Tu Relación Contigo Mismo

Traducción del capítulo 2 del libro “Relaciones y Propósito Mayor”, según fue revelado a Marshall Vian Summers. 

Como se reveló en el capítulo anterior, debes estar disociado de ti mismo con el fin de tener una relación contigo mismo. En otras palabras, deben existir al menos dos para que haya una relación, de lo contrario, la idea no es aplicable. La relación es un entorno en el que dos o más aprenden a trabajar juntos en armonía. No es necesario que se consideren iguales, pero pueden aprender a encontrar el correcto compromiso entre ellos a fin de servir y alimentar la experiencia de un propósito compartido.

Dado que, en verdad, eres sólo uno, debes considerar tu relación contigo mismo en cuanto a la relación que tienes con tu mente y con tu cuerpo. Tienes una relación tanto con tu mente como con tu cuerpo. ¿Quién eres, si no eres ni tu mente ni tu cuerpo? Tu mente y tu cuerpo no son tan grandes como lo que tú eres. Sin embargo, quién eres deberás experimentarlo y expresarlo a través de estos vehículos para que tu vida tenga sentido en el mundo. Y te guste o no, estás en el mundo, donde se supone que has de estar.

Tu relación con tu mente y tu cuerpo son los escenarios principales donde la sanación y el empoderamiento deben ocurrir. Estos son los ámbitos para el crecimiento. Tu relación con Dios no es un espacio para el crecimiento, ya que está plenamente establecida.  Tu conciencia es limitada, sin embargo, tu conciencia crecerá a medida que amplíes tu relación contigo mismo, con los demás y con el mundo.

Tu necesidad actual es de crecimiento y desarrollo. Eso es lo que debe preocuparte ahora en el mundo. Finalmente, llegas a un punto donde el crecimiento y el desarrollo no son necesarios. Pero hay un largo camino desde donde estás ahora, porque todavía no has alcanzado la cima de la montaña. Por lo tanto, es necesario que te preocupes de en qué parte te encuentras en esta montaña y de las condiciones que ahora se te presentan.

Tienes una relación contigo mismo, que es principalmente una relación con tu mente y tu cuerpo. Tu mente es un mecanismo de pensamiento que hace funcionar tu cuerpo. Tú eres el Ser que hace funcionar tu mente. Sin embargo, si estás completamente identificado con tu mente, no podrás experimentar tu Ser. Y si estás completamente identificado con tu cuerpo, rara vez podrás experimentar tu mente de una manera objetiva.

La verdadera jerarquía de poder dentro de ti es tu Ser, tu mente y tu cuerpo. Todos son importantes. La mente es el medio entre lo espiritual y lo físico; puede asimilar lo espiritual y dirigir lo físico. Sin embargo, las personas se asocian principalmente con sus ideas y su preocupación es por su supervivencia física. Se están identificando con su mente y su cuerpo. Esto hace que no sean en absoluto conscientes de su Ser o que sólo puedan considerarlo teóricamente.

La experiencia del Ser se produce en el momento en que ocurre la experiencia religiosa. Esta experiencia no es ni inherentemente física ni mental, aunque puede manifestarse en lo físico y lo mental. La experiencia del Ser es inexplicable y misteriosa, al igual que tu relación con Dios. Incluso, teniendo unos instantes de esta experiencia puedes tener un cambio de vida, porque estas experiencias ofrecen un contraste entre tu Ser, tu mente y tu cuerpo. Esto abre la puerta para un real crecimiento y desarrollo.

El cuerpo es un vehículo limitado. La mente, aunque mucho más grande que el cuerpo, es también un vehículo limitado. Si tu conciencia de ti mismo sólo está funcionando en el nivel de tu mente y tu cuerpo, tú te experimentas como limitado y falible, porque la mente y el cuerpo son ambos limitados y falibles.

En un estado puro del Ser, que no es un estado del Ser en el mundo, no es necesario ni una mente ni un cuerpo. Aunque esto parece increíble, si quieres pensar en ello, verás que esto es  cierto. Porque si no tienes cuerpo, ¿para qué vas tener una mente? No hay nada que tu mente gestione. Sin embargo, tu Ser tiene una mente, que es muy diferente de la mente que piensa. Esta mente mayor se llama Conocimiento. Tu Ser sabe, mientras que tu mente piensa y tu cuerpo actúa.

