más ahora. No está ahí para tomarlo. Debes desarrollar la sabiduría y el autocontrol necesarios con el fin de acercarte a las fuerzas mayores de la vida y ser capaz de recibir de los Poderes Mayores aquello que te está destinado.

Este no es un viaje seguro para los incautos o los impacientes o para los individuos que exigen conseguir lo que quieren. Ellos se conducirán a sí mismos en otra dirección, y se harán vulnerables a fuerzas muy divisivas. Es por ello que Nosotros ofrecemos este enfoque tan sobrio.

Tú que tienes un mayor propósito para estar en el mundo, debes llevar a cabo la preparación y la orientación correctas. Estas no son cosas que tú creas o determinas. No vienes a Dios a tu manera o en tus plazos o de acuerdo a tus expectativas. Esto es parte de la humildad que debes tener en tu acercamiento, de la paciencia que debes tener, del autodominio que debes aplicar a tus propias pasiones, deseos y motivaciones.

Llegas a este gran encuentro porque eres llamado, pero no sabes lo que esto significa, y no puedes hacer suposiciones sabias sobre ello o sobre lo que producirá o proveerá para ti. Debes someterte. Pero no lo haces ciegamente. No entregas tu vida, porque los Poderes Mayores no aceptarán esto. No puedes renunciar a tus responsabilidades de ser una persona en el mundo, que tiene que manejar sus asuntos correctamente y relacionarse con los demás con sabiduría, discreción y discernimiento. De hecho, desarrollar esa discreción y discernimiento es una gran parte de tu entrenamiento y preparación. Todo lo que dices y haces se vuelve ahora importante.

No puedes estar perdido en el mundo. Debes conocer las fuerzas que te están afectando —las persuasiones de otros, las limitaciones de tus involucraciones, el significado de tus atracciones y las cosas que deseas evitar.

Es por eso que cuando las personas se acercan al verdadero camino, a un verdadero camino de preparación, muchas se apartan al comprender que el plan de estudios es más exigente de lo que esperaban. Realmente tienen que enfrentar cosas, ser más honestas consigo mismas y cuestionar sus compromisos y obligaciones. Las personas se apartan y se marchan a otro lugar, buscando las recompensas que piensan que les pertenecen.

Es por ello que, en última instancia, es el Conocimiento quien te lleva al Conocimiento. Al principio, las personas tienen otros deseos. Quieren comunidad. Quieren amor. Quieren apoyo. Quieren placer. Quieren comodidad. Quieren ser aliviadas de sus cargas. Parte de su búsqueda es auténtica, y parte no lo es. Así que se requiere una preparación al principio para comenzar a comprender el hecho de que su acercamiento no es aún íntegro y honesto, y que debe hacerse íntegro y honesto; de lo contrario no llegarán a los Poderes Mayores. No encontrarán su propósito mayor. No estarán en una posición en la vida desde la que asumir mayores responsabilidades, y no se tomarán el tiempo para desarrollar la sabiduría requerida para realizar este gran viaje.

Las personas piensan: “Bueno, esto solo debe ser para una persona excepcional. Esto debe ser solo para una persona experta, para el virtuoso“. Pero Nosotros decimos que no. Las personas viven servilmente, incluso en las naciones ricas. Han caído en un estado patético, en un acercamiento a la vida muy poco inteligente, pero eso no significa que no estén aquí por un propósito mayor y que no debieran responder a una llamada divina y desarrollar un estándar más alto para sí mismas.

Esto no es para el experto. No es para una persona excepcional y única. No es para los superdotados. Es para ti. ¡Es para esa persona, y esa persona, y esa persona! No, ellas no se volverán superhéroes, pero pueden llegar a ser lúcidas y poderosas, sabias y perspicaces, y dejar que el Conocimiento corrija y guie sus vidas.

¿Quién eres tú para decir que esto no debería ser o no puede ser, solo porque las personas no buscan lo que es más verdadero y más satisfactorio para ellas mismas? No creas que puedes contentarte con las cosas pequeñas. Las posesiones, los placeres y las ocupaciones, por sí solas, no van a satisfacer la necesidad más profunda de tu alma, y ​​pensar lo contrario es ser realmente deshonesto contigo mismo y con los demás.

No bajes tus estándares porque otros hayan bajado los suyos. Ten cuidado de con quién te asocias, porque ellos bajarán tus estándares. Imperceptiblemente lo harán. Tú sucumbirás a sus compromisos, pensando que esa es la manera de estar en la vida.

La Nueva Revelación de Dios llama al poder del Conocimiento en el individuo. Llama a las personas a una mayor preparación y una mayor implicación en el mundo. Proporciona los Pasos al Conocimiento. Proporciona la sabiduría y el comentario que las personas necesitarán —y que no pueden proveerse por sí mismas— para responder a esta llamada, emprender este viaje y asumir estas responsabilidades y recompensas mayores.