Tu cuerpo es el más frágil y temporal de tus tres aspectos. Tiene una vida útil limitada, que está plagada de dificultades y está hecho de lo que el mundo está hecho. Sin embargo, tu cuerpo es absolutamente necesario y requiere cuidado y mantenimiento. Es el medio a través del cual el mundo se puede comunicar contigo y tú puedes comunicarte con el mundo. Si tienes una mente, pero no tienes un cuerpo, tú puedes comunicarte con el mundo, pero ¿cómo el mundo podría oírte? Y si estuvieras en un estado puro del Ser, simplemente lo impregnarías todo y estarías en comunicación con todo.

Tu cuerpo no vive tanto como tu mente. Tu mente vivirá el tiempo que necesites estar en la realidad física. Tu Ser vive para siempre. Por lo tanto, los ámbitos de desarrollo son el físico y el mental, pues tu Ser no se puede desarrollar, sólo se puede reclamar. No hay crecimiento en el nivel del Ser, sólo hay recuperación y redescubrimiento. Debes recuperar tu Ser dentro del medio físico y  del mental, ya que fuiste enviado aquí para hacer eso. Estos son los ámbitos, dentro de ti, donde la disociación debe ser curada.

Estos ejemplos están diseñados para ser tan simples como sea posible, porque no es necesario una compleja filosofía o cosmología para comprender la esencia de las cosas. Se necesita un marco muy sencillo y útil, el cual se te está proporcionando aquí. Sin embargo, incluso el marco más simple y útil requiere pensar por tu parte, para penetrar en lo que al principio puede parecer confuso con el fin de averiguar lo que es realmente obvio. Esto requiere el uso adecuado de tu cuerpo y tu mente. Aquí es donde se produce el crecimiento. En realidad no hay crecimiento espiritual. Tú te desarrollas física y mentalmente para que tu Espíritu pueda brillar.

Como se ha dicho, el cuerpo sirve a la mente y la mente sirve al Espíritu. Este es el verdadero orden de las cosas, pero no es el orden en que tú experimentas actualmente el mundo. El orden que experimentas actualmente es que tu mente sirve a tu cuerpo y tu espíritu sirve a tu mente. Cuando te refieres a la supervivencia y a la realización personal, fundamentalmente  tiene que ver con todo lo que sirve a tu mente y tu cuerpo. Usarás tus relaciones con este fin y ya sea a sabiendas o sin saberlo, requerirás que Dios también sirva también a ese propósito.

En las etapas iniciales de la recuperación del Conocimiento, la mayoría de la gente intenta asegurarse de que todo sirva al cuerpo: la supervivencia del cuerpo, las comodidades del cuerpo, las necesidades del cuerpo y la belleza del cuerpo. Aquí el cuerpo es tu bien más preciado, y tu mente, todavía siendo una esclava del cuerpo, intentará satisfacer las necesidades del cuerpo. Sin embargo, esto es engañoso, porque incluso en este caso, el cuerpo está al servicio de los propósitos y designios de la mente. En efecto, es la mente quien quiere sobrevivir en el mundo, es la mente quien quiere ser atractiva para los demás, es la mente quien quiere ser aceptada y es la mente quien quiere ejercer control sobre otros y sobre la vida. El cuerpo en realidad no piensa, más bien responde a la mente o al medio ambiente. Sin embargo, también puede responder al Espíritu. Tu cuerpo puede convertirse en un vehículo para el Conocimiento, si sirve al Espíritu. Este es su mayor logro, y es hacia donde tu verdadero desarrollo se dirige.