Los Poderes Mayores quieren ayudarte a despojarte de tu insensatez y de las cosas que crees que son reales pero no lo son, para llevarte hacia las alturas de esta montaña, para que puedas ver y no solo pensar y creer. Porque una vez que alcanzas los lugares más altos de la montaña, el paisaje se vuelve obvio, mientras que antes solo podías suponer como sería.

Como hemos dicho, los poderes mayores dentro de ti responden a los Poderes Mayores más allá de ti, ya que están conectados. Porque en un nivel más profundo no eres solo un individuo, un punto aislado en el universo, un objeto flotando en el espacio. Estás conectado. Estás conectado a otros a través de relaciones —tanto en el mundo como más allá del mundo, en este mundo y en otros mundos—. Tus raíces llegan hondo. Ellas se propagan en todas direcciones.

El intelecto no puede comprender esto. Esto está más allá de la imaginación humana, así que no trates de concebirlo. Quizá simbólicamente puedas percibirlo, y eso está bien, pero no trates de pensar que puedes concebir lo que esto significa, porque está más allá del dominio de la inteligencia. Debes acercarte con humildad y reverencia, sin pretender que entiendes estas cosas, o solo proclamarás tu necedad y tu falta de preparación.

Lo manifiesto puede ser comprendido. Puede arreglarse. Puede alterarse, en la mayoría de los casos. Pero aquello que está más allá de lo físico debe ser abordado de manera muy diferente. Y ahí no puedes reverenciar todas las cosas, porque hay fuerzas en el ambiente mental que son totalmente perjudiciales.

Es por eso que necesitarás el poder del Conocimiento y los Poderes Mayores, las relaciones mayores, para ayudarte a navegar esta realidad mayor y más profunda, esta realidad que te devuelve al mundo con claridad de propósito y el cultivo de las habilidades necesarias para comenzar a ser una fuente de inspiración y orientación para otros.

Tú no sabes lo que esto significa. No se trata de tener una personalidad perfecta o de tener grandes poderes fenomenales. Se trata de estar quieto y despejado, compasivo y resuelto —un estado muy diferente a las imágenes gloriosas que las personas pueden concebir para sí mismas, un estado mental muy diferente—, una mente de claridad y sencillez, una mente capaz de concentrarse, de estar muy enfocada y de no ser sorprendida por toda fuerza y capricho del entorno, una mente que puede enfrentar la belleza de la vida y de la contribución humana, una mente que puede enfrentar la tragedia de la vida y la pérdida y el fracaso humanos, no con perfecta ecuanimidad, sino con claridad y compasión.

Esto solo puede describirse en términos generales. Todavía no has llegado allí. Pero puedes estar en camino, y eso es realmente la mayor educación que está ahora ante ti. Esto requerirá que estés bien y seas estable en el mundo. Que tu salud sea fuerte. Que no te veas acosado por constantes problemas económicos. Que no estés comprometido en relaciones que solo pueden apartarte y degradarte. Que estés asociado con otras personas, incluso si es con una sola, que pueda apoyar tu mayor llamada y respuesta.

Esta es la cosa más natural. Es la cosa más grande. Puede que no lo sepas en este momento, pero estar recibiendo la Nueva Revelación de Dios es el mayor acontecimiento de tu vida. Tal vez pienses que es enseñanza más, mejor que otras tal vez o diferente, pero eso significa que estás respondiendo con tu intelecto y no con tu corazón y tu alma.

Si no puedes responder a Dios y a la Nueva Revelación de Dios, ¿cómo responderás a la naturaleza más profunda dentro de ti mismo o de otras personas? Porque la involucración es la misma, ¿te das cuenta? Si no puedes confiar en la Revelación, ¿cómo confiarás en ti mismo? ¿Cómo confiarás en los demás? ¿Cómo confiarás en la verdad cualquiera que sea su forma?

Pensarás que todo es cuestión de ideas y perspectiva. Así es como los ciegos creen que pueden ver. Tú serás crítico. Estarás hastiado. Serás escéptico. Serás desconfiado. Pensarás que todo es engañoso porque tú mismo eres engañoso.

Estas son las personas que se quedan fuera de la puerta del templo, que no pueden entrar en él, no porque no sean bienvenidas, sino porque se han echado a sí mismas. No pueden responder a un nivel más profundo. No están listas para una verdadera participación en la vida. Están perdidas en sus ideas. El Conocimiento está con ellas, pero ellas están en otra parte.

Por tanto, sois bendecidos por recibir esto. Es una sabiduría preciosa, más preciosa de lo que puedas entender o apreciar en este momento. Pero si puedes llevar a cabo tu mayor llamada y viaje verás lo importante que es esto, cómo es un regalo de amor y gracia para ti y cuánto se necesita en el mundo —en todas partes, por todos.

Que esta sea tu comprensión.