Consecuentemente, al comienzo de la evolución de la conciencia, todo sirve al cuerpo. Cuando comienzas a darte cuenta de que simplemente estás usando el cuerpo para servir a tus propios motivos, verás que el cuerpo es, de hecho, quien está al servicio a tu mente. Esto te dará una mayor determinación en tu vida porque tu mente puede cambiar. Tu mente representa tus pensamientos, tu voluntad y tu sentido de propósito. Estos pueden ser cultivados y alterados. Las necesidades básicas del cuerpo no pueden, en efecto, ser alteradas. El cuerpo responde al medio ambiente. Si hace frío, siente frío. Si hace calor, siente calor. Si tiene hambre, siente hambre. Si está cansado, siente cansancio. Tu sentido de la autodeterminación estará muy limitado si pones todo tu énfasis en tu cuerpo. Por lo tanto, descubrir que el cuerpo sirve a la mente representa un gran avance en tu evolución. Porque tu mente puede pensar y por lo tanto, cambiar. Y tu mente está en condiciones de responder a una mente superior dentro de ti, que es tu Conocimiento. La mente es el campo mayor para el crecimiento, porque la mente es el medio entre lo espiritual y lo físico.

A medida que la evolución de tu conciencia continúa, descubres que tu mente ha creado un propósito propio, y este propósito debe ser puesto en duda. Si tu propósito se basa en la disociación de los demás y el empoderamiento personal, con exclusión de los demás, entonces utilizaras tu cuerpo y tus relaciones de manera destructiva.

La mente es el escenario principal del desarrollo, pero no es el único escenario. Porque incluso en etapas avanzadas de la realización espiritual, el cuerpo es también cultivado. Este pasa de ser simplemente un vehículo de supervivencia a ser un instrumento de comunicación, un lugar donde tu mente puede expresar algo más grande.

En la primera gran etapa de desarrollo, donde ocurre el crecimiento personal, aprendes a poner tu cuerpo de forma consciente al servicio de tu mente, para un propósito mayor. Esto no te hace un esclavo de tu cuerpo. Simplemente le das a tu cuerpo la oportunidad de expresar algo más grande que sus propias necesidades básicas. El cuerpo seguirá funcionando como cuerpo. No pienses que puedes hacer que el cuerpo funcione como la mente, porque esto no es posible. Las personas que piensan que el cuerpo puede hacer lo que la mente quiere se están preparando para grandes y graves decepciones. El cuerpo es un vehículo limitado a su propia naturaleza y diseño. Su posibilidad de grandeza es su capacidad de servir a un Poder Mayor. Conscientemente, llevando al cuerpo al servicio de la mente, puedes unirlos en una relación compatible y significativa.

La segunda gran etapa de desarrollo es conducir la mente al servicio del Espíritu, o del Conocimiento. Porque como el cuerpo, la mente sólo puede tener un significado duradero y un verdadero potencial expresando un Poder Mayor. En última instancia, para satisfacer tu necesidad de estar en el mundo, tu cuerpo y tu mente deben entrar en una relación correcta con tu Espíritu. Luego, el Espíritu puede realizar su contribución a través de estos vehículos, y tu vida puede llegar a ser completa y plena. Esto hace posible la verdadera felicidad.

Tu mente sobrevive más allá de tu vida en la realidad física. Sin embargo, cuando no se tiene más necesidad de estar en la realidad física, ni siquiera se necesita una mente. Esto puede provocar miedo y te parece una gran pérdida en este momento, porque estás tan identificado con los pensamientos que tú piensas que eres tu mente. Incluso puedes tener miedo a la idea de que tu cuerpo físico ya no será necesario, porque piensas en ti mismo como un cuerpo. Sin embargo, tu cuerpo y tu mente son vehículos temporales. Tu cuerpo te sirve mientras estás en el mundo, y tu mente te sirve mientras estás en la realidad física.

Al trascender estos ámbitos, trascenderás a estos vehículos sin pérdida o sacrificio de ningún tipo. De hecho, mantenerlos más allá de su utilidad se convertiría en una gran restricción y confinamiento. Sentirías que tu libertad estaría siendo infringida, y esto podría crear una reacción negativa dentro de ti. Sin embargo, mientras estés aquí, es necesario valorar altamente tu cuerpo físico, ya que está destinado a ser un vehículo para la comunicación con el mundo. Es necesario valorar altamente tu mente debido a que es un vehículo para la grandeza en el mundo. Por lo tanto se puede decir que lo pequeño es lo que sirve a lo grande, y esto le da a lo que es pequeño todo el significado que tiene.

Los estudiantes del Conocimiento se encuentran en el proceso de llevar su cuerpo al servicio de su mente y su mente al servicio del Conocimiento, o del Ser. Lo hacen con humildad, porque se dan cuenta de las limitaciones de sus vehículos físicos y mentales. Sin embargo, también con el entendimiento de que la grandeza y la valoración total se generan al poner la mente y el cuerpo al servicio del Conocimiento. Aquí no hay esclavitud, sólo hay una relación correcta y significativa dentro de ti mismo.

Lo que te permite encontrar tu verdadero propósito, significado y dirección en la vida es tu capacidad para representar a un Poder Mayor que te ha enviado al mundo. Lo que da a tu cuerpo propósito, significado y dirección es su servicio a tu mente. Lo que da a tu mente propósito, significado y dirección es su servicio a tu Ser. Lo que le da tu Ser propósito, significado y dirección es su servicio a Dios. Y lo que da a Dios propósito, significado y dirección es la expresión de Dios a través de todas las cosas que pueden expresar a Dios.

Esta mayor comprensión sólo despierta ansiedad si tienes mezclado el orden de tu relación contigo mismo. Es posible que aún desees que Dios sirva a tu mente, mientras tu mente quiere servir a tu cuerpo. Sin embargo esto debe ser revertido porque para que tu mente sirva a tu cuerpo, tu mente tendrá que ser tan débil y tan falible como tu cuerpo. Si quieres que Dios sirva a tu mente, que sirve a tu cuerpo, entonces Dios también parecerá ser débil y limitado. Es entonces cuando te parece que Dios es estúpido, cruel o débil. El cuerpo puede parecer estúpido, cruel o débil. Sin embargo, el cuerpo sólo puede ser estúpido, cruel o débil, si está sirviendo a estos motivos de la mente. El cuerpo por sí mismo, sin la mente, ni siquiera existe. Carece de sentido. Es sólo una masa de materia orgánica. Lo que da vida a tu cuerpo es tu mente, lo que da vida a tu mente es tu Ser.

La vida en el mundo parece ser el movimiento de las cosas físicas, porque es una realidad física. Lo que motiva a la vida en el mundo es la mente detrás de las cosas físicas. Lo que motiva a la mente es el Ser que lo impregna todo. Si piensas que la vida es de esta manera, comenzarás a ver la verdadera relación entre tu cuerpo, tu mente y tu Ser.

En este momento, tu mente todavía está al servicio de tu cuerpo, ya que se ocupa de tu supervivencia, de ser querido y de tener buen aspecto. Lucir bien, también trata sobre la supervivencia, porque la supervivencia no es solo ser capaz de continuar respirando, sino también ganar seguridad y sentido mediante la asociación con otros. En este punto se puede decir que hay sólo dos cosas en la vida: el Conocimiento y lucir bien. Gran parte de tu forma de pensar es para verte bien, para así compensar el dolor, la culpa y la ansiedad. Esto hace que quieras tener un cuerpo que luzca bien para que puedas ser aceptado por las otras mentes en los cuerpos que se dedican a la misma actividad.

Aquí la mente usa al cuerpo para compensar sus propias inseguridades. ¿Cómo puede la mente estar insegura a menos que se desvincule de su Fuente? Aquí la mente está disociada del Poder Mayor. Sin embargo, según tu relación con Dios se hace cada vez más real y aparente para ti y según eres capaz de experimentarla de manera más completa, tu sentido de la disociación, que es la causa de tu culpa, tu miedo y tu incertidumbre, será borrado. Con el tiempo, desaparecerá para siempre.

Liberarse de la culpa, del miedo y de la incertidumbre requiere un nuevo uso del cuerpo y de la mente. El nuevo uso del cuerpo se producirá a medida que tus pensamientos son redirigidos para que puedan expresar el Conocimiento dentro de ti. Puedes identificarte con tus pensamientos y pensar que eres tu mente, pero el hecho mismo de que puedas mantener una relación contigo mismo significa que no puedes ser realmente tu mente. Puedes decir que ella es parte de ti mismo, y esto es parcialmente correcto, pero todavía hay una relación. Eres algo más grande que tu mente.

Para que tengas buena relación con tu mente y tu cuerpo, tienes que darte cuenta tanto de las limitaciones de tu mente y de tu cuerpo, como de los grandes bienes que te ofrecen. Tu cuerpo es un vehículo maravilloso y un mecanismo maravilloso. Lo que puede hacer y expresar es una maravilla. Es totalmente merecedor de tu atención y desarrollo, no sólo para lucir bien, sino para funcionar como un vehículo de comunicación. La mente, cuando no está supeditada por el miedo de tu supervivencia física o social, sólo usará el cuerpo para expresarse. A esto es a lo que se refiere la gente cuando habla de la creatividad. La creatividad existe cuando el cuerpo está siendo utilizado como un vehículo de comunicación para la mente. Sin embargo, lo que da a la mente todo su sentido como vehículo de comunicación es su servicio a un Poder Mayor. La mente es un medio entre lo espiritual y lo físico. Un medio es algo a través de la cual el poder de un nivel entrega el poder al otro nivel. Cuando el poder pasa a través de tu mente se expresa en el mundo a través de tu cuerpo.

La gente puede creer que ellos crean, pero en verdad solamente transmiten. Tu mente tiene dominio sobre tu cuerpo, pero sólo hasta cierto punto. El cuerpo no puede tener dominio sobre la mente, a menos que la mente haya renunciado a su autoridad. Tu mente existe más allá de tu cuerpo. Incluso si tu cuerpo perece, la mente continuará, con un énfasis en su vida en la realidad física. Sin embargo, la mente también es temporal, porque a sabiendas o sin saberlo, está al servicio del Espíritu.

Al igual que tu cuerpo, tu mente es un instrumento maravilloso. Tiene muchas más posibilidades y capacidades que tu cuerpo. Es un vehículo mucho mayor. De hecho, en comparación con tu cuerpo, tu mente parece casi como Dios. Para el poder de abajo el poder de encima siempre parece ser semejante a Dios. Al comenzar a ver tu mente objetivamente, te parecerá que es semejante a Dios en comparación con tu cuerpo. Esto es cuando la gente habla de la mente como si fuera Dios o piensa en ella como semejante a Dios. Sin embargo, la mente misma es sólo un medio. Se convierte en divina al servicio de la Divinidad. Debido a que tu cuerpo sirve a tu mente, también se convertirá en Divino, ya que sirve a lo Divino.

Si tu mente no está al servicio de la Divinidad, entonces está tratando de servir a sus propias ideas, porque en el Universo sólo existe Dios y la imaginación individual. La imaginación individual está sirviendo a ideas que no son reales. La imaginación individual es el pensamiento temporal sin fundamento. Esto no quiere decir que la imaginación sea mala, es sólo que se aplica de mala manera. No hay nada malo en ti, sólo está siendo mal aplicado. El cuerpo no es malo, es neutral. Su valor está determinado por a qué él sirve. Si sólo sirve a la imaginación de la mente, será caótico, destructivo y decepcionante. Sin embargo, si sirve a la Divinidad, se convierte en Divino en su servicio.

A medida que comiences a abrirte y a cultivar la conciencia del Conocimiento, que es el poder espiritual, veras a tu mente cada vez más como un medio, y esto le dará a tu mente una gama mucho más amplia de expresión y comprensión. Esto ocurrirá en el contexto de tus relaciones, tus relaciones son el escenario donde el crecimiento es previsto, es llevado a cabo y es realizado. El mensaje de este libro es principalmente sobre el Conocimiento y las relaciones. Al principio, puede parecer que el Conocimiento es tu objetivo y las relaciones son los medios. Sin embargo, en última instancia, las relaciones verdaderas son la meta, y el Conocimiento es el medio.

Tú serás capaz de amar a tu cuerpo cuando en verdad sirva a tu mente. No puedes amar a tu cuerpo si sirve a tu imaginación, porque aquí el servicio te traerá dolor, discordia y confusión. Sin embargo, serás capaz de amar a tu cuerpo cuando sirva a tu mente, y amarás a tu mente cuando sirva a Dios.  Verdaderamente sólo puedes amar a algo que sirva al Amor mismo. Sólo puedes confiar en algo que sirva a lo que es inmutable. Estarás en paz con tu cuerpo cuando este exprese tu verdadero propósito de estar aquí. Y estarás en paz con tu mente cuando se haya dado a sí misma en el servicio al Poder Mayor, a través del Conocimiento dentro de ti.

El amor propio es el resultado de expresar el Amor en ti. No puedes amarte a ti mismo, aparte de esto. No puedes amarte a ti mismo en un estado disociado. Todo lo que puedes hacer es intentar aceptar tus limitaciones y tu confusión con tanta compasión como sea posible. El amor es el resultado de experimentar afinidad y no puedes experimentar afinidad contigo si tú estás separado de la vida misma. Por lo tanto, para que el verdadero amor pueda ser recuperado, la verdadera relación debe ser recuperada.

Aquí no renuncias a tu individualidad. En cambio, tu individualidad, adquiere un nuevo significado, propósito y dirección en el servicio al Espíritu, o al Conocimiento. Tú sigues siendo un punto distinto de la Conciencia, pero ahora estás siendo amado y alimentado por la Conciencia misma. Aquí los conflictos comienzan a ser borrados y tu experiencia de vida será aumentada.

La mayoría de la gente está muy preocupada por perder su individualidad. Este es el resultado de tener la mente al servicio del cuerpo, los cuerpos son mucho más distintos entre sí que las mentes. Si tu cuerpo sirve a tu mente y eres consciente de esto y su servicio es re-direccionado de acuerdo con el Conocimiento, tú experimentarás mucho menos separación y te darás cuenta de que tu individualidad existe para que puedas dar algo especial en el mundo. Así es cuando tu individualidad se convierte en una fuente de alegría en lugar de una fuente de dolor y conflicto.

Qué es el ego, sino el intento de mantener a la mente sirviendo al cuerpo. Esto castiga el cuerpo y martiriza la mente. Revertir esta disposición destructiva es el primer propósito de Dios. El primer propósito de Dios es librarte de tus propios conflictos de modo que puedas ser capaz de expresar el propósito más grande que te ha traído al mundo.

Es mucho más difícil ver la separación entre las mentes porque las mentes no están separadas. Lo que une a las mentes es el servicio al Poder Mayor, porque el Poder Mayor es uno. Si la mente está al servicio de sus propias ideas y hace que el cuerpo sea un esclavo de estas, habrá mucha confusión y conflicto, y nada será claro y directo. Sin embargo, cuando la mente sirve al Ser, aprende a comprometerse de forma constructiva y armoniosa en las relaciones con los demás. Entonces sabrás que lo tú debes ser y lo que debe ser la naturaleza de tu participación. Esto te liberará de otras compulsiones y deseos que no representan el Conocimiento. De las compulsiones y los deseos que nacen del miedo a la pérdida y la separación. Este temor parece estar siempre presente, porque tratar de mantener tu disociación es eminentemente difícil y terriblemente temeroso, porque la vida siempre está erosionando tu intento de separación y amenazando tu supervivencia.

A medida que tu mente comienza a servir al Espíritu, ella cada vez más sabrá qué hacer, y aprenderá a manejarse en las relaciones. Aprenderá a discernir a los demás y sus motivos. Esto te llevará hacia las personas que son esenciales para tu propósito y progreso, y te llevará lejos de los compromisos de división con aquellas que no lo son. Lo que curará la necesidad de dolor. Y aumentara tu capacidad para la alegría.

Por lo tanto, es necesario que te preocupes por tu relación contigo mismo, que es principalmente la relación con tu mente y con tu cuerpo. Ya sea que estés actualmente en una relación íntima con otros o no, tus relaciones con los demás sólo pueden reflejar el estado de tu relación contigo mismo. Sin embargo, tu relación con otros es el escenario donde tu relación contigo mismo puede encontrar su verdadera expresión.

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